Urano: Características y Datos Clave
Urano: Características y Datos Clave
Buscar en Wikipedia
Buscar
Donaciones
Crear una cuenta
Acceder
Contenidos ocultar
Inicio
Historia
Órbita y rotación
Características físicas
Atmósfera
Anillos planetarios
Magnetósfera
Clima
Formación
Satélites de Urano
Exploración espacial de Urano
Urano en la cultura
Véase también
Fuentes
Enlaces externos
Urano (planeta)
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
Artículo bueno
Urano ⛢
0.51 (geom.)[2]
Composición corteza Véanse datos como el radio polar de 24 973 ± 20 km
3.929 Tierras[6]
Características atmosféricas
Presión 120 kPa[8][9][10][11]
Temperatura
Mínima59 Kelvin (−214,2 °C)
Media 68 Kelvin (−205,2 °C)
Máxima N/A K
Nubes 55 Kelvin (−218,2 °C)[9]
Composición
Hidrógeno 83 %
Helio 15 %
Metano 1.99 %
Amoníaco 0.01 %
Etano 0.00025 %
Acetileno 0.00001 %
Monóxido de carbono Trazas
Sulfuro de hidrógeno Trazas
Hidrógeno deuterido (HD)[12]
Cuerpo celeste
Anterior Saturno
Siguiente Neptuno
Urano es similar en composición a su vecino Neptuno, y los dos tienen una composición
diferente de los otros dos gigantes gaseosos (Júpiter y Saturno). Por ello, los astrónomos a veces
los clasifican en una categoría diferente, los gigantes helados. La atmósfera de Urano, aunque es
similar a la de Júpiter y Saturno por estar compuesta principalmente de hidrógeno y helio,
contiene una proporción superior tanto de «hielo»[nota 4] como de agua, amoníaco y metano,
junto con trazas de hidrocarburos.[9][nota 5] Posee la atmósfera planetaria más fría del sistema
solar, con una temperatura mínima de 49 K (−224 °C). Asimismo, tiene una estructura de nubes
muy compleja, acomodada por niveles, donde se cree que las nubes más bajas están compuestas
de agua y las más altas de metano.[9] En contraste, el interior de Urano se encuentra compuesto
principalmente de hielo y roca.
Como los otros planetas gigantes, Urano tiene un sistema de anillos, una magnetosfera y
numerosos satélites. El sistema de Urano tiene una configuración única respecto a los otros
planetas puesto que su eje de rotación está muy inclinado, casi hasta su plano de revolución
alrededor del Sol. Por lo tanto, sus polos norte y sur se encuentran donde la mayoría de los otros
planetas tienen el ecuador.[14] Vistos desde la Tierra, los anillos de Urano dan el aspecto de que
rodean el planeta como una diana, y que los satélites giran a su alrededor como las agujas de un
reloj, aunque en 2007 y 2008, los anillos aparecían justo de lado. El 24 de enero de 1986, las
imágenes del Voyager 2 mostraron a Urano como un planeta sin ninguna característica especial
de luz visible e incluso sin bandas de nubes o tormentas asociadas con los otros gigantes.[14]
Sin embargo, los observadores terrestres han visto señales de cambios de estación y un aumento
de la actividad meteorológica en los últimos años a medida que Urano se acerca a su
equinoccio. Las velocidades del viento en Urano pueden llegar o incluso sobrepasar los 250 m/s
(900 km/h).[15]
Historia
Descubrimiento
Artículo principal: Descubrimiento de Urano
Urano ya se había observado en muchas ocasiones antes de su descubrimiento como planeta,
pero generalmente se había confundido con una estrella. La observación más antigua de la que
se tiene referencia data de 1690 cuando John Flamsteed observó el planeta al menos seis veces,
catalogándolo como «34 Tauri». El astrónomo francés Pierre Charles Le Monnier, observó a
Urano al menos en doce ocasiones entre 1750 y el 1769,[16] e incluso en cuatro noches
consecutivas. Para el año 1738 el astrónomo inglés John Bevis dibujó al planeta Urano como
tres estrellas en posiciones sucesivas, en su atlas «Uranographia Britannica», dichas
observaciones fueron hechas entre los meses de mayo y julio de 1738, sin embargo Bevis no
detectó los rasgos de planeta. A raíz de las distintas observaciones hechas a estas fechas se les
conoce en la Astronomía como la era de los predescubrimientos.
Sir William Herschel observó el planeta el 13 de marzo de 1781 mientras estaba en el jardín de
su casa ubicada en 19 New King Street en el pueblo de Bath (Condado de Somerset),[17]
aunque en un principio (el 26 de abril de 1781) reportó que se trataba de un «cometa».[18]
Herschel «se dedicó a hacer una serie de observaciones sobre el paralaje de las estrellas fijas»,
[19] utilizando un telescopio diseñado por él mismo.[20][nota 6]
Escribió en su diario «En el cuartil cerca de ζ Tauri […] o bien [una] estrella nebulosa o quizá
un cometa».[21] El 17 de marzo escribió, «Busqué el cometa o estrella nebulosa y he
descubierto que es un cometa puesto que ha cambiado de lugar».[22] Cuando presentó su
descubrimiento en la Royal Society, continuó afirmando que había descubierto un cometa a la
vez que lo comparaba implícitamente con un planeta:[23]
El aumento que tenía puesto cuando vi por primera vez el planeta era de 227. Por mi
experiencia sé que los diámetros de las estrellas fijas no se magnifican proporcionalmente en
aumentos mayores, como hacen los planetas, por tanto ahora coloco los aumentos de 460 y 932,
y creo que el diámetro del cometa ha incrementado en proporción a los aumentos, como debería
ser suponiendo que no se tratase de una estrella fija, mientras que los diámetros de las estrellas
con las que la he comparado no han incrementado con la misma proporción. Además, como el
cometa estaba aumentado mucho más de lo que daba su luz, aparecía borroso y poco definido
con esta magnificación, mientras que las estrellas conservaban el lustre y definición que sabía
de muchos miles de observaciones que conservarían. Los acontecimientos posteriores han
mostrado que mis suposiciones eran bien fundadas, demostrando que es el cometa que hemos
observado últimamente.
Herschel notificó su descubrimiento a Nevil Maskelyne que, desconcertado, le respondió el 23
de abril: «No sé cómo llamarlo. Es igual de posible que sea un planeta regular moviéndose en
una órbita casi circular alrededor del sol como un cometa moviéndose en una elipsis muy
excéntrica. Todavía no le he visto ninguna cola».[24]
Mientras que Herschel continuaba describiendo prudentemente su nuevo objeto como cometa,
otros astrónomos ya habían empezado a sospechar que no lo era. El astrónomo ruso Anders
Johan Lexell estimó que su distancia era 18 veces la distancia entre el Sol y la Tierra, y no se
había observado ningún cometa con un perihelio que llegara a cuatro veces la distancia Sol-
Tierra.[25] El astrónomo berlinés Johann Elert Bode describió el descubrimiento de Herschel
como «una estrella móvil que podría ser un objeto parecido a un planeta desconocido hasta
ahora, que circula más allá de la órbita de Saturno».[26] Bode concluyó que su órbita
prácticamente circular era más propia de un planeta que de un cometa.[27]
Pronto se aceptó universalmente la idea de que el nuevo objeto era en sí un nuevo planeta. En
1783, el mismo Herschel reconoció este hecho al presidente de la Royal Society Joseph Banks:
«Según la observación de los astrónomos más eminentes de Europa parece que la nueva estrella,
que yo tuve el honor de señalarles el marzo de 1781, es un planeta primario de nuestro sistema
solar».[28] En reconocimiento a su contribución, el rey Jorge III concedió a Herschel una renta
anual de doscientas libras a condición de que se trasladara a Windsor para que la familia real
tuviese la posibilidad de mirar el planeta a través de sus telescopios.[29]
Nombre
Maskelyne pidió a Herschel «que hiciera el favor a toda la comunidad astronómica de llamar su
planeta, que es completamente vuestro, por el descubrimiento del que estamos en deuda con
usted».[30] En respuesta a la petición de Maskelyne, Herschel decidió nombrar el objeto
«Georgium Sidus» (la estrella de Jorge) en honor a su nuevo patrocinador, el rey Jorge III.[31]
Explicó su decisión en una carta a Joseph Banks:[28]
En las fabulosas épocas de los tiempos antiguos los nombres de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter
y Saturno fueron los nombres para los Planetas, porque eran los nombres de sus héroes y
divinidades principales. En la era actual, una más filosófica, apenas sería permisible recurrir al
mismo método y llamarlo Juno, Palas, Apolo o Minerva al nuevo cuerpo celestial. La primera
consideración de cualquier evento concreto, o incidencia notable, parece ser su cronología: si en
cualquier tiempo futuro se pidiera, ¿cuándo se descubrió este último Planeta? La respuesta más
satisfactoria sería decir, 'Durante el reinado del Rey Jorge tercero'.
