Urano (planeta)
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
Artículo bueno
Urano ⛢
Urano en una imagen tomada en 1986 por la sonda espacial Voyager 2
Descubrimiento
Descubridor William Herschel
Fecha 13 de marzo de 1781 (244 años y 7 meses)
Lugar Bath
Designaciones Urano
Categoría Planeta
Orbita a Sol
Ascensión recta (α) 257,311 grados sexagesimales
Declinación (δ) −15,175 grado sexagesimal
Distancia estelar 2 600 000 000 kilómetros
Magnitud aparente 5.9[1] a 5.32[2]
Elementos orbitales
Longitud del nodo ascendente 73.989 821°
Inclinación 0.772 556° a la Eclíptica
6.48° al ecuador del Sol
1.02° al Plano invariable[3]
Argumento del periastro 96.541 318°
Semieje mayor 2 876 679 082 km
19.229 411 95 UA
Excentricidad 0.044 405 586
Anomalía media 142.955 717°
Elementos orbitales derivados
Época J2000[4][nota 1]
Periastro o perihelio 2 748 938 461 km
18.375 518 63 UA
Apoastro o afelio 3 004 419 704 km
20.083 305 26 UA
Período orbital sideral 30 799.095 días
84.323 326 años
42 718 días solares[5]
Con un día sideral de −0.718 33 días
17 h 14 min 24 s[6]
Período orbital sinódico 369.66 días[2]
Velocidad orbital media 6.81 km/s[2]
Radio orbital medio 19.19126393UA
2.8709722 × 1012 m
Con un radio ecuatorial de 25 559 ± 4 km
4.007 Tierras.[6]
Satélites 29 conocidos
Características físicas
Masa 8.686 × 1025 kg
14.5406455069 Tierras.
Volumen 6.833 × 1013 km³[2][nota 2]
63.086 Tierras. Destaca su achatamiento de 0.022 9 ± 0.000 8[nota 3]
Densidad 1.274 g/cm³[2]
Área de superficie 8.115 6×109 km²[7]
15.91 Tierras
Radio 25 362 kilómetros
Diámetro 51.118 km
Diámetro angular 3.4 y 3.7 arco segundos[1]
Gravedad 8.69 m/s²[2]
0.886 g
Velocidad de escape 21.3 km/s[2]
Periodo de rotación −17h 14m
(movimiento retrógrado)
Inclinación axial 97.77°[6]
Albedo
0.300 (Bond)
0.51 (geom.)[2]
Composición corteza Véanse datos como el radio polar de 24 973 ± 20 km
3.929 Tierras[6]
Características atmosféricas
Presión 120 kPa[8][9][10][11]
Temperatura
Mínima 59 Kelvin (−214,2 °C)
Media 68 Kelvin (−205,2 °C)
Máxima N/A K
Nubes 55 Kelvin (−218,2 °C)[9]
Composición
Hidrógeno 83 %
Helio 15 %
Metano 1.99 %
Amoníaco 0.01 %
Etano 0.00025 %
Acetileno 0.00001 %
Monóxido de carbono Trazas
Sulfuro de hidrógeno Trazas
Hidrógeno deuterido (HD)[12]
Cuerpo celeste
Anterior Saturno
Siguiente Neptuno
Comparación con la Tierra
[editar datos en Wikidata]
Urano es el séptimo planeta del sistema solar, el tercero de mayor tamaño, y el
cuarto más masivo. Se llama así en honor de la divinidad griega del cielo Urano
(del griego antiguo Οὐρανός), el padre de Crono (Saturno) y el abuelo de Zeus
(Júpiter). Aunque es detectable a simple vista en el cielo nocturno, no fue
catalogado como planeta por los astrónomos de la antigüedad debido a su escasa
luminosidad y a la lentitud de su órbita.[13] William Herschel anunció su
descubrimiento el 13 de marzo de 1781, ampliando las fronteras entonces conocidas
del sistema solar por primera vez en la historia moderna. Urano es también el
primer planeta descubierto por medio de un telescopio.
