Shock
El shock (o choque) es un estado de emergencia médica causado por un flujo
insuficiente de sangre oxigenada a los órganos y tejidos.
Síntomas de shock
Los síntomas del shock pueden variar según la causa, pero generalmente
incluyen una combinación de los siguientes:
Piel: Fría, húmeda, pálida o de color grisáceo/ceniciento.
Pulso: Rápido, pero débil y filiforme.
Respiración: Rápida y superficial, o dificultad para respirar.
Estado mental: Ansiedad, agitación, confusión, desorientación o
letargo.
Presión arterial: Extremadamente baja, lo que puede llevar a mareos o
desmayos.
Otros:
o Sed o boca seca
o Disminución o ausencia de la producción de orina
o Náuseas o vómitos
o Coloración azulada o grisácea en los labios o uñas
o Inconsciencia
TRATAMIENTO
Tratamiento Inicial (Primeros Auxilios)
busca estabilizar al paciente administrando oxígeno y reponiendo líquidos por vía
intravenosa
1. Busca ayuda médica de inmediato: Llama al número de emergencias
(como el 911) en cuanto sospeches de un shock.
2. Mantén a la persona inmóvil: Acuéstala y, si no hay dolor o riesgo de
lesiones mayores, levántale las piernas y los pies para mejorar el retorno
de la sangre al corazón.
3. Afloja la ropa ajustada: Esto ayuda a que la circulación sea más fluida.
4. Cubre a la persona: Usa una manta para evitar que el cuerpo pierda
calor y se enfríe.
5. Mantén una vía aérea abierta: Si la persona está inconsciente o
vomita, voltéala de lado para evitar que se ahogue, siempre que no se
sospeche una lesión de la columna vertebral.