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Radiología del Aparato Digestivo: Guía Completa

El documento aborda la anatomía y radiología del aparato digestivo, describiendo la estructura y función de sus componentes, como el esófago, estómago, intestino delgado y grueso. Se detallan las técnicas de examen del tubo digestivo, incluyendo el uso de medios de contraste como el sulfato de bario y medios yodados, así como los avances en equipos radiológicos. Además, se discuten consideraciones sobre la protección frente a la radiación y el tiempo de exposición durante los estudios radiográficos.

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Radiología del Aparato Digestivo: Guía Completa

El documento aborda la anatomía y radiología del aparato digestivo, describiendo la estructura y función de sus componentes, como el esófago, estómago, intestino delgado y grueso. Se detallan las técnicas de examen del tubo digestivo, incluyendo el uso de medios de contraste como el sulfato de bario y medios yodados, así como los avances en equipos radiológicos. Además, se discuten consideraciones sobre la protección frente a la radiación y el tiempo de exposición durante los estudios radiográficos.

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tema 2 Radiología del aparato

digestivo
Jose A. Casares Trillo y Antonia Jiménez Polo

1. Anatomía
El aparato digestivo incluye diversas zonas anatómicas y órganos, así como el deno-
minado sistema alimentario, una estructura tubular musculomembranosa de 8.6-8.9 m. de
longitud. Dicho sistema se compone de la boca, donde la comida se mastica y se convierte en
bolo alimenticio mediante la salivación; faringe y esófago, que son los órganos de la deglución;
estómago, en el que comienza la digestión; intestino delgado, donde se completa el proceso
digestivo y el intestino grueso o colon, órgano de excreción y absorción de agua, finalizando
en el ano.
El estómago es la porción dilatada del canal alimentario situada entre el esófago y el
intestino delgado. El esófago ingresa por el orificio del cardias en el estómago, donde podemos
diferenciar tres partes; el fundus que es la parte superior del estómago, en bipedestación suele
estar lleno de gas y en la radiografía se denomina burbuja gástrica; el cuerpo del estómago y el
antro pilórico que termina en el píloro. La posición y forma del estómago varía según el hábito
corporal de una persona, pero generalmente se encuentra en el cuadrante superior izquierdo
del abdomen en posición supina.
El intestino delgado se extiende desde el orificio pilórico del estómago hasta la válvula
ileocecal, donde formando un ángulo recto se une con el intestino grueso. Este intestino del-
gado se divide en tres regiones: duodeno, yeyuno e íleon. El duodeno es la porción más ancha,
comienza en el píloro, tiene forma de C alrededor de la cabeza del páncreas y se continua
con el yeyuno, al que se une mediante el denominado ángulo duodenoyeyunal. El resto del
intestino delgado se divide en dos porciones; las dos quintas partes superiores se denominan
yeyuno, mientras que a las tres quintas partes inferiores se las conoce como íleon. Ambos
están formados por asas muy móviles situadas en las regiones central e inferior de la cavidad
abdominal dentro del marco que forma el intestino grueso.
El intestino grueso se une al íleon en la región ilíaca derecha y termina en el ano. Se
subdivide en ciego, colon, recto y canal anal. El ciego es un extremo en forma de saco, se une
al íleon por la válvula ileocecal y es el comienzo del intestino grueso. El apéndice vermifor-
me es un estrecho tubo ciego en forma de gusano que se une al ciego. En el colon podemos
encontrar cuatro regiones, ascendente, transversa, descendente y colon sigmoide. El recto va

Radiología del aparato digestivo 53


desde el sigma hasta el canal anal, que es la apertura externa del intestino. El recto y el canal
anal cuentan con dos curvaturas anteroposteriores, que hay que recordar cuando se introduzca
un tubo de enema.

2. Examen del tubo digestivo


El tubo digestivo se puede explorar y estudiar por múltiples técnicas y pruebas. Nos vamos
a centrar en las técnicas especializadas más habituales en la exploración del esófago, estómago
y del intestino que usan medios de contraste. El esófago es un tubo recto y fijo, por lo que su
estudio radiográfico empleando medio de contraste presenta escasas dificultades. El estómago
y el intestino varían de tamaño, forma, posición y tono muscular; estas variaciones hacen del
estudio del tracto gastrointestinal de cualquier paciente una exploración individual.
Por lo general, el examen del tracto alimentario se hace con una combinación de fluo-
roscopia y radiografías. La exploración fluoroscópica permite la observación de los movimientos,
estudios especiales de la mucosa y la determinación de las técnicas adicionales necesarias para
completar el estudio. Las radiografías se obtienen según estén indicadas durante y después del
examen fluoroscópico para conservar un registro permanente de los hallazgos.

Medios de contraste:
El sulfato de bario, es la sustancia de contraste más utilizada; una sal insoluble en
agua del elemento metálico bario. Suele ser un producto químicamente puro, especialmente
preparado, al que se pueden añadir diversas sustancias químicas. Se comercializa en forma de
polvo seco o líquido. El bario en polvo se mezcla con agua a diferentes concentraciones que
dependen de la zona que se vaya a explorar y de las preferencias del médico.
Actualmente disponemos de una serie de productos especiales con sulfato de bario.
Los hay que contienen partículas de sulfato de bario finamente divididas, tienden a resistir la
precipitación y a mantenerse en suspensión durante más tiempo que los preparados habituales.
Otros en cambio, contienen sustancias suspensoras o dispersantes y se denominan preparaciones
resistentes a la floculación o suspendidas.
La velocidad con la que la mezcla de bario atraviesa el canal alimentario depende del
medio de suspensión, de la temperatura, de la consistencia de la preparación y de la funcio-
nalidad motora del tubo digestivo.
Disponemos también de medios de contraste yodados hidrosolubles para la opacificación
del canal alimentario; son modificaciones de los medios urográficos intravenosos básicos, como
el diatrizoato sódico y la diatrizoatometilglucamina. Estas soluciones yodadas se mueven más
deprisa por el tracto gastrointestinal que las suspensiones de bario. Se eliminan del estómago
en 1 a 2 horas, y toda la columna del medio de contraste alcanza y delimita el colon en una 4
horas.
Existen unas diferencias entre un medio yodado administrado por vía oral y el sulfato
de bario, y son las siguientes:
- El contraste yodado delimita el esófago, pero no se adhiere a la mucosa con la
misma eficacia que el sulfato de bario.
- Permite realizar una exploración plenamente satisfactoria del estómago y duo-
deno, incluida la delineación mucosa.
- También permite un examen rápido de todo el intestino delgado, aunque no
proporciona detalle anatómico claro de la región debido a la dilución del medio
de contraste, que produce una disminución de la opacificación.

