Teorías Descriptivas en Traducción
Teorías Descriptivas en Traducción
Teorías traductológicas
contemporáneas II: los
enfoques descriptivos
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
5.1. Introducción y objetivos 4
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
A fondo 28
Test 30
Esquema
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En el tema anterior hemos acabado en los años ochenta. En este hemos de dar un
paso atrás y volver a la década de los setenta para observar más de cerca la corriente
de investigación que aborda la traducción sin intención de determinar cómo hay que
traducir, sino de estudiar cómo se traduce y qué significado tiene la traducción en
las sociedades en las que opera. A lo largo de los ochenta y los noventa, esta
corriente establece sus bases y se amplía, como veremos, hasta ramificarse. En el
Tema 3 hablamos de ella porque en ella se enmarca el nacimiento de los estudios
sobre traducción como disciplina independiente. Mantiene asimismo ideas paralelas
a las del funcionalismo en algunos puntos.
Como breve repaso para retomar el camino donde lo dejamos, recordemos que
varios representantes de las tres líneas de investigación, del eje Praga-Bratislava-
Leipzig, Tel Aviv y Países Bajos, se encuentran a finales de los años sesenta, tras un
congreso celebrado en Bratislava (Eslovaquia) en 1968. A lo largo de la década
siguiente, en los setenta, sobre la base de un horizonte compartido, que es el de
estudiar la traducción como es —no como debería ser—, va avanzando cada línea,
incluso cada investigador. El contacto continúa y algunos de ellos coinciden en el
Comité de Traducción de la Asociación Internacional de Literatura Comparada.
De la escuela de Tel Aviv, Gideon Toury traerá la noción de las culturas como
polisistemas de su maestro Even-Zohar, en su obra de 1979. Y de su cosecha
aportará la noción de normas de traducción y, posteriormente, consolidará el
nombre «Descriptive Translation Studies» que, con carácter retroactivo, aunará
muchos de los pensamientos y propuestas de este grupo heterogéneo y disperso que
trabaja con igual energía por sostener el crecimiento de la disciplina. Tal es el trabajo
que desarrollan que uno de los investigadores, Theo Hermans, prepara una obra
colectiva titulada The Manipulation of Literature (1985), por la que erróneamente se
les ha conocido durante mucho tiempo como «Escuela de la Manipulación».
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Para todos ellos, asentados en una visión descriptivista —de estudio de las
traducciones como productos: cómo son y han sido en cada momento—, el grueso
de los estudios sobre traducción anteriores a esta perspectiva es «precientífico», en
el sentido de que carecen de base empírica (Pym 2016). Como verás, investigadores
que aportan a este grupo son muchos y en número creciente desde sus realidades e
Una de las características que distingue esta corriente de las teorías del tema anterior
es que no parten de la lengua, ni de la palabra ni de los textos. Su aproximación inicial
a la traducción no es lingüística, sino a través de la literatura, como prueba el
prefacio del traductólogo Theo Hermans a la obra fundante de esta corriente: The
Manipulation of Literature, publicada en 1985 con las contribuciones de quienes ya
se alineaban con esta visión de la traducción desde hacía años.
«It is nothing new to say that the position occupied by Translation Studies in
the study of Literature generally today is, at best, marginal. (…) The
conventional approach to literary translation, then, starts from the
assumption that translations are not only second-hand, but also generally
second-rate, and hence not worth too much serious attention. (..) Taking the
supremacy of the original for granted from the start, the study of translation
then serves merely to demonstrate the original’s outstanding qualities by
highlighting the errors and inadequacies of any number of translations of it.
The outcome, needless to say, is an invariably source-oriented exercise,
which by constantly holding the original up as an absolute standard and
touchstone, becomes repetitive, predictable and prescriptive. The implicit
norm being a transcendental and utopian conception of translation as
reproducing the original, the whole original and nothing but the original»
(Hermans 1985, 10).
a los textos.
Les interesa el espacio que ocupa la traducción en un sistema literario o entre
varios, así como el papel que desempeña en ellos.
