0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Análisis del Contrato de Permuta en Derecho

El documento explora la naturaleza jurídica de la permuta, un contrato que permite el intercambio de bienes o derechos sin involucrar dinero, destacando su relevancia en el derecho civil y su comparación con la compraventa. Se analizan sus características, principios en el derecho romano, y las obligaciones de las partes involucradas, así como su evolución histórica y aplicaciones prácticas. La investigación busca proporcionar una comprensión integral de la permuta y su funcionamiento en el contexto legal actual.

Cargado por

samuelpablo231
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas22 páginas

Análisis del Contrato de Permuta en Derecho

El documento explora la naturaleza jurídica de la permuta, un contrato que permite el intercambio de bienes o derechos sin involucrar dinero, destacando su relevancia en el derecho civil y su comparación con la compraventa. Se analizan sus características, principios en el derecho romano, y las obligaciones de las partes involucradas, así como su evolución histórica y aplicaciones prácticas. La investigación busca proporcionar una comprensión integral de la permuta y su funcionamiento en el contexto legal actual.

Cargado por

samuelpablo231
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO, UTESA

Recinto Santo Domingo de Guzmán

CARRERA
Derecho

TRABAJO COMO REQUISITO DE LA ASIGNATURA DE


Derecho Civil lV

TEMA
La permuta

GRUPO
05

MAESTRO
Pedro Antonio Ortiz

SUSTENTANTES MATRICULAS

Santo Domingo, D.N. 15


de febrero de 2025

1
INDICE
Introducción .......................................................................................................................... 3
La permuta .................................................................................................................................. 4
 De acuerdo con nuestro Código Civil ................................................................................. 4
Según Mazeaud ....................................................................................................................... 4
 Robert Joseph Poyhier (Libro: Tratado del Contrato)........................................................... 5
 Origen de la permuta .............................................................................................................. 7
 Principios en el Derecho Romano ....................................................................................... 8
 Aplicaciones ....................................................................................................................... 8
 Derogaciones .................................................................................................................... 11
 ¿Qué ocurre si el bien se pierde sin culpa del dueño original? ............................................ 12
Paralelo con la compraventa .................................................................................................. 12
 Principal efecto de la Permuta........................................................................................... 12
 Permuta sin saldo ............................................................................................................. 12
 Permuta con saldo ............................................................................................................ 14
1035. Objeto del saldo........................................................................................................ 14
1036. Naturaleza del contrato de permuta con saldo.......................................................... 15
 Reglas aplicables al saldo .................................................................................................. 15
 Reglas generales del contrato de permuta .......................................................................... 16
 Efectos del contrato .......................................................................................................... 17
 Permutas Forzosas y voluntaria ........................................................................................ 17
 Permuta Amigable ............................................................................................................ 18
 Concentración de fincas .................................................................................................... 19
 Transmisiones De Derechos .................................................................................................. 19
 Extinción de la permuta .................................................................................................... 20
 Cómo Finalizar un contrato de permuta ............................................................................ 20
Conclusión ................................................................................................................................ 21
BIBLIOGRAFIA ....................................................................................................................... 22

2
INTRODUCCION

La permuta es un contrato fundamental en el ámbito del derecho civil que permite a las partes
intercambiar bienes o derechos sin la necesidad de involucrar una suma de dinero como medio
de compensación. A lo largo de la historia, ha sido un método primordial de adquisición de
propiedades, especialmente antes de la invención de la moneda. Su importancia ha
evolucionado, pero sigue siendo relevante en la actualidad, particularmente en el sector
inmobiliario y en transacciones de menor escala.

Este documento tiene como objetivo explorar la naturaleza jurídica de la permuta, sus
características esenciales, sus aplicaciones prácticas y su comparación con la compraventa, así
como las implicaciones legales que surgen de su ejecución. Al hacerlo, se busca proporcionar
una visión integral que ayude a comprender no solo el concepto, sino también su
funcionamiento en la práctica.

Estos temas los abordamos de manera cuidadosa y ordenada, ya que la comprensión de los
mismos es indispensable en la formación del abogado, pues son cosas cotidianas en la labor de
un profesional de derecho. Mediante la comprensión de estos temas lograremos fortalecer las
habilidades para interpretar las normas del derecho en un contexto globalizado con énfasis en
el estudio de casos a los que se enfrenta el país.

El propósito de nuestra investigación como grupo es analizar e interpretar el contrato de


permuta desde sus conceptos, sus requisitos, hasta sus condiciones. Pues esto proporciona una
sólida formación en conocimientos en torno a los aspectos legales y principios fundamentales
del derecho.

3
La permuta

 De acuerdo con nuestro Código Civil

Define el contrato como permuta de la siguiente manera:


Art. 1702. El cambio o permuta es un contrato, por el cual las partes se dan respectivamente
una cosa por otra; y se efectúa el cambio o permuta, por el solo consentimiento, de la misma
manera que la venta.

