Obra: “El Agua Viva”:
Personajes - Narrador - Jesús - Mujer Samaritana - Discípulos (2–3 jóvenes) - Pueblo Samaritano (extras)
Escena 1: (Se ilumina el escenario. Jesús entra lentamente, parece cansado, y se sienta al lado de un pozo. Suspira. Entra la mujer con un
El encuentro en el cántaro, mirando a su alrededor, sorprendida de verlo allí.)
pozo - Narrador: Jesús viajaba de Judea a Galilea, y en su camino pasó por Samaria. Cansado del viaje, se sentó junto al pozo de Jacob, cuando
de pronto llegó una mujer samaritana.
- Jesús: (con voz tranquila) Mujer, dame de beber.
- Mujer Samaritana: (sorprendida, retrocede un poco) ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy mujer samaritana?
- Narrador: En aquellos tiempos, judíos y samaritanos no se trataban entre sí.
- Jesús: (sereno, mirando a la mujer) Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías, y yo te daría agua
viva.
Escena 2: (La mujer se acerca un poco, con curiosidad, pero aún confundida. Coloca el cántaro en el suelo.)
La conversación Mujer Samaritana: Señor, no tienes con qué sacar el agua, y este pozo es profundo… ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva?
profunda Jesús: El que bebe de esta agua volverá a tener sed. Pero quien beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás. Porque será en él una
fuente que salta para la vida eterna.
(La mujer se muestra conmovida, lleva la mano al corazón y se acerca más.)
Mujer Samaritana: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aquí a sacarla.
Escena 3: Jesús: (con ternura pero firmeza) Ve, llama a tu marido y vuelve acá.
La revelación Mujer Samaritana: (baja la cabeza) No tengo marido.
Jesús: Bien has dicho: no tienes marido. Porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido.
(La mujer lo mira asombrada, da unos pasos hacia atrás.)
Mujer Samaritana: (con voz temblorosa) Señor, veo que eres profeta… Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo. Cuando Él venga,
nos declarará todas las cosas.
Jesús: (dando un paso hacia ella, con voz firme y amorosa) Yo soy, el que habla contigo.
(La mujer queda impactada, deja caer el cántaro al suelo y sale corriendo con alegría.)
Escena 4: Narrador: En ese momento llegaron los discípulos, y se sorprendieron al ver a Jesús hablando con una mujer samaritana, aunque ninguno se
Los discípulos llegan atrevió a preguntarle nada.
Discípulo 1: (en voz baja a otro) ¿Por qué habla con ella?
Discípulo 2: (sacudiendo la cabeza) No lo entiendo…
Escena 5: (Entra la mujer corriendo hacia el público o hacia un grupo que representa al pueblo. Agitada, sonriente, les habla con entusiasmo.)
El testimonio en el Mujer Samaritana: ¡Vengan, vengan! He encontrado a un hombre que me dijo todo lo que he hecho. ¿Será este el Cristo?
pueblo Narrador: Los samaritanos salieron de la ciudad y vinieron a ver a Jesús.
(El pueblo se acerca al escenario, rodeando a Jesús con atención.)
Pueblo Samaritano: Ya no creemos sólo por lo que tú dijiste, porque nosotros mismos lo hemos oído, y sabemos que este es
verdaderamente el Salvador del mundo
Reflexión final (El narrador da un paso al frente mientras todos los personajes permanecen en escena, mirando al público.)
Narrador: Jesús rompió las barreras de su tiempo para mostrar que el amor de Dios es para todos. La mujer samaritana pasó de ser
rechazada a convertirse en testigo del Salvador. Así también nosotros, al recibir el agua viva de Cristo, podemos llevar su mensaje y
transformar a quienes nos rodean.
(Todos los personajes se toman de las manos o levantan los brazos hacia el cielo mientras cae el telón o se apaga la luz.)
Obra: “Job: Fiel en la Prueba”
Personajes - Narrador - Job - Esposa de Job - Amigos (2–3 jóvenes) - Mensajeros (2 jóvenes) - Dios (voz en off o narrador con tono
solemne) - Satanás (opcional, para reforzar el inicio)
Escena 1: (Job aparece sonriente, con túnica limpia, rodeado de amigos o familia. Música alegre de fondo.)
La prosperidad de Job Narrador: Job era un hombre recto y temeroso de Dios, vivía en Uz y era muy bendecido con familia, riquezas y ganado.
Job: (levantando las manos) Todo lo que tengo es por la gracia de Dios. ¡Bendito sea su nombre!
Escena 2: (Satanás se mueve por un lado del escenario, en sombra. El narrador hace la voz de Dios en off.)
La prueba se aproxima Narrador/Dios: ¿Has considerado a mi siervo Job? No hay otro como él en la tierra.
Satanás: (con tono desafiante) ¿Acaso teme Job a Dios de balde? Toca lo que tiene, y verás si no te maldice.
Narrador/Dios: Todo lo que tiene está en tu mano, pero no pongas tu mano sobre él.
Escena 3: (Job está sentado tranquilo. Entra un mensajero apresurado y angustiado.)
Las malas noticias Mensajero 1: ¡Señor Job, tus bueyes y asnas fueron robados, y tus siervos muertos! Solo yo escapé para traerte la noticia.