En cuanto a la fecha, Hermans, en una obra posterior, confirma que en los sesenta
surgieron las primeras reflexiones, en los setenta se desarrollaron, en los ochenta se
extendieron y en los noventa se consolidaron, se ensancharon y se revisaron
(Hermans 1999, 9). Y han continuado: valga como ejemplo la obra de 2007 editada
por nuestro querido Emilio Ortega Arjonilla, también fallecido prematuramente,
traductólogo e incansable impulsor de la Traductología y sus redes en España y
allende: El Giro Cultural de la Traducción. Reflexiones teóricas y aplicaciones
didácticas, donde continúan las digresiones de esta corriente sobre la traducción.
Una cita del propio Theo Hermans abre la obra:
¿Recuerdas el vídeo sobre James Holmes y su The Name and Nature of Translation
Studies? En él explicábamos que, para el autor, la consolidación de la disciplina
pasaba por el establecimiento de canales de comunicación entre quienes se
dedicaban a nutrirla. Pues bien, cuánta razón tenía: como nos recuerda Hurtado Albir
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(2007, 559), lo que este grupo producía se publicaba sobre todo en la revista Target,
se presentaba en congresos como la International Comparative Literature
Association (ICLA) y en el seminario anual CETRA, organizado desde 1989 por la
Universidad de Lovaina (donde trabajaba José Lambert). Y un conjunto de obras,
A menudo son obras colectivas, donde cada capítulo es obra de uno de los
investigadores que se suman a la corriente, lo que abunda en la idea de grupo,
aunque —insisto— no vayan en bloque. Veamos el primero de los presupuestos, que
está relacionado con el segundo y con alguno más.
¿De dónde proviene esa idea? Recordarás que en el Tema 3 introdujimos fugazmente
la noción de polisistema de Even-Zohar. Itamar Even-Zohar es un teórico israelí que,
sobre la base del formalismo ruso —vamos a estudiar la literatura en sí, como tal— y
del estructuralismo checo de la Escuela de Praga, desarrolló la visión de las culturas
como conjunto de sistemas y subsistemas estructurados en jerarquía y que, al
La fricción está en que las segundas partes de cada binomio siempre tratan de pasar
a convertirse en lo que son las primeras. Existe de hecho dinamismo. Basta pensar,
aunque sea tras alejarnos del mundo de la literatura y adentrarnos en el del arte, lo
que ocurre con pintores, obras y estilos que son repudiados por la sociedad y al cabo
de un tiempo son rescatados y enaltecidos, demasiado tarde a veces para hacer
justicia a sus creadores. Cuántos artistas han muerto de hambre cuyas obras antes
despreciadas penden ahora de las paredes de las más grandes pinacotecas. Claro,
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dado que la traducción literaria o, más bien, la literatura traducida forma parte del
polisistema por ser parte del acervo cultural de la sociedad que la recibe, podemos
analizar qué lugar ocupa en cada polisistema.
Vamos, que, a falta de obras de creación, las traducciones son las que actúan con
fuerza en el sistema. Y en esos casos, la traducción es, digamos, la invitada perfecta:
enriquece el sistema con lo que trae consigo, que es nuevo para la cultura receptora.
Lo que ocurre es que normalmente esos períodos de debilidad, periferia o pobreza
se superan, y la traducción se aproxima (retorna) entonces a los márgenes. Y esto,
por el dinamismo, no es matemático. Even-Zohar, que estudió la situación de los
polisistemas en Israel, explica, por ejemplo, que al mismo tiempo que la literatura
rusa se tradujo al hebreo en el período de entreguerras, la que se traducía de otras
lenguas al hebreo fue marginal. Otro elemento interesante y cuestionado de sus
ideas es que esa posición influye en la forma de traducir, pues parece que las
marginales se adecuan menos al canon que las que se hayan en el centro del sistema.
A partir de esta teoría, Gideon Toury, otro teórico israelí, elabora una propuesta
teórica sobre la traducción en la obra In Search of a Theory of Translation, publicada
en 1980, que contiene una serie de artículos que apuntan hacia el texto meta. Por
eso no le interesan el proceso, los problemas de los originales o las soluciones
hipotéticas, sino la traducción como producto (Moya 2004, 141), fruto de una
Coherente con sus fundamentos descriptivos, Toury investiga las traducciones del
alemán y del inglés al hebreo entre 1930 y 1945, y concluye que (Moya 2004, 142):
La traducción está, como toda acción, sujeta a «normas». O sea, que los
traductores no traducen en la nada, sino en entornos donde operan unas
normas no explícitas, pero que se siguen o se espera que se sigan.
