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Regiones geológicas de Argentina: macizos, Andes y llanuras

Argentina se divide en tres grandes regiones geológicas: los macizos, el eje montañoso del oeste y las llanuras del este, cada una con características formativas distintas. Los relieves montañosos, como la Cordillera de los Andes, se originan por procesos tectónicos, mientras que las mesetas y llanuras se forman a partir de sedimentación y erosión. Las mesetas y llanuras del este, como la pampeana y chaqueña, son ricas en recursos agrícolas y minerales, destacándose por su fertilidad y características geológicas.

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Regiones geológicas de Argentina: macizos, Andes y llanuras

Argentina se divide en tres grandes regiones geológicas: los macizos, el eje montañoso del oeste y las llanuras del este, cada una con características formativas distintas. Los relieves montañosos, como la Cordillera de los Andes, se originan por procesos tectónicos, mientras que las mesetas y llanuras se forman a partir de sedimentación y erosión. Las mesetas y llanuras del este, como la pampeana y chaqueña, son ricas en recursos agrícolas y minerales, destacándose por su fertilidad y características geológicas.

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Tres grandes regiones geológicas

En Argentina se distinguen tres grandes regiones geológicas: los macizos, el eje montañoso del oeste y las llanuras del
este.

Los macizos son formaciones rocosas muy antiguas, como los de Brasilia y la Patagonia. Originalmente eran
montañosos, pero se aplanaron por procesos de desgaste. Algunos bloques se elevaron y formaron sierras, y otros se
hundieron, generando zonas de llanura.

El eje montañoso del oeste, donde se encuentra la Cordillera de los Andes, se formó después que los macizos. Se
originó por movimientos tectónicos (orogenia andina) que formaron nuevas cordilleras y levantaron antiguos relieves.
Este proceso aún continúa.

Las llanuras del este se originaron por el hundimiento de bloques del macizo de Brasilia, cubiertos luego por
sedimentos continentales y marinos.

Los relieves montañosos

Características del relieve

Los relieves montañosos se originan por procesos tectónicos y se caracterizan por elevaciones y depresiones. Las
montañas suelen tener pendientes marcadas y picos pronunciados. Las más jóvenes, como la cordillera de los Andes,
tienen gran altura y no han sido muy erosionadas. En cambio, las montañas más antiguas presentan formas
redondeadas y menor altura, denominándose sierras.

Las depresiones incluyen quebradas, que son angostas y profundas, formadas por la erosión del agua; y valles, que
son amplios y planos, formados por sedimentos de ríos, glaciares o viento. Estas formas también pueden deberse al
hundimiento de bloques rocosos por procesos tectónicos y erosivos.

Principales encadenamientos

La cordillera de los Andes se extiende de norte a sur desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, donde cambia su rumbo hacia
el oeste-este. Luego se sumerge en el océano Atlántico y vuelve a aparecer en la península Antártica.

A lo largo de los Andes se distinguen tres sectores:

Andes del norte: Es el sector de mayor superficie y altura, con valles y quebradas. Se localiza en Jujuy, Salta, Catamarca
y La Rioja. Hay picos que superan los 6.000 metros sobre el nivel del mar, además de altiplanos y mesetas conocidas
como puna.

Andes áridos: Ubicados en el sector central, deben su nombre al clima seco. Presentan dos cadenas paralelas: la
Cordillera Frontal y la Principal o del límite (que marca la frontera con Chile). Allí se encuentra el Aconcagua, el pico
más alto de América con 6.961 metros sobre el nivel del mar.

Andes patagónico-fueguinos: Se extienden desde Neuquén hasta Tierra del Fuego. Es la zona con menores alturas,
donde los picos rondan los 2.000 metros sobre el nivel del mar.

Sierras Subandinas, que son de baja altura (entre 1.500 y 2.000 m s. n. m.) y están al este de la Cordillera Oriental, en
Salta, Jujuy y Tucumán.

Precordillera, con montañas más bajas que la cordillera andina, ubicada en La Rioja, San Juan y el norte de Mendoza.

Sierras Pampeanas, muy antiguas pero rejuvenecidas por la orogenia andina, se localizan en Catamarca, La Rioja, San
Juan, San Luis y Córdoba.

Sierras de las llanuras, relieves montañosos bajos y muy erosionados, con formas redondeadas, presentes en Buenos
Aires (sistemas de Tandilia y Ventania) y La Pampa (Mahuidas).
Las áreas de mesetas

Características de las mesetas

Las mesetas son regiones del terreno que se caracterizan por su elevación y superficie plana. También se las conoce
como planicies de altura o altiplanos. Su formación puede deberse a diferentes procesos geológicos: en algunos casos,
se originaron sobre antiguos macizos rocosos, mientras que en otros derivan de cadenas montañosas que, con el
tiempo, fueron desgastadas hasta quedar aplanadas. Además, intervienen en su historia geológica fenómenos como
la fractura y elevación de bloques rocosos desgastados, así como movimientos epirogénicos que modifican grandes
extensiones de la corteza terrestre.

