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Demóstenes: El padre de la oratoria

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DEMÓSTENES: Orador de la antigua Grecia (Atenas), padre de la

oratoria.

Hasta los 7 años de edad fue noraml, de ahí se quedaría huerfano y


toda su herencia queda en amigos de susu papás la cual la gastaron,
Demóstenes creció tímido, introvertido y lo peor era eque era
tartamudo. Su aficipon era ser un gran orador, así que decidí
participar por primera vez en un concurso, la cual el principio de un
traumatismo que cambiaría en transcurso de su vida tanto como en la
oratoria.

Era hijo de una familia acomodada, pues su padre era comerciante


pero no pertenecia a la “aristocracia” , además tenía defectos físicos,
pero el peor defecto ers su tartamudez, esto hacía obstáculo para
convertirse en un orador, como el deseaba. En sus primeros años fue
educado como correspondía a su posición y se convirtió en un
excelente lector y llegó a ser uno de los jóvenes más instruidos de su
tiempo, pero a los 7 años se enfrentó al primer problema de su vuda,
quedó huérfano, su herencia fue confiada a tres tutores y estos la
dilapilaron poco a poco. No tenpi el dinero para pagar a sus maestros,
pero confiaba en la perseverancia, así pudo asistir a los discursos de
los oradores más prominentes de la época, incluso conociendo a
Platón. Ansioso por empexar inicio en preparar su 1discurso, pero la
presentación er un desastre, al tercer fue interrumpido por los gritos
de la audiencia, del nerviosismo Demóstenes se retiró sin terminar su
discurso.

En vez de sentirse desanimado, utilizo el problema como desafpio,


utilizaba la frustración como fuerza para seguir adelante, se afeitó la
cabeza para no salir a las calles, por las tardes salía a la playa a
gritarle al sol, para así ejercitar su pulmones, en las noches se llenaba
la boca con piedras y se ponía un cuchillo afilado en los dientes para
así evitar tartamudear, al regresar a su casa se paraba al espejo para
perfeccionar su postura y sus gestos. Pasaron meses para volver a
escuchar a Demóstenes, fue así que con éxito defendió a un
fabricabte de lamparas, que sus ingratos hijos querían arrebatar su
patrimonio.

En esta ocasión la sabidrupia y perseverancia de Demóstenes es


reconocido, así se convirtipo en político, en ese entonces era
comlicado ser un político.

Creando así su escuela de Oratoria, que tenía como principios: la


claridad, brevedad, concisión, sencillez y elegancia.
Esto nos da entender que con persevenrancia y disciplinada se puede
conseguir lo deseado.

Demóstenes (Atenas, 384 a. C. - Calauria, 322 a. C.) fue un


importante político y orador griego que nació y vivió en Atenas. Sus
obras constituyen la última expresión significativa del progreso
intelectual ateniense, y ofrecen una profunda visión de la cultura y la
política de la antigua Grecia. El llamado Canon Alejandrino, compilado
por Aristófanes de Bizancio y Aristarco de Samotracia, reconoce a
Demóstenes como uno de los 10 mayores logógrafos y oradores
áticos. Según Longino, Demóstenes "perfeccionó al máximo el tono
del discurso idealista, pasional, abundante, preparado, rápido". 1
Cicerón le aclamó como "el orador perfecto" al que no le faltaba de
nada y Quintiliano le alabó dirigiéndose a él como "lex orandi" ("la
norma de la oratoria") y diciendo de él que "inter omnes unus
excellat" ("se encuentra sólo entre el resto de oradores").

Demóstenes

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Para el estratego ateniense, véase Demóstenes (general).

Demóstenes
Busto de Demóstenes encontrado
en Italia y realizado en mármol en la época
romana inspirándose en una estatua de
bronce de Polieucto (Museo del
Louvre, París)

Información personal

Nombre de nacimiento Demóstenes,

Nombre en griego
Δημοσθένης
antiguo

Nacimiento 384 a. C.
Atenas

Fallecimiento 322 a. C.
Calauria

Causa de muerte Veneno

Familia

Madre Kleobule

Información profesional

Ocupación Orador y políti


co
Cargos ocupados Embajador

[editar datos en Wikidata]

Demóstenes (en griego, Δημοσθένης: Dēmosthénēs) fue uno de


los oradores más relevantes de la historia y un
importante político ateniense. Nació en Atenas, en el año 384 a. C. y
falleció en Calauria, en el año 322 a. C.

Sus dotes de oratoria constituyen la última expresión significativa de


las proezas intelectuales atenienses, y permiten el acceso a los
detalles de la política y la cultura de la Antigua Grecia durante el
siglo IV a. C. Demóstenes aprendió retórica mediante el estudio de
los discursos de oradores anteriores. Pronunció sus primeros discursos
judiciales a los veinte años de edad, cuando reclamó a sus tutores
que le entregaran la totalidad de su herencia. Durante un tiempo,
Demóstenes se ganó la vida como escritor profesional de discursos
judiciales y como abogado, redactando textos para su uso
en pleitos entre particulares.

Demóstenes se interesó por la política durante esa época, y fue en el


354 a. C. cuando dio sus primeros discursos políticos en público.
Dedicó sus años de plenitud física e intelectual a oponerse a la
expansión del reino de Macedonia. Idealizaba a su ciudad y luchaba
por restaurar la supremacía ateniense y motivar a sus compatriotas
para oponerse a Filipo II de Macedonia. Buscó preservar la libertad de
Atenas y establecer una alianza contra Macedonia en un intento sin
éxito de impedir los planes de Filipo de expandir su influencia hacia el
sur, conquistando las ciudades-estado griegas. Dos años antes de la
muerte de Filipo, Demóstenes tuvo un papel capital en el
levantamiento de Atenas y Tebas contra el rey macedonio y su
hijo, Alejandro III, en la batalla de Queronea, si bien sus esfuerzos no
tuvieron éxito cuando la revuelta se encontró con una enérgica
reacción macedonia. Más aún: para prevenir una revuelta similar
contra su propio líder, el sucesor de Alejandro, el diádoco Antípatro,
envió a sus hombres para que acabaran con Demóstenes.
Demóstenes, sin embargo, se suicidó con el fin de evitar caer en
manos de Arquias, confidente de Antípatro.

El llamado Canon Alejandrino, compilado por Aristófanes de


Bizancio y Aristarco de Samotracia, reconoce a Demóstenes como uno
de los 10 mayores logógrafos y oradores áticos. Según Longino,
Demóstenes "perfeccionó al máximo el tono del discurso idealista,
pasional, abundante, preparado, rápido".1Cicerón le aclamó como "el
orador perfecto" al que no le faltaba nada y Quintiliano le alabó
Cronograma de la vida de Demóstenes (384 a.
dirigiéndose a él C.–322 a. C.)
como "lex
orandi" ("la
norma de la
oratoria") y
diciendo de él
que "inter omnes
unus excellat"
("se encuentra
solo entre el
resto de
oradores").23

Primeros años

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Familia,
educación y
vida personal

[editar]

Familia y
educación

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Demóstenes
nació en el año
384 a. C.,
durante el último
año de la
98.ª Olimpiada o
el primero de la 99.ª.4Su padre, del mismo nombre, pertenecía a
la tribu (phylai) pandionisia y vivía en la Demo de Peania,5 en las
afueras de Atenas.

Pertenecía a una rica familia mercantil, lo que le valió el desprecio de


las viejas familias aristocráticas. Su padre, Demóstenes de Peania,
poseía una fábrica de armas.6Esquines, el mayor rival político de
Demóstenes, mantendría más tarde que su madre, Cleóbula, era de
origen escita,7 si bien algunos estudiosos modernos ponen en duda
esta afirmación.8 Por su parte, Demetrio de Magnesia, en su
desaparecida obra Sobre los sinónimos, afirmó que era samia.9

A los 7 años Demóstenes se quedó huérfano. Su padre le dejó una


fortuna en fideicomiso, quedando al cuidado de sus
tíos, Afobos y Demofón, así como de un tal Terípido. Sus tutores
dilapidaron su fortuna,10 ya sea por error de gestión o por mala
intención, quedando el joven Demóstenes en extrema pobreza.

