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Cambios agrícolas en los Huarpe por Incas

El documento analiza los cambios agrícolas en el pueblo Huarpe tras la influencia incaica, destacando la adaptación de sus técnicas de cultivo y organización social. A través de una metodología heurística, se examinan las costumbres, la economía y la resistencia del pueblo Huarpe ante la dominación inca. Se concluye que la influencia incaica resultó en una transformación significativa en la vida de los Huarpe, incluyendo la adopción de nuevas prácticas agrícolas y culturales.
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Cambios agrícolas en los Huarpe por Incas

El documento analiza los cambios agrícolas en el pueblo Huarpe tras la influencia incaica, destacando la adaptación de sus técnicas de cultivo y organización social. A través de una metodología heurística, se examinan las costumbres, la economía y la resistencia del pueblo Huarpe ante la dominación inca. Se concluye que la influencia incaica resultó en una transformación significativa en la vida de los Huarpe, incluyendo la adopción de nuevas prácticas agrícolas y culturales.
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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

FORMACIÓN DOCENTE

“Instituto Pbro. Antonio Sáenz”

“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el


pueblo huarpe”

Carrera: Profesorado de Historia

Cátedra: Integración Areal I

Alumna: Perrino, Constanza

Docente: Battaglia, Nora

1
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

Índice:

1. Introducción p.3
2. Desarrollo p.5

2.1 Capítulo I p.5


2.1.1 Reseña geográfica

2.2 Capítulo II Los Huarpe p.6


2.2.1 El pueblo huarpe: Costumbres y forma de vida

2.3 Capítulo III p.10


2.3.1 El imperio Inca: cultura y expansión

2.4 Capítulo IV p.13


2.4.1 Beneficios recibidos de la influencia incaica en la población huarpe

3. Conclusiones p.14

4. Bibliografía p.16

2
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

1. INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo indagaré acerca de la influencia del pueblo Inca sobre el pueblo
Huarpe, habitantes de la actual región de Cuyo en Argentina.

La investigación tiene como base el estudio de las costumbres, organización social, política y
económica del pueblo Huarpe para poder determinar si el impacto producido por la invasión Inca,
llevada a cabo en el siglo XV, produjo o no cambios en su forma de cultivo. Este recorte en el
análisis se debe a determinadas coincidencias entre ambas culturas en cuanto a sus formas de
hacer drenajes o terrazas para aprovechar el terreno, entre otras.

Por dicho motivo, los objetivos del presente trabajo serán desentrañar los cambios producidos
dentro del pueblo Huarpe luego de la irrupción de la cultura incaica, investigar cómo afrontaron la
dominación cuzqueña e interpretar si hubo una adaptación o una resistencia a tal invasión.

Para desarrollar mi hipótesis me apoyaré en la escuela antropológica del difusionismo1


representado por Friedrich Ratzel, quien le dio importancia a las migraciones humanas. Considero
esta escuela como la más adecuada para desarrollar mi trabajo ya que, en el proceso de lectura
me surgieron preguntas tales como: ¿Cómo fue que los Incas desarrollaron una técnica tan
avanzada de cultivos? ¿Qué los llevó a expandirse al territorio argentino? ¿Qué fenómenos
implantaron dentro del pueblo Huarpe? ¿Los Huarpe aceptaron o se resistieron ante dicha
influencia? ¿Qué elementos Incas destacan en el pueblo Huarpe?

Estado actual de la cuestión

Los autores utilizados para poder analizar y describir las características de los huarpe,
ubicación geográfica, su vivienda, vestimenta y religión me he basado en la lectura del libro
"Etnología de los Huarpes: una síntesis" de Salvador Canal Frau. Asimismo, de dicho autor se ha
consultado el libro “La lengua de los Huarpes de Mendoza” para ahondar en torno a la
organización política y social Huarpe. Por su parte, para describir la economía de esta población
previa a la invasión incaica, tomé como referente a Catalina Teresa Michieli2.