Art. 1703.- Se efectúa el cambio o permuta, por el solo consentimiento, de la misma manera
que la venta.
Art. 1704.- Si uno de los permutantes ha recibido ya la cosa dada en cambio, y prueba en
seguida que el otro contratante no es propietario de esta cosa, no puede obligársele a entregar
lo que ha prometido en contracambio, y sí solo a que devuelva lo que ha recibido.
Art. 1705.- El permutante que ha sufrido la evicción por la cosa que en cambio ha recibido,
tiene derecho a pedir los daños y perjuicios, o a reclamar la cosa.
Art. 1706.- La rescisión por causa de lesión, no tiene lugar en el contrato de permuta.

Según Mazeaud

Ahora bien, los hermanos Mazeaud, realizan una definición en su libro, refiriéndose en los
mismos artículos de la siguiente manera:
Cómo el contrato por el cual dos personas se transmiten respectivamente un derecho. Los
derechos transmitidos así no recaen, al menos en cuanto a la totalidad, sobre una suma de
dinero.
La permuta es un contrato por el cual las partes se dan respectivamente una cosa por otra. La
permuta se perfecciona por el simple consentimiento, de la misma manera que la compraventa.

Se encuentra en el artículo 1707 una directiva que determina el estatuto jurídico de la permuta:
“Todas las otras reglas prescritas para el contrato de venta se aplican por lo demás a la permuta”.
Se podría decir que la permuta es la engendradora de la venta, que no es más que una permuta
perfeccionada, ejecutada en dos tiempos, mediante la moneda; su importancia práctica quedó
considerablemente reducida con la aparición del contrato de venta.

4
- A través del diccionario jurídico establecemos que la permuta es: un contrato por el
cual las partes se transmiten respectivamente una cosa o derecho por otra cosa o
derecho. Se distingue de la venta en que ésta la cosa o derecho es transmitido por un
precio en dinero.

Si el comprador, además de dinero, entrega otro bien o servicio como parte del pago, el contrato
sigue siendo considerado compraventa, no permuta. Aunque inicialmente se haya pactado un
precio en dinero, si después el comprador decide pagar con otra cosa, el contrato sigue siendo
compraventa, porque lo que importa es el acuerdo inicial.

- La permuta se caracteriza por ser un contrato nominal, es decir que se encuentra previsto
y regulado en la ley. Por ello, en ausencia de acuerdo entre las partes, existen normas
dispositivas a las que acudir.
- Es consensual porque las partes están de acuerdo para dar a lugar el con contrato y se
comparten su consentimiento. Tiende a ser intimo entre ellos, ambos adquieren un
beneficio y es formal.

 Robert Joseph Poyhier (Libro: Tratado del Contrato)

Estipula que cuando se habla de que el contratante es obligado a dar una cosa en cambio
inmediato de otra, porque si dos convinieron en que uno de ellos daría una cosa por cierto
precio, y que el pago de este mes y el otro una cosa diferente, no habría entonces permuta sino
una venta, y además una decisión en pago.

5
Para que haya permuta, es necesario que ambas partes consideren el valor de los bienes
intercambiados. Si no lo hacen, el contrato no es una permuta sino una donación mutua. Así es
que, si dos amigos se dicen mutuamente el uno y el otro, sin tener consideración alguna a su
valor más bien sería una donación recíproca que en un contrato de permuta.

La acción rescisoria por lesión protege al vendedor cuando ha vendido un bien por un precio
injustamente bajo y le permite anular el contrato o pedir una compensación.
Observa Dumoulin que esa decisión es peculiar a la compra y venta, y que no debe extenderse
a los demás contratos conmutativos. El contrato de permuta tiene mucha semejanza con el
contrato de venta.

Aunque la permuta y la compraventa son contratos diferentes, tienen obligaciones legales


similares, especialmente en lo que respecta a la evicción. En la permuta se intercambian bienes
en lugar de dinero, ambas partes tienen las mismas obligaciones legales que en la compraventa,
especialmente la garantía de evicción. Por eso, ambos contratos se parecen mucho en sus
efectos legales.
Un ejemplo de esto es que si en la Compraventa compras un carro y después descubres que
tenía una deuda pendiente, el vendedor debe responder por ello. Sin embargo, si en la Permuta
intercambias tu motor por un carro y luego te enteras de que el carro tenía una deuda, la otra
parte debe responder igual que un vendedor en una compraventa.

El que da muebles en cambio de otra, no puede atacar el contrato, cualquiera que sea la lección
que pretenda haber sufrido en la estimación de dichos muebles; porque la regla del derecho
francés que niegan la restitución en la venta de cosas muebles, abraza la permuta de la misma
manera que la venta. Mas el que de un inmueble en cambio de otra cuyo valor sea de menos de
la mitad del justo precio de aquella, obra a lo mismo que el cuento mejor pedir la rescisión del
contrato, a no ser que el copermutante prefiriese suplir lo que falta para el justo precio.

