La cadena de bloques es un "libro abierto, público y distribuido que registra todas
las transacciones efectuadas entre dos usuarios de una manera permanente y
verificable". La cadena de bloques ordinariamente es administrada por una red de
punto-a-punto colectiva con un protocolo común para añadir y validar nuevos
bloques. Una vez registrados, los datos de cualquier bloque no pueden ser
modificados sin alterar todos los siguientes bloques.
Las cadenas de bloques son seguras por diseño y son un ejemplo de sistema
distribuido con alta tolerancia a faltas bizantinas. El consenso descentralizado ha
sido logrado gracias a la cadena de bloques. Las cadenas de bloques resuelven el
problema de doble gasto sin la necesidad de una autoridad certificada o un servidor
central, asumiendo que no se va a dar el ataque del 51% (que ha funcionado con
varias criptomonedas).
Fechado
Las criptomonedas usan varios sistemas de fechado para "probar" la validez de las
transacciones añadidas a la cadena de bloques sin necesidad de un tercer actor
autorizado.
El primero inventado fue el sistema de prueba de trabajo. Los sistemas más
utilizados están basados en el algoritmo SHA-256 y scrypt. Otros algoritmos que se
han usado pueden ser CryptoNight, Blake, SHA-3, y X11.
Otro sistema, prueba de participación, es un método que asegura la red mediante el
consenso distribuido al pedir a los usuarios la propiedad de una pequeña parte de
las unidades. Se diferencia del sistema de prueba de trabajo en que no tienen que
ejecutar algoritmos de hashing muy complicados para validar las transacciones. El
sistema cambia mucho dependiendo de la moneda y actualmente no hay un patrón
normalizado. Algunas criptomonedas usan un sistema combinado entre los dos.