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Biografía de Platón: Filósofo Griego

Platón

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Platón

Platón

Busto de Platón del siglo IV a. C. copia romana de un


original griego (Museo Pio-Clementino del Vaticano)

Escolarca
por Academia de Atenas

387 a. C.-347 a. C.

Información personal

Nombr
e de
Ἀριστοκλῆς
nacimie
nto

Nombr Πλάτων
e en
griego
antiguo

Nacimi 427 a. C.
ento Atenas o Egina

Falleci 347 a. C. (c. 80 años)


miento Antigua Atenas, Antigua Grecia

Causa
de Muerte natural
muerte

Nacion
Griega
alidad

Lengua
matern Griego antiguo
a

Familia

Padres Aristón de Atenas


Perictione

Educación

Alumno Sócrates
de Crátilo
Teodoro de Cirene
Hermógenes

Información profesional

Ocupaci
Filósofo
ón

Área Filosofía política, ética, psicología, antropología


filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica,
cosmología, cosmogonía, filosofía del
lenguaje y filosofía de la educación

Alumno Aristóteles, Eudoxo de


s Cnido, Jenócrates, Heráclides
Póntico, Espeusipo, Filipo de Opunte y León de
Bizancio

Movimi
Platonismo
ento

Género Diálogo platónico

Obras
notable Diálogos de Platón
s

Carrera deportiva

Deport
Lucha griega
e

[editar datos en Wikidata]

Platón[n. 1] (en griego: Πλάτων Plátōn; en latín: Plato; Atenas[1] o Egina,[2] c. 427 a. C.-347 a. C.)[3][1]
fue un filósofo griego seguidor de Sócrates[n. 2] y maestro de Aristóteles.[4] En 387 a. C. fundó
la Academia de Atenas,[5] institución que continuaría a lo largo de más de novecientos años[n. 3] y a
la que Aristóteles acudiría desde Estagira a estudiar filosofía alrededor del 367 a. C., compartiendo
unos veinte años de amistad y trabajo con su maestro.[n. 4]

Participó activamente en la enseñanza de la Academia.[6] Escribió sus obras, mayoritariamente en


forma de diálogo, sobre los más diversos temas, tales como filosofía
política, ética, psicología, antropología
filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica, cosmogonía, cosmología, filosofía del
lenguaje y filosofía de la educación. A diferencia de sus contemporáneos, se cree que todo su
trabajo ha sobrevivido íntegro.[7]

Platón desarrolló sus doctrinas filosóficas mediante mitos y alegorías. En su "teoría de las formas"
o "ideas", sostuvo que el mundo sensible es solo una "sombra" de otro más real, perfecto e
inmutable del cual provienen los conceptos universales que estructuran la realidad a partir de la
"Idea del Bien"; y el alma humana, la cual es inmortal pero esta se encuentra "encarcelada" en el
cuerpo. Según su "teoría de la reminiscencia", las ideas son innatas en el alma y "recordadas" por
la razón (anamnesis). Platón también es considerado como uno de los fundadores de la filosofía
política al considerar que la ciudad justa estaría gobernada por "filósofos reyes". Intentó también
plasmar en un Estado real su original teoría política, razón por la cual viajó dos veces
a Siracusa, Sicilia, con intención de poner en práctica allí su proyecto, pero fracasó en ambas
ocasiones y logró escapar penosamente y corriendo peligro su vida debido a las persecuciones que
sufrió por parte de sus opositores.[8] De Platón también recibimos los conceptos de “amor
platónico” y "sólidos platónicos".

Platón murió a los 80 años de edad, dedicándose en sus últimos años de vida a impartir
enseñanzas en la Academia de su ciudad natal. Tras su muerte, dicha institución estuvo al cargo de
su sobrino Espeusipo. Durante varios siglos, la "Antigua Academia" fue abandonando
el platonismo, dando un giro filosófico hacia el escepticismo en la "Nueva Academia". Esta fue
clausurada definitivamente por el emperador Justiniano en el 529.[9][10]

En el siglo I a. C. Antíoco de Ascalón retomó las ideas de Platón absorbiendo doctrinas de la


escuela peripatética y estoica, formando así el llamado "platonismo medio" seguido por Filón de
Alejandría y Plutarco. Este fue a su vez base del llamado "neoplatonismo", defendido por filósofos
como Plotino y Porfirio.[11][12] Dichas doctrinas influyeron en las religiones cristianas judías islámicas
durante la Edad Media y Moderna en figuras como san Agustín, Avicena, Maimónides, Marsilio
Ficino, Henry More y Hegel. El platonismo posteriormente fue criticado por filósofos
como Nietzsche, Heidegger y Popper.[13] No obstante, su influencia como autor y sistematizador ha
sido incalculable en la historia de la filosofía occidental, de la que se ha dicho con frecuencia que
alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos. De él, Alfred North Whitehead llegó a
comentar:

La caracterización general más segura de la tradición filosófica europea es que consiste en una
serie de notas a pie de página de Platón.

Alfred North Whitehead (1929) [n. 5]

Biografía

Nacimiento y familia

Árbol genealógico de Platón según descrito por Diógenes


Laercio.

Platón nació hacia el año 427 a. C. en Atenas o en la isla de Egina, en el seno de una familia
aristocrática ateniense.[3] Era hijo de Aristón, quien se decía descendiente de Codro, el último de
los reyes de Atenas, y de Perictione, cuya familia estaba emparentada con Solón. Era hermano
menor de Glaucón y de Adimanto, hermano mayor de Potone (madre de Espeusipo, su futuro
discípulo y sucesor en la dirección de la Academia) y medio-hermano de Antifonte
(pues Perictione, luego de la muerte de Aristón, se casó con Pirilampes y tuvo un quinto
hijo). Critias y Cármides, miembros de la dictadura oligárquica de los Treinta Tiranos, que usurpó el
poder en Atenas después de la guerra del Peloponeso, eran, respectivamente, tío y primo de
Platón por parte de su madre.[14] En consonancia con su origen, Platón fue un acérrimo
antidemócrata (véanse sus escritos políticos: República, Político, Leyes); con todo, ello no le
impidió rechazar las violentas acciones que habían cometido sus parientes oligárquicos y rehusar
participar en su gobierno.[15]

Nombre

Su nombre verdadero fue Aristocles.[16] «Platón» fue, al parecer, el apodo que le puso su profesor
de gimnasia y que se traduce como aquel que tiene anchas espaldas, según recoge Diógenes
Laercio en Vida de los filósofos ilustres.[17]

Educación

El apodo Platón se le atribuyó por su espalda ancha.


Herma del Museo Capitolino, Roma.

Espeusipo, sobrino de Platón, elogia la rapidez mental y la modestia que tuvo de niño, así como su
amor por el estudio.[18] En su juventud se habría interesado por artes como la pintura, la poesía y el
drama; de hecho, se conserva un conjunto de epigramas que suelen ser aceptados como
auténticos, y la tradición refiere que había escrito o tenía interés en escribir tragedias, afán que
habría abandonado al comenzar a frecuentar a Sócrates,[19] —nótense las duras críticas que Platón
hace de las artes en República—, fundamentando su parcial expulsión del Estado ideal. También,
según se ve en su teoría educativa, siempre se interesó por la gimnasia y los ejercicios corporales, y
ciertas fuentes refieren que se habría dedicado a las prácticas atléticas; habría participado
asimismo en algunas batallas de la guerra del Peloponeso y de la guerra de Corinto, pero no hay
información al respecto más que simples menciones del caso.[20]

En cuanto a su formación intelectual temprana, Aristóteles refiere que, antes de conocer


a Sócrates, Platón había tratado con el heraclíteo Crátilo y sus ideas de que todo lo sensible está en
devenir y, por tanto, de que no es posible el conocimiento científico acerca de ello; pero que luego,
influido por Sócrates y su enseñanza e insistencia en inquirir y definir qué es cada cosa para poder
hablar de ella con propiedad, se convenció de que había realidades cognoscibles y, por tanto,
permanentes, y decidió que no eran de naturaleza sensible —el ámbito de lo que siempre deviene
y nunca es— sino de naturaleza inteligible. Este es, según Aristóteles, el origen de la teoría de las
Ideas, y su información nos permite reconstruir algo del itinerario biográfico-intelectual de Platón.
[21]

Según Diógenes Laercio, Platón conoció a Sócrates a la edad de 20 años,[22] aunque el


historiador W. K. C. Guthrie se muestra convencido de que ya lo frecuentaba con anterioridad.[23]
De cualquier modo, puede acordarse en que el primer encuentro se produjo entre el 412 y el 407
(es decir, entre los quince y los veinte años de Platón). A partir de allí, fue uno de los miembros
más cercanos del círculo socrático hasta que en 399, Sócrates, que contaba unos setenta años, fue
condenado a la pena de muerte por el tribunal popular ateniense, acusado por los
ciudadanos Ánito y Meleto de "impiedad" (es decir, de no creer en los dioses o de ofenderlos) y de
"corromper a la juventud". La Apología nos muestra a Sócrates frente al tribunal, ensayando su
defensa y acusando a sus opositores de la injusticia que estaban cometiendo contra él; luego de
ser declarado culpable, Sócrates menciona a un grupo de amigos que están en la tribuna, entre
ellos Platón.[24] Sin embargo, Platón mismo hace que Fedón diga, en el diálogo que lleva su nombre
y al referir a Equécrates la tarde última de Sócrates con sus amigos antes de beber la cicuta, que
"Platón estaba enfermo, creo".[25] A propósito de su ausencia, W. K. C.[26] escribe: "Juzgarlo de
forma desfavorable por ello sería injusto, ya que no solo debemos esa circunstancia a Platón
mismo, sino que el conjunto del Fedón, por no decir nada de otros diálogos, deja fuera de toda
duda la indudable realidad y la fuerza de su devoción a Sócrates. Sus sentimientos pudieron haber
sido tan intensos que no fuera capaz de soportar el espectáculo de ser testigo de la muerte real del
mejor, el más sabio y el más justo de los hombres que conoció".

Luego de la pérdida de Sócrates, Platón, que tenía solo veintiocho años, se retiró con algunos otros
de los discípulos de su maestro a Megara, Sicilia, a la casa de Euclides (socrático, fundador de
la escuela megárica). De allí habría viajado a Cirene, donde se reunió con el matemático Teodoro
(personificado en el Teeteto) y con Arisitipo (socrático también, fundador de la escuela cirenaica) y
a Egipto, aunque estos dos últimos viajes son puestos en duda por muchos especialistas.[27] Se
tienen por más seguros, en cambio, los viajes a Italia y a Sicilia, no solo porque hay más
testimonios, sino por la decisiva Carta VII, sobre la base de la cual se reconstruye el resto de sus
travesías. En su viaje a Italia habría tenido contacto con eléatas y pitagóricos, dos de las principales
influencias que acusan sus obras, en especial con Filolao, Eurito y Arquitas de Tarento, quien era, a
la vez, político y filósofo en su polis. En el 387 a. C. viajó por primera vez a Sicilia, a la poderosa
ciudad de Siracusa, gobernada por el tirano Dionisio; allí conoció a Dión, el cuñado de Dionisio, por
quien se sintió poderosamente atraído y al que transmitió las doctrinas socráticas acerca de la
virtud y del placer. Según un relato tradicional, al final de su visita, Platón habría sido vendido
como esclavo por orden de Dionisio y rescatado por el cirenaico Anníceris en Egina, polis que
estaba en guerra con Atenas.[27]

Academia y vejez

Mosaico del siglo I hallado en Pompeya que representa a


la Academia de Platón. Actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

A la vuelta de Sicilia, se estima que al poco tiempo, Platón compró una finca en las afueras de
Atenas, en un emplazamiento dedicado al héroe Academo, y fundó allí la Academia. Esta funcionó
como tal ininterrumpidamente hasta el año 86 a. C. Al ser destruida por los romanos, fue restituida
y continuada por los platónicos hasta que en el 529 d. C. Fue cerrada definitivamente
por Justiniano I, quien veía en las escuelas paganas una amenaza para el cristianismo y ordenó su
erradicación completa.[28] Numerosos filósofos se formaron en esta milenaria Academia,
incluyendo el mismo Aristóteles durante la dirección de Platón, junto a quien trabajó alrededor de
veinte años, hasta la muerte de su maestro. Vale la pena recordar cierta descripción de W. K. C.[29]
respecto de la Academia: «... No se parece en nada a ninguna institución moderna (...) Los
paralelos más cercanos son probablemente nuestras antiguas universidades (...) con las
características que han heredado del mundo medieval, en particular sus conexiones religiosas y el
ideal de la vida en común (...) La santidad del lugar era grande, y se celebraban otros cultos allí,
incluidos los de la misma Atenea. Para formar una sociedad que tuviera su tierra y sus locales
propios, como hizo Platón, parece que era un requisito legal el registrarla como thíasos, es decir,
como asociación de culto dedicada al servicio de alguna divinidad. Platón eligió a las Musas, que
ejercían el patronazgo de la educación (...) Las comidas en común eran famosas por su
combinación de alimentos sanos y moderados con una conversación que valía la pena recordar y
anotar. Se cuenta que un invitado dijo que los que habían cenado con Platón se sentían bien al día
siguiente». En la Academia, que no aceptaba personas sin conocimientos matemáticos previos, se
impartían enseñanzas sobre distintas ciencias (aritmética, geometría, astronomía, armonía, puede
que también ciencias naturales) a modo de preparación para la dialéctica, el método propio de la
inquisición filosófica, la actividad principal de la institución. Asimismo, también era principal
actividad, en consonancia con lo expresado en República, la formación de los filósofos en política,
de modo que fueran capaces de legislar, asesorar e incluso gobernar (se sabe de varios platónicos
que, luego de estudiar en la Academia, se dedicaron efectivamente a estas actividades).[30]

Platón también recibió influencias de otros filósofos, como Pitágoras, cuyas nociones de armonía
numérica y geomatemática se hacen eco en la noción de Platón sobre las Formas;
también Anaxágoras, quien enseñó a Sócrates y que afirmaba que la inteligencia o la razón penetra
o llena todo; y Parménides, que argüía acerca de la unidad de todas las cosas y quien influyó sobre
el concepto de Platón acerca del alma.