Tan pronto como Demóstenes alcanzó la mayoría de edad, exigió una


auditoría de cuentas de la gestión realizada por sus tutores. Según
Demóstenes, la revisión de las cuentas demostraba la apropiación
indebida de su patrimonio. Aunque su padre le había dejado un
patrimonio de casi catorce talentos11 que equivaldrían de forma
aproximada a unos 400.000 dólares estadounidenses actuales,12
Demóstenes dijo en el juicio que sus tutores no le habían dejado
nada salvo la casa, catorce esclavos y treinta minas de plata (30
minas equivalían a medio talento).13

A los 20 años, Demóstenes demandó a sus tutores, intentando


recuperar su patrimonio. Durante los juicios pronunció cinco
discursos: tres Contra Afobos entre el 363 a. C. y el 362 a. C. y
dos Contra Ontenor entre el 362 a. C. y el 361 a. C. El tribunal fijó los
daños y perjuicios sufridos por Demóstenes en diez talentos
(285.000 dólares estadounidenses de 2008).14Cuando finalizaron
todos los pleitos, Demóstenes solo logró recuperar una porción de
toda su herencia.1215

Entre el 366 a. C., fecha en la que alcanzó la mayoría de edad, y el


364 a. C., Demóstenes y sus ex-tutores buscaron arduamente una
salida negociada al conflicto, si bien no consiguieron llegar a un
arreglo porque ninguna de las dos partes estaba dispuesta a hacer
concesiones.12Al mismo tiempo, Demóstenes se preparó para los
juicios mediante el entrenamiento de sus habilidades oratorias.

A los 16 años Demóstenes había asistido a un proceso de Calístrato


de Afidna (367 a. C.), quedando sorprendido por el talento del orador.
Calístrato estaba entonces en el momento cúspide de su carrera y
ganó un pleito de una importancia considerable. 16 Al parecer, esa
experiencia le llevó a decidirse por aprender la retórica.

Según Friedrich Nietzsche, filólogo y filósofo alemán, y Constantine


Paparregopoulus, historiador griego, Demóstenes fue alumno
de Isócrates.1718Según Cicerón, Quintiliano y el biógrafo
romano Hermipo, fue un alumno de Platón.16Luciano, un retórico y
satírico romano-sirio, incluye a los
filósofos Aristóteles, Teofrasto y Xenócrates entre sus profesores.19Sin
embargo, todas estas afirmaciones son hoy en día puestas en duda. 20

Según Plutarco, Demóstenes se convirtió en alumno de Iseo, otro


orador ático, aunque en esa época Isócrates también daba clases en
el área, especializándose en los problemas de sucesiones. El motivo
puede ser o bien que no pudiese pagar los honorarios de Isócrates, o
porque pensaba que el estilo de Iseo encajaba mejor con su forma de
ser, más vigorosa y astuta.16Ernst Curtius, un arqueólogo alemán,
describía la relación entre alumno y profesor como "una alianza
armada intelectual".21

También se ha dicho que Demóstenes pagó a su profesor unas


10 000 dracmas (aproximadamente medio talento) a condición de
que dejase la escuela de retórica que había abierto y se dedicase por
entero a la enseñanza de Demóstenes.21Otra versión dice que Iseo no
cobró nada a Demóstenes por la enseñanza.22Sin embargo,
según Richard C. Jebb, estudioso británico clásico, «la relación entre
Iseo y Demóstenes como profesor y alumno apenas pudo haber sido
ni muy íntima ni de muy larga duración».21Konstantinos Tsatsos,
profesor y académico griego, cree que Iseo ayudó a Demóstenes en la
creación de sus primeros discursos judiciales contra sus tutores. 23

Según una biografía de autor desconocido pero atribuida a Plutarco,


que ha llegado hasta nuestros días, Demóstenes se casó una vez. La
única información que aparece sobre su esposa, de la que se
desconoce el nombre, es que era hija de Heliodoro, un ciudadano
importante.24También tuvo una hija, "la primera y única que alguna
vez le llamó padre", según Esquines, en un comentario ácido. 25Su hija
murió joven, antes de haberse casado, pocos días después de la
muerte de Filipo.25 Su sobrino Demócares fue también político y
orador.26

Acusaciones concernientes a su vida personal

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Demóstenes
En sus discursos, Esquines a menudo utilizaba las
relaciones pederastas de Demóstenes para atacarle. El contenido de
los ataques no era el hecho de que Demóstenes tuviese relaciones
con chicos (algo que en aquella época no era raro ni socialmente
inaceptable), sino que su comportamiento como erastés había sido
inadecuado, y que su forma de actuar no beneficiaba a los chicos
(como era lo esperado) sino que les dañaba. En el caso de Aristión, un
joven de Platea que vivió durante mucho tiempo en la casa de
Demóstenes, Esquines se burlaba de su falta de control sexual y de su
posible comportamiento afeminado.27En el caso de Cnosio, Esquines
hace otra acusación de índole sexual, si bien en este caso acusa a
Demóstenes de acostar a este con su mujer para que la dejase
embarazada.28Ateneo, por su parte, nos muestra otro punto de vista,
argumentando que fue la mujer la que se acostó con el joven en un
ataque de celos.29

Esquines también acusaba a Demóstenes de conseguir dinero a


través de sus relaciones con jóvenes adinerados. Decía que engatusó
a Aristarco, el hijo de Moscos, con la idea de que le podría convertir
en un gran orador.30Aparentemente, estando todavía bajo la tutela de
Demóstenes, Aristarco mató y mutiló a un tal Nicodemo de Afidna,
arrancándole los ojos y la lengua. Esquines acusaba a Demóstenes de
complicidad en el asesinato, utilizando como argumento el hecho de
que Nicodemo se había querellado anteriormente con Demóstenes
acusándole de deserción. También acusaba a Demóstenes de haber
sido tan mal erastés para Aristarco como para no ser digno de recibir
tal nombre. Su crimen, según Esquines, era haber traicionado a
su erómeno apropiándose de su patrimonio mientras que pretendía
estar enamorado del joven (se decía que se había apropiado de tres
talentos —86.000 dólares estadounidenses de 2008— de Aristarco
mientras que este huía al exilio para evitar el juicio). Por ello, en pago
a la confianza que Aristarco y su familia habían puesto en él, y en
palabras de Esquines "Entraste en un hogar feliz [...] lo arruinaste". 31
En cualquier caso, la historia de las relaciones de Demóstenes con
Aristarco es más que dudosa, y no se conoce a ningún pupilo de
Demóstenes con ese nombre.30

Carrera como logógrafo

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Si os veis obligados a actuar en el espíritu de esa dignidad,


en el momento en el que vengáis al tribunal a juzgar las
causas públicas, debéis recordar que con el báculo y el
cargo cada uno de vosotros recibe la confianza del
ancestral orgullo de Atenas.

Demóstenes (Sobre la Corona, 210) - La defensa que


hace el orador del honor del tribunal contrastaba con las
acciones impropias que Esquines le imputaba en el juicio.

Al finalizar los pleitos contra sus tutores y como forma de ganarse la


vida, Demóstenes se dedicó a redactar discursos para su utilización
en pleitos privados de terceras personas. Destacó mucho en su
trabajo, y fue consiguiendo una cartera de clientes ricos y poderosos.

Por otra parte, un logógrafo ateniense podía permanecer en el


anonimato y no figurar como tal en ninguna parte, lo cual en
ocasiones podía ocasionar que un profesional de este estilo se
dedicase a sus intereses personales en perjuicio de los de su cliente
(no se podían examinar los posibles conflictos de intereses de una
persona anónima). Esquines también acusó a Demóstenes de
comportamiento poco ético en su trabajo, diciendo que había
transmitido a los oponentes de sus clientes algunos de los
argumentos que utilizarían en el juicio. 32

Y al traidor nato, ¿cómo le reconocemos? ¿No te imitará a ti,


Demóstenes, en su trato con aquellos que el azar pone en su camino
y que confían en él? ¿No cobrará por escribir discursos para recitar a
los tribunales, y luego revelará el contenido de los discursos a sus
oponentes?

Esquines, El Discurso en la Embajada33

Por ejemplo, Esquines acusó a Demóstenes de haber escrito un


discurso para un tal Formión, un rico banquero, y luego habérselo
comunicado a Apolodoro, que estaba preparando cargos contra
Formión.33 Plutarco apoyaba esta acusación, diciendo que
Demóstenes "se cree que había actuado de forma deshonesta". 34

Comienzo en la vida política

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Entrenamiento de la oratoria

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Demóstenes Practicando Oratoria por Jean
Lecomte du Nouÿ (1842–1923). Demóstenes solía estudiar en una
habitación subterránea que había construido él mismo. También solía
hablar con piedras en la boca y recitar versos mientras corría. Para
fortalecer su voz, hablaba en la orilla del mar por encima del sonido
de las olas.

