LICEO DE CIENCIAS APLICADAS “DR.
CARLOS ALDANA MENDOZA” SAN
CRISTÓBAL VERAPAZ, ALTA VERAPAZ
KAREN ROSIBEL CAC CAL
SEXTO PERITO CONTADOR COCN ORIENTACIÓN EN COMPUTACIÓN
EMPRESA Y LA CLASIFICACION DE LAS EMPRESAS
17 DE AGOSTO DE 2025, CRISTÓBAL VERAPAZ, ALTA VERAPAZ
OBJETIVOS
Objetivo general
Analizar las características, clasificación y finalidades económicas y sociales de la empresa
como institución fundamental para el desarrollo económico y social.
Objetivos específicos
Identificar las principales características que definen a una empresa como organización
productiva y social.
Describir los diferentes tipos de empresas según su sector económico, procedencia del capital y
tamaño.
Explicar las finalidades económicas y sociales que persiguen las empresas en beneficio tanto de
sus miembros como de la sociedad en general.
INTRODUCCIÓN
La empresa es una de las instituciones más importantes dentro de la vida económica y social, ya
que constituye el espacio en donde se producen bienes y servicios para satisfacer las necesidades
de los consumidores, al mismo tiempo que genera empleo y riqueza. A lo largo de la historia, las
empresas han evolucionado desde las sociedades mercantiles de la Edad Media hasta convertirse
en las organizaciones modernas que impulsan el desarrollo global. Su funcionamiento requiere
de una estructura jerárquica, planificación estratégica y objetivos claros, además de responder a
las exigencias legales y sociales del entorno en el que se encuentran. En la actualidad, las
empresas no solo persiguen beneficios económicos, sino que también cumplen un papel social,
contribuyendo al progreso humano y al bienestar de las comunidades.
EMPRESA
Una empresa es una organización o institución que se dedica a la producción o prestación de
bienes o servicios demandados por los consumidores; y que obtiene de esta actividad una
ganancia econó[Link] producción empresarial se basa en planificaciones y estrategias
previamente determinadas por el equipo de trabajo, es decir, por una estructura que permite el
control de los elementos jerárquicos y la distribución y especialización de las labores para hacer
más eficiente el trabajo. Así, una empresa puede tener sus propios objetivos, métodos y
procedimientos, regidos únicamente por lo establecido en la ley del territorio que ocupe la
organización.
El éxito de una empresa requerirá de objetivos claros y bien establecidos, además de una misión
preestablecida. Sobre eso, se definen las políticas y los reglamentos según los cuales van a
manejarse.
Las empresas como estructuras sociales productivas surgieron al final de la Edad Media, bajo la
forma de sociedades mercantiles. Estas agrupaciones se convirtieron en pieza clave del mundo
capitalista a partir del siglo XVII y responden al ascenso de la burguesía industrial como nueva
clase social dirigente. Hoy en día las empresas constituyen los principales entornos de trabajo de
la humanidad.
Características de una empresa
Es una estructura social. Está compuesta por personas distribuidas en distintos niveles
jerárquicos y comprometidas con la producción de bienes o servicios.
Tiene rango de persona jurídica. Responde a la ley como si fuera un individuo, a pesar
de que se trata de una organización.
Posee un capital propio. Los bienes de la empresa están compuestos por su stock de
materias primas, su maquinaria, sus herramientas, su sede física y el dinero.
Está sometida al riesgo. La perpetuidad de su existencia puede verse amenazada por las
decisiones económicas.
CLASIFICACIÓN DE EMPRESA
Las empresas se pueden clasificar desde diferentes puntos de vista, atendiendo a tres criterios
fundamentales: el sector económico al que pertenece, el origen de su capital y su tamaño.
1. Empresas según su sector económico: Se suele distinguir entre tres sectores productivos
de la sociedad, de acuerdo al tipo de actividad económica que realizan las empresas: el
primario o extractivo, el secundario o industrial y el terciario o de servicios.
Empresas del sector primario. Son empresas dedicadas a la
extracción de materia prima directamente de la naturaleza. Por
ejemplo: las empresas mineras que extraen del subsuelo
minerales útiles.
Empresas del sector secundario. Son empresas industriales que
se dedican a transformar la materia prima en productos
elaborados, listos para el consumo, o bien semielaborados, que
sirven de insumo a otras empresas de este mismo sector. En este
proceso, además, le añaden valor a la mercancía. Por ejemplo:
las empresas siderúrgicas que a partir del hierro fabrican clavos.