En relación al Imperio incaico me basé en la lectura de los textos de Antonio Virgilio


Castiglione3 y Roberto Levillier4, los cuales aportan datos sobre la ubicación geográfica,
organización política y social, economía y su expansión a través de nuestro territorio. Estos
mismos autores contribuyen en el entendimiento y conocimiento de la forma de producción de
cerámica incaica, permitiendo la comparación con la expuesta por Canals Frau, quien nos
comenta cómo era la cerámica del pueblo huarpe antes de la llegada del gran imperio a las tierras
habitadas por el pueblo argentino.

1
Según esta corriente, los diferentes grupos sociales se han creado gracias a la imitación de pueblos, tribus o grupos cercanos.
2
Michieli, C. T., La Sociedad Huarpe: sus relaciones con la tenencia de la tierra y recursos económicos, Revista Chungará Nª 16,
Chile, 1986.
3
Castiglione, A. V. El Imperio Inca llegó hasta Santiago del Estero en la Argentina. Argentina: Edición del Autor, 2015
4
Levillier, R., Los Incas, Escuela de estudios hispano-americanos, Sevilla, 1956.
3
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

Metodología:

En cuanto a la metodología, utilizare el método heurístico, el cual se ejecuta a través de la


recopilación de diversas fuentes bibliográficas seleccionadas, clasificadas y analizadas; la gran
mayoría de la información fue extraída del libro "Etnología de los Huarpes: una síntesis" de
Salvador Canals Frau, así como también de páginas Webs y revistas tales como: Revista
Chungará, revista chilena de antropología y la revista de antropología iberoamericana.

Hipótesis:

En su origen, el pueblo huarpe era nómada, su mayor actividad económica era la caza de
animales. Sin embargo, se ve un profundo cambio en la forma de vida, ya que modificaron las
costumbres características del nomadismo por sedentarismo, el cual evita el desplazamiento
geográfico de la tribu. Debido a estas pruebas fácticas que nos presenta el estudio de la historia
de dicho pueblo, se puede vislumbrar la influencia incaica, quienes al expandirse por el territorio
argentino fueron implantando su innovadora técnica agrícola, la cual permitía trabajar el suelo y
producir alimentos en un mismo territorio.

La hipótesis que guiará el presente trabajo se basa en la idea de que la influencia de la cultura
del pueblo Inca sobre los Huarpe ha producido modificaciones en su forma de desarrollo,
adoptando diversas costumbres del imperio, tales como la forma de trabajar el suelo, la
producción de cerámica, la forma de vestir y la incorporación del idioma quechua a su lenguaje.

Para desarrollar lo expuesto, opté dividir el trabajo en capítulos:

● El primer capítulo se detallará el área geográfica de ambos pueblos.


● El segundo capítulo se centrará exclusivamente en describir al pueblo Huarpe destacando
su evolución biológica, cultural y su forma de alimentación, así como también se detallará su
vestimenta.
● El tercer capítulo, se basará en el análisis del Imperio Inca, detallando la organización
social, económica y política, formas de cultivo y de caza y su expansión por el territorio argentino.
● El cuarto y último capítulo, será una síntesis de los beneficios que el pueblo Huarpe obtuvo
de esta gran influencia cuzqueña.

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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

2. Desarrollo

2.1 Capítulo I

5
Mapa de la región de Cuyo
2.1.1 Reseña geográfica

La población huarpe ocupaba el actual territorio


de San Juan, Mendoza y San Luis. Su área de
dispersión quedaba comprendida entre la cuenca del
río Jachal-Zanjón al norte y el río Diamante al sur;
entre el valle de Conlara al este y la Cordillera de los
Andes al oeste. Este área presenta un conjunto de
ambientes diferenciados: la zona montañosa
occidental (cordillera y pre cordillera), el valle pre
Andino de Uspallata, algunos valles ubicados en el
piedemonte (Uco, San Carlos [Jaurúa], Mendoza
[Huentota]) y la planicie oriental, en cuyo sector se
destaca la zona lagunera. Sin embargo, debemos
aclarar que los Huarpe no eran los únicos indígenas
que habitaban las zonas mencionadas, sino que en
éstas había otras poblaciones indígenas.