La equivalencia es un hecho que hay que dar por supuesto; por eso lo que hay
que preguntarse es qué tipo y qué grado de equivalencia hay entre una traducción
y su original, no si se da, porque darse, se da siempre.
No existe tal cosa como la traducción correcta. Eso es, hay miles de formas de
traducir, según la situación del polisistema y las normas que operen en sus
sistemas literario, cultural, etc.
Los traductores suelen estar más preocupados por amoldarse a las normas de la
cultura receptora que a las de la cultura de partida. O sea, según lo que deduce
de su estudio, por defecto, buscan la aceptabilidad de la traducción, ajustándose
así a esa norma inicial.
«Las normas que de verdad tienen algo que decir en la traducción literaria
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Y para Toury, que la traducción sea aceptable o adecuada, más allá de la vinculación
que esto pueda tener con la posición global, no es algo que le interese en el sentido
¿Sorprende el subtítulo? No debería. Una vez que se admite que, a pesar de que una
traducción sea «infiel» en cualquiera de los sentidos tradicionales dados hasta este
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momento, si en la cultura meta se la toma como traducción, lo es, parece que se abre
la puerta de par en par a las palabras mayores: la traducción no es, no puede ser,
inocente. ¿Por qué? Porque en la ecuación ya no están solo los elementos más
evidentes de una traducción: lengua original, lengua meta, traductor, autor,
destinatarios, contexto, intención, función, además de las normas de Toury y el lugar
Lefevere (1992), que aprovecha la idea de sistema —sobre el que recuerda los
subsistemas educativo, social, político y económico—, defiende que en el sistema
textual de cada cultura existen muchas reescrituras —la crítica literaria, las historias
de la literatura, las reseñas periodísticas y biográficas, los resúmenes, las paráfrasis,
los comentarios…—, con la capacidad de transformar los sistemas literarios en los
que se insertan las traducciones. Estas reescrituras no son sino transmisiones de las
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obras, pero que funcionan a modo de comentario de alguna manera. Dado que las
reescrituras, en particular la traducción, se producen siempre bajo una serie de
condicionantes dentro y fuera del sistema y que actúan como mecanismos de control
—ahora los veremos—, los traductores, sin saberlo, están a ellos sometidos. ¿Y cuáles
son estos mecanismos de control, estos condicionantes? Los profesionales del
1. Los profesionales del sistema: se refiere a los críticos, a los revisores, a los
editores, a los profesores y a los propios traductores, que deciden sobre la forma
y a veces la ideología del texto traducido.
actuamos.
Otro ejemplo sería la «edición» del diario original de Anna Frank, del que
su padre, que colaboró con la editorial, decidió quitar los párrafos
vinculados a la sexualidad, a los comentarios negativos sobre familiares y
conocidos, así como sobre colaboracionistas con los nazis (Lefevere 1992,
59-72). En la traducción alemana de 1950, Lefevere descubre
presentaciones de Alemania y de los alemanes que difieren del original,
donde los comentarios son menos suaves o sin matices.
Ejemplos
Ovidi Carbonell (1997, 63) ofrece unos ejemplos muy interesantes desde
el árabe: la traducción de al-Kiyan al-Sahyuni (el ente sionista/el Estado
de Israel), o inversamente, al árabe, la traducción de Jerusalén como al-
Quds al-Sarif o Yarusalaym.
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5. El lenguaje: el último, pero no menos importante que los demás. El nivel que
puede ser más restrictivo es el ilocutivo, es decir el del efecto. El traductor tendrá
que ver qué efecto tenía el original y qué efecto quiere producir en la traducción
y cómo lograrlo.
Pensamos, con todo, que frente a tanto condicionante parece que el traductor está
aplastado y falto de recursos o de energía para tomar decisiones que rompan esas
restricciones. Pero todo llega, y esta corriente, como todas, evolucionó en ese
sentido, en esa dirección.
Es cierto que por el camino dejó olvidados propósitos como el de servir de guía como
producción de traducciones a partir de los resultados obtenidos de sus
investigaciones, porque nunca dejaron de ser descriptivistas… al menos de forma
explícita. Sin embargo, como el convencer, el poner ejemplos, el mostrar… forman
parte del ejercicio positivo del poder —estilo Foucault—, sí creemos que hayan
podido servir de faro para el ejercicio de la traducción. Desde luego, resulta evidente
por los derroteros que tomaron.