Sin embargo, el nombre no perduró más allá de Gran Bretaña. Lalande, un astrónomo francés,
propuso llamarlo Herschel en honor a su descubridor;[32] el astrónomo sueco Erik Prosperin,
por su parte, propuso el nombre de «Neptuno» para el nuevo planeta descubierto, algo que
secundaron muchos de sus colegas con la idea de conmemorar a la Marina Real británica en el
curso de la revolución estadounidense llamando al nuevo planeta «Neptuno Jorge III» o
«Neptuno de Gran Bretaña».[33] Finalmente fue el astrónomo alemán Johann Elert Bode quien
acuñó y optó por la versión latinizada del dios del cielo de la mitología griega «Urano», padre
de Crono (cuyo equivalente romano daba nombre a Saturno), aduciendo que ya que Saturno era
el padre de Júpiter, lo más lógico era que el nuevo planeta tomara nombre a su vez del padre de
Saturno.[29][34][35] En 1789, Martin Klaproth, amigo de Bode de la Academia de Ciencias de
Francia, llamó el elemento que había descubierto hacía poco «uranio», a favor de la opción de
Bode.[36] Finalmente se optó por «Urano», sin embargo, el HM Nautical Almanac siguió
listándolo como «Georgium Sidus» hasta el año 1850.[34]
Nomenclatura
Urano es el único planeta cuyo nombre deriva tanto de un personaje de la mitología griega
como de la mitología romana; del griego «Οὐρανός» y latinizándose como «Ūranus».[37] El
adjetivo de Urano es «uraniano».[38] El símbolo astronómico de Urano se representa como . Es
un híbrido entre los símbolos del planeta Marte y el Sol, puesto que Urano era dios y
personificación misma del cielo en la mitología griega, el cual creían dominado por los poderes
combinados del Sol y de Marte.[39] El símbolo astrológico, sin embargo es , sugerido por
Lalande en 1784. En una carta a Herschel, Lalande lo describía como «un globe surmonté par la
première lettre de votre nom» («un globo coronado por la primera letra de su apellido»).[32] En
las lenguas de China, Vietnam, Japón y Corea la traducción literal del nombre del planeta es «la
estrella reina del cielo» (天王星) en japonés y chino.[40][41]
Órbita y rotación
Urano gira alrededor del Sol una vez cada 84 años terrestres. Su distancia media al Sol es de
unos 3000 millones de kilómetros (aproximadamente 20 ua).
Urano da una vuelta al Sol cada 84.01 años terrestres. Su distancia media con el Sol es de
aproximadamente 3000 millones de kilómetros (unas 20 UA) (2 870 990 000 km). La intensidad
de la luz del Sol en Urano es más o menos 1/400 que en la Tierra.[42] Sus elementos orbitales
fueron calculados por primera vez en 1783 por Pierre-Simon Laplace.[43] Con el tiempo,
empezaron a aparecer discrepancias entre las órbitas observadas y las que se habían predicho, y
en 1841, John Couch Adams fue el primero en proponer que las diferencias podían deberse a la
atracción gravitatoria de un planeta desconocido. En 1845, Urbain Le Verrier comenzó una
búsqueda independiente en cuanto a las perturbaciones orbitales de Urano. El 23 de septiembre
de 1846, Johann Gottfried Galle encontró un nuevo planeta, llamado después Neptuno, casi en
la misma posición que había predicho Le Verrier.[44]
Su período sinódico es de 370 días, de modo que, cada año, la oposición se produce con unos 5
días de retraso respecto al año anterior. Visto desde la Tierra el movimiento aparente de Urano
respecto del fondo de estrellas es directo excepto cerca de la oposición. Urano parecerá entrar
en movimiento retrógrado unos 76 días antes de la oposición y permanecerá así durante un
período de aproximadamente 152 días,[45] moviéndose aparentemente hacia atrás un ángulo de
4° antes de volver al movimiento directo.
El período rotacional del interior de Urano es de 17 horas y 14 minutos. Sin embargo, al igual
que en todos los planetas gigantes, la parte superior de la atmósfera experimenta vientos muy
fuertes en la dirección de la rotación. De hecho, en algunas latitudes, como por ejemplo
alrededor de dos tercios de la distancia entre el ecuador y el polo sur, las características visibles
de la atmósfera se mueven mucho más rápido, haciendo una rotación entera en tan poco tiempo
como 14 horas.[46]
Visibilidad
Características físicas
Composición y estructura interna
Mientras que el modelo descrito antes es más o menos estándar, no es el único, otros modelos
también concuerdan con las observaciones. Por ejemplo, si hubiera cantidades sustanciales de
hidrógeno y material rocoso mezcladas en el manto helado, la masa total de hielos en el interior
sería menor, y, por tanto, la masa total de rocas e hidrógeno sería mayor. Los datos disponibles
en la actualidad no permiten que la ciencia determine qué modelo es el correcto.[56] La
estructura interior fluida de Urano significa que no tiene superficie sólida. La atmósfera gaseosa
hace una transición gradual hacia las capas líquidas internas.[8] Sin embargo, por conveniencia,
se describe un esferoide oblato de revolución, donde la presión es de 1 bar (100 kPa), y se
designa como «superficie». Tiene un radio ecuatorial y polar de 25 559 ± 4 y 24 973 ± 20 km,
respectivamente.[6] Esta superficie se considerará como punto cero de altitud en este artículo.
Calor interno
El calor interno de Urano parece ser más bajo que la de los otros planetas gigantes, en términos
astronómicos tiene un flujo térmico bajo.[15][59] Todavía no se esclarece el por qué la
temperatura interna de Urano es tan baja. Neptuno, que es prácticamente idéntico a Urano en
tamaño y composición, irradia 2.61 veces más energía hacia el espacio de la que recibe del Sol.