Los Huarpes se dividan en 3 grupos, cada uno ocupaba una zona en específica: los huarpes
allentiac, al momento del contacto con los españoles, ocupaban el cuadrante sudeste de la
provincia de San Juan; los huarpes millcayac se hallaban en la parte norte y central del actual
territorio mendocino y, por último los huarpes puntanos estaban al este de los anteriores, pero no
se sabe a ciencia cierta si eran los mismos del grupo millcayac. Resulta pertinente destacar que
el límite sur con los grupos semi nómadas puelches estaba marcado por el río Diamante.

En cuanto al Imperio de los Incas debemos decir que fue uno de los más importantes del
mundo. Existió entre los años 1300 y 1533, ocupó la parte occidental de Sudamérica, si bien su
centro era Cuzco (Perú), lograron extenderse en una superficie aproximada de 611.420 kms²
utilizando el llamado camino del Inca. De esta forma propagaron su cultura por varios países
como Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y el propio Perú. Actualmente, la red de
caminos es considerada como una de las mejores obras de ingeniería incaica que aún se
conservan y abarca alrededor de 30 mil kilómetros, famosos por atravesar la Cordillera de los
Andes desde las montañas de Argentina hasta las montañas de Colombia, pasando por la ciudad
del Cuzco. La expansión fue iniciada por el emperador Pachacútec (1400-1471) y tenía como fin
unir las provincias del Imperio con la capital de Cuzco.

5
Canals Frau, Salvador, Etnología de los Huarpe: una síntesis, Tomo 7, 1946 [Link]
5
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

2.2 Capítulo II

2.2.1 Los Huarpe: Organización política y social

Para explicar su organización social podemos comenzar afirmando que tenían una forma
de vida patriarcal ya que los Huarpes practicaban el levirato, el cual consiste en que una vez que
el padre de familia fallecía, los hijos y la viuda eran heredados por el hermano del difunto, esto
sucedida ya que el matrimonio en las culturas primitivas era un acuerdo entre familias más que
entre dos individuos. El levirato fue una costumbre muy enraizada en la población huarpe, y se
llegaron a encontrar documentos en donde queda comprobado que este tipo de costumbre fue
característica de este pueblo.

Si hablamos de levirato debemos mencionar también el sororato. Este último es una


práctica según la cual el hombre adquiere el derecho a casarse con las hermanas de su mujer,
generalmente a la muerte de ésta y a manera de compensar su pérdida. Podemos desmentir el
famoso mito de que los jefes de familia poseían varias mujeres al mismo tiempo y afirmar que
esto sólo se daba en casos aislados, ya que en una economía recolectora resulta difícil conseguir
alimento para una familia que tuviera muchos integrantes.

En cuanto a su organización política, los huarpes se regían por medio de un cacique, pero
no podemos confirmar que existía un cacique general. En cambio, consta que los cacicazgos
huarpes se subdividían en grupos menores que estaban a cargo de un "principal" y el cargo de
cacique era heredado en la línea masculina.

Cada uno de estos cacicazgos estaba compuesto por un corto número de familias
descendientes en línea paterna de un antepasado común, cada parcialidad disponía de un distrito
territorial determinado, que se consideraba propio. Cabe destacar que la pertenencia de un
individuo al cacicazgo paterno no estaba siempre asegurada, ya que en determinadas
circunstancias el hijo podía pasarse a la parcialidad de la madre.

Fisionomía, vestimenta, utensilios y almacenamiento

La fisonomía de los Huarpes era diferente de las otras poblaciones indígenas americanas:
con cabeza y cara alargadas, eran altos y delgados, el promedio de altura de la mujer era de 1.60
metros y del hombre 1.70. En cuanto al pelo los huarpes lo llevaban largo y su cutis era oscuro.

En relación a su vestimenta podemos decir que a partir del inicio de la pubertad, los Huarpes
portaban “camisetas” o paramec, esto era un camisón amplio de manga corta o sin manga, largo
hasta la rodilla y hecho de lana. Esta prenda no era obtenida por medio del trueque, sino que
utilizaban la técnica del tejido para su confección, ya que se han encontrado en territorio huarpe
torteros o pesas de hilar, generalmente hechas de barro. Es posible que hayan usado mantas y
ponchos. En los pies la lengua millcayac nos dice que utilizaban xilla, esto quiere decir ojotas.