Urano es similar en composición a su vecino Neptuno, y los dos tienen una
composición diferente de los otros dos gigantes gaseosos (Júpiter y Saturno). Por
ello, los astrónomos a veces los clasifican en una categoría diferente, los
gigantes helados. La atmósfera de Urano, aunque es similar a la de Júpiter y
Saturno por estar compuesta principalmente de hidrógeno y helio, contiene una
proporción superior tanto de «hielo»[nota 4] como de agua, amoníaco y metano, junto
con trazas de hidrocarburos.[9][nota 5] Posee la atmósfera planetaria más fría del
sistema solar, con una temperatura mínima de 49 K (−224 °C). Asimismo, tiene una
estructura de nubes muy compleja, acomodada por niveles, donde se cree que las
nubes más bajas están compuestas de agua y las más altas de metano.[9] En
contraste, el interior de Urano se encuentra compuesto principalmente de hielo y
roca.
Como los otros planetas gigantes, Urano tiene un sistema de anillos, una
magnetosfera y numerosos satélites. El sistema de Urano tiene una configuración
única respecto a los otros planetas puesto que su eje de rotación está muy
inclinado, casi hasta su plano de revolución alrededor del Sol. Por lo tanto, sus
polos norte y sur se encuentran donde la mayoría de los otros planetas tienen el
ecuador.[14] Vistos desde la Tierra, los anillos de Urano dan el aspecto de que
rodean el planeta como una diana, y que los satélites giran a su alrededor como las
agujas de un reloj, aunque en 2007 y 2008, los anillos aparecían justo de lado. El
24 de enero de 1986, las imágenes del Voyager 2 mostraron a Urano como un planeta
sin ninguna característica especial de luz visible e incluso sin bandas de nubes o
tormentas asociadas con los otros gigantes.[14] Sin embargo, los observadores
terrestres han visto señales de cambios de estación y un aumento de la actividad
meteorológica en los últimos años a medida que Urano se acerca a su equinoccio. Las
velocidades del viento en Urano pueden llegar o incluso sobrepasar los 250 m/s (900
km/h).[15]
Historia
Descubrimiento
Artículo principal: Descubrimiento de Urano
Urano ya se había observado en muchas ocasiones antes de su descubrimiento como
planeta, pero generalmente se había confundido con una estrella. La observación más
antigua de la que se tiene referencia data de 1690 cuando John Flamsteed observó el
planeta al menos seis veces, catalogándolo como «34 Tauri». El astrónomo francés
Pierre Charles Le Monnier, observó a Urano al menos en doce ocasiones entre 1750 y
el 1769,[16] e incluso en cuatro noches consecutivas. Para el año 1738 el astrónomo
inglés John Bevis dibujó al planeta Urano como tres estrellas en posiciones
sucesivas, en su atlas «Uranographia Britannica», dichas observaciones fueron
hechas entre los meses de mayo y julio de 1738, sin embargo Bevis no detectó los
rasgos de planeta. A raíz de las distintas observaciones hechas a estas fechas se
les conoce en la Astronomía como la era de los predescubrimientos.
Sir William Herschel observó el planeta el 13 de marzo de 1781 mientras estaba en
el jardín de su casa ubicada en 19 New King Street en el pueblo de Bath (Condado de
Somerset),[17] aunque en un principio (el 26 de abril de 1781) reportó que se
trataba de un «cometa».[18] Herschel «se dedicó a hacer una serie de observaciones
sobre el paralaje de las estrellas fijas»,[19] utilizando un telescopio diseñado
por él mismo.[20][nota 6]
Escribió en su diario «En el cuartil cerca de ζ Tauri […] o bien [una] estrella
nebulosa o quizá un cometa».[21] El 17 de marzo escribió, «Busqué el cometa o
estrella nebulosa y he descubierto que es un cometa puesto que ha cambiado de
lugar».[22] Cuando presentó su descubrimiento en la Royal Society, continuó
afirmando que había descubierto un cometa a la vez que lo comparaba implícitamente
con un planeta:[23]
El aumento que tenía puesto cuando vi por primera vez el planeta era de 227. Por mi
experiencia sé que los diámetros de las estrellas fijas no se magnifican
proporcionalmente en aumentos mayores, como hacen los planetas, por tanto ahora
coloco los aumentos de 460 y 932, y creo que el diámetro del cometa ha incrementado
en proporción a los aumentos, como debería ser suponiendo que no se tratase de una
estrella fija, mientras que los diámetros de las estrellas con las que la he
comparado no han incrementado con la misma proporción. Además, como el cometa
estaba aumentado mucho más de lo que daba su luz, aparecía borroso y poco definido
con esta magnificación, mientras que las estrellas conservaban el lustre y
definición que sabía de muchos miles de observaciones que conservarían. Los
acontecimientos posteriores han mostrado que mis suposiciones eran bien fundadas,
demostrando que es el cometa que hemos observado últimamente.
