Jorge Ulises Zaragoza Melendez
Olvido
Aún recuerdo cuando de niño quería ser un super héroe, cuando el mundo era mi juguete,
cuando era el protagonista de mil historias fantásticas, donde los dragones más amenazantes
sucumbían a mis pies, recuerdo como un trozo de cartón podía transformarse en un casco
espacial y recorrer la galaxia sin salir de mi habitación. Recuerdo que tenia tantos sueños
para cuando fuera adulto…. Y ahora no recuerdo …cuando deje de soñar.
El olvido, es ahí donde partieron mis sueños, es la cuna donde se adormecieron, pero eran
tantos, que para aquellos que no cupieron les construí un baúl llamado recuerdo, donde de
ves en cuando desean salir, pero he jugado tanto al adulto que ya no tienen fuerzas, mueren
antes de su meta conseguir.
Olvide mis sueños y con ellos gran parte de mí, en que momento perdí el rumbo, cuando
cambie la alegría y la ilusión por la frialdad de una realidad gris, porque ya no imagino
dragones en la sala, ni colores en el viento descubrí…cuando perdí el asombro…cuando deje
a mi niño morir.
Porque las puestas de sol ya no me enamoran, porque a las estrellas ya no pido deseos, porque
el mar ya no me susurra sus secretos, cuando silencie el corazón, cuando mutile mi
imaginación y la sometí al común de la gente…Cuando olvide sonreír.
Hoy me encuentro destrozado al reconocerme infeliz, al saber que la alegría no forma parte
de mi vivir, que me convertí en producto enlatado cuya marca se llama consumir… donde he
invertido mi tiempo, donde mi vida vendí y el precio que me pagaron no alcanzara ni para
flores al momento de partir.
Por eso antes que llegue el tiempo de este mundo dejar, buscare en mis adentros, al niño que
perdí, lo levantare de su letargo y le pediré que sueñe una vez más, que somos invencibles
que a este mundo podemos derrotar, me levantare con fuerzas nuevas, y abandonare todo
aquello que me hizo el que nunca quise ser.
Es momento olvido que tengas un nuevo inquilino, que mis sueños hoy te abandonan y en su
lugar habitara el hombre gris, el hombre que usa mascara para poder sobrevivir, el hombre
de la rutina, de levantarse, trabajar y morir.
Jorge Ulises Zaragoza Melendez
Hoy soñare de nuevo, me volveré el héroe que quise ser, mi vida toda será un sueño, donde
yo elegiré el como vivir, y al final, abrazar la muerte, donde el asombro, los deseos y los
secretos de la vida formaron parte de mí, y así en la noche más fría al instante de partir me
pintare de colores, de sonrisas y de amores. Y gritare al cielo que no existe soñador pequeño
ni sueño demasiado grande cuando el amor y la pasión es el que en el corazón arde. Llévame
muerte contigo que esta noche te sonrió… que esta noche he recordado la alegría de ser como
niño.
#MALSNE