54 Radiología del aparato digestivo


- A causa de la absorción normal de agua a través de la mucosa del colon, el
medio de contraste se concentra intensamente cuando alcanza esta región, lo
que permite una delimitación de toda la mucosa del intestino grueso con la
misma eficacia con que lo hace el relleno retrógrado del intestino grueso con
una suspensión de bario. Debido a estos resultados y al menor tiempo de trán-
sito, es posible realizar una exploración rápida del intestino grueso utilizando
la vía oral cuando el paciente no puede cooperar para llevar a cabo un estudio
satisfactorio con enema.
Un gran avance de los medios de contraste hidrosolubles es que se pueden eliminar
fácilmente con aspiración antes o durante la cirugía. Además si el medio hidrosoluble escapa
al peritoneo por una perforación gástrica o intestinal previa, no causa morbilidad y el medio
es absorbido rápidamente en la cavidad abdominal y eliminado por los riñones. Esta ventaja
es crucial cuando se está investigando una úlcera perforada.
Una desventaja de las preparaciones yodadas es su intenso sabor amargo y hay que
comunicar al paciente esta circunstancia para que lo tolere mejor.

Aparatos de radiología:
Los avances en el diseño de los modernos equipos radiológicos y de fluoroscopia han
desplazado a los viejos sistemas de fluoroscopia de cuarto oscuro por intensificadores de ima-
gen. Los actuales sistemas de intensificación de imagen no requieren la adaptación del ojo a la
visión nocturna, y la unidad se puede conectar a otros dispositivos accesorios, como registros
de cine, sistemas de televisión, cámaras y aparatos de vídeo. También se dispone de salas de
fluoroscopia con control remoto, en las que el fluoroscopista se sitúa en el área de control
adyacente.
Las actuales cámaras de seriación, que en la actualidad están desplazando a las insta-
laciones de fluoroscopia con chasis para radiografías seriadas, no requieren tanta exposición
del paciente a la radiación ni tantos tiempos de interrupción para exponer el film durante
la exploración fluoroscópica. La menor necesidad de radiación también produce una menor
sobrecarga de calor en el tubo de rayos X. Las cámaras de seriación más habituales utilizan
películas de 100 y 105 mm de ancho.
Durante una exploración del tracto alimentario, son frecuentes la compresión y palpa-
ción del abdomen. La unidad de fluoroscopia convencional presenta un cono de compresión
en contacto con el abdomen del paciente y es el que se utiliza habitualmente durante el
examen fluoroscópico. Se han comercializado otros sistemas de compresión, como la raqueta
de compresión neumática. Este dispositivo se coloca debajo del bulbo duodenal y se infla para
presionar el abdomen; después se elimina lentamente el aire y la compresión desaparece.

Preparación de la sala de exposición:


La sala de exploración debe estar completamente preparada antes de que entre el
paciente. Para ello el técnico debe:
1. Ajustar los controles del equipo en los puntos apropiados.
2. Tener disponible un soporte para los pies y los hombros.
3. Comprobar el mecanismo de seriación o de la cámara de seriación y que existen
suficientes radiografías.
4. Preparar la cantidad necesaria de medio de contraste.
Antes de comenzar la exploración, el técnico debe explicar al paciente que la mezcla
de sulfato de bario tiene un gusto a yeso. También debe comunicarle que la sala se oscurecerá
durante la fluoroscopia y cuando entre el radiólogo debe ser presentado al paciente.

Radiología del aparato digestivo 55


Protección frente a la radiación:
Durante la fluoroscopia, las radiografías seriadas y las radiografías de una exploración
gastrointestinal parcial o completa, el paciente recibe radiación. Se presupone que todos los
tubos de rayos X cuentan con filtros apropiados. También se asume, sobre la base de la capaci-
dad de las máquinas y de la disponibilidad del mejor equipo accesorio posible, que los factores
de exposición se ajustan para que el paciente reciba la radiación imprescindible. Por tanto la
responsabilidad del técnico reside en colocar escudos gonadales cuando sea posible y evitar
exposiciones repetidas mediante una adecuada colocación del paciente y con la colimación
estrecha del haz, así como explicar al paciente las instrucciones más claras posibles para obtener
su mayor nivel de colaboración.

Tiempo de exposición:
Una consideración muy importante en las radiografías gastrointestinales es eliminar el
movimiento. La máxima actividad motora se suele dar en el estómago y regiones proximales
del intestino delgado, disminuyendo gradualmente a lo largo del tracto intestinal hasta que se
hace muy lenta en la parte distal del intestino grueso. La velocidad del peristaltismo depende
así mismo del hábito del paciente y está influida por la presencia de alteraciones patológicas,
por la posición del cuerpo y por la respiración. Por lo tanto le elección del tiempo de exposición
para cada región se debe basar en todos estos factores.
En la exploración del esófago, el tiempo de la exposición debe ser de 0.1 seg o menos para
las radiografías en bipedestación. El tiempo puede ser algo más prolongado en las proyecciones
tumbadas, ya que el bario desciende más lentamente. La velocidad de paso del bario a través
del esófago es muy lenta si se traga al final de una inspiración profunda. La misma velocidad
aumenta si se traga el bario al final de una inspiración moderada, con lo que pasa rápidamente
por el esófago superior. Sin embargo, el paso se retrasa varios segundos en la parte inferior si
el contraste se traga al final de una espiración completa. La respiración se suspende durante
varios segundos después de comenzar la deglución, lo que da el tiempo suficiente para hacer las
radiografías sin dar nuevas instrucciones al paciente para que contenga la respiración después
de tragar.
En las exploraciones del estómago y del intestino delgado, el tiempo de exposición en
los pacientes con actividad peristáltica normal no debe superar los 0.2 seg, y nunca los 0.5
seg; el tiempo de exposición he de ser 0.1 seg o inferior en los casos de hipermotilidad. En las
exploraciones del intestino grueso, pueden utilizarse tiempos de exposición de 0.5-1 seg en las
proyecciones frontales y oblicuas de todo el colon, y de 1.5-2 seg en las proyecciones laterales
y axiales de la región rectosigmoidea. Cuando se emplea la técnica habitual las exposiciones
del estómago e intestino se realizan al final de una espiración.

3. Esófago
El esófago se puede explorar realizando un estudio de opacificación completa y contraste
único, donde solo se emplea bario u otro contraste radioopaco para rellenar la luz del esófago.
Se puede emplear también la técnica de doble contraste, siendo los agentes de contraste el
bario y cristales de dióxido de carbono. No va a ser necesaria ninguna preparación preliminar
del paciente.

3.1. Mezcla de sulfato de bario.


En la técnica de opacificación completa con contraste único, es útil utilizar una relación
de peso/volumen de la suspensión del 30-50 %. En la exploración con doble contraste, se puede

56 Radiología del aparato digestivo


emplear el bario de baja viscosidad y alta densidad desarrollado para las exploraciones gástricas
con doble contraste. Cualquiera que sea la relación peso/volumen del bario, el criterio más
importante a tener en cuenta es que el bario ha de ser lo suficientemente fluido para cubrir
las paredes del esófago. Es importante ajustarse estrictamente a las instrucciones de mezcla
del fabricante para obtener el mejor rendimiento del medio de contraste.
Los cuerpos extraños opacos localizados en la faringe o en la parte superior del esófago
suelen ser visibles sin necesidad de utilizar medio de contraste. Para ello se puede realizar una
radiografía para tejidos blandos del cuello o una proyección lateral del área retroesternal. En el
caso de cuerpos extraños opacos localizados en el extremo superior del esófago intratorácico,
se tomará una radiografía lateral de cuello en el punto más alto de la deglución. Esta porción
del esófago se eleva en ese momento en un trayecto equivalente a dos segmentos cervicales,
lo que lo sitúa por encima del nivel de las clavículas. Algunas veces se utilizan bolas de algodón
saturadas con una suspensión diluida de bario para demostrar una obstrucción, así como para
detectar la presencia de cuerpos extraños no opacos en la faringe y el esófago superior.