Por más que la permuta sea diferente de la venta, sin embargo, como produce en cada uno de
los contratantes las mismas obligaciones de evicción que el contrato de compra y venta produce
en el vendedor, no puede negarse que, con los contratos muy parecidos, y que la permuta
participa mucho de la naturaleza de la compra. Con la Evicción nos referimos a que quien

6
entrega un bien debe garantizar que el otro lo recibirá sin problemas legales, es decir, sin que
un tercero pueda reclamar derechos sobre él.
En la compraventa, el vendedor garantiza que el comprador no perderá el bien por un problema
legal. En la permuta, como ambas partes están entregando un bien, ambos tienen la misma
obligación de garantizar la propiedad de lo que dan.

 Origen de la permuta

En las primeras edades del mundo, y antes de la invención de la moneda, cuando tuvo origen
del contrato de compraventa, se celebraba la permuta en su lugar, así es que los Sabinianos
defendían que ella era un verdadero contrato de compra y venta. Fueron una escuela de derecho
romana que se desarrolló en los siglos I y II d.C.
Su principal diferencia es en que se distinguen en la sientas la cosa y el precio, y entre los
contratantes el vendedor y el comprador.

El más primitivo de los medios que permite adquirir propiedad de una cosa perteneciente a otra,
es el trueque, la permuta, único procedimiento conocido y utilizado en un principio. Pero, con
la moneda, medida común de los valores, aparece la compraventa, que es el cambio de un
objeto contra un precio, representado por cierta cantidad de numerarlo.

Al trazar la evolución de la compraventa y de la permuta, se mostró cómo había surgido el


contrato de compraventa del trueque o permuta, el más primitivo de los contratos que permiten
la adquisición de un derecho; la compraventa es una permuta mejorada por el hecho de que el
objeto vendido se cede, no contra otro objeto, sino contra una suma de dinero, susceptible de
ser empleada ésta por el vendedor, a su antojo y cuando desee, en la adquisición de otro derecho
cualquiera. La aparición de la moneda ha llevado así a la compraventa al primer plano de los
contratos, con reducción de la permuta a un papel muy secundario.

No obstante, la permuta tiende a recuperar en la actualidad cierta importancia; porque, en


materia inmobiliaria, está gravada menos rigurosamente que la compraventa; y porque el
legislador, para permitir una explotación agrícola viable favorece y a veces impone la
reagrupación de los inmuebles rurales por la permuta de los minifundios igualmente las

7
“permutas de departamentos”.

 Principios en el Derecho Romano

-Según los principios del derecho romano no era la permuta un contrato meramente
consensual, el convenio de la permuta por el cual dos personas convenían en cambio una cosa
por otra, en tanto que no hubiese sido puesto en ejecución por una de las partes, no pasaba de
un nuevo pacto que ninguna obligación civil producía, según los principios de acción de
derecho; porque había sólo un cierto número de pactos, los cuales aun cuando no hubiesen
empezado a ser ejecutados, y aun cuando no estuviese revestidos de las formas de la
estipulación, Producir algún obligación civil; el derecho civil le había otro cuido acciones que
leer un propias, con la cual hasta los convenios se le llamaba contratos nominados. Entre estos
se contaba la compra y venta, pero no la permuta, de le consideraba como un simple pacto, el
cual no hallándose revestidos con las formalidades de la estipulación no producía obligación
civil alguna. Para los romanos la permuta era un contrato real.

-La cosa que cada uno de los contrayentes prometió algo en cambio al otro, corre de cuenta y
riesgo de aquel a quien se lo metió, de la misma manera que la cosa vendida corre de cuenta y
riesgo al comprador, si llegaría parecer sigue hecho ni culpa de él que la cometio, y antes de
haber incurrido en demora de entregarla, a idear en libre de su obligación, sin que aquel a quien
prometió darle pueda repetir lo que hubiese entregado.

 Características

Es un contrato en virtud del cual una de las partes o vendedor, se compromete a ceder la
propiedad de un bien a la otra parte o comprador, a cambio de que éste le entregue la propiedad
o dominio de otro bien. Es decir, se trata de un contrato en el que se transmite la propiedad de
un bien a cambio de recibir el pleno dominio o propiedad de otro bien (como si fuese un
trueque).

8
Aunque también puede darse el caso en el que una de las partes contratantes entregue a la otra
el bien más una cantidad de dinero, debido a que el valor del bien que va a recibir es superior
al valor del bien que va a entregar. Para que este caso sea considerado como contrato de
permuta, el importe.

Dinerario tiene que ser menor al valor del bien, ya que si la cantidad de dinero que se entrega
o recibe es mayor a la del valor del bien, el contrato pasaría a ser un contrato de compraventa.
Esta forma de contrato está regulada por el Código Civil Dominicano; se trata el tema de la
permuta anteriormente a la compraventa, ya que antes de que se introdujera el dinero, los
comerciantes basaban su actividad en el trueque o intercambio de productos.

Este tipo de contrato es de carácter bilateral, ya que intervienen dos partes (comprador y
vendedor), es también oneroso (ya que a cambio de recibir un bien hay que entregar otro),
permite transmitir la propiedad de los bienes objeto del contrato, de igual modo consensual (ya
que necesita de consentimiento) y puede ser instantáneo o de tracto sucesivo, dependiendo de
si el bien que se va a intercambiar se entrega en un solo acto o no.
En el caso de que alguno de los bienes que se van a permutar sea inmueble, es necesario que se
otorgue la escritura pública del mismo.

