INSTITUTO TECNOLOGICO DE COMITANCILLO
INGIENERIA EN AGRONOMIA
MATERIA: GESTIÓN EMPRESARIAL
QUINTO SEMESTRE
GRUPO A
ALUMNO: GRISEL JACINTO GALLEGOS
LEISVER REGALADO OLIVERA
ELIZABETH TOLEDO MARTINEZ
TEMA: GESTIÓN ADMINISTRATIVA
La gestión administrativa es el proceso mediante el cual se planifican, organizan,
dirigen y controlan los recursos de una organización (humanos, financieros,
materiales y tecnológicos) para alcanzar de manera eficiente y eficaz los objetivos
de la empresa.
En otras palabras, consiste en coordinar todas las actividades de la organización,
asegurando que cada área cumpla sus funciones, optimizando los recursos y
tomando decisiones estratégicas para el éxito de la empresa.
Elementos clave de la gestión administrativa:
1. Planificación: Definir objetivos, estrategias y acciones a seguir.
2. Organización: Estructurar recursos y responsabilidades de manera
eficiente.
3. Dirección: Guiar, motivar y liderar al personal para lograr los objetivos.
4. Control: Supervisar y evaluar resultados para corregir desviaciones y
mejorar procesos.
Ejemplo práctico: En una empresa de transporte, la gestión administrativa implica
planear rutas eficientes, asignar conductores y vehículos, supervisar horarios,
controlar costos y garantizar un buen servicio al cliente.
1.1 ESTRUCTURA DE LAS ORGANIZACIONES
La estructura organizacional determina cómo se dividen, coordinan y supervisan
las tareas dentro de una empresa. Es fundamental porque define quién hace qué,
quién depende de quién y cómo fluye la información. Una estructura eficiente
permite optimizar recursos, mejorar la comunicación y aumentar la productividad.
1.1.1 Nivel Corporativo
El nivel corporativo es la cúpula directiva de la empresa. Está formado por los
altos ejecutivos, como el director general, los gerentes corporativos o el consejo
de administración.
Funciones y responsabilidades detalladas:
1. Planificación estratégica: Define los objetivos a largo plazo de la empresa,
como expansión de mercado, innovación o diversificación de productos.
2. Toma de decisiones críticas: Decide sobre inversiones grandes, fusiones,
adquisiciones y alianzas estratégicas.
3. Políticas y normativas: Establece las reglas generales que guiarán a toda la
organización, como código de ética, políticas de recursos humanos y
estándares de calidad.
4. Supervisión de resultados globales: Analiza los resultados generales de la
empresa, revisando si se cumplen los objetivos estratégicos y tomando
acciones correctivas si es necesario.
Ejemplo: En una compañía de tecnología, el nivel corporativo decidirá si la
empresa debe invertir en un nuevo software o abrir sucursales en otros países.
1.1.2 Supervisión y Control
Este nivel conecta la estrategia corporativa con la operación diaria. Generalmente
está compuesto por gerentes de área, jefes de departamento o supervisores.
Funciones y responsabilidades detalladas:
1. Monitoreo del desempeño: Controla que los procesos de cada área se
realicen correctamente y cumplan los estándares de calidad.
2. Coordinación de actividades: Se asegura de que los diferentes
departamentos trabajen en conjunto y que no haya duplicidad de tareas o
conflictos.
3. Evaluación y retroalimentación: Analiza los resultados obtenidos, identifica
problemas y propone soluciones para mejorar la eficiencia.
4. Aplicación de políticas corporativas: Garantiza que las decisiones del nivel
corporativo se implementen correctamente en todas las áreas.
Ejemplo: Un gerente de producción revisa que la fabricación de productos cumpla
con las especificaciones y ajusta los procesos si hay retrasos o defectos.
1.1.3 Operación de la Empresa
El nivel operativo es donde ocurre el trabajo cotidiano. Aquí están los empleados
que producen bienes, atienden clientes o ejecutan servicios.
Funciones y responsabilidades detalladas:
1. Ejecución de tareas específicas: Cada empleado cumple funciones
concretas según su área (producción, ventas, logística, atención al cliente).
2. Cumplimiento de procedimientos: Sigue los métodos y procesos
establecidos por los niveles superiores para garantizar eficiencia y calidad.
3. Reporte de resultados: Informa a los supervisores sobre avances,
problemas o resultados obtenidos.
4. Mejora continua: Participa en la optimización de procesos mediante
sugerencias y prácticas diarias.