[15] Urano, en contraste, apenas irradia calor. La potencia total irradiada por Urano en la parte
infrarroja lejana del espectro (es decir, el calor) es 01:06 ± 12:08 veces la energía solar
absorbida en su atmósfera.[9][60] De hecho, el flujo térmico de Urano es solamente de 0.042 ±
0.047 W/m², que es más bajo que el flujo térmico interno de la Tierra (aproximadamente 0.075
W/m²).[60] La temperatura más baja registrada en la tropopausa de Urano es de 49 K (−224 °C),
haciendo de Urano el planeta más frío del sistema solar.[9][60]
Una de las hipótesis para esta discrepancia es que cuando Urano recibió el impacto que provocó
su elevada inclinación axial, el evento le hizo expeler la mayor parte de su calor primigénico,
agotando la temperatura de su núcleo.[61] Otra hipótesis es que existe algún tipo de barrera en
las capas superiores de Urano que impide que el calor del núcleo llegue a la superficie.[8] Por
ejemplo, puede haber convección en un conjunto de capas de composición diferente, que
inhiben el transporte de calor hacia arriba.[9][60]
Atmósfera
Artículo principal: Atmósfera de Urano
Composición
La composición de la atmósfera de Urano es diferente que la de Urano entero, ya que consiste
principalmente de hidrógeno molecular y helio.[9] La fracción molar de helio, por ejemplo, el
número de átomos de helio por molécula de gas, es de 0.15 ± 0.03[11] en la troposfera superior,
que corresponde a una fracción de masa de 12:26 ± 0.05.[9][60] Este valor es muy próximo a la
fracción de masa de helio protosolar de 0.275 ± 0.01,[64] indicando que el helio no se depositó
en el centro del planeta contrariamente al resto de los gigantes gaseosos.[9] El tercer
componente más abundante en la atmósfera de Urano es el metano (CH4).[9] El metano tiene
bandas de absorción prominentes en la banda de luz visible y casi infrarroja (IR), que dan el
color aguamarina o cian a Urano.[9] Las moléculas de metano representan el 2.3 % de la
atmósfera por fracción molar bajo la cubierta de nubes de metano en el nivel de presión de 1.3
bar (130 kPa), lo que representa de 20 a 30 veces la abundancia de carbono encontrados en el
sol.[9][10][65] La tasa de mezcla[nota 7] es mucho menor en la atmósfera superior debido a su
temperatura extremadamente baja, que disminuye el nivel de saturación y provoca que el
metano excedente se congele y salga.[66] La abundancia de compuestos menos volátiles como
amoníaco, agua o ácido sulfhídrico en la atmósfera interior es poco conocida. Sin embargo,
probablemente también es más elevada que en el Sol.[9][67] Además del metano, se encuentran
cantidades residuales de varios hidrocarburos en la estratosfera de Urano, que se cree que han
sido producidos a partir del metano mediante fotólisis inducida por la radiación ultravioleta
(UV) del sol.[68] Esto incluye al etano (C2H6), acetileno (C2H2), metilacetileno (CH3C2H),
poliacetileno (C2HC2H).[66][69][70] La espectroscopia también ha descubierto trazas de vapor
de agua, monóxido de carbono y dióxido de carbono en la atmósfera superior, que solo se
pueden haber originado desde una fuente externa como el polvo de los cometas.[69][70][71]
Tropósfera
La troposfera es la parte más baja y densa de la atmósfera y se caracteriza por una disminución
de la temperatura con la altitud.[9] La temperatura cae desde unos 320 K en la base de la
troposfera nominal (−300 km) hasta 53 K en 50 km.[62][65] Las temperaturas en la región
superior más fría de la troposfera (la tropopausa) varía entre los 49 y 57 K según la latitud
planetaria.[9][59] La región de la tropopausa es responsable de la gran mayoría de las emisiones
térmicas en el infrarrojo lejano del planeta, determinando así su temperatura efectiva de 59.1 ±
0.3 K.[59][60]
Se cree que la troposfera tiene una estructura de nubes altamente compleja; se cree que se
pueden encontrar nubes de agua en el rango de presiones de 50 a 100 bar (5 a 10 MPa), nubes
de hidrosulfuro de amonio en el rango de 20 a 40 bar (2 a 4 MPa), nubes de amoníaco o sulfuro
de hidrógeno entre 3 y 10 bar (0.3 a 1 MPa) y finalmente nubes altas de metano que se han
detectado directamente en el rango de 1 a 2 bar (0.1 a 0.2 MPa).[9][10][62][72] La troposfera es
una parte muy dinámica de la atmósfera, con vientos fuertes, nubes brillantes, y cambios
estacionales, que se comentarán más abajo.[15]
Atmósfera superior
La capa media de la atmósfera de Urano es la estratosfera, donde la temperatura aumenta en
general con la altitud desde 53 K en la tropopausa hasta entre 800 y 850 K en la base de la
termosfera.[63] El calentamiento de la estratosfera se debe a la absorción de radiación solar
ultravioleta e infrarroja por el metano y otros hidrocarburos,[73] que se forman en esta parte de
la atmósfera como resultado de la fotólisis del metano.[68] El calor también llega por
conducción desde la termosfera.[73] Los hidrocarburos ocupan una capa relativamente estrecha
en altitudes entre 100 y 280 km, que corresponden con un rango de presiones de 10 a 0.1 bar
(1000 a 10 kPa) y temperaturas entre 75 y 170 K.[66][69] Los hidrocarburos más abundantes
son el metano, el acetileno y el etano con tasas de mezcla alrededor de 10-7 en relación con el
hidrógeno. La tasa de mezcla del monóxido de carbono es similar en estas altitudes.[66][69][71]
Los hidrocarburos más pesados y el dióxido de carbono tienen tasas de mezcla inferiores en tres
órdenes de magnitud.[70] La tasa de abundancia de agua es alrededor de 7 × 10−9.[70] El etano
y el acetileno tienden a condensarse en la parte inferior, más fría, de la estratosfera y la
tropopausa (por debajo del nivel de 10 mBar) formando capas de niebla o bruma,[68] que
pueden ser responsables en parte del aspecto liso de Urano. Sin embargo, la concentración de
hidrocarburos en la estratosfera de Urano por encima de la niebla es significativamente más baja
que en las estratosferas de los otros planetas gigantes.[66][74]
Anillos planetarios
Artículo principal: Anillos de Urano
Anillos δ, γ, η, β y α
Anillo ε
Comparación de los anillos de Urano mediante luz dispersada hacia adelante y retrodispersada.
Anillo 1986U2R
Un esquema con color intensificado de los anillos interiores derivado de las imágenes del
Voyager 2.
Urano, como los otros planetas gigantes del sistema solar tiene un sistema de anillos. El sistema
anular de Urano fue el segundo en ser descubierto en el sistema solar tras el de Saturno.[78] Las
partículas que componen los anillos son muy oscuras, y tienen tamaños desde micrómetros
hasta fracciones de metro.[14] Actualmente se conocen 13 anillos, de los cuales el más brillante
es el anillo ε. Todos los anillos (menos dos) son extremadamente estrechos, teniendo algunos
anillos tan solo unos cuantos kilómetros de anchura. Principalmente está compuesto por cuerpos
grandes, de 0.2-20 m de diámetro. No obstante, algunos anillos son ópticamente delgados. Los
anillos son probablemente bastante recientes, consideraciones dinámicas indican que no se
formaron junto con Urano. La materia de los anillos puede haber sido parte de un satélite (o
satélites) que fue hecho añicos por impactos a alta velocidad. De los numerosos trozos de
escombros generados por estos impactos, solo sobrevivieron algunas pocas partículas en un
número limitado de zonas estables que corresponden a los anillos actuales.[78][79]
Magnetósfera
Antes de la llegada del Voyager 2, no se habían tomado medidas de la magnetosfera de Urano.
Los astrónomos esperaban que el campo magnético de Urano estuviera alineado con el viento
solar, ya que entonces se alinearía con los polos del planeta que se encuentran sobre la eclíptica.
