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Júpiter: El Gigante Gaseoso del Sistema Solar

jupiter

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Júpiter (planeta)

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Este aviso fue puesto el 17 de octubre de 2018.

Júpiter
Imagen compuesta de Júpiter tomada por la
sonda Cassini en diciembre del año 2000.

Descubrimiento

Fecha Conocido desde la antigüedad

Categoría Planeta

Orbita a Sol

Ascensión recta (α) 268,057 grados sexagesimales

Declinación (δ) 64,496 grados sexagesimales

Distancia estelar 588 000 000 kilómetros

Magnitud aparente −2.9

Elementos orbitales

Longitud del nodo 100.492°


ascendente

Inclinación 1.30530°

Argumento del periastro 275.066°


Semieje mayor 5.204267 au

Excentricidad 0.0487749764

Anomalía media 18.818°

Elementos orbitales derivados

Época J2000

Periastro o perihelio 4.950429 au

Apoastro o afelio 5.458104 au

Período orbital sideral 11 a 315 d 1.1 h

Período orbital sinódico 398.9 días

Velocidad orbital media 13.0697 km/s

Radio orbital medio 778 412 026 km


5.20336301 au

Satélites 97 confirmados1 [ ]

Características físicas

Masa 1.899 × 1027 kg

Volumen 1.4313 × 1015 km³

Densidad 1336 kg/m³ 2 [ ]

Área de superficie 6.41 × 1010 km²

Radio 71 492 kilómetros

Diámetro 142 984 km

Gravedad 24.79 m/s² 2 [ ]

Velocidad de escape 59.54 km/s


Periodo de rotación 9 h 55 min 30 s

Inclinación axial 3.12°

Magnitud absoluta -9.4

Albedo 0.52

Características atmosféricas

Temperatura Mínima 110 K


−163.15 °C

Media 152 K
−121.15 °C

Máxima 198 K
−75.15 °C

Composición Hidrógeno > 81 %

Helio > 17 %

Metano 0.1 %

Vapor de Agua 0.1 %

Amoníaco 0.02 %

Etano 0.0002 %

Fosfano 0.0001 %

Sulfuro de < 0.0001 %


hidrógeno

Cuerpo celeste

Anterior Marte

Siguiente Saturno
Comparación de Júpiter con la Tierra.

[editar datos en Wikidata]

Júpiter es el planeta más grande del sistema solar y el quinto en orden de lejanía
al Sol.3 Es un gigante gaseoso que forma parte de los denominados planetas
[ ]

exteriores. Recibe su nombre del dios romano Júpiter y los antiguos griegos le
daban el nombre Fenonte.4 Es uno de los objetos naturales más brillantes en
[ ]

un cielo nocturno despejado, superado solo por la Luna, Venus y algunas


veces Marte.5 [ ]

Se trata del planeta que ofrece un mayor brillo a lo largo del año dependiendo de
su fase. Es, además, después del Sol, el mayor cuerpo celeste del sistema solar,
con una masa casi dos veces y media de la de los demás planetas juntos (con una
masa 318 veces mayor que la de la Tierra y tres veces mayor que la de Saturno,
además de ser, en cuanto a volumen, 1321 veces más grande que la Tierra).
También es el planeta más antiguo del sistema solar, siendo incluso más antiguo
que el Sol; este descubrimiento fue realizado por investigadores de la universidad
de Münster en Alemania.67 [ ][ ]

Júpiter es un cuerpo masivo gaseoso, formado principalmente


por hidrógeno y helio, carente de una superficie interior definida. Entre los detalles
atmosféricos es notable la Gran Mancha Roja (un enorme anticiclón situado en las
latitudes tropicales del hemisferio sur), la estructura de nubes en bandas oscuras y
zonas brillantes, y la dinámica atmosférica global determinada por intensos vientos
zonales alternantes en latitud y con velocidades de hasta 140 m/s (504 km/h).89 [ ][ ]

Características principales
Júpiter es el planeta con mayor masa del sistema solar: equivale a unas
2.48 veces la suma de las masas de todos los demás planetas juntos. A pesar de
ello, no es el planeta más masivo que se conoce: más de un centenar de planetas
extrasolares que han sido descubiertos tienen masas similares o superiores a la
de Júpiter.1011 Júpiter también posee la velocidad de rotación más rápida de los
[ ][ ]

planetas del sistema solar: gira en poco menos de diez horas sobre su eje. Esta
velocidad de rotación se deduce a partir de las medidas del campo magnético del
planeta. La atmósfera se encuentra dividida en regiones con fuertes vientos
zonales con periodos de rotación que van desde las 9 h 50 min 30 s, en la zona
ecuatorial, a las 9 h 55 min 40 s en el resto del planeta.

