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Blaise Pascal: Ciencia y Filosofía Cristiana

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Blaise Pascal

(Blaise o Blas Pascal; Clermont-Ferrand, Francia, 1623 -


París, 1662) Filósofo, físico y matemático francés. Genio
precoz y de clara inteligencia, su entusiasmo juvenil por la
ciencia se materializó en importantes y precursoras
aportaciones a la física y a las matemáticas. En su madurez,
sin embargo, se aproximó al jansenismo, y, frente al
racionalismo imperante, emprendió la formulación de una
filosofía de signo cristiano (truncada por su prematuro
fallecimiento), en la que sobresalen especialmente sus
reflexiones sobre la condición humana, de la que supo
apreciar tanto su grandiosa dignidad como su mísera insignificancia.

En Ruán comenzó Pascal a interesarse también por la física, en especial por la hidrostática,
y emprendió sus primeras experiencias sobre el vacío; intervino en la polémica en torno a la
existencia del horror vacui en la naturaleza y realizó importantes experimentos (en especial
el de Puy de Dôme en 1647) en apoyo de la explicación dada por Torricelli al
funcionamiento del barómetro.

Entretanto, en 1645 había abrazado el jansenismo, el movimiento reformista católico


iniciado por Jansenio que, basándose en la doctrina de San Agustín de Hipona sobre la
gracia y el pecado original, propugnaba un mayor rigorismo moral. Una enfermedad indujo
a Pascal a regresar a París en el verano de 1647. Los médicos le aconsejaron distracción e
inició un período mundano que terminó con su experiencia mística del 23 de noviembre de
1654, su segunda conversión; convencido de que el camino hacia Dios estaba en el
cristianismo y no en la filosofía, Blaise Pascal suspendió su trabajo científico casi por
completo.

Pocos meses antes, como testimonia su correspondencia con Fermat, se había ocupado de
las propiedades del triángulo aritmético hoy llamado de Pascal y que da los coeficientes de
los desarrollos de las sucesivas potencias de un binomio; su tratamiento de dicho triángulo
en términos de una «geometría del azar» convirtió a Pascal en uno de los fundadores del
cálculo matemático de probabilidades.

En 1658, al parecer con el objeto de olvidarse de un dolor de muelas, Pascal elaboró su


estudio de la cicloide, que resultó un importante estímulo en el desarrollo del cálculo
diferencial. Desde 1655 frecuentó el más importante centro jansenista, la abadía de Port-
Royal, en la que se había retirado su hermana Jacqueline en 1652. Tomó partido en favor de
Antoine Arnauld, el general de los jansenistas, y publicó anónimamente sus Provinciales
(1656-1657), conjunto de dieciocho cartas en las que defendió el jansenismo de los ataques
de los jesuitas.

El éxito de las cartas lo llevó a proyectar una apología de la religión cristiana; el deterioro
de su salud a partir de 1658 frustró, sin embargo, el proyecto, y las notas dispersas relativas
a él quedaron más tarde recogidas en sus famosos Pensamientos (Pensées sur la religion et
sur quelques autres sujets, 1669). Aunque Pascal rechazó siempre la posibilidad de
establecer pruebas racionales de la existencia de Dios, cuya infinitud consideró inabarcable
para la razón, admitió no obstante que esta última podía preparar el camino de la fe para
combatir el escepticismo.

Así, el sentido común nos indica que lo más lógico es obrar como si Dios existiese, pues el
beneficio que podemos obtener es infinitamente superior a toda posible pérdida. La famosa
apuesta de Pascal analiza la creencia en Dios en términos de apuesta sobre su existencia:
creyendo en Dios y observando una conducta virtuosa, podemos ganar la vida eterna; si el
hombre cree y finalmente Dios no existe, nada se pierde en realidad. Pero, por más que
razonemos, sólo se llega a la fe través del corazón, del sentimiento, en una iluminación
súbita que escapa a cualquier intento de elucidación lógica: «El corazón tiene razones que
la razón desconoce» es sin duda la más conocida frase de Blaise Pascal.

