0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas3 páginas

Modelo Atómico: De Bohr a Schrödinger

El documento describe la inestabilidad del átomo de hidrógeno según la física clásica, que predice un colapso del átomo debido a la emisión de radiación electromagnética por el electrón en movimiento. Se menciona el desarrollo de modelos atómicos, desde el modelo de Bohr hasta el modelo cuántico de Schrödinger, que explica la estabilidad del átomo mediante la cuantización de la energía y la dualidad onda-partícula. Además, se abordan los fundamentos históricos y las suposiciones clave de la mecánica cuántica, destacando su evolución y su impacto en diversas áreas de la física y la química.

Cargado por

Jesus
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas3 páginas

Modelo Atómico: De Bohr a Schrödinger

El documento describe la inestabilidad del átomo de hidrógeno según la física clásica, que predice un colapso del átomo debido a la emisión de radiación electromagnética por el electrón en movimiento. Se menciona el desarrollo de modelos atómicos, desde el modelo de Bohr hasta el modelo cuántico de Schrödinger, que explica la estabilidad del átomo mediante la cuantización de la energía y la dualidad onda-partícula. Además, se abordan los fundamentos históricos y las suposiciones clave de la mecánica cuántica, destacando su evolución y su impacto en diversas áreas de la física y la química.

Cargado por

Jesus
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Siendo

m
p
{\displaystyle \scriptstyle m_{p}} la masa del protón y
m
e
{\displaystyle \scriptstyle m_{e}} la masa del electrón. En ese caso el problema
del átomo de hidrógeno parece admitir una solución simple en la que el electrón se
moviera en órbitas elípticas alrededor del núcleo atómico. Sin embargo, existe un
problema con la solución clásica, de acuerdo con las predicciones del
electromagnetismo una partícula eléctrica que sigue un movimiento acelerado, como
sucedería al describir una elipse debería emitir radiación electromagnética, y por
tanto perder energía cinética, la cantidad de energía radiada sería de hecho:

d
E
r
d
t
=
e
2
a
2
γ
4
6
π
ϵ
0
c
3

π
96
e
14
m
e
2
γ
4
ϵ
0
7
h
8
c
3

5
,
1

10

8
watt
{\displaystyle {\frac {dE_{r}}{dt}}={\frac {e^{2}a^{2}\gamma ^{4}}{6\pi \epsilon
_{0}c^{3}}}\approx {\frac {\pi }{96}}{\frac {e^{14}m_{e}^{2}\gamma ^{4}}{\epsilon
_{0}^{7}h^{8}c^{3}}}\geq 5,1\cdot 10^{-8}{\mbox{watt}}}

Ese proceso acabaría con el colapso del átomo sobre el núcleo en un tiempo muy
corto dadas las grandes aceleraciones existentes. A partir de los datos de la
ecuación anterior el tiempo de colapso sería de 10-8 s, es decir, de acuerdo con la
física clásica los átomos de hidrógeno no serían estables y no podrían existir más
de una cienmillonésima de segundo.

Esa incompatibilidad entre las predicciones del modelo clásico y la realidad


observada llevó a buscar un modelo que explicara fenomenológicamente el átomo. El
modelo atómico de Bohr era un modelo fenomenológico y provisorio que explicaba
satisfactoriamente aunque de manera heurística algunos datos, como el orden de
magnitud del radio atómico y los espectros de absorción del átomo, pero no
explicaba cómo era posible que el electrón no emitiera radiación perdiendo energía.
La búsqueda de un modelo más adecuado llevó a la formulación del modelo atómico de
Schrödinger en el cual puede probarse que el valor esperado de la aceleración es
nulo, y sobre esa base puede decirse que la energía electromagnética emitida
debería ser también nula. Sin embargo, al contrario del modelo de Bohr, la
representación cuántica de Schrödinger es difícil de entender en términos
intuitivos.

