CONTROL INTERNO (COSO III)
¿Qué es?
Como preámbulo a este concepto de control interno, debemos tomar en cuenta la normativa
más útil en relación con el riesgo de auditoría. Ésta la podemos encontrar en las Normas
Internacionales de Auditoría. La NIA 315 Entendimiento de la Entidad y su Ambiente,
Evaluación de Riesgo de Errores Materiales, está íntimamente vinculada a este concepto de
control interno, ya que el auditor debe evaluar los riesgos de la entidad que va a evaluar
para evitar aseveraciones erróneas significativas.
Es un proceso efectuado por la junta directiva, gerentes y el personal de una entidad,
aplicado en el establecimiento de la estrategia, diseñado para identificar eventos potenciales
que puedan afectar la entidad, y gestionar los riesgos para estar dentro de su apetito de
riesgo, proporcionando una seguridad razonable sobre la consecución de los objetivos de la
entidad.
Principios
1. Ambiente de Control
Para el primer componente se establecen procedimientos para la detección de fraude y un sistema
de competencias y responsabilidades que se desarrollen con claridad, agilidad, eficacia y confianza
con las limitaciones que se deben tener presentes, como fallas humanas, malas decisiones y posibles
complots.
Integridad y valores éticos
Autoridad y responsabilidad
Estructura organizacional
Políticas de personal;
Clima de confianza en el trabajo y responsabilidad
2. Evaluación del Riesgo
Este componente identifica los posibles riesgos asociados con el logro de los objetivos de la
organización. Toda organización debe hacer frente a una serie de riesgos de origen tanto interno
como externo, que deben ser evaluados.
Estos riesgos afectan a las entidades en diferentes sentidos, como en su habilidad para competir con
éxito, mantener una posición financiera fuerte y una imagen pública positiva. Por ende, se entiende
por riesgo cualquier causa probable de que no se cumplan los objetivos de la organización.
3. Información y Comunicación
El personal debe no solo captar una información sino también intercambiarla para desarrollar,
gestionar y controlar sus operaciones. Por lo tanto, este componente hace referencia a la forma en
que las áreas operativas, administrativas y financieras de la organización identifican, capturan e
intercambian información.
La información es necesaria para que la entidad lleve a cabo las responsabilidades de control
interno que apoyan el cumplimiento de los objetivos.
La gestión de la empresa y el progreso Qualpro Consulting, S. C. Página 18 hacia los objetivos
establecidos implican que la información es necesaria en todos los niveles de la empresa.
4. Actividades de Control
Las actividades de control se definen como las acciones establecidas a través de las políticas y
procedimientos que contribuyen a garantizar que se lleven a cabo las instrucciones de la dirección
para mitigar los riesgos con impacto potencial en los objetivos.
Las actividades de control se ejecutan en todos los niveles de la entidad, en las diferentes etapas de
los procesos de negocio y en el entorno tecnológico, y sirven como mecanismos para asegurar el
cumplimiento de los objetivos.
Según su naturaleza pueden ser preventivas o de detección y pueden abarcar una amplia gama de
actividades manuales y automatizadas. Las actividades de control conforman una parte fundamental
de los elementos de control interno.
5. Supervisión o Monitoreo
Es importante establecer procedimientos que aseguren que cualquier deficiencia detectada que
pueda afectar al Sistema de Control Interno sea informada oportunamente para tomar las decisiones
pertinentes. Los sistemas de control interno cambian constantemente, debido a que los
procedimientos que eran eficaces en un momento dado, pueden perder su eficacia por diferentes
motivos, como la incorporación de nuevos empleados, restricciones de recursos, entre otros.
Evalúa y supervisa la naturaleza y alcance de las actividades de monitoreo y la evaluación y
mejoramiento de la administración de las deficiencias.