Secretaría del Medio Ambiente
Febrero Agosto
Lento Perennifolio +100 años 10 m 25-40 cm 6-8 m Ligero
-Marzo -Octubre
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15 Sabino
Juniperus deppeana Steud.
Etimología. Del latín juniperus (Quattrocchi 2000b).
Familia. Cupressaceae.
Distribución. Aguascalientes, Ciudad de México, Chihuahua, Chiapas, Coahuila, Durango, Hidalgo,
Jalisco, Michoacán, Morelia, Nuevo León, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas,
Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. Suroeste de Estados Unidos y Guatemala.
Hábitat
• Clima. Templado (Sáenz-Romero et al. 2017).
• Tipo de vegetación. Bosque de Pinus (pino-oyamel), Bosque de Quercus, pastizal
tipo sábana, a veces se le encuentra formando bosques puros y abiertos (conabio 2018;
Rzedowski et al. 2001).
• Altitud. 1200-2900 msnm (Jiménez-Pérez et al. 2007).
• Tipo de suelo. crece en una amplia variedad de suelos incluyendo los pobres y calizos,
alcalinos, los de contenido moderado en sales solubles y con drenaje deficiente. Somero
con materia orgánica, arenoso profundo, rojizo arcilloso pedregoso, arenoso rocoso, suelo
profundo de llanuras (Martínez et al. 2007; conabio 2018).
Descripción. Árbol. De 3 hasta 10 m de altura. Tronco. Con diámetro de 25 a 40 cm. Copa. Extendida,
irregular y algo rala. Corteza. De color moreno oscuro, ceniza por fuera y violácea interiormente,
Árboles
Juniperus deppeana
dividida en placas cuadrangulares. Hojas. Opuestas o a veces ternadas, desiguales, algo imbricadas,
ovadas, rómbicas o elípticas, de 1.5 a 2 mm de largo por menos de 1 mm de ancho. Inflorescencias.
Femeninas formadas por seis escamas extendidas, ovaladas, agudas, dispuestas por pares. Frutos.
Conos globulosos de 0.8 a 1.2 cm de diámetro, de color rojizo al principio y con tinte glauco-azulado
después. Semillas. Con tres a veces cuatro y rara vez cinco angulosas e irregulares, de color castaño,
de 6 a 7 mm de largo y 4 a 6 de ancho (Rzedowski et al. 2001; Jiménez-Pérez et al. 2007).
Juniperus deppeana presenta una alta variación morfológica intraespecífica, lo que refleja procesos
activos de especiación (Bendímez-Salinas 2007).
Importancia ecológica. La concentración de carbono en los fustes de J. deppeana tiene
un porcentaje promedio de 50.06%. Lo que lo potencia para su uso como especie para captura
y depósito de carbono en ecosistemas forestales, su contenido total de carbono es igual al 50.65%
de su volumen (Jiménez-Pérez et al. 2007; Yerena-Yamallel et al. 2012).
Sobre su corteza se desarrollan varios hongos como Badhamia gracilis, Didymium squamulosum,
Macbrideola decapillata, estos registros se hicieron en Cananea, Sonora (Moreno, et al. 2006).
Por su altura y la distribución de su follaje, estos árboles tienen un papel en el suministro
de recursos de hábitat para comunidades de aves, aunque son poco utilizados en comparación
con su abundancia y disponibilidad dentro de un ecosistema de bosque de encino-sabino,
donde comparado con encinos, los sabinos son menos deseables por las aves (Balda, 1969).
Juniperus deppeana tiene varias poblaciones desunidas que incluyen cuatro variedades
taxonómicas y tres formas diferentes, la mayoría de las variedades tiene conos grandes
que son consumidos principalmente por mamíferos pequeños como mapaches, zarigüeyas 67
y ardillas, por lo tanto, no tienen una dispersión de largas distancias, a excepción de J. deppeana
var. gamboana de Chiapas que tiene conos femeninos de 5 a 8 mm que son consumidos por aves
y por tanto se ha logrado establecer desde Chiapas hasta Guatemala (Adams et al. 2007).
En Durango, dentro de su hábitat natural se sugiere que el coyote (Canis latrans) puede jugar
un papel importante en la dispersión de las semillas de Juniperus deppeana (Servín y Huxley, 1991).
Plagas y enfermedades. Los árboles hembra en forma continua están produciendo frutos
de distintas categorías de maduración a lo largo del año. Se ha encontrado que los frutos de mayor
tamaño son más afectados por insectos depredadores de semilla, lepidóptero no identificado
de la familia Gelechiidae, ataca sus conos, las larvas pupan en el interior y destruyen hasta
un 50% (Martínez et al. 2007; Salazar y Soihet 2001).