Ejemplo: En un restaurante, los cocineros preparan los platillos siguiendo las
recetas, los meseros atienden a los clientes y todos reportan al encargado de
turno.
1.2 PLANEACION Y PROCESOS
El proceso de planeación consiste en las etapas por medio de las que se orientan
las acciones que ha de ejecutar, un individuo, un grupo o una organización, hacia
el logro de ciertos objetivos que pueden ser de carácter inmediato o distante, pero
que siempre están ubicados en el futuro. Entre los propósitos de un proceso de
planeación se encuentran, además de la consecución final de los objetivos, la
optimización de los recursos empleados, la reducción de la incertidumbre y la
prevención de errores.
Etapas del proceso de planeación
Las etapas del proceso de planeación son los pasos que se desarrollan para
establecer anticipadamente las acciones a ejecutar. Están encaminadas al logro
de objetivos y a la proyección de alternativas. Se efectúan continuamente durante
el desarrollo del proyecto y pueden modificarse en función de las condiciones, las
oportunidades y los resultados, entre otras variables Los pasos principales que se
deben seguir en el proceso de planificación son:
1. Evaluar la situación actual En primer lugar, la evaluación de la situación debe
incluir un análisis de los factores más importantes para la empresa. Estos factores
pueden ser indicadores económicos, las tendencias del mercado, la competencia y
los recursos con los que cuenta la empresa.
Es decir, la planificación parte del entorno de la organización. Con ello se
determina la finalidad de la empresa y se definen los objetivos de corto, mediano y
largo plazo que se esperan alcanzar. Buscando sacar provecho a las
oportunidades y evitando las amenazas del entorno.
2. Definición de metas y objetivos
En segundo lugar, las metas y objetivos definen lo más importante que una
organización espera alcanzar en el corto, mediano y largo plazo. Los objetivos
deben estar claramente definidos, por ello deben ser realistas, medibles y
relevantes para la organización. Claro que, los objetivos son los puntos comunes
por los que todos los empleados de una empresa deben trabajar. Convirtiéndose
en puntos claves que guían las acciones y las actividades de las personas.
3. Elaborar el plan de acción
Si se quieren alcanzar los objetivos es necesario definir un plan de acción. El plan
de acción indica las actividades concretas que se tienen que realizar para cumplir
con los objetivos. También, estas acciones concretas pueden ser estrategias o
tácticas que se tienen que realizar para cumplir con los propósitos del plan.
4. Asignación de recursos
Los recursos que se necesitan para llevar a cabo el plan pueden ser humanos,
financieros, físicos y materiales. Estos recursos deben ser asignados de acuerdo
con las acciones o actividades plasmadas en la planificación. Sin duda, estos
recursos deberán estar organizados de manera eficiente en el proceso de
planificación. Así mismo, se debe mantener un proceso de control a lo largo de la
ejecución del plan.
5. Ejecutar el plan
La ejecución implica poner en marcha el plan de acción. Para ello es necesario
delegar autoridad, de igual modo asignar tareas y responsabilidades para alcanzar
las metas del plan. A lo largo de la ejecución del plan se puede dar
retroalimentación cuando sea necesario
. 6. Control
El control es necesario en el proceso de planificación para que se logre cumplir
con los objetivos. Por ello se debe dar un seguimiento de cómo se están llevando
a cabo las actividades y cómo se están alcanzando los objetivos.
Principios de la planificación
Los principios más importantes de la planificación son:
1. Precisión
Al momento de realizar el proceso de planificación debe hacerse lo más claro y
preciso posible. Porque el plan tiene que orientar las acciones concretas que se
van a realizar. Por eso debe ser lo más concreto posible para que no resulte difuso
o muy general. De esa forma se podrá conseguir que los objetivos se cumplan con
eficacia y efectividad. Así mismo, la precisión evita que se dé la improvisación o la
vaguedad en la ejecución. Para que el plan funcione se debe basar en datos
reales y en razonamientos precisos y exactos.
2. Flexibilidad
Naturalmente, las organizaciones siempre están cambiando, por eso es necesario
que la planificación sea flexible para que se adapte fácilmente a los cambios. Por
lo tanto, debe poder adaptase a las modificaciones que se pudieran presentar
después de haber elaborado el plan. En efecto, todo plan debe tener un margen
de holgura ante situaciones imprevistas. Encontrándose nuevas pautas de acción
que permitan ajustarse a las nuevas situaciones.
