¡CUIDADO!
ECLIPSE SOLAR
¡Nunca mires directamente hacia
el Sol, ni por un segundo! El aspecto de los dos objetos más grandes que vemos en
¡Puedes dañar tu vista para el nuestro cielo: el Sol y la Luna. En la Tierra, es posible
siempre!
Para ver un eclipse solar, utiliza observar un eclipse solar cuando la Tierra, la Luna y el
gafas especiales para ver el sol.
Puedes conseguirlas en una
Sol se alinean.
tienda de cámaras o en internet.
Las gafas para soladar también La seguridad es la primera prioridad cuando se observa
pueden servir.
LOS ANTEOJOS DE SOL NO un eclipse solar. Asegúrate de estar familiarizado con
SIRVEN, INCLUSO SI TE estas normas de seguridad y de seguirlas cuando
PONES MUCHOS JUNTOS.
observes un eclipse.
Los eclipses solares ocurren cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean, ya sea
total o parcialmente. Dependiendo de cómo se alineen, los eclipses ofrecen una
vista única y emocionante del Sol o la Luna.
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra, proyectando
una sombra sobre la Tierra que bloquea total o parcialmente la luz del Sol en
algunas zonas. Esto solo ocurre ocasionalmente, porque la Luna no orbita en
el mismo plano exacto que el Sol y la Tierra. El momento en que se alinean se
conoce como temporada de eclipses, lo cual sucede dos veces al año.
Excepto por los fugaces momentos de totalidad durante un eclipse solar total, los
observadores siempre deben usar anteojos para eclipses o un método alternativo
de observación segura para ver el Sol, tal como un proyector estenopeico. Esto
incluye los momentos cuando se observa un eclipse parcial o anular, o antes o
después de la totalidad de un eclipse solar total. Aprende más sobre cómo
observar un eclipse solar de forma segura aquí.
Eclipse solar total
Un eclipse solar total ocurre cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra,
bloqueando completamente la cara del Sol. Los habitantes de la zona que está
ubicada en el centro de la sombra de la Luna cuando esta cae sobre la Tierra
verán un eclipse total. El cielo se oscurecerá, como si fuera el amanecer o el
anochecer. Si las condiciones meteorológicas lo permiten, los habitantes de la
zona en el recorrido de un eclipse solar total pueden ver la corona del Sol, o su
atmósfera exterior, que de otro modo suele estar oscurecida por la cara brillante
del Sol. Un eclipse solar total es el único tipo de eclipse solar donde los
espectadores pueden quitarse por un momento sus anteojos para eclipses (que no
son iguales que las gafas de sol comunes) durante el breve período de tiempo en
que la Luna bloquea completamente el Sol.
Eclipse solar anular
Un eclipse solar anular ocurre cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra, pero
en el momento en que esta se encuentra en su punto más alejado de la Tierra o
cerca de este punto. Debido a que la Luna está más lejos de la Tierra, se ve más
pequeña que el Sol y no lo cubre por completo. A consecuencia de esto, la Luna
se ve como un disco oscuro encima de un disco más grande y brillante, creando lo
que parece un anillo alrededor de la Luna.
Eclipse solar parcial
Un eclipse solar parcial ocurre cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra, pero el
Sol, la Luna y la Tierra no están perfectamente alineados. Solo una parte del Sol
se verá cubierta, lo que le dará una forma de media luna. Durante un eclipse solar
total o anular, los habitantes fuera de la zona cubierta por la sombra interior de la
Luna verán un eclipse solar parcial.
Eclipse solar híbrido
Debido a que la superficie de la Tierra es curva, a veces un eclipse puede cambiar
de anular a total a medida que la sombra de la Luna se desplaza sobre el planeta.
Esto se llama eclipse solar híbrido
.
ECLIPSE LUNAR
Los eclipses, tanto lunares como solares,
son eventos astronómicos que ocurren
cada cierto tiempo. En el caso del eclipse
lunar, la Tierra se interpone entre
la luna y el sol y los tres cuerpos
celestes permanecen de forma
alineada por un tiempo en ese orden. Así,
por unos minutos, es la Tierra la que
ensombrece a la luna, y no al revés. Para
que esto suceda, además del
alineamiento, la luna debe estar llena.
Se produce un fenómeno como el eclipse
lunar cuando la luna llena se ve tapada
por la sombra generada por el planeta
Tierra. Es que hay un dato que vale la
pena aclarar: es gracias a la luz del sol que desde nuestro planeta podemos
ver a la luna.
Es por ello que cuando hay un eclipse lunar, vemos cómo la sombra de la Tierra
comienza a avanzar, tapando la superficie lunar. Dentro de esa sombra se
habla de dos partes diferentes: la penumbra y la umbra. Mientras que esta última
es la zona de la luna que se encuentra totalmente tapada bajo la sombra –y, por
tanto, es imperceptible-, en el caso de la penumbra la sombra resulta más tenue.
