Átomo
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
(Redirigido desde «Sistemas atómicos»)
Para el personaje de cómics, véase Átomo (cómic).
Representación de un átomo del elemento helio en la tierra.
El átomo es la unidad fundamental de los elementos químicos. Los átomos son
microscópicos; los tamaños típicos son alrededor de 100 pm (diez mil millonésima
parte de un metro).[1] No obstante, los átomos no tienen límites bien definidos y
hay diferentes formas de definir su tamaño que dan valores diferentes pero
cercanos. Los átomos son lo suficientemente pequeños para que la física clásica dé
resultados notablemente incorrectos. A través del desarrollo de la física, los
modelos atómicos han incorporado principios cuánticos para explicar y predecir
mejor su comportamiento.
El término proviene del latín atŏmus, calco del griego ἄτομον (átomon) ἄτομος,
unión de α (a, que significa «sin»), y τόμος (tómos, «sección»), que literalmente
es «que no se puede cortar, indivisible»,[2] y fue el nombre que le dio Demócrito
de Abdera, así como su maestro Leucipo de Mileto, a los elementos que constituirían
los principios (solo accesibles mediante la razón) indivisibles del cosmos a partir
de los cuales, y mediante el torbellino provocado por sus choques en el vacío a
causa de las diferencias de peso entre ellos, se generaría la totalidad del mundus
adspectabilis o fenomenológico.[3]
Cada átomo se compone de un núcleo y una región a su alrededor conocida como nube
de electrones. El núcleo está compuesto de dos tipos de partículas subatómicas:
protones, que tienen una carga eléctrica positiva, y neutrones, que no tienen carga
eléctrica.[4] Puede existir uno o más protones y típicamente un número similar de
neutrones.[5] Los protones y los neutrones son llamados nucleones, por formar parte
del núcleo. Más del 99,94 % de la masa del átomo está en el núcleo.
Fuera del núcleo, en la región conocida como nube de electrones, se sitúan otro
tipo de partículas subatómicas, los electrones, que tienen una carga eléctrica
negativa. Si el número de protones y electrones son iguales, ese átomo es
eléctricamente neutro. Si un átomo tiene más o menos electrones que protones,
entonces tiene una carga global negativa o positiva, respectivamente, y se denomina
ion (anión si es negativa y catión si es positiva). Cada sólido, líquido, gas y
plasma se compone de átomos neutros o ionizados.
Los electrones de la nube son atraídos por los protones del núcleo por la fuerza
electromagnética. Los protones y los neutrones en el núcleo son atraídos el uno al
otro por una fuerza diferente, la fuerza nuclear, que es generalmente más fuerte
que la fuerza electromagnética que repele los protones cargados positivamente entre
sí. Bajo ciertas circunstancias, más acentuado cuanto mayor número de protones
tenga el átomo, la fuerza electromagnética repelente se vuelve más fuerte que la
fuerza nuclear y los nucleones pueden ser expulsados o desechados del núcleo,
dejando tras de sí un elemento diferente: desintegración nuclear que resulta en
transmutación nuclear.
El número de protones en el núcleo define a qué elemento químico pertenece el
átomo:[6] por ejemplo, todos los átomos de cobre contienen 29 protones. El número
de neutrones, también en el núcleo, define el isótopo del elemento.[7] El número de
electrones, fuera del núcleo, influye en las propiedades magnéticas del átomo. Los
átomos pueden unirse a otro u otros átomos por enlaces químicos (en los cuales
intervienen los electrones de dichos átomos) para formar compuestos químicos tales
como moléculas y redes cristalinas. La capacidad de los átomos de asociarse y
disociarse es responsable de la mayor parte de los cambios físicos observados en la
naturaleza y es el tema de la disciplina de la química.
Existe la antimateria, la cual está compuesta también por átomos pero con las
cargas invertidas;[8] los protones tienen carga negativa y se denominan
antiprotones, y los electrones tienen una carga positiva y se denominan positrones.
Es muchísimo menos frecuente en la naturaleza. Al entrar en contacto con la
respectiva partícula (como los protones con los antiprotones y los electrones con
los positrones) ambas se aniquilan generando un estallido de energía de rayos gamma
y otras partículas.
No toda la materia del universo está compuesta de átomos; de hecho, solo el 5% o
menos del universo está compuesto por estos. La materia oscura, que constituye
según algunas estimaciones aproximadamente el 85% del universo, no se compone de
átomos, sino de partículas de un tipo actualmente desconocido. También cabe
destacar la energía oscura, la cual es un componente que está distribuido por todo
el universo, ocupando aproximadamente más del 70% de este.
Introducción