De la celebración de dicho contrato también se desprenden una serie de obligaciones que tienen
que asumir las distintas partes.
Las principales obligaciones de ambas partes serían: entregar los bienes que han acordado
permutar y garantizar que la posesión de los mismos se hará de forma pacífica, así como
responder de los posibles vicios ocultos que pudieran tener los bienes (muy parecidos a los de
la compraventa).
Si se da el caso en el que una de las partes perdiera parte de la propiedad del bien permutado
(evicción), tiene la opción de solicitar que se le devuelva el bien que él aportó e incluso que se
abone una indemnización por los daños causados (como se trató en clase). Del mismo modo si
una de las partes recibe el bien y acreditarse que no era el que esperaba, tiene derecho a no
hacer efectiva la entrega del bien que él iba a permutar, pero tendrá la obligación de devolver
el bien recibido.
Es un contrato nominado porque se encuentra previsto y regulado en la ley. Por ello, en ausencia
de acuerdo entre las partes, existen normas dispositivas a las que acudir.

9
Es un contrato bilateral, esto nos lo expresa el artículo 1702 de nuestro código Civil, ya que
hace nacer obligaciones recíprocas entre las partes contratantes.

Es un contrato sinalagmático perfecto, ya que en el mismo momento en que se acuerda sobre


un objeto, el intercambio de voluntades hace surgir derechos y obligaciones reciprocas, donde
los derechos de unos son las obligaciones del otro.

Es un contrato oneroso, porque existen beneficios y gravámenes recíprocos., y a través de estos


ambos permutantes adquieren una utilidad.

Es un contrato consensual, porque el consentimiento de las partes basta para formar el contrato.

Es un contrato conmutativo, esto así porque las contraprestaciones recíprocas son por
naturaleza equivalentes. Prestan su consentimiento.

Es un contrato formal, porque el consentimiento se mantiene determinado medio para que el


contrato sea válido. Es un contrato privado, porque por personas intervinientes con o sin
asesoramiento profesional.

La permuta se forma por el solo consentimiento de las partes (art. 1703); no entra ya en la
categoría de los contratos reales (contrato innominado); es por sí misma traslativa de propiedad;
es nula si recae sobre la cosa ajena (art. 1704); engendra la obligación de garantía (art. 1705);
si tiene lugar con solución, el pago de ésta es garantizado por el privilegio del vendedor (art.
1758).
No hay por qué decir que en la medida en que interesa a los bienes inmobiliarios, la permuta
está sujeta a transcripción. Sin embargo, comparta la permuta reglas que le son especiales, por
la fuerza misma de las cosas; desde el momento en que no hay precio en dinero y las dos partes
desempeñan un papel idéntico, ciertos principios establecidos para la venta resultan sin
aplicación; la igualdad de situación de los permutantes opone a ello un obstáculo invencible.
Si uno de los permutantes ha recibido ya la cosa dada en cambio, y prueba en seguida que el
otro contratante no es propietario de esta cosa, no puede obligarse a entregar lo que ha
prometido en contracambio, y sí solo a que devuelva lo que ha recibido.

1
0
El permutante que ha sufrido la evicción por la cosa que en cambio ha recibido, tiene derecho
a pedir los daños y perjuicios, o a reclamar la cosa. Las demás reglas prescritas para el contrato
de venta se aplican también al cambio o permuta.

 Aplicaciones

1. La permuta se forma por el solo consentimiento de las partes;


2. Es por sí misma traslativa de propiedad;
3. Es nula si recae sobre la cosa ajena;
4. Engendra la obligación de garantía;
5. Si tiene lugar con solución, el pago de ésta es garantizado por el privilegio del vendedor.

 Derogaciones

1. La rescisión por causa de lesión no tiene aplicación posible en materia de permuta; por lo
demás, si ocurre que se vende una cosa a vil precio, por apremios de la necesidad y con el
fin de proporcionarse dinero, no se cambia un bien por otro a exigencias de la necesidad, ya
que nada se remediaba con ellos; el motivo que se encuentra en la base de la rescisión de la
venta de inmuebles, a saber, la necesidad, falla en este caso.

2. El artículo 1593, que pone los gastos de la venta a cargo del comprador, no es aplicable en
la permuta; permutantes soportan los gastos por mitades, por iguales partes; están en
condiciones de igualdad;

3. El artículo 1602 declara que “todo pacto oscuro o ambiguo se


interpreta contra el vendedor”; en la permuta, y desde el momento en que las dos partes
desempeñan papel idéntico, ese procedimiento de interpretación es inaplicable.

1
1
 ¿Qué ocurre si el bien se pierde sin culpa del dueño original?

Si la cosa prometida en permuta se destruye o desaparece sin culpa del dueño original antes
de entregarla, este queda liberado de su obligación. El otro contratante no puede exigir que le
den otra cosa a cambio ni recuperar lo que ya haya entregado.

Paralelo con la compraventa.

