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Alienígenas en la cultura popular y real

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De los extraterrestres.

De hecho es notorio que en algunas obras de autores de dicho país, la


cultura descrita para los extraterrestres es sacada de alguna cultura terrestre real, o la imagen
que los autores y la sociedad estadounidense se hacen de dicha cultura. Extraterrestres
colectivistas donde la individualidad se sacrifica en pos del grupo, representaban veladamente
al Comunismo y su falta de individualismo. Actualmente, extraterrestres con culturas
teocráticas fundamentalistas hacen paralelos con la percibida amenaza terrorista de los
llamados grupos islámicos.

Características asociadas a los extraterrestres Una imagen frecuente en la cultura popular, el


cine y las historietas es una de la de extraterrestres de apariencia humanoide, como los
hombrecillos verdes de la ciencia ficción clásica o los grises popularizados por Encuentros en la
tercera fase y The X-Files.

Varias razones propician que en la cultura popular se le asocie frecuentemente una


representación humanoide a una forma extraterrestre inteligente, pese a que no haya razón
científica para suponerla probable. Ejemplo de ello es que en el caso de las películas, esta
representación simplifica el proceso de vestuario y maquillaje necesario para la representación
de uno de ellos; además, el diseño basado en rasgos y expresiones humanas reconocibles
favorece la estimulación de reacciones emocionales en el espectador. En este sentido la
reacción humana tiene similitudes con la que se experimenta ante los robots en cuyo caso una
mayor similitud física con el ser humano genera una mayor empatía, tal como demuestra la
teoría del valle inexplicable.

Es este sentido, a nivel psicológico es más fácil familiarizarse con un posible extraterrestre con
características físicas reconocibles como brazos y piernas, dos ojos, una nariz y una boca, así
también con aquel que posea un comportamiento reconocible tal como mostrar sus dientes en
casos de enojo o realizar muecas en situaciones de sorpresa, e igualmente sea más fácil
asociarlos inconscientemente como un ser inteligente, producto de la forma física similar a la
nuestra que se les otorga popularmente. Igualmente destaca que mientras más sean descritos
como seres semejantes a las características y apariencia humana, igualmente son descritos
como seres más pacíficos y de características angelicales; en cambio, mientras más sean
descritos como seres menos semejantes al ser humano, son además más descritos como seres
belicosos, terroríficos, malignos, etc…

[Link]

Una mirada escéptica al mundo extraterrestre

José Ramón Palacios Barreda


Recuerdo que de niño dedicaba mucho tiempo a divagar acerca del espacio. ¿Qué pasaría si
saliera de la Tierra y volara hacia arriba durante mucho tiempo? Me encantaban los programas
de televisión al respecto y devoraba los libros de ufología que tenía mi papá en su colección.
No obstante, con la edad llega la madurez, y con ella la habilidad para discernir algunas cosas
de nuestra peculiar conducta como especie.

Las civilizaciones alienígenas, con tecnología superior, parecían una respuesta lógica a los
“misterios” físicos hallados a lo largo de la historia. ¿Quién no fantaseó alguna vez acerca de
animales mitológicos? Es probable que el universo esté rebosando de vida, pero hasta ahora
solo hemos encontrado evidencia de ello en nuestro planeta. “La ausencia de evidencia no es
evidencia de ausencia”, decía Carl Sagan. Para los creyentes en los alienígenas a la Hollywood
la evidencia es irrelevante: son los científicos quienes no quieren aceptar el hecho.

El tema a tratar aquí, por si no ha quedado claro, es el de los alienígenas o extraterrestres, el


estereotipo de Hollywood y lo que probablemente sea cierto al respecto. Para echar a volar un
poco la imaginación, doy una lista de argumentos proalienígenas:

A) Los extraterrestres nos han visitado desde el inicio de los tiempos.

b) Ellos son los responsables de grandes construcciones antiguas, como Stonehenge, las
pirámides de Giza, los monolitos en la Isla de Pascua, etcétera.

c) Algunos alienígenas habitan entre nosotros disfrazados de humanos y hasta ocupan cargos
públicos.

d) Carl Sagan negó la existencia de extraterrestres porque lo amenazaron con cortarle el


financiamiento de su departamento en la

Universidad de Cornell.

e) La NASA esconde muchos secretos al respecto.

f) El gobierno estadounidense oculta los restos de tripulantes alienígenas accidentados en el


desierto de Nevada, en un área militar conocida como Área 51.