Estas regiones suelen contener diversos recursos geológicos. En lugares donde hubo ingreso del mar, se formaron
cuencas sedimentarias que pueden contener hidrocarburos o acumulaciones de sales. También es frecuente hallar
rocas volcánicas y minerales metalíferos, producto del ascenso de magma a través de fracturas en las rocas.

En Argentina, las mesetas se distribuyen principalmente en el norte y en el sur del país. Un mapa incluido en el texto
destaca estas áreas dentro de la parte continental americana, mostrando claramente las regiones mesetarias
argentinas más relevantes.

Meseta misionera

La meseta misionera es un relieve que se formó sobre el macizo de Brasilia y se extiende por las provincias argentinas
de Misiones y Corrientes. A lo largo del tiempo, los ríos han erosionado la superficie rocosa, generando un relieve
ondulado que recuerda a las sierras, con picos que alcanzan los 800 metros sobre el nivel del mar. En esta región se
pueden observar numerosos saltos y cascadas, que se deben al afloramiento de rocas del macizo. Entre los ejemplos
más destacados están las cataratas del Iguazú, con 272 saltos, y los saltos del Moconá, que forman una caída
longitudinal sobre el río Uruguay. Además, los suelos rojos son una característica típica de esta zona.

La Puna

Por otro lado, la puna es una vasta planicie situada en el norte de la región andina, que abarca las provincias de Jujuy,
Salta, Tucumán y Catamarca. Su nombre proviene del quechua y significa “región de altura”. Esta región se encuentra
a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar, rodeada por cordilleras y volcanes que superan los 6.000 metros. Debido
a las escasas precipitaciones, en la puna se forman arroyos y lagunas temporales. Cuando el agua se evapora, quedan
depósitos de sal conocidos como salares, de los cuales se extraen minerales como el litio, además de sales.

Mesetas patagónicas

Las mesetas patagónicas se extienden en la Patagonia extraandina, al este de los Andes, desde el sur del río Colorado
hasta los Andes fueguinos. Estas mesetas nacen en el macizo patagónico y han sido modeladas durante millones de
años por procesos endógenos y exógenos. Se formaron cuencas sedimentarias con depósitos de combustibles fósiles
como petróleo y carbón. El relieve presenta un escalonamiento que va descendiendo desde los Andes hacia el
Atlántico, y sus suelos están compuestos por basaltos, rocas volcánicas y rocas erosionadas por glaciaciones, conocidas
como rodados patagónicos.

Payunia

La Payunia, ubicada al sur de Mendoza, es otra área de mesetas de hasta 2.000 metros de altura, conocida también
como la “Patagonia mendocina”. Se destaca por su actividad volcánica reciente (en términos geológicos) ocurrida en
los últimos 20 millones de años. Presenta terrenos cubiertos de rocas negras y rojizas, y en su paisaje hay más de 800
volcanes, como el volcán Payún Matrú, que alcanza los 3.715 metros sobre el nivel del mar.

Llanuras

Características de la llanura

Las llanuras del este argentino se caracterizan por tener relieves muy planos que se formaron con sedimentos de
distintos orígenes, depositados en capas sobre bloques fracturados y hundidos del macizo de Brasilia. Estos
sedimentos provienen, en parte, de la erosión de relieves del oeste que fueron transportados por el viento y el agua,
y en parte de sedimentos marinos acumulados en la llanura pampeana durante millones de años, hasta hace unos 5
millones. Debido a movimientos de ascenso del continente, esos sedimentos se elevaron y dieron lugar a los suelos
actuales.

A partir de las rocas sedimentarias y por la acción de la erosión y los organismos vivos, se formaron suelos ricos en
materia orgánica, muy aptos para la agricultura, especialmente en la llanura pampeana. Estos suelos presentan
diferencias según la roca de origen y las condiciones climáticas. Se destacan los molisoles, también llamados suelos
negros, por ser sueltos, oscuros y con alto contenido de materia orgánica. Este tipo de suelo tiene gran presencia en
las llanuras del este, sobre todo en la región pampeana, y posee una de las mejores aptitudes para la actividad agrícola.

La llanura pampeana se extiende desde Santa Fe hasta Buenos Aires, y es una de las zonas más fértiles del país.
Presenta sectores bajos y ondulados, con suelos ideales para la agricultura. En su zona central, sobre la cuenca del río
Salado, se encuentran tierras menos aptas por su salinidad.

La llanura chaqueña, ubicada al norte de la pampeana, es más cálida, húmeda y presenta un relieve plano, con
presencia de bañados, lagunas y selvas en galería.

la llanura mesopotámica se sitúa sobre una parte elevada del macizo de Brasilia, y está recorrida por los ríos Paraná y
Uruguay, los cuales fluyen por bloques hundidos, generando islas y humedales. Esta región presenta una gran variedad
de suelos, entre ellos los molisoles, considerados recursos valiosos para la actividad agropecuaria

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