Herschel notificó su descubrimiento a Nevil Maskelyne que, desconcertado, le
respondió el 23 de abril: «No sé cómo llamarlo. Es igual de posible que sea un
planeta regular moviéndose en una órbita casi circular alrededor del sol como un
cometa moviéndose en una elipsis muy excéntrica. Todavía no le he visto ninguna
cola».[24]
Mientras que Herschel continuaba describiendo prudentemente su nuevo objeto como
cometa, otros astrónomos ya habían empezado a sospechar que no lo era. El astrónomo
ruso Anders Johan Lexell estimó que su distancia era 18 veces la distancia entre el
Sol y la Tierra, y no se había observado ningún cometa con un perihelio que llegara
a cuatro veces la distancia Sol-Tierra.[25] El astrónomo berlinés Johann Elert Bode
describió el descubrimiento de Herschel como «una estrella móvil que podría ser un
objeto parecido a un planeta desconocido hasta ahora, que circula más allá de la
órbita de Saturno».[26] Bode concluyó que su órbita prácticamente circular era más
propia de un planeta que de un cometa.[27]
Pronto se aceptó universalmente la idea de que el nuevo objeto era en sí un nuevo
planeta. En 1783, el mismo Herschel reconoció este hecho al presidente de la Royal
Society Joseph Banks: «Según la observación de los astrónomos más eminentes de
Europa parece que la nueva estrella, que yo tuve el honor de señalarles el marzo de
1781, es un planeta primario de nuestro sistema solar».[28] En reconocimiento a su
contribución, el rey Jorge III concedió a Herschel una renta anual de doscientas
libras a condición de que se trasladara a Windsor para que la familia real tuviese
la posibilidad de mirar el planeta a través de sus telescopios.[29]
Nombre
Maskelyne pidió a Herschel «que hiciera el favor a toda la comunidad astronómica de
llamar su planeta, que es completamente vuestro, por el descubrimiento del que
estamos en deuda con usted».[30] En respuesta a la petición de Maskelyne, Herschel
decidió nombrar el objeto «Georgium Sidus» (la estrella de Jorge) en honor a su
nuevo patrocinador, el rey Jorge III.[31] Explicó su decisión en una carta a Joseph
Banks:[28]
En las fabulosas épocas de los tiempos antiguos los nombres de Mercurio, Venus,
Marte, Júpiter y Saturno fueron los nombres para los Planetas, porque eran los
nombres de sus héroes y divinidades principales. En la era actual, una más
filosófica, apenas sería permisible recurrir al mismo método y llamarlo Juno,
Palas, Apolo o Minerva al nuevo cuerpo celestial. La primera consideración de
cualquier evento concreto, o incidencia notable, parece ser su cronología: si en
cualquier tiempo futuro se pidiera, ¿cuándo se descubrió este último Planeta? La
respuesta más satisfactoria sería decir, 'Durante el reinado del Rey Jorge
tercero'.