Siguiendo con los diferentes adornos, los antiguos huarpes debieron usar el barbote o
tembetá, que era un conocido ornamento que se introducía en el labio inferior y que todavía

6
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

utilizan algunos pueblos. En territorio de esta población se han encontrado estos adornos en
forma de clavos alargados y achatados a manera de botones, podían estar fabricados de piedra o
de barro cocido. Acostumbraban también a pintarse la cara y a usar collares hechos de pequeños
discos de moluscos.

La cestería era una de las artes que mejor manejaban y que se prolongó hasta la actualidad,
como un legado cultural. Trabajaban con fibras vegetales como la totora y el junco. Además de
cestos, confeccionaban vasijas, vasos y tazas para beber, con una trama tan apretada que
contenían el líquido sin peligro a que se escurriera. Los Huarpes, produjeron diversos tipos de
cerámica: la cerámica de uso común lisa y la grabada incisa, como pintada o ceremonial. El
primer tipo de cerámica fue descubierta en varios puntos donde habitaron nuestros indios tales
como: Viluco, Tupungato, Agrelo, Guanacache, Calingasta y Uspallata. También se conocen
algunos vasos enteros y pucos de varias formas y color natural.

En cuanto a la cerámica grabada incisa, se observa la utilización de diseños geométricos


como el uso de puntos alargados, otros son los puntos incisos que se ubican más cerca del borde
y como último diseño se pueden señalar las líneas paralelas muy finas y poco profundas que
aparecen ordenadas en registros, bandas y reticulado.

Sin embargo, la cerámica más importante es la pintada y se divide en tres grupos:

1. El primero de ellos aparece en forma de ollita su globular, de forma elegante que alcanza
unos 12cm, su cuello es relativamente corto y sus labios están plegados hacia afuera, posee
también un asa de sección. Esta ollita suele llevar una decoración geométrica pintada en negro y
rojo, pero solo en su mitad superior. Este tipo de vaso u olla fueron encontrados en: Palmira y
Viluco y Tunuyán.

2. El segundo grupo de cerámica pintada reúne los vasos que ostentan la forma de timbal, y
suelen llevar decoración festoneada. Hasta ahora se han encontrado en Viluco, Cerro de la
Sepultura y el Valle de Calingasta.

3. El último grupo de cerámica pintada estaría representado por vasos de forma y decoración
distinta. Se incluyen en este conjunto los puncos de decoración fostenada y los vasos de gran
tamaño con decoración reticulada.

Los Huarpes también utilizaron recipientes en forma de puco hechos con calabazas partidas a
la mitad que luego pasaron a llamarse “mates”.

Religión y costumbres

Los Huarpes tenían una divinidad central llamada Hunuc Huar, la cual era temida y respetada e
invocada por ellos para cubrir sus necesidades, haciéndole ofrendas como el maíz y la chicha y
plumas de avestruz. Este pueblo tenía la creencia de que los muertos se iban a la cordillera a
reunirse con Hunuc Huar. Asimismo, le rendían tributo al sol, a la luna, a los ríos y a los cerros.
En la dualidad del pensamiento religioso huarpe existía la divinidad llamada Hana (para los
huarpes millcayac), que también era conocida como Torom (para los huarpes allentiac), que
significa trueno y que era, según Valdivia, el demonio. El concepto de infierno dado a los huarpes
7
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

por este religioso era entonces torom-uch-utu, que en huarpe allentiac quiere decir “casa alta o
grande del demonio”, o también hana-che-utu, es decir, “casa del diablo”.

Esta tribu practicaba la magia mediante los shamanes, quienes en realidad eran llamados
nurum o también zapmana. Estos shamanes eran convocados, entre otras cosas, para hacer
llover y para curar enfermedades; por lo tanto, eran magos y a la vez médicos. También
celebraban el inicio de la pubertad de sus jóvenes con una ceremonia llamada bacanales, que
duraban 3 o 4 días bailando y bebiendo. En estas celebraciones un anciano tocaba un tambor
rodeando de bailarines y hacia aparecer a una persona disfrazada de zorro o perro que aullaba,
luego de un pequeño discurso, el disfrazado rasguñaba a los jóvenes diciéndoles que podían
iniciarse en los ritos infames.