3. Unidad
Es importante destacar que, aunque a cada departamento de la organización se le
asigne una meta determinada o un objetivo, todo el plan se orienta a la
consecución de un objetivo común. Es decir, aunque existan planes específicos
para cada unidad, todos deben coordinarse a un plan general. Ciertamente, todos
deben estar perfectamente integrados para lograr la adecuada coordinación de las
funciones, los recursos y las actividades. Solo de esta manera es posible alcanzar
los objetivos.
4. Factibilidad
Por otra parte, el plan no debe ser tan ambicioso que resulte imposible de lograr.
Pero tampoco tan optimista que pareciera que es muy sencillo de alcanzar. Lo
recomendable es que el plan pueda realizarse, adaptándose a las condiciones y
necesidades de la organización. Desde luego la planificación debe ser realista, por
ello se debe elaborar de acuerdo con la realidad, con la experiencia y con los
recursos que cuenta la empresa.
Características de la planificación
Las características principales de la planificación son:
• Es una herramienta que se utiliza para tomar decisiones importantes en una
organización.
• El proceso de planificación busca optimizar el logro de los objetivos.
• Busca adaptar los objetivos de acuerdo con las necesidades de la empresa y a
los recursos que tiene disponibles.
• Define acciones concretas que se implementan en el momento presente para
alcanzar metas a futuro.
• La planificación es un proceso racional y deliberado.
1.3. Comunicación, información, toma de decisiones y control
La comunicación debe incluir tanto la transferencia como la comprensión del
significado. Por muy buena que sea una idea, no servirá a menos que se transmita
y pueda ser comprendida por otras personas.
Paso 1: La fuente o el emisor tiene una idea (Formación de idea)
La comunicación comienza con la fuente, la persona que piensa del mensaje y lo
envía.
Varias cosas pueden influir el mensaje que la fuente quiere transmitir, incluyendo
su:
Cultura,
Humor,
Origen, y
Contexto de la situación de comunicación.
Por ejemplo, como saludas a un colega depende de:
Tu estado de ánimo, su posición en la empresa, tu propia cultura, y el
conocimiento de la cultura del colega.
Consecuentemente, antes de decir o escribir algo, deberías considerar los factores
de arriba para evitar malentendidos y confusión.
Adicionalmente, una fuente siempre debería pensar sobre cómo el receptor o la
audiencia responderá al mensaje. Una de las habilidades más valoradas que
puede perfeccionar un comunicador eficaz es la habilidad de adaptar su mensaje
para que provoque una respuesta positiva del interlocutor.
Paso 2: La fuente codifica la idea en un mensaje (Codificación)
La codificación es el siguiente paso en el proceso de comunicación. Esta fase
consiste en transformar una idea en gestos y palabras que transmitirán con éxito
su significado al receptor.
Sin embargo, la codificación puede ser una tarea difícil puesto que diferentes
personas asocian diferentes significados con las mismas palabras.
Según Guffey y Loewy en Business Communication: Process & Product, la falta de
comunicación que proviene de significados no coincidentes se llama bypassing
(pasar por alto), y es uno de los errores más comunes de la comunicación
profesional.
Para evitar estas complicaciones, los comunicadores expertos deberían esforzarse
en usar palabras familiares puesto que el objetivo es que la fuente y el receptor
estén de acuerdo en sus significados.
Sin embargo, el hecho de que tú y tus compañeros de trabajo comparten un
idioma no significa que también comparten la misma cultura empresarial.
Paso 3: El mensaje se transmite a través de un canal de comunicación
(Transmisión)
Durante el ciclo de comunicación, es necesario encontrar la mejor manera de
transmitir físicamente el mensaje al receptor. El medio de transmisión es el canal,
y podemos compartir mensajes a través de:
Páginas web, Correos electrónicos, Podcasts, Blogs, Aplicaciones de
comunicación empresarial, Anuncios, Informes, Llamadas telefónicas, Imágenes, y
Memorandos. Decidir cuál es el canal más efectivo es imperativo puesto que
puede afectar cómo el receptor interpreta mensajes verbales y no verbales.
Paso 4: El receptor decodifica el mensaje (Decodificación)
La decodificación, una fase esencial del ciclo de comunicación, ocurre cuando el
receptor analiza el mensaje y convierte sus símbolos para descubrir el significado
pretendido.
Una comunicación exitosa sólo puede ocurrir cuando el receptor rompe el código,
esto es, cuando entiende lo que la fuente intentaba comunicar.
Sin embargo, es más fácil decir que lograr una comunicación eficaz porque no hay
dos personas que compartan la misma experiencia y conocimiento. Además,
varias barreras de comunicación pueden obstaculizar la decodificación y detener
todo el proceso.
