Diagnóstico colectivo participativo
El diagnóstico colectivo participativo representa una herramienta esencial en la labor
docente, debido a que permite detectar, comprender y reflexionar en torno a las problemáticas
escolares desde una perspectiva colaborativa. Este proceso se centra en escuchar las voces de
los distintos actores de la comunidad: estudiantes, docentes, madres, padres y otros miembros
de la localidad. Al involucrar a todos los participantes, se promueve una visión más amplia y
contextualizada de la realidad escolar, donde cada experiencia aporta a la comprensión
profunda de los desafíos educativos.
Trabajar de forma conjunta no solo amplía el panorama, sino que también fomenta el
sentido de pertenencia, la corresponsabilidad y el compromiso hacia la mejora educativa y
social. Este enfoque participativo permite diseñar estrategias pedagógicas más efectivas y
coherentes con las verdaderas necesidades del grupo. De este modo, el diagnóstico se
convierte en un punto de partida indispensable para toda propuesta innovadora en el aula, ya
que enraíza las acciones en el contexto real, promoviendo cambios significativos y
sostenibles.
Contexto escolar y comunitario
La Escuela Primaria Felipe Carrillo Puerto, ubicada en la comunidad de Pustunich en
la comisaría del municipio de Ticul, Yucatán, es una institución pública de carácter rural que
ofrece atención a niñas y niños de nivel básico; el grupo asignado para la intervención fue
quinto grado, grupo A, conformado por 26 estudiantes (12 niños y 14 niñas) cuyas edades
oscilan entre los 9 y 10 años.
Aunque la escuela figura como “urbana” debido al tamaño de la comunidad, en la
práctica conserva rasgos rurales, como por ejemplo, las instalaciones que se mantienen en
buen estado, sin embargo, se identifican áreas de oportunidad en la limpieza y en la
organización de espacios como aulas, baños y biblioteca, así como en el mantenimiento de
servicios básicos, dado que el suministro de agua potable presenta interrupciones frecuentes.
En el aula, la participación resulta escasa y repetitiva, pues solo ciertos alumnos se
involucran activamente en clase, a ello se suma el desinterés académico y el gusto excesivo
por el recreo, además del poco uso de recursos didácticos innovadores, por otro lado, el
contexto familiar influye considerablemente en el desempeño escolar, ya que muchas
estudiantes viven con familiares distintos a sus padres (abuelos, tíos u otros) debido a que sus
madres trabajan en Mérida y sus padres en localidades lejanas y, en consecuencia, esta
situación repercute en la orientación, supervisión y apoyo en casa, lo cual deriva en conductas
desafiantes como rebeldía, incumplimiento de tareas y ausencia de límites claros.
En términos comunitarios, si bien existe un fuerte sentido de identidad cultural,
también se detectan riesgos sociales como el consumo de sustancias adictivas por parte de los
padres de familia, lo cual representa una amenaza latente para el bienestar estudiantil,
asimismo, la comunidad requiere fortalecer espacios de recreación y apoyo familiar, así como
promover programas de prevención y talleres culturales que refuercen la identidad y el
sentido de pertenencia entre niños y jóvenes.
Implementación de metodologías de indagación participativa
Durante el proceso de diagnóstico en la Escuela Primaria, se llevaron a cabo diversas
metodologías de indagación participativa para comprender a fondo las dinámicas del grupo
de quinto grado, donde se aplicaron estrategias como lo son observación directa en el aula,
pláticas informales con estudiantes y docentes, revisión de cuadernos y tareas entregadas, así
como la recopilación de testimonios espontáneos durante los recreos y reflexiones
individuales expresadas por el alumnado.
Observación directa en el aula
La observación se realizó durante dos semanas consecutivas, en las cuales se
registraron comportamientos, interacciones y niveles de participación de los
estudiantes, donde se notó que solo algunos alumnos se involucraban en clase,
mientras que otros mostraban desinterés o preferencia por actividades recreativas,
además, se observó que existían grupos de estudiantes que tendían a excluir a otros, lo
que generaba un ambiente de tensión y desmotivación.
Pláticas informales con estudiantes y docentes
Se llevaron a cabo conversaciones informales con los estudiantes durante los
recreos y al finalizar las clases, en la cual, varios alumnos compartieron que sus
padres trabajaban fuera de la comunidad, lo que afectaba la supervisión y apoyo en
casa, por ejemplo, una estudiante mencionó: "Mi mamá trabaja en Mérida y mi papá
en otra ciudad, así que vivo con mi abuela, pero ella está enferma y no puede
ayudarme con las tareas", lo cuál permitió comprender mejor el contexto familiar de
los estudiantes y cómo este influye en su desempeño escolar.