El planeta es conocido por una enorme formación meteorológica, la Gran Mancha


Roja, fácilmente visible por astrónomos aficionados dado su gran tamaño, superior
al de la Tierra. Su atmósfera está permanentemente cubierta de nubes que
permiten trazar la dinámica atmosférica y muestran un alto grado de turbulencia.

Tomando como referencia la distancia al Sol, Júpiter es el quinto planeta


del sistema solar. Su órbita se sitúa aproximadamente a 5 unidades
astronómicas (au), unos 750 000 000 (setecientos cincuenta millones) de
kilómetros del Sol.

Masa
La masa de Júpiter es tal que su baricentro con el Sol se sitúa en realidad por
encima de su superficie (1068 de radio solar, desde el centro del Sol).12 A pesar de
[ ]

ser mucho más grande que la Tierra (con un diámetro once veces mayor), es
considerablemente menos denso. El volumen de Júpiter es equivalente al de
1321 tierras, pero su masa es solamente 318 veces mayor. La unidad de masa de
Júpiter (Mj) se utiliza para medir masas de otros planetas gaseosos, sobre todo
planetas extrasolares y enanas marrones.

La enana roja más pequeña que se conoce tiene solo un 30 % más de radio que
Júpiter, aunque tiene cientos de veces su masa. Si bien el planeta necesitaría
tener unas quince veces su masa para provocar las reacciones de fusión de
²H (deuterio) para convertirse en una enana marrón, Júpiter irradia más calor del
que recibe de la escasa luz solar que le llega. La diferencia de calor liberada se
genera por la inestabilidad Kelvin-Helmholtz mediante contracción
adiabática (encogimiento).13 La consecuencia de este proceso es una paulatina y
[ ]

lenta reducción de su diámetro en unos dos centímetros cada año. 14 Según esta
[ ]

teoría, tras su formación, Júpiter era mucho más caliente y presentaba casi el
doble de su actual diámetro.

Si fuese tan solo cuatro veces más masivo, el interior podría llegar a comprimirse
mucho más a causa del incremento en la fuerza gravitacional, lo que en la
proporción adecuada disminuiría su volumen a pesar del aumento de masa. Como
resultado de ello, se especula que Júpiter ha alcanzado uno de los diámetros más
amplios que un planeta de estas características y evolución puede lograr. La
reducción del volumen por un aumento de la masa durante la formación planetaria
podría continuar hasta que se alcanzara la presión suficiente para iniciar procesos
de fusión nuclear, como en las enanas marrones, con unas pocas decenas de
veces la masa joviana.15 Esto ha llevado a algunos astrónomos a calificarlo como
[ ]
«estrella fracasada», aunque no queda claro si los procesos involucrados en la
formación de planetas como Júpiter se asemejan a los procesos de creación
de sistemas estelares múltiples.

Este corte transversal ilustra un modelo del interior de Júpiter, con un núcleo rocoso
recubierto por una capa profunda de hidrógeno metálico líquido.

Atmósfera
Artículo principal: Atmósfera de Júpiter

Júpiter visto por la sonda espacial Voyager 1.

