Personalidad y conducta
[3.1] ¿Cómo estudiar este tema?
[3.2] Introducción al estudio de la personalidad
[3.3] Desarrollo de la personalidad
[3.4] Personalidad y conducta
[3.5] La educación en el campo de la personalidad y la
conducta
[3.6] Trastornos de personalidad y conducta
[3.7] Referencias bibliográficas
TEMA
TEMA 3 – Esquema
Esquema
Personalidad y conducta
Definición ▪ Elementos comunes
Elementos esenciales para entender la personalidad
Personalidad ▪ Internalistasonales
Modelos teóricos ▪ Situacionista
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
▪ Interaccionista
Elementos importantes dentro del estudio de la
personalidad
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Influye: herencia genotípica y fenotípica, factores
sociales y sucesos vitales del individuo
Desarrollo de la
personalidad ▪ Fases de transición
Cambios producidos en ▪ Períodos críticos
▪ Situaciones traumáticas
Asociación ▪ Leyes primarias y secundarias
Rasgos ▪ 5 factores
Personalidad y ▪ 16 factores
conducta
▪ Diferentes clasificaciones
▪ Paranoide, esquizoide, esquizotípico,
Trastornos antisocial, límite, histriónico,
narcisista, por evitación, por
dependencia, obsesivo-compulsivo
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Ideas clave
3.1. ¿Cómo estudiar este tema?
Para estudiar este tema lee las ideas clave disponibles a continuación.
Además, deberás leer: Fajardo, F., León, B., Polo, M. I., Felipe, E., Palacios, V. y Gómez,
T. (2016). Análisis de la personalidad del agresor en el acoso escolar. International
Journal of Developmental and Educational Psychology. Revista INFAD de Psicología,
2(1), 365-372.
Disponible en el aula virtual en virtud del artículo 32.4 de la Ley de Propiedad
Intelectual.
En este tema se desarrollan diferentes aspectos en torno al desarrollo de la personalidad
y la conducta del individuo. Los objetivos a alcanzar en este tercer tema son:
» Tratar nociones básicas sobre la personalidad y la conducta.
» Comprender el proceso de desarrollo de la personalidad en el individuo.
» Relacionar personalidad y conducta.
» Conocer los trastornos de personalidad y de conducta que se pueden dar en el aula y
cómo afrontarlos.
3.2. Introducción al estudio de la personalidad
Como bien se ha descrito en otras ocasiones, existen diferentes términos que se utilizan
de manera coloquial en la vida cotidiana sin utilizar su valor y las características
científicas que los conforman (por ejemplo, como sucedía en el tema anterior con el
término «estrés»). En consecuencia, una vez más, nos encontramos ante este hecho
cuando utilizamos el término de personalidad en el día a día.
Cuando hablamos en la vida cotidiana de «personalidad» lo hacemos bajo la influencia
de diferentes sesgos y visiones y adaptaciones personales. Podemos hablar de que una
persona tiene una gran personalidad, una personalidad muy madura, una personalidad
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
difícil... Todas ellas haciendo connotación en la valoración que hacemos de lo que
observamos en dicha persona, proponiendo ciertas características como buenas o malas.
En consecuencia, se podría decir que todos nosotros actuamos en algún momento dado
de nuestra vida como psicólogos de la personalidad. Este hecho puede ser visible ya que
observamos a cada una de las personas que nos rodean, desarrollamos ciertas teorías con
relación a la explicación de por qué las personas se comportan de una determinada
manera, argumentamos sobre por qué se diferencian unas de otras personas e
intentamos predecir cuál va a ser el comportamiento de una persona ante una
determinada situación.
Otro factor importante a la hora de definir el término de personalidad es que, una
vez más, dependiendo del autor y de la época en la que se defina dicho término, se
presentarán unas connotaciones u otras que modificarán el sentido literal de lo que se
entiende por personalidad. A este respecto, nos encontramos con una barrera añadida a
la hora de definir el término de personalidad, que es la ya mencionada utilización del
término a nivel coloquial. Como señala Burham (Pervin, 1990), nadie puede definir con
palabras el termino de personalidad pero todos sabemos lo que significa.