Revisión de cuadernos y tareas entregadas
Se revisaron los cuadernos y tareas entregadas por los estudiantes, lo que
evidenció inconsistencias en la entrega de trabajos y falta de seguimiento en el hogar,
debido a que algunos estudiantes no entregaban las tareas, mientras que otros
presentaban trabajos incompletos o con errores, en este sentido, dicha revisión
permitió identificar la necesidad de fortalecer el apoyo familiar y la supervisión en
casa.
Testimonios espontáneos durante los recreos y reflexiones individuales
Durante los recreos, se recopilaron testimonios espontáneos de los estudiantes,
quienes expresaron sus sentimientos y preocupaciones, ejemplo de ello, fue un
estudiante quién comentó: "A veces me siento solo porque mis padres no están aquí y
mi abuela no puede jugar conmigo", lo cual me permitió adquirir una visión más
profunda de las emociones y necesidades de los estudiantes, facilitando de esta
manera mi comprensión de las causas y consecuencias de las problemáticas
detectadas.
Categorización de problemáticas
A partir del análisis de la información recopilada, se identificaron las siguientes
problemáticas prioritarias:
● Falta de sana convivencia entre los estudiantes: Se observó que existían conflictos y
exclusión entre los estudiantes, lo que afectaba el clima escolar y las dinámicas de
enseñanza-aprendizaje.
● Escaso apoyo familiar y poca supervisión en casa: Muchos estudiantes vivían con
familiares distintos a sus padres, lo que repercutía en la orientación, supervisión y
apoyo en casa.
● Desinterés por el aprendizaje y preferencia por salir a jugar: Se notó que algunos
estudiantes mostraban desinterés por las actividades académicas y preferían participar
en actividades recreativas.
Se decidió priorizar la problemática de la sana convivencia, considerando que es un
eje fundamental sobre el cual se articulan diversas dificultades que impactan directamente en
el desarrollo integral del alumnado. La falta de relaciones respetuosas y empáticas no solo
deteriora el clima escolar, sino que también obstaculiza los procesos de enseñanza y
aprendizaje, generando un ambiente de tensión, desinterés y desmotivación en el aula.
Cuando no se promueve la convivencia armónica, se limita la posibilidad de construir
espacios seguros, incluyentes y colaborativos. Por ello, atender esta problemática resulta
indispensable para favorecer entornos educativos que impulsen el bienestar, la participación
activa y el aprendizaje significativo de todas y todos los estudiantes.
¿Por qué es importante la sana convivencia en educación?
La sana convivencia escolar es esencial porque propicia un entorno seguro, armonioso
y respetuoso que favorece el aprendizaje, el desarrollo emocional y la formación en valores.
Cuando los estudiantes se sienten aceptados y valorados por sus compañeros y docentes,
aumentan su confianza, su participación y su sentido de pertenencia, además, la convivencia
pacífica previene conflictos, mejora la comunicación y facilita el trabajo colaborativo en el
aula.
En el contexto de Pustunich, donde muchos estudiantes viven con familiares distintos
a sus padres debido a las condiciones laborales de estos, la escuela se convierte en un espacio
fundamental para el desarrollo de habilidades sociales y emocionales, por ello, promover una
convivencia escolar positiva es, por tanto, una estrategia clave para mejorar el bienestar y el
rendimiento académico de los estudiantes. En conclusión, la priorización de la sana
convivencia como eje central de intervención permite abordar de manera integral las
problemáticas identificadas, fortaleciendo el ambiente escolar y contribuyendo al desarrollo
integral de los estudiantes.
Plan de acción
El objetivo general de este proyecto es fortalecer la sana convivencia en el grupo de
5°A mediante la implementación de actividades didácticas y formativas diseñadas para
promover valores fundamentales como el respeto, la empatía, el trabajo colaborativo y el
autocuidado. Se busca que, a través de experiencias significativas y reflexivas, las y los
estudiantes reconozcan la importancia de establecer relaciones positivas con sus compañeros
y docentes. Asimismo, se pretende generar un ambiente escolar más armónico, donde todas y
todos se sientan escuchados, valorados y seguros. Este enfoque integral permitirá incidir de
manera positiva en el clima del aula y en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Meta Estrategias y Actividades Recursos Fechas
Promover que el 80% de los Estrategia: “Mi tarea con mi Hojas de trabajo,
alumnos entreguen productos
escolares acompañados de invitado especial” fichas de lectura,
evidencias de diálogo con sus
padres. 1. Asignar tareas que diario escolar.
impliquen conversar con un
familiar (ej. contarles lo aprendido
y escribir juntos una pequeña
nota).
