Derecho de las organizaciones
de trabajadores y de empleadores 12
de constituir federaciones y
confederaciones y de afiliarse
a organizaciones internacionales
de empleadores y de trabajadores
Constitución de federaciones y confederaciones
710. El principio enunciado en el artículo 2 del Convenio núm. 87, en virtud
del cual los trabajadores deben tener derecho a constituir las organizaciones que
estimen convenientes, así como el de afiliarse a ellas, implica para las organiza-
ciones mismas el derecho de constituir las federaciones y las confederaciones que
estimen convenientes, así como el de afiliarse a ellas.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 606; 327.º informe, caso núm. 2153, párrafo 155;
329.º informe, caso núm. 2140, párrafo 295; 330.º informe, caso núm. 2229, párrafo 942;
332.º informe, caso núm. 2225, párrafo 378; 333. er informe, caso núm. 2301, párrafo 592 y
336.º informe, caso núm. 2153, párrafo 170.)
711. Una organización de trabajadores debe tener derecho a ingresar en la fede-
ración y confederación de su preferencia, a reserva de lo dispuesto en los esta-
tutos de las organizaciones interesadas y sin ninguna autorización previa. Las
federaciones y confederaciones mismas decidirán si aceptan o no la afiliación de
un sindicato, de conformidad con sus propios reglamentos.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 607; 329.º informe, caso núm. 2140, párrafo 295;
332.º informe, caso núm. 2225, párrafo 378; 336.º informe, caso núm. 2153, párrafo 171.)
712. Una disposición por la cual el ministro, a su arbitrio, pueda aprobar o
rechazar la constitución de una federación general, no está en conformidad con
los principios de libertad sindical.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 609 y 332.º informe, caso núm. 2225, párrafo 380.)
713. La cuestión de saber si se plantea la necesidad de constituir federaciones
y confederaciones incumbe solamente a los trabajadores y a las organizaciones
de trabajadores, después de que su derecho a constituirlas haya sido legalmente
reconocido.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 610; 330.º informe, caso núm. 2119, párrafo 942 y
333. er informe, caso núm. 2301, párrafo 592.)
153
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
714. Una legislación que impida la constitución de federaciones y confedera-
ciones en que pudieran unirse los sindicatos o federaciones de diferentes activi-
dades en una misma localidad o región, está en contradicción con el artículo 5
del Convenio núm. 87.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 611 y 330.º informe, caso núm. 2229, párrafo 945.)
715. Es incompatible con el artículo 5 del Convenio núm. 87 el hecho de que
pueda existir sólo una confederación en un país y que el derecho a constituir
federaciones quede necesariamente limitado a las federaciones que puedan ser
constituidas por los sindicatos enumerados en la ley y por los nuevos sindicatos
que pudieran ser registrados con el consentimiento del ministro.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 612.)
716. El Comité considera importante el derecho de constituir federaciones que
agrupen a sindicatos de trabajadores de distintas profesiones y ramas de la indus-
tria. A este respecto, la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y
Recomendaciones ha señalado, en relación con una disposición legal que prohíbe
a las organizaciones de funcionarios públicos afiliarse a organizaciones o cen-
trales de trabajadores industriales o agrícolas, que esta prohibición parece difícil-
mente conciliable con el artículo 5 del Convenio. Indicaba además que, si bien la
legislación prevé que las organizaciones de funcionarios podrán fusionarse entre
sí y que tal federación será la única reconocida por el Estado, esta disposición
no parece compatible con el artículo 6 del Convenio que, para la creación de las
federaciones y confederaciones y la afiliación a estas organizaciones superiores,
se refiere al artículo 2 del Convenio. En efecto, en virtud de estas disposiciones,
las organizaciones sindicales, «sin autorización previa», tienen el derecho de
constituir las federaciones o confederaciones «que estimen convenientes» y de
afiliarse a ellas.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 613.)
717. Una disposición que prohíba la federación de sindicatos de distintos depar-
tamentos constituye una restricción del derecho de las organizaciones de traba-
jadores de constituir federaciones y confederaciones, derecho reconocido por el
artículo 5 del Convenio núm. 87.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 615 y 313. er informe, caso núm. 1967, párrafo 148.)
718. Las condiciones exigidas por la legislación para la constitución de fede-
raciones, por las que se establece, en particular, la obligación de los sindicatos
fundadores que tengan su base en estados diferentes, de obtener del ministerio
una autorización previa, que puede ser negada, están en contradicción con los
principios generalmente admitidos en materia de libertad sindical en cuanto
al derecho de las organizaciones sindicales de constituir las federaciones que
estimen convenientes.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 616.)