Siguiendo con la definición de personalidad dada por la RAE, que analiza la palabra de
manera general y en un campo no científico, se pueden encontrar diferentes acepciones
relacionadas:
» Diferencias individuales que constituyen a cada una de las personas y por medio de
las cuales se pueden distinguir de otras personas.
» Compendio de cualidades o características que destacan en una persona.
» Persona que destaca por encima de otras en una actividad o en un ambiente social
determinado.
» Inclinación o preferencia que se tiene hacia una persona frente a las demás.
» Apelativo que se da a algunas personas en ofensa o perjuicio.
» Conjunto de cualidades que constituyen a una persona o sujeto inteligente.
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De esta forma, y a nivel científico, ya en 1961 Allport propone una definición de
personalidad que aún hoy se ve reflejada en las definiciones más actuales. Dicha
definición se centra en la organización de los sistemas psicofísicos dentro del individuo
que caracterizan la forma de pensar y comportarse en el individuo.
Bermúdez (1985) define la personalidad como la organización de las características
estructurales, funcionales, innatas y adquiridas bajo las condiciones de desarrollo, que
configuran el equipo de conducta de cada individuo al afrontar las distintas situaciones.
Según Pervin (1998) la personalidad se entiende como la organización de las emociones,
condiciones y conductas que aportan orientaciones coherentes a la vida de un sujeto. La
personalidad está formada por estructuras y procesos que reflejan tanto la naturaleza
como el aprendizaje, es decir, tanto los genes como la experiencia. Así, la personalidad
recoge tanto los efectos del pasado como construcciones de presente y de futuro.
De manera más actual, Pérez-García y Bermúdez (2011) sostienen que la
personalidad se refiere a la forma de pensar, sentir o percibir de un individuo, lo que da
lugar a que se constituya su auténtica identidad, configurada por los rasgos de
personalidad y los elementos motivacionales, cognitivos y afectivos.
Según Pérez-García y Bermúdez (2011) los elementos esenciales para entender la
personalidad son:
» La personalidad es un constructo hipotético, surge a partir de la observación de la
conducta.
» Cuando se habla de personalidad, no implica connotaciones de valor acerca de la
persona.
» La personalidad incluye diferentes rasgos o disposiciones individuales que son
estables y consistentes a lo largo del tiempo que explican el estilo de respuesta de los
individuos, por lo que se puede predecir la conducta.
» Existen otros factores en la personalidad, como cogniciones, motivaciones, estados
afectivos, etc., que influyen directamente en la conducta y en la falta de estabilidad y
consistencia en determinadas circunstancias (coherencia).
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
» La personalidad abarca la totalidad de las funciones, así como de las manifestaciones
conductuales.
» Los elementos estables, como son los psicológicos o biológicos, así como los más
determinados por influencias personales, sociales o culturales, serán la consecuencia
de la conducta de cada individuo.
» A partir de las características y elementos propios de cada individuo la personalidad
se configura como algo distintivo y propio de cada sujeto.
» Cada persona intenta adaptar su conducta al entorno que le rodea a partir de sus
características personales.
Del mismo modo, Costa y McCrae (1994) recopilan una serie de elementos
comunes en la definición que realizan diferentes autores sobre el término de
personalidad. Dichos elementos son:
» Organización dinámica que integran tanto la experiencia como la conducta del
individuo.
» Sistemas psicofísicos, que dan lugar a las tendencias y capacidades del individuo.
» La forma de pensar y de comportarse característica de cada individuo y entorno que
le rodea.
» Influencias externas, como las sociales, culturales e históricas.
» Biografía objetiva, es decir, cada acontecimiento que resulta significativo en la vida de
cada individuo.
» Autoconcepto, el pensamiento que tenga cada individuo sobre sí mismo acerca de
quién es él.
Existen tres modelos teóricos propuestos por Bermúdez (1985), en torno a los
cuales se organizan las distintas teorías para describir y explicar la personalidad (ver
tabla 1).