[89]
Las observaciones del Voyager revelaron que el campo magnético es también anormal en su
posición y características ya que su origen no se encuentra en el centro geométrico del planeta, y
además el eje magnético está inclinado 59° respecto del eje de rotación.[89][90] De hecho, el
dipolo magnético está desplazado hacia el polo sur de rotación en casi un tercio del radio
planetario.[89] Esta geometría inusual tiene como resultado una magnetosfera altamente
asimétrica, donde la fuerza del campo magnético en la superficie del hemisferio sur puede llegar
a ser tan baja como en 0.1 gauss (10 μT), mientras que en el hemisferio norte puede llegar a los
1.1 gauss (110 μT).[89] El campo medio en la superficie es de 0.23 gauss (23 μT).[89] En
comparación, el campo magnético de la Tierra tiene aproximadamente la misma fuerza en
ambos polos, y su «ecuador magnético» es prácticamente paralelo al ecuador geográfico.[90] El
momento dipolar magnético de Urano es cincuenta veces el de la Tierra.[89][90] El campo
magnético de Neptuno también está desplazado de forma similar, lo que sugiere que esto sea
una característica común de los gigantes de hielo.[90] Una hipótesis es que, a diferencia de los
campos magnéticos de los planetas terrestres y los gigantes gaseosos, que se generan dentro de
sus núcleos, los campos magnéticos de los gigantes de hielo son generados por movimiento en
zonas relativamente poco profundas, como el océano de agua-amoniaco.[58][91]
La magnetosfera de Urano contiene partículas cargadas: protones y electrones con una pequeña
cantidad de iones H2+.[90][92] No se han detectado iones más pesados. Muchas de estas
partículas probablemente proceden de la corona atmosférica, que contiene temperaturas
demasiado calientes.[92] Las energías de los iones y electrones pueden llegar a 4 y 1.2 MeV
(megaelectronvoltios), respectivamente.[92] La densidad de iones de baja energía (por debajo
de 1 kiloelectronvoltio) en la magnetosfera interior es alrededor de 2 cm−3.[94] La población de
partículas está afectada fuertemente por los satélites de Urano que barren la magnetosfera
dejando huecos detectables.[92] El flujo de partículas es lo suficientemente alto para causar que
se oscurezcan o se erosionen las superficies del satélite en un margen de tiempo muy rápido (en
términos astronómicos) de 100 000 años.[92] Esta puede ser la causa de la coloración
uniformemente oscura de los satélites y los anillos.[79] Urano tiene auroras relativamente bien
desarrolladas, que se ven como arcos brillantes alrededor de los dos polos magnéticos.[74] Sin
embargo, al contrario de las de Júpiter, las auroras de Urano parecen insignificantes para el
balance de energía de la termosfera planetaria.[77]
Clima
En longitudes de ondas ultravioletas y visibles, la atmósfera de Urano es notablemente lisa
comparada con los otros gigantes gaseosos, incluso con Neptuno, con quien se parece bastante
en otros aspectos.[15] Cuando el Voyager 2 sobrevoló Urano en 1986, observó un total de diez
formas de nubes en el planeta entero.[14][95] Una explicación propuesta sobre por qué hay tan
pocas es que el calor interno de Urano es bastante bajo en comparación con la de los otros
planetas gigantes. La temperatura más baja registrada en la tropopausa de Urano es de 49 K,
haciendo de Urano el planeta más frío del sistema solar, incluso más frío que Neptuno.[9][60]
Sin embargo, en los años 90, el número de formas de nubes brillantes observadas creció
considerablemente, en parte gracias a la disponibilidad de nuevas técnicas de procesamiento de
imágenes en alta resolución.[15] La mayoría se encontraron en el hemisferio norte a medida que
se iba haciendo visible.[15] Una primera explicación —que las nubes brillantes son más fáciles
de identificar en la parte oscura del planeta, mientras que en el hemisferio sur el collar brillante
los enmascara— se demostró que era incorrecta: sin duda, el número de formas había
aumentado considerablemente.[99][100] Sin embargo hay diferencias entre las nubes de cada
hemisferio. Las nubes septentrionales son más pequeñas, más definidas y más brillantes.[100]
Asimismo, parece que están situadas en una altitud más elevada.[100] El tiempo de vida de las
nubes puede diferir en varios órdenes de magnitud. Algunas nubes pequeñas duran horas,
mientras que al menos una nube meridional parece que ha persistido desde la época del vuelo
del Voyager.[15][95] Observaciones recientes también han descubierto que las formas de las
nubes de Urano tienen muchas cosas en común con las de Neptuno.[15] Por ejemplo, las
manchas oscuras frecuentes en Neptuno no se habían observado nunca en Urano antes de 2006,
cuando se obtuvo la primera imagen de este tipo.[101] Se especula que Urano se va pareciendo
cada vez más a Neptuno durante la estación equinoccial.[102]
Variación estacional
Durante un periodo corto de tiempo, desde marzo hasta mayo de 2004, apareció una miríada de
nubes grandes en la atmósfera de Urano, dándole un aspecto parecido a Neptuno.[100][104] Se
observaron velocidades de viento récord de 229 m/s (824 km/h) y una tormenta persistente que
se conoció como «Fuego Artificiales del Cuatro de Julio».[95] El 23 de agosto de 2006,
investigadores del Instituto de Ciencias del Espacio de Boulder, Colorado y de la Universidad
de Wisconsin observaron una mancha oscura en la superficie de Urano, dando a los astrónomos
más datos sobre la actividad atmosférica del planeta.[101] No se conoce exactamente por qué se
produce este aumento repentino de actividad, pero parece que la inclinación extrema del eje
tiene como resultado variaciones estacionales extremas en el tiempo atmosférico.[49][102]
Determinar la naturaleza de esta variación estacional es difícil porque hace menos de 84 años
(que equivalen a un año uraniano) que hay datos fiables sobre la atmósfera de Urano. Sin
embargo, se han hecho algunos descubrimientos. La fotometría a lo largo de medio año
uraniano (desde los años 50) ha mostrado una variación regular del brillo en dos bandas
espectrales, con los máximos durante los solsticios y los mínimos durante los equinoccios.[105]
Se ha observado una variación periódica similar, con máximos durante los solsticios, a las
medidas para microondas de la parte más profunda de la troposfera que empezaron en los años
1960.[106] Las medidas de la temperatura estratosférica, que empezaron los años 1970 también
mostraron valores máximos en torno al solsticio de 1986.[73] Se cree que la mayor parte de esta
variabilidad ocurre debido a cambios en la geometría de la observación.[99]
Sin embargo, hay razones para creer que se producen cambios estacionales físicos en Urano.
Mientras que se sabe que el planeta tiene una región polar brillante al sur, el polo norte es más
amortiguado, lo que es incompatible con el modelo de cambio estacional descrito antes.[102]
Durante el anterior solsticio septentrional de 1944, Urano exhibió niveles elevados de claridad,
lo que sugiere que el polo norte no ha sido siempre tan oscuro.[105] Esta información implica
que el polo visible gana claridad antes del solsticio y oscurece después del equinoccio.[102] Los
análisis detallados de los datos en el espectro visible y el de microondas revelaron que los
cambios periódicos de brillo no son completamente simétricos alrededor de los solsticios, lo que
también indica un cambio en los patrones de albedo meridionales.[102] Finalmente, en la
década de los 90, mientras Urano se alejaba del solsticio, el Hubble y telescopios terrestres
revelaron que el casquete ubicado en el polo sur se oscurecía de forma evidente (excepto el
collar del sur, que continuó brillando),[97] mientras que el hemisferio norte demuestra cada vez
más actividad,[95] como formaciones de nubes y vientos más fuertes, aumentando pues las
expectativas de que se aclare pronto.[100] Este hecho ocurrió en 2007, cuando el planeta pasaba
por un equinoccio: surgiendo un débil collar en el polo norte, mientras que el collar ubicado en
el sur llegó a ser casi invisible, aunque el perfil del viento zonal se mantuvo ligeramente
asimétrico, con vientos más fuertes en el norte con respecto al sur.[98]
El mecanismo de los cambios físicos aún no está claro.[102] Cerca de los solsticios de verano e
invierno, los hemisferios de Urano son alternativamente o bien totalmente encarados hacia los
rayos del Sol, o bien de cara al espacio profundo. Se cree que la aclaración del hemisferio
iluminado por el Sol es el resultado del espesamiento de las nubes de metano y de las capas de
niebla situados en la troposfera.[97] El collar brillante de la latitud de −45° también está
conectado con nubes de metano.[97] Otros cambios en la región del polo sur se pueden explicar
por cambios en las capas bajas de nubes.[97] La variación en la emisión de microondas del
planeta es causada probablemente por los cambios en la circulación profunda troposférica,
porque las nubes y la niebla gruesa del polo deben inhibir la convección.[107] Ahora que llegan
los equinoccios de primavera y otoño en Urano, las dinámicas están cambiando, y puede volver
a haber convección.[95][107]
Formación
Artículo principal: Formación y evolución del sistema solar
Muchos investigadores argumentan que las diferencias entre los gigantes gaseosos y los
gigantes helados se extienden a su formación.[108][109] Se cree que el sistema solar se formó a
partir de una bola de gas gigante que daba vueltas conocida como nebulosa presolar. La mayor
parte del gas, principalmente hidrógeno y helio, formó el Sol, mientras que las partículas de
polvo se juntaron para formar los primeros protoplanetas. A medida que los planetas crecían,
algunos de ellos fueron capaces de agrupar suficiente materia como para que su gravedad
capturara los gases restantes de la nebulosa presolar.[108][109] Cuanto más gas acumulaban,
más grandes se hacían; conforme su tamaño aumentaba, más gas podían acumular hasta que se
llegaba a un punto crítico, y entonces su tamaño comenzó a crecer exponencialmente. Los
gigantes helados, con solo unas pocas masas terrestres de gas nebular, nunca lograron este punto
crítico.[108][109][110] Simulaciones recientes de migración planetaria sugieren que los dos
gigantes helados se formaron más cerca del Sol que sus posiciones actuales, y se movieron
hacia el exterior después de su formación. Esta hipótesis explica el modelo de Niza.[108]
Entre los satélites, Ariel parece que es el que tiene la superficie más joven, con menos cráteres
de impacto, mientras que la de Umbriel parece la más antigua.[14][79] Miranda tiene cañones
de falla de 20 km de profundidad, niveles en terraza, y una variación caótica en las edades y
características de la superficie.[14] Se cree que la actividad geológica antigua de Miranda era
provocada por calentamiento gravitatorio en un momento en que su órbita era más excéntrica
que la actual, probablemente debido a una resonancia orbital de 3:1 con respecto a Umbriel que
aún existe.[113] El origen más probable de las coronas del satélite, que parecen circuitos de
carreras, son procesos de extensión asociados con diapiros ascendientes.[114][115] De manera
similar, se cree que Ariel había estado en resonancia 4:1 con Titania.[116]
El 26 de julio de 2006 con la cámara avanzada ACS del Telescopio Espacial Hubble, se logró
realizar una imagen compuesta en tres longitudes de onda del infrarrojo cercano, de un tránsito
del satélite natural de Urano, Ariel, que pasa junto con su sombra por el disco de este planeta,
por encima de sus nubes altas de color verde-azulado. Aunque estos «tránsitos» de satélites
sobre el disco son frecuentes en Júpiter, los satélites de Urano rara vez muestran sombras en la
superficie del mismo planeta; recordemos que en Urano, su eje gira casi exactamente sobre el
plano orbital, por lo cual durante el curso de una órbita alrededor del Sol, primero un polo de
Urano es iluminado y después de cuarenta y dos años el otro.[118]
Urano en la cultura
En la pseudociencia astrológica, el planeta Urano () es el planeta regente de Acuario. Ya que
Urano es de color cian y está asociado con la electricidad, el color azul eléctrico, que se parece
al cian, se asocia al signo Acuario.[124] (Ver Urano en la Astrología)
El Uranio, elemento químico descubierto en 1789 por el químico alemán Martin Heinrich
Klaproth, fue nombrado tras el descubrimiento del planeta Urano.
