Unidad Académica Multidisciplinaria Matamoros – UAT
Carrera:
Licenciado en Enfermería
Asignatura:
Practica Profesionales de Enfermería
Actividad:
Lesiones por Presión
Docente:
Emmanuel Reyes Maldonado
Alumna:
Dayra Yarely Treviño Soto
H. Matamoros, Tamaulipas 31 de marzo, 2025
Lesiones por Presión
La úlcera por presión es una lesión en la piel y tejidos subyacentes como consecuencia de la
compresión producida por presión, fricción o cizallamiento entre una protuberancia ósea y los
tejidos que la envuelven contra una superficie externa, generalmente cuando la compresión es
prolongada o sostenida. Dicha compresión, reduce el flujo sanguíneo capilar de la piel y los tejidos
subyacentes, produciendo isquemia, necrosis y la pérdida de la arquitectura tisular. (Sibbald,
2011 y Thomas, 2007).
Las úlceras por presión se clasifican en 4 categorías o estadios:
o Categoría I: Enrojecimiento que no palidece a la presión, la piel está intacta.
o Categoría II: Pérdida del espesor parcial de la piel o ampolla.
o Categoría III: Pérdida del grosor completo de la piel lográndose visualizar el tejido
graso.
o Categoría IV: Pérdida completa del tejido hasta visualizar daño al músculo / hueso.
Se recomienda mantener la piel limpia y seca. Se debe limpiar la úlcera por presión cada vez que
se realice el cambio de apósito que la cubre. La primera intervención es la irrigación con agua
estéril o solución salina 0.9% en hospitalización. En los cuidados en domicilio, si no es factible
este tipo de soluciones, se puede utilizar agua que se usa para beber.
En las úlceras categoría I, los cuidados generales deben incluir:
• Aliviar la presión de la zona afectada.
• Uso de medidas locales que disminuyan la presión y que reduzcan la fricción, el
cizallamiento y que permitan la visualización de la zona dañada sin lesionarla (apósito
transparente).
En las úlceras en categoría II, III y IV los cuidados generales deben incluir:
• Limpieza de la úlcera.
• Desbridamiento del tejido necrótico.
• Aplicación de un material protector terapéutico que prevenga la infección bacteriana.
• Mantener la humedad en el lecho ulcerado a temperatura corporal.
Se recomienda para la limpieza de la UPP en categoría II, III y IV irrigación con agua estéril o
solución salina 0.9% en hospitalización o en domicilio agua que se utiliza para beber.
Para la limpieza de la herida se recomienda la siguiente técnica:
• Limpieza gentil con solución fisiológica, agua destilada o agua potable.
• Utilizar una jeringa de 20 ml con un catéter venoso periférico para la irrigación de la herida
durante la limpieza.
• NO lesionar el tejido durante la limpieza de la herida evitando en lo posible abrasión,
fricción y demasiada presión.
• Evitar el sangrado durante la limpieza.
• La úlcera por presión con tractos tunelizados o socavados debe limpiarse con mayor
precaución y menor presión de lavado.
• La zona de limpieza debe extenderse 1 cm al borde de la úlcera.
• Vigilar el flujo de la irrigación y desechar de manera adecuada el líquido ocupado, de
manera que se evite la contaminación cruzada.