3.2. Técnicas de exploración.


La exploración con contraste único, la fluoroscópica y la radiografía rápida se inicia
con el paciente en bipedestación, siempre que sea posible. Las posiciones horizontal y de
Trendelenburg se emplean si están indicadas. Después del examen fluoroscópico del corazón y
los pulmones, y con el paciente de pie, se le pide que coja con la mano izquierda el vaso con
la suspensión del bario y que beba cuando se le indique.
Se le pide al paciente que trague varios sorbos de bario para observar el acto de la
deglución y determinar si existe algún trastorno. Luego le pide que realice varias excursiones
respiratorias bajo observación fluoroscópica para poder tomar radiografías seriadas de las áreas
o lesiones que no serían observables de otro modo.
La realización de la exploración del esófago con doble contraste es similar a la de con-
traste único. Debe utilizarse un bario de alta densidad y muy fluido. La sustancia productora
de gas, que suelen ser cristales de dióxido de carbono, se puede mezclar con el bario o admi-
nistrarlo inmediatamente antes de la suspensión del contraste. Siempre que está indicado se
toman radiografías seriadas y otras tardías durante la exploración.

Proyecciones AP/PA, posiciones oblicua y lateral.


Film: 35x34 cm longitudinal y centrado a nivel de T5 o T6 para incluir todo el esófago.
Posición del paciente: a menos que se indique la posición de bipedestación, para los
estudios esofágicos se coloca al paciente tumbado. Esta posición permite un llenado mayor
del esófago con el medio de contraste, sobre todo de la región proximal, aprovechando el flujo
de la columna de bario contra la gravedad. También se utiliza para visualizar las distensiones
varicosas de las venas esofágicas, ya que el mejor relleno de las varices se obtiene cuando no
hay que luchar contra la gravedad. El relleno de las venas varicosas es más completo durante el
aumento de la presión venosa, que lo obtenemos con una espiración forzada o una maniobra
de Valsalva.
Técnica de radiografías: dependiendo de la consistencia de la suspensión de sulfato
de bario, se le administrará al paciente con una cuchara, con un vaso o con una pajita. Se le
pide que trague rápidamente varios sorbos y mantenga el resto en la boca hasta el momento
inmediatamente anterior a la exposición. Para demostrar la presencia de varices esofágicas, se
pide al paciente que haga una espiración forzada, trague el bolo de bario y evite respirar hasta
que se haya hecho la radiografía; o bien que haga una inspiración profunda, y manteniendo el

Radiología del aparato digestivo 57


aire, trague el bolo y luego realice una maniobra de Valsalva. En otros procesos, simplemente
se pide que trague el bolo de bario, lo que suele realizar durante una inspiración moderada.
Debido a que la respiración se inhibe durante unos 2 sg después de la deglución, no es necesario
pedirle que deje de respirar para realizar la radiografía. Se pueden hacer dos o tres exposiciones
en sucesión rápida antes de que el medio de contraste pase al estómago. Por el contrario, la
visualización de todo el esófago requiere algunas veces hacer la exposición mientras que el
paciente está bebiendo el bario con un pajita y haciendo degluciones rápidas y continuadas.
Rayo central: se dirige perpendicularmente al punto medio del film a nivel de T5 o T6.
Estructuras visibles: el esófago lleno con el medio de contraste debe verse desde la parte
inferior del cuello hasta el orificio del cardias, donde se une al estómago.
Criterios de evaluación:
• Generales.
- La radiografía debe incluir el esófago desde la parte inferior del cuello a su
entrada en el estómago, y todo él debe estar relleno de bario.
- El paciente no debe estar rotado.
- La exposición debe penetrar el bario.
• AP o PA.
- El esófago debe visualizarse adecuadamente a través de las vértebras torácicas
superpuestas.
• Oblicua.
- El esófago debe observarse entre las vértebras y el corazón cuando la rotación
del paciente ha sido adecuada.
• Lateral.
- Los brazos del paciente no deben interferir en la visualización del esófago
proximal.
- Las costillas posteriores a las vértebras deben estar superpuestas para de-
mostrar que el paciente no está rotado.

4. Estómago: Serie gastrointestinal


La exploración del tracto gastrointestinal, generalmente denominada serie GI o UGI,
debe incluir los siguientes elementos:
1. Una radiografía en decúbito supino del abdomen para delimitar el hígado, el
bazo, los riñones, los músculos psoas y las estructuras óseas y para detectar la
presencia de cualquier calcificación o masa tumoral abdominal o pélvica. Para
esta determinación es necesario que la radiografía previa del abdomen se realice
tras los procedimientos de limpieza del intestino, pero antes de administrar el
medio de contraste.
2. Una exploración inicial con estudios fluoroscópicos y radiografías seriadas del
esófago y del estómago y duodeno después de ingerir una mezcla radioopaca
de sulfato de bario.
3. Cuando sea necesario, un estudio del intestino delgado compuesto por radiogra-
fías obtenidas a intervalos frecuentes durante el paso de la columna de contraste
por el intestino delgado, pudiéndose explorar también el apéndice y la región
ileocecal.
Los pacientes con patología aguda, como una úlcera sangrante, se exploran en decú-
bito supino con técnica de fluoroscopia y radiografías seriadas. Debido a la urgencia de estas

58 Radiología del aparato digestivo


exploraciones, es necesario tomar las medidas para acelerar el procedimiento. Cualquier prepa-
ración especial de contraste debe estar prevista y la sala de exploración ha de estar totalmente
preparada antes de que el paciente sea trasladado al departamento de radiología.

Preparación del paciente:


Antes de citar para una exploración tan prolongada como una serie gastrointestinal, se
ha de informar al paciente del tiempo que requiere la exploración; y también es importante que
el enfermo entienda la razón de la preparación preliminar para obtener su total colaboración.
El estómago debe estar vacío para explorar el tracto gastrointestinal superior, también
es deseable que el colon esté libre de gas y materia fecal. Si el paciente es estreñido se le puede
administrar un laxante no flatulento el día antes de la exploración. La preparación consiste en
dieta blanda y baja en residuos durante dos días, para evitar la formación de gas por una excesiva
fermentación de los contenidos intestinales. Se pueden administrar enemas de limpieza para
asegurar que el colon esté totalmente limpio. Para garantizar el vaciamiento del estómago, se
suspenden el agua y los alimentos después de media noche durante un período de 8 a 9 horas
antes de la exploración. Si se va a estudiar el intestino delgado, el ayuno comienza después de
la comida de la tarde anterior.