Platón murió en el 347 a. C., a los 80/81 años de edad, dedicándose en sus últimos años de vida a
impartir enseñanzas en la academia de su ciudad natal. En 2024 fue anunciado una noticia sobre la
ubicación de su tumba, en un jardín privado cerca de la capilla dedicada a las musas en su escuela,
un detalle encontrado en un pergamino sobre la Historia de la Academia del autor Filodemo de
Gadara.[31]

Influencias

Pitágoras

Pitágoras.

Aunque Sócrates influenció a Platón directamente como se relaciona en los diálogos, la influencia
de Pitágoras sobre Platón, o en un sentido más amplio, los pitagóricos, como Arquitas, también
parece haber sido significativa. Aristóteles afirmó que la filosofía de Platón siguió de cerca las
enseñanzas de los pitagóricos[32] y Cicerón repite esta afirmación.[33] Pitágoras sostuvo que todas las
cosas son números, y el cosmos proviene de principios numéricos. Introdujo el concepto de forma
como algo distinto de la materia, y que el mundo físico es una imitación de un mundo matemático
eterno.[34]

El filósofo griego Numenio de Apamea (siglo II d. C.) aceptó tanto a Pitágoras como a Platón como
las dos autoridades que uno debería seguir en filosofía, pero consideraba que la autoridad de
Platón estaba subordinada a la de Pitágoras, a quien consideraba la fuente de toda filosofía
verdadera, incluida la propia de Platón.[35]

Heráclito y Parménides
Heráclito. Parménides.

Los dos filósofos Heráclito y Parménides, siguiendo el camino iniciado por los filósofos griegos
presocráticos como Pitágoras, se apartan de la mitología y comienzan la tradición metafísica que
influyó fuertemente en Platón y continúa hoy.[34]

Los fragmentos supervivientes escritos por Heráclito sugieren la idea de que todas las cosas
cambian o se convierten continuamente. Su imagen del río, con aguas siempre cambiantes, es bien
conocida. Platón recibió estas ideas a través del discípulo de Heráclito, Crátilo, quien sostenía la
visión más radical de que el cambio continuo justifica el escepticismo porque no podemos definir
algo que no tiene una naturaleza permanente.[36][37]

Parménides adoptó una visión totalmente contraria, argumentando a favor de la idea del Ser
inmutable y la opinión de que el cambio es una ilusión y como tal, lo califica como el fundador de
la metafísica u ontología como un dominio de indagación distinta de la teología.[38]

Estas ideas sobre el cambio y la permanencia, o el devenir y el ser, influyeron en Platón al formular
su teoría de las formas.

El diálogo más autocrítico de Platón se llama Parménides, en el que aparece Parménides y su


alumno Zenón, quien tras la negación del cambio de Parménides discutió enérgicamente con
sus paradojas para negar la existencia del movimiento. El diálogo Sofista de Platón incluye a un
eleático seguidor de Parménides. En el diálogo, Platón argumenta que el movimiento y el descanso
"son", contra los seguidores de Parménides que dicen que el descanso es pero el movimiento no
es.

Sócrates

Sócrates.

Platón fue uno de los devotos seguidores jóvenes de Sócrates. La relación precisa entre Platón y
Sócrates sigue siendo un área de discusión entre los estudiosos.
Aristóteles atribuye una doctrina diferente con respecto a las formas a Platón y Sócrates.
Aristóteles sugiere que la idea de las formas de Sócrates se puede descubrir a través de la
investigación del mundo natural, a diferencia de las Formas de Platón que existen más allá y fuera
del rango ordinario de la comprensión humana.[39] Según la Carta VII, Platón veía a Sócrates como
"el más justo de los hombres de su tiempo" (324e).[40] Según Diógenes Laercio, el respeto entre
ambos era mutuo.[41] La Carta II, dice "yo nunca he escrito nada, y no hay ni habrá jamás obras de
Platón; las que se me atribuyen son de Sócrates".[42] Sin embargo, esta última carta se considera
que es una falsificación.[43]

Obra

Artículo principal: Diálogo platónico

Papiro Oxyrhynchus, con fragmento de la República.

Todas las obras de Platón, con las excepciones de las Cartas y de la Apología están escritas —como
la mayor parte de los escritos filosóficos de la época— no como poemas pedagógicos o tratados,
sino en forma de diálogos; e incluso la Apología contiene esporádicos pasajes dialogados. En ellos
sitúa Platón a una figura principal, la mayor parte de las veces Sócrates, que desarrolla debates
filosóficos con distintos interlocutores, que mediante métodos como el comentario indirecto,
los excursos o el relato mitológico, así como la conversación entre ellos, se relevan, se completan o
se entretejen; también se emplean monólogos de cierta extensión.

Diálogos más influyentes

Entre los diálogos platónicos, que se caracterizan estilísticamente por compartir la forma
de diálogo, cuya utilización en filosofía él inauguró, pueden señalarse los siguientes como los más
influyentes:

 Crátilo, un examen de la relación entre el lenguaje y la realidad, evaluándose tanto


una teoría naturalista del lenguaje como una convencionalista;[n. 6]

 Menón, una investigación sobre la virtud como conocimiento y su posibilidad de ser


enseñada, fundamentada ontológicamente mediante una prueba y exposición de la teoría
de la reminiscencia;[n. 7]
 Fedón, una demostración de la naturaleza divina e imperecedera del alma y el primer
desarrollo completo de la teoría de las Ideas;[n. 8]

 El banquete, la principal exposición de la particular doctrina platónica acerca del amor;[n. 9]

 La república, diálogo extenso y elaborado en el que se desarrolla, entre otras cosas,


una filosofía política acerca del estado ideal, una psicología o teoría del alma,
una psicología social, una teoría de la educación, una epistemología, y todo ello
fundamentado, en última instancia, en una ontología sistemática.[n. 10]

 Fedro, en el que se desarrolla una compleja e influyente teoría psicológica y se abordan


temas como el deseo, el amor, la locura, la memoria, la relación entre retórica y filosofía y
la pobreza del lenguaje escrito en contraposición al genuino lenguaje oral.[44]

 Teeteto, una inquisición sobre conocimiento en orden a hallar su naturaleza y su definición;


[n. 11]

 Parménides, una crítica de Platón --puesta en labios del filósofo eleata-- a su propia teoría
de las Ideas tal como hasta entonces la había presentado y que prepararía el camino a su
reformulación en diálogos posteriores.[n. 12]

 Sofista, obra en que se desarrolla una reestructuración del mundo eidético y se realiza una
presentación de la revolucionaria teoría acerca del no-ser como diferencia y de la primera
fundamentación acabada, a partir de ella, de la posibilidad del juicio y la opinión falsas, así
como de su diferencia con los correspondientes verdaderos;[n. 13]

 Político, diálogo que incluye una exposición del método dialéctico platónico maduro, así
como de la teoría de la justa medida, del auténtico político y el auténtico Estado, respecto
del cual los demás modelos de organización política son presentados como imitaciones;[45]

 Timeo, un influyente ensayo de cosmogonía, cosmología, física y escatología, influido por


la tradición pitagórica;[n. 14]

 Filebo, investigación acerca de la buena vida, de la relación del bien con la sensatez y
el placer en cuanto compuestos de aquel y posibilitadores del vivir bien y
provechosamente;[n. 15]

 Leyes, una teoría extensa y madura acerca de la adecuada constitución del Estado, que
contrapone un mayor realismo al idealismo puro de la filosofía política presentada en
la República.[n. 16]

Platón, además, escribió Apología de Sócrates, Critón, Eutifrón, Ion, Lisis, Cármides, Laques, Hipias
mayor, Hipias menor, Protágoras,[46] Gorgias, Menéxeno, Eutidemo[47] y Critias.[n. 17]

Hay varios escritos cuya autenticidad permanece aún en duda, y los diálogos Alcibíades
I y Epínomis son los más importantes entre ellos.[n. 18] Lo mismo sucede con las cartas conservadas,
aunque hay casi unanimidad en aceptar el carácter genuino de la importante carta VII.[43][n. 19]
Finalmente, nos encontramos con la cuestión de las doctrinas no escritas de Platón, cuya fuente
más antigua es nada más y nada menos que Aristóteles, quien menciona en varios lugares teorías
que no encontramos en la obra escrita de su maestro.[n. 20]
Sistema de citación

Las obras de Platón actualmente se ordenan bajo la paginación de Stephanus, que se emplea en
las ediciones y traducciones modernas de sus obras (así como de las de Plutarco). Las obras de
Platón se dividen en números, y cada número se divide en secciones de igual tamaño según las
letras a, b, c, d y e. Este sistema se usa a menudo para citar los textos de Platón.

Listado de diálogos

Platón fue un autor muy prolífico. Su obra fue presentada en la forma del diálogo, poniendo en
práctica el principio del método dialéctico socrático. Los trabajos del filósofo griego han sido
ordenados de muchas formas. Uno de los criterios ha sido de acuerdo a sus etapas de madurez.
Calonge Ruiz y García Gual proponen el siguiente orden:[48]

Época de juventud (393-389)

Se caracterizan por sus preocupaciones éticas. Están plenamente influidos por Sócrates.

 Apología de Sócrates (Discurso de Sócrates en su juicio)

 Critón (Sócrates en la cárcel sobre problemas cívicos)

 Laques (¿Qué es el valor?)

 Lisis (¿Qué es la amistad?)

 Cármides (¿Qué es la templanza?)

 Eutifrón (¿Qué es la Piedad?)

 Ión (Sobre la poesía como don divino)

 Protágoras (Sobre la virtud y si es enseñable)

Época de transición (388-385)

Esta fase se caracteriza también por cuestiones políticas, además, aparece un primer esbozo de
la Teoría de la reminiscencia y trata sobre la filosofía del lenguaje.

 Gorgias (Sobre retórica, política y justicia)

 Crátilo (Sobre la significación de las palabras)

 Hipias mayor (¿Qué es la belleza?)

 Hipias menor (¿Es mejor el mal voluntario?)

 Eutidemo (Sobre la erística sofista)

 Menón (Sobre la enseñanza de la virtud y el conocimiento como reminiscencia)

 Menéxeno (Parodia sobre las oraciones fúnebres)

Época de madurez (385-370)


Platón introduce explícitamente la Teoría de las Ideas y desarrolla con más detalle la de
la Reminiscencia. Igualmente se trata de distintos mitos.

 Fedón (Sobre la inmortalidad del alma, la última conversación de Sócrates en prisión)

 Banquete' (Sobre el amor. Mito de andrógino y la escalera del amor)

 República (Sobre política y otros asuntos: metafísicos, gnoseológicos, etc. Alegoría de la


caverna, del sol, mito de los metales, del anillo de Giges y de Er)

 Fedro (Sobre el amor, la belleza y el destino del alma. Alegoría del carro alado)

Época de vejez (369-347)

En esta fase revisa sus ideas anteriores centrándose en cuestiones lógicas, en temas científico-
naturales, la medicina y la política.[49]

 Parménides (Crítica de la teoría de las ideas)

 Teeteto (Sobre el conocimiento)

 Sofista (Sobre el lenguaje, retórica y conocimientos)

 Político (Sobre la política y la filosofía)

Creciente pesimismo de Platón, si nos atenemos al contenido de sus obras últimas, que ya en la
fase crítica parecían inclinarse hacia el predominio de los elementos místico-religiosos y
pitagorizantes de su pensamiento.

 Filebo (Sobre el placer y el bien)

 Timeo (Cosmología. Demiurgo)

 Critias (Descripción de la antigua Atenas. Mito de la Atlántida)

 Las Leyes (La ciudad ideal, revisión pesimista de la República)

 Carta VII (Platón presenta una breve autobiografía)

Los primeros diálogos demuestran cierta semejanza con el estilo de indagación de Sócrates. Los
diálogos del medio desarrollaron un sistema substancialmente metafísico y ético para resolver
estos problemas. Las ideas centrales son el Mundo de las ideas, teoría que afirma que la mente es
imbuida por una capacidad innata para comprender y aplicar conceptos en el mundo, y que estos
conceptos son, de alguna manera, más reales, o más básicamente reales, que las cosas del mundo
alrededor nuestro; la inmortalidad del alma, y la idea de que es mucho más importante que el
cuerpo; la idea de que la maldad es una forma de ignorancia, que solo el conocimiento puede
dirigir hacia la virtud, que el arte debería ser subordinado a propósitos morales, y que la sociedad
debería ser gobernada por una clase de reyes filósofos.

En los diálogos posteriores, Sócrates figura menos prominentemente, y la teoría del Mundo de las
ideas es puesta en duda; preguntas directas más éticas se convierten en el centro. En la República,
Platón ataca el sistema político de la democracia, culpándolo de la derrota de Atenas en
las Guerras del Peloponeso. Platón atribuye la indecisión a las masas (que votaba sobre todo,
incluyendo las estrategias militares) como la razón de la derrota militar. Propuso, en cambio, una
sociedad jerarquizada en tres niveles, con trabajadores, guardianes y filósofos, en orden
ascendiente de importancia, citando el gran conocimiento de los filósofos acerca de las ideas como
la razón por la cual eran apropiados para gobernar la sociedad del momento.

Doctrinas no escritas

Platón en su academia, dibujado por el pintor sueco Carl


Johan Wahlbom.

