¿Qué es el Sol?
El Sol es la estrella más cercana al planeta Tierra, ubicada a 149,6
millones de kilómetros de distancia. Se trata del centro del sistema solar:
todos los planetas que lo integran, así como
los cometas y asteroides conocidos, orbitan a su alrededor, atraídos por su
gigantesca gravedad.
Científicamente, el Sol se clasifica como una estrella enana amarilla, del
tipo G2V. Es un tipo de estrella bastante común en la Vía Láctea. Está
ubicado en una región exterior de la galaxia, en uno de sus brazos espirales
(el “brazo de Orión”), a 26.000 años luz del centro galáctico. Actualmente, el
Sol se halla en su secuencia principal de vida.
El tamaño del Sol es tan grande que concentra el 99,86 % de toda la
masa del sistema solar. Su masa es unas 743 veces mayor que la de
todos los planetas juntos y alrededor de 330.000 veces la de la Tierra. Con
un diámetro de 1,39 millones de kilómetros, es el objeto más grande y
brillante que se ve desde nuestro planeta.
El Sol es una enorme bola de plasma, casi perfectamente redonda. Está
compuesto mayormente por hidrógeno (74,9 %) y helio (23,8 %), así como
por una pequeña porción de elementos más pesados,
como oxígeno, carbono, neón y hierro (2 %).
Estructura y partes del Sol
El Sol es una estrella esférica, con un ligero achatamiento en sus polos,
fruto de su movimiento de rotación.
Su estructura se compone de las siguientes capas:
Núcleo. Es la región más profunda del Sol, que ocupa una quinta parte del
total de la estrella: unos 139.000 kilómetros de su radio. Es allí donde tiene
lugar la fusión nuclear que convierte el hidrógeno en helio.
Zona radiante. Es la capa que rodea al núcleo. Representa alrededor del
70 % del radio solar. La energía que se forma en el núcleo se mueve hacia
el exterior en forma de radiación.
Zona convectiva. Es la región donde los gases dejan de estar ionizados,
haciendo más difícil que la energía (en forma de fotones) escape hacia
afuera del Sol. Allí se generan corrientes ascendentes y descendentes de
gases, como en una marea interior.
Fotósfera. Es la parte visible del Sol, la que le da su aspecto brillante. Es
considerada la superficie de la estrella, y es donde aparecen las manchas
solares.
Cromósfera. Es la capa que se encuentra justo por encima de la fotósfera y
forma parte de la atmósfera solar. Posee alrededor de 10.000 kilómetros de
espesor y, vista durante un eclipse, tienen un tono rojizo exterior.
Corona solar. Es la capa más externa del Sol, en la que
la temperatura aumenta considerablemente respecto de las capas
interiores. Durante un eclipse total, se ve como un halo a su alrededor.
Temperatura del Sol
La temperatura del Sol varía enormemente entre sus capas internas y
externas. En el núcleo, donde ocurre la fusión nuclear, la temperatura
alcanza aproximadamente 15 millones de grados Celsius. Este calor es
fundamental para que los átomos de hidrógeno puedan fusionarse y generar
helio, lo que produce luz y calor, que luego se distribuye hacia las capas
exteriores.
A medida que la energía se desplaza hacia la fotósfera, la temperatura
disminuye a unos 5.500 grados. Sin embargo, vuelve a aumentar en la
corona solar, la capa más externa, y alcanza entre 1 y 3 millones de grados.
Esta elevación inesperada de temperatura en la corona es un misterio de la
naturaleza solar. Se cree que podría estar relacionada con la intensa
actividad magnética del Sol.