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Estrés Laboral: Causas y Consecuencias

El estrés laboral es una reacción del organismo ante demandas que puede afectar la salud física y mental de los trabajadores, manifestándose a través de síntomas emocionales, cognitivos, conductuales y fisiológicos. Este fenómeno puede resultar en consecuencias graves como disminución de la productividad, problemas de salud y el síndrome de burnout, que se caracteriza por agotamiento emocional y despersonalización. La prevención y tratamiento del estrés laboral requieren estrategias que fomenten un ambiente de trabajo saludable y el equilibrio entre la vida laboral y personal.
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Estrés Laboral: Causas y Consecuencias

El estrés laboral es una reacción del organismo ante demandas que puede afectar la salud física y mental de los trabajadores, manifestándose a través de síntomas emocionales, cognitivos, conductuales y fisiológicos. Este fenómeno puede resultar en consecuencias graves como disminución de la productividad, problemas de salud y el síndrome de burnout, que se caracteriza por agotamiento emocional y despersonalización. La prevención y tratamiento del estrés laboral requieren estrategias que fomenten un ambiente de trabajo saludable y el equilibrio entre la vida laboral y personal.
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ESTRÉS LABORAL

Por su parte, el Dr. Julián Melgosa (1997), define el estrés como “La reacción que tiene el organismo
ante cualquier demanda, es un estado de fuerte tensión psicológica, es la preparación para el ataque
o huida, además tiene dos componentes: los agentes estresantes o estresores, que son las circunstancias
del entorno que lo producen y las respuestas al estrés, que son las reacciones del individuo ante los
mencionados agentes.

La Licenciada Yolanda Salas Hernández, de la Dirección del Capital Humano del Instituto
Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, en un artículo publicado en la Revista Evolución
(2003), indica que, según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud Ocupacional, “el estrés en el
trabajo es un conjunto de reacciones emocionales, cognoscitivas, fisiológicas y del comportamiento a
ciertos aspectos adversos o nocivos del contenido, la organización o el entorno de trabajo. Es un estado
que se caracteriza por altos niveles de excitación y de angustia, con la frecuente sensación de no poder
hacer nada frente a la situación” (Pág. 10).
Como lo expresa Ortega Villalobos (1999), el estrés laboral se conceptualiza como el conjunto de
fenómenos que se suceden en el organismo del trabajador, con la participación de los agentes
estresantes lesivos derivados directamente del trabajo o que, con motivo de éste, pueden afectar la
salud del trabajador.

El estrés laboral, según la Comisión Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo se define como "las
nocivas reacciones físicas y emocionales que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan las
capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador". En general, y atendiendo al modelo de
Karasek 4 y de Karasek y Theorel 5, el equilibrio entre la demanda y el nivel de control producirá el
grado de estrés en un momento determinado. La ausencia de un proceso de recuperación tras un
periodo de estrés continuado, así como la propia naturaleza acumulativa del mismo puede llevar a un
estrés crónico

Sintomatología del estrés laboral


Emocionales
Ansiedad, miedo, irritabilidad, mal humor, frustración, agotamiento, impotencia, inseguridad,
desmotivación, intolerancia
Cognitivos
Dificultad de concentración, confusión, olvidos, pensamiento menos efectivo, reducción de la
capacidad de solución de problemas, reducción de la capacidad de aprendizaje.

Conductuales
Disminución de la productividad, cometer errores, reportarse enfermo, dificultades en el habla, risa
nerviosa, trato brusco en las relaciones sociales, llanto, apretar las mandíbulas, aumento del consumo
de tabaco, consumo de alcohol y otras sustancias.

Fisiológicos
Músculos contraídos, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, malestar estomacal, fatiga,
infecciones, palpitaciones, respiración agitada, aumento de la presión sanguínea, agotamiento, mayor
riesgo de obesidad y de problemas cardiovasculares, deterioro en la memori a, problemas de sueño.