Durante mucho tiempo, las "Doctrinas no escritas de Platón"[11][50][51][52][53][54] habían sido


controvertidas. Muchos libros modernos sobre Platón parecen disminuir su importancia; sin
embargo, el primer testigo importante que menciona su existencia es Aristóteles, quien en
su Física escribe: "Es cierto, de hecho, que la cuenta que da allí [es decir, en Timeo] del participante
es diferente de lo que dice en su llamadas doctrina no escritas ( ἄγραφα δόγματα )".[55] Representa
la enseñanza metafísica más fundamental de Platón, que reveló solo oralmente, y algunos dicen
solo a sus compañeros más confiables, y que pudo haber mantenido en secreto del público. La
importancia de las doctrinas no escritas no parece haber sido seriamente cuestionada antes del
siglo XIX. Vale decir que los partidarios de las doctrinas no escritas hacen uso selectivo de diálogos.
En última instancia, la obra sustantiva de Platón la constituyen los diálogos, sin los cuales no
existiría las doctrinas no escritas.[56]

Una razón para no revelarlo a todos se discute parcialmente en Fedro, donde Platón critica la
transmisión escrita del conocimiento como defectuosa, favoreciendo en cambio el logos hablados:
"el que tiene conocimiento de lo justo y lo bueno y bello... no lo hará, cuando en serio, escríbelos
en tinta, sembrándolos a través de un bolígrafo con palabras, que no pueden defenderse con
argumentos y no pueden enseñar la verdad de manera efectiva".[57] El mismo argumento se repite
en la Séptima Carta de Platón: "todo hombre serio al tratar temas realmente serios evita
cuidadosamente la escritura". En la misma carta, escribe: "Ciertamente puedo declarar acerca de
todos estos escritores que afirman conocer los temas que estudio seriamente... no existe, ni
existirá, ningún tratado mío relacionado con él".[58] Tal secreto es necesario para no "exponerlos a
un trato indecoroso y degradante".[59]

Sin embargo, se dice que Platón una vez reveló este conocimiento al público en su discurso Sobre
el Bien ( Περὶ τἀγαθοῦ ), en la que el Bien ( τὸ ἀγαθόν ) se identifica con el Uno (la Unidad, τὸ ἕν ),
el elemento ontológico fundamental principio. El contenido de esta conferencia ha sido
transmitido por varios testigos. Aristóxeno describe el evento con las siguientes palabras: "Cada
uno vino esperando aprender algo sobre las cosas que generalmente se consideran buenas para
los hombres, como la riqueza, la buena salud, la fuerza física y en general una especie de felicidad
maravillosa. Pero cuando llegaron las demostraciones matemáticas, incluyendo números, figuras
geométricas y astronomía, y finalmente la declaración El Bien es Uno les pareció, me imagino,
completamente inesperada y extraña; de ahí que algunos menospreciaran el asunto, mientras que
otros lo rechazaron".[60] Simplicio cita a Alejandro de Afrodisias, quien afirma que "según Platón,
los primeros principios de todo, incluidas las Formas mismas, son la Dualidad Única e Indefinida ( ἡ
ἀόριστος δυάς ), que él llamó Grande y Pequeño (τὸ μέγα καὶ τὸ μικρόν ) ", y Simplicio también
informa que "uno también podría aprender esto de Espeusipo y Jenócrates y los otros que
estuvieron presentes en el discurso de Platón Sobre el Bien".

Su relato está totalmente de acuerdo con la descripción de Aristóteles de la doctrina metafísica de


Platón. En Metafísica, escribe: "Ahora, dado que las Formas son las causas de todo lo demás, él [es
decir, Platón] supuso que sus elementos son los elementos de todas las cosas. Por consiguiente, el
principio material es lo Grande y lo Pequeño [es decir, la Diada], y el la esencia es el Uno ( τὸ ἕν ),
ya que los números se derivan de lo Grande y lo Pequeño por la participación en el Uno". "De esta
cuenta queda claro que solo empleó dos causas: la de la esencia y la causa material; porque las
Formas son la causa de la esencia en todo lo demás, y el Uno es la causa de ello en las Formas. Él
también nos dice cuál es el sustrato material del que se basan las Formas en el caso de las cosas
sensibles, y el Uno en el de las Formas: que es esta la dualidad (la Diada, ἡ δυάς ), la Grande y la
Pequeña ( τὸ μέγα καὶ τὸ μικρόν ). Además, asignó a estos dos elementos respectivamente la causa
del bien y del mal".[61]

Los filósofos del "Platonismo medio" se centraron en sintetizar las doctrinas no escritas de Platón
con el diálogo del Timeo. Inspirado por el pitagorismo, Platón realizó un esquema metafísico con
dos principios opuestos, el Uno y la Díada Indefinida, siendo el primero el que impone límites al
segundo, sentando así las bases del cosmos y generando el resto de números, siendo el más
importante de estos números la tetraktys.[11]

Estilo literario

Uso del diálogo

Sócrates enseñando a Alcibíades por François-André


Vincent.
En el siglo IV a. C. el medio de transmisión de información más importante era la audición, la
memorización y la oralidad, los cuales aventajaba a la escritura.[62] Platón fue un prolífico autor,
escribiendo principalmente en forma de diálogo intentando hacerlo de la forma «menos escrita»
posible. Mediante el "Mito de Theuth y Thamus" contado por Sócrates en el Fedro, explica que el
saber de la escritura no se plasma en el alma y no se le puede hacer preguntas al autor, al contrario
que el diálogo.[63][64] Para Platón, pensar es un diálogo con el alma misma.[65] En comparación, su
discípulo Aristóteles estimó más la lectura y la escritura filosófica, redactando
numerosos tratados e instruyendo a sus alumnos el fomento de la lectura.[66][67]

Los personajes de los diálogos son generalmente personajes históricos, como Sócrates, Parménides
de Elea, Gorgias y Fedón de Elis, aunque a veces también aparecen algunos de los que no se tiene
ningún registro histórico aparte del testimonio platónico. En sus primeras obras, diferentes
personajes discuten un tema haciéndose preguntas. Sócrates figura como personaje prominente, y
por eso se denominan "Diálogos Socráticos". La estructura en forma de diálogo permitió a Platón
expresar opiniones impopulares en boca de personajes antipáticos, tales como Trasímaco en
la República.[68][69] Cabe destacar, además, que si bien en muchos diálogos aparecen discípulos de
Sócrates, Platón no aparece nunca como personaje. Solamente es nombrado en Apología de
Sócrates y en Fedón.

La naturaleza de estos diálogos cambió sustancialmente en el curso de la vida de Platón. Es


reconocido generalmente que las primeras obras de Platón estaban basadas en el pensamiento y
conversaciones reales de Sócrates, mientras que las posteriores se van alejando de las ideas de su
antiguo maestro, siendo obra e ideas de Platón.[70] En los últimos diálogos, que más bien tienen la
forma de tratados, Sócrates está callado o ausente, mientras que en los inmediatamente anteriores
es la figura principal y los interlocutores se limitan a responder “sí”, “por supuesto” y “muy cierto”.
[71]

Uso del mito

Los términos mitos y logos sufrieron una evolución a lo largo de la historia de Grecia clásica. Así en
los tiempos de Homero y Hesiodo (siglo VIII a. C.) se empleaban como sinónimos, con un
significado de narración o historia. Posteriormente llegaron historiadores, como Heródoto y
Tucidides, y también filósofos, como Parménides y los Presocráticos, que introdujeron una
diferenciación entre ambos términos, y así mitos se identificó con una narración no verificable, y
logos con una narración racional.[72] Siendo Platón un discípulo de Sócrates y decidido partidario de
la filosofía basada en logos, parecería lógico que hubiera evitado el uso de los mitos. No obstante
hizo un gran uso de ellos. Este hecho ha producido un abundante trabajo analítico, con el fin de
aclarar las causas y objetivos de tal uso.

Platón distinguía entre tres tipos de mitos. En primer lugar había mitos falsos, como los que
relataban historias de dioses sujetos a pasiones y sufrimientos humanos, puesto que la razón
enseña que Dios es perfecto. Luego consideraba aquellos mitos que se basaban en un
razonamiento verdadero, y por tanto verdaderos. Finalmente estaban los mitos no verificables por
encontrarse fuera del alcance de la razón humana, pero que contenían alguna parte de verdad. Los
mitos de Platón tienen dos tipos de contenido, por una parte el origen del universo, y por otra la
moral y origen y destino del alma.[73]
Está generalmente aceptado que el propósito de Platón para el uso del mito era didáctico.
Consideraba que solamente una minoría era capaz, o estaba interesada en seguir un razonamiento
filosófico, y en cambio la mayoría se interesa por las historias y narraciones. Así pues utilizaba los
mitos para vehicular las conclusiones de los razonamientos filosóficos. Algunos de los mitos usados
por Platón eran tradicionales, otros se basaban en mitos tradicionales modificados. Finalmente
también creó nuevos mitos de su invención.[74]

Por otra parte, la historia de la ciudad y la isla perdida de la Atlántida nos llegó como una «historia
verdadera» a través de sus obras Timeo y Critias,[75][76] en donde el personaje de Critias usa la
expresión griega «alēthinós logos», que en aquellos tiempos se usaba para denominar a una
«historia que era verdadera», y como tal es traducida en todas las versiones latinas de dichos
diálogos, o sea, veram historiam, en contraposición al mito (del griego μῦθος, mythos, ‘cuento) o
cuento fabulado.[77] No obstante la figura de Sócrates muestra un escepticismo hacia el relato.[78]
Pensadores platónicos posteriores tomarán la historia como una interpretación metafórica.[79]

Temas

La teoría de las ideas

Estatua de Platón en la Biblioteca del Congreso de


Estados Unidos.

A diferencia de Sócrates, Platón escribió profusamente acerca de sus puntos de vista filosóficos,
dejando un considerable número de manuscritos como legado.[80] Su teoría más conocida es la de
las Ideas o Formas. En ella se sostiene que todos los entes del mundo sensible son imperfectos y
deficientes, y participan de otros entes, perfectos y autónomos (Ideas) de carácter ontológico muy
superior y de los cuales son pálida copia, que no son perceptibles mediante los sentidos. Cada Idea
es única e inmutable, mientras que, las cosas del mundo sensible son múltiples y cambiantes. La
contraposición entre la realidad y el conocimiento es descrita por Platón en el célebre mito de la
caverna, en la República. Para Platón, la única forma de acceder a la realidad inteligible era
mediante la razón y el entendimiento; el papel de los sentidos queda relegado y se considera
engañoso.[81]

El saber y la opinión

Otro tema que trató Platón profusamente fue la dicotomía entre el saber y la opinión,[82] que
anticipaba los debates más modernos entre empirismo y racionalismo,[83] y que posteriormente
trataron los postmodernistas y sus oponentes al argüir sobre la distinción entre objetivo y
subjetivo.[84][85] Es importante resaltar que la dicotomía entre un mundo inteligible y otro mundo
sensible es más bien un recurso pedagógico que suele usarse para ilustrar la
diferencia ontológica entre los entes inteligibles y los sensibles.

Gobierno ideal

En las escrituras de Platón se pueden ver conceptos sobre las formas de gobierno, incluyendo la
aristocracia como la ideal; así como la timocracia, la oligarquía, la democracia y la tiranía.[86] Un
tema central de su obra es el conflicto entre la naturaleza y las creencias de la época concernientes
al rol de la herencia y del medio ambiente en el desarrollo de la personalidad y la inteligencia del
hombre mucho[87] antes que el debate sobre la naturaleza y la crianza del Hombre comenzara en la
época de John Locke.[88]

Derechos de las mujeres

La filosofía griega conceptualiza al hombre como ciudadano (varón) de la polis.


Mientras Aristóteles niega la existencia de las cualidades humanas más excelsas a esclavos y
mujeres,[89] Platón en el libro V de la República admite a las mujeres en la clase de los guardianes y
al final del libro VII reconoce la posibilidad de que existan filósofas gobernantes, sin embargo esta
admisión de las mujeres en las actividades masculinas solo estaría dictada —según analistas de su
obra— por un criterio utilitarista, ya que el objetivo es eliminar lo privado.[90] La actitud de Platón
hacia las mujeres era ambivalente. En algunos de sus escritos defendía un trato más justo para las
mujeres. Por otro lado, atribuyó la condición inferior de la mujer como una degeneración del
hombre.[91]

Filosofía

Teología
Platón en La escuela de Atenas; señala al cielo en alusión
al Mundo de las ideas.

Es posible que el pensamiento platónico tuviese una amplia gama de


elementos teológicos o religiosos. Estos elementos podrían ser la base de sus planteamientos
ontológicos, gnoseológicos, políticos y epistemológicos. Incluso, en el diálogo Timeo Platón
presenta una teoría cosmogónica y religiosa.

Esta religión fue seguramente adoptada de Sócrates y debe tener relación con el juicio (debido a
que en la exposición de motivos al castigo sentenciado se encuentran el corromper a la juventud y
la asebeia: traer nuevos dioses y negar los ya existentes). Probablemente contenía
elementos monoteístas (presentes en la "Verdad" máxima o el "Bien" máximo que se encuentra en
sus teorías ontológicas y políticas) y órficos (debido a la reencarnación del alma). En sus diálogos
de juventud, Sócrates aparece defendiendo ciertas creencias religiosas como que los dioses son
completamente buenos y que nadie sabe realmente qué sucede después de la muerte.[41]

Las teorías teológicas de Platón posiblemente eran esotéricas (secretas). Incluso en la Carta
VII Platón afirma: «No hay ni habrá nunca una obra mía que trate estos temas [...] Cualquier
persona cabal se guardaría mucho de confiar por escrito cuestiones serias, exponiéndolas a la
malevolencia de la gente» (341c). Estos comentarios de Platón hacen pensar que aquello que dejó
en escrito no es, para él, suficientemente "serio". Según confesiones de Aristóteles en Sobre el
bien, el estagirita no tenía acceso a estas doctrinas, a diferencia de Epeusipo y Jenócrates —lo cual
daría una idea de por qué Aristóteles abandonó la Academia—.

En el Fedón, Platón relata como Sócrates estaba ilusionado por la tesis de un mundo ordenado por
la Inteligencia de Anaxágoras pero le disgustaron sus explicaciones puramente mecanicistas,
prefiriendo explicaciones teleológicas. Esta distinción entre causas materiales y finales la expondrá
más adelante Aristóteles.

Si uno dijera que sin tener cosas semejantes, es decir, tendones y huesos y todo lo demás que
tengo, no sería capaz de hacer lo que decido, diría cosas ciertas. Sin embargo, decir que hago lo
que hago a causa de ellas, y eso al actuar con inteligencia, y no por la elección de lo mejor, sería un
enorme y excesivo abuso de expresión. Pues eso es no ser capaz de distinguir que una cosa es lo
que es la causa de las cosas y otra aquello sin lo cual la causa no podría nunca ser causa.