Sin embargo, el nombre no perduró más allá de Gran Bretaña. Lalande, un astrónomo
francés, propuso llamarlo Herschel en honor a su descubridor;[32] el astrónomo
sueco Erik Prosperin, por su parte, propuso el nombre de «Neptuno» para el nuevo
planeta descubierto, algo que secundaron muchos de sus colegas con la idea de
conmemorar a la Marina Real británica en el curso de la revolución estadounidense
llamando al nuevo planeta «Neptuno Jorge III» o «Neptuno de Gran Bretaña».[33]
Finalmente fue el astrónomo alemán Johann Elert Bode quien acuñó y optó por la
versión latinizada del dios del cielo de la mitología griega «Urano», padre de
Crono (cuyo equivalente romano daba nombre a Saturno), aduciendo que ya que Saturno
era el padre de Júpiter, lo más lógico era que el nuevo planeta tomara nombre a su
vez del padre de Saturno.[29][34][35] En 1789, Martin Klaproth, amigo de Bode de la
Academia de Ciencias de Francia, llamó el elemento que había descubierto hacía poco
«uranio», a favor de la opción de Bode.[36] Finalmente se optó por «Urano», sin
embargo, el HM Nautical Almanac siguió listándolo como «Georgium Sidus» hasta el
año 1850.[34]
Nomenclatura
Urano es el único planeta cuyo nombre deriva tanto de un personaje de la mitología
griega como de la mitología romana; del griego «Οὐρανός» y latinizándose como
«Ūranus».[37] El adjetivo de Urano es «uraniano».[38] El símbolo astronómico de
Urano se representa como . Es un híbrido entre los símbolos del planeta Marte y el
Sol, puesto que Urano era dios y personificación misma del cielo en la mitología
griega, el cual creían dominado por los poderes combinados del Sol y de Marte.[39]
El símbolo astrológico, sin embargo es , sugerido por Lalande en 1784. En una carta
a Herschel, Lalande lo describía como «un globe surmonté par la première lettre de
votre nom» («un globo coronado por la primera letra de su apellido»).[32] En las
lenguas de China, Vietnam, Japón y Corea la traducción literal del nombre del
planeta es «la estrella reina del cielo» (天王星) en japonés y chino.[40][41]
Órbita y rotación
Urano gira alrededor del Sol una vez cada 84 años terrestres. Su distancia media al
Sol es de unos 3000 millones de kilómetros (aproximadamente 20 ua).
Urano da una vuelta al Sol cada 84.01 años terrestres. Su distancia media con el
Sol es de aproximadamente 3000 millones de kilómetros (unas 20 UA) (2 870 990 000
km). La intensidad de la luz del Sol en Urano es más o menos 1/400 que en la
Tierra.[42] Sus elementos orbitales fueron calculados por primera vez en 1783 por
Pierre-Simon Laplace.[43] Con el tiempo, empezaron a aparecer discrepancias entre
las órbitas observadas y las que se habían predicho, y en 1841, John Couch Adams
fue el primero en proponer que las diferencias podían deberse a la atracción
gravitatoria de un planeta desconocido. En 1845, Urbain Le Verrier comenzó una
búsqueda independiente en cuanto a las perturbaciones orbitales de Urano. El 23 de
septiembre de 1846, Johann Gottfried Galle encontró un nuevo planeta, llamado
después Neptuno, casi en la misma posición que había predicho Le Verrier.[44]
Su período sinódico es de 370 días, de modo que, cada año, la oposición se produce
con unos 5 días de retraso respecto al año anterior. Visto desde la Tierra el
movimiento aparente de Urano respecto del fondo de estrellas es directo excepto
cerca de la oposición. Urano parecerá entrar en movimiento retrógrado unos 76 días
antes de la oposición y permanecerá así durante un período de aproximadamente 152
días,[45] moviéndose aparentemente hacia atrás un ángulo de 4° antes de volver al
movimiento directo.
El período rotacional del interior de Urano es de 17 horas y 14 minutos. Sin
embargo, al igual que en todos los planetas gigantes, la parte superior de la
atmósfera experimenta vientos muy fuertes en la dirección de la rotación. De hecho,
en algunas latitudes, como por ejemplo alrededor de dos tercios de la distancia
entre el ecuador y el polo sur, las características visibles de la atmósfera se
mueven mucho más rápido, haciendo una rotación entera en tan poco tiempo como 14
horas.[46]
Inclinación del eje
El eje de rotación de Urano está de lado con respecto al plano del sistema solar,
con una inclinación del eje de 97.77°. Esto produce cambios en las estaciones de un
modo completamente diferente al de los demás planetas mayores. Se puede visualizar
la rotación de otros planetas como peonzas inclinadas respecto al plano del sistema
solar, mientras que Urano rota más bien como una pelota rodando inclinada. Cuando
se acercan los solsticios de Urano, un polo mira continuamente en dirección al Sol
mientras que el otro está en el sentido contrario. Solamente una banda estrecha
alrededor del ecuador experimenta un ciclo rápido de día y noche, pero con el Sol
muy bajo sobre el horizonte como en las regiones polares de la Tierra. Al otro lado
de la órbita de Urano, la orientación de los polos en dirección al Sol es inversa.