En una compraventa, si el bien vendido se pierde sin culpa del vendedor antes de que el
comprador haya recibido la entrega, el comprador no puede exigir la devolución del dinero ni
excusarse de pagar.
Lo mismo aplica en la permuta: si la cosa prometida se pierde antes de entregarse, sin culpa de
nadie, el contrato sigue su curso y no puede anularse.

 Principal efecto de la Permuta

La cosa que yo recibo en cambio de otra que entregue, queda subrogada de pleno derecho a la
por mi enajenada, y toma las mismas calidades extrínsecas que esta tenia, y pierde con la
enajenación. Esto quiere decir que el bien que recibes legalmente sustituye al que entregaste,
adquiriendo ciertas características de este, pero pierdes los derechos o beneficios específicos
que solo aplicaban al bien original. Para esto es necesario que la cosa que yo recibo en cambio,
admita que por su naturaleza las calidades de la que enajene.
Es evidente que la cosa que recibo en cambio, sólo adquiría por la subrogación las calidades
intrínsecas que tenía la cosa por mi entregadas, y que pierde por esta enajenación; cuales son
las cualidades de pertenecer a esta o aquella línea.

 Permuta sin saldo

Si el contrato de permuta sin saldo se perfecciona, se interpreta y se prueba, en principio,


como el contrato de compraventa, no cabría aplicarle las reglas que, en la compraventa,
dependen de la disparidad de las dos obligaciones, una de las cuales consiste en pagar un
precio en dinero.

1
2
La regla establecida por el artículo 1.602, según la cual el contrato de compraventa se interpreta
contra el vendedor (cfr. supra, n. 774), se encuentra descartada, pues, para la permuta; los dos
permutantes se hallan en igual situación; no existe posibilidad alguna de hacer que pese sobre
uno de ellos la presunción tenida en cuenta contra el vendedor en las reglas de la compraventa,
al precisar que el permutante que haya sufrido la evicción puede demandar judicialmente, o
bien el cumplimiento del contrato por un equivalente, o bien el abono de daños y perjuicios
iguales al valor de la cosa que hubiere recibido, o bien la resolución del contrato, que implica
la restitución de la cosa que había entregado.

El artículo 1.704 le permite también al permutante que no haya entregado aún y que, por
enterarse de que el otro contratante no es propietario de la cosa que le haya prometido, tenga
justificados motivos para temer que se le perturbe con una acción reivindicatoria, el conservar
la cosa suya y restituir aquella otra que se le haya entregado; es la aplicación de la excepción
non adimpleti contractus, cuyo beneficio le concede también el artículo 1.653 al comprador,
autorizado a conservar el precio en caso de amenaza de evicción (cfr. supra, n. 961).

Entre las obligaciones del comprador, la de pagar el precio es ajena, evidentemente, a la


permuta; de ahí que resulte que el privilegio del vendedor que no haya cobrado no beneficia a
los permutantes (cfr. supra, n. 329).
La obligación de pagar los gastos del contrato y otros gastos accesorios (acerca de los derechos
fiscales de transmisión, menos onerosos para la permuta que para la compraventa de inmuebles,
cfr. supra, n. 1028), que, en la compraventa, se impone, salvo pacto en contrario, a cargo del
comprador (cfr. supra, ns. 1018 a 1020), pesa, de igual manera, sobre cada uno de los
permutantes. Se divide, pues, en las relaciones entre ellos, por mitad; pero, con respecto a
terceros, subsiste íntegra a cargo de cada uno de ellos (cfr. supra, n. 1019).
La obligación de recibir la cosa pesa sobre cada uno de los permutantes, como pesa sobre el
comprador (cfr. supra, ns. 1021 a 1026).

La ausencia de un privilegio del permutante, análogo al privilegio del vendedor, presenta para
los terceros un peligro en las permutas inmobiliarias. El incumplimiento de sus obligaciones
por uno de los permutantes le concede al otro, en efecto, una acción resolutoria, que le permite
recobrar la cosa que había entregado, con ignorancia de los derechos consentidos sobre ella a
terceros. Cuando el comprador de un inmueble no pague el precio, los terceros que hayan
adquirido del comprador algunos derechos sobre el inmueble vendido están protegidos contra

1
3
la resolución que exija el vendedor, al menos cuando esos derechos estén sometidos a
publicidad.

En efecto, el vendedor no puede ejercer la acción resolutoria contra esos terceros más que si
dispone del privilegio (cfr. supra, ns. 591 y sigtes.); ahora bien, el privilegio no les es oponible
más que si ha sido publicado (cfr. supra, ns. 594 y 1015).
A falta de privilegio y, por tanto, de publicación, el permutante dispone, por el contrario, de la
acción resolutoria, sin que los terceros que hayan adquirido algunos derechos sobre el inmueble
que aquél recupere a título de propietario, puedan ponerle una falta de publicidad.

La resolución de la permuta, para reponer a las partes en la situación anterior al contrato tiene
por efecto obligar a cada uno de los permutantes, hasta al que haya exigido la resolución, a
restituir lo que haya recibido. La regla es la misma que para la resolución de la compraventa,
que obliga a restitución al demandante; por ejemplo, al comprador al que se le haya entregado
incompletamente (cfr. supra, n. 947).