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Modelo Supuestos
Conducta fundamentalmente determinada por variables personales.
Consistencia-estabilidad.
Internalista
Variables personales permiten predecir la conducta.
(Organísmico)
Metodología clínica y/o correlacional.
Persona: activa.
Conducta fundamentalmente determinada por variables situacionales.
Especificidad.
Situacionista
Personalidad = conducta.
(Mecanicista)
Metodología experimental.
Persona: reactiva.
Conducta fundamentalmente determinada por la interacción entre
variables personales y situacionales.
Por parte de las variables personales: mayor peso de los factores
Interaccionista
cognitivos.
(Dialéctico)
Por parte de las variables situacionales: mayor peso de la situación
psicológica o percibida.
Persona: activa e intencional.
Tabla 1. Resumen de las características de los modelos teóricos en psicología de la personalidad (Pérez-
García y Bermúdez, 2011, p. 40).
Para Pérez-García y Bermúdez (2011) existen ciertos elementos importantes dentro
del estudio de la personalidad, como son:
» La estructura. Aspectos más estables de la personalidad. Hace referencia a los
rasgos de personalidad que presenta cada sujeto, entendiendo estos como constructos
que presentan dimensiones bipolares en los cuales se sitúan las distintas personas
sirviendo así tanto para describir a cada sujeto como para compararlo con otros.
» El proceso. Hace referencia a los elementos motivacionales, cognitivos o afectivos
que hacen que el individuo en ciertas situaciones realice una u otra conducta.
» Los determinantes ambientales y culturales. Hace referencia a la influencia
que poseen ciertos elementos en el desarrollo de la personalidad del individuo, tales
como: factores culturales, sociales, familiares, biológicos, etc.
» Los niveles de análisis. Se centra en las metas, planes, motivos, valores, etc.
vinculados a la conducta de cada persona.
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
» Las integraciones recientes. De manera general hace referencia al estudio de las
características comunes que presentan los individuos, las diferencias individuales de
dichas características comunes, y el patrón único de cada sujeto.
3.3. Desarrollo de la personalidad
Como veíamos en los primeros temas de la asignatura, existe cierta rivalidad entre las
teorías que apoyan la gran influencia aportada a nivel genético en el individuo y
aquellas que lo hacen por la influencia que presenta la cultura.
En este caso, se puede encontrar una vez más dicha rivalidad dicotómica.
Encontramos que la contribución genética en el desarrollo de la personalidad viene dada
por la herencia genotípica (conjunto de genes que conforman un organismo) y
fenotípica (conjuntos de rasgos que se manifiesta) que pase de padres a hijos.
Por ejemplo, existen ciertas correlaciones y similitudes más pronunciadas entre los
gemelos monocigóticos en el desarrollo de su personalidad que entre gemelos
dicigóticos, hermanos y/o pares e hijos biológicos. No obstante, y siguiendo con el mismo
ejemplo, en estos gemelos monocigóticos, a medida que van creciendo, dichas
semejanzas en la personalidad se van divagando debido al efecto del ambiente que les
rodea.
En consecuencia, se podría decir que tanto las contribuciones genéticas como las
ambientales influyen directamente en el desarrollo de la personalidad del
individuo. Las estimaciones en cuanto a las aportaciones ambientales y genéticas al
desarrollo de la personalidad son del 50 % en ambos casos.
Siguiendo en esta línea, se puede decir que existe una predisposición genética individual
en cada sujeto, que, al interactuar y relacionarse con factores ambientales y sucesos
vitales del individuo, produce la expresión fenotípica y, en consecuencia, las diferencias
en la personalidad de cada individuo.
Se podría afirmar que la personalidad se va desarrollando a lo largo de la vida del
individuo. Partiendo de las teorías del desarrollo de la personalidad se puede atender a
la inestabilidad de la personalidad, que se va modificando y adaptando a lo largo del
desarrollo general del sujeto. Mientras, en las teorías de los rasgos de personalidad se
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
mantiene que la personalidad se va desarrollando, pero en esencia no se modifica
sustancialmente.