La atmósfera de Júpiter no presenta una frontera clara con el interior líquido del
planeta; la transición se va produciendo de una manera gradual. 16 Se compone en
[ ]

su mayoría de hidrógeno (87 %) y helio (13 %), además de


contener metano, vapor de agua, amoníaco y sulfuro de hidrógeno, todas estas
con < 0.1 % de la composición de la atmósfera total. 17 [ ]
Bandas y zonas
El astrónomo aficionado inglés A.S. Williams hizo el primer estudio sistemático
sobre la atmósfera de Júpiter en 1896. La atmósfera de Júpiter está dividida en
cinturones oscuros llamados bandas y regiones claras llamadas zonas, todos ellos
alineados en la dirección de los paralelos. Las bandas y zonas delimitan un
sistema de corrientes de viento alternantes en dirección con la latitud y en general
de gran intensidad; por ejemplo, los vientos en el ecuador soplan a velocidades en
torno a 100 m/s (360 km/h). En la Banda Ecuatorial Norte, los vientos pueden
llegar a soplar a 140 m/s (500 km/h). La rápida rotación del planeta (9 h 55 min
30 s) hace que las fuerzas de Coriolis sean muy intensas, siendo determinantes
en la dinámica atmosférica del planeta.18 [ ]

La Gran Mancha Roja


El científico inglés Robert Hooke observó en 1664 una gran formación
meteorológica que podría ser la Gran Mancha Roja (conocida en inglés por las
siglas GRS, del Great Red Stain).19 Sin embargo, no parecen existir informes
[ ]

posteriores de la observación de tal fenómeno hasta el siglo XX. En todo caso,


varía mucho tanto de color como de intensidad. Las imágenes obtenidas por
el Observatorio Yerkes a finales del siglo XIX muestran una mancha roja alargada,
ocupando el mismo rango de latitudes, pero con el doble de extensión longitudinal.
A veces, es de un color rojo fuerte, y realmente muy notable, y en otras ocasiones
palidece hasta hacerse insignificante. Históricamente, en un principio se pensó
que la Gran Mancha Roja era la cima de una montaña gigantesca o una meseta
que salía por encima de las nubes. Esta idea fue, sin embargo, desechada en el
siglo XIX al constatarse espectroscópicamente la composición de hidrógeno y
helio de la atmósfera y determinarse que se trataba de un planeta fluido. El
tamaño actual de la Gran Mancha Roja es aproximadamente unas dos veces y
media el de la Tierra. Meteorológicamente, la Gran Mancha Roja es un
enorme anticiclón muy estable en el tiempo. Los vientos en la periferia del vórtice
tienen una velocidad cercana a los 400 km/h.

La Pequeña Mancha Roja


En marzo de 2006, se anunció que se había formado una segunda mancha roja
aproximadamente de la mitad del tamaño de la Gran Mancha Roja. Esta segunda
mancha roja se formó a partir de la fusión de tres grandes óvalos blancos
presentes en Júpiter desde los años 1940, denominados BC, DE y FA, y
fusionados en uno solo entre los años 1998 y 2000, dando lugar a un único óvalo
blanco denominado Óvalo blanco BA,20cuyo color evolucionó hacia los mismos
[ ]

tonos que la Gran Mancha Roja a comienzos del 2006. 21 [ ]

La coloración rojiza de ambas manchas puede producirse cuando los gases de la


atmósfera interior del planeta se elevan en la atmósfera y sufren la interacción de
la radiación solar. Las mediciones en el infrarrojo sugieren que ambas manchas se
elevan por encima de las nubes principales. El paso, por tanto, de óvalo blanco a
mancha roja podría ser un síntoma de que la tormenta está ganando fuerza. El 8
de abril de 2006, la cámara de seguimiento avanzada del Hubble tomó nuevas
imágenes de la joven tormenta.

Estructura de nubes
Las nubes superiores de Júpiter están formadas probablemente de cristales
congelados de amoníaco.22 El color rojizo viene dado por algún tipo de agente
[ ]

colorante desconocido, aunque se sugieren compuestos de azufre o fósforo. Por


debajo de las nubes visibles Júpiter posee muy posiblemente nubes más densas
de un compuesto químico llamado hidrosulfuro de amonio, NH4HS. A
una presión en torno a 5-6 Pa existe posiblemente una capa aún más densa de
nubes de agua. Una de las pruebas de la existencia de tales nubes la constituye la
observación de descargas eléctricas compatibles con tormentas profundas a estos
niveles de presión.23 Tales tormentas convectivas pueden en ocasiones
[ ]

extenderse desde los 5 Pa hasta los 300-500 hPa, unos 150 km en vertical.

