"Año de la recuperación y consolidación de la economía peruana"
IV CURSO DE CONDUCTORES DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ
TEMA :
Ds 016-2009-mtc (artículo 1,2,91,327)
DS 028-2009-MTC (artículo 2 y 6)
PARTICIPANTE
N° 13
CURSO
LEGISLACIÓN DE TRÁNSITO
DOCENTE
S1. PNP
ELVIS MORALES
AÑO
2025
PERÚ, CHIMBOTE.
"Año de la recuperación y consolidación de la economía peruana"
IV CURSO DE CONDUCTORES DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ
TEMA :
LOS EFECTOS MÁS COMUNES DEL ESTADO DE EBRIEDAD EN LA
CONDUCCIÓN
PARTICIPANTE
N° 13
CURSO
LEGISLACIÓN DE TRÁNSITO
DOCENTE
ST1 . PNP
CARDENAS
AÑO
2025
PERÚ, CHIMBOTE.
I. INTRODUCCIÓN
El delito de peligro común, especialmente la conducción en estado de ebriedad,
representa uno de los problemas más graves y recurrentes de las sociedades
contemporáneas. Este tipo de conductas ilícitas no sólo pone en riesgo la integridad
física de las personas que se encuentran en las vías, sino que también conlleva
repercusiones jurídicas y sociales que trascienden el ámbito penal. Según la
Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tráfico, particularmente los
provocados por vehículos, ya se consideran endémicos y constituyen un problema
social con un impacto negativo en todas las personas en edad productiva, afectando
también a la economía global.
Los delitos de conducir en estado de embriaguez se clasifican como delitos de
peligro común. Este tipo de delitos se fundamentan en la mera creación de un
peligro potencial, lo que ha llevado a la jurisprudencia y la doctrina a considerarlos
como un mecanismo preventivo esencial para la protección de bienes jurídicos
fundamentales, como la vida y la integridad física. Sin embargo, la aplicación de
sanciones penales a este tipo de conductas plantea una serie de desafíos y dilemas
en el ámbito del derecho, especialmente cuando estas sanciones interfieren con
otros derechos protegidos por el ordenamiento jurídico.
En el Perú, la conducción en estado de ebriedad constituye un delito grave, pues
superar el límite legal de 0.5 g/l de alcohol en sangre acarrea consecuencias tanto
penales como administrativas. Entre ellas destacan la cancelación o suspensión de
la licencia de conducir por hasta dos años, la imposición de multas y la obligación de
realizar trabajos comunitarios. Esta conducta representa un serio riesgo para la vida
propia y la de terceros, razón por la cual la Policía Nacional la identifica como la
tercera causa de mortalidad en accidentes de tránsito a nivel [Link],
esta conducta constituye una infracción administrativa muy grave bajo el
Reglamento Nacional de Tránsito, cuya sanción puede implicar desde multas
monetarias elevadas hasta la suspensión o cancelación de la licencia, acompañado
del internamiento del vehículo
II. DESARROLLO
1. LOS EFECTOS MÁS COMUNES DEL ESTADO DE EBRIEDAD EN LA
CONDUCCIÓN Y SANCIÓN .
1.2. Disminución de los reflejos
El alcohol deprime el sistema nervioso central, reduciendo la velocidad con la que el
cerebro procesa estímulos y ordena respuestas. Ante una situación inesperada (un
peatón cruzando, un vehículo que frena de golpe), el conductor tarda mucho más en
reaccionar. Esta demora de segundos puede ser la diferencia entre evitar o provocar
un accidente.
● Sanción: Si se detecta alcohol (o drogas) sin accidente, infracción M.02:
multa de S/ 2 150 y suspensión de licencia por 3 años, más internamiento del
vehículo y retención de la licencia.