Platón. Fedón (99a-b)

Platón condenó el ateísmo (entendido como un atomismo) en la República. Diógenes Laercio cita
la anécdota que Platón detestaba tanto a Demócrito que deseaba que todos sus libros fuesen
quemados.[92] Arguyó que el universo no surgió de la combinación azarosa de elementos corpóreos
sin ninguna inteligencia detrás. Usó una especie de argumento cosmológico a favor de una fuente
del movimiento que se mueve por sí mismo, que es el espíritu o el alma, la fuente del movimiento
cósmico.[93] Dios es para Platón el ser absoluto, bien supremo, creador de las cosas.[94]
(Ver: Demiurgo)

El mundo ha tenido principio. En efecto, el mundo es visible, tangible, corporal; todo lo que tiene
estas cualidades es sensible: y todo lo que es sensible y está sometido á la opinión acompañada de
la sensación, ya lo sabemos, nace y es engendrado. Además decimos, que todo lo que nace
procede de una causa necesariamente. ¿Cuál es en este caso el autor y el padre de este universo?
Es difícil encontrarlo; y, cuando se le ha encontrado, es imposible hacerle conocer á la multitud.
En segundo lugar, es preciso examinar conforme a qué modelo el arquitecto del universo lo ha
construido [...] Si el mundo es bello y si su autor es excelente, es claro que tuvo fijos sus ojos en el
modelo eterno [...] El universo engendrado de esta manera ha sido formado según el modelo de la
razón, de la sabiduría y de la esencia inmutable, de donde se desprende, como consecuencia
necesaria, que el universo es una copia.

Platón. Timeo[95]

En el Mito de Er, Platón expresa su visión del inframundo con la existencia de premios y castigos; la
atingencia de los dioses con las elecciones humanas y la transmigración de las almas, las cuales
eligen su próxima vida:

Almas efímeras, he aquí que comienza para vosotros una nueva carrera caduca en condición
mortal. No será el Destino quien os elija, sino que vosotros elegiréis vuestro destino. Que el que
salga por suerte el primero, escoja el primero su género de vida, al que ha de quedar
inexorablemente unido. [...] La responsabilidad es del que elige; no hay culpa alguna en la
Divinidad.

Platón. República X, 15, 617d-618a.

Ontología y Metafísica

Artículo principal: Teoría de las formas

En los diálogos de Platón se discuten varios temas y conceptos metafísicos como el ser,
la existencia, la naturaleza, el alma y el cuerpo. En su teoría de las formas, Platón decía que la
realidad solo puede ser entendida por la comprensión racional de formas o ideas universales
abstractas. Cada idea es única e inmutable; al contrario, las cosas materiales son múltiples y
cambiantes, siendo solo unas "sombras" de esas formas ideales. En los Libros VI y VII de
la República, Platón utiliza diversas metáforas para explicar sus ideas metafísicas y epistemológicas:
las metáforas del sol, la muy conocida "alegoría de la caverna" y, la más explícita, la de la línea
dividida. En su conjunto, estas metáforas transmiten teorías complejas y difíciles; está, por
ejemplo, la Idea del Bien, a la que tiene como principio de todo ser y de todo conocer. La Idea de
Bien realiza esto en la manera similar que el sol emana luz y permite la visión de las cosas y la
generación de estas en el mundo perceptivo (ver la alegoría del sol).

Dualismo platónico

Platón en la Escuela Secundaria Joachimsthal, Berlín,


por Max Klein.

El platonismo ha sido interpretado como una forma de dualismo metafísico, a veces referido
como realismo platónico o exagerado. De acuerdo a esto, la metafísica de Platón divide al mundo
en dos distintos aspectos:

 El mundo inteligible, que reside el auténtico ser, inmutable, de formas u objetos


abstractos;

 El mundo sensible, que vemos alrededor nuestro en forma perceptiva, cambiante y copia
imperfecta de las formas inteligibles o Ideas.

Platón estableció así el dualismo fundamental de la filosofía, la distinción entre idealismo y


materialismo, entre esencias eternas abstractas y existencias efímeras concretas, entre el ser
parmenideano y el cambio heráclito.[96] Esta división ontológica lleva también a Platón una
dualidad en su antropológica y epistemológica.

A pesar de muchas críticas sobre su dualismo, Platón se refiere en el Timeo a un único universo
donde se encuentra tanto la materia sensible como las formas inmateriales (ver Cosmología). A
modo pedagógico desdobla el universo en dos y, como quien saca una foto de un paisaje, describe
una realidad compleja en dos dimensiones. Así, quien mira el paisaje se dará cuenta que es
imposible que el paisaje 'sea' meramente lo que la fotografía muestra. Sin embargo, un objeto
natural no es propiamente una copia "fotográfica" de las Ideas (pues éstas pertenecen a un orden
distinto del de las cosas físicas) sino más bien una imaginativa y simbólica transmisión de éstas.[97]

Las Formas

Artículo principal: Teoría de las formas

Las "Formas" o "Ideas" (en griego: morphé y eîdos) son esencias o entidades trascendentes,
unitarias[n. 21] e inmutables que estructuran la pluralidad de las cosas. Las Formas están fuera del
tiempo, como el mundo nouménico de Immanuel Kant. Solo son comprensibles a través del
intelecto o entendimiento, es decir, la capacidad de pensar las cosas abstrayéndolas de como se
nos dan a los sentidos. Las ideas son el ser de la cosa y son subsistentes, existen por sí mismas, no
solo en la mente humana. Por ejemplo, en matemáticas, el círculo ideal consiste en un
número infinito de puntos infinitesimales. Tal infinito nunca se realiza en el mundo material, luego
podría decirse que un círculo ideal tiene una naturaleza inmutable y eterna.[98] (Véase: Platonismo
matemático)

Por lo tanto, las Forma de Platón son universales y representan la verdadera realidad de las cosas
en sí mismas, así como propiedades, patrones y relaciones, a los que nos referimos como objetos.
Por ejemplo, las cosas justas y bellas nos llevan a la Idea de justicia y belleza, las cuales si no
existieran, no existirían tales cosas. Como no se manifiestan en sí mismas en este mundo y solo se
perciben mediante la intuición directa por la razón, deben de existir en otro, separado al nuestro.
Según Platón, la "Idea de Bien" es la Forma suprema, "causa de la ciencia y de la verdad", la cual
"proporciona la verdad a los objetos del conocimiento y la facultad de conocer al que conoce".[99]
[100]

No obstante, Platón recoge una serie de aporías de su teoría en el Parménides, por ejemplo: cómo
muchos particulares pueden "participar" en una sola Forma; cómo las formas interaccionan en el
mundo material al estar separado de él; o por qué una Forma no participa en otra (argumento del
tercer hombre).[101]

Alegoría de la caverna

Artículo principal: Alegoría de la caverna

"El mito sirve a Platón para


ejemplificar la distinción entre mundo sensible y mundo inteligible (dualismo ontológico), y la
distinción entre opinión y saber (dualismo epistemológico)."[102]
En el libro VII de “La República” (514a-516d), Platón presenta el mito de la caverna, una metáfora
respecto de nuestra educación y de su ausencia. Sirve para ilustrar su teoría epistemológica, pero
tiene también implicaciones como en la ontología, la antropología e incluso la política y la ética.[103]

En la alegoría, Platón compara a las personas no formadas en la Teoría de las Formas con los
prisioneros encadenados en una cueva. Al no tener conocimiento del mundo real, las sombras
proyectadas en la pared por un fuego son la verdad definitiva para ellos, pero cuando uno es
liberado y ve los objetos y el fuego, entonces se dan cuenta de su error. Una vez que ha asumido el
hombre esta nueva situación, aprecia la nueva realidad material exterior de la caverna (árboles,
lagos, astros, etc), fundamento de las anteriores realidades y finalmente aprecia el Sol, la metáfora
de la idea de bien.[104]

En el mundo perceptivo, las cosas que vemos a nuestro alrededor no son sino una ligera semejanza
con las formas más reales y fundamentales que representa el mundo inteligible de Platón. Es como
si viéramos una sombra de las cosas, sin ver las cosas mismas; estas sombras son una
representación de la realidad, pero no la realidad misma.[105]

Epistemología y gnoseología

Las opiniones de Platón también tuvieron mucha influencia en la naturaleza del conocimiento y la
enseñanza las cuales propuso en el Menón, el cual comienza con la pregunta acerca de si la virtud
puede ser enseñada y procede a exponer los conceptos de la memoria y el aprendizaje como un
descubrimiento de conocimientos previos y opiniones que son correctas pero no tienen una clara
justificación.

Sócrates afirmaba que "El hombre es capaz de conocer la verdad, de superar la opinión,
elevándose al conocimiento de los conceptos, de lo universal". Y su práctica pedagógica y la
"mayéutica", lo llevó a deducir los conceptos universales que se hallan presentes, incluso en el
alma del hombre más ignorante, el que si es guiado correctamente, llega a descubrirlos.

TEETEO. - ¿A qué llamas tú pensar?


SÓCRATES. - Al discurso que el alma tiene consigo misma sobre las cosas que somete a
consideración.

Platón. Teeteto 189e.

Para Platón, el conocimiento tiene como objeto encontrar una definición inequívoca al saber de
todas las cosas. El saber más elevado será entonces el conocimiento de lo universal y el más bajo
será el conocimiento de lo particular. Esta doctrina supone una separación irreconciliable entre el
saber Universal y el mundo real, pero para Platón este concepto de lo Universal no implica una
forma abstracta, sino que a cada uno de estos conocimientos universales le corresponde una
realidad concreta.[106]

Para Platón son las ideas las que se pueden conocer en forma accesible, pero no niega realidad al
mundo de las cosas. Sin embargo, Platón no pudo determinar cual es la relación que existe entre lo
particular y lo universal.

Platón explica con más claridad este problema cuando se refiere al arte, nos dice que el artista
representa una tercera versión del hombre. Según Platón, el hombre ideal es la meta que todos los
humanos tratan de alcanzar, luego existen los hombres particulares que son copias del ideal y por
último está el artista que imita una copia. Por ejemplo, en la Geometría se parte de una hipótesis y
se continua avanzando mediante un diagrama visible para llegar a una conclusión. El geómetra
supone una figura geométrica a partir de gráficos y figuras, procurando distinguir objetos que solo
se pueden ver con la inteligencia.

Mediante el razonamiento abstracto y habiendo entendido los principios, la mente puede sacar
conclusiones sin contar con las imágenes visibles.

Platón supone que el conocimiento de lo real se puede alcanzar de un modo absoluto, pero no
sucede lo mismo con las cosas del mundo sensible, que para él es ilusorio y está sujeto al cambio.
Razón por la que no pueden ser objeto de conocimiento científico.

Reminiscencia

Artículo principal: Teoría de la reminiscencia

La doctrina del conocimiento de la reminiscencia está basada en la doctrina de la rememoración


pitagórica y aparece en los diálogos Menón, Fedón y Fedro. La teoría surge como respuesta a la
paradoja planteada por Menón:

¿Y qué medio adoptarás, Sócrates, para indagar lo que de ninguna manera conoces? ¿Qué
principio te guiará en la indagación de cosas, que ignoras absolutamente? Y aun cuando llegases á
encontrar la virtud, ¿cómo la reconocerías, no habiéndola nunca conocido?

Platón. Menón[107]

Para responder esta pregunta, Sócrates usa el concepto de reminiscencia o anamnesis, una noción
fundamental en Platón,[108] que consiste en que el conocimiento es innato en el alma humana y
conoce las formas del mundos de las ideas antes de encarnarse en el cuerpo. Por lo tanto,
"conocer" es "recordar". Esta teoría es complemento de la teoría método socrático ya que incita al
alumno a que descubra en su interior una verdad mediante preguntas.[109][110]

Esta sección es un extracto de Forma sustancial § Formas platónicas.[editar]

Platón sostiene en el Fedón con respecto a nuestro conocimiento de iguales:[111]

¿Acaso experimentamos algo parecido con respecto a los maderos y a las cosas iguales de que
hablábamos ahora? ¿Es que no parece que son iguales como lo que es igual por sí, o carecen de
algo para ser de igual clase que lo igual en sí, o nada? [...]

Por tanto, ¿reconocemos que, cuando uno al ver algo piensa: lo que ahora yo veo pretende ser
como algún otro de los objetos reales, pero carece de algo y no consigue ser tal como aquél, sino
que resulta inferior, necesariamente el que piensa esto tuvo que haber logrado ver antes aquello a
lo que dice que esto se asemeja, y que le resulta inferior? [...]

Conque es necesario que nosotros previamente hayamos visto lo igual antes de aquel momento en
el que al ver por primera vez las cosas iguales pensamos que todas ellas tienden a ser como lo
igual pero que lo son insuficientemente.

Platón. Fedón 74d-75a.


Formas de conocimiento

Platón distingue varios grados de conocimiento basados en Parménides. Él diferenciaba


entre: doxa y episteme:

Descripción de los elementos que


componen el esquema:
1. El alma existe antes que el cuerpo. En su vida anterior, en el mundo suprasensible, contempla las
ideas.
2. Cuando el alma se une al cuerpo, olvida el conocimiento que había adquirido.
3. En el mundo sensible, el hombre percibe por los sentidos los objetos que fueron hechos por
el Demiurgo (Dios), a partir de una materia preexistente (jora), teniendo como modelo a las ideas.
4. La percepción sensible de los objetos despierta en el alma, por su semejanza con las ideas, el
recuerdo de las ideas olvidadas. De allí que se denomine "Teoría de la Reminiscencia" o del
recuerdo.

 Conocimiento de las cosas sensibles (Doxa): Es denominado por Platón doxa (opinión o
aparición) la percepción del mundo sensible, camino entre lo verdadero y la ignorancia. Ya
que no posee verdadera entidad, tampoco puede haber auténtico conocimiento sino mera
opinión. A su vez la opinión tiene dos modos: divide en creencias (pistis) y conocimiento
de la apariencia o imaginación (eikasía).[112]

 La imaginación (Eikasía): Mediante la eikasía o imaginación se aprenden las


imágenes de las cosas, sus sombras y reflejos, siendo el grado más bajo de la
escala del conocimiento. No podemos imaginar un objeto dotado de menos
consistencia que la fugacidad extrema de una sombra- Posiblemente Platón esté
pensando en actividades como la poesía, la pintura o la retórica. Efectivamente
tanto el orador como el poeta o el pintor, están solo interesados en una mera
imitación verosímil de la realidad y para esto les basta con la producción de
imágenes.