Siguiendo a Bermúdez (2011), la personalidad se va desarrollando de manera
escalonada en paralelo a la edad, alcanzando su máximo desarrollo a los 50 años, y en
los últimos años de edad va decreciendo.
Esta forma escalonada muestra que existen ciertos momentos en los que la evolución de
la personalidad se ve estancada y ciertas fases de transición o períodos críticos en los que
se producen mayor cantidad de cambios. En este aspecto, siguiendo el estudio realizado
por Eccles et al. (1989):
» Existen cambios en la autoestima y en el autoconcepto cuando ocurren dichos
períodos críticos en el individuo (como, por ejemplo, puede ser el paso de un nivel
educativo a otro).
» La estabilidad del autoconcepto y de la autoestima parece incrementarse incluso
durante los períodos de transición.
» La certeza con la que los sujetos, más los chicos que las chicas, se evalúan a sí mismos
incrementa a lo largo del tiempo.
Otra situación en la que se producen cambios más significativos en la personalidad es
cuando ocurren situaciones traumáticas para el individuo. Sus efectos pueden
perdurar durante largos períodos de tiempo.
Se pueden encontrar ciertos factores que moderan la magnitud de los datos acerca
de la estabilidad de la personalidad del individuo. Dichos factores son:
» El intervalo entre evaluaciones. A menor intervalo, mayor estabilidad de la
personalidad.
» La fuente de datos utilizada. Mayor estabilidad cuando se utilizan autoinformes.
» Globalidad/especificidades del indicador de personalidad medido. Mayor
estabilidad cuando se evalúan dimensiones estructurales globales que cuando se
miden facetas o variables más específicas.
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
» Edad del sujeto en la primera evaluación. Menor estabilidad a menor edad.
» Género. Teniendo en cuenta la medida de las cinco dimensiones básicas de la
personalidad, no existen diferencias en cuanto a género. Pero, si se miden por
separado, parece existir una mayor estabilidad en la personalidad en mujeres que en
hombres. No obstante, no existen investigaciones concluyentes al respecto.
» Nivel de evaluación: grupal o individual. A nivel individual no aparecen tantas
diferencias como a nivel grupal.
» Diferencias individuales. Existen diferencias individuales en la estabilidad o
cambio de la personalidad a todas las edades.
3.4. Personalidad y conducta
Uno de los factores que está estrechamente relacionado con la personalidad es el
comportamiento humano.
Si hacemos un análisis histórico sobre dicho concepto, podemos decir que, en un
principio, antes de Descartes, se pensaba que las acciones que realizaban las personas no
podían estar controladas ni por estímulos externos ni por las leyes naturales, por lo que
el resultado de las actuaciones del individuo se debía únicamente a su voluntad o su
intención deliberada.
Domjan (2011) sostiene que Descartes formuló la existencia de dos tipos de
conducta humana:
1. Conducta involuntaria. A partir de estímulos externos aparecen y surgen los
reflejos, que son respuestas automáticas que da el individuo en determinadas
situaciones.
2. Conducta voluntaria. Se centra en la voluntad que tiene un individuo de manera
consciente para actuar como lo hace.
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Más tarde, y siguiendo con Domjan (2011), Locke afirmaba que las personas aprendían
de su propia experiencia, de manera directa o indirecta: lo que se conoce como tabula
rasa, o, lo que hoy es lo mismo, empirismo.
Del mismo modo, Hobbes creía que el individuo opera de forma predecible y conforme
a las leyes naturales; es decir, que las personas intentan evitar el dolor y buscar el placer,
o, lo que es lo mismo, que se rigen por el principio de hedonismo.
Un concepto que está muy relacionado con la conducta es la asociación. Esta se refiere
a la forma que se da a las ideas complejas por medio de asociaciones entre estas.
Así, se pueden encontrar leyes de la asociación, que son:
» Conjunto de leyes primarias. Fueron formuladas por Aristóteles. Se centra en los
principios para establecer las asociaciones:
o Contigüidad.
o Similitud.
o Contraste.