Urano, el hechicero, es un movimiento de la obra de Gustav Holst, The Planets, escrita entre los
años 1914 y 1916.
La Operación Urano, fue una exitosa operación militar de la Segunda Guerra Mundial liderada
por el ejército soviético, para recuperar Stalingrado, que supuso un momento decisivo en la
guerra contra las fuerzas armadas alemanas.
Véase también
Ver el portal sobre Sistema solar Portal:Sistema solar. Contenido relacionado con Sistema solar.
Sistema solar
Anillos de Urano
Satélites de Urano:
Titania (satélite)
Oberón (satélite)
Umbriel
Ariel (satélite)
Miranda (satélite)
Planeta (astrología)#Urano
Colonización del sistema solar externo#Urano
Anexo:Planetas del sistema solar
Anexo:Datos de los planetas y objetos redondeados del sistema solar
Atmósfera de Urano
Fuentes
Notas
Los elementos orbitales tienen como referencia el baricentro del sistema de Urano, y son los
valores en la época J2000. Se dan las cantidades del baricentro porque, a diferencia del centro
planetario, no experimentan cambios apreciables diariamente debido al movimiento de las
lunas.
Referido al nivel de 1 bar de presión atmosférica.
Calculado usando datos de Seidelmann, 2007.
El término «hielos» hace referencia a los volátiles; que son elementos químicos; o que incluso
pueden ser compuestos químicos, que comparten un punto de volatilidad relativamente bajo y
que están asociados con las cortezas terrestres y las atmósferas de los planetas y los satélites.
Ejemplos de estos elementos —o ya sease compuestos— son el nitrógeno, agua, dióxido de
carbono, amoníaco, hidrógeno, metano y dióxido de azufre.
En química analítica, las trazas son una cantidad minúscula de una sustancia en una mezcla.
Inicialmente se le acuñó el nombre de «Georgium Sidus» (la estrella de Jorge) en honor al rey
que acababa de perder las colonias británicas en América, pero había ganado una estrella. Es, de
hecho, el único planeta cuyo nombre se deriva de una figura de la mitología griega (su
homólogo romano es Caelus). Hacia 1827, Urano era el nombre más utilizado para el planeta
incluso en Gran Bretaña.
La taza de mezcla se define como el número de moléculas de un compuesto por molécula de
hidrógeno.
Referencias
Espenak, Fred (2005). «Twelve Year Planetary Ephemeris: 1995 - 2006». NASA. Archivado
desde el original el 5 de diciembre de 2012. Consultado el 14 de junio de 2007.
Williams, Dr. David R. (31 de enero de 2005). «Uranus Fact Sheet». NASA. Consultado el 10
de agosto de 2007.
«The MeanPlane (Invariable plane) of the Solar System passing through the barycenter». 13 de
abril de 2009. Archivado desde el original el 20 de abril de 2009. Consultado el 10 de abril de
2009. (Véase también Solex 10 escrito por Aldo Vitagliano)
Yeomans, Donald K. (13 de julio de 2006). «HORIZONS System». NASA JPL. Consultado el
8 de agosto de 2007.
Seligman, Courtney. «Rotation Period and Day Length». Consultado el 13 de agosto de 2009.
Seidelmann, P. Kenneth; Archinal, B. A.; A’hearn, M. F.; et al. (2007). «Report of the
IAU/IAGWorking Group on cartographic coordinates and rotational elements: 2006». Celestial
Mech. Dyn. Astr. 90: 155-180. Bibcode:2007CeMDA..98..155S. doi:10.1007/s10569-007-9072-
y.
Munsell, Kirk (14 de mayo de 2007). «NASA: Solar System Exploration: Planets: Uranus:
Facts & Figures». NASA. Consultado el 25 de febrero de 2016.
Podolak, M.; Weizman, A.; Marley, M. (1995). «Comparative models of Uranus and Neptune».
Planet. Space Sci. 43 (12): 1517-1522. Bibcode:1995P&SS...43.1517P. doi:10.1016/0032-
0633(95)00061-5.
Lunine, Jonathan. I. (1993). «The Atmospheres of Uranus and Neptune». Annual Review of
Astronomy and Astrophysics 31: 217-263. Bibcode:1993ARA&A..31..217L.
doi:10.1146/[Link].31.090193.001245.
Lindal, G.F.; Lyons, J.R.; Sweetnam, D.N.; et al. (1987). «The Atmosphere of Uranus: Results
of Radio Occultation Measurements with Voyager 2». J. Of Geophys. Res. 92: 14987-15001.
Bibcode:1987JGR....9214987L. doi:10.1029/JA092iA13p14987.
Conrath, B. et al. (1987). «The helium abundance of Uranus from Voyager measurements».
Journal of Geophysical Research 92: 15003-15010. Bibcode:1987JGR....9215003C.
doi:10.1029/JA092iA13p15003.
Feuchtgruber, H.; Lellouch, E.; B. Bezard; et al. (1999). «Detection of HD in the atmospheres
of Uranus and Neptune: a new determination of the D/H ratio». Astronomy and Astrophysics
341: L17-L21. Bibcode:1999A&A...341L..17F.
«MIRA's Field Trips to the Stars Internet Education Program». Monterey Institute for Research
in Astronomy. Archivado desde el original el 11 de agosto de 2011. Consultado el 27 de agosto
de 2007.
Smith, B.A.; Soderblom, L. A.; Beebe, A.; et al. (1986). «Voyager 2 in the Uranian System:
Imaging Science Results». Science 233 (4759): 97-102. Bibcode:1986Sci...233...43S. PMID
17812889. doi:10.1126/science.233.4759.43.
Sromovsky, L.A.; Fry, P.M. (2005). «Dynamics of cloud features on Uranus». Icarus 179: 459-
483. Bibcode:2005Icar..179..459S. doi:10.1016/[Link].2005.07.022.
Dunkerson, Duane. «Uranus—About Saying, Finding, and Describing It». [Link].
Archivado desde el original el 11 de agosto de 2011. Consultado el 17 de abril de 2007.
«Bath Preservation Trust». Consultado el 29 de septiembre de 2007.
William Herschel; Watson, Dr. (1781). «Account of a Comet, By Mr. Herschel, F. R. S.;
Communicated by Dr. Watson, Jun. of Bath, F. R. S». Philosophical Transactions of the Royal
Society of London 71: 492-501. Bibcode:1781RSPT...71..492H. ISSN 0261-0523.
doi:10.1098/rstl.1781.0056.
«Journal of the Royal Society and Royal Astronomical Society I», 30, citado en Miner, p. 8.
Account of a Comet, por Mr. Herschel, F. R. S.; comunicado por el Dr. Watson, Jun. de Bath, F.
R. S., Philosophical Transactions of the Royal Society of London, Vol. 71, pp. 492-501.
Royal Astronomical Society MSS W.2/1.2, 23; citado en Miner, p. 8.