1.3. Reducción de la capacidad de atención
La conducción exige estar atento a múltiples estímulos simultáneamente (señales
de tránsito, semáforos, peatones, vehículos). Con alcohol en el organismo, la
atención selectiva se ve afectada: el conductor se distrae con facilidad y no logra
mantener la concentración en la vía, aumentando la probabilidad de colisiones o de
incumplir normas de tránsito.
● Sanción: Aplica lo mismo que en puntos anteriores: dependiendo de si hay
accidente (M.01) o no (M.02). Véase arriba.
1.4. Alteración de la percepción
El consumo de alcohol distorsiona la manera en que se perciben los estímulos
externos.
● Visión: puede generar visión borrosa, visión en túnel (pérdida del campo
visual lateral) y dificultad para enfocar.
● Audición: disminuye la capacidad de escuchar señales de alerta como
bocinas o sirenas.
● Coordinación: el cerebro no procesa adecuadamente la información del
entorno, provocando errores en el cálculo de distancias, velocidad y tiempo
de frenado.
Sanción: Si hay impacto o participación en accidente, infracción M.01: multa de S/
4 300, cancelación e inhabilitación definitiva de licencia, internamiento del vehículo y
retención de licencia.
1.5. Exceso de confianza o temeridad
El alcohol no solo inhibe las funciones motoras, sino también las emociones y el
sentido del riesgo. El conductor puede sentirse "capaz" y adoptar conductas
peligrosas: manejar a altas velocidades, adelantar en curvas, saltarse semáforos o
ignorar señales. Esta falsa seguridad es una de las causas más frecuentes de
accidentes fatales.
● Sanción: Se aplican las mismas infracciones M.01 o M.02, según presencia
de accidente
1.6. Falta de coordinación motora
Al verse afectado el sistema neuromotor, se pierde la coordinación entre ojos,
manos y pies. Esto dificulta realizar acciones básicas como frenar a tiempo, girar
con precisión o mantener el control del volante, provocando maniobras imprecisas e
inseguras.
● Sanción: Igual que el punto anterior (M.02): S/ 2 150, suspensión de licencia
por 3 años, internamiento del vehículo
1.7. Juicio distorsionado
El alcohol altera la capacidad de razonamiento y análisis. Esto significa que el
conductor no evalúa adecuadamente los riesgos ni las consecuencias de sus actos.
Puede creer que "controla" la situación cuando, en realidad, está aumentando el
peligro de ocasionar daños graves.
● Sanción: Se aplican las mismas infracciones M.01 o M.02, según presencia
de accidente
1.8. Somnolencia o pérdida de conciencia
El efecto sedante del alcohol provoca cansancio excesivo y sueño, lo que
incrementa las probabilidades de que el conductor cabecee o se duerma al volante.
En casos extremos, la pérdida de conciencia mientras se conduce es equivalente a
abandonar por completo el control del vehículo.
● Sanción: Incluso sin accidente, sigue siendo infracción M.02, con sus
consecuencias (S/ 2 150, suspensión 3 años, etc.).
[Link] emocional
El alcohol afecta las áreas del cerebro responsables del autocontrol y la regulación
emocional. Esto puede generar:
● Euforia: sensación de invulnerabilidad que impulsa a conducir más rápido.
● Agresividad: reacciones violentas ante situaciones cotidianas en el tránsito.
● Irracionalidad: conductas impulsivas sin medir consecuencias.
1.10 Dificultad para mantener el carril y la velocidad
El conductor ebrio presenta una conducción errática: zigzaguea, invade carriles,
frena y acelera bruscamente, o circula demasiado lento o demasiado rápido. Este
patrón es fácilmente identificable y suele ser un indicador para que la policía
intervenga.
1.11. Alto riesgo de accidentes fatales
La combinación de todos los efectos anteriores multiplica exponencialmente el
peligro en la vía. Los accidentes ocasionados por conductores en estado de
ebriedad suelen tener consecuencias más graves: colisiones frontales, atropellos y
choques múltiples, que derivan en muertes, lesiones permanentes y enormes costos
sociales y económicos.
