TÍTULO IV
DOMICILIO
CONSTITUCIÓN DEL DOMICILIO
ARTÍCULO 33
El domicilio se constituye por la residencia habitual de la persona en un lugar.
CONCORDANCIAS
Cat 2 inca y 11 [Link]. 3431 34. 38 82 inc. 2), 101, 112 CRC. am. 14, 16 13 22 24 424 in 2,431,820, 837:
C.T." ana, 11, 12, 12 14, 16 LEY 26887 at 20, 21, 54ine 1: 0.5 622-05-PCM at 2
1. Definición del domicilio
Acertadamente se afirma que "muchas normas juridicas requieren relacionar cada
persona con un lugar determinado. En efecto, la ley de algún lugar será la que se le
aplique; a los jueces de algún lugar deberá eventualmente someterse; en algún sitio
deberá cum plir de ordinario las obligaciones que contraiga, etc. Por eso la ciencia
juridica ha sistema tizado las relaciones posibles de la persona con el lugar donde se
encuentra, configuran do un concepto para cada tipo de esas relaciones y dandole un
nombre. Basta luego de cualquier norma que mencione ese nombre, para que se dé
por sentado todo el contenido del concepto que previamente se ha establecido"
(ARAUZ CASTEX).
El domicilio es otro derecho de la persona, el cual tiene por finalidad determinar
su ubicación en el espacio, para los efectos de ejercitar los derechos o de
cumplir obligaciones que se le imputan. Como se señala, "el domicilio, por sus
efectos, se identifica con la vida Juridica de la persona y la personaliza dándole
condición de presencia, puesto que legal mente responde a un aspecto de su modo de
ser en el derecho en función de la relación juridice (CIFUENTES), Cabe añadir que la
persona juridica también es titular de este de recho (ello se puede desprender de la
interpretación de los articulos 82 inc. 2, 101 y 112 del Código Civil: y del artículo 20 de
la Ley General de Sociedades; entre otros), asi como las organizaciones de personas
no inscritas (para las cuales se aplican las normas cita das del Código Civil).
La doctrina nacional apunta que: "El domicilio es el asiento jurídico de la persona,
su sede legal, el territorio donde se le encuentra para imputarle posiciones juridicas
para atribuirle derechos o deberes" (FERNÁNDEZ SESSAREGO). En efecto, si el
sujeto de derecho es un centro de imputación de derechos y de deberes, dicho centro
de imputación debe tener una ubicación en el espacio: esta es la noción de domicilio.
Sin embargo, este concepto está tendiendo a desmaterializarse, prueba de ello son
las direcciones electrónicas. Elio reviste particular importancia en lo que a
notificaciones judiciales se refiere.
Me gustaría incidir en la importancia practica que tiene determinar el domicilio de
las personas, creo que ello se evidencia principalmente en la ley aplicable, en las
notificaciones judiciales y en la competencia.
Se debe distinguir el domicilio formal (dato técnico proporcionado por ley) del
domicilio material (residencia habitual de la persona). Ello es importante, por
cuanto si se hace referencia a la prolección de la Intimidad del domicilio, este debe ser
entendido en su as pecto material y no formal. Dentro de este contexto ya es posible
comprender, con mayor exactitud, que "el domicilio ha sido el ámbito por excelencia de
la intimidad. Al protegerse históricamente el domicilio, indirectamente se protegía a
la vida privada de las personas. Posteriormente, cuando la vida privada cobra
desarrollo jurídico autónomo, el domicilio es considerado como uno de los recintos
donde el ser humano desarrolla su vida privada. No es el único, aun cuando el
domicilio goza de protección autónoma. Por otro lado, la vida privada rebasa las
paredes de la residencia o domicilio en general" (MORALES GODO).
En materia de ley aplicable, propia del Derecho Internacional Privado, el artículo 2068
del Código Civil establece que "el principio y fin de la persona se rige por la ley de su
domicilio", el articulo 2069 que "la declaración de ausencia se rige por la ley del último
domicilio del desaparecido", el articulo 2070 que "el estado y capacidad de la persona
natural se rigen por la ley de su domicilio", el articulo 2071 que "la tutela y demás
instituciones de protección del incapaz se rigen por la ley de su domicilio, el articulo
2084 que "la determinación de la filiación extramatrimonial, así como sus efectos e
impugnación, se rigen por la ley de domicilio común de ambos progenitores", el articulo
2085 que "el reconocimiento del hijo se rige por la ley de su domicilio", entre otros.
Como se sabe, "el acto de la notificación tiene por objeto poner en conocimiento
de los Interesados el contenido de las resoluciones judiciales" (articulo 155
C.P.C.) y, en caso que nos encontremos, dentro de un procedimiento, frente a
personas inciertas o cuyo domiclio se ignore, cabe la notificación por edicto (articulo
165 C.P.C.). Con la Ley N° 27419 del 07.02.01, que ha modificado los articulos 163 y
164 del Código Procesal Civil, se admite la notificación por correo electrónico. La
importancia de ubicar el domicilio de una perso na, a estos efectos, es vital, porque de
no cumplirse con este requisito, podría declarar se nulo un proceso.