154
12. Derecho de constituir federaciones y confederaciones y de afi liarse a organizaciones internacionales
719. Toda restricción, directa o indirecta, al derecho de los sindicatos a consti-
tuir asociaciones de sindicatos pertenecientes a la misma rama de actividad o a
ramas de actividad diferentes, sobre una base regional, no sería conforme a los
principios de libertad sindical.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 617.)
720. Los derechos preferenciales concedidos a los sindicatos más representativos
no deberían comprender el derecho exclusivo de constituir federaciones y adhe-
rirse a las mismas.
(Véase Recopilación de 1996, párrafos 618.)
721. Los derechos preferenciales concedidos a los sindicatos más representativos
no deberían comprender el derecho exclusivo de constituir federaciones y adhe-
rirse a las mismas.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafos 619 y 327.º informe, caso núm. 2153, párrafo 155.)
Afiliación a federaciones
y confederaciones
722. La adquisición de la personalidad jurídica por las organizaciones de traba-
jadores, sus federaciones y confederaciones no puede estar sujeta a condiciones
cuya naturaleza limite el derecho a que se refiere el párrafo anterior.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 608 y 308.º informe, caso núm. 1920, párrafo 521.)
723. En un caso en que el gobierno había impuesto a una confederación la afi-
liación de cinco nuevas organizaciones, el Comité consideró que tales acciones
pueden dar lugar a que las autoridades, al intervenir directamente en la compo-
sición de los mandantes de una organización dada, influyan en los resultados de
las elecciones o en las actividades de esa organización sindical.
(Véase 308.º informe, caso núm. 1920, párrafo 521.)
724. Todos los trabajadores deberían tener derecho a ejercer libremente sus acti-
vidades de defensa y de promoción de sus intereses económicos y sociales a través
de las centrales sindicales de su elección.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 614.)
725. Las organizaciones de funcionarios públicos deberían poder afiliarse, si lo
estiman conveniente, a federaciones o confederaciones de trabajadores del sector
privado si los estatutos de éstas lo permiten.
(Véase 313. er informe, caso núm. 1967, párrafo 147.)
155
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
726. Una disposición legal que prohíbe a las organizaciones de funcionarios
públicos afiliarse a organizaciones o centrales de trabajadores industriales parece
difícilmente conciliable con el artículo 5 del Convenio núm. 87.
(Véase 336.º informe, caso núm. 2153, párrafo 170.)
727. El hecho de que el gobierno niegue a los sindicatos agrícolas el permiso de
afiliarse a una central nacional de organizaciones de trabajadores que comprende
a sindicatos industriales constituye una violación del artículo 5 del Convenio.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 620.)
728. La prohibición de una afiliación directa de ciertas personas a federaciones o
confederaciones es contraria a los principios de la libertad sindical. Corresponde
a las organizaciones determinar las reglas relativas a su afiliación.
(Véase 300.º informe, caso núm. 1777, párrafo 70.)
729. Corresponde a los estatutos de las federaciones de un sector de actividad
determinar el número y naturaleza de las organizaciones que la conforman.
(Véase 320.º informe, caso núm. 1953, párrafo 120.)
Derechos de las federaciones y confederaciones
(Véanse ta mbién párrafos 386, 387, 473, 483, 525, 561 y 562)
730. Para poder defender mejor los intereses de sus mandantes, las organiza-
ciones de trabajadores y de empleadores han de tener derecho a constituir las
federaciones y las confederaciones que estimen convenientes, las cuales, por su
parte, deberían disfrutar de los distintos derechos que se reconocen a las orga-
nizaciones de base, especialmente en lo que respecta a la libertad de funciona-
miento, de actividades y de programas de acción.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 621; 306.º informe, caso núm. 1884, párrafo 686 y
337.º informe, caso núm. 2327, párrafo 209.)
731. Corresponde a los estatutos sindicales determinar las condiciones de elec-
ción de los dirigentes sindicales de las confederaciones.
(Véase 320.º informe, caso núm. 2007, párrafo 284.)
156
12. Derecho de constituir federaciones y confederaciones y de afi liarse a organizaciones internacionales
Afiliación a organizaciones internacionales
de trabajadores y de empleadores
A. Principios generales
732. La solidaridad sindical internacional constituye uno de los objetivos básicos
de todo movimiento sindical y ha inspirado la norma contenida en el artículo 5
del Convenio núm. 87, según la cual toda organización, federación o confedera-
ción tiene el derecho de afiliarse a organizaciones internacionales de trabajadores
y de empleadores.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 622.)