 La creencia (Pistis): En la pistis hay un grado de conocimiento superior al anterior


ya que versa ya sobre un objeto mismo y no sobre una imagen de este. Las
diversas artes productoras como por ejemplo la carpintería, encajarían aquí
perfectamente: el carpintero sabe más en relación con la mesa que el pintor que la
representa en un lienzo porque a este le basta con una mera apariencia verosímil
de la mesa, mientras que el carpintero ha de fabricar una mesa "real".[113]

 Conocimiento inteligible (Episteme): La episteme (ciencia) es el verdadero conocimiento,


que viene de la verdadera realidad inmutable de las Ideas.[114] Tiene como objeto la
realidad inteligible, el ser perfecto e inmutable: las ideas. También aquí hay dos grados, el
conocimiento discursivo (diánoia) y la inteligencia pura (nous):

 Conocimiento discursivo (Diánoia): Como ejemplo de diánoia, Platón piensa en


la aritmética o en la geometría. En ambas se parte siempre de hipótesis o
presuposiciones y se necesita (piensa Platón) de símbolos sensibles. La
matemática procede según un tipo de razonamiento que podríamos denominar
"hipotético-deductivo", es decir, se va de la hipótesis a la conclusión mediante
deducción.

 Conocimiento o inteligencia pura (Nous): El nous es la superación de la diánoia


mediante la dialéctica, considerada como la "culminación de todas las ciencias".
Este se trata en suponer lo que queremos y discutir esa tesis mediante un diálogo
introspectivo o con otra persona.[115] Solo ella es capaz de cancelar el carácter
meramente hipotético de los principios utilizados en las restantes disciplinas, al
dar razón de ellos y justificarlos racionalmente. Para conseguirlo, la dialéctica tiene
que remontarse a un principio no hipotético desde el que pueda deducir a manera
de consecuencias todo lo demás. Es claro que este principio no hipotético, objeto
de la dialéctica, no es otro que la idea del Bien. Mediante ella se alcanza el
conocimiento de la estructura relacional de las ideas, y en último término, el
conocimiento de la verdad suprema, condición (fundamento) de las propias ideas
y, por tanto, también del mundo sensible: La idea del Bien.[116]

Su visión de estas cambiaron durante su vida.[117] En los primeros diálogos entendía la doxa como
juicio subjetivo y la episteme como una habilidad. Mientras que en el Banquete elogió a
la doxa como medio imprescindible para alcanzar la virtud en la episteme, en La
República considera toda doxa como peligrosa y contrapuesta a la episteme.[118]

Símil de la línea

Artículo principal: Símil de la línea

En el libro VI de su obra La República, Platón utiliza la analogía de la línea para expresar las dos
regiones de la realidad, sus divisiones y los tipos de conocimiento que le corresponden.[82]

Símil de la línea

D C B A
Mundo sensible Mundo inteligible

Sombras / imágenes Objetos físicos Objetos matemáticos Ideas o Formas

Idea
Dialéctica de
Re Bien
miniscencia

Imaginación Creencia Razón discursiva Razón intuitiva

Opinión (doxa) Ciencia (episteme)

1. En el primer segmento de esta línea asienta los objetos que son perceptibles por los
sentidos y a la vez los divide en dos clases y refiere para cada tipo de objeto una forma (u
operación) en que el alma conoce estos objetos. La primera son las imágenes o sombras
que se desprenden de los objetos físicos imágenes de las que se puede obtener un
conocimiento casi nulo, por tanto, el ser humano imagina qué pueden ser estas sombras.
En la segunda división de este primer segmento asienta a los objetos físicos que cumplen
un doble papel, son generados por lo que llamará seres inteligibles inferiores y superiores
a la vez que con otros elementos (i.e. la luz) generan las sombras. A estos corresponde la
operación de la creencia porque al estar en constante cambio por estar sujetos al tiempo y
al espacio nunca 'son'.

2. En el segundo segmento de la línea Platón asienta los objetos que sin poderse percibir por
los sentidos son percibidos por el alma y son los generadores de los que se encontraban en
el primer segmento de la línea y también la divide en dos. En la primera parte de este
segundo segmento asienta los seres inteligibles inferiores, los principios matemáticos y
geométricos. Estos entes todavía guardan algún tipo de relación con la parte del universo
sensible porque se los puede representar (por ejemplo, un cuadrado, el número 4, lo
impar respecto de lo par, etc.); la operación que realiza el alma para aprehender estos
conceptos es el entendimiento. En la última parte, asienta los seres inteligibles superiores,
aquellas ideas que solo pueden ser definidas por otras y que de ninguna manera pueden
ser representadas para la percepción sensorial (i.e. la justicia, la virtud, el valor, etc.); para
comprenderlos el alma se dispone hacia ellos utilizando la inteligencia.

Así para la primera sección Platón entendió que la imaginación y la creencia, es decir, la mera
descripción de lo que se percibe, puede dar como resultado una opinión. Sin embargo el
entendimiento y la inteligencia son para Platón aquellas operaciones de las que se obtiene el
conocimiento.

Si bien las interpretaciones de las escrituras de Platón (particularmente La República) han tenido
una inmensa popularidad en la larga historia de la filosofía occidental, también es posible
interpretar sus ideas en una forma más conservadora que favorece la lectura desde un punto de
vista epistemológico más que metafísico como sería el caso de la metáfora de la cueva y la Línea
Dividida (ahora bien, también hay autores importantes que hablan de la necesidad de realizar una
interpretación fenomenológica sobre Platón para lograr ver al autor más allá de las capas históricas
que lo incubren debido a sus otras interpretaciones menos afortunadas). Existen obvios paralelos
entre la alegoría de la cueva y la vida del maestro de Platón, Sócrates, quien fue ejecutado en su
intención de abrir los ojos a los atenienses. Este ejemplo revela la dramática complejidad que
frecuentemente se encuentra bajo la superficie de los escritos de Platón (no hay que olvidar que
en La República, quien narra la historia es Sócrates)

Creencia verdadera justificada

Muchos han interpretado a Platón como afirmando que el conocimiento estaba basado
esencialmente en creencias verdaderas justificadas; una creencia influyente que llevó al desarrollo
más adelante de la epistemología. En el Teeteto, Platón distingue entre la creencia y el
conocimiento por medio de la justificación. La justificación es una explicación racional de la
creencia. La verdadera opinión acompañada de la razón es el conocimiento.[119]

Aunque la "creencia verdadera justificada" es la definición filosófica tradicional del conocimiento,


los antiguos ya eran escépticos de esta idea platónica. Los diálogos socráticos normalmente no
llegaron a ninguna conclusión positiva; eran "dialéctica negativa".[119] Años después, Edmund
Gettier demostraría los problemas de las creencias verdaderas justificadas en el contexto del
conocimiento. El propio Platón también identificó problemas con la definición de creencia
verdadera justificada en Teeteto, concluyendo definición de conocimiento es circular.[120][121]

Entonces, Teeteto, la epistēmē no sería ni sensación ni creencia verdadera ni logos que sobreviene
a la creencia verdadera.

Platón. Teeteto 210a9-b.

Porque el objeto de conocimiento debe ser inmodificable, estable y permanente como para lograr
su definición con claridad. El conocimiento se logra mediante juicios sobre conceptos universales y
no sobre particulares y solo pueden ser verdaderos los juicios sobre lo permanente y estable. Ni la
percepción sensible ni la creencia verdadera pueden ser objeto de conocimiento.[122] Una regresión
infinita surge cuando preguntamos cuáles son las justificaciones por las razones mismas.[119]

Antropología y psicología
El auriga representa el alma racional y los caballos el alma concupiscible e irascible.

La antropología platónica divide al ser humano en una entidad compuesta por dos elementos
antagónicos, cuerpo (material) y alma (inmaterial), siendo el alma quien tiene prioridad y
prevalencia sobre el cuerpo. Platón elaboró una teoría tripartita del alma en su
diálogo La República, y también con la alegoría del carro alado en el Fedro. En la República y en
el Timeo, Platón afirmó que el alma (psique) se compone de tres partes:[41][123][124]

 Alma racional, (λογιστικόν); inmortal, inteligente, divina y situada en el cerebro; su virtud


es la prudencia y sabiduría.

 Alma irascible, (θυμοειδές); fuente de las pasiones nobles (valor, coraje, fortaleza), está
situada en el pecho y muere con el cuerpo. Su virtud es la fortaleza.

 Alma concupiscible, (ἐπιθυμητικόν); fuente de las pasiones innobles (apetitos, deseos


corporales), está situada en el vientre y es mortal. Su virtud es la templanza.

El alma racional es una sustancia que se mueve a sí misma.[94] Para Platón, el cuerpo es la cárcel del
alma, y esta aspira volver al mundo de las Ideas. Para ello, ha de haber una armonía de las almas.
Las referencias a la inmortalidad del alma, así como los primeros intentos por abordar su
demostración, los encontramos en los diálogos de transición; aunque será en los diálogos de
madurez donde se desarrollen las pruebas, siendo ratificada la creencia en la inmortalidad en
el Timeo. Platón concibe la inmortalidad solamente de la racional del alma. Él argumentó en
el Fedón sobre la inmortalidad del alma con base en su simplicidad. En el Menón, defiende la tesis
de que el alma vive sin el cuerpo en el mundo de las Ideas (anamnesis).[125][126][127] Aristóteles señaló
que la teoría del alma de Platón coincide con la de Empédocles, donde el alma está compuesta de
los cuatro elementos.[94] Platón encontró en él su teoría de la visión.[128] En concordancia con la idea
de que lo semejante se conoce por lo semejante, ambos postulan que el fuego en nuestro interior,
semejante con el fuego exterior, fluye de manera sutil y continua a través del ojo permitiendo así la
visión. Platón aportó su versión del metabolismo: los alimentos nutren todas las partes del cuerpo,
así la sangre se forma en el vientre, sede del alma apetitiva, por la acción del fuego y de allí se
distribuye a todo el cuerpo. Los pulmones reviven el aire, para guardar el fuego interno. Los
órganos del cuerpo toman de la sangre las sustancias para repararse.[129]

La política y la ética de Platón se fundamenta en su antropología, y esta en su epistemología y


ontología.

Política

Artículo principal: República (Platón)

Las ideas filosóficas de Platón tuvieron muchas implicaciones sociales, particularmente en cuanto
al estado o gobierno ideal. Hay discrepancias entre sus ideas iniciales y las que expuso
posteriormente. Algunas de sus más famosas doctrinas están expuestas en la República. Sin
embargo, con los estudios filológicos modernos se ha llegado a implicar que sus diálogos tardíos
(Político y Leyes) presentan una fuerte crítica ante sus consideraciones previas, esta crítica surgirá a
raíz de la enorme decepción de Platón con sus ideas y a la depresión mostrada en la Carta VII.

Justicia

El gobierno debe basarse en el consentimiento y la armonía del verdadero conocimiento de lo que


es bueno para la ciudadanía.[130] Para Platón lo más importante en la ciudad y en el hombre sería
la Justicia. Por tanto su Estado estará basado en una necesidad ética de justicia. La justicia se
conseguirá a partir de la armonía entre las clases sociales y, para los individuos, en las partes del
alma de cada uno.

Platón decía que las sociedades debieran tener una estructura tripartita de clases la cual respondía
a una estructura según el apetito, espíritu y razón del alma de cada individuo:

 Artesanos o labradores – Los trabajadores correspondían a la parte de “apetito” del alma.

 Guerreros o guardianes – Los guerreros aventureros, fuertes, valientes y que formaban el


“espíritu” del alma.

 Gobernantes o filósofos – Aquellos que eran inteligentes, racionales, apropiados para


tomar decisiones para la comunidad. Estos formaban la “razón” del alma.

Para preservar la armonía social, Platón considera una noble mentira de la que se valdrán los
gobernantes para convencer al pueblo.[131] En el mito de los metales, se justifican las diferencias en
la naturaleza humana debido a distintas proporciones de tres metales en el alma (oro, plata y
mezcla de hierro y bronce) puestos por los dioses.[132]

Artesanos Guardianes Gobernantes

Alma Concupiscible Irascible Racional

Virtud Templanza Fortaleza Prudencia

Metal Hierro y bronce Plata Oro

Filósofo rey

Artículo principal: Rey filósofo

Estatua de Platón en la Academia de Atenas.

De acuerdo con este modelo, los principios de la democracia ateniense, como existía en aquella
época, eran rechazados en esta idea y muy pocos estaban en capacidad de gobernar. Este
desprecio a la democracia podría deberse a su rechazo frente al juicio a Sócrates. En lugar de
retórica y persuasión, Platón dice que la razón y la sabiduría (episteme) son las que deben
gobernar. Esto no equivale a tiranía, despotismo u oligarquía. Como Platón decía:

Hasta que los filósofos gobiernen como reyes o, aquellos que ahora son llamados reyes y los
dirigentes o líderes, puedan filosofar debidamente, es decir, hasta tanto el poder político y el
filosófico concuerden, mientras que las diferentes naturalezas busquen solo uno solo de estos
poderes exclusivamente, las ciudades no tendrán paz, ni tampoco la raza humana en general.

Platón. República V, 473d.

Platón describe a estos “reyes filósofos” como aquellos que “aman ver la verdad esté donde esté
con los medios que se disponen” y soporta su idea con la analogía de un capitán y su navío o un
médico y su medicina. Navegar y curar no son prácticas que todo el mundo esté calificado para
hacerlas por naturaleza, sin importar su riqueza, belleza o incluso su género:
Por tanto, querido amigo, no existe en el regimiento de la ciudad ninguna ocupación que sea
propia de la mujer como tal mujer ni del varón como tal varón, sino que las dotes naturales están
diseminadas indistintamente en unos y otros seres, de modo que la mujer tiene acceso por su
naturaleza a todas las labores y el hombre también a todas; únicamente que la mujer es en todo
más débil que el varón.

Platón. República V, 455d.