En materia de competencia, de acuerdo al articulo 14 (primer párrafo) del Código Pro
cesal Civil, "cuando se demanda a una persona natural, es competente el juez del
lugar de su domicilio, salvo disposición legal en contrario: De ello se deriva que, al fijar
las par les un domicilio, determinarán con ello también la competencia. He de hacer
algunas aclaraciones con el fin de agilizar el comentario:
a) La residencia es el lugar donde la persona vive con su familia normalmente. Se pre
cisa que: "La residencia es el lugar en que vive una persona de modo estable y habl
tual (CARBONNIER). Por ello, "la residencia puede o no, según los casos, ser un ele
mento constitutivo del domicilio; tal será su carácter cuando la ley determina el dom
cilio (concepto juridico) de la persona atendiendo a su residencia (concepto material)
(RIVERA).
b) La habitación, también llamada morada, es el lugar donde se encuentra la persona
ac cidentalmente. Es de carácter temporal.
c) El domicilio es un dato técnico determinado por ley. No debe confundirse este
concepto jurídico de domicilio con el de casa-habitación (espacio fisico donde
efectivamente vive la persona), ni mucho menos con el de dirección (que no es más
que el nominativo
o-si se quiere- el signo a través del cual se exterioriza el domicilio, la residencia o la
habitación).
d). El articulo 1374 del Código Civil (siguiendo en la traducción al articulo 1335 del
C.C. italiano) hace mención a la "dirección del destinatario (a efectos del
perfeccionamiento de la oferta, su revocación, aceptación y cualquier otra declaración
contractual). So bre el particular, autorizada doctrina italiana ha precisado que "se trata
de una figura de caracteres elásticos y genéricos, que, en concreto podrá identificarse,
según el caso, con la residencia o la morada, con el domicilio general o con un
domicilio especial, pero que también puede ser otro lugar, en donde, por ejemplo, el
destinatario de una declaración que no había provisto a una verdadera elección de
domicilio, solicita, aun verbalmente, que le sea comunicade la dicha declaración. En
otros términos, la determinación de la dirección no se basa en criterios uniformes y
objetivos, sino que se hace teniendo presentes las circunstancias que rodean, caso
por caso, a la decla ración que ha de enviarse, o bien las indicaciones, aun verbales
del destinatario de la misma (BRECCIA, BIGLIAZZI GERI, NATOLI, BUSNELLI).
También el inc. 2 del ar ticulo 424 del Código Procesal Civil establece como requisito
de admisibilidad de la demanda fijar la "dirección domiciliaria del demandante". Insisto
en que la dirección no es más que una exteriorización del lugar donde se encuentra la
persona.
2. Clasificación del domicilio
Autorizada doctrina argentina (CIFUENTES) ha clasificado el domicilio de la siguiente
manera:
a) Domicilio general, es para el ejercicio de todos los derechos en general, en contra
posición al especial. Por ello se sostiene que abarca la generalidad de los derechos y
obligaciones; puede haber domicilios especiales que concurran, pero si el núcleo co
mun indiferenciado de las obligaciones que no tengan un domicilio previsto para su
cumplimiento en particular". Este tipo de domicilio tiene las siguientes características:
a.1. Necesidad, no cabe la posibilidad jurídica de una persona sin domicilio general.
b.2. Unicidad, tampoco cabe la posibilidad de pluralidad de domicilios generales, se en
tiende, simultáneamente.
c.3. Mutabilidad, dado que el domicilio es un derecho de la persona, esta dentro de
sus facultades puede cambiarlo.
El domicilio general, a su vez, puede ser de dos especies:
- Legal, es el que fija la ley en función de presunciones basadas en el estado
civil de la persona, su condición, o en el cargo que desempeña. Es el caso del
artículo 37 del Código Civil, el cual establece que "los incapaces tienen por
domicilio el de sus repre sentantes legales", el del articulo 41 a la persona que
no tiene residencia habitual se le considera domiciliada en el lugar donde se
encuentre"), el del funcionario publi co (según el articulo 38, es el lugar donde
ejercen sus funciones") o el domicilio ma trimonial, cuando en el articulo 36 in
fine establece subsidiariamente que es "el último que compartieron los
cónyuges.
- Real, es el que tiene vigencia cuando no se presenta alguno de los casos
donde ope re la presunción legal. Es el que tenemos regulado en el articulo 33
(residencia ha bitual de la persone en un lugar") o en la primera parte del
articulo 36 cuando estable ce que "es aquel en el cual los cónyuges viven de
consuno".
A diferencia de otros sistemas juridicos (como el argentino, español o brasileño), den
Iro del sistema nacional, para que se constituya el domicilio real, solo
basta el elemento
objetivo de residir efectivamente en un lugar determinado y no se requiere del
elements subjetivo del animus manendi. El domicilio real es el lugar donde se reside
con el propósito de establecerse en este, bien
sea por una declaración expresa unida a la residencia habitual, o por la presunción de
ta propósito cuando se reside por un tiempo determinado, establecido previamente por
ley. Se llama también de hecho, para distinguirio del domicilio legal o de derecho. Se
lla ma real para distinguirlo del convencional.
b). Domicilio especial, es el impuesto por los mismos particulares para ciertos casos.