» Conjunto de leyes secundarias. Fueron formuladas por Brown. Las asociaciones
están influidas por:
o El número de factores.
o Intensidad.
o Frecuencia.
o Recencia.
La conducta, por tanto, se podría decir que surge tanto de los reflejos (conducta
elicitada) como del aprendizaje. En este último caso podemos encontrar como ejemplo
el ya tan conocido y famoso condicionamiento clásico de Pavlov o el condicionamiento
instrumental (que hace referencia a que una conducta que ha sucedido ha servido como
instrumento para producir ciertas consecuencias).
Más en detenimiento, la conducta es el resultado de la manifestación de las
características personales (personalidad) de cada individuo.
Si bien la personalidad y la conducta están muy ligadas, dicha relación se puede ver de
manera más clara a partir de la aproximación a los rasgos.
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Los rasgos son entendidos como disposiciones internas, estables y conscientes, que no
pueden ser observadas directamente y que influyen en cómo las personas se comportan
y, por tanto, en la diferencia que existe entre estas.
Cada persona posee unos rasgos de personalidad determinados que le llevan a actuar
como lo hace. Dicha actuación difiere en función de la persona y sus características,
vivencias, aprendizajes, etc.
Por este motivo, el estudio de la personalidad supone aceptar que:
» La personalidad refleja el carácter de cada individuo.
» La personalidad perdura y es estable.
» La personalidad y su manifestación a través de la conducta están promovidas por
fuerzas o disposiciones del individuo.
Existen muchos modelos que intentan explicar los factores de personalidad. No obstante,
dentro de esa amplitud, existen dos teorías que son las más extendidas: el modelo de 16
factores de Cattell y el modelo de 5 factores (también conocido como big five).
Por un lado, se encuentra la teoría de los 16 factores de personalidad
identificados por Cattell. Cattell fue el pionero en el estudio de los factores de la
personalidad, y de sus investigaciones surgen otras teorías, como la de los cinco factores.
En base a la naturaleza de los rasgos, se puede conceptualizar en tres grandes bloques:
» Rasgos motivacionales. Son aquellos en los que las acciones de las personas están
determinadas por alcanzar alguna meta.
» Rasgos actitudinales. Se relacionan directamente con la eficacia relación de una
persona para alcanzar dicha meta.
» Rasgos temperamentales. Están relacionados con el estilo de respuesta, es decir,
la velocidad, energía, emocionalidad con la que actúa una persona.
Los 16 factores de personalidad propuestos por Cattell son:
1. Reservado frente a sociable.
2. Menos inteligente frente a más inteligente.
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3. Emocional versus estable.
4. Humilde versus asertivo.
5. Sobrio frente a despreocupado.
6. Oportuno versus escrupuloso.
7. Tímido versus aventurero.
8. Realista frente a idealista.
9. Confiado frente a suspicaz.
10. Práctico versus imaginativo.
11. Franco versus astuto.
12. Plácido frente a aprensivo.
13. Conservador frente a experimentador.
14. Vinculado al grupo versus autosuficiente.
15. Casual versus controlado.
[Link] frente a tenso.
Por otro lado, el modelo de 5 factores, o big five, se basa en que las diferencias entre
los individuos vienen a partir de los estilos emocionales, interpersonales, experienciales,
motivacionales y actitudinales que pueden resumirse en cinco factores básicos. Son
varios los autores que proponen y argumentan dentro de este modelo.
Para Caprara, Barbaranelli y Borgogni (1993) los cinco factores son:
» Energía.
» Afabilidad.
» Tesón.
» Estabilidad emocional.
» Apertura mental.
Para Costa y McCrae (1995) los cinco factores son:
» Neuroticismo versus estabilidad emocional.
» Extraversión versus introversión.
» Apertura a la experiencia versus cerrado a la experiencia.
» Amabilidad versus oposicionismo.
» Responsabilidad versus falta de consciencia.
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
3.5. La educación en el campo de la personalidad y la conducta
Para el desarrollo de este apartado, así como para la profundización de los demás, hay
que leer atentamente la lectura propuesta para este tema.