Suspensión de sulfato de bario:


El medio de contraste más utilizado es el sulfato de bario y el agua. La preparación
debe estar bien mezclada siguiendo las instrucciones del fabricante. También existen formu-
laciones especiales de bario de alta densidad. Los preparados comerciales de sulfato de bario
están disponibles en varios sabores, y algunos se distribuyen en envases individuales con los
ingredientes en polvo; para lo que el técnico solo tiene que añadir agua, agitándolo bien para
obtener una suspensión lista para su empleo. Otras suspensiones vienen ya preparadas.
Para examinar el estómago, se utilizan normalmente dos técnicas de exploración gas-
trointestinal; el método de contraste único y el método de doble contraste. La exploración
bifásica es una combinación de ambas técnicas realizadas el mismo día.

4.1. Exploración con contraste único.


Para la realización de esta técnica, la suspensión de sulfato de bario se administra
durante el examen fluoroscópico inicial, con una relación peso/volumen del 30-50 %.
Siempre que sea posible, la exploración comienza con el paciente en bipedestación. El
radiólogo observa el abdomen para determinar si el estómago contiene alimento o líquido, se
le da al paciente el vaso con bario y se le pide que lo vaya bebiendo según se le indique.
El fluoroscopista pide al paciente que trague dos o tres sorbos de bario y durante este
tiempo examina el esófago, realizando las radiografías seriadas que estén indicadas. Se pueden
tomar radiografías con compresión empleando el dispositivo de seriación, para comprobar la
existencia de lesiones mucosas en el estómago y duodeno. Después de estudiar los pliegues,
mientras el paciente bebe el resto de bario, el radiólogo observa el llenado del estómago y sigue
explorando el duodeno. Es posible determinar el tamaño, la forma y la posición del estómago,
observar los cambios que se producen en el contorno con el peristaltismo, observar el llenado y
vaciado del bulbo duodenal, detectar cualquier trastorno en la función o el contorno de estos
órganos, y tomar las radiografías seriadas necesarias. El medio de contraste suele comenzar su
paso al duodeno de forma casi inmediata.
La fluoroscopia se realiza con el enfermo en bipedestación y luego tumbado, mientras
que el cuerpo se rota y la mesa se angula para poder visualizar todas las caras del esófago, el
estómago y el duodeno.

Radiología del aparato digestivo 59


Posición del paciente: el estómago y el duodeno pueden examinarse en las proyecciones
PA, AP, oblicua y lateral, con el paciente en bipedestación y tumbado. Pueden emplearse las
siguientes posiciones básicas.
1. Proyección PA en bipedestación con radiografía de 35x43 cm para demostrar el
tipo y posición relativa del estómago.
2. Proyección lateral izquierda en bipedestación para observar el espacio retrogás-
trico izquierdo.
3. Proyección PA tumbado para observar las superficies gastroduodenales situadas
en el plano frontal.
4. Una o más proyecciones OAD (oblicua PA derecha) tumbadas. Dado que el
peristaltismo gástrico es más activo en esta posición, algunas veces se toman
estudios seriados con intervalos de 30-40 sg para delimitar el canal pilórico y el
bulbo duodenal.
5. Una proyección lateral derecha tumbada. Se utiliza para observar el perfil del
asa duodenal, la unión duodenoyeyunal y el espacio retrogástrico derecho.
6. Proyecciones AP tumbadas, con film de 30x35 cm. En la posición supina y con
el paciente rotado hacia la izquierda, permite investigar las lesiones de las
paredes anterior y posterior; y visualizar la porción retrogástrica del duodeno
y yeyuno.
Las variaciones en las posiciones supinas son: a) la posición OPI (oblicua AP izquierda),
b) el descenso de la cabeza de la mesa unos 20-30º para demostrar la existencia de hernias
hiatales y c) el descenso de la cabeza de la mesa unos 10-15º, con el paciente rotado hacia la
derecha para que la unión gastroesofágica quede de perfil y a la derecha de la columna. Esta
posición se emplea para ver la presencia de regurgitación esofágica y hernias hiatales.

4.2. Exploración con doble contraste.


Las principales ventajas de este método son que las lesiones pequeñas no se omiten y
que el tapizamiento mucoso del estómago se observa con gran claridad. Para que tenga éxito
el paciente debe ser capaz de moverse con facilidad durante la exploración.
Para comenzar, el paciente se coloca de pie en la mesa de fluoroscopia, el técnico le
administra una sustancia productora de gas en forma de polvo, cristales, píldoras o bebida
carbonatada; después se le da una pequeña cantidad de una suspensión de bario de alta den-
sidad.
Después de que el enfermo haya tomado el bario, se coloca tumbado y se le dan ins-
trucciones para que se mueva de lado a lado o haga un movimiento de rodillo. Esta maniobra
sirve para cubrir la mucosa del estómago.
Inmediatamente antes del examen, se puede administrar glucagón u otros fármacos antico-
linérgicos por vía intravenosa o intramuscular para relajar el tracto intestinal, mejorando la
visualización del estómago y del intestino.
Técnica de radiografiado: las radiografías que ofrecen mayor cantidad de información
diagnóstica son las placas seriadas tomadas durante la fluoroscopia.

4.3. Exploración bifásica.


Este método incorpora las ventajas de las técnicas de contraste único y doble contraste
realizándolas el mismo día. Primero se explora al paciente con la técnica de doble contraste; al
terminar se le administra una suspensión de bario al 15% y se realiza el examen con contraste
simple.

60 Radiología del aparato digestivo


4.4. Duodenografía hipotónica.
Esta técnica ha caído en desuso como método de primera elección. Si se sospecha la
presencia de lesiones más allá del duodeno, la técnica de doble contraste puede ser útil para
el diagnóstico.
La duodenografía hipotónica requiere intubación, se utiliza para estudiar lesiones duode-
nales posbulbares y para detectar patología pancreática. Aunque para enfermedad pancreática
hoy se utiliza mejor la tomografía axial computarizada o la biopsia con aguja fina.

5. Estómago y duodeno
5.1. Proyección PA.
Film: 24x30 cm longitudinal para las proyecciones tumbadas; de 30x35 cm o 35x43 cm
longitudinales para los estudios en bipedestación.
- Posición del paciente: habitualmente los estudios se realizan con el paciente tumbado.
Algunas veces se obtiene una proyección PA en bipedestación para observar la posición relativa
del estómago.
- Posición de la parte: se debe ajustar la posición del paciente, ya sea tumbado o en
bipedestación, para que la línea media de la parrilla coincida con: a) el plano sagital que pasa
a medio camino entre la línea media y el borde lateral de la cavidad abdominal a nivel de L2
cuando se utilizan películas de 24x30 cm, o b) con el plano medio sagital del cuerpo centrado
cuando se utilizan películas de 35x43 cm. Se centra el film longitudinalmente en el nivel de
L2 cuando el paciente está en decúbito prono para la proyección PA. Este punto se encuentra
a medio camino entre la apófisis xifoides y el ombligo. La respiración se suspende al final de
la espiración.
- Rayo central: se dirige perpendicularmente al punto medio del chasis a nivel de L2.
- Estructuras visibles: con la proyección PA se obtiene un contorno del estómago y el
bulbo duodenal llenos de bario. En bipedestación se muestra el tamaño, la forma, y la posición
relativa del estómago lleno. En decúbito prono, el estómago se mueve hacia arriba, al mismo
tiempo que se distribuye transversalmente. El canal pilórico y el bulbo duodenal se observan
bien en los pacientes con hábito asténico e hiposténico.
- Criterios de evaluación: se deben incluir todo el estómago y el asa duodenal. El estó-
mago debe estar centrado a nivel del píloro. Los campos pulmonares inferiores deben incluirse
en las radiografías de 35x43 cm para demostrar la existencia de posibles hernias hiatales. El
paciente no debe estar rotado. La exposición debe penetrar el bario.