733. Los sindicatos y federaciones deben ser libres para afiliarse a aquellas fede-
raciones o confederaciones internacionales que estimen convenientes sin inter-
vención de las autoridades políticas.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 623.)
734. El artículo 5 del Convenio es sólo el reconocimiento, como lo indican los
trabajos preparatorios del instrumento, de la solidaridad de intereses que une a
los trabajadores por una parte y a los empleadores por otra; esta solidaridad no se
limita ni a una empresa ni a un ramo de actividad determinados, ni siquiera a la
economía nacional, sino que se extiende a la economía internacional entera. Este
derecho corresponde por otra parte a la práctica seguida por la Organización de
las Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo, al haber reco-
nocido ambas formalmente las organizaciones internacionales de trabajadores y
empleadores asociándolas directamente a sus trabajos.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 624.)
735. El Comité subrayó la importancia que atribuye al hecho de que no se ponga
obstáculo alguno a la libre afiliación de las organizaciones de trabajadores a una
organización internacional de trabajadores de su elección.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 625.)
736. El Comité estimó que puede tener cierta justificación la opinión expre-
sada por un querellante de que el principio según el cual las organizaciones de
trabajadores tienen el derecho de afiliarse a organizaciones internacionales de
trabajadores, implica también el de dar por terminada tal afiliación.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 626.)
157
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
B. Intervención de las autoridades públicas
(Véase ta mbién párrafo 362)
737. Una legislación que subordina la afiliación internacional de un sindicato a
la autorización del gobierno es incompatible con el principio de afiliación libre y
voluntaria de los sindicatos a organizaciones internacionales.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 627 y 315.º informe, caso núm. 1935, párrafo 24.)
738. Cuando una organización nacional trata de afiliarse a una organización
internacional de trabajadores, la cuestión referente a las condiciones a que la
primera somete su solicitud y la cuestión de si la misma está o no de acuerdo
con la organización internacional, en cuanto a la actitud de esta última frente a
cualquier problema político, conciernen únicamente a las organizaciones impli-
cadas; aun cuando el desacuerdo pudiera influir en la decisión de la organización
nacional de lograr, mantener o retirar la afiliación internacional, ello no debería
dar pie a una intervención gubernamental.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 628.)
C. Consecuencias de la afiliación internacional
(Véanse ta mbién párrafos 121, 152, 153, 171 y 766)
739. La asistencia o apoyo que pueda prestar cualquier organización sindical
internacional para la constitución, defensa o desarrollo de organizaciones sindi-
cales nacionales es una actividad sindical legítima, incluso cuando la orientación
sindical que se pretende no corresponde a la existente o las existentes en el país.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 629; 300.º informe, caso núm. 1831, párrafo 397 y
328.º informe, caso núm. 2116, párrafo 368.)
740. Una ley que dispone la prohibición de toda organización con respecto a la
cual existen pruebas de que se halla bajo la influencia o la dirección de cualquier
órgano exterior y de toda organización con respecto a la cual existan pruebas
de que recibe ayuda financiera y cualesquiera otros beneficios de origen externo,
salvo que el gobierno haya aprobado tal ayuda financiera o beneficios y que se
reciban por su conducto, es incompatible con los principios que figuran en el artí-
culo 5 del Convenio núm. 87, en la medida en que esas disposiciones se apliquen
al derecho de los sindicatos de constituir federaciones y confederaciones.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 630.)
741. La concesión de ventajas derivadas de la afiliación internacional de una
organización sindical, no debe ir en detrimento de la legalidad, quedando enten-
dido que la ley misma no debería ser de índole tal que quite todo significado a
dicha afiliación.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 631 y 320.º informe, caso núm. 1963, párrafo 236.)
158
12. Derecho de constituir federaciones y confederaciones y de afi liarse a organizaciones internacionales
742. Una legislación que prohíba a un sindicato nacional recibir asistencia
pecuniaria de una organización internacional de trabajadores a la que esté afi-
liado, menoscaba los principios relativos al derecho de afiliarse a organizaciones
internacionales.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 632; 305.º informe, caso núm. 1834, párrafo 380;
325.º informe, caso núm. 2090, párrafo 168.)
743. Los sindicatos no deberían tener que obtener una autorización previa para
poder beneficiarse de una asistencia financiera internacional en materia de acti-
vidades sindicales.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 633; 325.º informe, caso núm. 2090, párrafo 168 y
337.º informe, caso núm. 2327, párrafo 205.)
744. Todas las organizaciones nacionales de trabajadores y de empleadores debe-
rían gozar del derecho de recibir asistencia financiera de organizaciones interna-
cionales de trabajadores o empleadores, aun si no están afiliadas a las mismas.
