POCO A POCO SE VA LEJOS
"DEL LIBRO VIVIENDO SOBRIO “Como alcohólicos,
generalmente tendíamos a apurar nuestras copas
más rápidamente que las otras personas. Y muy
raras veces nos sentíamos dispuestos a dejar que
quedaran unas pocas gotas en el vaso de cóctel, o
un pequeño residuo en la botella. Muchos de
nosotros nos hemos divertido por nuestra aparente
inhabilidad, que se nos presenta aun después de
muchos años de sobriedad, para dejar a medio
terminar una taza de café o un vaso de soda.
Frecuentemente nos vemos tragando hasta la
última gota de una bebida no alcohólica, como
si. . .Tal vez la mayor parte de nuestros lectores ya
hayan entendido el punto: No es siempre fácil para
nosotros dejar a un lado sin terminar el capítulo, o
el libro que estamos leyendo. Parece que hay casi
una compulsión para seguir hasta el final, en vez de
tomar solamente una página o un capítulo o dos
por día y el resto para otra oportunidad. No es que
esta tendencia sea del todo mala. Para
recuperarnos de una obsesión destructiva tal como
la de beber, es muy sensato reemplazarla con una
obsesión benigna, tal como la compulsión de buscar
más y más conocimiento y ayuda para el problema
alcohólico. De manera que continúa leyendo, si lo
prefieres. Es mucho más saludable que empezar a
beber. Pero cuando llegues al final de este capítulo,
tal vez desees ensayar algo nuevo. Pon al lado este
libro y revisa tu día. Ve cuántas veces hubieras
podido retardar un poco el paso o hacer las cosas
con un poco más de facilidad si te hubieras
detenido a pensar en ello. El axioma "Poco a Poco
se Va Lejos" o "Tómalo con Calma" es una de las
formas en que nosotros los A.A. nos recordamos
uno a otro que muchos tenemos las tendencias a
exagerar, de apurar las cosas, impacientes con
cualquier cosa que trate de detenernos. Para
nosotros es muy difícil descansar y tomarle sabor a
la vida. Cuando uno de nosotros se encuentra
afanado para hacer algo o conseguir algo
rápidamente, un amigo puede reconvenirlo
gentilmente diciéndole, "Tómalo con calma". Luego
se presenta un rayo de molestia contra el consejero.
Y eso puede indicar que el consejo ha atinado en el
blanco, ¿no es verdad?
Sí, sabemos que la impaciencia no está limitada en
la actualidad al os alcohólicos. A medida que se
acelera el proceso del cambio en nuestra
civilización, más y más gente se siente presionada
por el tiempo y empujada para afanarse y llegar a
tiempo. .. ¿A qué? ¿Y con quién? Esa presión no
empuja a la mayor parte de los bebedores dentro
del alcoholismo, como cualquiera puede verificarlo.
Solamente un pequeño porcentaje de bebedores
desarrolla nuestro problema. Pero aquellos de
nosotros que llegamos al alcoho1ismo vemos que
compartimos la necesidad de aprender a descansar,
adquirir un ritmo saludable, gozar de las pequeñas
ganancias y aun de los placeres simples que
encontramos en el camino, o sea, aprender a gozar
de la jornada, en vez de correr afanosamente hacia
nuestro destino. El horizonte siempre está en el
mismo sitio: En ocasiones vale la pena quedamos
quietos para observarlo. Únicamente por darnos el
placer de un paisaje apacible. . Algunos de nosotros
elaboramos rutinas para ayudamos a mantener
nuestras metas dentro de los límites realistas y
dentro del alcance de la posibilidad. Podemos hacer
una lista de cosas que nos gustaría hacer hoy, y
luego descartar deliberadamente la mitad o más de
ella. Al día siguiente, otra lista. O intencional mente
programamos algunas cosas con mucha
anticipación, y nos enseñamos a dejarlas a un lado,
en forma deliberada, hasta que se presente la
ocasión. Otros de nosotros vemos que las listas y los
programas estrictos pueden volverse tiranos,
obligándonos a concluir cada asunto, sin
importamos el tiempo y el esfuerzo. Por
consiguiente, elimínanoslas listas durante algún
tiempo. Sin tener la obligación que nos impone su
dictadura, podemos aprender a movernos a un paso