5.2. Posición axial PA.


Gordon desarrolló esta proyección para abrir el estómago alto y transverso del tipo hiper-
esténico, y poder observar las curvaturas mayor y menor, la porción antral, el canal pilórico y el
bulbo duodenal. Se coloca al enfermo en posición prono, con el plano medio sagital del cuerpo
centrado en la línea media de la mesa. Se coloca un chasis longitudinal de 35x43 cm, y se dirige
el rayo central al punto medio del chasis con un ángulo cefálico de 35-45º.

5.3. Posición OAD (oblicua PA derecha).


Film: 24x30 cms longitudinal.
- Posición del paciente: en posición tumbada.
- Posición de la parte: después de hacer los estudios PA, se instruye al paciente para que
descanse la cabeza sobre la mejilla derecha y se coloca su brazo derecho a lo largo del cuerpo.

Radiología del aparato digestivo 61


Se le pide que se gire hacia la izquierda y que se apoye sobre el antebrazo izquierdo, con la
rodilla flexionada. El grado aproximado de rotación para obtener la mejor imagen del canal
pilórico y el duodeno depende del tamaño, forma y posición del estómago. La posición OAD
se emplea para los estudios seriados del canal pilórico y del bulbo duodenal. La respiración se
suspende al final de la espiración.
- Rayo central: se dirige perpendicularmente a medio camino entre la columna vertebral
y el borde lateral del abdomen a nivel aproximado de L2.
- Estructuras visibles: se obtiene una visión del estómago y todo el asa duodenal. Cri-
terios de evaluación: deben incluirse todo el estómago y el asa duodenal. El píloro y el bulbo
duodenal no deben estar superpuestos y deben observarse de perfil. El estómago debe estar
centrado a nivel del píloro. La exposición debe penetrar el bario.

5.4. Posición OPI (oblicua AP izquierda).


Film: 24x30 cms longitudinal.
Posición del paciente: en decúbito supino.
- Posición de la parte: el enfermo debe aducir el brazo izquierdo y colocar la mano
cerca de la cabeza. El brazo derecho se sitúa a lo largo del cuerpo o se cruza sobre el abdomen
superior. El paciente gira hacia la izquierda. La rodilla derecha ha de estar flexionada y rotada
hacia la izquierda. Se ajusta el centro del chasis a nivel del cuerpo del estómago. El grado de
rotación depende del hábito corporal del paciente. La respiración se suspende al final de la
espiración.
- Rayo central: perpendicular al punto medio situado entre la columna vertebral y el
borde lateral del abdomen al nivel aproximado de L1.
- Estructuras visibles: esta proyección es la que mejor demuestra la región del fundus
gástrico.
-Criterios de evaluación: eebe incluirse todo el estómago y el asa yeyunal. La porción
del fundus gástrico debe estar incluida y ser claramente visible. El píloro y el bulbo duodenal
no deben estar superpuestos. El cuerpo del estómago debe estar centrado en la radiografía. La
exposición debe penetrar el bario. El cuerpo y el píloro deben ser visibles con doble contraste.

5.5. Posición lateral.


Film: 24x30 cms o 30x35 cms longitudinal; en bipedestación se necesita más largo.
– Posición del paciente: se coloca en posición lateral izquierda en bipedestación para
observar el espacio retrogástrico izquierdo, y en posición tumbada lateral derecha para visualizar
el espacio retrogástrico derecho, el asa duodenal y la unión duodenoyeyunal.
- Posición de la parte: con el paciente de pie o tumbado, se ajusta el cuerpo para que
un plano que pase aproximadamente por el punto medio entre la línea medio axilar y la cara
anterior del abdomen coincida con la línea media de la rejilla. Se centra entonces el chasis a
nivel del píloro o del punto medio situado entre la apófisis xifoides y el ombligo. La respiración
se suspende al final de la espiración.
- Rayo central: perpendicular al punto medio entre la línea media axilar y la cara anterior
de la cavidad abdominal, a nivel de L1 en posición tumbada y de L3 con el paciente de pie.
- Estructuras visibles: la proyección muestra las caras anterior y posterior del estómago,
el canal pilórico y el bulbo duodenal.
- Criterios de evaluación: deben incluirse todo el estómago y el asa duodenal. Las vér-
tebras deben mostrar que el paciente no está rotado. El estómago debe estar centrado a nivel
del píloro. La exposición debe penetrar el bario.

62 Radiología del aparato digestivo


5.6. Proyección AP.
Film: 30x35 cms transversal para el estómago y duodeno, longitudinal para hernias
hiatales pequeñas.
- Posición del paciente: en decúbito supino. La cabecera de la mesa se gira hasta la
posición de Trendelenburg completa para demostrar la presencia de hernias diafragmáticas.
- Posición de la parte: se ajusta la posición del paciente para que la línea media coincida:
a) con la línea media del cuerpo cuando se utiliza film de 35x43 cm; o b) con un plano sagital
que pase por el punto medio entre la línea media y el borde lateral del tórax cuando se utiliza
film de 30x35 cm.
Dependiendo del área que se quiera observar, se ajusta el cuerpo en una posición frontal
directa o ligeramente oblicua. La respiración se suspende al final de la espiración.
- Rayo central: perpendicular a:
1) La línea media a nivel de L1 para film de 35 a 43 cm o
2) Punto medio situado entre la línea media y el borde lateral izquierdo del abdomen
a nivel de L1 para film más pequeño.
- Estructuras visibles: la proyección AP muestra la región del fundus, la región antral
y el duodeno. También, una proyección AP de la región abdominotorácica demuestra el dia-
fragma, así como la localización y extensión de cualquier protusión herniaria grande a través
del diafragma.
- Criterios de evaluación: deben incluirse todo el estómago y asa duodenal. La exposición
debe proporcionar visualización del doble contraste del cuerpo, el píloro y el bulbo duodenal.
Deben mostrarse la porción retrogástrica del duodeno y del yeyuno. Los campos pulmonares
inferiores deben incluirse en las radiografías de 35x43 cm para demostración de hernias dia-
fragmáticas. El estómago debe estar centrado a nivel del píloro en las de 24x30 y 30x35 cm.
El paciente no debe estar rotado.

6. Intestino delgado
Las exploraciones radiológicas del intestino delgado se realizan administrando una
preparación de sulfato de bario, por boca, por relleno mediante reflujo completo, mediante un
enema de bario de gran volumen, o por inyección directa en el intestino a través de un tubo
intestinal, que se denomina enteroclisis.
Preparación para la exploración: para preparar el intestino delgado, es preferible
administrar al paciente una dieta blanda o baja en residuos durante los dos días previos a la
exploración. Se suele suspender la cena y el desayuno anteriores a la exploración. Se puede
administrar un enema de limpieza para evacuar el colon, aunque en la enteroclisis no siempre es
recomendable, ya que el líquido del enema puede quedar retenido en el intestino delgado.