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Por su parte, José Lambert, que perteneció al grupo desde el principio, contribuyó
enormemente a la solidificación de la disciplina a través de dos acciones:
Por último, iniciábamos el apartado anterior con Theo Hermans, y vamos a cerrar
este también con él.
De forma crítica, Hermans expresa las fallas de la teoría de los polisistemas que dio
el impulso inicial a todo el aparato traductológico de las siguientes décadas.
Recordemos que el rasgo principal de esta teoría es que partía de un paradigma
sistémico y de una aproximación a la traducción de índole descriptiva. Por un lado,
los estudios que la han aplicado han resultado demasiado abstractos y deterministas:
olvidan examinar las relaciones de poder que se dan en la realidad y sus efectos, y
se entretienen mucho en clasificar y describir los movimientos de los sistemas, y poco
en comprender el porqué de ese dinamismo. Por otro, el modelo de oposiciones
binarias está desfasado: el mundo, los polisistemas, funcionan en la franja de lo gris,
por lo que a esta teoría se le escapa lo que no puede poner en el blanco o en el negro.
Hermans aplaude las evoluciones de estos estudios en las obras de José Lambert,
André Lefevere, Maria Tymocko, entre otros, y señala otros enfoques hijos —o
sobrinos, según se mire— de estas teorías: los poscoloniales, los feministas, etc., muy
ricos porque se ocupan de los efectos sociales, políticos e ideológicos de la
traducción. Y apunta una serie de líneas de investigación, que reproducimos aquí del
resumen que elabora Hurtado Albir (2007, 568):
Y muchas de estas líneas, como ocurriera con las visiones de Holmes, se han seguido.
En los próximos temas nos ocuparemos de dos de estas ramificaciones: las teorías
poscolonialistas y las teorías feministas de la traducción.
Bassnett, Susan y André Levefere (eds.). 1990. Translation, History and Culture.
Londres y Nueva York: Routledge.
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Bassnett, Susan. 1996. «The Meek and the Mighty: Reappraising the Role of the
Translator». En Translation, Power and Subversion. Editado por Román Álvarez y
África Vidal Claramonte, 10-24. Clevedon, Filadelfia, Adelaide: Multilingual Matters.
Lefevere, A. 1985. «Why waste our time on rewrites? The trouble with interpretation
and the role of rewriting in an alternative paradigm». En The Manipulation of
Literature: Studies in Literary Translation, editado por Theo Hermans, 215-243.
Beckenham: Croom Helm.
Toury, G. 1978. “The Nature and Role of Norms in Translation”. En The Translation
Studies Reader. Editado por Lawrence Venuti, 198-211. Londres y Nueva York:
Routledge.
En la página web del centro podrás ver sus actividades, en particular la escuela de
verano sobre investigación traductológica que se organiza puntualmente desde 1989.
Revista Target
Revista de traductología inaugurada en 1989 por José Lambert y Gideon Toury. Accesible
en [Link]
hasta nuestros días. Explica las interacciones entre los miembros de la llamada
Escuela de la Manipulación y hace un alegato de la expansión de la Traductología
hacia entornos fuera de la literatura.
Se trata de una interesante entrevista a Theo Hermans, con quien nosotros abrimos
y cerramos el Tema. Se centra sobre todo en la evolución de los estudios descriptivos,
en su relación con ellos, y en el ensanchamiento de la disciplina gracias al contacto
intercultural.
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2. ¿Por qué suele vincularse a la Escuela de la Manipulación, en sus orígenes, con los
estudios literarios?
A. Porque, a diferencia de los enfoques lingüísticos, esta Escuela estudia las
traducciones literarias.
B. Porque defienden la idea de que la literatura solo se da en la literatura y por
eso solamente estudian traducciones literarias.
C. Porque todos eran traductores literarios.
D. Ninguna respuesta es correcta.
5. ¿De qué teorías parte Gideon Toury para elaborar sus teorías?
A. De las de su colega Lambert: juntos crearon Target.
B. De su colega Even-Zohar. Trabajan en la misma Universidad.
C. De su colega André Lefevere, con quien coincide en varios congresos.
D. De su colega James Holmes, que acuña el nombre Translation Studies.
llegada dado.
D. Ninguna de las respuestas anteriores es correcta.