Querida maestra Remy:
Hoy nos toca despedirnos de usted en esta etapa tan especial de su vida, y aunque sentimos
nostalgia al verla partir, también sentimos un profundo agradecimiento por todo lo que nos
enseñó y compartió durante su paso por la USAER.
A lo largo de los años, usted no solo brindó apoyo académico a nuestros alumnos, sino que
también les regaló paciencia, empatía y amor, sembrando en ellos confianza y la certeza de
que cada niño y niña tiene un gran valor y un enorme potencial. Su entrega, su sensibilidad
y su vocación hicieron la diferencia en cada vida que tocó.
Su ejemplo quedará con nosotros: la dedicación con la que acompañó a las familias, el
compromiso con el que trabajó al lado de los docentes y, sobre todo, la calidez con la que
trató a cada uno de sus alumnos. Usted nos enseñó que educar va más allá de un aula: es un
acto de generosidad, de esperanza y amor.
Hoy inicia una nueva etapa para usted, llena de descanso, alegrías y momentos que seguro
disfrutará junto a sus seres queridos. Sepa que deja una huella imborrable en esta
comunidad escolar, y que su legado seguirá vivo en cada estudiante que aprendió gracias a
su guía.
Con cariño, respeto y gratitud, le decimos: ¡gracias por tanto, maestra, …feliz jubilación!