En cuanto a los ritos funerarios, los Huarpes inhumaban a sus muertos en una posición
alargada, y al lado del cuerpo se depositaban objetos de su vida personal como las ojotas y los
mates, alimentos (maíz, chicha) y bebidas que servían para el viaje hacia el más allá, también se
los sepultaba con mantas, camisetas e hilados. El entierro tenía lugar con danzas y cantos a los
que les seguía una gran borrachera. Los parientes presenciaban el duelo pintándose la cara o
estaban durante un cierto tiempo sin bañarse.

Ahora bien, los huarpes vivían en chozas, esto es lo que más los diferenciaba de los Pampas,
sus vecinos del sudeste. “Por lo tanto, y según el mismo Ovalle, los Pampas del sur de San Luis y
Córdoba tenían "reparos", y los Huarpes "chozas". En esta distinta calificación hecha por un
mismo autor, está contenida la diferencia esencial existente entre unos y otros en lo que a la
vivienda se refiere”.6 Las chozas huarpes podían ser redondas, en el caso de ser más antiguas, o
rectangulares, en el caso de ser más recientes, con techos más planos. En relación con las
chozas de celebración se caracterizaban por su forma redondeada, con aberturas y construidas
de paja. Sin embargo, no cabe duda de que las viviendas estaban construidas del mismo
material, aunque en las zonas pantanosas estas chozas estaban fabricadas con materiales
deleznables de origen vegetal. Por su parte, en las zonas de laguna las viviendas eran
subterráneas y están edificadas con tierra o adobe. Y en las zonas montañosas se construyeron
de pirca, esto quiere decir, piedra seca sin el uso de mortero.

Actividades económicas

Los Huarpes utilizaban cuatro actividades básicas para la obtener recursos alimenticios, entre
ellos están: la agricultura, la recolección, la caza y la ganadería.

Los huarpes cazaban a los venados siguiéndoles el trote sin dares tregua hasta rendirlos, esta
técnica es muy posible que la hayan adquirido de sus vecinos, los Pampas. También cazaban
guanacos, liebres, perdices, francolines, patos, avestruces, entre otras especies avícolas. Otro
recurso, relacionado con los animales, es la ganadería de la llama (lama glama). La recolección
fue también una actividad importante en la obtención de recursos alimenticios y se centraba en la
cosecha de vainas de algarrobo y drupas de chañar que eran la materia prima para elaborar
panes y, fundamentalmente, bebidas alcohólicas. La importancia de la recolección de las vainas

6
Canals Frau, Salvador, Etnología de los Huarpe: una síntesis, Tomo 7, 1946 [Link]
8
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

de algarrobo en la economía huarpe está evidenciada por la existencia, dentro de las tierras de
los valles centrales, de bosques llamados "algarrobales".

Otra de sus actividades económicas fue el trueque o intercambio establecido entre los
huarpes de la laguna, que poseían pescado y sal, y aquellos ubicados en los valles, que en su
poder tenían productos cosechados, pieles y plumas. A su vez, ambos grupos sostenían también
relaciones de intercambio con los grupos étnicos vecinos dedicados a la caza y a la recolección,
como serían los puelches, al sur del río Diamante.

9
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

2.3 Capitulo III

2.3.1 El imperio Inca: cultura y expansión

El imperio incaico no solo fue el más extenso en la América precolombina sino que fue uno de
los más importantes del mundo. Existió entre los años 1300 y 1533, aproximadamente, hasta la
muerte de Atahualpa en manos de Pizarro.

Esta civilización se caracterizó por su rápida evolución y su vertiginosa expansión, fenómeno


que no se dio en otras grandes culturas de la Humanidad. Desde el emperador Pachacútec
(1438) hasta Huayna Capac (1525) el Estado Inca sorprendió por su organización social
avanzada, su legislación, su estructura económica, su eficacia en la administración y en los
controles, su poderío y logística militar, su desarrollo vial y la hegemonía política impuesta sobre
tan extenso territorio.