Desaparición del cinturón subecuatorial

Antes de la desaparición del cinturón (julio de 2009).

En junio de 2010.

A finales de abril de 2010, diferentes astrónomos aficionados[¿quién?] advirtieron que


Júpiter había alterado el color del cinturón subecuatorial, tradicionalmente oscuro,
apareciendo la parte sur completamente blanca y muy homogénea. 2425 El [ ][ ]

fenómeno tuvo lugar cuando Júpiter estaba en oposición con el Sol, siendo por lo
tanto, observable desde la Tierra. Se barajan varias hipótesis para explicar este
cambio, la considerada más probable es un cambio en la coloración de las nubes
sin cambios sustanciales en la altura o cantidad de partículas que las forman. Este
fenómeno de desaparición aparente de una banda ocurre de manera semi cíclica
en Júpiter habiéndose observado con anterioridad en varias ocasiones, en
particular en el año 1993 cuando fue estudiado en detalle.

Galería de imágenes de las nubes de Júpiter

Imagen del telescopio espacial Hubble mostrando las dos manchas rojas de Júpiter.

Imagen de alta resolución de la Gran Mancha Roja de Júpiter tomada por la


sonda Voyager 1 en 1979.

Fotografía de Júpiter obtenida por la misión Cassini en diciembre de 2000.


Hemisferio sur de Júpiter capturado el 17 de febrero de 2020, durante un
acercamiento de la sonda espacial Juno.

Proyección del planeta desde el polo sur hecha por la sonda Cassini.
Estructura interna

Interior de Júpiter.

En el interior del planeta el hidrógeno, el helio y el argón (gas noble que se


acumula en la superficie de Júpiter) se comprimen progresivamente. El hidrógeno
molecular se comprime de tal manera que se transforma en un líquido de carácter
metálico a profundidades de unos 15 000 km bajo la superficie. Más abajo se
supone que existe un núcleo rocoso formado principalmente por materiales
helados y más densos, de unas siete masas terrestres (aunque un modelo
reciente aumenta la masa del núcleo central de este planeta entre 14 y 18 masas
terrestres,26 y otros autores piensan que puede no existir tal núcleo, 27 además de
[ ] [ ]

existir la posibilidad de que el núcleo fuera mayor en un principio, pero que las
corrientes convectivas de hidrógeno metálico caliente le habrían hecho perder
masa). La existencia de las diferentes capas viene determinada por el estudio del
potencial gravitatorio del planeta, medido por las diferentes sondas espaciales. De
existir el núcleo interno, probaría la teoría de formación planetaria a partir de un
disco de planetesimales. Júpiter es tan masivo que todavía no ha liberado el calor
acumulado en su formación, y posee, por lo tanto, una importante fuente interna
de energía calórica que ha sido medida de manera precisa y equivale a 5.4 W/m².
Esto significa que el interior del planeta está mezclado de manera eficaz por lo
menos hasta niveles cercanos a las nubes de agua a 5 bar.
El mismo modelo mencionado antes, que da una masa mayor al núcleo del
planeta, considera que este tiene una estructura interna formada por cilindros
concéntricos que giran a distinta velocidad —los ecuatoriales (que son los
externos) más rápido que los internos—, de modo similar al Sol; se espera que
la misión Juno, que fue lanzada el 5 de agosto de 201128 y que entró en órbita
[ ]

alrededor del planeta el 4 de julio de 2016, 29 pueda determinar con sus mediciones
[ ]

de la gravedad joviana la estructura interna del planeta.

Magnetosfera
Artículo principal: Magnetosfera de Júpiter

Auroras observadas en el UV en Júpiter.

Imagen esquemática mostrando el toro de


partículas ionizadas atrapadas en la magnetosfera del planeta. Es de destacar la
interacción de la magnetosfera con partículas cargadas provenientes de los satélites
interiores Ío y Europa.