(Entra otro mensajero corriendo.)
Mensajero 2: ¡Fuego de Dios cayó del cielo y consumió tus ovejas y pastores!
(Entra un tercer mensajero, desesperado.)
Mensajero 3: ¡Tus hijos estaban reunidos en casa, y un gran viento derribó la casa! Todos murieron…
(Job cae de rodillas, rompe su ropa y llora.)
Job: (con dolor pero firmeza) Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, Jehová quitó; ¡sea el nombre de
Jehová bendito!
Escena 4: (Job aparece en otra parte del escenario, sentado en el suelo, cubierto con harapos, rascándose con un trozo de teja. Música triste de
La enfermedad fondo.)
Narrador: Satanás volvió a atacar a Job, esta vez con una dolorosa enfermedad en su piel.
(Entra la esposa de Job, frustrada y molesta.)
Esposa: ¿Aún mantienes tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete!
Job: (mirándola con firmeza, aunque débil) ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?
Escena 5: (Entran los amigos, se sientan alrededor de Job en silencio. Lo miran con compasión.)
Los amigos Narrador: Tres amigos vinieron a consolarlo, pero en vez de aliento, comenzaron a acusarlo, diciendo que su sufrimiento era culpa de su
pecado.
Amigo 1: (con tono crítico) Job, esto no pasa sin razón… algo habrás hecho.
Amigo 2: Dios es justo, si sufres tanto es porque lo mereces.
(Job niega con la cabeza, cansado pero confiado.)
Job: Yo sé que mi Redentor vive, y que al fin se levantará sobre el polvo.
Escena 6: (Luces se intensifican. Voz de Dios en off, fuerte y solemne. Job se postra en el suelo.)
La respuesta de Dios Dios (voz en off): ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¿Quién puso sus medidas, si lo sabes? ¿Quién ordenó los cielos y el mar?
Narrador: Dios respondió a Job mostrando su grandeza y sabiduría.
Job: (con humildad, arrodillado) De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven. Por eso me arrepiento en polvo y ceniza.
Escena 7: (Música alegre. Job se levanta con ropa nueva, entra la familia y amigos sonriendo, abrazándolo.)
La restauración Narrador: Dios bendijo a Job más que al principio, le devolvió el doble de lo que tenía y le dio larga vida.
Job: (sonriendo, levantando las manos) ¡Fiel es Dios! Él prueba a los suyos, pero nunca los abandona.
Reflexión final Narrador: La historia de Job nos enseña que la fe verdadera permanece firme en la prueba. Aunque no entendamos el sufrimiento, Dios
tiene un propósito mayor, y su fidelidad siempre se cumple.
(Todos los personajes se unen al centro, levantan los brazos y saludan al público.)
Obra: “El Gozo en Medio de la Prueba”
Personajes - Narrador - Pablo - Carcelero (guardia romano) - Hermano mensajero de Filipos (Epafrodito) - Cristianos de Filipos (2–3 jóvenes)
Escena 1: (Pablo está sentado en el suelo, con cadenas. El carcelero vigila. Pablo ora en voz baja y escribe en un pergamino.)
Pablo en la cárcel Narrador: Pablo escribió la carta a los Filipenses desde la cárcel, pero aun en medio de cadenas, su corazón rebosaba de alegría.
Pablo: (escribiendo con voz firme) “Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes… porque han participado en el evangelio
desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo.”
Escena 2: (Un hermano de Filipos entra con comida y un mensaje. Pablo se alegra y lo abraza.)
La visita de Epafrodito Narrador: La iglesia de Filipos amaba a Pablo, y le enviaba ayuda aún en su prisión.
Epafrodito: Hermano Pablo, los filipenses te envían este apoyo y oraciones.
Pablo: (conmovido) “Me he gozado grandemente en el Señor de que ya al fin han revivido su cuidado de mí. Todo lo he recibido, y tengo
abundancia. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
Escena 3: (Pablo se pone de pie con esfuerzo, mirando al cielo mientras dicta sus palabras.)
El ejemplo de Cristo Pablo: “Haya en ustedes el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, quien siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse, sino que se humilló hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó hasta lo sumo.”
Narrador: Pablo enseñaba que el gozo verdadero no depende de las circunstancias, sino de seguir el ejemplo de humildad y obediencia de
Cristo.
Escena 4: (Los cristianos de Filipos entran al escenario y escuchan la carta leída por Epafrodito.)
El llamado al gozo y la Epafrodito: (leyendo) “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Por nada estén afanosos, sino sean conocidas sus
paz peticiones delante de Dios en toda oración y ruego con acción de gracias.”
Cristianos (en conjunto): ¡Amén!
Reflexión final (Pablo se arrodilla y mira al público con una sonrisa, a pesar de estar en cadenas. El carcelero observa sorprendido.)
Pablo: “He aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación… Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia. En todo y por todo
estoy enseñado. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
Narrador: Pablo nos recuerda que el gozo verdadero no depende de lo que tenemos, sino de Cristo en nosotros. Aun en prisión, su corazón
estaba libre porque confiaba en el Señor.
(Todos los personajes levantan las manos y dicen al público): “¡Regocíjense en el Señor siempre!”