Cada polo recibe alrededor de 42 años de luz solar ininterrumpida, seguidos por 42
años de oscuridad.[47] Cuando se acercan los equinoccios, el Sol se alinea con el
ecuador de Urano creando un período de ciclos día-noche parecidos a los que se
observan en la mayoría de los otros planetas. El equinoccio más reciente de Urano
fue el 7 de diciembre de 2007.[48][49]
Hemisferio norte Año Hemisferio sur
Solsticio de invierno 1902, 1986 Solsticio de verano
Equinoccio de primavera 1923, 2007 Equinoccio de otoño
Solsticio de verano 1944, 2028 Solsticio de invierno
Equinoccio de otoño 1965, 2049 Equinoccio de primavera
Una consecuencia de la orientación del eje es que las regiones polares reciben
durante el transcurso del año más energía solar que las regiones ecuatoriales, sin
embargo, la temperatura de Urano es más elevada en su ecuador que en sus polos. El
mecanismo que causa esta circunstancia es aún desconocido. No se conocen los
motivos por los que el eje del planeta está inclinado en tan alto grado, aunque se
especula que quizás durante su formación el planeta pudo haber colisionado con un
gran protoplaneta capaz de haber producido esta orientación anómala.[50] Otra
posibilidad es que las perturbaciones gravitatorias ejercidas por los otros
planetas gigantes del sistema solar lo hayan forzado a inclinarse de esta manera.
El polo sur de Urano apuntaba casi directamente al Sol durante la época del Voyager
2 en 1986. El hecho de llamar a este polo como «sur» se debe a la definición que
recomienda actualmente la Unión Astronómica Internacional, es decir que el polo
norte de un planeta o satélite es el que apunta por encima del plano invariable del
sistema solar, con indiferencia de la dirección en que gire el planeta.[51][52] Sin
embargo, a veces se utiliza otra convención, en la que los polos norte y sur de un
cuerpo se definen según la regla de la mano derecha en relación con la dirección de
rotación.[53] Según este otro sistema de coordenadas, era el polo norte de Urano lo
que estaba iluminado en 1986.
Visibilidad
Urano visto desde un telescopio.
Desde 1995 hasta 2006, la magnitud aparente de Urano fluctuó entre +5.6 y +5.9, lo
que le colocaba en el límite mismo de la visibilidad a simple vista de +6.5.[1] Su
diámetro angular es de entre 3.4 y 3.7 arcosegundos, comparado entre los 16 a 20
arcosegundos por Saturno y 32 a 45 arcosegundos por Júpiter.[1] En el momento de la
oposición, Urano es visible a simple vista en cielos oscuros, sin contaminación
lumínica, y es fácil de observar incluso en un entorno urbano con prismáticos.[7]
En los telescopios de aficionado más potentes con un diámetro de objetivo de 15 a
23 cm, el planeta aparece como un disco pálido de color cian que se oscurece hacia
los bordes. Con un telescopio de 25 cm o más, se pueden llegar a distinguir formas
de nubes, así como algunos de los satélites más grandes, como Titania y Oberon.[54]
Características físicas
Composición y estructura interna
Estructura del planeta.