6.1. Método oral.


La exploración oral suele ir precedida por una radiografía del abdomen. Cada radiografía
se identifica con una señal de tiempo para indicar los intervalos que transcurren entre la ex-
posición y la ingesta de bario. Estos estudios se realizan con el paciente en decúbito supino.
La primera radiografía se suele tomar unos 15 minutos después de que el paciente beba
el bario, y lo habitual para los siguientes intervalos de exposición varía entre los 15-30 min,
dependiendo del tiempo medio de tránsito de la preparación de bario utilizada. No obstante, el
radiólogo inspecciona las radiografías según son reveladas y varía el procedimiento en función
de las necesidades. Los estudios fluoroscópicos y radiográficos, ya sean rápidos o convenciona-

Radiología del aparato digestivo 63


les, pueden realizarse en cualquier segmento del intestino según se van opacificando las asas
intestinales.
Cuando el bario ha alcanzado la región ileocecal, se puede hacer otra fluoroscopia y
radiografías con compresión.
- Criterios de evaluación: todo el intestino delgado debe estar incluido en cada radio-
grafía. El estómago sólo debe incluirse en las radiografías iniciales. Todas las radiografías deben
tener un indicador de tiempo. La columna vertebral debe estar en el centro de la radiografía.
El paciente no debe estar rotado. La exploración finaliza cuando se observa bario en el ciego.

6.2. Técnica del reflujo completo.


Para rellenar el intestino delgado con un reflujo completo se puede administrar glucagón
para relajar el intestino. También se puede utilizar diacepán para reducir las molestias durante
la fase inicial del relleno del intestino. Se utiliza una suspensión de bario con una relación peso/
volumen del 15%, y se requiere un gran volumen para rellenar el colon y el intestino delgado.
Se utiliza una sonda de retención para enema y el paciente se coloca en decúbito supino para
la exploración. Se hace fluir la suspensión de bario hasta que se observa en el bulbo duodenal.
En ese momento, se baja al suelo la bolsa de enema para drenar el colon antes de comenzar
las radiografías.

6.3. Técnica de enteroclisis.


Es la técnica radiográfica en la que el medio de contraste se inyecta en el duodeno para
explorar el intestino delgado. La introducción del medio de contraste se lleva a cabo mediante
un tubo de Bilbao o de Sellink.
Antes de comenzar la exploración es esencial que el colon esté completamente limpio,
pero no se recomienda la utilización de enemas. Bajo control fluoroscópico, se introduce un
tubo de Bilbao o de Sellink con una guía hasta el final del duodeno. El bario se administra a
través del tubo a un ritmo de 100 ml/min. Se toman las radiografías seriadas que sean necesa-
rias, con o sin compresión. En algunos casos se inyecta aire después de que el contraste haya
alcanzado el ciego.

6.4. Técnicas de exploración por intubación.


En la intubación gastrointestinal un tubo largo, especialmente diseñado, se introduce
a través de la nariz y se pasa a través del estómago, desde donde se lleva hacia abajo por la
acción peristáltica. Esta intubación se utiliza con fines diagnósticos y terapéuticos.
Se puede utilizar un tubo de Miller-Abbott de doble luz y con balón; en el mismo,
justo antes existe un fino balón de goma. Las marcas que hay en el tubo, que comienzan
en la punta, indican la longitud que se ha introducido y se leen en el borde de la nariz. Las
marcas están graduadas en cm hasta los 85 y luego en pies. La luz del tubo está divida asi-
métricamente en una pequeña luz para el balón, se emplea para inflarlo y desinflarlo y para
inyectar mercurio; y una luz de aspiración más ancha, a través de ella es posible aspirar e
inyectar líquido.
Con el tubo intestinal colocado, se rota al paciente a la posición OAD (oblicua PA
derecha), se conecta una jeringa a la luz del balón y se introduce mercurio. Después se extrae
lentamente el aire del balón. Se fija el tubo a la nariz con el esparadrapo para evitar que se
mueva y se aspira el estómago.
Con la punta del tubo situada aproximadamente en el esfínter pilórico y el paciente
en posición OAD, el tubo debe pasar al duodeno en un tiempo razonablemente corto. Si esta

64 Radiología del aparato digestivo


maniobra falla, el radiólogo guía el tubo al interior del duodeno, manipulándolo bajo control
fluoroscópico.
Cuando el tubo se introduce para descomprimir una obstrucción intestinal y realizar una
exploración radiológica, se retira el esparadrapo y se sustituye por un asa adhesiva colocada
en la frente. El tubo se puede deslizar a través del asa sin tensión mientras avanza hasta la
obstrucción. Se pueden tomar radiografías del abdomen para comprobar el progreso del tubo
y la eficacia de la descompresión.
El medio de contraste utilizado para los estudios de un segmento localizado del intes-
tino delgado puede ser una solución yodada hidrosoluble o una suspensión diluida de sulfato
de bario. Bajo control fluoroscópico, se introduce el medio de contraste con una jeringa y se
realizan radiografías seriadas y convencionales, según esté indicado.
Cuando el tubo intestinal se coloca para realizar un enema de intestino delgado, se
introduce hasta el asa proximal del yeyuno y se fija a ese nivel, sujetándolo con un esparadrapo
a la nariz. El medio se introduce con flujo continuo de baja presión. Se realizan las radiografías
seriadas y convencionales necesarias.

7. Intestino grueso
Existen dos métodos radiológicos básicos mediante los enemas diagnósticos o de con-
traste: 1) el método de contraste único, en el que el colon se explora únicamente con una
suspensión de sulfato de bario, y 2) el método de doble contraste, que puede realizarse en uno
o dos tiempos. En la técnica de dos tiempos, el colon se explora primero con una suspensión
de bario e, inmediatamente después de que ésta se ha evacuado, con un enema de aire u otro
elemento gaseoso.
El medio opaco permite visualizar la anatomía y el tono del colon, así como la mayoría
de las alteraciones que en él pueden asentar. El medio gaseoso sirve para distender la luz del
intestino y hacer visibles, a través de la transparencia de sus sombras, todas las partes de la
mucosa cubierta de bario que tapizan el intestino y cualquier pequeña lesión intraluminal,
como los tumores polipoides.
- Medios de contraste: los medios de contraste utilizados suelen ser preparados comer-
cializados en forma de sulfato de bario. Algunas de estas preparaciones se denominan coloidales,
ya que las partículas de bario están finamente divididas para impedir su precipitación; mientras
que a otros productos se les conoce como suspensiones o resistentes a la floculación.
Los productos de bario más actuales son los denominados sulfatos de bario de alta
densidad, son preparados que absorben un mayor porcentaje de radiación. La principal ventaja
es su gran rendimiento en las técnicas de doble contraste.
El aire es el medio gaseoso empleado habitualmente, por lo que la técnica se suele llamar
estudio de contraste aéreo. También se puede utilizar el dióxido de carbono, ya que se absorbe
con mayor rapidez que el nitrógeno del aire cuando la evacuación del medio de contraste es
incompleta.
En casos seleccionados, se emplean soluciones yodadas hidrosolubles administradas por
vía oral para estudiar el intestino grueso. Una desventaja de estas soluciones es que la eva-
cuación es muchas veces insuficiente para permitir una visualización satisfactoria del patrón
mucoso con la técnica de doble contraste. Pero una de sus ventajas es que si el paciente no
puede colaborar para un estudio correcto mediante enema, el colon puede explorarse con una
dosis oral del medio yodado.
- Preparación del aparato gastrointestinal: el colon debe estar completamente vacío
para poder inspeccionar todas las regiones de su pared interna. Por lo general, la preparación