2. Incluir una sección para
firma y comentario del familiar.
Desarrollar en el 70 % del grupo Estrategia: “Mi semanario Hojas impresas,
el hábito de la escolar” colores, sellos,
organización personal y el 1. Crear una bitácora stickers.
seguimiento de sus tareas. semanal en la que los estudiantes
registren sus tareas y metas.
2. Hacer revisiones diarias y
reforzar con reconocimientos.
Fomentar el sentido de orgullo Estrategia: “Lo que aprendí Hojas blancas, caja
académico y comunicación en
casa en el 70% de los alumnos. hoy” para entregas,
1. Al final del día, los alumnos pizarra de logros.
escribirán o dibujarán algo que
aprendieron para mostrarlo en
casa.
2. Al día siguiente compartirán si
sus familiares lo leyeron o
comentaron.
Lograr que al menos el 50 % de Estrategia: “Mi rincón de Cartulinas, carpetas,
las familias asistan a una etiquetas,
exposición final del trabajo de aprendizajes” invitaciones.
sus hijos.
1. Montar una pequeña
exposición en el aula con trabajos
destacados.
2. Invitar a los padres a
visitar y dejar un mensaje escrito a
su hijo.
Primera conclusión:
El diagnóstico colectivo participativo ha evidenciado que muchas de las dificultades
escolares están estrechamente relacionadas con la falta de acompañamiento familiar y de
comunicación en casa. Este vacío afecta la formación integral de los estudiantes, lo que
dificulta su desempeño académico y social. Estrategias como “Mi tarea con mi invitado
especial” y “Lo que aprendí hoy” se han diseñado para fomentar el vínculo escuela-familia,
reconociendo la relevancia del contexto familiar como un pilar fundamental en el proceso
educativo. Estas actividades permiten acercar a las familias a la vida escolar de sus hijos e
hijas, promoviendo un ambiente más colaborativo y comprensivo.
Segunda conclusión:
La sana convivencia y la organización personal resultaron ser aspectos clave para el
desarrollo académico y emocional de los estudiantes. El trabajo en equipo y el respeto mutuo
son fundamentales para crear un clima propicio para el aprendizaje. Actividades como “Mi
semanario escolar” contribuyen a fortalecer estos aspectos, ya que promueven hábitos
positivos, responsabilidad y autoreflexión. Al incorporar reforzadores visuales y afectivos, se
fomenta en los estudiantes un sentido de logro y autoestima, lo que mejora tanto su
rendimiento académico como su bienestar emocional.
Tercera conclusión:
El plan de acción tiene como propósito no solo mejorar la entrega de tareas o la
participación de las familias, sino también cultivar actitudes fundamentales como el respeto,
la empatía y el orgullo por los logros académicos. A través de estrategias como “Lo que
aprendí hoy” y la exposición final “Mi rincón de aprendizajes”, se busca fortalecer el sentido
de pertenencia al grupo y motivar a los estudiantes a compartir sus avances y aprendizajes.
Estas actividades promueven una actitud positiva frente al proceso educativo, estimulando el
compromiso personal y colectivo hacia el éxito académico.
Cuarta conclusión:
Finalmente, la implementación de este plan de acción sienta las bases para la construcción de
una comunidad educativa más participativa y comprometida. La integración activa de las
familias, el acompañamiento constante de los docentes y las celebraciones colectivas del
aprendizaje crean un entorno escolar más consciente y colaborativo. Este enfoque integral
abre el camino hacia una mejora continua, donde el compromiso de todos los actores
educativos se ve reflejado en un ambiente de respeto y crecimiento mutuo, favoreciendo el
desarrollo integral de los estudiantes.
Referencias bibliográficas
- Astorga, A. y Van der Bijl, M. (1991). Manual de diagnóstico participativo. UNESCO.
- SEP (2022). Programa Analítico de Educación Básica. Secretaría de Educación Pública.
- Freire, P. (2002). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.
CONTEXTO ÁULICO
CONTEXTO ESCOLAR
CONTEXTO COMUNITARIO