Por ello se sostiene que "como verdadero atributo de la persona, debe tenerse en
cuenta el domicilio general. El especial, en cambio, no tiene sus alcances ni cumple
uns fun ción identificada con la personalidad, pues tenerlo depende de la voluntad de
aque lia. El domicilio especial no es único, ni necesario: pero si mudable. Dentro del
domicilio especial se encuentran:
b.1. El domicilio procesal o ad litem, que equivocadamente se le identifica con el
domicilio legal. Es el que fijan las partes en el proceso. Como se sostiene, "es el que
toda persona está obligada a constituir al tomar intervención en un proceso judicial, y
que debe hallarse dentro del radio del juzgado" (RIVERA). El inc. 2 del articulo 424 del
Código Procesal Civil establece como requisito de admisibilidad de la demanda que se
fije el "domicilio procesal del demandante".
b.2. El domicilio negocial, es el que se fija para la ejecución de los mismos. Este es
el caso del articulo 34 del Codigo Civil, el cual establece que: "Se puede designar
domicilio especial para la ejecución de actos jurídicos. Esa designación solo implica
sometimiento a la competencia territorial correspondiente, salvo pacto distinto
Es necesario mencionar que actualmente existe un grupo de Codigos que apuntan ha
cia la concepción de un domicilio único, como el caso de los Códigos francés, italiano,
sul zo y en nuestro ordenamiento juridico desde el Código Civil de 1984; y otro grupo
que ad mite la pluralidad de domicilios, como el BGB (Codigo Civil alemán), el cual, en
su inc. 2 del articulo 7, admite, que "el domicilio puede existir simultaneamente en
varios lugares", el articulo 32 del Código Civil brasileño, entre otros
En cuanto a la fundamentación del domicilio único, se puede anotar que existe un sec
tor de la doctrina que lo individualiza de acuerdo a la intención del sujeto. Asi: "Una per
sona puede tener varias residencias de hecho, es decir, vivir diversas temporadas en
di ferentes lugares, pero solo tendrà un domicilio, La residencia habitual en la cual se
tiene la intención de residir permanentemente (MASCARENAS) Respecto de la
pluralidad de domicilios, se afirma que la práctica admite la pluralidad de domicilios,
siempre que en cada uno concurran los requisitos que (...) se exigen por la ley para su
existencia, y ex cluido en todo caso el propósito de fraude o de perjuicio para terceros.
Si varios domic lios aumentan los derechos del titular, tambien llevan consigo un
aumento de sus obliga ciones derivadas de aquellos" (SANTOS BRIZ).
3. Tratamiento del domicilio en el Código Civil peruano
En la doctrina se distinguen dos teorías que explican la esencia del domicilio.
a) Teoría objetiva. - La teoría objetiva se caracteriza por el hecho material de
residir habitualmente en un determinado lugar, este elemento objetivo es
susceptible de prueba directa.
b) Teoría subjetiva. -La teoría subjetiva se caracteriza por la intención de
permanecer (animus manendi), habitar, residir en un determinado lugar. Es
decir, se llega a la definición del domicilio a través de la espiritualización del
concepto, fundándose en la intención de residir (animus conmorandi) obtenido, en
un principio, a través de la fijeza de la morada. Dicho elemento subjetivo no lo
podemos apreciar mediante pruebas, pero si es posible acreditario a través de
presunciones. Para quienes suscriben esta posición, el domicilio tiene dos
elementos: uno objetivo (que es la residencia) y otro subjetivo (que es el ánimo
definitivo) o como prefiere un sector de la doctrina argentina: corpus y animus.
El animus, entendido como la intención o deseo de realizar un fin, se clasifica en:
Animus real.-Cuando se manifiesta de un modo indubitable, claro y explicito.
Animus presunto. - Cuando se deduce de ciertos hechos que lo hacen suponer.
Cierto sector de la doctrina argentina considera esencial el dato objetivo para la
constitución del domicilio, escribiendo al respecto que: "Por nuestra parte,
consideramos que la intención no constituye un elemento necesario del domicilio...
La intención a que alude el Código (el argentino) es simplemente la conducta que
permite inferir una voluntad de hacer de ese lugar el centro de su actividad. Un
abogado cordobés que instalara su estudio en Buenos Aires, y trasladara aqui su
familia, no puede pretender luego que tiene in tención de conservar su domicilio en
Córdoba (BORDA).
Nuestro cuerpo de leyes asume la teoría objetiva del domicilio, en contraposición
con la teoría subjetiva, dentro de la cual, es necesario, para la constitución del
domicilio, aparte del hecho físico de residir en un lugar determinado, expresar la
voluntad de ello. Dicha posición era asumida por el derogado Código Civil peruano
de 1936. Confirma la teoria objetiva, seguida por el actual Código Civil, en el
artículo 39, el cual establece que "el cambio de domicilio se realiza por el traslado
de la residencia habitual a otro lugar".
Actualmente y en virtud del numeral 33 solo basta residir real y habitualmente
en un lugar determinado para que se constituya el domicilio. Si existe duda
para que se configure la nota de habitualidad, se ha de aplicar el artículo 41, que a
la letra dice:
"A la persona que no tiene residencia habitual se le considera domiciliada en el
lugar donde se encuentre".
Otra situación que debemos considerar, dentro del tratamiento legislativo del
domicilio, es aquella relativa a la pluralidad, o no, de domicilios. En el antiguo
Derecho Roma no la pluralidad de domicilios estaba aceptada: pero en realidad se
presentaba en casos muy raros. En oposición a la pluralidad de domicilios, también
habla personas que no te nian domicilio, presentándose los casos en que una
persona abandona su domicilio, em prendiendo un viaje y estableciéndolo con
posterioridad. Aquí, en el tiempo intermedio entre el abandono y la constitución del
otro, la persona no tenía domicilio.
Frente a esto, el Código Civil peruano adopta, en línea de principio, la teoría del
domicilio único, descartando la teoría del domicilio plural, dentro de la cual, se
considera domiciliada a la persona en varios lugares, habitual y simultáneamente.
Sin embargo, el artículo 35 de este cuerpo de leyes establece lo siguiente:
"A la persona que vive alternativamente o tiene ocupaciones habituales en varios
lugares se le considera domiciliada en cualquiera de ellos.