Los alienígenas a los que estamos acostumbrados son personajes de historias de ciencia ficción
que se encuentran en la literatura, música, radio, televisión y cine; otros, más elaborados, son
producto de las mentes cuasiempresariales de los fundadores de cultos tales como la llamada
cientología y Heaven’s Gate. Unos son fieles a su origen humano: dos brazos, dos piernas y una
cabeza; otros imitan la morfología de los insectos y sus, en apariencia, erráticos movimientos.

Parte de la creencia evoluciona al mismo ritmo que la tecnología. ¿Quién ganaría en una lucha
entre los alienígenas de El día de la independencia y los de La guerra de los mundos? Las
historias son geniales, pero son solo eso: historias. Algunas de esas narraciones abusan de su
lobby relacionando sus historias ficticias con hechos reales: Encuentros cercanos del tercer
tipo y su referencia a la desaparición del Vuelo 19, por ejemplo.

Alienígenas Americanos
(Editorial Planeta)
POR ALEJANDRO MACIELEDITORIAL DIRECTOR, LOS ANGELES
TIMES EN ESPAÑOL

¿Quién de nosotros no ha escuchado alguna historia de Objetos Voladores no


Identificados, mejor conocidos como OVNIs? Sin duda todos. Muchos son
escépticos y otros creen a pie juntillas en su existencia y en su presencia junto
a nosotros desde el inicio de las civilizaciones de América Latina.

Con eso como base, los chilenos Francisco Ortega y Juan Andrés Alfate,
escribieron el libro Alienígenas Ameericanos, donde hacen una extraordinaria
recopilación no sólo de los mitos fundacionales de la mayoría de las
civilizaciones de Latinoamérica, como mayas, incas, mapuches y otros
grupos, sino que también hacen un relato detallado de las similitudes que
encuentran a lo largo de la vasta geografía latinoamericana.

El objetivo del libro no es convencer a los lectores de la existencia del


fenómeno, porque se da por sentado su existencia. “Todas las evidencias están
ahí, desde los relatos prehispicos, hasta en los diarios de Cristóbal Colón y en
la época contemporánea”, dicen los autores.

“En realidad la idea es crear un ‘efecto fogata’, dice Juan Andrés Salfate.
“Como cuando se está alrededor de una fogata y se esuchan ese tipo de relatos
controversiales y apasionantes”.

La obra, que cuenta con una extensa bibliografía donde se pueden documentar
las fuentes de información, tiene un apartado, al inicio, en el que se explica
parte de la terminología del libro, como los diferentes tipos de encuentros con
extraterrestres que se han documentado a lo largo de la historia.

El libro está dividido en varias partes: Los alienígenas y nuestros ancestros y


la posibilidad de que los extraterrestres hayan dado ayuda y empuje
civilizatorio a las diferentes culturas prehispánicas. Los mayas, por ejemplo,
sabían la dimensión, la ubicación del centro de la galaxia, tierra sol y otro
cuerpo celestial y aceptan en sus textos que ‘los dioses nos lo contaron’. En
ese sentido una parte del libro tiene que ver con el sentido intervencionista en
el buen sentido de la palabra de los alienígenas.

Otra parte del libro tiene que ver con naves que se han estrellado en la tierra y
las evidencias que existen al respecto. Otra parte del libro argumenta que los
alienígenas han dirigido y asesorado a gobernantes de diferentes partes del
mundo. El otro apartado tiene que ver con personas comunes y corrientes y los
cambios que han sufrido en sus conciencias después de los encuentros.

A lo largo de las páginas los autores hacen referencias a fenómenos como el


de la virgen de Guadalupe, en el que, de acuerdo con los autores, antes de la
llegada de los españoles, los habitantes de la región ya veían luces y figuras
femeninas que relacionaban con la diosa Coatlicue en el cerro del Tepeyac,
por lo que fue muy fácil para los indígenas adaptar sus creencias con la fe
católica que llegó de la mano de los conquistadores.

“Pero, así como la virgen, hay muchos otros otros misterios a lo largo del
continente”, dicen los autores, y refieren el caso de las líneas de Nazca en
Perú o el Gigante de Atacama, en el norte de Chile.

Alienígenas Americanos es un libro que deja la sensación de que


efectivamente sabemos muy poco de este fenómeno que ha estado junto a
nosotros al parecer, desde el inicio de los tiempos. Se los recomiendo, tanto a
los aficionados al fenómeno OVNI, como a los incrédulos que tendrán la
oportunidad de explorar más de este fabuloso mundo de los alienígenas.

El Dato

Título: Alienígenas Americanos: La historia extraterrestre de nuestro


continente

Autores: Francisco Ortega y Juan Andrés Salfate

Editorial: Planeta

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