Según parece, ha de concluirse de lo anterior que un permutante no puede obtener la resolución


de la permuta si se encuentra en la imposibilidad, salvo caso de fuerza mayor, de restituir lo
que haya recibido, singularmente cuando haya enajenado el inmueble que se le hubiera cedido.
Tal es la solución adoptada por la Corte de casación (Civ., 17 de diciembre de 1928: cfr. infra,
Lecturas) para la demanda de nulidad de una permuta de inmuebles, y que debe ser extendida
a la resolución.

 Permuta con saldo

1035. Objeto del saldo

Cuando las cosas permutadas no sean de igual valor, la diferencia se compensa por la
estipulación de un saldo. Es necesariamente este una suma de dinero, que uno de los
permutantes le debe al otro.

Sin embargo, se ha sostenido que el saldo puede consistir en cosa distinta de una suma de
dinero, singularmente en servicios. Tal sería el caso del contratista de obras que, al permutar el
terreno del que sea propietario contra otro de mayor valor, se comprometiera para con el otro
permutante a construirle un edificio. En realidad, esa permuta no se hace con saldo; es la

1
4
permuta de un derecho de propiedad contra dos derechos: otro derecho de propiedad y un
derecho de crédito, que es el derecho de obligar al contratista a que construya. Hay que aplicar
entonces las reglas de la permuta sin saldo, lo cual no impedirá que el derecho de crédito
estuviera sometido a sus reglas propias; por ejemplo, a las de un contrato de empresa.

1036. Naturaleza del contrato de permuta con saldo.

La estipulación de un saldo, al menos de un saldo importante, ¿transforma la permuta en


compraventa? ¿Deben aplicarse al contrato las reglas de la permuta o las de la compraventa?

En principio, desde el instante en que cada una de las partes está obligada a entregar a la otra
una cosa que no sea una suma de dinero, el contrato no es una compraventa, sino una permuta;
aun cuando una de las partes deba, al mismo tiempo que la entrega de una cosa, el pago de una
suma de dinero. No obstante, no cabría admitir que, al agregarle un precio en dinero a un objeto
de poco valor, las partes tuvieran la facultad de transformar una compraventa en una permuta,
y hacer aplicables las reglas de esta, para beneficiarse sobre todo de menores derechos fiscales
de transmisión (cfr. supra, n. 1028). La Corte de Casación (Civil., 10 de febrero de 1926: D.H.
1926. 202) estima, pues, que el saldo le deja al contrato su naturaleza; a menos que, por su
desproporción con el bien permutado al que se le agregue, no disimule una compraventa bajo
una permuta.

 Reglas aplicables al saldo

Incluso cuando la permuta con saldo no se traduzca en una compraventa disimulada, las reglas
de la permuta se encuentran modificadas por cuanto el saldo se considera como un precio; se
está en presencia de un contrato de permuta, pero completado con la estipulación de un precio
parcial. El permutante que sea acreedor del saldo es tratado entonces, en cuanto a ese crédito,
como el vendedor que es acreedor de un precio. En efecto, saldo y precio son dos créditos de
sumas de dinero.

El permutante acreedor del saldo dispone, pues, para el pago del mismo, en las mismas
circunstancias que un vendedor, de un privilegio (cfr. supra, n. 329), al que se encuentra unida

1
5
la acción resolutoria si se trata de un inmueble; mientras que ese privilegio desaparece en la
permuta sin saldo (cfr. supra, n. 1034).
Los derechos fiscales debidos por la transmisión sobre el saldo de una permuta son iguales a
los que pesan sobre el precio de una compraventa.

 Reglas generales del contrato de permuta.

Los caracteres del contrato de permuta- Por no ser el contrato de compraventa sino una variedad
del contrato de permuta, este presenta los mismos caracteres, y ocupa el mismo lugar en la
clasificación de los contratos.
Así la permuta es un contrato consensual; en principio, se perfecciona por el simple
consentimiento, de la misma manera que la compraventa.

Es un contrato a título oneroso, el derecho que una de modalidad que la compraventa. La


situación respectiva de los dos contratos se halla marcada por su origen; es la compraventa la
que, salida de la permuta, es una variedad, una modalidad de esta; la compraventa es una
permuta transformada por la sustitución de una de las partes.

De lo anterior resulta, en primer término, que la permuta no podría traducirse ni en una


compraventa, ni siquiera en dos compraventas cuyos precios se abonarán por no puede
descomponerse en dos compraventas concomitantes hechas por el mismo precio; precisamente
no hay precio alguno.