Este artículo, que reproduce textualmente el artículo 32 del Código Civil brasileño
(que se encuentra dentro del grupo de legislaciones que regula el domicilio plural),
se aparta de la regla general establecida en el artículo 33 del Código Civil. Por otro
lado, la primera parte del articulo 38 sanciona lo siguiente:
"Los funcionarios públicos están domiciliados en el lugar donde ejercen sus
funciones, sin perjuicio, en su caso, de lo dispuesto en el artículo 33")
Curiosamente, este último no es un caso de domicilio plural, como el del numeral
35 En este artículo se acepta la existencia del domicilio único, al lado del cual
puede haber uno o más domicilios especiales y no residencias. Esto se encuentra
en plena concordancia con el artículo 33 del Código Civil peruano.
La segunda parte del numeral 38 expresa que: "El domicilio de las personas que
residen temporalmente en el extranjero, en ejercicio de funciones del Estado o por
otras causas, es el último que hayan tenido en el terri torio nacional".
Al aludir este articulo al factor temporalidad, nos indica la idea de brevedad en el
tempo, en lo referente a la permanencia del funcionario en el extranjero. Caso
contrario, se configuraría la habitualidad y, con ella la constitución del domicilio en
el extranjero y no en el "territorio nacional".
El artículo 36 establece que:
- "El domicilio conyugal es aquel en el cual los cónyuges viven de consuno o,
en su de fecto, el último que compartieron.
Este artículo tiene que ser interpretado sistemáticamente con el art. 40, el cual
prescribe que:
- "El cambio de domicilio no puede oponerse a los acreedores si no ha sido
puesto en su conocimiento mediante comunicación indubitable".
Si los cónyuges se separan de hecho, no pueden perjudicar los derechos de
terceros En todo caso, deberán darles a conocer el cambio de domicilio. Caso
contrario, asumirán los costos de su decisión.
Comparto plenamente la posición que el "principio de unidad puede llevar a
consecuencias disvaliosas, (...). De allí que muchos autores modemos y algunas
legislaciones -como la alemana y la brasileña-se han inclinado por el sistema de
pluralidad, en tanto la vida diaria enseña que el asiento de las actividades
comerciales y familiares se presen ta en la práctica disociado o diversificado, de
suerte que el sistema de unidad se encuentra refido con la realidad social
(RIVERA). En efecto, nuestro Código Civil ha asumido una posición mixta que me
parece la más saludable. Así, tenemos tres opciones para ubicar a los sujetos de
derecho en el espacio:
1) Si tiene una residencia habitual, se le aplica el criterio del domicilio único
(artículo 33 C.C.), que es el que continuaría siendo la regla general de nuestro
sistema.
2) Si tiene varias residencias (u ocupaciones) habituales, se le aplica el criterio del
domicilio plural (artículo 35 C.C.).
3) Si no tiene residencia habitual, se le considera domiciliado en el lugar en que se
le encuentre (artículo 41 C.C.).
Las exigencias sociales cambian y las instituciones jurídicas deben adecuarse a
ello. Es absurdo insistir, con un dogmatismo miope, en la unicidad del domicilio,
cuando une persona se encuentra en el supuesto sub 2. Las relaciones jurídicas
de los sujetos de derecho se configuran en distintos puntos en el espacio, más aún
si tenemos en cuenta la contratación electrónica: las partes tienen el derecho de
fijar el domicilio (especial) que deseen. Si una persona tiene diversas residencias
habituales y realiza determinados negocios jurídicos con terceros, esta quedará
obligada en el domicilio que fije (sea general o especial). Los derechos de los
terceros están protegidos con ello.
Puede haber una persona con un domicilio general y varios domicilios especiales,
así como otra (si sus actividades han dado lugar a ello) con varios domicilios
(dentro de los cuales no hay relación género a especie). En ambos supuestos hay
una pluralidad real de domicilios.
En verdad cuesta entender el prurito teórico de aferrarse al domicilio único. La
realidad actual ha convertido en más práctico un modelo legislativo mixto como el
que tenemos. Más allá de una reforma legislativa, creo que es importante
interpretar nuestras normas a los requerimientos reales y concretos de los
destinatarios del código.
4. Sobre la certificación domiciliaria
El D.S. N° 015-98-PCM, del 25.04.98, que aprueba el Reglamento de Inscripciones
del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), establece en su
artículo 4, que cualquier persona puede solicitar certificaciones de las inscripciones
efectuadas, de los títulos archivados que las sustentan, así como de los Archivos
Personales, salvo el caso de la información reservada. Por el D.S. N 022-99-PCM,
del 10.06.99, se excluye de ámbito de la información reservada al domicilio,
estableciéndose los siguientes criterios:
a) Todas las personas están en la obligación de registrar su "dirección domiciliaria,
así como sus cambios en el RENIEC, mediante declaración jurada en la que
aparezca su firma y huella dactilar, quedando ello acreditado en el nuevo
documento de identidad (art 2).
b) La certificación del domicilio de las persones, expedida por el RENIEC, surte
plenos
efectos jurídicos, salvo el derecho del acreedor al cual no se le ha comunicado
dicho cambio, de acuerdo al artículo 40 del Código Civil (art. 3).
c) A efectos procesales, se considerará bien notificados a los deudores
demandados judicialmente cuando las notificaciones se entreguen en la dirección
que figura en el certificado expedido por el RENIEC (art. 4).
d) El plazo de vigencia de estos certificados para la finalidad señalada en el punto
ante rior es de 6 meses (art. 5)
DOMICILIO ESPECIAL
ARTICULO 34
Se puede designar domicilio especial para la ejecución de actos jurídicos. Esta
designación solo implica sometimiento a la competencia territorial correspondiente,
salvo pacto distinto.