La masa de Urano es 14.5 veces la de la Tierra haciéndolo el menos masivo de los
planetas gigantes, mientras que su densidad, 1.27 g/cm³, lo hace el segundo menos
denso entre ellos, por detrás de Saturno.[6][55] Aunque tiene un diámetro
ligeramente mayor que el de Neptuno (unas cuatro veces el de la Tierra), tiene
menos masa. Estos valores indican que está compuesto principalmente de diversos
tipos de «hielos», como agua, amoníaco y metano.[8] La masa total de hielo en el
interior de Urano no se conoce con precisión, ya que salen valores diferentes según
el modelo, sin embargo, debe de ser de entre 9.3 y 13.5 masas terrestres.[8][56] El
hidrógeno y el helio constituyen solo una pequeña parte del total, entre 0.5 y 1.5
masas terrestres.[8] El resto de la masa (0.5 a 3.7 masas terrestres) corresponde a
material rocoso.[8]
El modelo generalizado de la estructura de Urano consiste en un núcleo compuesto de
roca con una masa relativamente pequeña, un manto de hielos, y una atmósfera
formada por hidrógeno y helio, que puede representar hasta un 15 % de la masa
planetaria.[8][57] El núcleo es relativamente pequeño, con una masa de solo 0.55
masas terrestres y un radio de menos del 20 % del total de Urano, el manto forma la
mayor parte del planeta, con unas 13.4 masas terrestres, mientras que la atmósfera
superior es relativamente tenue, pesa alrededor de 0.5 masas terrestres y forma el
20 % final del radio de Urano.[8][57] La densidad del núcleo de Urano es alrededor
de 9 g/cm³, con una presión en el centro de 8 millones de bares (800 GPa) y una
temperatura de unos 5000 K.[56][57] El manto helado, de hecho, no es compuesto de
hielo en el sentido convencional sino que es un fluido caliente y denso que
consiste de agua, amoníaco y otros volátiles.[8][57] Este fluido, que tiene una
conductividad eléctrica elevada, se llama a veces océano de agua-amoniaco.[58] La
composición de Urano y Neptuno es muy diferente a la de Júpiter y Saturno, con
hielo predominante por encima de los gases. Esto justifica que se clasifiquen por
separado como gigantes de hielo.
Mientras que el modelo descrito antes es más o menos estándar, no es el único,
otros modelos también concuerdan con las observaciones. Por ejemplo, si hubiera
cantidades sustanciales de hidrógeno y material rocoso mezcladas en el manto
helado, la masa total de hielos en el interior sería menor, y, por tanto, la masa
total de rocas e hidrógeno sería mayor. Los datos disponibles en la actualidad no
permiten que la ciencia determine qué modelo es el correcto.[56] La estructura
interior fluida de Urano significa que no tiene superficie sólida. La atmósfera
gaseosa hace una transición gradual hacia las capas líquidas internas.[8] Sin
embargo, por conveniencia, se describe un esferoide oblato de revolución, donde la
presión es de 1 bar (100 kPa), y se designa como «superficie». Tiene un radio
ecuatorial y polar de 25 559 ± 4 y 24 973 ± 20 km, respectivamente.[6] Esta
superficie se considerará como punto cero de altitud en este artículo.
Calor interno
El calor interno de Urano parece ser más bajo que la de los otros planetas
gigantes, en términos astronómicos tiene un flujo térmico bajo.[15][59] Todavía no
se esclarece el por qué la temperatura interna de Urano es tan baja. Neptuno, que
es prácticamente idéntico a Urano en tamaño y composición, irradia 2.61 veces más
energía hacia el espacio de la que recibe del Sol.[15] Urano, en contraste, apenas
irradia calor. La potencia total irradiada por Urano en la parte infrarroja lejana
del espectro (es decir, el calor) es 01:06 ± 12:08 veces la energía solar absorbida
en su atmósfera.[9][60] De hecho, el flujo térmico de Urano es solamente de 0.042 ±
0.047 W/m², que es más bajo que el flujo térmico interno de la Tierra
(aproximadamente 0.075 W/m²).[60] La temperatura más baja registrada en la
tropopausa de Urano es de 49 K (−224 °C), haciendo de Urano el planeta más frío del
sistema solar.[9][60]
Una de las hipótesis para esta discrepancia es que cuando Urano recibió el impacto
que provocó su elevada inclinación axial, el evento le hizo expeler la mayor parte
