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Confesión de amor y desamor sincera

El documento expresa una profunda admiración y cariño hacia una persona especial, destacando su nobleza y atención. Sin embargo, la autora revela su incapacidad para corresponder a ese amor debido a heridas emocionales del pasado que aún no ha sanado. A pesar de su deseo de mantener una conexión, reconoce que lo más justo es ser honesta y dejar ir la posibilidad de una relación romántica para permitir que ambos encuentren lo que merecen.

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Confesión de amor y desamor sincera

El documento expresa una profunda admiración y cariño hacia una persona especial, destacando su nobleza y atención. Sin embargo, la autora revela su incapacidad para corresponder a ese amor debido a heridas emocionales del pasado que aún no ha sanado. A pesar de su deseo de mantener una conexión, reconoce que lo más justo es ser honesta y dejar ir la posibilidad de una relación romántica para permitir que ambos encuentren lo que merecen.

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Hay algo en ti que siempre he admirado profundamente eres esa clase de persona que parece

sacada de un sueño: noble, paciente, atento y lindo… Siempre tan lleno de ocurrencias y con una
mirada que transmite todo lo que las palabras no pueden. Desde que te conocí, he sabido que
eres especial, único, alguien que cualquier persona consideraría un regalo en su vida.

Desde hace aproximadamente dos años hemos compartido una amistad que, para mí, siempre
fue algo valioso. Aunque al principio nos hablábamos bien y en otros momentos apenas
intercambiábamos palabras, nunca dejé de quererte. Siempre fuiste esa persona que podía
iluminar cualquier espacio con tu presencia, alguien en quien siempre se podía confiar.

Eres el típico chico que siempre soñé encontrar, el que alguna vez quise tener y quise amar.
Alguien que, en muchos sentidos, parece hecho a medida de todo lo bueno que se puede desear.
Y eso es lo que más me duele, porque, aunque eres exactamente todo lo que cualquiera podría
pedir, hay algo en mí que no está bien.

Me siento agradecida por cada gesto tuyo, por cómo siempre has estado ahí, por cómo me has
cuidado de una manera que a veces ni yo sabía que necesitaba. Es imposible no ver cuánto amor
llevas en el corazón, y eso es algo hermoso e increíble, realmente no sé cómo no te quieren. -

Sin embargo, hay algo en mi interior que no sé cómo explicar, algo que me atormenta. Cada vez
que pienso en todo lo que eres, en todo lo que has hecho, siento una punzada de dolor en el
corazón, porque siento que no puedo ser todo lo que mereces.

Eres increíble, de verdad lo eres, pero hay una tormenta en mi interior que no sé cómo calmar, y
cada día me pesa más esta sensación de que no estoy a la altura de todo lo que tú das. No sé
cómo encontrar las palabras adecuadas para decirte lo que siento, amarte siempre quise.

Pero lo que voy a decir ahora me desgarra por dentro……-Es una verdad que me pesa, que me duele
admitir, pero que no puedo seguir ocultando, por más que quisiera protegerte del dolor que pueda causar.
Quiero hablar contigo porque creo que lo que hemos compartido merece toda mi sinceridad. Lo que voy a
decir no es fácil para mí, pero creo que es necesario, porque te valoro demasiado como para no ser
completamente honesta.

Eres un chico increíble, de esos que se describen en los libros como el sueño de cualquiera, alguien que
cualquier persona estaría agradecida de tener en su vida. Pero, aunque parezca cruel decirlo, mi corazón
no siente lo que debería. Y no es porque haya algo malo en ti, sino porque hay algo roto en mí.

Desde hace tiempo llevo en mi pecho una herida que no deja de sangrar, una marca invisible que a veces
me asfixia en silencio. Es algo que he tratado de ignorar, de esconder incluso de mí misma, pero sigue ahí,
recordándome que hay partes de mí que aún no saben cómo sanar, un peso que no he sabido soltar. Me
llegue a enamoré una vez, con todo lo que soy, me aferre demasiado, ame intensamente y ese amor dejó
cicatrices que aún no se han cerrado. No puedo entregarme a nadie porque todavía estoy luchando con las
sombras de lo que una vez fue.
Acepté estar contigo pensando que quizá el tiempo podría sanar las grietas en mi interior. Por eso
te propuse aquella idea de tener una relación por una semana, creyendo ingenuamente que podría
aprender a sentir por ti un amor puro, fuerte, tan inmenso como el que tú me ofreces. Quería
amarte sin miedo, quería forzar un amor contigo que pudiera llenar ambos corazones, pero cuanto
más avanzo, más me doy cuenta de que no puedo obligar a mi corazón a amar de la manera en
que tú lo mereces, porque ese latido, por más que lo desee, no nace desde lo más profundo de
mí.

Esa única relación que tuve en el pasado, aunque solo fue algo virtual, dejó una marca en mi
corazón. Quizás por el exterior nunca lloré ni mostré tristeza, pero dentro de mí todavía duele.
Desde que todo terminó, me llené de miedo a amar nuevamente. Me prometí a mí misma que no
volvería a sentir, que no dejaría que nadie me dañara otra vez. Me escondí detrás de una barrera,
enterrando mis sentimientos para protegerme, y ahora no sé cómo derribar ese muro que construí.

➢ Aunque lo intente, aunque quiera amar, ese sentimiento simplemente no nace.

Quiero que sepas que no es tu culpa, y nunca lo será, el problema soy yo. No estoy lista para amar, no
estoy lista para una relación, y sería injusto para ti seguir pretendiendo algo que no puedo ser. Tú mereces
alguien que te ame con la misma intensidad y pasión con la que tú amas. Y yo… yo no puedo ser esa
persona.

Me duele decirte esto porque sé cuánto has puesto en nosotros, sé cuánto has soñado y planeado un futuro
conmigo. Pero también sé que la verdad, por dolorosa que sea, es mejor que una mentira disfrazada de
esperanza.

Contigo he aprendido lo que significa ser querido de una manera tan pura y genuina, y por eso me
siento agradecida. Cada palabra, cada gesto tuyo ha sido como una promesa de cuidado y afecto,
y no hay duda en mi corazón de que tu amor es sincero.

Eres maravilloso, pero la verdad es que hay algo en mí que no está listo, algo que no me permite
corresponderte como tú mereces. Mi corazón, aunque quisiera, no puede sentir lo que tú sientes
por mí. Y no es porque no valore lo que eres o todo lo que has hecho por nosotros; al contrario,
me duele porque sé cuánto has puesto en esto.

Sé que esto duele, y créeme que me duele también, porque no quiero lastimarte. Pero creo que la
sinceridad es lo más justo para los dos. Espero que un día puedas recordar esto no como algo
triste, sino como un acto de amor, porque dejarte ir es mi manera de permitirte encontrar a alguien
que pueda amarte como mereces.

Gracias por ser esa persona especial, por cada momento que me diste y por el amor que
compartiste conmigo. Siempre ocuparás un lugar importante en mi corazón, porque tu presencia
significa mucho para mí. No quiero alejarme de ti, tampoco perder lo que hemos construido.
Aunque no pueda corresponderte como esperas, deseo que sigamos compartiendo un vínculo
sincero, como amigos, porque valoro profundamente tenerte en mi vida.

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