(Véase 305.º informe, caso núm. 1834, párrafo 380 y 321. er informe, caso núm. 2031,
párrafo 172.)
745. El principio según el cual las organizaciones nacionales de trabajadores
tienen el derecho de afiliarse a organizaciones internacionales implica para las
mismas el derecho de mantenerse en contacto y, especialmente, de intercambiar
sus publicaciones sindicales.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 634 y 302.º informe, caso núm. 1817, párrafo 324.)
746. El derecho de afiliarse a organizaciones internacionales de trabajadores
implica el derecho de los representantes de los sindicatos nacionales a mantenerse
en contacto con las organizaciones internacionales a las que están afiliados, a parti-
cipar en sus actividades y a disfrutar de los beneficios que suponga dicha afiliación.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 635; 320.º informe, caso núm. 1963, párrafo 325; y
325.º informe, caso núm. 2108, párrafo 365.)
747. Es una actividad sindical plenamente legítima que un movimiento sindical
busque asesoramiento y apoyo de otros movimientos sindicales bien establecidos
en la región para ayudarle a defender o desarrollar las organizaciones sindicales
nacionales, aunque la tendencia del sindicato no corresponda con la tendencia
o tendencias del país, y cualquier visita en ese sentido representa una actividad
sindical normal.
(Véase 337.º informe, caso núm. 2365, párrafo 1667.)
748. El derecho de las organizaciones sindicales nacionales a enviar represen-
tantes a los congresos sindicales internacionales es consecuencia normal de su
derecho a afiliarse a organizaciones internacionales de trabajadores.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 636.)
159
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
749. Los dirigentes de organizaciones de trabajadores y de empleadores deben
disfrutar de las facilidades adecuadas para el desempeño de sus funciones, incluido
el derecho a salir del país cuando sus actividades en favor de las personas que
representan así lo requieran (véase 222.º informe, caso núm. 1114 (Nicaragua),
párrafo 71); asimismo la libre circulación de tales representantes debe ser garan-
tizada por las autoridades.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 637 y 320.º informe, caso núm. 1998, párrafo 253.)
750. La visita a organizaciones sindicales nacionales afiliadas y la participa-
ción en sus congresos son actividades normales de organizaciones internacio-
nales de trabajadores, bajo reserva de la legislación nacional sobre admisión de
extranjeros.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 638; 307.º informe, caso núm. 1865, párrafo 234;
316.º informe, caso núm. 1773, párrafo 611 y 337.º informe, caso núm. 2365, párrafo 1667.)
751. Se desprende del principio antes mencionado, que las formalidades a que
estén sujetos los sindicalistas y los dirigentes sindicales para entrar en el territorio
de un Estado o acudir a actos sindicales, deberían basarse en criterios objetivos
y no estar sujetas a discriminación antisindical.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 639; 306.º informe, caso núm. 1885, párrafo 137 y
337.º informe, caso núm. 2365, párrafo 1667.)
752. El Comité reconoció que la negativa de conceder un pasaporte o visado y,
más generalmente la prohibición de entrar en el país a ciudadanos extranjeros,
son asuntos que atañen a la soberanía del Estado.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 640 y 307.º informe, caso núm. 1865, párrafo 234.)
753. Si bien reconoce que la denegación de visados a extranjeros es una cuestión
de soberanía nacional, el Comité pide al gobierno que tenga a bien velar por que
los trámites que se exigen a sindicalistas internacionales para entrar en el país se
fundamenten en criterios objetivos no antisindicales.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 641.)
754. Las formalidades exigidas a sindicalistas para salir del país a fin de par-
ticipar en reuniones internacionales tienen que fundarse en criterios objetivos y
exentas de discriminación antisindical, para evitar el riesgo de infringir el derecho
de las organizaciones sindicales nacionales a enviar representantes a los con-
gresos sindicales internacionales.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 642.)
160
12. Derecho de constituir federaciones y confederaciones y de afi liarse a organizaciones internacionales
755. En general, las autoridades no deberían retener documentos oficiales a
causa de la afiliación de una persona a una organización de trabajadores puesto
que tales documentos son a veces un requisito indispensable para poder realizar
ciertos actos importantes, por ejemplo, para poder conseguir o conservar un
empleo. Esto es aún más esencial cuando se trata de personas con una posición
importante en esa organización, dado que ese hecho puede impedirles el ejercicio
de sus funciones, tales como la de viajar para asistir a una reunión oficial.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 643.)
756. La imposición de sanciones, como por ejemplo la prohibición o el control
de los viajes al extranjero, por motivos sindicales constituye una violación de la
libertad sindical.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 644.)