de su calor primigénico, agotando la temperatura de su núcleo.[61] Otra hipótesis
es que existe algún tipo de barrera en las capas superiores de Urano que impide que
el calor del núcleo llegue a la superficie.[8] Por ejemplo, puede haber convección
en un conjunto de capas de composición diferente, que inhiben el transporte de
calor hacia arriba.[9][60]
Atmósfera
Artículo principal: Atmósfera de Urano
Imagen de Urano tomada por el telescopio Hubble (2011)
Aunque no hay una superficie sólida bien definida en el interior de Urano, la parte
más exterior de la envoltura gaseosa de Urano que es accesible por sensores remotos
se llama atmósfera.[9] La capacidad de los sensores remotos llega aproximadamente
hasta unos 300 km por debajo del nivel de 1 bar (100 kPa), con una presión
correspondiente de unos 100 bar (10 MPa) y una temperatura de 320 K.[62] La corona
tenue de la atmósfera se extiende notablemente por encima de dos radios planetarios
desde la superficie nominal (punto con presión de 1 bar).[63] La atmósfera de Urano
se puede dividir en tres capas: la troposfera, entre altitudes de −300 y 50 km y
presiones desde 100 a 0.1 bar (10 MPa a 10 kPa), la estratosfera, en altitudes
entre 50 y 4000 km y presiones entre 0.1 y 10−10 bar (10 kPa a 10 μPa), y la
termosfera/corona, que se extiende desde 4000 km hasta unos 50 000 km de la
superficie.[9] No existe la mesosfera.
Composición
La composición de la atmósfera de Urano es diferente que la de Urano entero, ya que
consiste principalmente de hidrógeno molecular y helio.[9] La fracción molar de
helio, por ejemplo, el número de átomos de helio por molécula de gas, es de 0.15 ±
0.03[11] en la troposfera superior, que corresponde a una fracción de masa de 12:26
± 0.05.[9][60] Este valor es muy próximo a la fracción de masa de helio protosolar
de 0.275 ± 0.01,[64] indicando que el helio no se depositó en el centro del planeta
contrariamente al resto de los gigantes gaseosos.[9] El tercer componente más
abundante en la atmósfera de Urano es el metano (CH4).[9] El metano tiene bandas de
absorción prominentes en la banda de luz visible y casi infrarroja (IR), que dan el
color aguamarina o cian a Urano.[9] Las moléculas de metano representan el 2.3 % de
la atmósfera por fracción molar bajo la cubierta de nubes de metano en el nivel de
presión de 1.3 bar (130 kPa), lo que representa de 20 a 30 veces la abundancia de
carbono encontrados en el sol.[9][10][65] La tasa de mezcla[nota 7] es mucho menor
en la atmósfera superior debido a su temperatura extremadamente baja, que disminuye
el nivel de saturación y provoca que el metano excedente se congele y salga.[66] La
abundancia de compuestos menos volátiles como amoníaco, agua o ácido sulfhídrico en
la atmósfera interior es poco conocida. Sin embargo, probablemente también es más
elevada que en el Sol.[9][67] Además del metano, se encuentran cantidades
residuales de varios hidrocarburos en la estratosfera de Urano, que se cree que han
sido producidos a partir del metano mediante fotólisis inducida por la radiación
ultravioleta (UV) del sol.[68] Esto incluye al etano (C2H6), acetileno (C2H2),
metilacetileno (CH3C2H), poliacetileno (C2HC2H).[66][69][70] La espectroscopia
también ha descubierto trazas de vapor de agua, monóxido de carbono y dióxido de
carbono en la atmósfera superior, que solo se pueden haber originado desde una
fuente externa como el polvo de los cometas.[69][70][71]
Tropósfera
La troposfera es la parte más baja y densa de la atmósfera y se caracteriza por una
disminución de la temperatura con la altitud.[9] La temperatura cae desde unos 320
K en la base de la troposfera nominal (−300 km) hasta 53 K en 50 km.[62][65] Las
temperaturas en la región superior más fría de la troposfera (la tropopausa) varía
entre los 49 y 57 K según la latitud planetaria.[9][59] La región de la tropopausa
es responsable de la gran mayoría de las emisiones térmicas en el infrarrojo lejano
del planeta, determinando así su temperatura efectiva de 59.1 ± 0.3 K.[59][60]
Se cree que la troposfera tiene una estructura de