Antes incluso de haber cumplido los 21 años en el 363 a. C.,


Demóstenes había demostrado un cierto interés por la política. 12 En el
363, 359 y 357 a. C. desempeñó el puesto de trierarca, encargándose
del mantenimiento y abastecimiento de un trirreme.35 En el 348 a. C.
se hizo cargo de una coregía, y pagaba los gastos de una producción
teatral.36

Aunque Demóstenes dijo que nunca abogaba en ningún caso


privado,37 no está claro todavía cuándo abandonó Demóstenes la
lucrativa (aunque no tan prestigiosa) profesión de logógrafo, y si es
que llegó a hacerlo.38

Cuando era niño, Demóstenes tenía un defecto de elocución en el


habla.39 Esquines se burlaba de ello, y se refería a él en sus discursos
por el apodo que le ponían, Bátalo,40 que al parecer podrían haber
inventado o bien sus pedagogos o bien sus propios compañeros de
juegos.4142

Según Plutarco, durante el primer discurso público del joven


Demóstenes, la audiencia se burlaba de su problema de elocución
(dificultad en pronunciar la /R/) y su extraño y correoso estilo, que
estaba plagado de largas frases con argumentos formalistas hasta un
extremo duro y desagradable. Afirmaba el de Queronea que tenía una
debilidad en la voz, un habla extraña y difícil de entender y una falta
de aire que, al romper y desenlazar las frases, oscurecía mucho el
sentido y el significado de lo que decía.43
Demóstenes llevó a cabo un estricto programa para superar esas
deficiencias y mejorar su locución. Trabajó la dicción, su voz y sus
gestos44 hasta el punto que su ahínco y su devoción se volvieron
proverbiales. Sin embargo, no se sabe con certeza si estos relatos son
verdaderos hechos de la vida de Demóstenes o meras anécdotas
utilizadas para ilustrar su perseverancia y determinación. 12

Algunos ciudadanos, sin embargo, sí que se dieron cuenta de su


talento. La primera vez que abandonó apesadumbrado la Ekklesía (la
asamblea ateniense), un anciano llamado Eunomo le animó diciendo
que su dicción era muy parecida a la de Pericles.43 En otra ocasión,
después de que la Ekklesía se negase a escucharle y mientras
marchaba a casa habiendo sido rechazado, un actor llamado Sátiro le
siguió y le entretuvo en una amistosa conversación. 45

Incremento de la actividad política

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Aunque se cree que continuó con la práctica legal privada como


logógrafo, el hecho es que a partir del año 354 a. C. Demóstenes se
interesó cada vez más por los asuntos públicos, haciéndose famoso
por sus discursos que versaban sobre el restablecimiento del espíritu
público en Atenas y sobre la conservación de la cultura griega en un
momento en que el modelo de ciudad-estado se veía amenazado.

En el 355 a. C. escribió Contra Androcio y en el 354 a. C., Contra


Leptino, dos fieros ataques contra individuos que pretendían eliminar
unas exenciones de impuestos. En Contra Timócrates y Contra
Aristócrates abogó por la eliminación de la corrupción, denunciando
medidas que veía como deshonestas o contrarias de las tradiciones
atenienses.46 Todos estos discursos ofrecen unas primeras muestras
sobre sus ideas de política exterior, como pudieran ser la importancia
de la flota, las alianzas, o el honor nacional. 47

"Mientras que el navío está a salvo, ya sea uno grande o


pequeño, entonces es el momento para que el marinero y
el timonel y todos los demás cargos muestren su empeño
y tengan cuidado de que no zozobre por la malicia o
negligencia de alguno; pero cuando el mar lo ha superado,
entonces el empeño es inútil".

Demóstenes (Tercera Filípica, 69) - El orador advierte a


sus compatriotas de los desastres que sufriría Atenas si
permanece indiferente a las amenazas de su tiempo.
Partidario de Eubulo, en 354 a. C. Demóstenes pronunció en favor de
este su primer discurso político, Sobre las symmorías, en el que
defendía la moderación a la vez que proponía la reforma de
las symmorías como una fuente de financiación para la flota
ateniense, defendiendo el aumento de las obligaciones con respecto a
las trierarquías.4648

Sin embargo, pronto rompió con Eubulo, al que atacó en el 352 a. C.


(Sobre la sintaxis), al tiempo que se pronunciaba contra la política
exterior ateniense con el discurso Por los megalopolitanos (353 a. C.),
que atrajo la atención de los atenienses sobre el peligro que
representaba el poder de Esparta, tras la debacle de Tebas. También
se opuso a Eubulo en el 351 a. C., con el discurso Por la libertad de
los rodios. Eubulo era por entonces el político más influyente de
Atenas, situación que mantuvo en el periodo entre el 355 y el
342 a. C., y estaba en contra de la intervención en los asuntos
internos de otras polis griegas.49

Si bien ninguno de sus primeros discursos tuvo éxito, Demóstenes fue


poco a poco haciéndose un hueco dentro del grupo de las
personalidades políticas de importancia a la vez que, por otro lado,
rompía con la facción política de Eubulo (facción a la que pertenecía
Esquines). En esa época Demóstenes fue plantando los cimientos de
sus futuros éxitos políticos, lo que le llevaría a convertirse en el líder
de su propio partido. Sus argumentos mostraban su deseo de articular
las necesidades e intereses de Atenas.50

En el año 351 a. C., Demóstenes se sintió lo suficientemente fuerte


como para mostrar su visión sobre el asunto de política exterior más
importante al que se enfrentaba Atenas por entonces: la postura que
debería tomar la ciudad con respecto a Filipo II de Macedonia. Según
comenta Jacqueline de Romilly, filóloga miembro de la Academia
francesa, la amenaza de Filipo daría a Demóstenes un enfoque y una
razón de ser.47 La carrera política de Demóstenes es virtualmente la
historia de la política exterior ateniense. 39

Confrontación con Filipo

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Primera Filípica y las Olínticas (351 - 341 a. C.)

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Artículo principal: Primera Filípica


Filipo II de Macedonia: medalla de la
victoria (niketerion) del siglo II a. C. (París, Cabinet des médailles de
la Biblioteca Nacional de Francia). Demóstenes percibía al rey de
Macedonia como una amenaza a la autonomía de todas las ciudades-
estado griegas.

Demóstenes dirigió sus energías contra el creciente poder del


rey Filipo II de Macedonia, a quien veía como una amenaza no solo
para Atenas sino para todas las ciudades-estado griegas.

Gran parte de sus mejores discursos se dirigieron contra el poder


creciente del rey Filipo II de Macedonia. Desde el año 357 a. C.,
cuando Filipo asedió Anfípolis y Pidna, Atenas y Macedonia habían
estado formalmente en guerra.51 En el 352 a. C. Demóstenes
describió a Filipo como el mayor y el peor enemigo de su ciudad. El
discurso sería un avance de los fieros ataques que Demóstenes
lanzaría contra el rey macedonio durante los años que siguieron. 52 Un
año después criticó a aquellos que subestimaban el poder de Filipo y
avisaba de que era tan peligroso como el propio rey de Persia.53

En el 352 a. C. las tropas atenienses lograron con éxito enfrentarse a


Filipo en las Termópilas,54 pero la victoria macedonia sobre
los focios en la batalla del Campo de Azafrán supuso un duro golpe
para Demóstenes.

Su primer discurso contra Filipo, conocido como la Primera


Filípica (351-350 a. C.), tenía como tema la preparación y la reforma
del fondo social de Atenas,55 el pilar principal de las políticas de
Eubulo.47 Exhortó a los atenienses a que despertaran de su falsa
seguridad y pidió que la guerra se extendiera a Tracia, pero no tuvo
éxito.

"Necesitamos dinero, seguro, atenienses, y sin dinero


nada de lo que debería ser hecho podrá hacerse".

Demóstenes (Primera Olíntica, 20) - El orador se


empleó con esfuerzo para convencer a sus conciudadanos
de que la reforma del fondo social era necesaria para
financiar los preparativos militares de la ciudad.

Desde ese momento y hasta el 341 a. C., todos los discursos de


Demóstenes se referían al mismo asunto: la lucha contra Filipo. En el
349 a. C., para completar su dominio del mar Egeo Filipo marchó
contra Olinto, aliado de Atenas y la última ciudad de la Calcídica que
le quedaba por dominar. Olinto pidió ayuda a Atenas, y Demóstenes
pronunció con tal motivo las tres Olínticas, en las que solicitó a Atenas
ayuda para su aliado. En los tres discursos, Demóstenes criticaba a
sus compatriotas por no hacer nada, y urgía a Atenas a ayudar a
Olinto contra el "bárbaro"56 macedonio.5758

A pesar de los avisos de Demóstenes, los atenienses se enzarzaron en


una guerra inútil en Eubea y no ofrecieron apoyo militar a Olinto.59 El
tratado subsiguiente, la paz de Filócrates, resultaba insoportable para
él, que no lo consideró más que un respiro entre dos batallas.