Consecuencias generadas por la presencia de estrés en trabajadores


Reducción de productividad

•Descenso en la calidad de vida


•Problemas de salud física y/o mental (enfermedades)
•Trastornos de depresión y ansiedad
•Problemas familiares
•Riesgos de alcoholismo y otras adicciones

La exposición a situaciones o contextos estresores afectan tanto la esfera individual como la


organizacional, con implicaciones de tipo físico, como enfermedades cardiovasculares, cefalea,
dificultades musculoesqueléticas, entre otras (26,27), o de tipo psíquico, en las que se presenta
depresión, ansiedad, despersonalización y trastornos del sueño (8,28)

Los eventos laborales traumáticos pueden causar problemas cognitivos, psicológicos y propiciar
trastornos psiquiátricos, lo que genera ausentismo, enfermedades y accidentes laborales. Cuando el
individuo está bajo este factor de riesgo, le resulta difícil mantener un equilibrio saludable entre la vida
laboral y personal e, incluso, puede incidir en el consumo de tabaco, alcohol y drogas (9,17,29). Entre
las enfermedades que se asocian con el estrés laboral se encuentran: trastornos del sueño, problemas
intestinales, malestar musculoesquelético (cuello, hombros, espalda y extremidades superiores),
alteraciones psíquicas, dolor de cabeza, entre otros, que son perjudiciales para la calidad de vida del
colaborador (30-32).

Para los empresarios, el absentismo por enfermedad genera problemas considerables de planificación.
de logística y de personal. El estrés, por consiguiente, induce a una pérdida de producción y puede
crear un mal ambiente de trabajo. Son muchas las evidencias empíricas que demuestran el enorme coste
humano y económico que el estrés se cobra, cada año, dentro del mundo laboral: Entre el 5 y el 10% de
la población trabajadora padece trastornos graves debidos a factores psicosociales nocivos (O.M.S.
1984). En [Link]., los costes del estrés se calculan en 200.000 millones de dólares al año; en el Reino
Unido, los datos oficiales elevan los costes del estrés al 3,5% del Producto Interior Bruto (PIB).
Aunque no se dispone de datos oficiales referentesa Europa, las estimaciones se asemejan a las del
Reino Unido

Otra implicación es el síndrome de burnout, también conocido como síndrome de agotamiento


laboral, señalado como desgaste profesional, el cual se considera actualmente el daño psicosocial más
importante en la sociedad profesional (33). Este síndrome se relaciona con las dimensiones de
despersonalización y agotamiento emocional, que afecta la salud física y mental de los trabajadores.
(34).

La definición más aceptada es la de C. Maslach, que lo describe como una forma inadecuada de
afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización
y la disminución del desempeño personal (1). P. Gil-Monte lo define como: "una respuesta al estrés
laboral crónico integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se
trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse agotado". Nótese que
ambas definiciones coinciden en apuntar que es una inadecuada respuesta al estrés crónico el detonante
de este padecimiento

En investigaciones relacionadas con los sectores empresariales se encontró que en el sector de la salud
los trabajadores sufren patologías asociadas con el estrés, como síndrome de burnout, trastornos
neurológicos de depresión y pánico, infarto agudo de miocardio, enfermedades gastrointestinales,
enfermedades somáticas, aumento en la presión sanguínea, así como dependencia a sustancias
psicoactivas (6,35). En el sector de la educación se encontró que los docentes que padecen estrés son
más propensos a desarrollar enfermedades cardiovasculares (aumento de las concentraciones de
glucosa, hipertensión y lípidos aterogénicos), dolores musculares, cansancio, trastornos de la voz,
enfermedades metabólicas y afectaciones psicológicas (19,26,36,37). Finalmente, en el sector bancario
se halló diabetes mellitus y presencia de conductas desadaptativas como fumar y beber, insatisfacción
laboral, rotación de personal, conflictos familiares y ausentismo (27,38).