757. La participación en las labores de las organizaciones internacionales debe
hacerse dentro del marco del principio de independencia del movimiento sindical.
Dentro de este principio, debe darse la mayor latitud para que los representantes
de las organizaciones sindicales participen en los trabajos de las organizaciones
internacionales de trabajadores a que se encuentran afiliadas las organizaciones
que representan.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 646.)
758. Por lo que concierne a la prohibición impuesta a representantes de orga-
nizaciones profesionales internacionales de hacer uso de la palabra en reuniones
sindicales, el Comité ha destacado la importancia que concede a que se garantice
debidamente el derecho de reunión sindical, así como el derecho de las organi-
zaciones sindicales nacionales a mantener relaciones con organizaciones profe-
sionales internacionales.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 647.)
759. Los gobiernos siempre tienen el derecho de tomar las medidas necesarias
para garantizar el orden público y la seguridad nacional, lo que incluye la verifi-
cación del objeto de la visita al país de personas contra las que existen fundadas
sospechas desde este punto de vista. Las autoridades deberían realizar la veri-
ficación en cada caso concreto dentro del más breve plazo posible y tratar de
establecer, sobre la base de criterios objetivos, si existen hechos que pudieran
realmente dar lugar a que se perturben el orden y la seguridad públicos. Sería
de desear que, en situaciones semejantes, se trate de llegar a un arreglo mediante
explicaciones adecuadas que permitan aclarar su respectiva posición a las auto-
ridades y a los dirigentes y organizaciones interesados.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 648.)
161
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
Participación en reuniones de la OIT
760. El Comité consideró sumamente lamentable que un hecho relacionado
directamente con una huelga iniciada con motivo de una legislación sobre sala-
rios haya tenido por efecto impedir a un miembro trabajador asistir a una reunión
del Consejo de Administración; la independencia del poder judicial, una vez ini-
ciados los procedimientos, no puede ser invocada por el gobierno como justi-
ficación de una acción que admite haber iniciado él mismo. Por consiguiente,
el Comité llamó la atención del gobierno sobre la importancia que el propio
Consejo de Administración da al principio establecido en el artículo 40 de la
Constitución, según el cual los miembros del Consejo de Administración deben
gozar de los privilegios e inmunidades que sean necesarios para ejercer con toda
independencia sus funciones.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 649.)
761. Es importante que ningún delegado ante un organismo o una conferencia
de la OIT, ni ningún miembro del Consejo de Administración, sea molestado en
forma tal que se le impida o entorpezca el cumplimiento de su mandato o por
haber cumplido dicho mandato.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 650.)
762. Incumbe al gobierno tanto abstenerse de tomar medidas destinadas a entor-
pecer el ejercicio de las funciones de un delegado a una conferencia de la OIT
como emplear su influencia y adoptar todas las disposiciones razonables para
asegurar que dicho delegado no sea en modo alguno perjudicado por la acep-
tación de tales funciones o por su conducta como delegado, y que durante su
ausencia no se apliquen contra él medidas basadas en otros motivos, sino que se
espere su regreso a fin de que pueda estar en situación de defenderse.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 651.)
763. Una decisión gubernamental que exige que los representantes de los tra-
bajadores que deseen asistir a una reunión internacional fuera del país obtengan
un permiso para salir del país no es compatible, en el caso de los miembros del
Consejo de Administración, con el principio establecido en el artículo 40 de la
Constitución de la OIT.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 652.)
764. En términos generales, el hecho de que el Estado niegue a un funcionario
suyo, que ejerce funciones sindicales, la autorización necesaria para participar
en una reunión consultiva organizada por la OIT no constituye, a juicio del
Comité, una violación de los principios de libertad sindical, a menos que tal
negativa se funde en el ejercicio por el interesado de dichas funciones y activi-
dades sindicales.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 653.)
162
12. Derecho de constituir federaciones y confederaciones y de afi liarse a organizaciones internacionales
765. La participación como sindicalista en coloquios organizados por la OIT
constituye una actividad sindical legítima y un gobierno no debería denegar los
documentos de salida necesarios por estos motivos.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 654.)
766. El Comité subrayó la importancia especial que atribuye al derecho de los
representantes de los trabajadores y de los empleadores a asistir y participar en
reuniones de organizaciones internacionales de trabajadores y de empleadores,
así como de la OIT.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 655.)
767. Aparte de la protección específica concedida a los miembros del Consejo
de Administración en virtud del artículo 40 de la Constitución de la OIT, para
permitirles ejercer sus funciones relacionadas con la Organización con toda inde-
pendencia, la participación en calidad de sindicalistas en las reuniones organi-
zadas por la OIT es un derecho sindical fundamental. Incumbe por consiguiente
a los gobiernos de todo Estado Miembro de la OIT, abstenerse de toda medida
que impida a un representante de una organización de empleadores o de traba-
jadores ejercer su mandato con plena libertad e independencia. En particular, un
gobierno no debe retener los documentos necesarios para tales fines.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 657.)