Royal Astronomical Society MSS Herschel W.2/1.2, 24, citado en Miner, p. 8.
Journal of the Royal Society and Royal Astronomical Society 1, 30; citado en Miner, p. 8.
Royal Astronomical Society MSS Herschel W1/13.M, 14; citado en Miner, p. 8.
A. J. Lexell (1783). «Recherches sur la nouvelle planete, decouverte par M. Herschel &
nominee Georgium Sidus». Acta Academia Scientarum Imperialis Petropolitanae (1): 303-329.
Johann Elert Bode, Berliner Astronomisches Jahrbuch, p. 210, 1781; citado en Miner, p. 11.
Miner, p. 11.
Dreyer, J. L. E., (1912). The Scientific Papers of Sir William Herschel 1. Royal Society and
Royal Astronomical Society. p. 100. ISBN 1843710226.
Miner, p. 12.
Royal Astronomical Society MSS Herschel W.1/12.M, 20; citado en Miner, p. 12.
«Voyager at Uranus». Nasa Jpl 7 (85): 400-268. 1986. Archivado desde el original el 10 de
febrero de 2006.
Francisca Herschel (1917). «The meaning of the symbol H+o for the planet Uranus». The
Observatory. Bibcode:1917Obs....40..306H.
A. J. Lexell (1783). «Recherches sur la nouvelle planete, decouverte par M. Herschel &
nominee Georgium Sidus». Acta Academia Scientarum Imperialis Petropolitanae (1): 303-329.
Littmann, Mark (2004). Planets Beyond: Discovering the Outer Solar System. Courier Dover
Publications. pp. 10-11. ISBN 0-4864-3602-0.
Daugherty, Brian. «Astronomy in Berlin». Brian Daugherty. Archivado desde el original el 11
de agosto de 2011. Consultado el 24 de mayo de 2007.
James Finch (2006). «The Straight Scoop on Uranium». [Link]: The online chemical
resource. Archivado desde el original el 18 de octubre de 2012. Consultado el 30 de marzo de
2009.
«Uranus». Oxford English Dictionary (2 edición). 1989.
«Uranian, a.² and n.1». Oxford English Dictionary (2 edición). 1989.
«Planet symbols». NASA Solar System exploration. Archivado desde el original el 9 de abril de
2015. Consultado el 4 de agosto de 2007.
«Sailormoon Terms and Information». The Sailor Senshi Page. Archivado desde el original el
11 de agosto de 2011. Consultado el 5 de marzo de 2006.
«Asian Astronomy 101». Hamilton Amateur Astronomers 4 (11). 1997. Archivado desde el
original el 18 de octubre de 2012. Consultado el 5 de agosto de 2007.
«Next Stop Uranus». 1986. Consultado el 9 de junio de 2007.
George Forbes (1909). «History of Astronomy». Archivado desde el original el 7 de noviembre
de 2015. Consultado el 7 de agosto de 2007.
O'Connor, J J and Robertson, E F (1996). «Mathematical discovery of planets». Consultado el
13 de junio de 2007.
La web de Física. «Planeta estacionario, en movimiento retrógrado y en movimiento directo.
Cálculo». Consultado el 1 de diciembre de 2022.
Peter J. Gierasch and Philip D. Nicholson (2004). «Uranus». NASA World Book. Archivado
desde el original el 27 de diciembre de 2010. Consultado el 9 de junio de 2007.
Lawrence Sromovsky (2006). «Hubble captures rare, fleeting shadow on Uranus». University
of Wisconsin Madison. Archivado desde el original el 20 de julio de 2011. Consultado el 9 de
junio de 2007.
Hammel, Heidi B. (5 de septiembre de 2006). «Uranus nears Equinox.» (PDF). Archivado
desde el original el 25 de febrero de 2009.
«Hubble Discovers Dark Cloud In The Atmosphere Of Uranus». Science Daily. Consultado el
16 de abril de 2007.
Bergstralh, Jay T.; Miner, Ellis; Matthews, Mildred (1991). Uranus. pp. 485-486. ISBN
0816512086.
«Report of the IAU/IAG working group on cartographic coordinates and rotational elements of
the planets and satellites: 2000». IAU. 2000. Archivado desde el original el 16 de julio de 2012.
Consultado el 13 de junio de 2007.
«Cartographic Standards» (PDF). NASA. Archivado desde el original el 11 de agosto de 2011.
Consultado el 13 de junio de 2007.
«Coordinate Frames Used in MASL». 2003. Archivado desde el original el 4 de diciembre de
2004. Consultado el 13 de junio de 2007.
Nowak, Gary T. (2006). «Uranus: the Threshold Planet of 2006». Archivado desde el original el
27 de septiembre de 2007. Consultado el 14 de junio de 2007.
Jacobson, R.A.; Campbell, J.K.; Taylor, A.H.; Synnott, S.P. (1992). «The masses of Uranus and
its major satellites from Voyager tracking data and Earth-based Uranian satellite data». The
Astronomical Journal 103 (6): 2068-2078. Bibcode:1992AJ....103.2068J. doi:10.1086/116211.
Podolak, M.; Podolak, J.I.; Marley, M.S. (2000). «Further investigations of random models of
Uranus and Neptune». Planet. Space Sci. 48: 143-151. Bibcode:2000P&SS...48..143P.
doi:10.1016/S0032-0633(99)00088-4.
Faure, Gunter; Mensing, Teresa (2007). «Uranus: What Happened Here?». En Faure, Gunter;
Mensing, Teresa M., ed. Introduction to Planetary Science. Springer Netherlands.
doi:10.1007/978-1-4020-5544-7_18.
Atreya, S.; Egeler, P.; Baines, K. (2006). «Water-ammonia ionic ocean on Uranus and
Neptune?» (PDF). Geophysical Research Abstracts 8: 05179. Archivado desde el original el 5
de febrero de 2012. Consultado el 17 de agosto de 2011.
Hanel, R.; Conrath, B.; Flasar, F.M.; et al. (1986). «Infrared Observations of the Uranian
System». Science 233 (4759): 70-74. Bibcode:1986Sci...233...70H. PMID 17812891.
doi:10.1126/science.233.4759.70.
Pearl, J.C.; Conrath, B.J.; Hanel, R.A.; Pirraglia, J.A. (1990). «The Albedo, Effective
Temperature, and Energy Balance of Uranus as Determined from Voyager IRIS Data». Icarus
84: 12-28. Bibcode:1990Icar...84...12P. doi:10.1016/0019-1035(90)90155-3.
David Hawksett (2005). «Ten Mysteries of the Solar System: Why is Uranus So Cold?».
Astronomy Now: 73.
dePater, Imke; Romani, Paul N.; Atreya, Sushil K. (1991). «Possible Microwave Absorption in
by H2S gas Uranus’ and Neptune’s Atmospheres» (PDF). Icarus 91: 220-233.
Bibcode:1991Icar...91..220D. doi:10.1016/0019-1035(91)90020-T.
Herbert, Floyd; Sandel, B.R.; Yelle, R.V.; et al. (1987). «The Upper Atmosphere of Uranus:
EUV Occultations Observed by Voyager 2» (PDF). J. Of Geophys. Res. 92: 15093-15109.
Bibcode:1987JGR....9215093H. doi:10.1029/JA092iA13p15093.
Lodders, Katharin (2003). «Solar System Abundances and Condensation Temperatures of the
Elements». The Astrophysical Journal 591: 1220-1247. Bibcode:2003ApJ...591.1220L.
doi:10.1086/375492.
Tyler, J.L.; Sweetnam, D.N.; Anderson, J.D.; et al. (1986). «Voyger 2 Radio Science
Observations of the Uranian System: Atmosphere, Rings, and Satellites». Science 233 (4759):
79-84. Bibcode:1986Sci...233...79T. PMID 17812893. doi:10.1126/science.233.4759.79.
Bishop, J.; Atreya, S.K.; Herbert, F.; Romani, P. (1990). «Reanalysis of Voyager 2 UVS
Occultations at Uranus: Hydrocarbon Mixing Ratios in the Equatorial Stratosphere» (PDF).
Icarus 88: 448-463. Bibcode:1990Icar...88..448B. doi:10.1016/0019-1035(90)90094-P.
dePater, Imke; Romani, Paul N.; Atreya, Sushil K. (1989). «Uranius Deep Atmosphere
Revealed» (PDF). Icarus 82 (12): 288-313. Bibcode:1989Icar...82..288D. doi:10.1016/0019-
1035(89)90040-7.