CONCORDANCIAS:
Can. 62: C.C. ans, 2058 inc. 31, 2000, CRC, a 14, 16, 2, 25: C.T. an. 11. 12. 13. 14. 15: LEY 26887
arts 20, 21, 352
1. Nociones generales
A diferencia del domicilio general, que constituye el lugar de residencia de una
pers na y que, en palabras de Cifuentes, "abarca la generalidad de los derechos y
obligace nes (citado por ESPINOZA ESPINOZA), el domicilio especial es aquel
que se fija, en mayoria de ocasiones voluntariamente, para la ejecución de
determinados actos juridices o para una finalidad especifica.
En efecto, en las distintas actividades que una persona desarrolla a lo largo de su
vida inevitablemente necesitará de algún lugar en donde los demás con quienes se
relaciona (los particulares o el Estado) puedan exigirle el cumplimiento de sus
obligaciones o, por el contrario, dicha persona pueda ejercer sus derechos con
respecto a estos. Para estas diversas e innumerables finalidades es frecuente que
el domicilio general (artículo 33 del Código Civil) no sea suficiente o, simplemente,
el sujeto desee que el centro de determinadas relaciones jurídicas sea un lugar
distinto a su domicilio general (residencia). Por ello, a lo largo de nuestras vidas
fijamos -a veces sin tener real conciencia de ello- un buen número de domicilios
especiales, lo que sucede por ejemplo cuando al suscribirnos a una revista
especializada indicamos que la publicación nos sea remitida a un lugar distinto a
nuestro domicilio general o cuando, para efectos de obtener el R.U.C. de algún
negocio, señalamos como domicilio tributario el local de nuestro establecimiento
comercial.
En ese sentido, y parafraseando a un connotado autor español, el domicilio
especial desempeña el mismo papel que el domicilio real en la esfera para la que
se le ha designado (DIEZ-PICAZO Y GULLON), esto es, constituye la sede
Juridica de la persona para efectos de un acto determinado o finalidad especifica.
2. Clasificación del domicilio especial
Estos propósitos, como ya hemos dicho, pueden ser variados y disimiles, por lo
que puede resultar difícil presentar un listado de domicilios especiales. Sin
embargo, es fro cuente encontrar algunos esfuerzos clasificadores en nuestra
doctrina Nosotros vamos a seguir la propuesta de Cifuentes (citado por ESPINOZA
ESPINOZA), pues nos parece bastante completa y pertinente.
En dicha clasificación se subdivide al domicilio especial en tres categorías:
procesal, matrimonial y negocial. A continuación, daremos un ligero vistazo a las
dos primeras habida cuenta que el domicilio matrimonial será comentado en
extenso en otro apartado (al analizarse el artículo 36 del Código Civil) y el domicilio
procesal es más objeto de estudio desde un análisis procesal-, para luego
centramos en el análisis del domicilio especial negocial.
Pues bien, el domicilio matrimonial es aquel en el cual los cónyuges viven de
común acuerdo, es decir aquel en el que la pareja ha decidido establecerse como
una familia. Este acuerdo puede ser: i) expreso, si es que oralmente o por escrito
han manifestado dicha intención, o, ii) tácito, si de alguna manera dicha voluntad
conjunta se infiere indubitablemente de una actitud o circunstancias de
comportamiento que revelen su existencia, lo que se manifiesta cuando la pareja
convive en un determinado lugar sin que ninguno de ellos haya declarado su
discrepancia.
La norma supone que los cónyuges, ya sea expresa o tácitamente, se han
puesto de acuerdo para fijar el lugar en donde residirán como una familia y,
en caso de que no fuera posible determinar esto, establece que se reputará como
domicilio matrimonial el último que compartieron. Sin embargo, a diferencia del
Código Civil español que, si se ocupa del tema, no se ha contemplado qué hacer
cuando la pareja no llega a un acuerdo y no han cohabitado en ningún lugar con
anterioridad. La solución creemos que debe ser la misma que la prevista en la
legislación española: recurrir al juez para que dirima la controversia
Como una nota aparte, es peculiarmente llamativo el tratamiento que nuestro
anterior Código de 1936 brindaba al domicilio matrimonial, el mismo que revela el
pensamiento social de la época: a mujer casada tiene por domicilio el de su marido
(artículo 24 del de rogado Código Civil de 1936).
Por su parte, el domicilio procesal es aquel que es fijado para los sucesos de un
pro ceso (artículo 424, inciso 2 del Código Procesal Civil). Constituye un requisito
de procedibilidad de la demanda y es fijado libremente por el demandante con la
principal finalidad de que todas las resoluciones recaídas en el proceso judicial
sean notificadas en dicha dirección y, de esta manera, garantizar su legítimo
derecho de defensa.