768. El Comité considera que la prohibición de que una misma persona, traba-
jador o empleador, participe más de una vez en las conferencias internacionales
del trabajo como delegado o consejero técnico viola los principios de la libertad
sindical y concretamente los artículos 3 y 5 del Convenio núm. 87.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 658.)
163
Protección contra
la discriminación antisindical 13
Principios generales
769. La discriminación antisindical, representa una de las más graves viola-
ciones de la libertad sindical, ya que puede poner en peligro la propia existencia
de los sindicatos.
(Véase 331. er informe, caso núm. 2169, párrafo 639.)
770. Ninguna persona debe ser objeto de discriminación en el empleo a causa de
su actividad o de su afiliación sindical legítimas, ya sean presentes o pasadas.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafos 690 y 748 y, por ejemplo 300.º informe, caso
núm. 1823, párrafo 440; 304.º informe, caso núm. 1819, párrafo 155; 306.º informe, caso
núm. 1867, párrafo 67; 310.º informe, caso núm. 1930, párrafo 364; 320.º informe, caso
núm. 1963, párrafo 226; 325.º informe, caso núm. 2068, párrafo 316; 327.º informe, caso
núm. 2098, párrafo 757; 331. er informe, caso núm. 2187, párrafo 441; 336.º informe, caso
núm. 2380, párrafo 794 y 338.º informe, caso núm. 2200, párrafo 325.)
771. Nadie debe ser despedido u objeto de medidas perjudiciales en el empleo
a causa de su afiliación sindical o de la realización de actividades sindicales legí-
timas, y es importante que en la práctica se prohíban y sancionen todos los actos
de discriminación en relación con el empleo.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 696 y 748, por ejemplo 305.º informe,
caso núm. 1874, párrafo 270; 309.º informe, caso núm. 1925, párrafo 116; 316.º informe,
caso núm. 1972, párrafo 708; 320.º informe, caso núm. 1998, párrafo 254; 321. er informe,
caso núm. 2055, párrafo 355; 327.º informe, caso núm. 2125, párrafo 778; 330.º informe,
caso núm. 2203, párrafo 808; 331. er informe, caso núm. 2097, párrafo 277; 333. er informe,
caso núm. 2229, párrafo 108 y 334.º informe, caso núm. 2239, párrafo 394.)
772. Ninguna persona debería ser objeto de discriminación o de perjuicios en
el empleo a causa de su actividad o de su afiliación sindical legítimas, y debe
sancionarse a las personas responsables de la comisión de tales actos.
(Véase 299.º informe, caso núm. 1808, párrafo 377.)
165
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
773. En vista de que unas garantías inadecuadas contra los actos de discrimi-
nación antisindical, en particular contra los despidos, pueden tener por efecto
la desaparición de los propios sindicatos, cuando se trata de organizaciones
limitadas a los trabajadores de una sola empresa, deberían contemplarse otras
medidas con el fin de garantizar a los dirigentes de todas las organizaciones, a
los delegados y a los miembros de los sindicatos una protección más completa
contra todo acto de discriminación.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 700; 304.º informe, caso núm. 1853, párrafo 299;
316.º informe, caso núm. 1970, párrafo 556; 336.º informe, caso núm. 2316, párrafo 55 y
337.º informe, caso núm. 2291, párrafo 136.)
774. El Comité consideró que no le corresponde determinar en los Estados fede-
rales cuáles son las normas internas que regulan la protección contra la discri-
minación antisindical y, concretamente, si deben ser aplicables las normas de
aplicación general o las de la provincia de que se trate. Sin embargo, con inde-
pendencia de las leyes procesales o sustantivas que se apliquen en las provincias
de un Estado federal a los funcionarios o empleados públicos, le corresponde
evaluar si las medidas concretas de discriminación antisindical alegadas están o
no en conformidad con los convenios de la OIT ratificados y con los principios
de la libertad sindical.
(Véase 306.º informe, caso núm. 1867, párrafos 63 y 64.)
Trabajadores amparados por la protección
775. La protección contra la discriminación antisindical se aplica de la misma
manera a los afiliados sindicales y ex representantes sindicales que a los dirigentes
sindicales en ejercicio.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 691; 327.º informe, caso núm. 2098, párrafo 757.)