Summers, Michael E.; Strobel, Darrell F. (1989). «Photochemistry of the Atmosphere of
Uranus». The Astrophysical Journal 346: 495-508. Bibcode:1989ApJ...346..495S.
doi:10.1086/168031.
Burgorf, Martin; Orton, Glenn; van Cleve, Jeffrey; et al. (2006). «Detection of new
hydrocarbons in Uranus' atmosphere by infrared spectroscopy». Icarus 184: 634-637.
Bibcode:2006Icar..184..634B. doi:10.1016/[Link].2006.06.006.
Encrenaz, Therese (2003). «ISO observations of the giant planets and Titan: what have we
learnt?». Planet. Space Sci. 51: 89-103. Bibcode:2003P&SS...51...89E. doi:10.1016/S0032-
0633(02)00145-9.
Encrenaz, Th.; Lellouch, E.; Drossart, P. (2004). «First detection of CO in Uranus» (PDF).
Astronomy & Astrophysics 413: L5-L9. Bibcode:2004A&A...413L...5E. doi:10.1051/0004-
6361:20034637. Consultado el 5 de agosto de 2007.
Atreya, Sushil K.; Wong, Ah-San (2005). «Coupled Clouds and Chemistry of the Giant Planets
– a Case for Multiprobes». Space Sci. Rev. 116: 121-136. Bibcode:2005SSRv..116..121A.
doi:10.1007/s11214-005-1951-5.
Young, Leslie A.; Bosh, Amanda S.; Buie, Marc; et al. (2001). «Uranus after Solstice: Results
from the 1998 November 6 Occultation» (PDF). Icarus 153: 236-247.
Bibcode:2001Icar..153..236Y. doi:10.1006/icar.2001.6698.
Herbert, Floyd; Sandel, Bill R. (1999). «Ultraviolet Observations of Uranus and Neptune».
Planet. Space Sci. 47: 1119-1139. Bibcode:1999P&SS...47.1119H. doi:10.1016/S0032-
0633(98)00142-1.
Trafton, L.M.; Miller, S.; Geballe, T.R.; et al. (1999). «H2 Quadrupole and H3+ Emission from
Uranus: the Uranian Thermosphere, Ionosphere, and Aurora». The Astrophysical Journal 524:
1059-1023. Bibcode:1999ApJ...524.1059T. doi:10.1086/307838.
Encrenaz, Th.; Drossart, P.; Orton, G.; et al. (2003). «The rotational temperature and column
density of H+3 in Uranus» (PDF). Planetary and Space Science 51: 1013-1016.
Bibcode:2003P&SS...51.1013E. doi:10.1016/[Link].2003.05.010.
Lam, Hoanh An; Miller, Steven; Joseph, Robert D.; et al. (1997). «Variation in the H+3
emission from Uranus». The Astrophysical Journal 474: L73-L76.
Bibcode:1997ApJ...474L..73L. doi:10.1086/310424.
Esposito, L.W. (2002). «Planetary rings». Reports on Progress in Physics 65: 1741-1783.
Bibcode:2002RPPh...65.1741E. ISBN 0521362229. doi:10.1088/0034-4885/65/12/201.
«Voyager Uranus Science Summary». NASA/JPL. 1988. Consultado el 9 de junio de 2007.
Uranus rings were seen in 1700s (‘Los anillos de Urano fueron avistados en el siglo XVIII)’.
BBC News. 19 de abril de 2007. Consultado el 19 de abril de 2007.
«Uranus rings 'were seen in 1700s'». BBC News. 19 de abril de 2007. Consultado el 19 de abril
de 2007.
«Did William Herschel Discover The Rings Of Uranus In The 18th Century?». [Link].
2007. Consultado el 20 de junio de 2007.
Elliot, J. L.; Dunham, E.; Mink, D. (1977). «The rings of Uranus». Cornell University.
Consultado el 9 de junio de 2007.
Showalter, Mark R.; Lissauer, J. J.; French, R. G. et al. (2008). «The Outer Dust Rings of
Uranus in the Hubble Space Telescope». American Astronomical Society. Consultado el 30 de
mayo de 2008.
«NASA's Hubble Discovers New Rings and Moons Around Uranus». Hubblesite. 2005.
Consultado el 9 de junio de 2007.
dePater, Imke; Hammel, Heidi B.; Gibbard, Seran G.; Showalter Mark R. (2006). «New Dust
Belts of Uranus: Two Ring, red Ring, Blue Ring». Science 312 (5770): 92-94.
Bibcode:2006Sci...312...92D. PMID 16601188. doi:10.1126/science.1125110.
Sanders, Robert (6 de abril de 2006). «Blue ring discovered around Uranus». UC Berkeley
News. Consultado el 3 de octubre de 2006.
Stephen Battersby (2006). «Blue ring of Uranus linked to sparkling ice». NewScientistSpace.
Archivado desde el original el 15 de marzo de 2012. Consultado el 9 de junio de 2007.
Ness, Norman F.; Acuna, Mario H.; Behannon, Kenneth W.; et al. (1986). «Magnetic Fields at
Uranus». Science 233 (4759): 85-89. Bibcode:1986Sci...233...85N. PMID 17812894.
doi:10.1126/science.233.4759.85.
Russell, C.T. (1993). «Planetary Magnetospheres». Rep. Prog. Phys. 56: 687-732.
Bibcode:1993RPPh...56..687R. doi:10.1088/0034-4885/56/6/001.
Stanley, Sabine; Bloxham, Jeremy (2004). «Convective-region geometry as the cause of
Uranus’ and Neptune’s unusual magnetic fields» (PDF). Letters to Nature 428 (6979): 151-153.
Bibcode:2004Natur.428..151S. PMID 15014493. doi:10.1038/nature02376. Archivado desde el
original el 7 de agosto de 2007. Consultado el 5 de agosto de 2007.
Krimigis, S.M.; Armstrong, T.P.; Axford, W.I.; et al. (1986). «The Magnetosphere of Uranus:
Hot Plasma and radiation Environment». Science 233 (4759): 97-102.
Bibcode:1986Sci...233...97K. PMID 17812897. doi:10.1126/science.233.4759.97.
«Voyager: Uranus: Magnetosphere». NASA. 2003. Archivado desde el original el 11 de agosto
de 2011. Consultado el 13 de junio de 2007.
Bridge, H.S.; Belcher, J.W.; Coppi, B.; et al. (1986). «Plasma Observations Near Uranus: Initial
Results from Voyager 2». Science 233 (4759): 89-93. Bibcode:1986Sci...233...89B. PMID
17812895. doi:10.1126/science.233.4759.89.
Emily Lakdawalla (2004). «No Longer Boring: ‘Fireworks’ and Other Surprises at Uranus
Spotted Through Adaptive Optics». The Planetary Society. Archivado desde el original el 25 de
mayo de 2006. Consultado el 13 de junio de 2007.
Hammel, H.B.; de Pater, I.; Gibbard, S.; et al. (2005). «Uranus in 2003: Zonal winds, banded
structure, and discrete features» (PDF). Icarus 175: 534-545. Bibcode:2005Icar..175..534H.
doi:10.1016/[Link].2004.11.012. Archivado desde el original el 25 de octubre de 2007.
Consultado el 20 de agosto de 2011.
Rages, K.A.; Hammel, H.B.; Friedson, A. J. (2004). «Evidence for temporal change at Uranus’
south pole». Icarus 172: 548-554. Bibcode:2004Icar..172..548R.
doi:10.1016/[Link].2004.07.009.
Sromovsky, L.A.; Fry, P.M.; Hammel, H.B.; et al., W.M.; De Pater, I.; Rages, K.A.; Showalter,
M.R.; Van Dam, M.A. (2009). «Uranus at equinox: Cloud morphology and dynamics». Icarus
203 (1): 265-286. Bibcode:2009Icar..203..265S. doi:10.1016/[Link].2009.04.015.
Karkoschka, Erich (2001). «Uranus’ Apparent Seasonal Variability in 25 HST Filters». Icarus
151: 84-92. Bibcode:2001Icar..151...84K. doi:10.1006/icar.2001.6599.
Hammel, H.B.; de Pater, I.; Gibbard, S.G.; et al. (2005). «New cloud activity on Uranus in
2004: First detection of a southern feature at 2.2 µm» (PDF). Icarus 175: 284-288.