Júpiter tiene una magnetosfera extensa formada por un campo magnético de gran
intensidad.30 El campo magnético de Júpiter podría verse desde
[ ]

la Tierra ocupando un espacio equivalente al de la Luna llena a pesar de estar


mucho más lejos. El campo magnético de Júpiter es de hecho la estructura de
mayor tamaño en el sistema solar después del campo magnético del Sol. Las
partículas cargadas son recogidas por el campo magnético joviano y conducidas
hacia las regiones polares donde producen impresionantes auroras. Por otro lado
las partículas expulsadas por los volcanes del satélite Ío forman un toroide de
rotación en el que el campo magnético atrapa material adicional que es conducido
a través de las líneas de campo sobre la atmósfera superior del planeta.

Se piensa que el origen de la magnetosfera se debe a que en el interior profundo


de Júpiter, el hidrógeno se comporta como un metal debido a la altísima presión.
Los metales son, por supuesto, excelentes conductores de electrones, y la
rotación del planeta produce corrientes, las cuales a su vez producen un extenso
campo magnético.

Las sondas Pioneer confirmaron la existencia del campo magnético joviano y su


intensidad, siendo más de diez veces superior al terrestre conteniendo más de
veinte mil veces la energía asociada al campo terrestre. Los Pioneer descubrieron
que la onda de choque de la magnetosfera joviana se extiende a 26 millones de
kilómetros del planeta, con la cola magnética extendiéndose más allá de la órbita
de Saturno.

Las variaciones del viento solar originan rápidas variaciones en tamaño de


la magnetosfera. Este aspecto fue estudiado por las sondas Voyager. También se
descubrió que átomos cargados eran expulsados de la magnetosfera joviana con
gran intensidad y eran capaces de alcanzar la órbita de la Tierra. También se
encontraron corrientes eléctricas fluyendo de Júpiter a algunos de sus satélites,
particularmente Ío y también en menor medida Europa.

Satélites

Imagen de Júpiter y los satélites


galileanos: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto.

Satélites galileanos
Los principales satélites de Júpiter fueron descubiertos por Galileo Galilei el 7 de
enero de 1610, razón por la que se les llama satélites galileanos. Reciben sus
nombres de la mitología griega si bien en tiempos de Galileo se los denominaba
por números romanos dependiendo de su orden de cercanía al planeta.
Originalmente, Galileo bautizó a los satélites como «Mediceos», en honor
a Cosme de Médici, duque de Florencia. El descubrimiento de estos satélites
constituyó un punto de inflexión en la ya larga disputa entre los que sostenían la
idea de un sistema geocéntrico, es decir, con la Tierra en el centro del universo, y
la copernicana (o sistema heliocéntrico, es decir, con el Sol en el centro del
sistema solar), en la cual era mucho más fácil explicar el movimiento y la propia
existencia de los satélites naturales de Júpiter.

Los cuatro satélites principales son muy distintos entre sí. Ío, el más interior, es un
mundo volcánico con una superficie en constante renovación y calentado por
efectos de marea provocados por Júpiter y Europa.31 Europa, el siguiente satélite,
[ ]

es un mundo helado bajo el cual se especula la presencia de océanos líquidos de


agua e incluso la presencia de vida.32 Ganímedes, con un diámetro de 5268 km,
[ ]

es el satélite más grande de todo el sistema solar. Está compuesto por un núcleo
de hierro cubierto por un manto rocoso y de hielo. Calisto se caracteriza por ser el
cuerpo que presenta mayor cantidad de cráteres producidos por impactos en todo
el sistema solar.

Principales Satélites naturales de Júpiter

Radio orbital medio


Nombre Diámetro (km) Masa (kg) Período orbital
radio (km)

Ío 3643.2 8.94 × 1022 421 600 1.769138 días

Europa 3122 4.8 × 1022 671 100 3.551181 días

Ganímede
5262 1.48 × 1023 1 070 400 7.154553 días
s

Calisto 4821 1.08 × 1023 1 882 700 16.68902 días

Satélites menores
Además de los mencionados satélites galileanos, las distintas sondas espaciales
enviadas a Júpiter y observaciones desde la Tierra han ampliado el número total
de satélites de Júpiter hasta 92.33 Estos satélites menores se pueden dividir en dos
[ ]

grupos:
 Grupo de Amaltea: son cuatro satélites pequeños que giran en torno a Júpiter en
órbitas internas a las de los satélites galileanos. Este grupo está compuesto (en orden
de distancia) por Metis, Adrastea, Amaltea y Tebe.