776. Nadie debería sufrir perjuicio alguno en su empleo a causa de su afiliación
sindical, incluso si el sindicato de que se trata no está reconocido por el empleador
como representando la mayoría de los trabajadores interesados.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafos 693 y 701; 316.º informe, caso núm. 1989,
párrafo 194; 333. er informe, caso núm. 2291, párrafo 917; 334.º informe, caso núm. 2316,
párrafo 506 y 337.º informe, caso núm. 2241, párrafo 914.)
777. El Comité, aun teniendo en cuenta que se trataba de un país donde habían
existido condiciones muy cercanas a las de la guerra civil, estimó que las res-
tricciones especiales destinadas a evitar el sabotaje en las empresas de utilidad
pública de ninguna manera debieran dar lugar a medidas de discriminación
antisindical.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 714.)
166
13. Protección contra la discriminación antisindical
778. El Comité señaló que el artículo 8 del Convenio núm. 151 permite cierta
flexibilidad en la elección de procedimientos para la solución de conflictos que
afecten a funcionarios públicos, a condición de que inspiren la confianza de las
partes interesadas. El propio Comité ha afirmado, con respecto a quejas por
prácticas antisindicales en los sectores tanto público como privado, que tales
quejas deberían ser normalmente examinadas en el país en el marco de un proce-
dimiento que, además de rápido, fuera no sólo imparcial, sino que así lo pareciera
también a las partes interesadas.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 918.)
Formas de discriminación
A. Principios generales
(Véanse ta mbién párrafos 338 , 352, 353, 524 y 660)
779. No corresponde al Comité pronunciarse sobre la cuestión de la ruptura de
los contratos de trabajo por despido, sino en el caso en que el régimen de despido
implique una medida de discriminación antisindical.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 692.)
780. La protección contra la discriminación antisindical deberá ejercerse espe-
cialmente contra todo acto que tenga por objeto despedir a un trabajador o perju-
dicarlo en cualquier otra forma a causa de su afiliación sindical o de su participa-
ción en actividades sindicales fuera del lugar de trabajo o, con el consentimiento
del empleador, durante las horas de trabajo.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 694; 304.º informe, caso núm. 1787, párrafo 174;
329.º informe, caso núm. 2172, párrafo 351, caso núm. 2068, párrafo 436 y 330.º informe,
caso núm. 2186, párrafo 379.)
781. La protección contra los actos de discriminación antisindical debe abarcar
no sólo la contratación y el despido, sino también cualquier medida discrimina-
toria que se adopte durante el empleo y, en particular, las medidas que comporten
traslados, postergación u otros actos perjudiciales.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 695 y, por ejemplo 306.º informe, caso núm. 1867,
párrafo 67; 307.º informe, caso núm. 1890, párrafo 372; 311. er informe, caso núm. 1942,
párrafo 266; 320.º informe, caso núm. 1998, párrafo 254; 323. er informe, caso núm. 1874,
párrafo 60; 325.º informe, caso núm. 2087, párrafo 573; 326.º informe, caso núm. 2103,
párrafo 295; 328.º informe, caso núm. 2068, párrafo 208; 330.º informe, caso núm. 2200,
párrafo 1101 y 334.º informe, caso núm. 2222, párrafo 210.)
167
La libertad sindical – Quinta edición (revisada)
B. Discriminación durante la contratación
782. Los trabajadores tienen muchas dificultades de orden práctico para probar la
naturaleza real de su despido o de la negativa de un empleo, especialmente cuando
el problema se examina dentro del contexto de las listas negras, práctica cuya fuerza
radica precisamente en su carácter secreto. Si es cierto que para los empleadores
es importante obtener información sobre sus eventuales asalariados, no es menos
cierto que a los trabajadores que en otros tiempos hayan estado afiliados a un
sindicato o hayan desarrollado actividades sindicales se les debería comunicar la
información que sobre ellos se tenga, ofreciéndoles la oportunidad de impugnarla,
especialmente si es errónea y se ha obtenido de una fuente que no sea digna de
crédito. Además, en estas condiciones, los trabajadores interesados serían más pro-
pensos a instituir un procedimiento legal, ya que se hallarían en una mejor posición
para demostrar la naturaleza real de su despido o de la negativa de empleo.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafos 173 y 710; 306.º informe, caso núm. 1862, párrafo 105;
330.º informe, caso núm. 2186, párrafo 372 y 335.º informe, caso núm. 2270, párrafo 1394.)
783. Con respecto a los comités especiales instituidos en virtud de una ley y
encargados de conceder o denegar los «certificados de lealtad», que ciertos tra-
bajadores de las empresas de utilidad pública necesitan para ser contratados o
confirmados en sus puestos, el Comité recordó que conviene cuidar de que en
ningún caso los comités especiales puedan utilizarse de forma tal que se produzca
una discriminación antisindical.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 713.)