Bibcode:2005Icar..175..284H. doi:10.1016/[Link].2004.11.016. Archivado desde el original el
27 de noviembre de 2007. Consultado el 20 de agosto de 2011.
Sromovsky, L.; Fry, P.; Hammel, H.; Rages, K. «Hubble Discovers a Dark Cloud in the
Atmosphere of Uranus» (PDF). [Link]. Consultado el 22 de agosto de 2007.
Hammel, H.B.; Lockwood, G.W. (2007). «Long-term atmospheric variability on Uranus and
Neptune». Icarus 186: 291-301. Bibcode:2007Icar..186..291H.
doi:10.1016/[Link].2006.08.027.
Hammel, H.B.; Rages, K.; Lockwood, G.W.; et al. (2001). «New Measurements of the Winds
of Uranus». Icarus 153: 229-235. Bibcode:2001Icar..153..229H. doi:10.1006/icar.2001.6689.
Devitt, Terry (2004). «Keck zooms in on the weird weather of Uranus». University of
Wisconsin-Madison. Archivado desde el original el 9 de diciembre de 2006. Consultado el 24 de
diciembre de 2006.
Lockwood, G.W.; Jerzykiewicz, Mikołaj (2006). «Photometric variability of Uranus and
Neptune, 1950–2004». Icarus 180: 442-452. Bibcode:2006Icar..180..442L.
doi:10.1016/[Link].2005.09.009.
Klein, M.J.; Hofstadter, M.D. (2006). «Long-term variations in the microwave brightness
temperature of the Uranus atmosphere». Icarus 184: 170-180. Bibcode:2006Icar..184..170K.
doi:10.1016/[Link].2006.04.012.
Hofstadter, Mark D.; and Butler, Bryan J. (2003). «Seasonal change in the deep atmosphere of
Uranus». Icarus 165: 168-180. Bibcode:2003Icar..165..168H. doi:10.1016/S0019-
1035(03)00174-X.
Thommes, Edward W.; Duncan, Martin J.; Levison, Harold F. (1999). «The formation of
Uranus and Neptune in the Jupiter-Saturn region of the Solar System» (PDF). Nature 402
(6762): 635-638. Bibcode:1999Natur.402..635T. PMID 10604469. doi:10.1038/45185.
Brunini, Adrian; Fernandez, Julio A. (1999). «Numerical simulations of the accretion of Uranus
and Neptune». Plan. Space Sci. 47 (5): 591-605. Bibcode:1999P&SS...47..591B.
doi:10.1016/S0032-0633(98)00140-8.
Sheppard, Scott S.; Jewitt, David; Kleyna, Jan (2006). «An Ultradeep Survey for Irregular
Satellites of Uranus: Limits to Completeness». The Astronomical Journal 129: 518-525.
Bibcode:2005AJ....129..518S. arXiv:astro-ph/0410059. doi:10.1086/426329.
«Uranus». [Link]. Archivado desde el original el 11 de agosto de 2011. Consultado el
3 de julio de 2007.
Hussmann, Hauke; Sohl, Frank; Spohn, Tilman (2006). «Subsurface oceans and deep interiors
of medium-sized outer planet satellites and large trans-neptunian objects». Icarus 185: 258-273.
Bibcode:2006Icar..185..258H. doi:10.1016/[Link].2006.06.005.
Tittemore, W. C.; Wisdom, J. (1990). «Tidal evolution of the Uranian satellites III. Evolution
through the Miranda-Umbriel 3:1, Miranda-Ariel 5:3, and Ariel-Umbriel 2:1 mean-motion
commensurabilities». Icarus (Elsevier Science) 85 (2): 394-443. Bibcode:1990Icar...85..394T.
doi:10.1016/0019-1035(90)90125-S.
Pappalardo, R. T.; Reynolds, S. J., Greeley, R. (25 de junio de 1997). «Extensional tilt blocks
on Miranda: Evidence for an upwelling origin of Arden Corona». Journal of Geophysical
Research (Elsevier Science) 102 (E6): 13369-13380. Bibcode:1997JGR...10213369P.
doi:10.1029/97JE00802. Archivado desde el original el 27 de septiembre de 2012. Consultado el
18 de diciembre de 2011.
Chaikin, Andrew (16 de octubre de 2001). «Birth of Uranus' Provocative Moon Still Puzzles
Scientists». [Link]. ImaginovaCorp. Archivado desde el original el 8 de noviembre de
2001. Consultado el 7 de diciembre de 2007.
Tittemore, W.C. (1990). «Tidal Heating of Ariel». Icarus 87: 110-139.
Bibcode:1990Icar...87..110T. doi:10.1016/0019-1035(90)90024-4.
«Voyager: The Interstellar Mission: Uranus». JPL. 2004. Consultado el 9 de junio de 2007.
Hubble captes a rare eclipse on Uranus
Spiker, Linda. «Cassini Extended Missions». 1 de abril de 2008.
«Science Strategy | NASA Solar System Exploration». NASA Solar System Exploration.
Archivado desde el original el 21 de julio de 2011. Consultado el 10 de marzo de 2016.
«Missions Proposed to Explore Mysterious Tilted Planet Uranus». [Link]. Consultado el 10
de marzo de 2016.
Hofstadter et al., Mark. «The Case for a Uranus Orbiter». 2013.
Hofstadter, Mark (2009). «To Uranus on Solar Power and Batteries». 2009.
Derek, Parker (1972). Planetary Zodiac Library. New York: Mitchell Beazley/Ballantine.
Bibliografía
La exploración del espacio. Lain Nicolson, James Nicholls. Editorial Bruguera (1980). OCLC
432687585.
Historia breve del Universo. Ricardo Moreno Luquero. Ediciones Rialp (1998). ISBN 84-321-
3202-0.
Solar System Dynamics. Carl D. Murray, Stanley F. Dermott. Cambridge University Press
(2000). ISBN 0-521-57597-4.
Planets Beyond. Mark Littmann. Courier Dover Publications (2004). ISBN 0-486-43602-0.
Cosmos: una guía de campo. Giles Sparrow. RBA (2007). ISBN 978-84-7901-245-8.
Giant Planets of our Solar System. Atmosphere, Composition and Structure. Patrick G.J. Irvin.
Praxis (2009). ISBN 978-3-540-85157-8.
Enlaces externos
Multimedia en Commons.
Definiciones en Wikcionario.
The Uranian Ring System - Planetary Rings Node
Welcome to the Planets: Uranus
Vistas del sistema solar: Urano
NASA: Uranus Archivado el 27 de diciembre de 2010 en Wayback Machine.
Astronomía fácil con Hermes: Observación de Urano
SINC: Tres centauros persiguen a Urano por el sistema solar
Sistema solar
Estrella: Sol · Planetas: Mercurio - Venus - Tierra - Marte - Júpiter - Saturno - Urano - Neptuno
· Planetas enanos: Ceres - Plutón - Haumea - Makemake - Eris
Satélites: terrestres - marcianos - asteroidales - jovianos - saturnianos - uranianos - neptunianos
- plutonianos - haumeanos - eridianos
Meteoroides - Planetas menores (asteroides - cinturón de asteroides) - Centauros - Objetos
transneptunianos (cinturón de Kuiper - disco disperso) - Cometas - Nube de Oort
Control de autoridades
Proyectos WikimediaWd Datos: Q324Commonscat Multimedia: Uranus (planet) / Q324
IdentificadoresWorldCatVIAF: 316741874BNE: XX456633BNF: 121153821 (data)BNB:
000079425GND: 4062100-5LCCN: sh85141296NDL: 00576471NKC: ph118167NLI:
987007529650205171NARA: 10046641Diccionarios y enciclopediasBritannica: urlTreccani:
urlLugaresTGN: 7030641Identificadores médicosMeSH: D018540DeCS: 31989UMLS:
C0242757
Categoría: Urano
Esta página se editó por última vez el 4 oct 2025 a las 16:00.
El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0;
pueden aplicarse cláusulas adicionales. Al usar este sitio aceptas nuestros términos de uso y
nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, una organización sin ánimo de
lucro.
Política de privacidadAcerca de WikipediaLimitación de responsabilidadCódigo de
conductaDesarrolladoresEstadísticasDeclaración de cookiesVersión para móviles
Wikimedia Foundation
Powered by MediaWiki