Tebe un satélite del grupo de Amaltea.

 Satélites irregulares: es un grupo numeroso de satélites en órbitas muy lejanas de


Júpiter; de hecho, están tan lejos de este que la gravedad del Sol distorsiona
perceptiblemente sus órbitas. Con la excepción de Himalia, son satélites
generalmente pequeños. A su vez, este grupo se puede dividir en dos, los progrados y
los retrógrados. La mayoría de estos objetos tienen un origen muy distinto al de los
satélites mayores, siendo posiblemente cuerpos capturados y no formados en sus
órbitas actuales. Otros pueden ser los restos de impactos y fragmentaciones de
cuerpos mayores anteriores. Miembros de este grupo incluyen
a Aedea, Aitné, Ananké, Arce, Autónoe, Caldona, Cale, Cálice, Calírroe, Carmé, Carp
o, Cilene, Elara, Erínome, Euante, Eukélade, Euporia, Eurídome, Harpálice, Hegémon
e, Heliké, Hermipé, Herse, Himalia, Isonoe, Kallichore, Kore, Leda, Lisitea, Megaclite,
Mnemea, Ortosia, Pasífae, Pasítea, Praxídice, Sinope, Espondé, Táigete, Telxínoe, T
emisto, Tione, Yocasta y otros 17 que no tienen aún nombre definitivo.
Asteroides troyanos
Además de sus satélites, el campo gravitacional de Júpiter controla las órbitas de
numerosos asteroides que se encuentran situados en los puntos de
Lagrange precediendo y siguiendo a Júpiter en su órbita alrededor del Sol. 34 Estos
[ ]

asteroides se denominan asteroides troyanos y se dividen en cuerpos griegos y


troyanos para conmemorar la Ilíada. El primero de estos asteroides en ser
descubierto fue 588 Aquiles, por Max Wolf en 1906. En la actualidad se conocen
cientos de asteroides troyanos. El mayor de todos ellos es el asteroide 624 Héctor.

Sistema de anillos
Imagen del anillo principal de Júpiter obtenida por la
sonda Galileo.

Júpiter posee un tenue sistema de anillos que fue descubierto por la


sonda Voyager 1 en marzo de 1979.3536 El anillo principal tiene unos 6400 km de
[ ][ ]

anchura, orbita el planeta a 122 800 km de distancia del centro y tiene un espesor
vertical inferior a la decena de kilómetros. Su espesor óptico es tan reducido que
solamente ha podido ser observado por las sondas espaciales Voyager 1 y 2 y
Galileo.

Los anillos tienen tres segmentos: el más interno denominado halo (con forma
de toro en vez de anillo), el intermedio que se considera el principal por ser el más
brillante y el exterior, más tenue, pero de mayor tamaño. Los anillos están
formados por polvo en vez de hielo como los anillos de Saturno. El anillo principal
está compuesto probablemente por material de los satélites Adrastea y Metis; este
material se ve arrastrado poco a poco hacia Júpiter gracias a su fuerte gravedad.
A su vez se va reponiendo por los impactos sobre estos satélites que se
encuentran en la misma órbita que el anillo principal. Los satélites Amaltea y Tebe
realizan una tarea similar, proveyendo de material al anillo exterior.

Formación de Júpiter
Las teorías de formación del planeta son de dos tipos:

 formación a partir de un núcleo de hielo de una masa en torno a diez veces la masa
terrestre capaz de atraer y acumular el gas de la nebulosa protosolar,
 formación temprana por colapso gravitatorio directo como ocurriría en el caso de una
estrella.
Ambos modelos tienen implicaciones muy distintas para los modelos generales de
formación del sistema solar y de los sistemas de planetas extrasolares. En ambos
casos los modelos tienen dificultades para explicar el tamaño y masa total del
planeta, su distancia orbital de 5 au, que parece indicar que Júpiter no se desplazó
sustancialmente de la región de formación, y la composición química de su
atmósfera, en particular de gases nobles, enriquecidos con respecto al Sol. El
estudio de la estructura interna de Júpiter, y en particular, la presencia o ausencia
de un núcleo interior permitiría distinguir ambas posibilidades.