Empresas del sector terciario. Son empresas dedicadas ya no a
la producción de bienes, sino a la oferta de servicios tanto a
consumidores finales, como a otras empresas de cualquiera de los tres sectores. Por ejemplo: las
empresas de recursos humanos o las empresas de software.
2. Empresas según procedencia de su capital: Dependiendo de cómo se administran sus
capitales y cómo se reparten sus ganancias o se asumen sus deudas, las empresas pueden
ser de tres tipos fundamentales: privadas, públicas o mixtas.
Empresas públicas. Son aquellas que pertenecen al Estado. Se las
seguirá considerando públicas si el 51 % de sus acciones sigue en
posesión del sector público. El Estado toma la decisión de iniciar la
empresa y debe establecer sus objetivos para luego controlar su
actividad.
Empresas privadas. Son aquellas que están a cargo de individuos
particulares y que distribuyen sus ganancias entre los socios e
inversores. Las acciones de estas empresas se pueden vender en la
bolsa y su principal objetivo es el de maximizar sus beneficios, sus
ventas y sus cuotas de mercado.
Empresas mixtas. Son aquellas que pertenecen tanto el sector
público como al sector privado, de modo que el Estado está entre sus
accionistas, pero no controla la mayoría de la empresa. Este tipo de
empresas pueden ser resultado de la expropiación de una empresa
privada, la privatización de una empresa pública o puede ser
resultado de modelos de economía mixta.
3. Empresas según su tamaño: Dependiendo de qué tanto personal manejen y qué tantos
bienes administren, puede distinguirse entre las empresas de acuerdo con su tamaño. Así,
se distingue entre: grandes empresas, Pymes y microempresas.
Grandes empresas. Son empresas que manejan grandes capitales
y cuentan con importantes capacidades tecnológicas y de
potencial humano. Suelen tener diferentes sedes, incluso entre
varios países (como las empresas multinacionales y las empresas
trasnacionales), y sus obligaciones y necesidades de
planeamiento y organización serán mayores y más complejas.
Pymes. Son pequeñas y medianas empresas, y constituyen un
importante actor económico, ya que son muy numerosas y dan
empleo a la mayoría de los trabajadores de una economía, y sus
necesidades y capacidades son de rango medio.
Microempresas. Son aquellas que cuentan con pocos
trabajadores y pocos capitales, y no necesitan de una gran
cantidad de capital, ni potencial humano, para llevar a cabo sus
actividades. Suelen pertenecer a este renglón las empresas en sus
estados iniciales, como las startups y las empresas familiares.
4. Finalidades sociales y económicas de una empresa: Las empresas tienen al mismo
tiempo finalidades económicas (vinculadas con la generación de riqueza) y sociales
(vinculadas con el desarrollo humano de la sociedad). Se trata de los propósitos u
objetivos de la empresa, determinados en buena medida por su misión y visión, es decir,
por su propósito general y su manera pautada de alcanzarlo.
Finalidades económicas de una empresa: Las finalidades económicas de una empresa deben
traducirse en una mayor riqueza tanto de los involucrados en la organización, como del resto de
la sociedad.
Finalidad económica externa. Consiste en la producción de bienes y servicios que puedan
satisfacer las necesidades de los consumidores.
Finalidad económica interna. Consiste en obtener el valor agregado suficiente para remunerar a
las personas que forman parte de la empresa y contribuir con su desarrollo profesional y humano.
Finalidades sociales de una empresa
La responsabilidad social empresarial es la presencia de una empresa debe beneficiar a la
comunidad que la rodea y en la cual se integra. Deben distinguirse las finalidades sociales
externas e internas, de la siguiente manera:
Finalidad social externa. Consiste en la contribución de la empresa con el desarrollo de la
sociedad, a través del fomento de ciertos valores sociales y personales fundamentales.
Finalidad social interna. Consiste en el pleno desarrollo de las personas que forman parte de la
empresa, tanto en el aspecto de los valores humanos fomentados dentro de la organización, como
en el desarrollo profesional, académico y personal de quienes hacen carrera en ella.
CONCLUSIÓN
Las empresas constituyen el motor principal de la economía moderna, ya que no solo generan
bienes, servicios y riqueza, sino que también promueven el desarrollo humano y social. Su
importancia radica en la capacidad de adaptarse a los cambios del entorno, en la innovación
constante y en la responsabilidad con la comunidad que las rodea. Comprender sus
características, clasificaciones y finalidades permite valorar su papel estratégico en la
construcción de sociedades más justas, productivas y sostenibles.
EGRAFÍA
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