Etiología

En párrafos anteriores se anotó la importancia del estrés en el desarrollo del SB, pero actualmente se le
reconoce como un proceso multicausal y muy complejo, en donde (además del estrés) se ven
involucradas variantes como el aburrimiento, crisis en el desarrollo de la carrera profesional, pobres
condiciones económicas, sobrecarga laboral, falta de estimulación, pobre orientación profesional y
aislamiento (15).

Sumado a los elementos recién nombrados, se describen factores de riesgo, que hacen susceptible al
individuo ante la noxa (4):

Componentes personales: la edad (relacionada con la experiencia), el género (las mujeres pueden
sobrellevar mejor las situaciones conflictivas en el trabajo), variables familiares (la armonía y
estabilidad familiar conservan el equilibrio necesario para enfrentar situaciones conflictivas),
personalidad (por ejemplo las personalidades extremadamente competitivas impacientes,
hiperexigentes y perfeccionistas).

Inadecuada formación profesional: excesivos conocimientos teóricos, escaso entrenamiento en


actividades prácticas y falta de aprendizaje de técnicas de autocontrol emocional.

Factores laborales o profesionales: condiciones deficitarias en cuanto al medio físico, entorno humano,
organización laboral, bajos salarios, sobrecarga de trabajo, escaso trabajo real de equipo.
Factores sociales: como la necesidad de ser un profesional de prestigio a toda costa, para tener una alta
consideración social y familiar y así un alto estatus económico.

Factores ambientales: cambios significativos de la vida como: muerte de familiares, matrimonios,


divorcio, nacimiento de hijos.

Sumados a los citados, algunos investigadores han logrado aislar posibles factores de riesgo para
desarrollo de SB en la población médica (16):

Ser joven + tener hijos + trabajar >60 horas a la semana

Recibir muchas llamadas irregulares (recibir llamadas durante 2 o más noches durante la
semana)

Presentación clínica

Se identifican 3 componentes del SB (1):


1. Cansancio o agotamiento emocional: pérdida progresiva de energía, desgaste, fatiga
2. Despersonalización: construcción, por parte del sujeto, de una defensa para protegerse de los
sentimientos de impotencia, indefinición y frustración.
3. Abandono de la realización personal: el trabajo pierde el valor que tenía para el sujeto.

Dichos componentes se presentan de forma insidiosa, no súbita, si no paulatina, cíclica, puede repetirse
a lo largo del tiempo, de modo que una persona puede experimentar los tres componentes varias veces
en diferentes épocas de su vida y en el mismo o en otro trabajo (1).

Existen varios tipos de manifestaciones que podemos considerar como signos de alarma o en ocasiones
como parte ya del cuadro clínico en sí como: negación, aislamiento, ansiedad, miedo o temor,
depresión (siendo uno de los más frecuentes en este síndrome y uno de los síntomas más peligrosos ya
que puede llevar al suicidio), ira, adicciones, cambios de personalidad, culpabilidad y autoinmolación,
cargas excesivas de trabajo, se puede presentar como cambios en los hábitos de higiene y arreglo
personal, cambios en el patrón de alimentación, con pérdida o ganancia de peso exagerada, pérdida de
la memoria y desorganización, dificultad para concentrarse y puede haber trastornos del sueño (1).
La clínica del síndrome se esquematizó en cuatro niveles (1):
-Leve: quejas vagas, cansancio, dificultad para levantarse a la mañana
-Moderado: cinismo, aislamiento, suspicacia, negativismo
-Grave: enlentecimiento, automedicación con psicofármacos, ausentismo, aversión, abuso de alcohol o
drogas
-Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos, suicidios

Diagnóstico

La prueba más utilizada para el diagnóstico del síndrome de fatiga en el trabajo es el Maslach Burnout
Inventory: que consta de 22 enunciados y cuestionamientos sobre los sentimientos y pensamientos en
relación con la interacción con el trabajo, los cuales se valoran en un rango de 6 adjetivos que van de
"nunca" a "diariamente", dependiendo de la frecuencia con la que se experimenta cada una de las
situaciones descritas en los ítems. Dichos enunciados están diseñados de forma que se evalúen los 3
componentes del SB citados anteriormente (agotamiento emocional, despersonalización y realización
personal en el trabajo. De hecho, se agrupan en tres subescalas, una para cada uno de los componentes
del síndrome del quemado (17).