784. La legislación debería prever la posibilidad de interponer recurso por dis-
criminación en el momento de la contratación, es decir, incluso antes de que los
trabajadores puedan ser considerados como «empleados».
(Véase 338.º informe, caso núm. 2158, párrafo 186.)
C. Discriminación durante el empleo
(Véanse ta mbién párrafos 675, 1054 y 1958)
785. La no renovación de un contrato que responda a motivos de discrimina-
ción antisindical constituye un perjuicio en el sentido del artículo 1 del Convenio
núm. 98.
(Véase 327.º informe, caso núm. 2147, párrafo 866.)
786. Los actos de acoso e intimidación perpetrados contra los trabajadores por
motivo de su afiliación sindical o de sus actividades sindicales legítimas, aunque
no impliquen necesariamente perjuicios en su empleo, pueden desalentarlos de
afiliarse a las organizaciones de su elección, lo cual constituye una violación de
su derecho de sindicación.
(Véase 302.º informe, caso núm. 1826, párrafo 411.)
168
13. Protección contra la discriminación antisindical
787. El otorgamiento de gratificaciones al personal no afiliado a la organización
sindical – aun si no es a la totalidad de los trabajadores no afiliados – excluyendo de
ellas a todos los trabajadores afiliados en momentos que existe un conflicto colec-
tivo, es un acto de discriminación antisindical contrario al Convenio núm. 98.
(Véase 307.º informe, caso núm. 1886, párrafo 466.)
788. Las obligaciones contraídas por el gobierno con arreglo al Convenio núm.
98 y los principios de la libertad contra la discriminación antisindical no sólo
abarcan actos de discriminación directa (como descenso, despido, traslados fre-
cuentes, etc.), sino también la necesidad de proteger a los trabajadores sindicados
contra ataques más sutiles que pueden resultar de omisiones. En este sentido, los
cambios de propietario no deben privar a los empleados del derecho de negocia-
ción colectiva ni menoscabar directa o indirectamente la situación de los traba-
jadores sindicados y sus organizaciones.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 715 y 313. er informe, caso núm. 1987, párrafo 115.)
D. Despidos discriminatorios
(Véanse ta mbién párrafos 268 , 269, 408 , 661 a 664, 666, 674 y 682 .)
789. Teniendo en cuenta la importancia de la independencia de las partes en la
negociación colectiva, las negociaciones no deberían llevarse a cabo en nombre
de los trabajadores o de sus organizaciones por conducto de representantes desig-
nados o controlados por los empleadores o sus organizaciones.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 702 y, por ejemplo 300.º informe, caso núm. 1780,
párrafo 142; 306.º informe, caso núm. 1884, párrafo 703; 310.º informe, caso núm. 1888,
párrafo 389; 316.º informe, caso núm. 1970, párrafo 555; 321. er informe, caso núm. 1979,
párrafo 391; 325.º informe, caso núm. 2068, párrafo 316; 328.º informe, caso núm. 2161,
párrafo 674; 333. er informe, caso núm. 2087, párrafo 1010; 336.º informe, caso núm. 2336,
párrafo 535 y 337.º informe, caso núm. 2388, párrafo 1359.)
790. La subcontratación acompañada de despidos de dirigentes sindicales puede
constituir una violación del principio de que nadie debe verse perjudicado en su
empleo como consecuencia de la afiliación o actividades sindicales.
(Véase Recopilación de 1996, párrafo 705.)
791. En ciertos casos en que en la práctica la legislación nacional permite a los
empleadores, a condición de que paguen la indemnización prevista por la ley en todos
los casos de despido injustificado, despedir a un trabajador, si el motivo real es su afi-
liación a un sindicato o su actividad sindical, no se concede una protección suficiente
contra los actos de discriminación antisindical cubiertos por el Convenio núm. 98.
(Véanse Recopilación de 1996, párrafo 707 y, por ejemplo 308.º informe, caso núm. 1934,
párrafo 134; 310.º informe, caso núm. 1773, párrafo 459; 316.º informe, caso núm. 1934,
párrafo 211; 318.º informe, caso núm. 2004, párrafo 400; 321. er informe, caso núm. 1978,
párrafo 35; 332.º informe, caso núm. 2262, párrafo 394; 333. er informe, caso núm. 2186,
párrafo 351; 335.º informe, caso núm. 2265, párrafo 1351; 336.º informe, caso núm. 2336,
párrafo 535 y 337.º informe, caso núm. 2262, párrafo 262.)
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