No obstante, la actitud de Platón hacia las mujeres era ambivalente. Mientras que en
su República abolió su estatus de propiedad y las pone al mismo nivel con los hombres tanto para
la clase de los guardianes como la de gobernantes, por otro lado admitió como la visión aristotélica
de la mujer que son una degeneración de la naturaleza humana perfecta.[133][134] Dice en el Timeo:

Todos los varones cobardes y que llevaron una vida injusta, según el discurso probable, cambiaron
a mujeres en la segunda encarnación.

Platón, Timeo 90e.

Gran parte de La República está dedicada a indicar el proceso educacional necesario para producir
estos “filósofos reyes”, de hecho el Estado ideal platónico será en gran medida un ente dedicado a
la educación. Todos los ciudadanos pasarían por un largo sistema de educación con el objetivo de
crear ciudadanos comprometidos con el bien común y determinar su rol social. Para impedir que
los gobernantes abusaran de su poder, se les exigía llevar vidas austeras sin poseer dinero o
propiedades, ni tampoco vida familiar.[135]

En la obra Político, Platón explica que el poder político necesita de un tipo especializado de
conocimiento o gnosis para gobernar correcta y justamente, además de representar los mejores
intereses de sus ciudadanos. Este diálogo está dirigido contra aquellos que gobiernan en Grecia en
esa época: aquellos que dan la apariencia de poseer ese conocimiento, pero en realidad sólo
son sofistas. Ahí presenta El mito de los pastores divinos.[136]

Estado ideal

La fundamentación del Estado ideal se encuentra, para Platón, en la Idea de Bien. Se debe
mencionar, sin embargo, que la idea de la ciudad que se describe en La República la califica Platón
como una ciudad ideal, la cual se examina para determinar la forma como la injusticia y la justicia
se desarrollan en una ciudad. De acuerdo a Platón, la ciudad “verdadera” y “sana” es la que se
describe en el libro II de La República, que contiene trabajadores, pero no tiene los reyes-filósofos,
ni poetas ni guerreros.

En todo caso, para Platón el Estado ideal (Monarquía) devendrá en una corrupción triste pero
necesaria. Así establece Platón las categorías de los diferentes estados en un orden de mejor a
peor:[86][137][138]

 Monarquía o aristocracia, que sería la forma más perfecta.

 Timocracia o régimen militar.

 Oligarquía, donde gobierne una minoría.


 Democracia, gobierno del pueblo, imperfecto para Platón.

 Tiranía, el más perverso de los regímenes.

La aristocracia o monarquía corresponde al Estado ideal con su división de clases tripartita


(filósofos-guardianes-trabajadores). En el mejor Estado, todas las cosas han de ser establecidas
según el proverbio de origen pitagórico: todo es común entre amigos.[139] En un fragmento
de Leyes, Platón había denominado "teatrocracia" a la democracia ateniense, al considerar que el
poder político se escenificaba a través del teatro y la palabra pública.

Platón propuso una constitución comunista que abole las familias y limita la propiedad privada a
una parte de la ciudad, a diferencia el comunismo moderno,[140] y la monarquía, pero a su vez
terminó defendiendo las leyes como sistema de gobierno —más como sometimiento a las
circunstancias que por una verdadera preferencia—. Igualmente, es quizás el primero en defender
la igualdad entre los sexos, a diferencia de su discípulo Aristóteles. El Estado también establece las
directrices eugenésicas que deben regular la vida marital y reproductiva de la ciudad. Los
gobernantes se reproducirían con parejas aprobadas por el Estado para alcanzar la mejor
descendencia.[135]

En Leyes, Platón renuncia en parte a sus radicalismos anteriores (gobierno de filósofos, abandono
de la propiedad privada y familias) por imposibilidad práctica. El Estado perfecto debe
contemplarse como paradigma de una constitución a seguir.[139] Aquí los gobernantes sin aquellos
que obedecen con mayor rigurosidad la ley divina en cuyas manos se encuentra el objetivo al que
se debe mirar todo.[130]

Ética

Estatua de Platón en Ceuta.

Varios diálogos discuten la ética, incluyendo la virtud y el vicio, el placer y el dolor, el crimen,
el castigo y la justicia. En la República, Platón ve a "El Bien" como la Forma suprema, que de alguna
manera existe incluso "más allá del ser", alcanzable por unos pocos mediante la
verdadera episteme.[85] En el Gorgias arguye Platón contra la identificación del bien con el placer y
contra la moral del «Superhombre» propuesta por Calicles.[141]

En el Filebo se afirma que la vida buena no puede prescindir ni del placer ni de la inteligencia y que
la proporción con la que se mezclan estos componentes procede de la inteligencia, no del placer.
[142]
Platón distingue tres placeres: los que llenan y reemplazan un dolor; los que no llenan una falta
y los placeres; del filósofo no llenan una falta dolorosa y son placeres genuinos. Contra la
suposición de hedonista, los placeres del filósofo son más sustanciales que los placeres de la carne.
Sin embargo, el placer es una guía engañosa hacia la felicidad.[123]

Sócrates propuso un intelectualismo moral que afirmaba que nadie lo hacía mal a propósito, y
saber cuáles son los buenos resultados para hacer lo que es bueno; ese conocimiento es virtud. En
el diálogo de Protágoras se argumenta que la virtud es innata y no se puede aprender. Para
Sócrates, toda ética debe comenzar con el autoconocimiento. Sócrates ya concibe la virtud como el
comportamiento correcto para ese propósito o actividad para la cual se hace algo, es decir, el
comportamiento apropiado para la naturaleza. Del mismo modo, Platón construye su ética sobre
los pilares de su concepción de la felicidad y la virtud.[143][144]

A los hombres desenvueltos e injustos, ¿no les pasa como a los corredores que corren bien a la
salida y mal al final? [...] aunque se encubran durante su juventud, son atrapados al final de su
carrera, hacen con ello dignos de risa y, al llegar a viejos, son despiadadamente vejados por
forasteros y conciudadanos, reciben azotes y al final sufren.

Platón. República X, 613b-e.

Platón había pretendido sentar la ética sobre bases sólidas, apartándola del relativismo confuso de
los sofistas y convirtiéndola en una ciencia exacta, la ciencia del bien.[133] La ética de Platón tiene
como objetivo estudiar cómo el ser humano puede acercarse al mundo de las ideas y, en última
instancia, la contemplación de la idea de Bien.[143] Así, la ética queda reducida la teoría de las
formas.[133] El bien supremo del hombre se puede decir que es el desarrollo auténtico de su
personalidad como ser racional y moral, el recto cultivo de su alma, el bienestar general y
armonioso de su vida.[141]

La ética de Platón es una ética eudemonista, es decir, que establece la felicidad como objetivo
último del ser humano, tanto individual como colectivamente.[41][145] La felicidad es el fin de la vida
humana y consiste en actuar de acuerdo con la naturaleza humana, buscando su perfección
mediante el equilibrio del alma y su armonía a través de una vida virtuosa. Por lo tanto, la felicidad
y la virtud están estrechamente vinculadas. Las virtudes cardinales platónicas ya expuestas en su
política son la justicia, la prudencia, la fortaleza y la templanza.[146]

Platón presenta bajo la figura de Sócrates el famoso dilema de Eutifrón en el diálogo del mismo
nombre, en el que crítica a la ley divina como base de la moral (teoría del mandato divino). Para
Platón, el mal es necesario, fatal e inevitable en el mundo a causa de la materia, independiente de
Dios.[94] En la República, Platón uso el mito del Anillo de Giges para considerar si una persona sería
justa si no tuviera que temer por las consecuencias éticas. En Leyes el bien no se considera como
un saber, sino como armonía racional de los elementos integrantes del hombre. Platón ya no
considera las emociones como una amenaza a las virtudes.[145] El problema ético ya no es el de
averiguar qué es el Bien, sino el de cómo hacer que los hombres vivan una buena vida.[85]

Estética

Belleza y amor
Andrógino por Leonardo da Vinci.

La belleza para Platón es un tipo de forma universal, luego la belleza perfecta existe solo en la
forma eterna de la belleza. Platón argumentó a favor de una idea atemporal de la
belleza independiente y superior a la del mundo imperfecto de los sentidos. En su diálogo Hipias
Mayor, su maestro, Sócrates trata de establecer una definición de la belleza. Existen vasijas,
mujeres y hombres bellos, pero solamente en lo físico. La belleza como tal, es la sabiduría.[147]
Sócrates concluye dicho diálogo con el proverbio: "Lo bello es difícil".[148]

La belleza en Platón abarca también los ámbitos morales y cognoscitivos. En el Banquete, para
Platón la belleza y el bien eran términos sinónimos. En este mismo diálogo, bajo la figura de
la filósofa Diotima, expresa el concepto de amor platónico con una escalera que alcanza hasta el
conocimiento divino. Se diferenciaba dos tipos de amor: el físico (al cuerpo) y el espiritual (al alma,
este último nos acerca al conocimiento divino).[149] También en ese diálogo, Diotima presenta la
“escalera del amor”, mediante la cual el amante puede ascender a la forma de Belleza, siendo el
amor erótico como formas degradadas.[41] Para Platón, el amor es un elemento "volitivo" y que
concibe como un impulso hacia la belleza, sabiduría y el bien.[150] En
el Banquete, Aristófanes presenta el mito del Andrógino, según el cual había un ser que reunía en
su cuerpo con dos sexos (del mismo o contrarios). Estos seres intentaron invadir el Monte Olimpo,
lugar donde viven los dioses, y Zeus, al percatarse de ello, les lanzó un rayo que los dividió en varón
y mujer. Desde entonces, se dice que el varón y la mujer andan por la vida buscando su otra mitad
(ver Media naranja). No obstante, Platón declara en el Fedro que el amor se revela como
una locura divina[41] y la belleza es distinta de la sabiduría porque puede manifestarse a través de
los sentidos. En tal diálogo, consideró que la contemplación de las bellezas imperfectas despiertan
en nosotros el recuerdo de la esencia misma de la belleza.[151][152]

Arte y poesía

Varios diálogos abordan preguntas sobre el arte, incluida la retórica y la rapsodia. Sócrates dice en
el Ion que la poesía está inspirada en las musas y no es racional,[153] rechazando toda técnica.[154] Él
habla con aprobación de esto y de otras formas de locura divina (borrachera, erotismo y sueños)
en el Fedro,[155] y sin embargo, en la República condenó al arte junto a la literatura y
la retórica como "una cosa vil",[156] expulsando a los poetas de su ciudad ideal.[157] quiere prohibir la
poesía. Por otra parte, en Leyes, Platón da dos funciones al arte: que la juventud tenga
sentimientos justos y por otro lado ser una fuente de descanso para la madurez. Aquí el arte esta
subordinado al bien.[158] En ese diálogo, Platón habló acerca de las leyes sobre la música con
criterios morales. Tenía una baja estima hacia los hombres comunes, pues carecen de criterio
respecto a la música y el teatro, prefiriendo lo vulgar.[159][160]

Yo estoy de acuerdo con el vulgo en que es necesario juzgar la música por el placer, pero, por
cierto, no por el de cualquiera, sino que me atrevo a decir, la Musa más hermosa es aquella que
deleita a los mayores y suficientemente educados, y, en especial, la que proporciona placer a aquel
único que se distingue por su excelencia y su educación.

Platón. Leyes 659a.

Para Platón, el origen del arte se ha de poner en el natural instinto expresivo.[161] La naturaleza del
arte para Platón no es la invención, sino la mimesis, la «copia material», de la idea de belleza. Pero
"la raza de los poetas no es capaz de conocer lo que es bueno y lo que no" y "el creador de
fantasmas, el imitador, no entiende nada del ser, sino apariencia".[160] Como toda copia siempre es
imperfecta, el artista actúa como un sofista, un mentiroso que vive de apariencia y se deja llevar
por la pasión.[162] Por otro lado, Sócrates no da indicios en el Ion de la desaprobación
de Homero que expresaba en la República y sugiere que la Ilíada funcionó en el mundo griego
antiguo como literatura inspirada divinamente que puede proporcionar orientación moral, si solo
puede interpretarse adecuadamente.

Cosmología

Es presentada principalmente en el Timeo, si bien hay elementos cosmológicos en otros textos (por
ejemplo, en el Fedón y, de modo más particular, en las Leyes). La introducción al Timeo da a
entender que la presentación no garantiza exactitud, lo cual muestra el reconocimiento de Platón
de la debilidad propia de los saberes orientados al mundo sensible y alcanzables a través de
nuestras sensaciones. En el Timeo, Platón se preocupa por la estructura del cielo visible como
modelo para el alma humana, y también con las condiciones materiales de la fisiología humana.[145]

Según la interpretación tradicional de la metafísica del Timeo, la materia existe eterna e


independiente. El carácter propio de la materia para es la indeterminación (apeiron). Platón
denomina Jôra a un espacio vacío caótico que servirá de lugar en donde se instale la materia.[163]
No obstante, Platón llega a dar a la Jôra en el Timeo ciertas propiedades materiales, refiriéndosele
como una especie de "barro informe" o "madre" del que procede el establecimiento del orden
material. Platón usa la figura del Demiurgo, quien cumple el papel de creador del mundo sensible.
El Demiurgo no crea ex nihilo, sino que ordena la materia usando las ideas como paradigma del
cosmos.[41][164] Luego, el mundo es el resultado de Dios, las Ideas y la materia.[94]

Platón describió a la Tierra con forma de un globo y el universo esférico, al ser la figura más
perfecta, creado por el Demiurgo, siendo además finito y limitado.[165] Aristóteles hace referencia
al Timeo en su obra Sobre el cielo en la cual Platón expresa que la Tierra rota en torno a su propio
eje en el universo.[166][167] No obstante, en el Fedón, Platón afirma la inmovilidad de la Tierra,[168] y
en el Fedro, donde se presenta una profesión de dioses olímpicos, se dice que Hestia, la divinidad
de la Tierra, "se queda en la morada".[169][170]

El mundo está rodeado por las estrellas fijas y constituido por las siete esferas celestes (la Luna,
el Sol, Venus, Mercurio, Marte, Júpiter y Saturno).[171] En su centro reside el alma universal. Las
estrellas podían considerarse como seres vivos divinos e inmortales.[94][167] Platón también asoció a
cada uno de los cuatro elementos clásicos (tierra, aire, agua y fuego) con un sólido regular (cubo,
octaedro, icosaedro y tetraedro)[172] debido a su forma, los llamados sólidos platónicos. Había una
justificación para estas asociaciones: el calor del fuego parece afilado como un trozo de tetraedro;
el aire es un octaedro al parecerse al fuego; el agua al icosaedro porque se escapa de la mano
cuando se agarra como si estuviera hecha de bolitas diminutas; y la tierra representa el sólido más
estable, el hexaedro. El quinto sólido regular, el dodecaedro, se suponía que era el elemento que
formaba los cielos porque es el sólido el que más se asemeja a la esfera, la forma más perfecta.
[171]
Aristóteles nombró a este quinto elemento el éter.