El caso de Meidias (348 a. C.)

[editar]

"Sólo pensad: en el momento en que este tribunal se


levante, cada uno de ustedes andará a casa, unos más
rápido, otros con más calma, sin ansiedad, sin mirar por
encima del hombro, sin miedo a que él vaya a ir corriendo
contra un amigo o enemigo, un hombre grande o uno
pequeño, fuerte o débil, o nada por el estilo. ¿Y por qué?
Porque en su corazón conoce y confía, y ha aprendido a
confiar en el Estado, en que nadie le acosará o insultará o
agredirá".

Demóstenes (Contra Meidias, 221) - El orador pide a


los atenienses que defiendan su sistema legal, solicitando
un tratamiento ejemplar para la defensa que sirva para
disuadir a otros.60

En el 348 a. C. ocurrió un caso peculiar: Meidias, un rico ateniense,


abofeteó públicamente a Demóstenes, que por entonces ocupaba un
cargo en la Coregía, un gran festival religioso en honor al
dios Dioniso.36 Meidias era un amigo de Eubulo y apoyaba la campaña
militar en Eubea.59 También era un viejo enemigo de Demóstenes que
había entrado violentamente en su casa en el 361 a. C., junto con su
hermano Trasíloco, para apoderarse de ella.61

Demóstenes decidió presentar una querella contra su rico oponente y


escribió el discurso judicial Contra Meidias. El discurso ofrece
información muy valiosa sobre la ley ateniense en esa época y
especialmente sobre el concepto griego de Hibris o ambición
excesiva, que se trataba en esa ciudad como un crimen que iba no
solo contra la ciudad sino contra la sociedad en sí misma. 62
Demóstenes defiende que el estado democrático perece si
el gobierno de la ley se ve socavado por los hombres ricos y sin
escrúpulos, y que todos los ciudadanos adquieren poder y autoridad
en todos los asuntos de estado gracias a "la fuerza de las leyes". 63

Según el filólogo Henri Weil, Demóstenes retiró finalmente los cargos


contra Meidias por razones políticas, y nunca llegó a
pronunciar Contra Meidias,64 si bien Esquines mantuvo que
Demóstenes había sido sobornado para retirarlos.65

Paz de Filócrates (347-345 a. C.)

[editar]

Artículo principal: Paz de Filócrates

Ilustración de 1898, obra de


Louis Loeb (1866 – 1909): Demóstenes ante la asamblea principal de
Atenas (ekklesía) en el año 346 a. C.
En el año 348 a. C., Filipo II conquistó Olinto y la arrasó hasta sus
cimientos. Luego siguió avanzando y conquistó la Calcídica y todos los
Estados de la Liga Calcídica que antes estaban liderados por Olinto.66
Tras estas victorias macedónicas, Atenas se dirigió a ese Estado en
busca de la paz. Demóstenes se encontraba a favor de firmar un
tratado con Filipo II. En 347 a. C. se envió una delegación ateniense
a Pella con el objetivo de negociar un tratado de paz y Demóstenes
estaba entre los doce embajadores enviados (346 a. C.) para
entrevistarse con Filipo, delegación en la que también se encontraban
Esquines y Filócrates. Según Esquines, en su primer encuentro con
Filipo, Demóstenes se habría desmayado del miedo. 67

La ekklesía aceptó oficialmente los duros términos que Filipo había


impuesto. Sin embargo, cuando la delegación ateniense llegó a Pella
para recibir el juramento de Filipo necesario para considerar que el
tratado había sido acordado, este se encontraba en plena campaña
militar.68 Filipo estaba retrasando de forma deliberada el momento de
la negociación y posible acuerdo porque esperaba poder mantener
bajo su soberanía todas aquellas posesiones atenienses que pudiera
conquistar antes de ratificar el tratado.69 Demóstenes, ansioso ante el
retraso, insistía en que la embajada debería viajar al lugar en el que
se encontrase Filipo, y conseguir el juramento sin demora; 69 sin
embargo, los enviados atenienses (incluidos tanto él como Esquines)
permanecieron en Pella hasta el regreso de Filipo de su exitosa
campaña en Tracia.70 Finalmente se juró la paz en Feres, pero
Demóstenes acusó al resto de enviados de haber actuado
negligentemente por intereses económicos.71

Justo después de la firma de la Paz de Filócrates, Filipo atravesó las


Termópilas y conquistó Fócida, mientras que Atenas permaneció
inactiva y no envió ninguna ayuda a la región. 7273 Apoyada
por Tebas y Tesalia, Macedonia tomó el control sobre los votos de
Fócida en la Anfictionía, una organización religiosa formada para
apoyar a los grandes templos de Apolo y Deméter.74 A pesar de una
cierta reticencia por parte de los líderes atenienses, Atenas
finalmente aceptó la entrada de Filipo en el Consejo de la Liga, 75
estando Demóstenes entre aquellos que apoyaron esta opción, tal y
como nos indica en su discurso Sobre la paz.

Segunda y Tercera Filípicas (344 - 341 a. C.)

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Artículos principales: Segunda Filípica y Tercera Filípica.


Imagen del Quersoneso y del área
circundante tomada desde un satélite. El Queroneso se convirtió en el
foco de una agria disputa territorial entre Atenas y Macedonia. Fue
finalmente cedida a Filipo en 338 a. C.

Entre sus discursos de este periodo destacan la Segunda Filípica, el


discurso conocido como Sobre la falsa embajada, contra Esquines, y
la Tercera Filípica, en la que se exigía una acción resuelta contra Filipo
(341 a. C.). De éstos, las Filípicas se consideran discursos políticos,
mientras que Sobre la falsa embajada es un discurso pronunciado en
el ámbito judicial.

En 344 a. C. Demóstenes viajó al Peloponeso, con la finalidad de


conseguir alianzas y apartar al mayor número posible de ciudades de
la influencia macedonia, si bien sus esfuerzos fueron generalmente
infructuosos.76 La mayor parte de los peloponesios veían a Filipo como
el garante de su libertad, e incluso enviaron una embajada conjunta a
Atenas para presentar sus quejas ante la actividad de Demóstenes. 77
En respuesta a dicha embajada, Demóstenes pronunció la Segunda
Filípica, un vehemente ataque contra la persona de Filipo. En el año
343 a. C. Demóstenes pronunció Sobre la falsa embajada, dirigida
contra su rival político Esquines, que estaba enfrentándose a un cargo
de alta traición. Esquines fue finalmente absuelto por un estrecho
margen de treinta votos, en un jurado cuyo número podría haber sido
de hasta 1.501.78

En 343 a. C. las fuerzas macedonias se encontraban realizando una


nueva campaña militar en la región de Epiro y, en 342 a. C., Filipo
hizo una incursión en Tracia.79 También negoció con los atenienses
algunas modificaciones de los términos pactados en la Paz de
Filócrates.80

Cuando el ejército macedonio se aproximaba al Quersoneso Tracio, un


general ateniense llamado Diopeites arrasó el distrito marítimo de
Tracia, incitando la respuesta de Filipo. La asamblea ateniense se
reunió para estudiar la situación y Demóstenes pronunció su
discurso Sobre el Quersoneso, con el que convenció a los atenienses
a no llamar a Diopeites de vuelta a Atenas. También en el 342 a. C.
pronunció la Tercera Filípica, que se considera como el mejor discurso
político de toda su carrera.81 Utilizando todo el poder de su
elocuencia, Demóstenes exigió a la asamblea ateniense una firme
respuesta contra Filipo, pidiendo al pueblo ateniense una enérgica
demostración de fuerza. Les decía que sería "mejor morir mil veces
que rendir tributo a Filipo".82 Tras este discurso, Demóstenes tomó el
control de la política ateniense y fue capaz de debilitar
considerablemente a la facción pro-macedonia liderada por Esquines,
convirtiéndose en el líder político más influyente de Atenas.

Gracias a ello, Demóstenes conseguiría que se anulara el tratado de


paz, que se aumentaran las asignaciones militares y se reforzara la
marina e hizo de Tebas, ciudad largo tiempo hostil hacia Atenas, una
aliada.