Pese a que la luna, cada mes, gira alrededor de la Tierra, no se producen eclipses
lunares 12 veces al año. La explicación es sencilla: la trayectoria que la luna
hace en torno al planeta está inclinada unos cinco grados, si se la compara
con el recorrido que hace la Tierra alrededor del sol. Esto hace que no siempre la
luna se vea alcanzada por la sombra terrestre.
La luna puede estar detrás de la Tierra e incluso así recibir luz solar. Es por ello
que todo dependerá de en qué punto de la Tierra se encuentre la persona en
ese memento: deberá estar en la mitad del planeta que sea de noche. De lo
contrario, no lo registrará.
Es por ello que, si bien los eclipses lunares son eventos que ocurren de uno a
cuatro, cinco o hasta seis veces en un año, desde el mismo lugar del planeta se
pueden ver varios eclipses, siempre y cuando ocurran de noche. Esto es
diferente de lo que sucede con los eclipses solares que, de acuerdo a la Nasa, se
pueden ver, desde el mismo lugar, una vez cada 375 años, en promedio.
De acuerdo a
la proporción en la que la
sombra de la Tierra se
proyecte sobre la superficie
de la luna, además de la
parte (umbra o penumbra)
la alcance, se pueden
identificar distintos tipos
de eclipses lunares:
Eclipse total. En este caso, la sombra de la Tierra logra tapar toda la
superficie de la luna.
Eclipse penumbral. Este acontecimiento sucede cuando la luna
apenas atraviesa el área de la penumbra –y no el de la umbra. Es por
ello que este evento se vuelve más imperceptible. Dentro del eclipse
penumbral existen dos subtipos. El total, que es cuando toda la
superficie de la luna queda alcanzada por la penumbra, mientras que,
en el parcial, solo una parte de la luna. En un año, se calcula que uno de
cada tres eclipses son de este tipo.
Eclipse parcial. Este acontecimiento se registra cuando solo una
porción de la superficie llega a ser alcanzada por la umbra.
LUNA DE SANGRE
Se conoce popularmente como luna
roja o luna de sangre a un tipo
de eclipse lunar, en el que
el satélite terrestre no se oscurece
del todo, sino que adquiere ciertos
tonos cobrizos, rojos o marrones. Este
fenómeno se produce cuando
coinciden dos eventos diferentes:
Cuando hay un eclipse total de Luna, es decir, cuando en un período
de Luna llena, la Tierra se interpone entre la luz solar y el satélite
terrestre, sumergiendo a este último en un cono de sombra casi total.
Cuando la atmósfera terrestre contiene altos niveles de polución,
nubosidad o interferencias de otro tipo, capaces de absorber ciertas
longitudes de onda de la luz solar y permitir el paso únicamente al
espectro inferior de la luz, es decir, a la luz roja.
Cuando ambas situaciones coinciden, tenemos una luna roja o luna de sangre,
es decir, un eclipse de Luna que, en vez de ensombrecerla totalmente, la tiñe de
un tono rojizo que puede resultar sobrecogedor. Por lo demás, este fenómeno no
tiene ninguna particularidad o rasgo especial desde un punto de vista astronómico,
pero ha sido observado desde tiempos antiguos y se lo ha asociado comúnmente
a los malos augurios.
De vez en cuando, el orbe plateado de
la luna llena sufre una dramática transformación.
La oscuridad se desliza por la cara lunar y,
durante un tiempo, toda la luna puede teñirse de
un rojo sangre intenso.
Esto es lo que se conoce como eclipse lunar total,
cuando la Luna, el Sol y la Tierra se alinean de la
forma adecuada para que la Luna sea engullida
por la sombra de la Tierra.
Su punto álgido, llamado totalidad, puede durar hasta una hora y 47 minutos,
mientras que el eclipse total puede durar unas seis horas de principio a fin, ya que
la luna se desliza detrás de la Tierra y luego emerge por el otro lado.
Durante la totalidad, el orbe lunar cambia de color y se vuelve amarillo, naranja
rojizo o incluso carmesí intenso, razón por la que a veces se denomina luna de
sangre a un eclipse lunar total. Este efecto de aspecto ominoso aparece porque la
Luna no genera su propia luz, y lo que normalmente vemos como luz lunar es en
realidad luz reflejada del Sol.
Aunque la mayor parte de esa luz solar queda
bloqueada durante un eclipse lunar total,
parte de ella se desvía y dispersa al filtrarse a
través de la atmósfera terrestre, de modo que
sólo llegan las longitudes de onda más largas
y rojizas. El color exacto que vemos en la
Luna depende de la cantidad de polvo que
haya en la atmósfera terrestre, ya que el
polvo puede absorber más luz filtrada y, por
tanto, intensificar el tono de la Luna eclipsada.
Las “lunas de sangre” no son del todo predecibles, dado que dependen de la
fecha y del lugar desde el cual pueden percibirse. A fin de cuentas, se trata de
un eclipse lunar, nada más. Cada año ocurren entre dos y cinco eclipses lunares,
aunque los eclipses totales son los menos frecuentes de todos.