 Los cinco poliedros convexos regulares (sólidos platónicos)

Tetraedro

Hexaedro

Octaedro

Dodecaedro

Icosaedro

Ideas pedagógicas

Platón es el primer filósofo en establecer una relación entre la educación y el Estado, según él,
deben de permanecer unidas estando una al servicio de la otra. Platón ve en los jóvenes el futuro
de la sociedad, sin embargo, estos, al ser seres incompletos, deben ser formados por el Estado
para que algún día sean ciudadanos capaces de gobernar y ser gobernados con virtud y justicia.
Desarrolla dichas ideas a lo largo de La República y Leyes.

Durante su vejez, Platón escribe Las Leyes, donde declara que la educación debe ser obligatoria
para todos los jóvenes y supervisada por los padres.
De los tres a los seis años deben ser tratados sin excesiva dureza y sin demasiada condescendencia,
la primera los hace coléricos mientras que la segunda cobardes. Se les debe de educar mediante
juegos, corrigiendo sus errores sin castigos severos.
A los diez años deben de aprender a leer y a escribir. Nuevamente, Platón vuelve a señalar que, al
llegar a la juventud, los individuos deben de instruirse en la gimnasia, la música y la danza, a su vez,
deben de recibir conocimientos básicos de aritmética, geometría y astronomía.
Se destaca que las mujeres también reciben educación por parte de maestros contratados por el
estado, aprendiendo incluso a usar armas para defender su ciudad y sus hogares en caso de ser
necesario.
Por último, Platón propone la creación del Consejo Nocturno, una institución encargada de
promover reformas educativas y señalar los contenidos que se les proporcionaran a los jóvenes.[173]
[174][175][176][177]

Relación con otros filósofos


Los socráticos llamados "menores" (cirenaicos, cínicos, megáricos, etc.) se opusieron a Platón, a
quien consideraban dogmático, y a Aristóteles. Con Platón, los separaba su concepción práctica y
física de la filosofía y de la vida, priorizando la acción y el gesto por encima de grandes sistemas
teóricos especulativos, el naturalismo por encima de un camino metafísico, la física por encima de
la matemática y la ética por encima de la ontología.

También les diferencia el público; mientras que Platón representa la versión aristocrática del
socratismo, los socráticos "menores" se vinculan a capas más populares de la población.

Según Diógenes Laercio

El hermeneuta latino Diógenes Laercio contó varias anécdotas que vinculan a Platón con otros
filósofos contemporáneos suyos, en su mayoría mostrando sus discordancias y enemistades.

Con Aristipo de Cirene cuenta que una vez tuvieron un encontronazo en casa de Dionisio.[178]
Celebrando este último una fiesta, invitó a los presentes a vestirse con vestidos púrpuras y salir a
bailar, a lo que Platón respondió:

"No visto yo ropajes femeniles"

A lo que Aristipo, vistiéndose con aquella ropa y saliendo a bailar le dijo:

Ni de Libero-Padre en los festejos, se deja corromper el que es templado.

Influencia posterior

En la filosofía es Platón referencia para el racionalismo y el idealismo. Respecto a la influencia


histórica de Platón es difícil exagerar sus logros. Sus textos constituyen el documento fundacional
de la filosofía idealista europea.[179] El trabajo platónico siembra las semillas de
la filosofía, política, psicología, ética, estética o epistemología. Al abarcar esta materia hay que
considerar también a su alumno, Aristóteles, que postula los inicios de la lógica y la ciencia
moderna.

La teoría política de Cicerón tiene a Platón como referencia. Diversos autores cristianos y
musulmanes encontraron gran afinidad entre el pensamiento de Platón e ideas de la nueva fe, lo
que les sirvió para articular éstas filosóficamente, como por ejemplo es el caso de San Agustín. La
metafísica de Platón, y particularmente el dualismo entre lo inteligible y lo perceptivo, inspiró
posteriormente a los pensadores Neoplatónicos, tales como Plotino, Porfirio y Proclo, y a otros
realistas metafísicos. Padres del cristianismo, como Agustín de Hipona, y el así llamado Pseudo
Dionisio también fueron muy influenciados por su filosofía. Boecio tradujo algunas obras de
Platón. Juan Escoto Erígena fusionó el neoplatonismo y el cristianismo de Pseudo Dionisio en
términos panteísticos.[180]
Grabado de Platón en las Crónicas de Núremberg.

La visión dualista de Platón de cuerpo y mente tuvo una gran influencia en la civilización
occidental. La creencia en la inmortalidad del alma espiritual influyó en el
pensamiento judío (Avicebrón), islámico (Al-Farabi) y cristiano.[181] Durante la temprana
era islámica, los eruditos persas y árabes tradujeron gran parte de Platón al árabe y escribieron
comentarios e interpretaciones sobre las obras de Platón (Avicena, Averroes o Hunayn ibn Ishaq).
Muchos de estos comentarios sobre Platón fueron traducidos del árabe al latín y, como tales,
influyeron en los filósofos escolásticos medievales.[182][183] San Buenaventura destaca por su
influencia agustinismo y platónica, como su dualismo antropológico y reminiscencia divina. Por su
parte, Tomás de Aquino utiliza el concepto platónico de participación.[184]

Platón por Jusepe de Ribera (1637).


Platón tuvo poca influencia en Occidente durante la Edad Media por la ausencia de sus escritos en
latín. No fue hasta el siglo XV que el gobernador Cosme de Médici fundó una nueva Academia
platónica en Florencia a cargo de Marsilio Ficino, quien estuvo muy influenciado por Platón y
tradujo las obras de Platón al latín.[185] Las utopías de Tomás Moro y Campanella y El
Príncipe de Maquiavelo fueron basadas en la República. René Descartes sostuvo una teoría de
ideas innatas que guardan semejanza con la reminiscencia de Platón.[184] El platonismo se
encontraba dentro de la Escuela de Cambridge del siglo XVII. La fenomenología al igual que el
platonismo también sostiene la existencia de entidades eternas, inmutables y universales.

Su figura fue reivindicada en el siglo XX por el III Reich. Intelectuales afines al nazismo trataron de
justificar sus teorías raciales a través de una interpretación tergiversada y original de Platón,
presentándole como un pensador de estirpe nórdico-germánica en lucha contra los movimientos
emancipadores y cosmopolitas de su época (asociados a sofistas y estoicos, respectivamente). Para
la propaganda nazi, el filósofo de la Academia representaba a la clase aristocrática (de «sangre
pura») en oposición a los ideales democráticos y universalistas, considerados despectivamente
propios de las «razas asiáticas» y reintroducidos en Europa a partir de la Ilustración y la Revolución
francesa. Los nazis presentaron a Platón como «maestro de nuestra época» para guiar su tarea
totalitaria, y enfatizaron su imagen de filósofo-rey y activo políticamente en detrimento de su
faceta teorizante, esta última deliberadamente silenciada.[186]

La influencia de Platón ha sido especialmente fuerte en matemáticas y ciencias. El resurgimiento


de Platón inspiró aún más algunos de los mayores avances en lógica desde Aristóteles,
principalmente a través de Gottlob Frege y sus seguidores Kurt Gödel, Alonzo Church y Alfred
Tarski. Albert Einstein sugirió que el científico que toma en serio la filosofía debería evitar la
sistematización y asumir muchos roles diferentes, y posiblemente aparecer como platónico o
pitagórico, en el sentido de que tal persona tendría "el punto de vista de la simplicidad lógica como
una herramienta indispensable y efectiva de su investigación ".[187]

El filósofo político y profesor Leo Strauss es considerado por algunos como el principal pensador
involucrado en la recuperación del pensamiento platónico en su forma más política y menos
metafísica. El enfoque político de Strauss se inspiró en parte en la apropiación de Platón y
Aristóteles por los filósofos políticos judíos e islámicos medievales, especialmente Maimónides y
Al-Farabi, en oposición a la tradición metafísica cristiana que se desarrolló a partir del
neoplatonismo.[188]

Críticas

A pesar de la prominencia de Platón como filósofo, no está exento de críticas. Entre sus anécdotas
con Platón, Diógenes de Sínope criticó la teoría de las ideas al decir que veía mesas y tazas pero no
las esencias de "mesidad" y la "tazonez", optando por oponer la materialidad de
los entes particulares.[189] La crítica más famosa del platonismo es el argumento del tercer hombre.
Platón realmente consideró esta objeción en el diálogo de Parménides. Aristóteles fue uno de sus
defensores y argumentó que las formas son meramente abstracciones "perfectas" e "idealizadas"
de los muchos ejemplos "imperfectos" que se encuentran en el mundo.[96]

Muchos filósofos recientes se han separado de lo que algunos describirían como modelos
ontológicos e ideales morales característicos del platonismo tradicional. Varios de estos filósofos
posmodernos han parecido menospreciar el platonismo desde perspectivas más o menos
informadas. Karl Marx se refiere a la división del trabajo como principio normativo del Estado en La
República, no es más que la "idealización ateniense del régimen egipcio de castas”.[190] Friedrich
Nietzsche atacó notoriamente la "idea del Bien" de Platón junto con muchos fundamentos de la
moral cristiana, que interpretó como "Platonismo para las masas" en una de sus obras más
importantes, Más allá del bien y el mal (1886). Vladimir Lenin califica la filosofía natural de Platón
de “misticismo archiabsurdo de las ideas”.[190] Martin Heidegger argumentó en contra de la
supuesta ofuscación de Ser de Platón en su tomo incompleto, Ser y Tiempo (1927), y el filósofo de
la ciencia Karl Popper argumentó en La sociedad abierta y sus enemigos (1945) que la supuesta
propuesta de Platón para un régimen político utópico en la República era prototípicamente
totalitaria. El historiador neerlandés de la ciencia Eduard Jan Dijksterhuis criticó a Platón y afirma
que fue culpable de construir una naturaleza imaginaria razonando a partir de principios
preconcebidos y obligando a la realidad a adaptarse a estos y de sobrestimar el pensamiento puro
sin recurrir a la experiencia.[191]

Pero definitivamente, odiado o amado, Platón es hasta la fecha un punto de partida para las
ciencias y la filosofía de las ciencias. Cada época ha interpretado con sus propios valores su obra —
no muy diferente a lo sucedido con Roma, Aristóteles o tantos otros autores.

Representaciones

Pinturas

Platón por Pedro Berruguete (1477).

Platón por Paolo Veronese (1560).


Platón y Diógenes por Mattia Preti (1649).

Platón en el fresco "Medicina científica" (1906), por Veloso Salgado.

Platón por Thomas Stanley (1655).

Esculturas

Busto de Platón en el Museo del Louvre.


Busto de Platón en el Museo Capitolino.

Busto herculaneo de Dioniso o Platón.

Herma de Platón en el Museo Altes de Berlín.

Busto de Platón del Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Estatua de Platón, en el Museo Arqueológico de Delfos.

Eponimia

 El cráter lunar Plato lleva este nombre en su memoria.[192]


 El asteroide (5451) Plato también conmemora su nombre.[193]

Véase también

 Apología de Sócrates (Jenofonte)

 Aristóteles

 Diálogo platónico

 Jenofonte

 Juicio de Sócrates

 Teoría de las Formas

 Mundo sensible

 Neoplatonismo

 Paginación de Stephanus

 Platonismo

 Sócrates

 Rey filósofo

 Sólidos platónicos

 Axiotea de Fliunte

 Liber Aneguemis

Notas

1. Refiere la tradición, transmitida por Diogenes Laercio (lib. III, 4) que su nombre
verdadero habría sido Aristocles y que «Platón» o «el de las anchas espaldas» sería
un apodo debido a su constitución física de atleta, práctica que habría desarrollado
en su juventud.

2. Más que su alumno o discípulo, conceptos que no armonizan completamente con


el espíritu más genuinamente socrático de la enseñanza y la investigación Cf.
"Jenofonte (...) lo muestra rechazando la pretensión de ser maestro, prefiriendo
hacer de sus amigos compañeros de investigación..." (Guthrie, 1988c, p. 421 Parte
segunda: Sócrates, capítulo XIV, apartado 5)

3. En el 529 d. C. fue cerrada debido a un decreto del emperador romano Justiniano


que ordenaba la clausura de todas las escuelas paganas de enseñanza, es decir, de
las no-cristianas.

4. Aristóteles, cuyo nacimiento se estima en el 384 a. C., contaba aproximadamente


17 años cuando arribó a Atenas. Permaneció en la Academia y fue un platónico
más. Veinte años más tarde murió Platón, quien legó la dirección de la Academia a
Espeusipo. Aristóteles, no se sabe a ciencia cierta cuándo, abandonó la institución
y se alejó del pensamiento platónico; desarrolló su propia filosofía (que fue
sumamente original y, a la vez, deudora en muchos aspectos de su formación
platónica) y fundó luego su propia escuela: el Liceo, cuya comunidad era conocida
como los "peripatéticos" o "los que pasean" debido a la costumbre de Aristóteles
de enseñar mientras caminaba por los jardines de su la institución. Apréciese
información biográfica de Aristóteles por Guthrie (1988f, pp. 32-61 capítulo II. Vida
de Aristóteles y peregrinación filosófica)

5. La frase inglesa original reza: "The safest general characterization of the European
philosophical tradition is that it consists of a series of footnotes to Plato".

