Tratamientos
Térmicos
➢ T EM PLE
➢ R EVE NI D O
➢ CEMENTACIÓN
➢ N I TR UR A CI Ó N
TRATAMIENTOS TÉRMICOS
• Aplicar ciclos controlados de calentamiento y enfriamiento, con el fin de modificar las
propiedades mecánicas como la dureza, la tenacidad o la maquinabilidad, sin cambiar la
composición química.
• Generalmente se aplica a aceros, pero también a otros metales como aluminio, cobre o latón.
• El acero es una aleación de hierro y carbono, dónde este último supone entre un 0,02% y un
2%. Por debajo de esta cantidad se considera hierro; y por encima, fundición.
• El porcentaje de carbono presente afectará a todos los tratamientos térmicos.
TEMPLE
• Calentar el acero lo suficiente para convertir su estructura
en austenita, seguido de un enfriamiento rápido que
convierte la austenita en martensita.
• Austenita: estructura del acero a altas temperaturas, blanca y
no magnética.
• Martensita: estructura muy dura y frágil, formada al enfriar
rápidamente el acero desde la fase de austenita.
• Su finalidad es endurecer y aumentar la resistencia
mecánica de los aceros.
• Tras el temple, se aplica el tratamiento de revenido. Figura 2.1
REVENIDO
• Tratamiento que sigue al temple.
• Consiste en calentar las piezas templadas a una
temperatura inferior a 723ºC (Tª austenización), para que
la martensita se transforme en una estructura más
estable. Se mantiene un tiempo a esa temperatura, y se
enfría bastante rápido.
• Su finalidad es reducir la fragilidad y las tensiones
internas.
• Al conjunto de los dos tratamientos, temple y revenido, se
conoce como bonificado.
Figura 2.2
TRATAMIENTOS TERMOQUÍMICOS
• Procesos que combinan calor y adición de elementos químicos al acero, con el fin de
modificar su composición superficial, mejorando propiedades como la dureza, resistencia al
desgaste y a la fatiga.
• Se aplican casi en exclusiva a aceros. Pueden aplicarse también en otros metales, pero con
resultados más limitados.
• Los más empleados son:
• Cementación, que añade carbono.
• Nitruración, que añade nitrógeno.
• Carbonitruración, combinación de las anteriores, añade carbono y nitrógeno.
CEMENTACIÓN
• Consiste en exponer una pieza de acero a una
atmósfera rica en carbono, tales como metano o
monóxido de carbono.
• La pieza se calienta hasta los 900-950ºC, y se mantiene
así durante varias horas .
• Finalmente, la pieza se extrae del horno y se templa.
• Mientras que la superficie carbonizada queda dura y
resistente al desgaste, el núcleo, menos carbonizado,
permanece tenaz. Figura 2.3
NITRURACIÓN
• Consiste en exponer una pieza de acero a una
atmósfera rica en nitrógeno, como es el gas amoníaco.
• La pieza se calienta hasta los 500-575ºC, y se mantiene
así durante varias horas .
• Finalmente, la pieza se extrae del horno y se enfría
lentamente al aire.
• El resultado es una capa superficial muy dura y
resistente al desgaste, y un núcleo intacto tenaz y con
buena resiliencia. Figura 2.4