“Al Imperio se lo denominó “Tahuantinsuyu” (“Tawantinsuyu”, de “tawa”: cuatro; y “suyu”:


regiones, provincias o comarcas), nombre que significaba las cuatro regiones, o el conjunto de las
cuatro regiones, o las cuatro partes del mundo. Estaba dividido precisamente en cuatro regiones:
el “Antisuyu” (Oriente), “Cuntisuyu” (Oeste), “Chinchasuyu” (Norte) y el “Qollasuyu” (Sur)”7

El gobernante de este Imperio era el Sapa Inca, quien administraba justicia durante todo el
día en la sede de su palacio, y se trasladaba en una litera apoyada sobre los hombros de sus
súbditos, quienes lo conducían a lo largo de las diversas comunidades para atender las posibles
disputas. Poseían también una organización patriarcal. El rol social de la mujer estaba ejercido
mediante su función de hija, madre y esposa, su función económica a través práctica de la
administración doméstica y su función pública a través del hombre como sujeto autónomo,
domina el sistema patriarcal.

En el ámbito religioso esta población era politeísta, es decir, creían en muchos dioses: la
Pachamama era la diosa de la fertilidad de la tierra, Illapu era el dios del rayo y Quilla era la diosa
del agua, entre otros. Sin embargo, veneraban a uno en particular: Inti, el dios sol.

Los Incas eran agricultores ambiciosos, es por esto que, para maximizar la producción
agrícola, transformaron el paisaje con terrazas, canales y redes de riego. De igual manera y con
frecuencia drenaban los humedales para adecuarlos a la siembra. Además, eran muy conscientes
del valor de la rotación regular de sembradíos y también se ocupaban de la fertilización de la
tierra con estiércol seco de llama, guano o cabezas de pescado, siempre y cuando esos recursos
estuvieran disponibles. La tierra era trabajada usando herramientas simples como el azadón, el
rastrillo, el arado de pie (chaquitaclla), que consistía en un palo afilado de madera o bronce que
se introducía en la tierra empujando con el pie desde una barra horizontal. Las hojas de azadón
se hacían tradicionalmente usando piedras afiladas. La agricultura era una actividad comunitaria,
y los campesinos trabajaban en pequeños equipos de siete u ocho integrantes, a menudo
cantando mientras los hombres usaban el azadón y las mujeres los seguían con el rastrillo o

7
Castiglione, A. V. El Imperio Inca llegó hasta Santiago del Estero en la Argentina, 2015
[Link]
10
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

plantando semillas. Mientras tanto, los niños y los jóvenes eran responsables de atender los
rebaños de camélidos de la familia.

Los Incas implementaron diversas técnicas de cultivos, tales como:

1. Los andenes, o también llamadas terrazas de cultivo, le permitían al pueblo incaico


obtener hasta tres cosechas anuales, ya que esta técnica aprovechaba mejor el uso del
agua.

2. Los camellones, o también conocidos como waru waru, se utilizaban en


extensiones en donde la tierra solía inundarse, es por esto que elaboraron sendas de
cultivo por encima del nivel del agua, para facilitar el drenaje y mantener el terreno
hidratado.

3. Las cochas eran lagunas artificiales compuestas por zanjas que favorecían la
adaptación de los cultivos a las distintas condiciones climáticas.

4. Las acequias son la ampliación de la cuenca natural que introduce al valle las aguas
que vienen desde afuera.

Tal lo mencionado en el presente trabajo, nos centraremos en la expansión del pueblo Inca en
el territorio argentino. “Las provincias (wamanis) incaicas en nuestro país fueron cuatro: la de
Chicoana que se extendía por el piso de puna de Atacama, la parte septentrional de los valles
Calchaquíes y abarcaba probablemente desde las Salinas Grandes de Jujuy hasta el sur de La
Paya en Salta, donde estaba su capital la antigua Chicoana. Hacia el sur se ubicaba la provincia
del Quire-Quire o Kiri-kiri, que comprendía el resto de los valles Calchaquíes, todo el valle de
Santa María y los valles de Andalgalá, Hualfín y Abaucán. La provincia de Tucumán o Tucma
comprendía los valles orientales y las sierras subandinas, llegando por el norte hasta Talina,
actualmente en el Sur de Bolivia. La provincia más meridional, probablemente se extendía desde
La Rioja hasta las montañas del Cordón de Plata, alcanzando el cerro Tupungato en Mendoza y
quizás formaba parte, con el nombre de Cuyo o Kuyun de la provincia de Chile o Chili.”8

Los Incas, instalados desde el año 1100 en el altiplano peruano-boliviano, comenzaron una
política expansionista hacia el siglo XV, que los llevó a avanzar sobre la zona de Cuyo alrededor
del año 1480. En Mendoza ocuparon hasta el río Diamante, en cuanto a San Juan llegaron a
controlar desde la zona de la cordillera frontal principal hasta el pre cordillera.