Batalla de Queronea (338 a. C.)

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Artículo principal: Batalla de Queronea

La estrella de Vergina, símbolo de la


monarquía macedonia.

La Cuarta Filípica (340 a. C.) fue en realidad una declaración de


guerra que condujo a otra derrota griega a manos de los macedonios.
En gran parte gracias a los esfuerzos de Demóstenes, el intento de
Filipo, en el 340 a. C., de capturar Bizancio (actual Estambul) se
retrasó.

En 341 a. C. Demóstenes fue enviado a Bizancio, en donde buscó la


renovación de la alianza con Atenas. Gracias a sus maniobras
diplomáticas, Abidos también se unió a la causa. Por otra parte, estos
acontecimientos preocuparon a Filipo e incrementaron su
animadversión contra Demóstenes. La asamblea ateniense, sin
embargo, no tuvo en cuenta las quejas de Filipo contra la conducta de
Demóstenes y denunció el tratado de paz, lo que de hecho significaba
una declaración de guerra.
En 339 a. C. Filipo hizo su último y mayor movimiento en busca de la
conquista del sur de Grecia, asistido por el apoyo de Esquines en el
marco de la Anfictonía.83 Durante la reunión del Consejo, Filipo acusó
a la ciudad de Anfisa, en la Lócrida, de haber invadido suelo
consagrado.84 El oficial que presidía el Consejo, un tesalio llamado
Cotifo, propuso la convocatoria del Congreso de la Anfictonía para que
impusiese un castigo ejemplar.85 Esquines estaba de acuerdo con esta
propuesta y mantenía que los atenienses deberían participar en el
Congreso,85 si bien Demóstenes revirtió las iniciativas de Esquines y
Atenas finalmente se abstuvo.86 Tras el fracaso de la primera
excursión militar a la Lócrida, la sesión de verano de la Anfictonía dio
el mando de las fuerzas de la liga a Filipo, y le pidió que dirigiese una
segunda excursión.87

Filipo decidió actuar de inmediato. El invierno de 339-338 a. C.


atravesó las Termópilas y entró en Anfisa, en donde venció
rápidamente a la población de la ciudad. Tras esta significativa
victoria, Filipo entró en la Fócida en 338 a. C. y luego se dirigió al
sudeste, bajando el valle del río Cefiso, para asediar y capturar la
ciudad de Elateia, en donde restauró las fortificaciones.87

Mientras tanto, Atenas se dedicó a forjar una alianza con las ciudades
de Eubea, Megara, Acaya, Corinto, Acarnania, así como con otros
estados menos importantes del Peloponeso. En cualquier caso, la
alianza más deseada para Atenas era con la ciudad-estado de Tebas.
[cita requerida]

Con el objetivo de conseguir dicha alianza, Atenas envió a


Demóstenes a la ciudad de Beocia. Filipo, por su parte, también envió
su propia delegación con la finalidad contraria, pero no logró evitar
que Demóstenes adhiriese a Tebas a su causa. 88 No ha llegado a
nuestros días el discurso completo de Demóstenes ante el pueblo
tebano, por lo que las argumentaciones que utilizó para convencer a
Tebas para unirse a la alianza las desconocemos. En cualquier caso, la
alianza se produjo a cambio de un precio: políticamente, el control de
Beocia por parte de Tebas fue reconocido de forma oficial;
militarmente, Tebas consiguió el mando supremo de las tropas aliadas
de tierra, y el mando conjunto con Atenas de la armada en el mar.
Además, Atenas pagaría dos tercios del coste militar total de la
campaña.89

Mientras que los atenienses y los tebanos se preparaban para la


guerra, Filipo hizo un último intento para apaciguar a sus enemigos,
proponiendo un nuevo tratado de paz que no fue aceptado. 90 Tras
esto, y tras una serie de pequeños enfrentamientos entre los dos
bandos que terminaron con victorias menores del bando ateniense,
Filipo logró llevar a las falanges confederadas a un enfrentamiento en
campo abierto en una llanura cercana a la ciudad de Queronea. A
pesar de la alianza entre Tebas y Atenas, Filipo derrotó a los ejércitos
aliados en la batalla del año 338 a. C. Durante la batalla Demóstenes
participó como un mero hoplita más, e incluso algunas fuentes hablan
de un comportamiento poco honorable. Según Plutarco, Demóstenes
desertó del campo de batalla y "no hizo nada honorable, ni su
comportamiento estuvo a la altura de sus discursos".

Tal era el odio de Filipo contra Demóstenes que, según relata Diodoro
Sículo, el rey se burló tras la batalla de los infortunios del político
ateniense. Sin embargo, se dice que el orador y político
ateniense Démades hizo el siguiente comentario al rey:

Oh Rey, cuando la Fortuna te ha colocado en el puesto de Agamenón,


¿no te avergüenzas de actuar como Tersites?

Según cuenta Diodoro, Filipo reaccionó ante estas palabras y detuvo


inmediatamente su actitud.91

Tras su victoria, Filipo fue solo severo con Tebas, la cual pasó a
controlar directamente mediante el nombramiento de gobernantes
macedonios. Atenas fue tratada de forma más magnánima,
obligándole solo a que disolviera su liga naval y a que abandonase
sus posesiones en Tracia, mientras que a cambio le garantizaba la
independencia. A pesar de todo ello, Demóstenes continuó hablando
en contra de Macedonia, incluso tras la derrota de Queronea.[cita requerida]

Últimas iniciativas políticas y muerte

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Enfrentamiento con Alejandro. Discurso "Sobre la Corona"

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Véase también: Sobre la Corona

Mosaico de Alejandro Magno, encontrado


en Pompeya, y copia de una pintura original griega del siglo III a. C.
que se ha perdido. En 336-335 a. C. el Rey de Macedonia atajó los
intentos de resistencia de las ciudades griegas y acabó con las
esperanzas de Demóstenes de recuperar la independencia ateniense.

Tras la batalla de Queronea, Filipo impuso un severo castigo a la


ciudad de Tebas, si bien fue bastante transigente a la hora de
imponer a Atenas las condiciones de un acuerdo de paz. Demóstenes
defendió la fortificación de Atenas y fue elegido por la ekklesía para
pronunciar el discurso fúnebre por los ciudadanos muertos en la
guerra contra Macedonia.9293

En el 336 a. C. Filipo fue asesinado durante la boda de su


hija, Cleopatra de Macedonia con el rey Alejandro de Epiro. Tras su
muerte, el ejército proclamó rey a su hijo primogénito, Alejandro.
Mientras tanto, ciudades como Atenas o Tebas veían en este cambio
de líder una oportunidad para recuperar su total independencia, y
Demóstenes estuvo entre los atenienses que tomaron un rol más
activo en la dirección de la revuelta de Atenas. Según Esquines, "era
tan sólo el séptimo día tras la muerte de su hija, y a pesar de que las
ceremonias de luto no se habían completado, se puso una corona de
flores en la cabeza y ropajes blancos por su cuerpo, y estuvo ahí,
haciendo ofrendas en agradecimiento, violando toda decencia". 25

Demóstenes también envió mensajeros al general Átalo, padre de la


última esposa de Filipo, a quien consideraba un oponente interno al
trono de Alejandro.94 En cualquier caso, Alejandro se desplazó
rápidamente a Tebas, que se sometió al poco tiempo de verle
aparecer frente a sus puertas. Cuando los atenienses se enteraron de
que Alejandro se había movido tan rápido a Beocia cundió el pánico y
suplicaron piedad al nuevo rey de Macedonia. Alejandro, por su parte,
se limitó a amonestarles, y no impuso ningún castigo por la
sublevación.

"Estás al descubierto en tu vida y en tu conducta, en tus


actuaciones públicas y en tus abstinencias. Un proyecto
aprobado por la gente comienza a avanzar. Esquines ya no
tiene voz. Se ha reportado un lamentable incidente.
Esquines está en evidencia. Recuerda a una vieja
torcedura o fractura: en el momento en que disminuye la
salud vuelve a estar activa".

Demóstenes (Sobre la Corona, 198) - En Sobre la


Corona Demóstenes ataca fieramente y finalmente
neutraliza a Esquines, su gran oponente político.