Se deben mantener separadas las puntuaciones de cada subescala y no combinarlas en una puntuación
única, porque si se combinaran, no sería posible determinar en cual área es que el paciente tiene más
afección. En cuanto al resultado, tanto el constructo de quemarse como cada una de sus dimensiones
son consideradas como variables continuas, y las puntuaciones de los sujetos son clasificadas mediante
un sistema de percentiles para cada escala (18).

Además del MBI, existen otros instrumentos que permiten evaluar el síndrome de Burnout, varios de
ellos evalúan aspectos diferentes a los 3 componentes clásicos:

El Copenhagen Burnout Inventory (CBI) valora el desgaste personal, el relacionado al trabajo y el


desgaste relacionado con el cliente

El Oldenburg Burnout Inventory (OLBI), a diferencia de los anteriores, solo evalúa el agotamiento y la
falta de compromiso con el trabajo
El Cuestionario para la Evaluación del Síndrome de Quemarse en el Trabajo, esta escala española, a
diferencia de los anteriores, incluye la "ilusión (desilusión progresiva, pérdida del sentido del trabajo y
las expectativas)" como aspecto a evaluar como parte del SB (19).

Tratamiento y prevención

El tratamiento y su prevención consisten en estrategias que permitan modificar los sentimientos y


pensamientos referentes a los 3 componentes del SB, algunas de ellas son (1):

1. Proceso personal de adaptación de las expectativas a la realidad cotidiana.

2. Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo

3. Fomento de una buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.

4. Limitar la agenda laboral

5. Formación continua dentro de la jornada laboral

Estrategias de prevención
Con el fin de mitigar la presencia de dicha enfermedad laboral y en pro del bienestar individual y social
de los colaboradores, es importante priorizar medidas y acciones enfocadas en la detección, prevención
e intervención ante riesgos psicosociales, realizando planes orientados al aumento de la motivación o
dirigido a la disminución de la sobrecarga laboral (39). Así mismo, formar a los colaboradores respecto
al autoconocimiento de sus estrategias de afrontamiento centradas en el problema y la emoción,
sensibilizándolos en pensar y actuar adecuadamente ante una situación de estrés (7,40).

Así mismo, se pudieron identificar factores protectores que reducirían los efectos negativos que el
estrés es capaz de ocasionar a la salud y bienestar, entre los cuales se encuentran: roles definidos,
liderazgo, posibilidad de romper con la rutina, calidad de los recursos, trabajo en equipo,
relaciones interpersonales agradables, resiliencia, apoyo social, adecuada orientación por parte
de los jefes y uso de estrategias de reevaluación cognitiva en la interacción con los colegas de
trabajo (41,42).

Es decir, si dentro de las organizaciones se brinda bienestar laboral, capacitación de sus delegados para
el manejo de estrés y apoyo permanente para los colaboradores, estas medidas aumentan la satisfacción
profesional y se evidencian en la notable mejoría en el desempeño, en el sentido de pertenencia y en el
aumento de la productividad de las personas. De esta manera mejoran las relaciones interpersonales
dentro del contexto de trabajo y fuera de este, a la vez que disminuyen los conflictos y la presencia del
estrés, mediante el fomento del trabajo en equipo y la equidad en la entrega de reconocimientos y
recompensas (43,44). Otras medidas corresponden a la organización, cuando implementa la promoción
de hábitos saludables, pues con ello propiciará la reducción del consumo de tabaco, el aumento de la
actividad física, la reducción del peso corporal y el consumo de alimentación sana (45,46).

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