6. En el diálogo, la primera es defendida por Hermógenes, la segunda por Crátilo.


Ambas son refutadas por Só[Link]ón (2003b, pp. 363-461 capítulo Crátilo trad.
de J. L. Calvo)

7. Menón comienza el diálogo preguntando a Sócrates si la virtud puede ser


enseñada o, de no serlo, si puede ser adquirida de algún otro modo o solo viene
dada por naturaleza. Sócrates propone un método hipotético (en el sentido
platónico de la palabra): tomar "la virtud es conocimiento" como "hipótesis", de
modo que, si es verdadera, entonces la virtud puede enseñarse, y si no, no (pues
todo conocimiento es necesariamente enseñable). Menón arguye, contra la
verdad de tal hipótesis, que es imposible adquirir mediante aprendizaje algo
desconocido, pues si es desconocido no se sabe lo que se busca y, aun si se lo halla
fortuitamente, no se sabrá que se lo ha hallado. Sócrates (i.e., Platón) resuelve
esto presentando su original teoría de la [Link]ón (2003b, pp. 273-338
capítulo Menón trad. de F. J. Olivieri)

8. En este diálogo, Platón nos presenta a Sócrates en sus últimas horas de vida, antes
de beberse la cicuta, rodeado de su círculo más íntimo y llevando a cabo, en
conjunto con Simias y Cebes, su última disquisición filosófica. Esta trata acerca del
carácter inmortal e imperecedero del alma, a favor del cual argumenta Sócrates
apoyándose en la teoría de la reminiscencia ya explicada en Menón. Luego de la
conversación última, Sócrates bebe tranquilamente el veneno y muere recostado
frente a sus [Link]ón (2003c, pp. 7-142 capítulo Crátilo trad. de García Gual)

9. Cf. amor platónico. El amor según lo entiende Platón no debe confundirse con la
vulgarización de su concepto que puede llevar el mismo nombre (amor platónico)
y que es radicalmente diferente de él. Lo primero, según se expone en
el Banquete, consiste en la pura y apasionada orientación hacia las formas
inteligibles de todas las cosas, en orden a captarlas en su inmutabilidad y
eternidad, para lo cual se debe llevar a cabo un proceso gradual desde la belleza
más impura (la sensible) hasta la más pura (la inteligible, la Belleza en-sí); lo
segundo es simplemente la idea de una persona que se ama pero que es
inalcanzable, concepto del todo ajeno a la filosofía platónica. Cf. Platón (2003c,
pp. 143-288 capítulo Banquete trad. De Martínez Hernández)
10. El hilo conductor es la cuestión de la Justicia: principalmente, qué es y si es o no
en sí misma y por sí misma más provechosa para un hombre que la injusticia. Esta
averiguación se plantea en la primera parte de la obra y recibe su solución sobre el
final; para arribar a esa solución se desarrolla una extensa argumentación que
recorre todo el libro, intercalándose con bellos mitos, metáforas, analogías y otras
digresiones, hasta desembocar en la demostración final. No solo se demuestra,
entonces, que ser justo es más conveniente que ser injusto sino muchas otras
cosas: la naturaleza tripartita del alma, la constitución ideal de un Estado, los
efectos de la educación sobre la naturaleza humana, la inconveniencia de las artes
"imitativas" para una sociedad, la identificación del gobernante con el filósofo, la
supremacía del Bien, la diferencia entre dóxa y epistéme, el estatus ontológico de
las Formas y del mundo, etcétera. Cf. Platón (2003d, pp. 7-142 capítulo República
trad. de Eggers Lan)

11. Teeteto propone a Sócrates tres concepciones acerca del conocimiento:


percepción sensible, opinión verdadera y opinión verdadera acompañada de
explicación o fundamentación. Sócrates refuta las tres. El diálogo, pese a
pertenecar a una etapa avanzada de Platón, es aporético y no menciona en
absoluto a las Ideas, al menos explícitamente. Cf. Platón (2003e, pp. 7-142 capítulo
Teeteto trad. de Vallejo Campos)

12. Fue, además, en su segunda parte (el análisis de Parménides de las hipótesis "lo
uno es" y "lo uno no es"), una de las inspiraciones fundamentales para el
desarrollo del neoplatonismo. De hecho, conservamos el comentario que Proclo
hizo de este diálogo. Las críticas de Parménides a la teoría de las Ideas apuntan a
lo que el mundo eidético incluye y lo que queda fuera de él y, principalmente, a la
controvertida relación entre Ideas y particulares sensibles. Cf. Platón (2003e, pp. 7-
136 capítulo Parménides trad. de Santa Cruz)

13. Platón (2003e, pp. 319-482 Sofista trad. de N. L. Cordero)

 El sofista.

 Texto español Archivado el 3 de octubre de 2015 en Wayback


Machine. en Scribd.

 Texto español en Scribd, con presentación y traducción de 1871


de Patricio de Azcárate; la obra, a partir de la pág. 25 de la
reproducción electrónica.

 Texto inglés, con índice electrónico, en el Proyecto


Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los
rótulos activos "focus" (para cambiar al texto griego) y
"load" (para el texto bilingüe).

 Texto griego en Wikisource.


14. El Timeo fue el diálogo más influyente en la edad Media, siendo una parte de él
casi lo único que, en más de mil años, los medievales tradujeron de Platón al latín.
Recuérdese que en este diálogo se presenta al celebérrimo demiurgo o artesano
como el creador, padre y gobernante del mundo. Ciertamente, hay analogías con
el cristianismo, mas no debe olvidarse que en el Timeo el demiurgo está
subordinado ontólogicamente a las Ideas, y depende de su contemplación para
crear el mundo sensible, al tomarlas como modelos sin poder modificarlas ni tener
poder alguno sobre ellas. Cabe destacar que aquí se esbozan las importantes
nociones de causa eficiente, del espacio-recipiente como sustrato del cambio
ilimitado y del límite que informa lo ilimitado (predecesoras del múltiple sistema
causal aristotélico). Cf. Platón (2003f, pp. 125-262 capítulo Timeo trad. de Lisi)

15. También se traza una distinción entre placeres puros e impuros y se realizan
consideraciones ontológicas del mundo como lo indefinido o ilimitado informado
por el límite (predecesoras de la distinción aristotélica entre materia y forma).
Cf. Platón (2003f, pp. 7-124 capítulo Filebo trad. de Durán)

16. Es el trabajo más extenso de Platón y también el último. Sócrates, quien


progresivamente había ido perdiendo protagonismo en los diálogos, está por
completo ausente en este. Con las Leyes Platón hace su despedida.
[Link]ón (2003h, p. trad. de Lisi) y Platón (2003g, p. trad. de Lisi)

17. Diálogo inconcluso. [Link]ón (2003f, pp. 263-296 capítulo Critias trad. de Lisi)

18. Los especialistas no acuerdan respecto de la autenticidad o apocrificidad de:


Epínomis (un anexo a las Leyes) Alcibíades I, Alcibíades II, Hiparco, Minos, Los
rivales, Téages y Clitofonte. Hay, también, un grupo de diálogos claramente
apócrifos. [Link]ón (2003g)

 Epínomis (Ἐπινομίς), diálogo socrático atribuido tradicionalmente a Platón


o a Filipo de Opunte.

 Texto español en PDF; traducción de 1872 de Patricio de Azcárate.

 Texto inglés, con índice electrónico, en el Proyecto


Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los
rótulos activos "focus" (para cambiar al texto griego) y
"load" (para el texto bilingüe).

 Texto francés en el sitio de Philippe Remacle (1944-2011):


trad. de Victor Cousin; ed. en París. Los números en azul
entre corchetes son rótulos activos que sirven para
cambiar al griego.

 Texto griego en el mismo sitio. Los números en


azul entre corchetes son rótulos activos que sirven
para cambiar a la traducción francesa de Cousin.
 Philippe Remacle (1944 - 2011): helenista
y latinista belga de expresión francesa.

19. Hay 18 cartas atribuidas a Platón, de las cuales cinco son tan evidentemente
apócrifas que muchas veces ni siquiera se editan. Las trece restantes son objeto de
discusión, aunque algunas, como la Carta VII (Έβδομη επιστολή), son consideradas
como genuinas casi unánimemente. [Link]ón (2003g)

 Cartas.

 Texto español, en PDF, de la traducción de 1872 de Patricio de


Azcárate; las cartas, a partir de la pág. 3 de la reproducción
electrónica (la Carta VII, a partir de la 22).

 Texto inglés, con índice electrónico, en el Proyecto


Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los
rótulos activos "focus" (para cambiar al texto griego) y
"load" (para el texto bilingüe).

 Carta VII.

 Texto griego de la Carta VII en Wikisource.

20. Ahora bien, existe una controversia acerca de la interpretación de los pasajes de
Aristóteles en cuestión: principalmente, si se refiere o no a un cuerpo platónico de
doctrinas esotéricas y a quién corresponden las menciones que en cada caso hace
de teorías de cuño platónico que no aparecen en los diálogos platónicos sin
mencionar al autor, de modo que constituye un gran problema discernir entre lo
que pueda pertenecer a Platón y lo que pertenezca a sus discípulos (el hecho de
que Aristóteles mencionara teorías de otros filósofos sin decir específicamente a
quién pertenecían, era una práctica usual en él y se la puede observar
continuamente en sus escritos) Para todo esto consúltese la célebre obra de W.
[Link] (1993)

21. Es decir, ni más ni menos, sino que siempre son idénticas a sí mismas y distintas a
las demás.

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Vida, b) Nacimiento y conexiones familiares.

3. Guthrie, 1988d, p. 21.


4. Guthrie, 1988d, pp. 32-61 capítulo II. Vida de Aristóteles y peregrinación filosófica.

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17. Laercio, 2007, p. 154. Véase el libro III, párrafo 4.

18. Espeusipo, fr. 28 L.

19. Guthrie, 1988d, pp. 23-24.

20. Guthrie, 1988d, pp. 24-25.

21. Aristóteles, Metafísica, 987a32-987b10

22. Laercio, 1940, p. 6 capítulo III.

23. Guthrie, 1988d, p. 24.


24. Platón, Apología de Sócrates, 34a

25. Platón, Fedón, 59b

26. Guthrie (1988c, p. 462, n. 120)

27. Guthrie, 1988d, p. 26.

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teorías en afirmar la existencia de un movimiento de rotación de la tierra en tomo
a su eje (coincidente, para Platón y para Aristóteles, con el eje del universo)."».

167. "Por esta causa, por tanto, surgieron las estrellas fijas, que son seres vivos
divinos e inmortales que giran según lo mismo en el mismo punto y permanecen
siempre. Las que tienen un punto de retorno y un curso errático, como fue
descrito más arriba, nacieron como fue dicho. Construyó la tierra para que sea
nodriza nuestra y, por medio de su rotación alrededor de) eje que se extiende a
través del universo, guardia y artesana de la noche y del día, la primera y más
anciana de las divinidades que hay en el universo."

Timeo, 40b

168. "— Conque - prosiguió él- estoy convencido yo, lo primero, de que, si está
en medio del ciclo siendo esférica, para nada necesita del aire ni de ningún soporte
semejante para no caer, sino que es suficiente para sostenerla la homogeneidad
del cielo en sí idéntica en todas direcciones y el equilibrio de la tierra misma. Pues
un objeto situado en el centro de un medio homogéneo no podrá inclinarse más ni
menos hacia ningún lado, sino que, manteniéndose equilibrado, permanecerá
inmóvil."

Fedón, 109a
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 Véanse este apartado y los siguientes: The Life of Plato (La vida de Platón).

 TEÓN DE ESMNIRNA: Exposición de conocimientos matemáticos útiles para la lectura de


obras de Platón (Τῶν κατὰ μαθηματικὴν χρησίμων εἰς τὴν τοῦ Πλάτωνος
ἀνάγνωσιν; Expositio rerum mathematicarum utilium ad Platonem legendum).

 Texto francés, con introducción y anotaciones en este idioma, en el sitio de Ph.


Remacle: trad. de Jean Dupuis; Hachette, 1892.

 Obras completas de Platón en español; en el sitio Filosofía.

 Omnia Platonis Opera, Venecia, 1513.

 Texto griego en el sitio Archivado el 4 de agosto de 2009 en Wayback


Machine. InterClassica, de la Universidad de Murcia.

 Textos griegos en Wikisource.

 Textos griegos en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).

 PLATÓN: Cartas.

 Texto francés, con introducción y anotaciones en este idioma, en el sitio de Ph.


Remacle: trad. de Victor Cousin; ed. en París. Los números en azul entre corchetes
son rótulos activos que sirven para cambiar al griego.

 Texto griego en el mismo sitio. Los números en azul entre corchetes son
rótulos activos que sirven para cambiar a la traducción francesa de Cousin.

 PLUTARCO: Moralia, XIII, 69: Cuestiones platónicas (Πλατωνικά ζητήματα - Platonicae


quaestiones).

 Texto, en el sitio del Proyecto Perseus, de la traducción inglesa corregida y editada


por William W. Goodwin, y publicada en 1874.

 Reproducción, en el Proyecto Persus, del texto griego fijado por Gregorius


N. Bernardakis en 1895.

 William W. Goodwin (William Watson Goodwin, 1831 -


1912): clasicista estadounidense, profesor de griego de la Universidad de
Harvard.
 Gregorius N. Bernardakis (Gregorios N. Bernardakis: Γρηγόριος Ν.
Βερναρδάκης; translit.: Grigorios N. Vernardakis; neolatín: Gregorius N.
Bernardakis; 1848 - 1925): filólogo y paleógrafo griego.

 NAGY, Gregory: Homer the Classic in the Age of Plato (Homero el clásico en la época de
Platón), en Homer the Classic (Homero el clásico), 2008.

 Texto, en inglés Archivado el 4 de agosto de 2019 en Wayback Machine., en el sitio


del CHS.

 Para las citas: Nagy, Gregory. 2008. Homer the Classic. Hellenic Studies
Series 36. Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

 CLAY, Diskin: Plato Philomythos (Platón el mitófilo), en The Cambridge Companion to Greek
Mythology (Vademécum de Cambridge de la mitología griega), edición preparada por
Roger D. Woodard, Cambridge University Press, 2009.

 Reproducción en facsímil electrónico en el sitio del Internet Archive.

 Roger D. Woodard: profesor de Clásicas y de Lingüística de la Universidad


de Búfalo.

 Platón en el Proyecto Perseus.

 Platón en el Diccionario soviético de filosofía.

 Platón en el proyecto Filosofía en español.

 Biografía de Platón en el proyecto Filosofía en español.

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