3. domicilio negocial
Esta tercera modalidad de domicilio especial es aquella que se fija para la
ejecución de determinado acto jurídico o para el cumplimiento de las
obligaciones emanadas de algún contrato, por lo que es esta clase de domicilio
especial la que está propiamente referida en el artículo 34 del Código Civil, objeto
de comentario. Tiene por fuente directa el artículo 27 del derogado Código Civil de
1936, que establecía: "Se puede designar domicilio especial para la ejecución de
los contratos. Esta designación solo implica el sometimiento a la jurisdicción
correspondiente". Se suele prever este tipo de domicilio especial cuando se
celebra un contrato, a electos de establecer el lugar preciso en donde debemos
ejecutar nuestras obligaciones o podemos exigir el cumplimiento de los de nuestra
contraparte, así como para precisar la di rección donde deberán remitírsenos las
comunicaciones relacionadas con el negocio. En ese sentido, las partes pueden
convenir (utilizando para tal efecto la consabida frase "y domiciliado en ... para
efectos del presente contrato", si se ha redactado una minuta) que el cumplimiento
de algunas o todas las prestaciones se efectuará en un lugar distinto a domicilio
general de los contratantes, por razones tan disimiles como la comodidad del
acreedor y/o deudor, por imposibilidad material del domicilio general del obligado,
por una cuestión de conveniencia impositive, etc.
En el domicilio negocial prima la voluntad del sujeto, pues la determinación de
este de pende exclusivamente de su decisión; en ese sentido, por regla general a
nadie se le debería imponer que señale en un contrato una dirección que no desee
designar como domicilio especial. Claro está que dicha característica no importa
un alejamiento a le teoría objetiva sobre la cual reposa la designación del domicilio
en nuestra legislación, pues si bien es cierto que es el sujeto quien en uso de su
autonomía de la voluntad designa el co micilio especial, para determinar cuál es
este se requiere simplemente una constatación objetiva: verificar qué lugar ha sido
señalado como tal en el contrato. Por ello, el hecho) de que afirmemos que en la
fijación del domicilio especial prima la voluntad del sujeto no puede llevamos a
pensar que esto significa que nuestro Código Civil, pese a consagrar la teoría
objetiva en su artículo 33, ha establecido de contrabando un artículo que consagra
la teoría subjetiva. Tal tesis resulta, a todas luces, equivocada,
Por otro lado, la segunda parte del referido artículo 33 establece que la
designación del domicilio especial-negocial solo implica el sometimiento a la
competencia territorial correspondiente, salvo pacto distinto. Esto significa que si,
en el momento de la ejecución del contrato, se presenta entre las partes alguna
discrepancia que conlleve a una de ellas a recurrir a los tribunales de justicia, el
juez competente para resolver la controversia será el que corresponda al espacio
geográfico señalado por el demandado en el contrato come domicilio negocial. Lo
anterior, creemos, constituye una excepción a la regia general pre vista en el
artículo 14 del Código Procesal Civil que establece que, cuando se demanda a una
persona natural, es competente el juez del lugar de su domicilio (lease domicilio
general), salvo disposición legal en contrario. Pese a dicha prescripción legal,
hemos advertido que en la práctica se suele demandar al contratante que ha
incumplido con sus obligaciones en el juzgado correspondiente a su domicilio
general, pese a que este ha señalado ex presamente un domicilio especial-
negocial distinto. Esto podría generar que el demande do presente con éxito una
excepción de incompetencia; sin embargo, también hemos cont tatado que en la
mayoría de ocasiones el contratante infiel contesta la demanda sin hacer
reserva alguna o no presentando la excepción de incompetencia, con lo cual se
produce la prórroga tácita de la competencia a que se refiere el artículo 26 del
Código Procesal Civil. No obstante, la estipulación de un domicilio negocial, las
partes pueden someterse a una
competencia territorial distinta, haciendo uso de la denominada cláusula de
competencia territorial, por la cual cualquier controversia que requiera una decisión
judicial será tramitada ante el órgano jurisdiccional correspondiente al lugar
señalado en dicha cláusula. Habiéndose pactado la cláusula de competencia
territorial, el domicilio negocial limitará su ámbito de aplica ción a ser el lugar de
cumplimiento de las obligaciones asumidas en el contrato, por lo que se ria
inaplicable en estos casos lo previsto en la segunda frase del artículo 34 del
Código Civil.
4. Un domicilio especial no voluntario!
Ahora bien, a estas tres clases de domicilio especial, nosotros podríamos agregar
una cuarta clase: el domicilio especial-obligatorio, esto es, aquel que es fijado para
una finalidad en particular por mandamiento expreso de un órgano de la
administración pública, no cabiéndole al sujeto de derechos alguna participación
en su determinación, El ejemplo claro de este tipo de domicilio es el domicilio fiscal
que es determinado por la administración tributaria, conforme a lo previsto en el
artículo 11 del Texto Único Ordena do del Código Tributario, D.S. N° 135-99-EF.
En efecto, pese a que inicialmente sea el contribuyente quien tenga la potestad de
fijar su domicilio fiscal, la Administración Tributaria se encuentra facultada para
requerirle que fije un nuevo domicilio fiscal cuando, a criterio de la administración,
el domicilio establecido por el contribuyente dificulte el ejercicio de sus funciones
de recaudación o fiscalización. Así, en caso que el deudor tributario no cumpla con
efectuar el cambio requerido en el plazo otorgado por la Administración, esta
última se encuentra facultada para considerar como domicilio fiscal cualesquiera
de los lugares a que se hace mención en los artículos 12, 13, 14 y 15 del referido
Código Tributario, esto es, el de su residencia habitual, aquel donde desarrolla sus
actividades civiles o comerciales o el lugar donde se encuentran los bienes
relacionados con los hechos que generan las obligaciones tributarias (si se tratase
de una persona natural), o aquel donde se encuentra su di rección a
administración efectiva, aquel en donde se encuentra el centro principal de su
actividad, aquel donde se encuentran los bienes relacionados con los hechos que
generan las obligaciones tributarias, o el domicilio de su representante legal (de
tratarse de personas jurídicas); o el de su representante, o alternativamente, a
elección de la Administración Tributaria, el correspondiente a cualquiera de sus
integrantes (cuando se trate de entidades que carezcan de personalidad jurídica).