En 335 a. C. Alejandro se sintió con suficiente fortaleza como para


enfrentarse a Tracia e Iliria. Mientras estaba luchando en el norte, los
tebanos y los atenienses se rebelaron una vez más, creyendo los
rumores que se habían extendido sobre la posible muerte de
Alejandro. Darío III de Persia financió a las ciudades griegas que se
levantaron contra Macedonia, y se dice que Demóstenes podría haber
recibido unos 300 talentos (unos 8,5 millones de dólares) en nombre
de Atenas, motivo por el cual se enfrentó después a acusaciones
por apropiación indebida.95

Alejandro reaccionó de manera inmediata y arrasó Tebas hasta sus


cimientos. No atacó Atenas, pero exigió que todos los políticos de la
facción anti-macedonia fueran exiliados, siendo Demóstenes el
primero de la lista. Según Plutarco, una embajada especial de Atenas
encabezada por Foción, un opositor de la facción anti-macedonia, fue
capaz de persuadir a Alejandro para que retirase dicha exigencia. 96

Demóstenes, por su parte, y a pesar de sus desventuras que había


sufrido en sus enfrentamientos contra Filipo y Alejandro, todavía era
respetado por el pueblo de Atenas. En 336 a. C. el
orador Ctesifonte propuso a Atenas que honrara a Demóstenes por
sus servicios prestados concediéndole, de acuerdo a la tradición, la
corona de oro. Sin embargo, la existencia en Atenas de un importante
partido promacedonio hacía que la posición de Demóstenes estuviese
siempre sujeta a oposición y la propuesta se convirtió en un
controvertido tema político que desembocó, en 330 a. C., en que
Esquines utilizase un tecnicismo legal para procesar a Ctesifonte. El
motivo del procesamiento era haber ofrecido la corona a Demóstenes
tras incurrir en una serie de irregularidades en el ofrecimiento.

En su discurso más brillante,97 Sobre la Corona, Demóstenes defiende


a Ctesifonte y ataca vehementemente a todos aquellos que
prefirieron la paz con Macedonia. No estaba arrepentido por sus
acciones pasadas ni por sus ideas políticas e insistía en que, cuando
estaba en el poder, el objetivo constante de todas sus acciones fue el
ensalzamiento del honor y la ascendencia de su pueblo, y que en
todas las ocasiones y en todo lo que hizo preservó su lealtad a
Atenas.98 Finalmente venció a Esquines, a pesar de que las objeciones
legales que oponía su enemigo al otorgamiento de la Corona eran
probablemente válidas.99

Este sería su discurso más famoso, en el que realiza una defensa


global de toda su carrera, defendiendo a Ctesifonte y atacando al
partido promacedonio. Su elocuencia y lógica fueron tan convincentes
que Ctesifonte fue absuelto y Esquines, humillado, se vio obligado a
exiliarse de forma voluntaria.

El caso de Hárpalo
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En el año 324 a. C. la influencia política de Demóstenes comenzó a


decaer por culpa de un nuevo caso en el que se le acusó
de corrupción.

En 324 a. C. un aristócrata macedonio llamado Hárpalo, a quien


Alejandro había nombrado gobernador de Babilonia y había confiado
una cuantiosa cantidad de tesoros, se fugó de Macedonia, huyendo
con el botín, y buscando refugio en Atenas. Demóstenes exigió que
Hárpalo fuese capturado100 y, finalmente, Hárpalo fue encarcelado a
pesar de la oposición de Hipérides, un político de la facción anti-
macedonia que era un antiguo aliado de Demóstenes. 101 La ekklesía,
tras una propuesta de Demóstenes, decidió confiscar el dinero de
Hárpalo, que fue confiado a un comité presidido por Demóstenes. 101
Cuando el comité contó el tesoro encontró que solo había la mitad del
dinero que Hárpalo había declarado que tenía, 101 pero no revelaron
públicamente el déficit. Más tarde, cuando Hárpalo escapó,
el Areópago llevó a cabo una auditoría al final de la cual acusó a
Demóstenes de haber malversado 20 talentos (570.000 dólares
estadounidenses de 2008). Durante el juicio contra él, Hiperides
argumentó que no había revelado el enorme déficit porque había sido
sobornado por Hárpalo.101

Demóstenes fue condenado a pagar una multa de 50 talentos


(1,4 millones de dólares estadounidenses de 2008), que no pudo
reunir, por lo que fue condenado a prisión, aunque escapó en poco
tiempo.102 Todavía no está claro si las acusaciones contra él tenían o
no fundamento103 aunque, en cualquier caso, los atenienses pronto
revocaron la sentencia.104 Demóstenes huyó a Egina hasta la muerte
de Alejandro.

"Tomemos el caso de una casa, una nave o algo parecido,


que debe basar su fuerza en su estructura; y así es
también en el caso de asuntos de estado, en los que los
principios y los cimientos deben ser la verdad y la justicia".

Demóstenes (Segunda Olíntica, 10) - El orador se


enfrenta a serias acusaciones más de una vez, pero nunca
admite ninguna acción impropia e insiste en que es
imposible "ganar el poder de forma permanente mediante
la injusticia, el perjurio y la falsedad".

Un año más tarde, la muerte de Alejandro Magno provocó en toda


Grecia una rebelión contra Antípatro, sucesor a Alejandro como
gobernador macedonio de Grecia, hecho que Demóstenes aprovechó
para terminar su exilio y entrar triunfalmente en Atenas, a la vez que
reclamaba una nueva guerra contra Macedonia. Demóstenes vuelve a
insistir a los atenienses en la persecución de su independencia de
Macedonia, que se convertiría en la llamada Guerra Lamiaca. Sin
embargo, Antípatro sofocó la rebelión y acabó con la oposición a su
poder, tras lo cual exigió que los atenienses entregasen a
Demóstenes y a Hipérides, junto con otros políticos
antimacedonios. Démades, jefe en ese momento del partido
promacedonio, consiguió que la ekklesía se plegara a las exigencias a
Antípatro votara y aprobara un decreto con la condena a muerte de
los agitadores políticos.

Demóstenes escapó a un santuario de la isla de Calauria, en donde


finalmente fue descubierto por Arquias, un confidente de Antípatro.
Demóstenes se suicidó en el templo de Poseidón de Calauria antes de
ser capturado mediante un engaño a Arquias: pretendiendo ir a
escribir una carta a su familia, aprovechó para tomar veneno
escondido en una caña.105 Cuando notó que el veneno comenzaba a
surtir efecto le dijo a Arquias: "Ahora, cuando te parezca, puedes
comenzar a jugar el papel de Creonte en la tragedia, y llevarte de
aquí este cuerpo mío sin enterrar. Pero yo, gracias a Neptuno, por mi
parte, mientras todavía estoy vivo, me levanto y dejo este sagrado
lugar; aunque Antípatro y los macedonios casi no han dejado nada,
salvo el templo, sin contaminar". Tras decir estas palabras, cayó al
lado del altar y falleció.105

Valoraciones

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Carrera política

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La figura histórica de Demóstenes ha sido objeto de opiniones


encontradas y de distintas valoraciones a lo largo de los siglos.

Plutarco, por ejemplo, alaba a Demóstenes por su carácter.


Rebatiendo al historiador Teopompo, el biógrafo insiste en que
Demóstenes mantuvo "el mismo partido y dirección política que tenía
desde un principio, los mantuvo constantes hasta el final; y estuvo
tan lejos de abandonarlos mientras vivió que llegó a preferir dar su
vida a traicionar sus principios".106 Por otro lado, Polibio un historiador
griego del mundo mediterráneo, era muy crítico con las políticas
defendidas por Demóstenes. Polibio le acusa de haber lanzado
ataques verbales injustificados contra grandes hombres de otras
ciudades, tildándoles injustamente de traidores a los griegos. El
historiador mantenía que Demóstenes medía todo en función de los
intereses de su propia ciudad, imaginando que los griegos deberían
tener sus visión centrada en Atenas. Sin embargo, y según este
historiador, lo único que los atenienses llegaron a conseguir gracias a
su oposición a Filipo fue la derrota en Queronea, "y si no hubiera sido
por la magnanimidad del rey y su cuidado por su propia reputación,
sus infortunios habrían sido todavía mayores, gracias a la política de
Demóstenes".107

"El hombre que piensa que debe su nacimiento sólo a sus


padres esperará hasta que llegue su natural y destinado
final; el que es hijo de su nación está dispuesto a morir
antes que verla esclavizada, y vigilará esos agravios e
indignidades, que en la sujeción al bien común se ve
impulsado a soportar, como más aterradores que la propia
muerte".

Demóstenes (Sobre la Corona, 205) - Durante su larga


carrera política Demóstenes urgió a sus conciudadanos a
defender su ciudad y a preservar su libertad y su
democracia.

