a) Serie estratigráfica
En principio, podemos establecer la serie estratigráfica utilizando el principio de
superposición de los estratos, según el cual los más modernos estarán situados más
arriba y los más antiguos debajo (si no hay inversión de los estratos). Por lo tanto, como
los contactos entre los materiales son paralelos a las curvas de nivel, quiere decir que
son horizontales (a excepción del 4). Así, el orden de deposición será: 6-5-7-4-3-2-1.
Veamos si esto concuerda con las edades que nos dan los fósiles.
- Dentalium y dientes de Carcharias (1) escafópodos del Mioceno
- Ostraea y Dentalium (2) Mioceno
- Pectem y Ostraea (3) Neógeno-act/Mioceno
- Pectem y equínidos (4) Neógeno-act
- Nummulites (7) Paleógeno
- Nummulites (5) Paleógeno
- Ammonites desenrollados (6) Neoammonoideos del Jurásico-Cretácico
Por lo tanto, podemos establecer la serie: aún sin hacer el corte, podemos calcular la
potencia de los estratos, ya que son horizontales (siendo la equidistancia entre curvas de
nivel 20 m):
1- >45 m (no sabemos cuanto más, porque la erosión lo ha rebajado) 70m
2- 60m
3- 10-60m
4- 60m
5- >10m
6- 10-50m
b)
c) A primera vista, observamos 2 paquetes de materiales separados por una
discordancia-discontinuidad: 6-5-7 y 4-3-2-1, todos sedimentarios. Así pues, la historia
geológica es bastante sencilla: primero se depositó 6 (margocalizas), probablemente en
el Cretácico, ya que es continuo con 5, que fue depositado en el Paleógeno. Después de
5, se depositó 7, también durante el Paleógeno, que posteriormente se erosionó,
produciendo la inconformidad y a continuación se produjo el sedimento de 4
(Neógeno), 3, 2 y 1, todos del Mioceno. Todos los materiales son marinos.