De este modo, la tensión de su pensamiento entre la ciencia y la religión quedó reflejada en


su admisión de dos principios del conocimiento: la razón (esprit géométrique), orientada
hacia las verdades científicas y que procede sistemáticamente a partir de definiciones e
hipótesis para avanzar demostrativamente hacia nuevas proposiciones, y el corazón (esprit
de finesse), que no se sirve de procedimientos sistemáticos porque posee un poder de
comprensión inmediata, repentina y total, en términos de intuición. En esta última se halla
la fuente del discernimiento necesario para elegir los valores en que la razón debe cimentar
su labor.

Pero es acaso en la captación de la naturaleza humana donde reside el aspecto que sentimos
como más moderno y perdurable de la obra de Pascal. El filósofo acepta tanto la grandeza
como la miseria del ser humano, y de hecho lo define por esta doble condición. El hombre
es incapaz de comprender tanto la inmensidad del universo como los diminutos mundos de
cada partícula de materia; no puede concebir ni el todo ni la nada; no es un ángel, pero
tampoco un animal; tiene nobles aspiraciones que no puede realizar. No obstante, pese a su
insignificancia, posee la razón, y con ella conoce el universo, y puede, al conocer sus
propias limitaciones, tender a Dios; el hombre no es más que un junco, una caña, pero es
una «caña pensante».

Raramente, sin embargo, se enfrenta el ser humano a su propia naturaleza. Ante las
cuestiones críticas de la existencia, ante la infelicidad inherente a su propia condición y
ante el avance inexorable de la muerte, el hombre se evade de sí mismo y busca el olvido
en la febril actividad de la vida cotidiana, ahuyentando así lo que más teme: el
aburrimiento. Nada es más insoportable para el hombre que carecer de proyectos, de
compromisos o de distracciones; porque entonces, detenido en medio del tedio, no puede
sino tomar conciencia de la vacuidad de su vida y sumirse en la angustia o la melancolía.
La conciencia de sí mismo, cualidad que lo distingue y enaltece, es también en el hombre
fuente de desdicha, al recordarle su pobre condición.

Pero tampoco la actividad resuelve nada, pues no tiene otro objetivo que acallar la
conciencia de la finitud y llegar inadvertidamente a la muerte: «Quienes juzgan muy poco
razonable que la gente se pase el día entero corriendo detrás de una liebre que se podría
haber comprado en el mercado, no entienden nada de la naturaleza humana. La liebre no
nos impide la visión de la muerte y de otras miserias, pero la caza sí puede hacerlo, porque
nos distrae». Por ese camino llega Pascal a inesperadas afirmaciones que sin embargo, a la
luz de su examen sobre la naturaleza humana, cobran un profundo sentido: «toda la
infelicidad de los hombres viene de una sola cosa: su incapacidad de permanecer
tranquilamente a solas en una habitación». Una capacidad que sí posee (y que a veces
envidiamos), por ejemplo, un gato, es decir, un ser no consciente.

Prensa hidráulica
La prensa hidráulica es un mecanismo conformado por vasos comunicantes impulsados por
pistones de diferentes áreas que, mediante una pequeña fuerza sobre el pistón de menor
área, permite obtener una fuerza mayor en el pistón de mayor área.

