Índice
Unidad 1.
Actividad 1. Línea del tiempo
Actividad 2. Biografía personal
Actividad 3. Preguntas (La lengua y la
literalidad)
Actividad 4. Preguntas
Actividad 5. Diversas y proceso
Actividad 6. Cuadro comparativo
Actividad 7. Infografía
Unidad 2.
Actividad 1. Distintos ejemplos de la
multilateralidad
Actividad 2. Comic
Actividad 3. La literalidad electrónica
Introducción
Se pretende que las y los estudiantes fortalezcan su formación
personal y profesional, a partir de la reflexión y la problematización de
las prácticas de lectura y escritura –las cuales se inscriben en géneros
discursivos y en contextos sociales y culturales específicos–, para que
sean capaces de desarrollar la literalidad en las niñas y los niños de
educación primaria, conforme a los requerimientos actuales de la
cultura escrita, a fin de resignificar el mundo desde la interculturalidad
crítica.
La literalidad es una habilidad que se alimenta con nuestros saberes
acerca de la lengua y forma parte del proceso permanente de la
alfabetización, como la han concebido autores como Emilia Ferreiro.
Evidentemente, la lectura y la escritura, en tanto experiencias de lo
letrado, trascienden el ámbito escolar, ya que son prácticas vinculadas
a factores de diversos tipos (históricos, sociales, políticos y culturales).
Como docentes, existe un ineludible compromiso con las niñas y los
niños, ya que se favorece su posibilidad de comprender el mundo
escrito, de manera formal, con un sentido para sus vidas.
Desarrollar el curso en la modalidad de seminario-taller para que las y
los estudiantes y su docente trabajen colaborativamente, leyendo y
escribiendo, con la finalidad de ampliar, profundizar y consolidar tanto
sus habilidades de literalidad como de aquellas capacidades
pedagógicas que se requieren para atender y perfeccionar la
literalidad de las niñas y los niños de educación primaria. Para que lo
anterior propicie el desarrollo del pensamiento crítico, es necesario
fomentar en el aula debates, diálogos e investigaciones que permitan
construir, entre otros, textos académicos fundados en fuentes
científicas tales como libros, revistas.
Desarrollo
Se busca que las y los estudiantes pongan en práctica el conocimiento que
tienen del código escrito y la función del discurso, así como de los géneros
escritos, aspectos necesarios para el desarrollo de la literalidad. Por ello, en
la primera Unidad hacen un análisis retrospectivo para comprender cómo se
ha conceptualizado históricamente, con lo cual deben reconocer en la
oralidad la base de aquellos primeros conocimientos de la lengua,
considerando que el hablante manifiesta un comportamiento lingüístico
específico para cada situación comunicativa al usar diferentes formas de
lenguaje en relación con sus interlocutores, el contexto, los propósitos y el
tema del intercambio.
Valoran las expresiones orales en las variantes de la lengua (argot, jerga,
caló, entre otros) por su carga semántica, al ser componentes necesarios en
la comprensión de las formas discursivas y su vinculación con la escritura.
Ello favorece la apropiación de las culturas a través de la lectura y la
escritura, como un elemento básico en la formación docente.
Reconocen que la escritura ha sido producto del trabajo creativo del
hombre, quien, sobre el cimiento de su conocimiento del lenguaje oral y de
las necesidades que tuvo por comunicarse, construyó un sistema de
representación gráfica para este fin. Es evidente que existe un nexo entre lo
oral y lo escrito, y viceversa, dependiendo de la situación e intención
comunicativa; resulta de suma importancia que distingan esta relación,
porque el uso de los textos depende de la participación requerida en
determinado contexto.
En la unida segunda Unidad Se espera que las y los estudiantes conozcan
otras formas de hacer literalidad, tal y como se utilizan en la vida cotidiana y
en la escuela. Las analizarán desde una perspectiva sociocultural,
lingüística y cognitiva para que puedan adoptar un punto de vista más
global, interesándose por los interlocutores y sus culturas, como un
conocimiento fundamental en la comprensión y producción de textos, para
asumir una posición crítica. De esta manera, podrán sustentar decisiones
pedagógicas y didácticas al diseñar e implementar actividades para
desarrollar la literalidad en las alumnas y los alumnos de educación
primaria.
Conclusión
Los estudiantes reconocen que la literalidad abarca los conocimientos,
actitudes, prácticas y reflexiones necesarios para comunicarse de manera
clara en una comunidad donde se intercambian diversos géneros escritos,
lo cual implica conocer la lengua. Por ello, es necesario que las y los
normalistas analicen el papel que juega la oralidad en la participación activa
de los sujetos, donde se edifican los saberes de la lengua escrita. Del
mismo modo, mediante diversas actividades, pondrán en práctica y
ampliarán lo aprendido en los semestres anteriores, respecto a la
adquisición de la lengua escrita, así como en lo que refiere a la producción
de textos, tanto en su propio ejercicio como en aquélla que debe
desarrollarse en las aulas de educación primaria.
Se pretende que las y los estudiantes desarrollen conocimientos,
habilidades y actitudes necesarias para comunicarse por escrito de manera
certera, a partir del manejo del código, del uso de géneros escritos, así
como de las formas discursivas; además, se posicionen en los roles que
asumen el lector y el autor, desde la comprensión de lo que otros han
creado y de la producción propia, sobre temas asociados a problemas
sociales, valores y a otras necesidades relativas a la escritura, utilizando un
proceso de composición.
En este sentido el desarrollo de una literalidad digital es una demanda social
que posibilita el empleo de variados lenguajes de comunicación, géneros
que han interpelado los escenarios de la comunicación, llamados
asíncronos y síncronos. A estas formas de literalidad se suma la criticidad,
la cual sugiere que todo texto contiene una ideología, implicando que la
lectura pondrá en juego las subjetividades de los sujetos para que adopten
un posicionamiento como lectores y, por supuesto, también como autores.
Revisar estas formas de literalidad se propone a las y los estudiantes
porque las niñas y los niños tienen contacto con estos textos y prácticas de
lectura. Además, en esta Unidad se diseñarán actividades de literalidad que
serán implementadas con alumnas y alumnos en sus escuelas primarias.