Algunos factores que perjudican la decodificación del mensaje pueden ser
internos, e incluyen:
Una falta de atención cuando alguien está hablando,
Sesgos cognitivos preexistentes y prejuicios hacia la fuente.
Los factores externos pueden también impedir el proceso de comunicación.
Por ejemplo, podría resultar difícil descifrar las palabras de alguien en un
entorno de ruido, y es probable que ocurran malentendidos.
Paso 5: El feedback llega a la fuente
El feedback es la columna vertebral de la comunicación y cubre las respuestas
verbales y no verbales del interlocutor. Estas señales permiten que la fuente sepa
cómo alguien ha percibido y entendido el mensaje.
Por ejemplo, cuando un compañero de trabajo dice, “¿Cómo va tu día?” puedes
responder con, “Bien, gracias. ¿Y el tuyo?”.
O, si has tenido un día particularmente agotador, puedes sonreír y encogerse de
hombros.
Lo mismo vale con usar las aplicaciones de comunicación en equipo. Puedes:
Enviar un mensaje,
Publicar un comentario, o
Usar un emoji para mostrar cómo te sientes.
Claro, diferentes personas comparten varios grados de feedback, por eso es una
buena idea fomentar el feedback con las preguntas:
“¿Está claro todo lo que he dicho?”
“¿Necesitas clarificación sobre algo que he mencionado?”
Recuerda que abrumar el receptor con demasiada información puede confundirlo y
llevar a una falta del feedback.
Piensa en tu entrega, prográmala adecuadamente y proporciona suficiente tiempo
para que el interlocutor organice sus pensamientos.
Adicionalmente, es esencial diferenciar entre 2 tipos de feedback:
Feedback evaluativo y
Feedback descriptivo.
El feedback evaluativo no refleja si el receptor entendió a la fuente. En cambio, a
menudo es crítico y puede empujar a la fuente a la defensiva.
Por otra parte, el feedback descriptivo resulta de que el receptor entiende el
significado deseado del mensaje de la fuente.
Por ejemplo, decir, “Veo cómo los números sugieren que deberíamos centrarnos
más en el inbound marketing en el próximo trimestre,” suena mejor que decir,
“Estos números no parecen bien.”
La primera respuesta invita a otros a participar en la conversación, mientras que la
segunda actúa más como un elemento disuasorio.
La comunicación desempeña cuatro funciones principales dentro de un grupo u
organización: Control, motivación, expresión emocional e información. La
comunicación actúa para controlar el comportamiento de los miembros en varias
formas. Las organizaciones tienen jerarquías de autoridad y lineamientos formales
que requieren el cumplimiento por parte de los empleados (receptores).
Por ejemplo: Se requiere que los empleados comuniquen a sus jefes inmediatos
cualquier queja relacionada con el trabajo, que sigan la descripción de su puesto,
o cumplan con las políticas de la empresa, la comunicación está desempeñando
una función de control.
La comunicación fomenta la motivación al aclarar a los empleados lo que se debe
hacer, lo bien que lo están desarrollando y lo que se puede hacer para mejorar el
desempeño.
La comunicación que tiene lugar dentro del grupo es un mecanismo fundamental
por el cual los miembros muestran sus frustraciones y sus sentimientos de
satisfacción. Por lo tanto, la comunicación proporciona un escape para la
expresión emocional de sentimientos y para la satisfacción de necesidades
sociales.
La última función que desarrolla la comunicación se relaciona con su papel de
facilitar la toma de decisiones. Proporciona la información que los individuos y
grupos necesitan para tomar decisiones, al transmitir los datos para identificar y
evaluar opciones y/o alternativas.
Se puede considerar la comunicación como un proceso o flujo. Los problemas en
la comunicación ocurren cuando hay desviaciones o bloqueos en ese flujo.
1.3.1. Comunicación en la unidad de producción
El impacto de la comunicación en la productividad
Cuando hablamos de comunicación no siempre entendemos la amplitud del
término. Lo cierto es que la comunicación corporativa va mucho más allá de
mantener unas relaciones amistosas con los medios, de ser más o menos activos
en las redes sociales o de utilizar como altavoz, cualquier otro medio on u off para
ensalzar los valores de nuestra compañía.
Una comunicación eficiente es aquella que permite, además, enlazar unas áreas
con otras, unas funciones con otras, incluso, unas personas con otras, dentro del
contexto organizativo de una empresa. El impacto de la comunicación interna
sobre el rendimiento y la productividad es evidente.