Las propiedades del interior del planeta pueden explorarse de manera remota a
partir de las perturbaciones gravitatorias detectadas por una sonda espacial
cercana.
Actualmente existen propuestas de misiones espaciales para la próxima década
que podrían responder a estos interrogantes.

Impacto del cometa SL9

Imagen de los restos de uno de los impactos del cometa


Shoemaker-Levy 9 en la atmósfera de Júpiter capturada por el telescopio espacial
Hubble.

En julio de 1994, el cometa Shoemaker-Levy 9 impactó contra la atmósfera de


Júpiter. El cometa había sido disgregado por la acción de la gravedad de Júpiter
en 20/22 fragmentos en un paso anterior y cercano por el planeta. 37
[ ]

Numerosos observatorios realizaron campañas intensivas de observación del


planeta con motivo de este suceso único incluyendo el telescopio espacial
Hubble y la sonda Galileo que en aquel momento se encontraba acercándose
todavía al planeta. Los impactos mostraron la formación de impresionantes bolas
de fuego en los minutos posteriores a cada impacto de cuyo análisis se pudo
deducir la masa de cada uno de los fragmentos del cometa. Los restos dejados en
la atmósfera se observaron como nubes negras en expansión durante semanas
propagándose como ondas de choque. Sus propiedades permitieron analizar tanto
propiedades del cometa como de la atmósfera joviana y su interior profundo por
métodos análogos a los de la sismología terrestre. Los restos del cometa pudieron
ser detectados durante varios años en la alta atmósfera del hemisferio Sur de
Júpiter, presentes como partículas finas oscuras y mediante una mayor
concentración atmosférica de determinados compuestos químicos aportados por
el cometa.

Se ha estimado que Júpiter, debido a su gran masa, perturba las regiones


cometarias como la nube de Oort atrayendo la mayoría de los cometas que caen
sobre el sistema solar interior. No obstante, también los acerca sobre sí mismo por
lo que es difícil estimar la importancia que tiene Júpiter en la llegada de cometas a
la Tierra.3839
[ ][ ]

Impactos recientes
Foto tomada por el telescopio espacial
Hubble del impacto en Júpiter de 2009 que dejó una mancha de 8000 km de extensión.40
[ ]

El día 19 de julio de 2009 Anthony Wesley, un astrónomo aficionado australiano


anunció el descubrimiento de una mancha negra de un tamaño similar al diámetro
de la Luna que había aparecido en la atmósfera de Júpiter en la región subpolar
sur. Esta mancha estaba causada posiblemente por un impacto asteroidal o
cometario con el planeta. Científicos del Laboratorio de Propulsión (JPL)
de Pasadena, confirmaron el impacto utilizando el telescopio infrarrojo de
NASA (IRTF, NASA Infrared Telescope Facility) ubicado en la isla hawaiana de
Mauna Kea.41[ ]

El objeto causante del impacto, con un diámetro estimado de unos 500 metros,
provocó un aumento de la temperatura en las capas altas de la atmósfera joviana
en el lugar del impacto y una gran nube de partículas de polvo oscuras que forman
la mancha de impacto de gran extensión y que continuó siendo observable
durante varios meses de forma progresivamente más tenue al ser dispersados los
restos del impacto por los vientos de la atmósfera de Júpiter. Por el momento se
desconoce si el objeto que impactó con Júpiter era un asteroide o un cometa. El
impacto, descubierto por casualidad, ocurrió 15 años después del impacto
del cometa Shoemaker-Levy 9.

El 3 de junio de 2010, casi un año más tarde, Anthony Wesley y Christopher Go


(astrónomo aficionado de Filipinas) observaron simultáneamente la aparición de
un intenso flash de luz en Júpiter en una región muy localizada que se
corresponde con el impacto de un cuerpo asteroidal o cometario de menor tamaño
que en 2009.42 El flash, que duró unos pocos segundos, se produjo en latitudes
[ ]

ecuatoriales y por el momento no parece haber dejado ningún remanente de


material observable en la atmósfera joviana.