Radiología del aparato digestivo 65


se realiza con restricciones dietéticas y laxantes. También se emplean los enemas de limpieza,
que se comercializan en las condiciones adecuadas para permitir una limpieza completa del
colon. Es importante la limpieza del colon por que cuando se cubren con sulfato de bario las
masas fecales retenidas pueden adoptar el aspecto de masas polipoides u otras de pequeño
tamaño.
- Aparatos estándar de enema de bario: se han comercializado diversos tipos y tamaños
de puntas blandas de plástico y de bolsas para enema. En pacientes con hemorroides inflamadas,
fisuras, estenosis y otras alteraciones del ano, deben utilizarse sondas rectales de goma blanda
y de pequeño calibre.
Las sondas rectales de retención son un tubo de doble luz, con un balón de goma situado
en su extremo distal. Estas sondas se deben de colocar con mucha precaución, debido al riesgo
de rotura intestinal. Se pueden utilizar para la técnica de doble contraste y para la de contraste
único.
Realizar una exploración con enema de doble contraste requiere el empleo de una sonda
rectal especial para poder introducir aire en el colon. También hay sondas de retención para
la técnica de doble contraste.
La mayoría de las bolsas para enema tienen una capacidad de unos 3.000 ml y están
provistas de marcas externas que miden la capacidad real en cada momento.
- Preparación de las suspensiones de bario: la concentración de las suspensiones suele
oscilar entre el 12% y el 25% del peso en volumen. En las exploraciones de doble contraste,
se emplea un producto con bario de alta densidad, con una concentración del 75-95% del
peso en volumen. Los preparados comerciales de bario se presentan en forma de líquido ya
mezclado, que sólo debe introducirse en la bolsa de enema desechable.
Si se utiliza enema de bario templado, la temperatura debe ser algo más baja de la
corporal, entre 29-30º.
- Preparación del paciente: la cooperación del paciente es esencial en la exploración
retrógrada del colon. Hay que asegurarle que la retención del enema diagnóstico resulta re-
lativamente fácil, ya que su flujo se controla mediante observación fluoroscópica. Se le debe
instruir para mantener el esfínter anal contraído al máximo, relajar los músculos abdominales
y concentrarse en la respiración oral profunda.
La preparación del colon previa al estudio es agotadora y la propia exploración termina
con las fuerzas del paciente. Debe haber en el aseo un botón de emergencia para que el paciente
pueda solicitar ayuda si la necesita.
- Inserción de la sonda de enema: el paciente debe colocarse en decúbito lateral
izquierdo, con una inclinación de 35-40º, y descansar la rodilla derecha flexionada sobre la
mesa, por encima y por delante de la rodilla izquierda. Se relaja así la musculatura abdominal,
disminuye la presión intraluminal rectal y hace menos difícil la relajación del esfínter anal. Es
necesario exponer y alumbrar suficientemente el orificio para poder introducir la cánula sin
provocar molestias o lesiones. Se purga el sistema con una pequeña cantidad de bario para
eliminar el aire del tubo, y se lubrica la sonda rectal. Se pide al paciente que se relaje y respire
profundamente para que no sienta molestias. Levantando el glúteo derecho, se abre el pliegue
del glúteo. Cuando se relajan los músculos abdominales y el esfínter anal, se introduce la cánula
rectal suavemente y lentamente en el orificio anal. No debe introducirse más de 8,7-10 cm de
sonda rectal.
Después de introducir la punta de la cánula, se mantiene en posición para evitar que
se deslice mientras el paciente se coloca en la posición requerida por el explorador. Se elimina
cualquier presión sobre el tubo para que la mezcla fluya libremente.

66 Radiología del aparato digestivo


7.1. Enema de bario de contraste simple.
Administración del medio de contraste: siguiendo las instrucciones del radiólogo se
libera la pinza de control y se inicia el flujo del enema. La ampolla rectal se llena lentamente y
la suspensión de bario fluye a través del colon sigmoide y las porciones descendentes del colon
de manera bastante rápida. Durante la exploración fluoroscópica el explorador rota al paciente
para inspeccionar todos los segmentos del intestino. Al completar la exploración, la punta
de la sonda se suele retirar para facilitar los movimientos del paciente. El tubo de retención
no se retira hasta que el paciente va a expulsar el enema. Se pueden realizar seguidamente
radiografías postevacuación.
Posicionamiento del colon opacificado: las radiografías se suelen obtener en las posi-
ciones PA o AP, LAO (PA oblicua izquierda), RAO (PA oblicua derecha), ángulo de proyección
para el sigmoide y lateral para el recto.

7.2. Enema de bario de doble contraste.


Técnica en un tiempo: requiere ciertas condiciones. La más importante es que el co-
lon esté excepcionalmente limpio. Otra condición es que se emplee una suspensión de bario
adecuada. Los productos de bario en los que los líquidos vienen ya mezclados suelen ser más
uniformes que la mayoría de suspensiones que se preparan en el hospital. Es conveniente
utilizar un producto con bario de alta densidad, de hasta un 200% de peso por volumen.
El bario y el aire se introducen con una sola intervención. Miller describe un método de
siete bombeos para la exploración con doble contraste en un solo tiempo, que reduce costes,
ahorra tiempo y disminuye la exposición del paciente a la radiación. También se puede llevar
a cabo esta exploración sin utilizar una cánula especial de enema para aire-contraste, así el
aire y el bario se introduce a través de un sistema de bolsa cerrada.
Técnica en dos etapas: es una técnica capaz de mostrar las más pequeñas lesiones
intraluminales y es muy valiosa en el diagnóstico precoz de procesos como la colitis ulcerosa,
la colitis regional y los pólipos.
El colon debe estar lo más limpio posible y la mucosa del colon debe estar preparada
para permitir la adherencia de una fina capa de bario a la pared.
En la primera etapa con el paciente en decúbito prono, se llena el colon hasta el ángulo
esplénico y se realiza una radiografía convencional en posición lateral derecha del recto lleno
de bario. Después se pide al paciente que evacue el enema.
En la segunda etapa, se le introduce una cánula de enema y se coloca en decúbito
prono de nuevo. Se deja fluir la mezcla hasta la mitad del sigma, se gira al paciente sobre el
lado derecho y se le instila aire con un inflador manual. El aire empuja al bario y el paciente
es rotado para lograr un tapizado homogéneo de todo el colon. Cuando se ha obtenido una
distensión suficiente del colon se toman radiografías de 35x43 cm para incluir el recto, con la
siguiente secuencia; proyección PA directa, proyección OAI (oblicua PA izquierda), proyección
OAD (oblicua PA derecha) y una posición lateral derecha del recto con el film 24x30 cm.