Desarrollo histórico
Artículo principal: Historia de la mecánica cuántica
La teoría cuántica fue desarrollada en su forma básica a lo largo de la primera
mitad del siglo XX. El hecho de que la energía se intercambie de forma discreta se
puso de relieve por hechos experimentales como los siguientes, inexplicables con
las herramientas teóricas anteriores de la mecánica clásica o la electrodinámica:

Fig. 1: La función de onda del electrón de un átomo de hidrógeno posee niveles de


energía definidos y discretos denotados por un número cuántico n=1, 2, 3,... y
valores definidos de momento angular caracterizados por la notación: s, p, d,...
Las áreas brillantes en la figura corresponden a densidades elevadas de
probabilidad de encontrar el electrón en dicha posición.
Espectro de la radiación del cuerpo negro, resuelto por Max Planck con la
cuantización de la energía. La energía total del cuerpo negro resultó que tomaba
valores discretos más que continuos. Este fenómeno se llamó cuantización, y los
intervalos posibles más pequeños entre los valores discretos son llamados quanta
(singular: quantum, de la palabra latina para «cantidad», de ahí el nombre de
mecánica cuántica). La magnitud de un cuanto es un valor fijo llamado constante de
Planck, y que vale: 6,626 ×10-34 J·s.
Bajo ciertas condiciones experimentales, los objetos microscópicos como los átomos
o los electrones exhiben un comportamiento ondulatorio, como en la interferencia.
Bajo otras condiciones, las mismas especies de objetos exhiben un comportamiento
corpuscular, de partícula, («partícula» quiere decir un objeto que puede ser
localizado en una región concreta del espacio), como en la dispersión de
partículas. Este fenómeno se conoce como dualidad onda-partícula.
Las propiedades físicas de objetos con historias asociadas pueden ser
correlacionadas, en una amplitud prohibida para cualquier teoría clásica, solo
pueden ser descritos con precisión si se hace referencia a ambos a la vez. Este
fenómeno es llamado entrelazamiento cuántico y la desigualdad de Bell describe su
diferencia con la correlación ordinaria. Las medidas de las violaciones de la
desigualdad de Bell fueron algunas de las mayores comprobaciones de la mecánica
cuántica.
Explicación del efecto fotoeléctrico, dada por Albert Einstein, en que volvió a
aparecer esa "misteriosa" necesidad de cuantizar la energía.
Efecto Compton.
El desarrollo formal de la teoría fue obra de los esfuerzos conjuntos de varios
físicos y matemáticos de la época como Schrödinger, Heisenberg, Einstein, Dirac,
Bohr y Von Neumann entre otros (la lista es larga). Algunos de los aspectos
fundamentales de la teoría están siendo aún estudiados activamente. La mecánica
cuántica ha sido también adoptada como la teoría subyacente a muchos campos de la
física y la química, incluyendo la física de la materia condensada, la química
cuántica y la física de partículas.

La región de origen de la mecánica cuántica puede localizarse en la Europa central,


en Alemania y Austria, y en el contexto histórico del primer tercio del siglo XX.

Suposiciones más importantes


Artículo principal: Interpretaciones de la mecánica cuántica
Las suposiciones más importantes de esta teoría son las siguientes:

Al ser imposible fijar a la vez la posición y el momento de una partícula, se


renuncia al concepto de trayectoria, vital en mecánica clásica. En vez de eso, el
movimiento de una partícula puede ser explicado por una función matemática que
asigna, a cada punto del espacio y a cada instante, la probabilidad de que la
partícula descrita se halle en tal posición en ese instante (al menos, en la
interpretación de la Mecánica cuántica más usual, la probabilista o interpretación
de Copenhague). A partir de esa función, o función de ondas, se extraen
teóricamente todas las magnitudes del movimiento necesarias.
Existen dos tipos de evolución temporal, si no ocurre ninguna medida el estado del
sistema o función de onda evolucionan de acuerdo con la ecuación de Schrödinger,
sin embargo, si se realiza una medida sobre el sistema, este sufre un «salto
cuántico» hacia un estado compatible con los valores de la medida obtenida
(formalmente el nuevo estado será una proyección ortogonal del estado original).
Existen diferencias notorias entre los estados ligados y los que no lo están.
La energía no se intercambia de forma continua en un estado ligado, sino en forma
discreta lo cual implica la existencia de paquetes mínimos de energía llamados
cuantos, mientras en los estados no ligados la energía se comporta como un
continuo.

También podría gustarte