Los profesionales sanitarios te ayudan en la PREVENCIÓN DEL ICTUS y en la
adherencia de los tratamientos.
El 90% de los ictus son prevenibles
Baja el consumo de sal y grasas. Dieta sana y variada
Haz ejercicio moderado, huye del sedentarismo
Deja el tabaco y reduce el consumo de alcohol
Controla tu peso, tensión y colesterol
Realiza controles médicos periódicos
Cumple adecuadamente el tratamiento que te indique su médico.
FACTORES DE RIESGO VASCULAR MODIFICABLES
Los FRV modificables son aquellos sobre los que sí podemos actuar para corregirlos, y
con ello reducir el riesgo de ictus. Entre ellos destacamos:
Hipertensión arterial: produce daño en las arterias del cerebro, favoreciendo
tanto su obstrucción, a través del desarrollo de arteriosclerosis, como su rotura.
Se recomiendan cifras de tensión arterial inferiores a 140/80.
Diabetes. El riesgo de ictus en estos pacientes es 2 a 6 veces mayor.
Prevención primaria se recomienda cambios en su estilo de vida: reducir peso,
hacer ejercicio y realizar dieta.
Prevención secundaria: mantener los niveles de HbA1c 7%
Hipercolesterolemia:
Se recomiendan cifras colesterol 160 y de LDL 100 ( LDL70 en diabéticos).
Tabaquismo. Los fumadores tienen el doble de riesgo de ictus. El tabaquismo
pasivo también aumenta el riesgo.
Obesidad. Se recomienda mantener IMC25
Vida sedentaria. La actividad física aumenta los niveles de HDL y reduce los
LDL, reduce la presión arterial, mejora la diabetes, y ayuda a reducir peso.
Se recomienda 30 min de ejercicio moderadamente intenso la mayoría de los días
de la semana.
Consumo de alcohol. El consumo excesivo (> 60g al día) es un FRV.
Consumo de cantidades bajas (<12g al día) o moderadas (12 a 24 g/día)
presentan un menor riesgo de ictus que los individuos abstemios.
Anticonceptivos orales/terapia hormonal sustitutiva:
El uso de hormonas femeninas (estrógenos y/o pregestágenos) puede aumentar
el riesgo de ictus. No se recomienda su empleo en mujeres con alteraciones de la
coagulación, y se desaconseja en mujeres fumadoras, migrañosas, con
antecedentes de enfermedades trombóticas, diabetes o hipertensión arterial, ya
que en estas, aumenta exponencialmente el riesgo.
Enfermedades cardiacas.
ACTUACIÓN ANTE SOSPECHA DE ICTUS.
Los síntomas de sospecha de ictus agudo son:
• Pérdida de fuerza repentina de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo.
• Trastorno repentino de la sensibilidad, sensación de “acorchamiento u
hormigueo” de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo.
•Pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos.
• Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse.
• Dolor de cabeza súbito de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
• Sensación de vértigo, desequilibrio si se acompaña de cualquier síntoma
anterior
ESCALA DE CINCINATTI: es una medida útil para valorar si estamos ante un ictus.
Está pensada para que los sistemas de emergencia extrahospitalaria valoren a los
enfermos y es sencilla de valorar. Se tratar de:
• Pedirle que sonría: si al intentarlo tuerce la boca hacia un lado
• Pedirle que levante un brazo: si no puede levantarlo o le cuesta mucho hacerlo,
• Haciéndole hablar: si al hablar, no se le entiende porque no puede vocalizar
bien o no puede expresarse bien, o lo hace con frases sin sentido.
Uno solo de estos síntomas ya supone una urgencia.
El farmacéutico contribuye a la activación “código ictus” en caso de atender a un
sujeto con sospecha de ictus, llamando al 112 sin demora.