Definición formal
Según Jan Lansky, una criptodivisa es un sistema que cumple las siguientes seis
condiciones:[30][31]
El sistema no necesita una autoridad central. Así, su estado es mantenido a través
de un consenso distribuido.
El sistema mantiene todas las unidades y sus propietarios.
El sistema define si se pueden crear nuevas unidades. En este caso, el sistema debe
definir las circunstancias de su origen y cómo determinar el propietario de las
nuevas unidades.
Solo se puede asegurar la propiedad de una unidad a un usuario de manera
criptográfica.
El sistema permite las transacciones de unidades, en las cuales se cambia el
propietario de dichas unidades. Una transacción solo puede ser efectuada si se
puede probar el actual propietario de estas unidades.
Si se efectúan dos transacciones sobre las mismas unidades, el sistema solo ejecuta
una de ellas.
Arquitectura
Las criptodivisas descentralizadas son producidas colectivamente por todo el
sistema, a una tasa que se especifica cuando se crea ese sistema y que es de
conocimiento público. En los bancos centrales y en los sistemas económicos
tradicionales, los gobiernos controlan la cantidad de monedas en el mercado (por
ejemplo, imprimiendo moneda o exigiendo adiciones a los libros de contabilidad). En
el caso de las criptomonedas descentralizadas, las empresas o los gobiernos no
pueden producir nuevas unidades. Las criptomonedas tampoco tienen un activo detrás
que respalde su valor, al contrario de las monedas tradicionales [cita requerida].
El sistema actual está basado por el individuo o grupo conocido como Satoshi
Nakamoto.[32]
En julio de 2020 existen cerca de 5.790 criptomonedas según CoinMarketCap.[33] En
un sistema de criptodivisas, la integridad, seguridad y balance de las cuentas es
mantenida por una comunidad conocida como los mineros. Esta comunidad utiliza sus
ordenadores u otro hardware especializado para validar y fechar las transacciones,
añadiéndolas a una base de datos colectiva.