Es más, se establece que dicho domicilio no podrá ser variado por el contribuyente
sin autorización expresa de la Administración Tributaria.
Por ello, podemos afirmar que el principio general por el cual la designación del
domicilio especial corresponde al sujeto de derechos, tiene al menos una
excepción. En con secuencia, una lectura más rigurosa y exacta del artículo 34 del
Código Civil nos conduce a pensar que es posible que un tercero pueda designar
un domicilio especial a una persona. Es el caso del domicilio especial tributario,
que ya hemos mencionado.
5. Pluralidad de domicilios especiales
Finalmente, nos queda referimos a la posibilidad de que un mismo sujeto de
derechos posea vanos domicilios especiales Esto es perfectamente posible, como
cuando una persona posee alguno en especial para efectos impositivas (domicilio
tributano), otro u otros para sus distintos procesos judiciales (domicilio procesal),
otro u otros para el cumplimiento de las obligaciones emanadas de diferentes
contratos (domicilio negocial), etc.
También podría suceder que se fijen dos o más domicilios para efectos del
cumplimiento de un único contrato, lo que podría suceder cuando la complejidad
de la relación obligatoria nacida de este determine que se designen varios
domicilios para el cumplimiento de diferentes prestaciones. Piénsese en los
contratos de colaboración empresarial o ascciativos, en los que el cumplimiento de
prestaciones tan disimiles como el pago de las uslidades o la prestación de un
servicio determinado pueden efectuarse en diferentes lugares. En fin, la pluralidad
de domicilios especiales es una realidad evidente que se ajusta perfectamente a
las necesidades de los seres humanos de entablar relaciones comercia les,
sociales o de diversa índole que referimos al inicio de estas líneas.
PLURALIDAD DE DOMICILIOS
ARTICULO 35
A la persona que vive alternativamente o tiene ocupaciones habituales en varios
considera domiciliada en cualquiera de ellos.
1. Introducción
El texto del artículo en comentario es una reproducción literal del artículo 20 del
Código Civil de 1936, el mismo que tiene como fuente al artículo 32 del Código
Civil brasileño, el artículo 7 del Código alemán, así como el numeral 43 del Código
portugués.
El artículo 33 del Código Civil establece: "El domicilio se constituye por la
residencia habitual de la persona en un lugar, lo cual significa que para la
constitución del domicilio real solo se toma en consideración el hecho de que una
persona viva en un determinado lugar de manera permanente, sin importar el
deseo o no de la persona de residir en tal lugar.
El domicilio es el lugar estable en el cual la persona habita normalmente. El
carácter permanente de la habitualidad de la persona en el lugar hace que se
elimine la posibilidad de que una persona constituya dos domicilios reales, puesto
que no se puede residir habitualmente en dos lugares de manera simultánea. Por
tal motivo, se ha dicho por una parte que el artículo 35 del Código Sustantivo
estaría en contradicción con el artículo. 33 del mismo, pues como indica
Fernández Sessarego, el articulo 35 permite la posibilidad de tener más de un
domicilio general al establecer que se puede habitualmente vivir alternativamente
en varios lugares (FERNÁNDEZ SESSAREGO). Por su parte Juan Espinoza, al
comentar el artículo 35, ha considerado que nuestro Código Civil ha adoptado una
posición mixta (ESPINOZA ESPINOZA), es decir que adopta conjuntamente la
tesis de unidad y pluralidad de domicilio.
A continuación, trataremos de explicar el sentido del artículo 35, así como su
aplicación práctica
2. Conceptos sobre domicilio
Concepto. - El domicilio es un atributo que permite individualizar a una persona,
pues es a través de este que los terceros pueden localizar a las personas en algún
lugar del globo terráqueo con la finalidad de imputarte derechos ylu obligaciones.
Por ello se ha dicho que el domicilio es el asiento jurídico de la persona.
La residencia habitual como elemento esencial.- Residir en un lugar importa vivir
en un lugar con cierta permanencia, es por ello que no toda residencia da lugar a
un domicilio, pues para ser calificado como tal, la residencia ha de ser habitual, es
decir que la permanencia de la persona en determinado espacio geográfico ha de
ser continua de tal modo que permita objetivamente estimarse que en aquel
concreto lugar la persona ejercita los derechos y cumple las obligaciones que le
son connaturales conforme a su esta do civil; es por ello que se ha dicho que el
domicilio de cualquier persona es el lugar en el cual la persona vive con su familia
de manera estable.
Sin embargo, no debe entenderse que el simple hecho de permanencia en un
lugar haga presumir la constitución de domicilio, sino que es necesario que se
presenten otros elementos externos que hagan presumir al tercero que la persona
ha fijado su domicilio en tal lugar, lo cual no esta condicionado a que transcurra un
determinado tiempo. En ese Sentido Puig Brutau expresa: para adquirir un
domicilio en un lugar determinado no se re quiere la permanencia en dicho lugar
durante un periodo de tiempo más o menos largo. Por tanto, el recién llegado a
una población adquirirá su domicilio en la misma, si objetivamente puede
estimarse que allí ejercita los derechos y cumple las obligaciones civiles que le son
connaturales. (PUIG BRUTAU).
Clases.-El domicilio puede ser general o especial.
a) El domicilio general sirve, como dice Puig Brutau, para localizar el lugar donde
se ejercitan los derechos y cumplimiento de las obligaciones civiles que
globalmente se afec lan a la persona (PUIG BRUTAU); el mismo que puede ser
voluntario, también llamado real, o legal.
