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Impulsores y herramientas de la expansión marítima

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T2: Génesis del descubrimiento

1. Los elementos impulsores


-​ Incentivos económicos: búsqueda de nuevos caladeros de pesca y de regiones de
alta producción de cereales y caña de azúcar; búsqueda de esclavos; y comercio
con oriente (plata/tejidos de seda y especias)
-​ Otros incentivos: la curiosidad y cercar al Islam estableciendo relaciones directas
con oriente

2. Los instrumentos de la expansión ultramarina


-​ Medios económicos: capitales genoveses y técnicas financieras
-​ Tecnología náutica: de las galeras a remos utilizadas en el Mediterráneo a las
carabelas y naos utilizados en el Atlántico
-​ Instrumentos de navegación: brújula (orientación), portulanos (mapas), astrolabios
(latitudes), correderas, sonda (profundidad) y corbetas (medir los nudos -velocidad-)

3. La Península Ibérica, punta de lanza de la expansión ultramarina


Los reinos ibéricos se sitúan en este momento con una serie de ventajas que propician su
expansión y conocimiento del mar atlántico:
-​ Amplios litorales atlánticos
-​ Reúne en su costa el punto de partida y llegada de las grandes corrientes de vientos
y corrientes marinas
-​ Tradición de lucha contra el Islam
-​ Poder estatal fuerte capaz de coordinar las empresas y aportar capitales

Desde el siglo XIV se producen los viajes en el atlántico. Castilla comenzará su expansión
conquistando las islas Canarias. Estas ya habían sido divisadas por Lancelotto Malocello en
1339, pero será el genovés Joan de Bethencourt (1404) quien, en nombre de Castilla,
conquiste parte del archipiélago. En el [Link] se producirá una expansión por la costa
africana, entre los cabos Nun y Bojador (se funda Sta. Cruz de la Mar Pequeña, en
Marruecos). Así se inician las “cabalgadas” en África, expediciones en las que se
capturaban esclavos que luego servían de mano de obra en las islas.
Portugal se convierte en una potencia marítima con sus grandes viajes y conquistas
marinas. A inicios del siglo XV llegan a Ceuta (1415) y se asientan en Madeira (1420) y
Azores (1430). En 1434, durante el reinado de Enrique “el Navegante”, superan el C.
Bojador (26º 6’) y Gil Eanes consigue la “volta” (descubriendo la forma de usar las corrientes
para volver desde la costa africana a Portugal). Posteriormente se produce la expansión
hacia el sur por el río Senegal (16º) entrando en contacto con los deseados esclavos y el
oro del interior. En 1456 se llega a Cabo Verde (8º LN)

A mitad de siglo se produce la rivalidad luso-castellana por el mar. El Papa como agente
católico mediador, promulgando en 1455 la bula Romanus Pontifex, que reserva a Portugal
las tierras descubiertas al sur del cabo Bojador a cambio de su evangelización, y en 1456 la
bula Inter Caetera, que reconoce la intención lusa de llegar a la India bordeando África. En
1475 continúa la expansión portuguesa con la costa de Malagueta, Costa de Marfil, Costa
de Oro y Costa de los Esclavos.

Entre 1474 y 1479 se produce la Guerra de Sucesión Castellana, que enfrentaba a Juana
“la Beltraneja" (lado Portugues y “legítimo”) VS. Isabel (que es su tía y además la ilegitima
reina según las costumbres, apoyada por Aragoneses). El fin de la Guerra lleva al Tratado
de Alcaçovas-Toledo de 1479-80, donde Portugal reconoce a Isabel como reina de Castilla y
logró que se reconociera su soberanía sobre los archipiélagos de Azores, Madeira y Cabo
Verde, así como todas las tierras africanas “que se hallaran y conquistasen de las islas
Canaria para abaxo contra Guinea”. Por su parte, Castilla se adjudicó las islas Canarias (28º
LN) y se comprometió a evitar que sus súbditos navegasen por las zonas reservadas a
Portugal

Castilla ocupa todas las Canarias (Alonso Fernández de Lugo), indispensable en la ruta a
América y laboratorio para la conquista del Nuevo Mundo. Mientras, Portugal, en 1488, con
Bartolomeu Días dobla el cabo de las Tormentas o de Buena Esperanza, quedando
únicamente enlazar con la India; en marzo 1493 llega a Lisboa Colón desde las Antilla
(aunque él cree que desde la India); y en 1497 se lleva a cabo la expedición de Vasco de
Gama a la India (Calcut)

4. ¿Existió un predescubrimiento?
Los vikingos alcanzaron, hacia el 860, las costas de Islandia (Thule) y, un siglo más tarde,
Eric el Rojo llegó a Groenlandia. Hacia el año 1000, un vikingo sin identificar se perdió
intentando llegar de Thule a Groenlandia y divisó unas costas que no le eran familiares. Eric
el Rojo envió navegantes a explorarlas, y estos debieron fundar un asentamiento en
Terranova. Las tierras se abandonaron cuando empezó a hacer frío.

La teoría del piloto anónimo: Varios cronistas del [Link] (Bartolomé de las Casas, Gonzalo
Fernández de Oviedo…) defendían que antes de Colón ya había habido un
“Predescubrimiento de América”. Según su teoría, un náufrago moribundo que logró llegar a
Portugal después de haber sido impulsado por los vientos alisios hacia América y por los del
Oeste hacia Europa, informó a Colón de que existían tierras al otro lado del Océano. Un
argumento que apoyaría esto serían las propias Capitulaciones de Santa Fe, en las que se
detallan los títulos y poderes que éstos otorgan a Colón "en alguna satisfacción de lo que ha
descubierto en las mares océanas". Este "ha descubierto", en pasado en lugar de en futuro,
llevó a Juan Manzano a creer en el pre-descubrimiento. Hay quienes dicen que fue un error
del copista, pero no parece probable. Es sospechosa la seguridad que demostró Colón al
navegar entre las Antillas, y la rapidez con la que encontró los vientos favorables para
volver, lo cual era mucho más difícil (a los navegantes españoles les llevó 40 años encontrar
el “tornaviaje” para regresar de las Filipinas a México). En cualquier caso, no hay evidencias
que afirmen ni desmientan esta teoría.

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