El Camino del Inca era la columna vertebral de ese imperio. Se trataba de la red caminera
construida por los Incas hace más de 600 años, que se extendía principalmente a lo largo de la
zona de la cordillera de los Andes, con una extensión de más de 25.000 km. Desde el Sur de
Colombia, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile. El pueblo inca utilizó estos
caminos con sentido geo-político, para expandirse, para trasladar a sus ejércitos, para la defensa,
para las comunicaciones (los chasquis llevaban y traían al inca las noticias de todos los confines),
para colonizar otros pueblos, ampliar sus dominios, comercializar, trasladar alimentos, para la
actividad minera, etc.

8
Levillier, R., Los Incas, Escuela de estudios hispano-americanos, Sevilla (1956)
[Link]
11
“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

El principal camino era denominado “Camino Real” y comenzaba en el Norte en Ancasmayo


(Colombia), cruzaba por Ecuador, el Perú a través de toda su zona cordillerana, llegando en este
país al centro o capital del imperio, que era el Cuzco. De allí continuaba hacia el sur, bordeando
el lago Titicaca, pasaba por Bolivia e ingresaba a la Argentina. Es decir, cubría las cuatro grandes
provincias que integraban el Tahuantinsuyo, una de ellas, la del Sur, el Collasuyo (o “Qollasuyu”),
que abarcaba las Charcas, Collas, Chile y el Tucumán.

Los extremos Norte y Sur de este Camino Real lo marcaban las indómitas tribus de los
chibchas (Colombia) y araucanos (Chile), respectivamente. Hacia el Este, los chiriguanos y los
guaraníes; y hacia el Oeste

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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

2.4 CAPITULO IV

2.4.1 Beneficios recibidos de la influencia incaica en la población huarpe

Como se vislumbra en el anterior apartado, los Incas al instalarse en el territorio actualmente


conocido como Mendoza, lograron someter por completo a los Huarpes imponiendo un proceso
de transculturización que se manifiesta en la adopción de vocablos del quechua, el uso de la
camiseta, vestimenta típicamente andina y las construcciones de casas y corrales de piedra y
barro, las acequias, las fortificaciones y los paredones, cuyos restos han perdurado hasta la
actualidad, como ha sucedido con algunas piezas de alfarería. Lo que movilizó a los incas hacia
la zona cuyana fue su interés por la cría de vicuña para aprovechar su lana. Este objetivo se
deduce a partir de la existencia de los corrales de piedra encontrados en San Guillermo, ubicado
actualmente en la provincia de San Juan, donde aún existen reservas de vicuñas. También tenían
interés en explotar las zonas de cultivo y las minas.

Sin embargo, el mayor cambio que se produjo en la población huarpe fue la agricultura
mediante el sistema de regadío. Originariamente los Huarpes tenían una economía recolectora y
de caza, y es por ello que su forma de vida era nómade. Sin embargo, luego de la llegada de los
Incas al territorio de Cuyo, es posible apreciar como esta población comenzó a trabajar el suelo
por medio de la técnica de acequias, mecanismo visualizado en la zona de la actual Mendoza. Se
conocen los nombres de tres grandes acequias, las cuales son: acequia de Allalme, acequia de
Guaymaye y acequia Tobar o Tabalque. Resulta de esto que esas acequias mendocinas llevaban
el nombre de tres principales caciques de la zona y la razón de ello ha de ser que cada una de
ellas servía para irrigar los campos de cultivo de la parcialidad respectiva. La nueva forma de
cultivo tuvo como consecuencia la sedentarización de este pueblo, permitiéndoles cultivar frijoles,
quínoa, calabazas y principalmente maíz, el cual se cree que fue introducido por los incas en
nuestro territorio

Si bien lo más importante fue la forma de trabajar el suelo y la implementación de las acequias
para cosechar los diversos alimentos, los Huarpes adoptaron otras características que les fueron
dados, tales como los nuevos ritos funerarios, los cuales consistían en no asearse durante unos
días pasado el funeral. Se observan también cambios en las armas como por ejemplo los arcos
eran más grandes que los utilizados por los otros pobladores de la zona, aparte de la
implementación de las piedras redondas horadadas enastadas a un palo como armas de guerra y
es muy posible que también hayan utilizado las masas de piedras para combatir.