El domicilio general puede ser real (voluntario) o legal. El domicilio real (voluntario)
es el que una persona elige libremente fijando su residencia, con el ánimo de
avecindarse (ESPINOZA ESPINOZA). El domicilio legal no lo elige voluntariamente
la persona, sino es aquel que la ley fija, sin admitir prueba en contrario.
El domicilio general se caracteriza por ser necesario, puesto que es indispensable
po
der ubicar a las personas en el territorio, para poderles exigir el cumplimiento de
sus obl
gaciones y deberes. Por ello, no hay persona alguna sin domicilio.
El domicilio general es único, en el sentido de que el sujeto de derechos no puede
te ner más de un domicilio general, pues en el caso del domicilio voluntario no
cabria la posi bilidad de que una persona pueda residir habitualmente en más de
un lugar. Con respecto a la posibilidad de que una persona tenga más de un
domicilio legal, ALBADALEJO señala que tal hipótesis debe de ser excluida, en
principio, porque cuando en un sujeto concurren más de una de las causas que
motivan el domicilio legal (por ejemplo ser empleado e hijo bajo patria potestad),
parece lo más razonable pensar que, al menos como regla, prepon derará una de
ellas, a partir de la cual se fijará aquel (ALBADALEJO),
La existencia de un domicilio legal tiene como consecuencia la desaparición del
domi cilio voluntario o real, pues solamente cuando cesa la situación de hecho que
lo coloca en alguna situación del domicilio legal, aparece el domicilio real
(CIFUENTES)
b) El domicilio especial es acordado por las parles de una relación juridica para
efec to de la imputación de derechos ylu obligaciones. 3. Análisis del artículo 35
El articulo en comentario es concordante con la tesis del domicilio único que adop
la nuestro Código Civil, como con el propósito de contar solo con el elemento
objetivo para la constitución del domicilio de la persona. Ello debido a que el
referido articulo re quiere que se presente cualquiera de los siguientes supuestos:
a) que la persona viva alternativamente en varios lugares (no residencia habitual);
y/o b) tenga ocupaciones habituales en varios lugares.
En cuanto al sentido de la frase vivir alternativamente, consideramos que la ley se
refiere a la residencia que no genera domicilio, es decir aquella en la cual el sujeto
o derecho vive en un lugar con cierta duración, y no de manera habitual, pero
capaz de hacer presumir a los terceros que en dicho lugar la persona ha
establecido su centro de imputaciones juridicas, vale decir, su domicilio.
Indudablemente, para los terceros es muy dificil distinguir cuando la residencia de
una persona es habitual y cuando es simplemente una residencia ocasional, es por
ello que nuestra legislación considera como presupuesto necesario para la
constitución del dom cilio solo el aspecto objetivo, es decir, solo es necesario que
una persona ubique a otra en un lugar determinado del globo terráqueo, para que
lo haga presumir que en dicho tu gar el sujeto de derecho ha constituido su
domicilio. Así por ejemplo supongamos que "A" vive con su familia en Lima, es
decir, su domicilio real es en la capital, pero por razones laborales reside en Trujillo
durante gran parte de la semana. Para los habitantes de Tr jillo, el domicilio de "A"
será en Trujillo, puesto que ahi ha fijado su residencia pero solo por razones
laborales y no de manera voluntaria. Empero el domicilio real de "A" siempre
seguirá siendo Lima, ya que en los momentos en los que "A" no trabaje siempre
estará
vinculado a su domicilio real, pues, cuando deje de ir a Trujillo por razones
laborales re
gresará a Lima, para vivir con su familia. Lo expresado en el párrafo anterior no
debe entenderse en el sentido de que para deter minar el domicilio de un sujeto de
derecho es necesario averiguar el ánimo de este de resi dir en un lugar
determinado, puesto que a nuestro Código Civil le es irrelevante el aspecto
subjetivo para la fijación del domicilio por terceros, pues permite a estos determinar
el domi
cilio de una persons teniendo solo en cuenta la residencia objetiva en un
determinado lugar.
En cuanto al segundo supuesto regulado en el articulo en comentario, referente al
he cho de que el sujeto tenga ocupaciones habituales en varios lugares, debemos
entender lo en el sentido de que una persona por razón de las labores se
encuentre durante un pe riodo en un lugar y luego en otro, permitiendo ubicar a
dicha persona en los diversos lu gares en los cuales desempeña sus labores
habituales, los mismos que no constituyen su domicilio real. Así por ejemplo, al
médico que durante la mañana trabaja en una clinica y durante la tarde atiende en
su consultorio privado, se le podrá notificar tanto en la clinica, en su consultorio o
en su casa.
Por lo expuesto, podemos decir que el artículo en comentario no regula la
pluralidad de domicilio, ya que de acuerdo a nuestro sistema civil, cada sujeto de
derecho tiene sola mente un domicilio real. Lo que regula el articulo 35 del Código
Civil es un domicilio legal alternativo, cuya constitución no es potestad del propio
sujeto de derecho, sino que la ley le otorga a los terceros la facultad de presumir
que el domicilio de una persona es el lugar en donde ella reside ocasionalmente o
el espacio geográfico en donde desempeña sus la bores habituales. Por ello,
podemos concluir que la determinación del domicilio no es fijada voluntariamente
por la persona, salvo el especial, sino que es constituida por los terceros
interesados en imputarie derechos y/u obligaciones a un determinado
sujeto de derecho.