7.3. Colon opacificado.


Se realiza con chasis de 35x43 cm. Excepto en las proyecciones axiales, estas radio-
grafías se pueden centrar a nivel de las crestas ilíacas. Los estudios localizados del recto y de
la unión rectosigmoidea se realizan en chasis de 24x30 cm o de 30x35 cm centrados en la
sínfisis púbica. La exploración puede completarse con cualquier combinación de las siguientes
proyecciones:

Radiología del aparato digestivo 67


- Proyección PA: permite visualizar todo el colon, se obtiene con el paciente en decú-
bito prono. Todas las posiciones descritas en esta sección se deben hacer con el rayo central
perpendicular a la película y éste último centrado a nivel de la cresta ilíaca. Debe verse todo
el colon, incluidas las flexuras y el recto. La columna vertebral debe estar centrada para incluir
el colon ascendente y el descendente.
- Posición PA axial: con el paciente en decúbito prono, el rayo central se dirige unos
30-40º en dirección caudal. Para observar el área rectosigmoidea, el rayo central entra por la
línea media del cuerpo a nivel de las espinas ilíacas anterosuperiores. El área rectosigmoidea
debe estar centrada en una radiografía de 24x30 cm. Se debe ver con menos superposición
que en las proyecciones PA, debido a la angulación del rayo central. No es necesario incluir el
colon transverso y ambas flexuras.
- Posición OAD (oblicua PA derecha): con un ángulo de 35-45º, se utiliza sobre todo
para observar el ángulo hepático, la porción ascendente y la región sigmoide del colon. Debe
incluirse todo el colon. El ángulo hepático del colon debe estar menos superpuesto o abierto
que en la proyección PA. Deben observarse el colon ascendente, el ciego y el colon sigmoide.
- Posición OAI (oblicua PA izquierda): con un ángulo de 35-45º, se utiliza para visua-
lizar el ángulo esplénico y el colon descendente. Debe estar incluido todo el colon. El ángulo
esplénico debe estar menos superpuesto o abierto que en la proyección PA. Debe observarse
el colon descendente.
- Posición lateral izquierda o derecha: se toman con el paciente tumbado sobre el lado
izquierdo o derecho. Si se utiliza para el ciego, se centra una radiografía de 24x30 cm en sentido
longitudinal a unos 5-7 cm por encima del nivel de la sínfisis púbica. El área rectosigmoidea debe
estar en el centro de la radiografía. El paciente no debe estar rotado. Cuando el área de interés
es la región rectosigmoidea no es necesario incluir la porción superior del colon.
- Proyección AP: esta proyección se obtiene con el paciente en decúbito supino centrado
con el film y éste situado a nivel de las crestas ilíacas. Permite observar todo el colon. Debe ser
visible todo el colon, incluido el ángulo esplénico y el recto. La columna vertebral debe estar
centrada, de manera que queden incluidos el colon ascendente y el descendente.
- Posición axial AP: en decúbito supino, el rayo central se dirige con una angulación de
30-40º en dirección cefálica. Debe estar incluida toda el área rectosigmoidea, y debe observarse
con menos superposición que en la proyección AP, debido a la angulación del rayo central. No
es necesario incluir de forma habitual el colon transverso y las dos flexuras.

7.4. Posiciones de decúbito.


Todas las radiografías en decúbito se deben tomar con el paciente tumbado en la mesa
de fluoroscopia y una rejilla firmemente sujeta por detrás de él, con el paciente tumbado en
una camilla y el cuerpo apoyado en una mesa o dispositivo de tórax vertical o bien con una
rejilla vertical especialmente diseñada. Es muy importante que las ruedas de la camilla estén
bloqueadas, para evitar que el paciente se caiga.
- Posición de decúbito lateral derecho: el paciente estará tumbado sobre el lado derecho
y se utilizará un rayo horizontal. Las rodillas han de estar flexionadas. El rayo central entra por
la línea media del paciente a la altura de las crestas ilíacas. Se debe mostrar el área situada
entre el ángulo esplénico y el recto. El paciente no debe estar rotado. En las exploraciones con
contraste único, el bario debe estar adecuadamente penetrado. En las de doble contraste, la
región del colon dilatada con aire es la más importante y no debe estar penetrada en exceso.
- Posición en decúbito lateral izquierdo: el paciente se tumbará sobre el lado izquierdo
y el rayo horizontal centrado en la línea media del paciente a nivel de las crestas ilíacas. Debe

68 Radiología del aparato digestivo


estar incluida el área comprendida entre el ángulo esplénico y el recto. El paciente no debe
estar rotado. Con contraste único, el bario debe estar adecuadamente penetrado. Con doble
contraste, la región del colon dilatada con aire es la más importante y no debe estar penetrada
en exceso.
- Posición en decúbito ventral: con el paciente en decúbito prono, esta posición produce
una imagen radiográfica lateral. Se utiliza para observar el recto y tiene su mayor utilidad en
la exploración con doble contraste. Se debe incluir el área comprendida entre la flexura y el
recto. El paciente no debe estar rotado. Con contraste único, el bario debe estar adecuadamente
penetrado. Con doble contraste, la región del colon dilatada con aire es la más importante y no
debe estar penetrada en exceso. Se debe retirar la cánula de enema para obtener una imagen
clara del recto.

7.5. Posiciones en bipedestación.


-Posiciones en bipedestación frontal, oblicua y lateral: solo se utilizan cuando es
necesario. La colocación del paciente y los criterios de evaluación son los mismos que en las
posiciones en decúbito. Pero la radiografía debe centrase a un nivel más bajo para compensar
la caída del intestino por acción de la gravedad.
- Posición axial: Método de Chassard-Lapiné: se utiliza para visualizar el recto, la unión
rectosigmoidea y el sigma. Se realiza casi con un ángulo recto con respecto a la posición fron-
tal.
- Posición de Chassard-Lapiné: el paciente se sienta en el lado de la mesa, de manera
que el plano medio axilar del cuerpo esté lo más cerca posible de la línea media de la mesa.
Se le pide al paciente que separe los muslos y la radiografía se centra en la línea media de la
pelvis, el paciente debe flexionar el cuerpo hacia delante lo máximo posible. La respiración se
suspende durante la exposición. El rayo central se dirige perpendicular a través de la región
lumbosacra a nivel de los trocánteres mayores. El área rectosigmoidea tiene que estar centrada
en la radiografía. La región superior del colon no debe superponerse al área rectosigmoidea.
La exposición debe penetrar la región lumbosacra y el bario.

Bibliografía
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Iconografía
A continuación exponemos una serie de imágenes correspondientes a segmentos del
tubo digestivo visualizados mediante el uso de contraste.

Figura 1. Proyecciones anteroposterior y lateral de la parte superior del esófago

70 Radiología del aparato digestivo


Figura 2. Proyección oblicua anterior derecha
del estómago

Figura 3. Tránsito intestinal. Proyección


anteroposterior

Radiología del aparato digestivo 71


Figura 4. Tránsito intestinal. Proyección
anterioposterior

Figura 5. Enema del intestino delgado.


Doble contraste

72 Radiología del aparato digestivo


Figura 6. Enema del intestino grueso. Doble contraste. Proyección en decúbito
lateral

Radiología del aparato digestivo 73


74 Radiología del aparato digestivo

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