2. MARCO LEGAL PERUANO.
2.1 Código Penal (art. 274)
“El que, encontrándose en estado de ebriedad, con presencia de alcohol
en la sangre en proporción mayor de 0,5 gramos-litro, o bajo el efecto
de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o
sintéticas, conduce, opera o maniobra vehículo motorizado, será
reprimido con pena privativa de la libertad no menor de seis meses ni
mayor de dos años o con prestación de servicios comunitarios de
cincuenta y dos a ciento cuatro jornadas e inhabilitación, conforme al
artículo 36 inciso 7).”
● Pena:
○ Privación de libertad no menor de 6 meses ni mayor de 2 años.
○ Prestación de servicios comunitarios de 52 a 104 jornadas.
○ Inhabilitación para conducir de 1 a 5 años.
2.2 Código Penal (art. 274-A y 274-B)
“Manipulación en estado de ebriedad o drogadicción. El que, encontrándose
en estado de ebriedad, con presencia de alcohol en la sangre en proporción
mayor de 0,5 gramos-litro, o bajo el efecto de estupefacientes, drogas tóxicas,
sustancias psicotrópicas o sintéticas, opera o maniobra instrumento,
herramienta, máquina u otro análogo que represente riesgo o peligro, será
reprimido con pena privativa de la libertad no menor de seis meses ni mayor
de un año o treinta días-multa como mínimo a cincuenta días-multa como
máximo.”
● Si el conductor causa lesiones graves o muerte, la pena aumenta hasta
8 y 10 años de prisión respectivamente.
2.3 Reglamento Nacional de Tránsito (D.S. N.° 016-2009-MTC)
● Establece como infracción muy grave conducir en estado de ebriedad.
● Sanciones administrativas:
○ Multa de hasta S/ 4,600 (M.50 UIT aprox.).
○ Retención de licencia de conducir.
○ Inhabilitación administrativa hasta por 3 años (dependiendo de la
reincidencia).
III. CONCLUSIONES
● El consumo de alcohol al conducir representa un riesgo social y personal de
gran magnitud los efectos fisiológicos y psicológicos que genera en el
organismo disminución de reflejos, alteración de la percepción, somnolencia,
descontrol emocional y juicio distorsionado convierten al conductor en una
amenaza constante para sí mismo, los pasajeros y los demás usuarios de la
vía. No se trata únicamente de un problema individual, sino de un fenómeno
colectivo que incrementa los índices de accidentes de tránsito, lesiones
graves y muertes en el país.
● El marco legal peruano establece sanciones severas que buscan prevenir y
disuadir esta conducta peligrosa El Código Penal (arts. 274, 274-A y 274-B)
tipifica la conducción en estado de ebriedad como delito de peligro común,
sancionando con prisión, servicios comunitarios e inhabilitación para
conducir. En casos de lesiones graves o muerte, la pena se agrava hasta 8 y
10 años de cárcel. Asimismo, el Reglamento Nacional de Tránsito (D.S.°
016-2009-MTC) la califica como una infracción muy grave, con multas de
hasta S/ 4,600, suspensión o cancelación de licencia, además del
internamiento del vehículo. Estas disposiciones reflejan la importancia de
proteger la vida y la seguridad vial como bienes jurídicos fundamentales.
● La prevención y la educación vial son tan importantes como la sanción, si
bien el marco sancionador busca reducir la incidencia de esta conducta, la
solución de fondo radica en fortalecer la conciencia ciudadana. Se requiere
promover campañas permanentes de sensibilización sobre los riesgos de
manejar bajo los efectos del alcohol, fomentar alternativas como el transporte
público o el conductor designado, y reforzar los controles policiales en puntos
estratégicos. Solo mediante un enfoque integral que combine prevención,
control y sanción, será posible reducir de manera significativa los accidentes
de tránsito ocasionados por conductores en estado de ebriedad y garantizar
una movilidad más segura en el Perú.