Paparrigopoulos ensalza el patriotismo de Demóstenes, pero le critica


por ser corto de miras. De acuerdo a su crítica, Demóstenes debería
haber entendido que los antiguos Estados griegos solo podían
sobrevivir unificados bajo el liderazgo del reino de Macedonia. 18 Por lo
tanto, acusa a Demóstenes de no haber juzgado bien los
acontecimientos, los oponentes y las oportunidades, y de haber sido
incapaz de prever el inevitable triunfo de Filipo. 86 Le critica por haber
sobrevalorado la capacidad de Atenas de revivir y de retar a
Macedonia.108 Su ciudad había perdido a la mayoría de aliados en el
Egeo, mientras que Filipo había consolidado su control sobre la región
de Macedonia y controlaba una gran riqueza mineral.

Chris Carey, profesor de griego en la University College de Londres,


concluye que Demóstenes era mejor orador que estratega y político, 86
si bien también subraya que los "pragmáticos" como Esquines y
Foción no tenían una visión lo suficientemente inspiradora como para
rivalizar con la de Demóstenes. El orador pedía a los atenienses que
eligiesen entre lo que es justo y honorable y lo antepusieran a su
propia seguridad y a la preservación de la ciudad. 106 La gente, por su
parte, prefería el activismo de Demóstenes hasta el punto de que la
agria derrota de Queronea fue recibida como un precio que valía la
pena pagar en el intento de retener la libertad y la influencia sobre la
península.86
Por otra parte, según el también profesor de griego Arthur Wallace
Pickard-Cambridge, el éxito es un pobre criterio para juzgar las
acciones de la gente como Demóstenes, que actuaban motivados por
el ideal político de la libertad.109 Filipo había pedido a Atenas que
sacrificase su libertad y su democracia, mientras que Demóstenes
intentaba revivir el brillante pasado de la ciudad. 108 Buscaba revivir
esos valores imperecederos y, por tanto, convertirse en un "educador
de la gente" (en palabras de Werner Jaeger).110

El hecho de que Demóstenes luchase en la batalla de Queronea como


un mero hoplita más, así como su huida del campo de batalla, indica
que carecía de capacidad militar. Según el historiador Thomas
Babington Macaulay, en la época en la que vivió Demóstenes estaba
fuertemente marcada la diferencia entre los oficios políticos y los
militares.111 Casi ningún político, con la excepción de Foción, era al
mismo tiempo un buen orador y un general competente. Demóstenes
era muy competente en el ámbito de la política y de las ideas, pero
no en el de la guerra.111 El contraste, por otra parte, entre la
capacidad intelectual de Demóstenes y sus deficiencias en términos
de vigor, resistencia y conocimientos o habilidad militar, 18 así como de
visión estratégica86 se ilustra en la inscripción que sus conciudadanos
pusieron en la base de su estatua:112

Si hubieras sido para Grecia tan fuerte como sabio, los macedonios
no la habrían conquistado

Habilidad oratoria

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Herma de Demóstenes (Múnich, Glyptothek).
Copia de una estatua póstuma honorífica del político del Ágora de
Atenas esculpida originalmente por Polieuctos (ca. 280 a. C.).

De acuerdo a Dionisio de Halicarnaso, historiador griego y profesor de


retórica, Demóstenes representa la etapa final del desarrollo de la
prosa ática. Este autor afirma que Demóstenes reunió las mejores
características de los estilos básicos; utilizaba habitualmente el estilo
de tipo medio o normal y aplicaba el estilo arcaico y el de elegancia
llana cuando era necesario. En todos y cada uno de los tres estilos era
mejor que sus maestros especializados.113

Demóstenes es considerado un orador consumado, adepto de todas


las técnicas de la oratoria que utiliza de forma conjunta en su
trabajo.110 En sus discursos judiciales iniciales, la influencia de sus
primeros maestros es obvia, pero no enmascara su estilo marcado y
original, que también aparece.21114

Según Harry Thurston Peck, perteneciente a la escuela clásica,


Demóstenes "no incrementa el conocimiento; su objetivo no es la
elegancia; no busca brillantes ornamentos; en raras ocasiones toca el
corazón de la gente con suaves apelaciones, y cuando lo hace,
produce sólo un efecto que podría mejorar cualquier orador de tercera
clase. No tenía agudeza, gracia o vivacidad, tal y como nosotros
entendemos estos términos. El secreto de su poder es simple, puesto
que se encuentra esencialmente en el hecho de que sus principios
políticos estaban ligados a su propio espíritu". 6 En su juicio, Peck
coincide con Jaeger, que dijo que las decisiones políticas inminentes
imbuían los discursos de Demóstenes con un poder artístico
fascinante.115

Demóstenes era capaz de combinar mensajes escuetos con


explicaciones extensas, armonizando con su cometido. 110 Su lenguaje
es simple y natural, no utiliza palabras extrañas o artificiales. Según
Jebb, Demóstenes era un artista capaz de hacer que su propio arte le
obedeciera.21 Por su parte, Esquines estigmatizaba su intensidad,
atribuyendo a sus rivales hilos de imágenes absurdas e
incoherentes.116

Dionisio establece que el único punto débil de Demóstenes era su


falta de sentido del humor, si bien Quintiliano veía esta deficiencia
como una virtud.117118 Sin embargo, la principal crítica que se ha
hecho a Demóstenes parece que se ha apoyado principalmente en su
negativa a hablar extempore;119 habiéndose negado a menudo a
comentar asuntos que no se había estudiado previamente. 6 En
cualquier caso, dedicaba una elaborada preparación a todos sus
discursos y, por tanto, sus argumentos son los productos de un
estudio cuidadoso de cada asunto. También era famoso por su
capacidad de sátira.120

De acuerdo a Cicerón, Demóstenes veía la forma de entregar el


mensaje (los gestos, la voz, etc.) como algo más importante que el
estilo.121 Aunque no tenía la voz de Esquines, o la capacidad
improvisatoria de Demades, utilizaba de forma muy eficiente su
cuerpo para acentuar sus palabras,17 consiguiendo proyectar sus
ideas y argumentos con una mayor fuerza. Sin embargo, dicha puesta
en escena no era bien acogida por todo el mundo de la
antigüedad: Demetrio de Falero y los comediantes ridiculizaban la
"teatralidad" de Demóstenes, mientras que Esquines opinaba que
Leodamas de Acarnas era superior a él.122123

Legado retórico

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Friné yendo a los baños públicos
como Venus y Demóstenes tentado por Esquines por J. M. W.
Turner (1838), Londres, Tate.

La fama de Demóstenes perduró a través de los siglos. Los estudiosos


de la Biblioteca de Alejandría editaron cuidadosamente los
manuscritos de sus discursos, y los colegiales de la antigua
Roma estudiaron su arte como parte de su propio entrenamiento en
retórica.39 Juvenal le aclamó diciendo que era largus et exundans
ingenii fons (una ‘larga y desbordante fuente de ingenio’). 124 Los
discursos de Cicerón contra Marco Antonio también mencionaban las
Filípicas.

Por su parte, Plutarco hizo una mención en su Vida de


Demóstenes recalcando las fuertes similitudes entre las
personalidades y las carreras políticas de Demóstenes y de Marco
Tulio Cicerón:

El poder divino parece haber diseñado originalmente a Demóstenes y


a Cicerón bajo el mismo plan, dándoles muchas similitudes en sus
caracteres naturales, tales como la pasión por la distinción y su amor
por la libertad en la vida civil, o su exigencia de coraje frente a los
peligros y la guerra, a la vez que añadió muchos parecidos
accidentales. Creo que difícilmente se puede encontrar otros dos
oradores que, desde unos comienzos oscuros e insignificantes, se
hicieran tan grandes y poderosos; que ambos se enfrentaran a reyes
y tiranos; ambos perdieran a sus hijas; fueran expulsados de su país y
retornasen con honor; que, huyendo de nuevo de ahí, fuesen ambos
capturados por sus enemigos y finalmente acabasen sus vidas a la
vez que la libertad de sus compatriotas.