Función:
La prensa hidráulica es un mecanismo conformado por vasos comunicantes impulsados por
pistones de diferentes áreas que, mediante una pequeña fuerza sobre el pistón de menor
área, permite obtener una fuerza mayor en el pistón de mayor área. Los pistones son
llamados pistones de agua, ya que son hidráulicos.
Aplicabilidad al principio de pascal
La presión aplicada en un punto de un líquido contenido en un recipiente se transmite con
el mismo valor a cada una de las partes del mismo.
Este enunciado, obtenido a partir de observaciones y experimentos por el físico y
matemático francés Blas Pascal (1623-1662), se conoce como principio de Pascal.
La prensa hidráulica constituye la aplicación fundamental del principio de Pascal y también
un dispositivo que permite entender mejor su significado. Consiste, en esencia, en dos
cilindros de diferente sección comunicados entre sí, y cuyo interior está completamente
lleno de un líquido que puede ser agua o aceite. Dos émbolos de secciones diferentes se
ajustan, respectivamente, en cada uno de los dos cilindros, de modo que estén en contacto
con el líquido. Cuando sobre el émbolo de menor sección S1 se ejerce una fuerza F1 la
presión p1 que se origina en el líquido en contacto con él se transmite íntegramente y de
forma instantánea a todo el resto del líquido; por tanto, será igual a la presión p2 que ejerce
el líquido sobre el émbolo de mayor sección S2, es decir:
p1 = p2
con lo que:
y por tanto:
Si la sección S2 es veinte veces mayor que la S1, la fuerza F1 aplicada sobre el émbolo
pequeño se ve multiplicada por veinte en el émbolo grande.
La prensa hidráulica es una máquina simple semejante a la palanca de Arquímedes, que
permite amplificar la intensidad de las fuerzas y constituye el fundamento de elevadores,
prensas, frenos y muchos otros dispositivos hidráulicos de maquinaria industrial.
P1 = P2
P1, P2 = Presiones en 1 y en 2
F1, F2 = Fuerzas 1 y 2
S1, S2 = Superficies 1 y 2
Partes de una prensa hidráulica
Agarradera: Es una fuerza controlada para retener las orillas de la materia prima durante
las operaciones de embutido profundo. Es parecida al cojín amortiguador.
Altura de trabajo: Es la distancia desde el piso hasta la parte superior de la platina donde
se hace el trabajo.
Barrilete de la materia prima: Es una fuerza controlada para retener las orillas de la
materia prima durante las operaciones de embutido profundo. Es parecida al cojín
amortiguador.
Base de platina: Es una plana superficie torneada que sostiene la platina o los troqueles.
Cilindro: Es el ensamble total del cilindro, pistón, vástago, empaques y sellos. El diámetro
del pistón y la presión del aceite (fluido) son los elementos que determinan la fuerza
(tonelaje) que se da una prensa.
Claro de escote: (Presas tipo C) Es la distancia desde la línea del centro del vástago hasta
la estructura vertical detrás de la base de la platina. En esta distancia le sale el diámetro
máximo de la pieza más grande que se puede colocar para trabajar con el centro de la pieza
(materia prima) colocado (alineado) en el centro del vástago.
Claro máximo: Es el claro vertical desde la parte superior de la platina hasta la superficie
inferior del vástago en su posición más elevada. Se confunde a veces con el término de
“claro cerrado”. El claro cerrado es el claro encima de la base de la platina con el vástago a
toda profundidad. El “claro máximo” es la capacidad máxima vertical de la prensa.
Cojín hidráulico: Es un cilindro hidráulico o de aire colocado debajo de la platina y debajo
de la base de la platina que provee una uniformidad en la retención de la pieza en las
operaciones de embutido profundo. Los cojines también arrancan las piezas hechas por
fuera de la punzón adora o los troqueles. Pueden estar instalados solos o con una platina
móvil.
Control de distancia en reversa: Es un control interruptor limitador ajustable para calibrar
la profundidad de la carrera antes de volverse (subirse) (reversarse).
Control de la carrera: La longitud de la carrera puede ser controlada y calibrada de
cualquier tamaño entre los límites del cilindro. Los ajustes son: a la parte superior de la
carrera, al punto de pre-calibrado o al final (fondo) de la carrera.
Control de presión en reversa: Es un control ajustable para calibrar y mantener la fuerza a
la cual el vástago de la prensa se contramarcha.
Controles a dos manos: Es la manera más común de iniciar las prensas hidráulicas. Se
requiere oprimir los controles a la vez para bajar el vástago, así que es necesario que el
operador emplee las dos manos para manejar la máquina.
Estructura: Es el cuerpo principal de la prensa que consta de los cilindros y la superficie
en donde se hace el trabajo.
Extractor: Es un artificio que se usa para arrancar la pieza de la punzonadora o el troquel.
Intercambiador de calor: Es un aparato junto al embalse (depósito) de aceite para circular
el agua o el aire con el fin de mantener la temperatura al nivel adecuado.
La platina: Es una placa o estructura armada sobre la base de la platina que en la mayoría
de los modelos es una platina removible.
Plancha: Es una platina por lo común caliente, armada a una parte movible de la prensa.
Temporizador ajustable en carrera: Es un temporizador para calibrar el tiempo de
estancia del vástago a su profundidad de la carrera bajo presión. También se usa en
mantener el tiempo de una serie de operaciones de la prensa.

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