Es atacado por insectos barrenadores de ramas, organismos patógenos como el hongo
Phellinus robustus y plantas parásitas como Phoradendron bolleanum (Díaz-Nuñez et al. 2014,
Clark-Tapia et al. 2011).
Susceptible a araña roja, daño por nematodos en la raíz y “tizón del cedro” (conabio 2018).
• Tolerancias. Resistente a la sequía, al fuego y a daño causado por termitas (conabio 2018).
Sáenz-Romero et al. (2017) demuestran que los Juniperus presentan resistencia a la cavitación
en la xilema, es decir a la formación de un espacio vacío dentro del cuerpo de la planta,
ante futuros climas más calientes o secos, lo que no las hace vulnerables y permite creer
su adaptación a tiempos difíciles. Esta especie puede cesar su crecimiento ante condiciones
desfavorables (Salazar y Soihet 2001).
Servicios antropogénicos. Recuperación de terrenos degradados, conservación de suelo, control
de erosión, restauración ecológica en zonas semiáridas pues son muy eficaces para colonizar sitios
perturbados (conabio 2018; Niembro-Rocas et al. 2010).
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Almacena metales pesados en las hojas como plomo Pb, cadmio Cd, cromo Cr, cobre Cu,
mercurio Hg y níquel Ni (Mendoza-Hernández et al. 2016). También arsénico As en el tallo,
seguido por las hojas y la raíz, las cantidades que absorbe son directamente proporcionales a las
concentraciones del sitio, así como zinc Zn que absorbe más en la raíz, hojas y tallo (Puga et al.
2006). Se ha registrado que crece sobre suelos contaminados con metales pesados en jales
de Taxco (Gómez-Bernal et al. 2010).
Usos. La madera es medianamente pesada con un peso específico de 0.45 a 0.58 g/cm3. De color
rosáceo a amarillento. Tiene textura media, grano recto y una elevada durabilidad natural. Su corteza
produce taninos (Salazar y Soihet 2001).
Como especie ornamental, para brindar sombra, refugio para fauna. La madera se utiliza
para la fabricación de postes para cercas o construcción rural por gran durabilidad, pueden fabricarse
también muebles, lápices, aunque presenta defectos naturales como nudos, inclusión de corteza
grano espiralado y entrecruzado, como leña o carbón es excelente por su alto valor calorífico, arde
lento y produce humo y hollín. Es una especie forrajera, sus hojas son las más palatables del género.
Del fruto, hojas y tronco se extraen aceites esenciales aromáticos (conabio 2018).
Se utilizan como cercas vivas (Avendaño-Reyes y Acosta-Rosado 2000).
Los frutos de los Juniperus contienen aceites esenciales aromáticos como el borneol y principios
amargos como la juniperina, con propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. El extracto acuoso
que se obtiene al hervir los frutos secos y molidos es utilizado en medicina tradicional en casos
de reumatismo, hipertensión, hinchazón de piernas y pies, gota y urolitiasis; también es empleado
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para aromatizar bebidas alcohólicas como la ginebra (Niembro-Rocas et al. 2010).
En Chihuahua se usa el cocimiento de las hojas para curar el reumatismo y la neuralgia
(Martínez 1967).
Propagación. Comienza a florecer a partir de los 30 años de edad, la especie completa su ciclo
fenológico en dos años. La dispersión de sus semillas es zoocórica e hidrocórica. Las semillas
se extraen por maceración en agua para eliminar la pulpa resinosa, luego se secan para su
almacenamiento (Salazar y Soihet 2001).
Los frutos y semillas se colectan directamente del árbol o del suelo. Se recomienda estratificación
en frío a 5°C durante 30 a 120 días. Las semillas germinan a temperaturas de 20° a 30°C por espacio
de 40 días, enterradas bajo medio centímetro de sustrato y tienen una viabilidad de hasta 9 años
(conabio 2018).
Las semillas se siembran en cajas o camas germinadoras y se cubren con paja o algún otro
material vegetal. Se recomienda mantener sombra solo durante el periodo de germinación.
Las plantas se trasladan a bolsas cuando son suficientemente grandes para su manejo. En vivero las
plantas tienen una alta resistencia al ataque de hongos y otros microorganismos causantes
del damping off (Salazar y Soihet 2001).
La especie también se puede producir por estacas de 5 a 10 cm de largo que requieren
de 12 meses para su establecimiento (Salazar y Soihet 2001).
Historia y datos culturales. En México se conoce como cedro de incienso a Juniperus deppeana,
del cual se extrae una resina aromática que se utiliza como incienso durante ritos y ceremonias
religiosas (Fonseca 2006).
Árboles
Juniperus deppeana
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