Plutarco, Demóstenes, 3
Durante la Edad Media y el Renacimiento Demóstenes mantuvo una
buena reputación por su elocuencia.39 Sus textos eran los más
estudiados y leídos de todos los oradores antiguos, con quizás Cicerón
como único competidor real.125 El autor y jurista francés Guillaume du
Vair alaba sus discursos por su elegante estilo y artística
composición; John Jewel, Obispo de Salisbury, y Jacques Amyot,
escritor y traductor renacentista francés, ven a Demóstenes como un
magnífico orador, incluso "supremo".126

En la historia moderna, oradores como Henry Clay han imitado la


técnica de Demóstenes. Sus ideas y principios sobrevivieron e
inspiraron a personajes y tendencias políticas de nuestra época.
Demóstenes constituyó una fuente de inspiración para los autores de
los artículos federalistas (una serie de 85 artículos defendiendo la
ratificación de la Constitución de los Estados Unidos de América) y
para los principales oradores de la Revolución francesa.127 El primer
ministro francés Georges Clemenceau estuvo entre aquellos que
idealizaron a Demóstenes e incluso escribió un libro sobre él. 128 Por su
parte Friedrich Nietzsche a menudo compuso sus frases de acuerdo a
los paradigmas de Demóstenes, cuyo estilo admiraba. 129130

Durante la Segunda Guerra Mundial, los luchadores de la resistencia


francesa se identificaron con Demóstenes, y dieron a Adolf Hitler el
nombre de Filipo. Demóstenes se reconoció como el símbolo de la
independencia y se utilizó como sinónimo de la resistencia contra la
opresión tiránica.110 También constituyó una fuente de inspiración
para escritores de la literatura moderna tales como Mary
Renault o Orson Scott Card.131

Por otra parte, la Demosthenian Literary Society, sociedad


perteneciente a la Universidad de Georgia, recibe su nombre en honor
a Demóstenes, siendo un tributo a su habilidad retórica y a la forma
en que mejoró su habilidad oratoria.

Trabajos

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Artículo principal: Obras de Demóstenes


El Logoi, los famosos discursos de
Demóstenes, en una edición de 1570, en griego, junto con otras obras
del mismo periodo.

Parece que Demóstenes publicó la mayoría de sus discursos, si no


todos.132 Tras su muerte, los textos de sus obras le sobrevivieron,
siendo guardados en Atenas y en la Biblioteca de Alejandría. En
Alejandría los textos se incorporaron al cuerpo de literatura griega
clásica que fue preservado, catalogado y utilizado por los estudiosos
del período helenístico. Desde entonces y hasta el siglo IV se
multiplicaron las copias de sus discursos, por lo que estuvieron en una
situación relativamente buena para sobrevivir al oscuro periodo
comprendido entre los siglos VI y IX d. C.133 Finalmente, han llegado a
nuestros días un total de sesenta y un discursos de
Demóstenes. Friedrich Blass, de la Escuela Clásica alemana, cree que
el orador escribió otros nueve discursos más, pero que no han
sobrevivido.134

Las ediciones modernas de los discursos se basan en manuscritos de


los siglos X y XI d. C.135136 La autoría de al menos nueve de los sesenta
y un discursos se discute.137

También han llegado a nuestros días cincuenta y seis prólogos y seis


cartas. Los prólogos eran aperturas de discursos de Demóstenes, y
fueron recopiladas para la Biblioteca de Alejandría por Calímaco, que
creía en la autoría de Demóstenes.138 Los estudiosos modernos, sin
embargo, están divididos: algunos los rechazan, 12 mientras que otros,
como Blass, opinan que son auténticos.139 Las cartas están escritas
con el nombre de Demóstenes, pero su autoría ha sido duramente
discutida.1

fue un importante político y orador griego que nació y vivió


en Atenas. Sus obras constituyen la última expresión significativa del
progreso intelectual ateniense, y ofrecen una profunda visión de la
cultura y la política de la antigua Grecia. El llamado Canon
Alejandrino, compilado por Aristófanes de Bizancio y Aristarco de
Samotracia, reconoce a Demóstenes como uno de los 10
mayores logógrafos y oradores áticos. Según Longino, Demóstenes
"perfeccionó al máximo el tono del discurso idealista, pasional,
abundante, preparado, rápido".1Cicerón le aclamó como "el orador
perfecto" al que no le faltaba de nada y Quintiliano le alabó
dirigiéndose a él como "lex orandi" ("la norma de la oratoria") y
diciendo de él que "inter omnes unus excellat" ("se encuentra sólo
entre el resto de oradores").23

Tradición manuscrita

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Demóstenes probablemente escribió y publicó la mayoría de sus


discursos.4 En la generación posterior a su muerte, los textos de sus
discursos pervivieron en al menos dos lugares: la ciudad de Atenas y
la Biblioteca de Alejandría. Durante este periodo Calímaco fue el
responsable de crear el catálogo con todos los volúmenes contenidos
en la Biblioteca. En ese catálogo, los discursos de Demóstenes fueron
incorporados en el cuerpo de literatura griega clásica, catalogado y
estudiado por los estudiantes del período helenístico. Desde entonces
hasta el siglo IV, se multiplicaron las copias de sus discursos en un
tiempo en que Demóstenes fue considerado el escritor más
importantes en el mundo de la retórica, y cualquier estudiante de
retórica necesitaba acceso a sus obras. Gracias a esto, los textos de
sus discursos se encontraban en una buena situación para sobrevivir
el tenso periodo entre los siglos VI y IX. 5

Los estudiosos han llegado a registrar 258 manuscritos bizantinos de


los discursos de Demóstenes y 21 extractos. Las ediciones modernas
de estos discursos se basan en cuatro de estos manuscritos:

 Venetus Marcianus 416, del siglo X, (denominado F), que


incluye los 61 discursos que han pervivido. La edición de Aldine
Press se basaba en tres manuscritos de la misma familia que F,
aunque no el la propia F.6

 Monacensis Augustanus 485, de los siglos X u XI,


(denominado A), que incluye 44 discursos. Los omitidos son 12,
45, 46, 52, 60 y 61.6

 Parisinus 2935, de los siglos X u XI, (denominado Y), que incluye


29 discursos (1-21, 23, 22, 24-26, 59, 61 y 60 en ese orden). 6

 Parisinus 2934, de los siglos X u XI, (denominado S) y


considerado el texto más fiable por muchos estudiosos. 7 Omite
el texto 12 (Carta a Filipo) pero incluye los 60 discursos. Un
facsímil del texto fue publicado en 1892-93, en París, por H.
Omont.8

Autoría
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La autoría de al menos nueve de los 69 discursos se encuentra


discutida. F. Blass cuestiona la autoría de los siguientes
discursos: Cuarta Filípica, Discurso Fúnebre, Ensayo Erótico, Contra
Estéfano 2 y Contra Evergo y Menesíbulo.9 A. Schaefer considera que
sólo son genuinos veintinueve, cuestionando la autoría de, entre
otros, los siguientes: Respuesta a Filipo, Contra Leocares, Contra
Estéfano 1 y Contra Eubúlides.10 Friedrich Blass considera que hubo
nueve discursos más que el orador escribió, pero que no han
pervivido.11

Prólogos

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Bajo el título colectivo prooimia (o prooimia dēmēgorika), prólogos o


preámbulos, se recopilaron cincuenta y cinco escritos. Eran prólogos
de introducción a los discursos de Demóstenes, recopilados
por Calímaco para la Biblioteca de Alejandría, y que fueron
preservados en diversos de los manuscritos que contienen el texto de
los discursos.12 Los textos varían bastante en longitud, si bien la
mayoría son de alrededor de una página, o quizás algo menos. 13 La
mayoría de los prólogos no tienen relación alguna con los discursos
que nos han llegado salvo cinco, que sí que hacen referencia a
discursos promulgados por Demóstenes ante la Asamblea, si bien sólo
tenemos diecisiete de sus discursos públicos. Los temas que surgen
varían considerablemente, y no hay un orden aparente. 14

Estos prólogos posibilitan un mayor entendimiento de la actitud


ateniense frente a su democracia, así como las reacciones e incluso
las expectativas de la audiencia que acudía a la Asamblea. 15 Calímaco
creía que Demóstenes era el autor de los prólogos, al igual que Julio
Pólux y Estobeo.16 Los estudiosos modernos están divididos: Algunos
los rechazan,17 mientras que otros los consideran auténticos. 18

Cartas

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Hay seis cartas escritas bajo la firma de Demóstenes, pero su autoría


ha sido objeto de fieros debates.19 J.A. Goldstein considera las cartas
como auténticas cartas apologéticas que fueron enviadas a la
Asamblea ateniense y considera que, "ya tuvieran las cartas un
origen espurio de propaganda o de ficciones retóricas, el objetivo del
autor habría sido presentar una defensa de la carrera de Demóstenes,
una autodefensa simulada".20 Las primeras cuatro cartas datan de la
época del exilio de Demóstenes en 323 a. C., la quinta de su
juventud, y la sexta de la época de la Guerra Lamiaca.6

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