Por el hecho de que la compraventa es una modalidad de la permuta, resulta además que las
reglas establecidas para la compraventa son las mismas que rigen la permuta, pero aumentadas
con las referentes a la modalidad del presente. Lógicamente, hubiera sido preferible establecer,
en primer lugar, las reglas comunes a la permuta y a la compraventa, por resultar todas estas de
esa modalidad que es la obligación de una de las partes de abonar una suma de dinero. Así, el
contrato de compraventa se ha separado y sigue separado de la permuta por la existencia de un
precio: La cosa sobre la cual recae la obligación de una de las partes consiste en una suma de
dinero. Se ha señalado en la definición ya dada de la permuta: contrato por el cual dos personas
se transmiten no recaen, al menos en cuanto a la totalidad, sobre una suma de dinero. La

1
6
definición de la permuta: contrato por el cual las partes se dan recíprocamente una cosa por la
otra, que es la del artículo 1.702, podría convenir, por el contrario, tanto a la compraventa como
la permuta, a falta de concretar que una de las cosas permutadas no puede ser suma de dinero.

 Efectos del contrato.

El contrato de permuta transmite los derechos permutados y crea obligaciones reciprocas entre
los permutantes.
Tales obligaciones son en primer lugar, aquellas que, en la compraventa, pesan sobre el
vendedor, cuya obligación, como la de los permutantes, recae sobre una cosa que no es una
suma de dinero.

Se examinarán, en primer término, las reglas generales del contrato de permuta; y luego, las
reglas especiales a las que se hallan sometidas las permutas efectuadas con miras a la
reagrupación de fincas rústicas.

 Permutas Forzosas y voluntaria

Articulo 1029. Permuta voluntaria y permuta forzosa. Habla Los redactores del Código civil
enfocaron la permuta como un contrato consentido libremente. Pero el legislador moderno, a
fin de favorecer el reagrupamiento de las fincas rurales, ha intervenido para incitar a los
propietarios a efectuar permutas necesarias para la reunión de parce-las. Llega incluso hasta
obligar a las permutas a los propietarios recalcitrantes; se está entonces en presencia de
permutas forzosas; o sea, de permutas que ya no son, en realidad, contratos. Algunas
disposiciones análogas se han extendido, en ciertas circunstancias, a los solares.

Comisiones de reorganización inmobiliaria y de concentración de fincas: El prefecto puede


crear, por una orden, una "Comisión municipal de reorganización inmobiliaria y de
concentración de fincas" en todo municipio en que parezca útil un ordenamiento inmobiliario.
Las decisiones de la Comisión municipal pueden ser sometidas, por los interesados o por el
ingeniero jefe de agricultura, a la Comisión departamental. El prefecto puede elevar la decisión

1
7
de ésta ante el ministro de Agricultura, que falla luego de oído al "Consejo superior de
ordenamiento inmobiliario".

La Comisión municipal puede estimar que es suficiente con acudir a permutas amigables, (Pero
Puede decidir que ha de procederse a permutas forzosas; ya sea para "concentración de fincas",
en el sentido estricto de la palabra, ya sea para "reorganización inmobiliaria", por depender de
uno u otro de tales procedimientos el ordenamiento inmobiliario que haya de realizarse.

 Permuta Amigable

Comité de permutas amigables. Tanto si el prefecto instituye una Comisión municipal de


reorganización inmobiliaria y de concentración de fincas, como si no la instituye, puede dicho
prefecto crear, por una orden, en un municipio un "Comité de permutas amigables", que tenga
por misión "estudiar, proponer a los interesados y facilitar por todos los informes y consejos
las permutas de inmuebles rurales' (La Comisión municipal de reorganización inmobiliaria y
de concentración, por su parte, cuenta entre sus atribuciones, allí donde exista, con la de
"provocar las permutas o concentraciones amigables de fincas".

Las permutas amigables de inmuebles rurales, se efectúen o no por consejo del Comité de
permutas amigables o de la Comisión municipal de reorganización inmobiliaria y de
concentración de fincas, se benefician de las mismas exenciones fiscales que las permutas
forzosas, los saldos quedan sin embargo sometidos, en principio, al pago de derecho de
transmisión inmobiliaria a título oneroso.
Además, pueden concederle derecho, ante informe favorable de la Comisión departamental de
reorganización inmobiliaria y de concentración de fincas, a "estímulos excepcionales". Los
plazos dentro de los cuales deben ser efectuadas las permutas amigables para beneficiarse de
los estímulos excepcionales se fijan en los artículos 38-4 a 38-7 del Código rural: las
formalidades que hayan de cumplirse se indican en el artículo 59 del decreto n. 432. del 6 de
mayo de 1960.
18. Permuta de Bienes Inmuebles
La permuta de bienes inmuebles es un contrato en el que las partes se obligan a entregar
recíprocamente un bien inmueble o un derecho.

1
8
El Contrato de permuta bien mueble es un modelo de contrato que consiste en transmitir la
propiedad de un bien mueble a cambio de recibir como contraprestación otro bien mueble. Si
la permuta consiste en un bien mueble contra un inmueble, la operación queda sujeta a los
derechos de las ventas de inmueble conforme al valor real del inmueble; ese valor determinará
por medio de una operación de estimación realizada por las partes, controlada por la
administración, que puede llegar a hacer a un peritaje.

 Concentración de fincas

Procede la concentración de fincas en el sentido estricto de la palabra, cuando parezca necesario


"constituir explotaciones rurales dentro de una sola linde o grandes fincas bien agrupadas.