¿Cómo impacta y por qué?
Es muy posible que la organización del trabajo sea precisa. Y que las habilidades
y capacidades de los equipos que deben llevar a la práctica el desempeño de esa
organización, sea también la óptima. Y, aun así, es también posible, que no se
estén obteniendo los resultados esperados. A veces eso no tiene tanto que ver con
la carga o la distribución del trabajo, ni con las competencias de los equipos.
Es más bien un problema de procesos o, mejor dicho, de la producción de algunas
grietas en dichos procesos. Identificar dónde está la fisura es el primer paso.
Después, evidentemente, hay que solucionarlo.
Comunicar bien genera confianza
Tanto si se identifica un problema en el área de producción, como si el fallo lo
encontramos en soporte o en administración, es preciso, comunicar de manera
óptima -a los agentes implicados, ya sea como responsables o como “afectados”-,
lo que sucede. También lo que se está haciendo para resolver la incidencia. Eso
generará, en sí mismo, un ambiente de confianza muy positivo para la solución del
problema.
Pero, con respecto a la comunicación hay que decir que esta puede ser también la
causante del problema. Y me explico: en un momento en el que la información
debe circular de manera fluida, por toda la organización, la falta de comunicación o
un proceso de comunicación deficiente puede provocar el efecto “teléfono
escacharrado”.
Es decir, o no oigo nada, o lo que oigo tiene poco que ver con el mensaje original.
¿Qué crees que pasará? Es evidente: trabajar desinformado o mal informado hará
que se produzcan fallos. Fallos que impactarán en mayor o medida sobre el
rendimiento, la productividad, la eficiencia, la competitividad, etc. Por tanto, el
impacto de la comunicación en la productividad, es innegable.
1.3.2. Retroalimentación
Que es la retroalimentación en la comunicación interpersonal
Cuando hablamos de «retroalimentación» en la comunicación interpersonal nos
estamos refiriendo a la respuesta del receptor al mensaje enviado por el emisor,
donde dice qué ha entendido con exactitud de dicho mensaje.
Es decir, la retroalimentación es la respuesta de nuestro receptor (ya sea una
persona o un grupo) y, a través de ella podemos saber si este ha entendido y
percibido nuestro mensaje en los mismos términos que nosotros lo emitimos. En el
caso de no haber sido buena dicha apreciación, nos permite volver a emitir el
mensaje con las correcciones y puntualizaciones oportunas.
Es decir, cuando hablamos de retroalimentación en el trabajo nos referimos a un
proceso que se suele dar después de realizar una evaluación de desempeño y en
el que se incluyen consejos, comentarios, y cuyo objetivo será siempre el de
aportar información para reforzar la relación empleado-empresa, garantizando así
la consecución de los objetivos trazados.
Es necesario que se potencie la comunicación, proporcionando canales y espacios
para transmitir la información, aunque tienen que ser medios eficientes y que
cumplan con las expectativas o necesidades de cada momento.
La utilización correcta de los distintos medios de comunicación en las empresas es
uno de los elementos que van a determinar su eficiencia, por mencionar un
ejemplo de los más utilizados, como es el correo electrónico, con unas sencillas
directrices en las que se conozcan los distintos niveles de decisión, puede evitar el
envío de información a personas que no se encuentran en la cadena de decisión
sobre el contenido de los mismos, evitando trabajo innecesario por parte del
receptor.
Obtener y proporcionar feedback
Cuando emitimos un mensaje tenemos la responsabilidad como emisores de
conseguir que este sea entendido correctamente. Para saber si ha sido así
necesitamos una respuesta, la retroalimentación.
Como decíamos, suele ser un procedimiento a posteriori de una evaluación de
desempeño, donde comentaremos las fortalezas o debilidades del trabajador para
ayudarle a potenciar su talento. Cómo evaluemos este desempeño y
proporcionemos a su vez feedback serán clave, y en la mayoría de las ocasiones
la respuesta será «no verbal».
Por tanto, cuando estamos frente a nuestro receptor (o receptores) debemos
fijarnos también en su lenguaje corporal y en sus expresiones faciales buscando
otros indicios de su nuestro mensaje ha sido comprendido y el grado de acuerdo
con el mismo.
Además de propiciar esa comunicación por medio un diálogo, que puede ser bien
presencial o bien online, cuando se realiza una evaluación de desempeño,
estamos realizando una valoración de cómo se han ejecutado una serie de tareas,
que estarán precedidas de una serie de intercambios de información previos que
es conveniente tener presentes. Es importante confirmar que todas las
comunicaciones realizadas por otros medios, ya sea por correo electrónico,
informes, etc., se han recibido con el mensaje exacto que se quería trasladar.