espontáneo y pausado. Para muchos de nosotros,
sentarnos calmadamente durante 15 ó20 minutos
antes de empezar las actividades de cada día nos
ayuda a establecer un marco mental descansado y
ordenado, algunos de nosotros usamos métodos
específicos de oración o meditación que hemos
encontrado y que sirven particularmente bien para
este propósito. Y aún durante un día muy agitado,
nos las arreglamos para sentarnos sin que nos
disturben, con los ojos cerrados, para hacer una
pausa de cinco minutos, y luego volver refrescados
al trabajo. Para alguno de nosotros, es más fácil
aprender a mantener un paso calmado si tenemos
la ayuda de otra persona, podremos serían capaces
de genera nuestra propia paz, pero a veces
podemos obligarnos a sentarnos calmadamente a
escuchar a un amigo que ha alcanzado algún grado
de serenidad. Dedicar toda nuestra atención a otra
persona nos ayuda a restaurar nuestro equilibrio y
nos da una nueva perspectiva sobre nuestras
propias vidas, de manera tal que podamos ver que
no tenemos la obligación de mantenernos
corriendo sin objeto, solo por correr. Para algunas
personas son sumamente benéficas las sesiones
más formales e institucionalizadas en que se busca
la paz en compañía de otros, (tales como los
servicios religiosos, los retiros espirituales y
similares). O simplemente podemos decidir
levantarnos más temprano de lo que
acostumbramos, para poder hacer nuestras cosas
con más tiempo y con más calma, con un poco de
meditación, podemos
llegar a elaborar nuestros horarios personales para
que estén menos congestionado, serán más
flexibles, y por consiguiente menos apremiantes y
abrumadores. Cuando nos encontramos
sumamente tensos o casi frenéticos, podemos
preguntarnos ocasionalmente, es que soy
realmente tan indispensable? O es esta prisa
realmente necesaria? CON GRANALIVIO VEMOS
FRECUENTEMENTE QUE LA RESPUESTA
MÁSHONESTA es NO todos estos trucos sirven
realmente a la larga, no solo para ayudarnos a
sobreponer nuestro problema alcohólico y las
secuelas que contiene, sino que también nos
capacitan para volvernos más productivos, porque
conservamos y canalizamos nuestra energía en una
forma más racional. Acomodamos las prioridades
en una forma más sensata. Aprendemos que
muchas acciones que en algunas oportunidades
considerábamos vitales pueden eliminarse si son re
examinadas cuidadosamente, el preguntarnos que
tan importante es esto? Es frecuentemente un buen
ejercicio. Naturalmente tómelo con calma, no nos
proporciona una licencia para la pereza o para
llegar tarde a los compromisos. Existen cosas que
no deben posponerse hasta mañana. Una de ellas
es el dejar de beber, pero hay muchas otras cosas
que si se posponen durante estas 24 horas, cuando
las afrontemos estaremos mucho mejor equipados
para manejarlas. En cierta ocasión, una alcohólica
sumamente enferma e inquieta llamó a la oficina de
A.A. y dijo que necesitaba
ayuda¡ instantáneamente! Se le peguntó si podía
esperar 20 o 30minutos hasta cuando alguien
pudiera llegar a donde ella se encontraba, ¡NO!
respondió, mi médico me dijo que yo necesitaba
ayuda inmediatamente, y no existe un momento
que perder y
luego continuó: y esto me lo dijo anteayer”
Nuestro corazón se entrega inmediatamente a
alguien que se encuentre en esa penosa situación.
Todos sabemos muy bien cómo se siente esa
persona. La ayuda llegó en el término de una hora,
ahora ella cuenta la historia como un ejemplo de la
forma como solía ser. Es casi increíble, cuando la
vemos ahora reposada pero llena de energías,
calmada pero alerta. Si te parece deseable tener un
fuerte acopio interior de paz, paciencia y
tranquilidad, es posible obtenerlo. Recuérdate a ti
mismo de vez en cuando que tal vez la velocidad
ideal para este día es “tómalo con calma” y este
cambio puede
empezar en este instante, ¿verdad?
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EN16:32ETIQUETAS:ALCOHOLICOS ANONIMOS