La concentración de fincas no es aplicable sino a las propiedades rurales no edificadas y de


éstas quedan excluidas los solares, los terrenos que constituyan dependencias de edificios, los
terrenos cercados con pared o tapia, las minas bajo tierra, las minas a cielo abierto, las canteras
y turberas, y las fuentes de aguas minerales.

La concentración de fincas debe conducir a la creación de una sola finca por propietario, finca
situada en un radio de 3 kilómetros del centro de la explotación. No debe modificar el "valor
de productividad real' de que dispusiera antes de la concentración cada uno de los propietarios.
No obstante, si no resulta posible establecer una equivalencia exacta, las permutas se hacen con
saldo.

 Transmisiones De Derechos

Transmisiones de los derechos reales que graven el inmueble permutado; traslado de las
medidas ejecutivas y del derecho de arrendamiento. Sean forzosas o amigables las permutas,
"los derechos reales, distintos de las servidumbres, que graven los inmuebles", se trasladan de
pleno derechos sobre los inmuebles atribuidos, y si ha lugar, sobre el saldo. Los privilegios e
hipotecas deben ser renovadas, así como la publicidad inmobiliaria.

1
9
Las medidas ejecutivas de que sea objeto el inmueble permutado se trasladan, como los
derechos reales distintos de las servidumbres, sobre el inmueble atribuido.
Las servidumbres no se modifican por las permutas; salvo, si ha lugar, su extinción por
confusión de derechos. Las medidas ejecutivas de que sea objeto el inmueble permutado se
trasladan al inmueble atribuido.
El arrendamiento de una finca permutada puede, a su elección, trasladar su arrendamiento sobre
la finca atribuida, rescindir su arrendamiento en todo o en parte, sin indemnización.

 Extinción de la permuta

El contrato de permuta se puede extinguir por las siguientes causas:

• Si hay existencia de vicios ocultos.


• Si una de las partes no entrega la cosa acordada en el plazo convenido.
• Si una de las partes entrega una cosa diferente a la pactada.
• Si hay mutuo acuerdo entre las partes.
 Cómo Finalizar un contrato de permuta

Antes de proceder a la finalización de un contrato de permuta, es esencial revisar el contrato


original detenidamente. Los elementos clave incluyen:
• Identificación de las partes
• Descripción de los bienes o derechos permutados
• Obligaciones y derechos de las partes
• Cláusulas de rescisión o terminación
• Cláusulas de Rescisión.

Algunos contratos pueden incluir cláusulas específicas que permiten la rescisión anticipada del
acuerdo. Es importante identificar si estas cláusulas existen y bajo qué condiciones se pueden
activar.

Estas cláusulas suelen especificar: Motivos válidos para la rescisión, Plazos de preaviso,
Compensaciones o penalizaciones.

2
0
CONCLUSION

En conclusión, la permuta representa una forma de contrato que, aunque ha sido eclipsada en
parte por la compraventa, sigue siendo vital en diversas transacciones comerciales y personales.
Su esencia radica en el intercambio directo de bienes o derechos, lo que la diferencia claramente
de la compraventa. A través de un marco legal bien definido, la permuta proporciona una
estructura que protege a las partes involucradas, garantizando que cada una cumpla con sus
obligaciones.
A medida que las dinámicas del mercado cambian y se adaptan, la permuta puede recuperar
relevancia, especialmente en el contexto de la reagrupación de propiedades y la gestión de
bienes inmuebles. Además, el entendimiento de la permuta y su correcta aplicación puede
ofrecer a los involucrados una alternativa efectiva y flexible para satisfacer sus necesidades,
fomentando así un entorno de confianza y colaboración en las transacciones.

La permuta es el acuerdo de dos partes con objetivo de intercambiar bienes o servicios. No hay
permuta válida si el consentimiento ha sido dado por error, arrancado por violencia o
sorprendido por dolo. Si la permuta posee vicios se puede anular dicha voluntad y alcanzar
propósitos deseados lo cual compromete su eficacia. La voluntad queda excluida cuando el
consentimiento en su forma exterior está viciado.
Tanto la permuta como sus reglas generales y los pasos para llevar una permuta conveniente
para las partes involucradas son temas muy importantes en el derecho, pues los mismos son

2
1
parte en el día a día del profesional del derecho y la comprensión de estos es indispensable para
el correcto ejercicio de la abogacía en nuestro país.

BIBLIOGRAFIA

Robert Joseph Pothier, Manuel Deó, Antonio Elías de Molins (1841). Tratado del Contrato de
Compra y Venta. Buenos Aires, Argentina. Casa Editora, Imprenta y Litografía de J. Roger,
Rambla.

Henri, Leon y Jean Mazeud, (1974). Lecciones de Derecho Civil, primera edición, publicada
por Editons Montchrestich, rue Saint Jacquies, Paris.

Dr. Carlos P. Romero Butten (1991). Manual de Derecho Civil, cuarta edición.

Código Civil de la Republica Dominicana, Santo Domingo, Rep. Dom. Agosto 2007.

2
2

También podría gustarte