Feedback positivo y negativo
Como hemos comentado en el punto anterior, el feedback es la respuesta de
nuestro interlocutor(es) al mensaje que nosotros hemos emitido con anterioridad,
donde nos facilita información sobre su interpretación y comprensión de este.
Aunque existen varios tipos de feedback en el trabajo, en este artículo nos vamos
a centrar en dos: positivo y negativo.
• Positivo: cuando es positivo incluye todas apreciaciones, anotaciones y
puntualizaciones dirigidas a lograr una mejor puesta en valor de los logros
obtenidos, ya sea con elogios, comentarios, premios o reconocimientos.
• Negativo: cuando es negativo nos aporta información para replantear de nuevo
cuestiones hechas de forma incorrecta o incompleta, o simplemente con errores, e
impulsar así propuestas de mejora como el poner en marcha tutorías de formación
para que los empleados vuelvan a ser valiosos para la empresa.
El feedback es una de las funciones más difíciles que debe asumir un ejecutivo.
¿Por qué? Porque es clave a la hora de ejercer un buen liderazgo.
Es imprescindible identificar bien el problema y analizarlo exhaustivamente (con
un buen programa de desempeño); darle al trabajador las herramientas para que
sea él mismo quien pueda autoevaluarse; crear un clima favorable para comentar
propuestas; contar con un plan de acción organizado donde ya estén claros los
objetivos de la próxima evaluación; y realizar un seguimiento.
De esta forma, lograremos que los empleados se sientan el doble de involucrados
en su trabajo.
En el siguiente punto veremos que la retroalimentación es un proceso constante y
objetivo en el trabajo.
Una de las dificultades de ejercer correctamente el liderazgo de los ejecutivos, es
tener que realizar una valoración negativa de una tarea de la persona trabajadora,
de manera que lo pueda enfocar como un aprendizaje y no como una represalia.
Para ello, deberá tener una conexión emocional con el receptor y ponerse a su
disposición para resolver todas las dificultades que le puedan surgir, para que se
interprete como una persona de apoyo y no de mero control.
Conseguir tener un liderazgo excelente presenta multitud de dificultades,
derivadas de que no existen reglas fijas predeterminadas para aplicar a todas las
personas, no podemos aplicar reglas estandarizadas en las relaciones
interpersonales y se deberá hacer un esfuerzo para conocer a individualmente a
nuestro equipo.
En todo caso, la comunicación debe ser asertiva, manifestando las opiniones de
manera respetuosa y siendo capaces de ponernos en el lugar del receptor.
Retroalimentación en el trabajo. Proceso constante y objetivo
La buena retroalimentación es un instrumento útil en el funcionamiento de la
empresa porque asegura las tareas y la consecución de objetivos. ¿Cómo?
Es mucho más efectivo un feedback continuo, de unos minutos al día, donde el
jefe se acerque a la mesa del trabajador y le pregunte por sus tareas y por cómo
se encuentra en la empresa. Esto tiene que ser una práctica habitual e informal
desde su integración en la plantilla de la empresa.
Cuando la retroalimentación en el trabajo es bidireccional, se convierte en un
elemento clave que aumenta el sentimiento de pertenencia e identificación en los
empleados, se sienten más integrados. Pero también mejora sus oportunidades
porque conocemos sus puntos fuertes; así como la productividad de la empresa,
ya que un trabajador valorado se siente más responsable y aumenta su
producción.
En resumen, contar con una buena retroalimentación en el trabajo proporciona al
empresario una visión global de su empresa, lo que también le permite tomar
decisiones más precisas sin miedo a equivocarse.
Uno de los errores más frecuentes que se pueden cometer es no dedicar
suficiente tiempo a la comunicación informal, propiciando espacios para conocer a
las personas, al margen de su perfil profesional y datos técnicos, lo que nos
ayudará a conectar emocionalmente.
Así, la comunicación se debe realizar de manera permanente con el equipo,
provocando conversaciones y con predisposición para escuchar, con interés y
detenimiento.
Con la implantación del teletrabajo, es necesario utilizar vías de comunicación
digitales y contacto con los equipos para evitar la desmotivación y aislamiento,
siendo conveniente realizar esfuerzos para intercambiar información referente a la
empresa y programar foros comunes para la integración en la dinámica
corporativa.