Exploración espacial de Júpiter


Esta imagen muestra el polo sur de Júpiter, visto
por la nave espacial Juno de la NASA desde una altitud de 52 000 kilómetros. Las
características ovales son ciclones, de hasta 1000 kilómetros de diámetro. Múltiples
imágenes tomadas con el instrumento JunoCam en tres órbitas separadas se combinaron
para mostrar todas las áreas a la luz del día, color mejorado y proyección estereográfica.
Artículo principal: Exploración de Júpiter

Júpiter ha sido visitado por varias misiones espaciales de NASA desde 1973.43 [ ]

Las misiones Pioneer 10 y Pioneer 11 realizaron una exploración preliminar con


sobrevuelos del planeta. La sonda Pioneer 10 sobrevoló Júpiter por primera vez
en la historia en diciembre de 1973. La sonda Pioneer 11 le siguió justo un año
después. Se tomaron las primeras fotos cercanas de Júpiter y de los satélites
galileanos, se estudió su atmósfera, se detectó su campo magnético y se
estudiaron sus cinturones de radiación.

Representación artística de Juno llegando a Júpiter.

Las misiones Voyager 1 y Voyager 2 visitaron Júpiter en 1979 revolucionando el


conocimiento que se tenía del planeta y sus satélites y descubriendo también su
sistema de anillos. Se descubrió que Ío tenía una actividad volcánica
extraordinaria y que Júpiter también poseía anillos.
En 1995, la misión Galileo, que constaba de una sonda y un orbitador, inició una
misión de exploración del planeta de siete años. Aunque la misión tuvo
importantes problemas con la antena principal que retransmitía los datos a la
Tierra, consiguió enviar informaciones con una calidad sin precedentes sobre los
satélites de Júpiter, descubriendo los océanos subsuperficiales de Europa y varios
ejemplos de vulcanismo activo en Ío. La misión concluyó lanzando al orbitador
contra el propio planeta para evitar una colisión futura con Europa que pudiera
contaminar sus hielos.

En diciembre de 2000, la misión espacial Cassini/Huygens realizó un sobrevuelo


lejano en su viaje con destino a Saturno obteniendo un conjunto de datos
comparable en cantidad a los sobrevuelos realizados por las Voyager pero con
una calidad de las observaciones mejor.

A finales de febrero de 2007, el planeta Júpiter fue visitado por la sonda New
Horizons en su viaje a Plutón.

El 5 de julio de 2016, entró en órbita la sonda espacial Juno para estudiar la


atmósfera, la magnetosfera y auroras de este planeta.

Están en estudio misiones dedicadas a la observación de Júpiter y su satélite


Europa por parte de las agencias espaciales NASA y ESA.44 [ ]

Cómo localizarlo

Júpiter tomado con un teleobjetivo CANON EOS


550D (Rebel T2i).

Así como el resto de planetas más externos que la Tierra en su órbita con
respecto al Sol, Júpiter puede ocupar cualquier parte de la eclíptica o encontrarse
oculto detrás del Sol. No ocurre como con Venus y Mercurio, que por tener sus
órbitas más cerca del Sol que la de la Tierra, solo los podemos localizar en
dirección hacia el Sol y en sus inmediaciones. Dado que el brillo de Júpiter es
siempre superior a la magnitud -2, (su máximo brillo en la mejor oposición alcanza
magnitud -2.9) Júpiter es visible a simple vista,45 y aparece en el cielo como un
[ ]

objeto de apariencia estelar redondeado y de color pálido, siendo habitualmente el


segundo planeta a simple vista más luminoso, después de Venus. En
circunstancias excepcionales, cuando coincide que la oposición de Marte ocurre
cerca del perihelio de su órbita elíptica, el brillo de Marte puede llegar a alcanzar
magnitud -2.97 superando el brillo de Júpiter, pero solo durante algunos días. Con
un telescopio incluso de aficionado, es posible ver las bandas nubosas de la
atmósfera joviana y sus satélites de mayor tamaño.
El movimiento aparente de Júpiter respecto del fondo de estrellas es directo
excepto cerca de la oposición. Júpiter parecerá entrar en
movimiento retrógrado unos 60 días antes de la oposición y permanecerá así
durante un período de aproximadamente 121 días, 46 moviéndose aparentemente
[ ]

“hacia atrás” un ángulo de 9.9° antes de volver al movimiento directo

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