También se notó un cambio en la producción de cerámica, incorporándose colores como el


rojo, negro y blanco y dibujos geométricos.

Como último dato de implicancia para desarrollar la hipótesis expuesta, podemos mencionar
que los Incas lograron tener un dominio que se vio reflejado en la religión, ya que los Huarpes
pasaron a la adoración de una divinidad central, la cual fue Hunuc Huar, pero no dejaron jamás
de venerar a sus demás dioses.

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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

3. CONCLUSIONES

La gran expansión incaica fue constante y muy efectiva. El imperio incaico con el Inca
Pachacútec a la cabeza logró su máxima expansión en el siglo XV.

Alrededor del año 1200, los incas iniciaron los primeros intentos de expansión sobre otros
pueblos. Este proceso se aceleró durante el siglo XV. Algunos pueblos fueron derrotados; otros,
en cambio, se aliaron con los invasores. Ellos eran poderosos, sabios, y valientes; influenciaron
gran parte de sud-américa, extendiendo sus cultura y enseñanzas que perduran hasta hoy en día;
sus conocimientos agrícolas sobre los cultivos, la fecha de la siembra y la utilización del agua, se
siguen usando por nuestros paisanos. Nadie puede negar su habilidad en la construcción de
fortalezas, ciudadelas, recintos sagrados; el arte, la pintura, la orfebrería, el dominio del oro y la
plata para la creación de joyas y representaciones hermosas. En su conquista sometieron a los
Huarpes, quienes adoptaron muchas de sus costumbres, tales como la vestimenta y los cultivos
de maíz y quínoa.

El pueblo huarpe, originario de la región de Cuyo, fue intervenido por el imperio incaico.
Queda constatado a lo largo de la investigación que los Huarpe efectivamente sufrieron cambios
que modificaron su cultura. El más importante, como se comprobó a lo largo de la investigación,
fue la creación de acequias y terrazas, que permitieron el aprovechamiento del terreno para la
cosecha de alimentos, utilizando el agua de las montañas.

Otro aspecto que se observa en las nuevas formas de vida del pueblo argentino es la
implementación del idioma quechua, aunque los huarpes jamás dejaron de hablar los idiomas
autóctonos (allentiac y millcayac) se ha comprobado que en las zonas más cercanas a Mendoza
el quechua había influido en gran parte del idioma.

La influencia se advierte también en los motivos de la cerámica. Asimismo, se conservan


muchos de los sitios de altura en los cuales hay registro de objetos ceremoniales (estatuillas,
plumas, adornos de mullu) y momias muy bien preservadas, con frecuencia se trataba de niños
que eran dejados adormecidos en la montaña y se congelaban. Esto indica la práctica de
sacrificios humanos.

Los huarpes experimentaron fuertes cambios en sus modos de producción, organización socio-
política, además de sus costumbres en general al interactuar con los incas en un contexto
dominante/dominado. La influencia de la cultura del pueblo Inca sobre los Huarpe trajo
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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

aparejadas diversas modificaciones en el desarrollo de su cultura, adoptando costumbres del


imperio, tales como la forma de trabajar el suelo, la producción de cerámica, la forma de vestir y
la incorporación del idioma quechua a su lenguaje.

A pesar de su extinción, hoy quedan algunos descendientes huarpes en la zona aledaños a


las antiguas lagunas de Guanacache. Dejaron su arte, como la cestería, los tejidos, su técnica de
riego por acequias y algunas palabras que se integraron a nuestro vocabulario.

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“Cambios agrícolas luego de la influencia incaica en el pueblo huarpe”

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