El estudio de la personalidad, como aparece en la lectura propuesta, puede darnos cierta
información relevante dentro del ámbito educativo, como, por ejemplo, qué rasgos son
los que más se asocian a conductas agresivas en el aula.
3.6. Trastornos de personalidad y conducta
Existen diferentes clasificaciones a la hora de agrupar los trastornos de personalidad
y de conducta.
Una de estas clasificaciones divide los factores de la personalidad en tres grandes
bloques. Estos son:
» Trastornos específicos. Dentro de esta clasificación se puede encontrar:
paranoide, esquizoide, esquizotípico, disocial, inestabilidad emocional de la
personalidad, histriónico, narcisista, ansioso, dependiente, anancástico y sin
especificar.
» Trastornos mixtos. Se encuentran los trastornos mixtos de la personalidad, así
como las variaciones problemáticas de la personalidad.
» Transformaciones persistentes de la personalidad. Dentro de este bloque se
encuentran los trastornos consiguientes a experiencias traumáticas, a enfermedades
psiquiátricas, otras transformaciones y transformaciones de la personalidad sin
especificar.
También, los trastornos de personalidad se pueden agrupar dependiendo de la
gravedad que presenten. Así, encontramos:
» Gravedad leve-ligera. En este grupo se encuentra: histriónico, dependiente,
antisocial y narcisista.
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» Gravedad intermedia. Se pueden encontrar: pasivo-agresivo, obsesivo-
compulsivo, esquizoide y evitador.
» Gravedad alta. Se localizan: esquizotípico, límite y paranoide.
Así, según Millon (1981), los trastornos de la personalidad se pueden clasificar en
función de:
» Trastornos de personalidad de tipo independiente. Se encuentran el
trastorno antisocial y narcisista.
» Trastornos de la personalidad por dependencia. Histriónico y dependiente.
» Trastornos de la personalidad por ambivalencia. Se encuentran el trastorno
pasivo-agresivo y compulsivo.
» Trastorno de la personalidad por desvinculación: esquizoide y evitativo.
» Trastornos de la personalidad más graves. Se encuentra los trastornos
esquizotípicos, límite y paranoide.
Algunos criterios diagnósticos para identificar ciertos trastornos de la conducta y de la
personalidad, siguiendo el DSM-IV traducido, son los siguientes:
Paranoide
Se produce cuando surge una desconfianza hacia otras personas interpretando los
motivos de dichas personas como malévolos. El comienzo de este trastorno se puede
detectar al inicio de la etapa de la fase adulta y se han de dar, al menos, cuatro de los
criterios que siguen a continuación.
» Sospechas infundadas de que otra persona le daña, engaña o explota.
» Preocupación debido a las dudas injustificadas que se tienen sobre la lealtad o amistad
de personas cercanas.
» Confianza repugnante hacia los demás debido al miedo que se presenta ante la
utilización de manera maliciosa de la información.
» Preocupación por las amenazas.
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
» Persistencia de rencor.
» Percepción de que alguien está atacando tu carácter o reputación.
» Sospechas recurrentes de infidelidades de tu pareja sin motivos.
Esquizoide
Se caracteriza por la indiferencia hacia las relaciones sociales y se ven restringidas tanto
las experiencias como la expresión emocional. Para que se dé este trastorno han de
aparecer, al menos, cuatro de los siguientes elementos:
» Las relaciones íntimas no son ni deseadas ni placenteras.
» Existe una preferencia hacia las actividades que se realizan en solitario.
» Escaso o nulo interés sexual hacia otras personas.
» Son pocas las actividades que producen placer.
» No tienen amistades íntimas o confidentes fuera de los lazos familiares de primer
grado.
» Presentan indiferencia ante las críticas y/o los halagos de los demás.
» Carencia de emoción, desapego o afectividad.
Esquizotípico
Hace referencia a un déficit en las relaciones interpersonales y presenta distorsión
cognitiva o perceptual y también conductas excéntricas. Se han de dar, al menos, cinco
de los siguientes factores:
» Ideas de referencia.
» Creencias inusuales que influyen en la conducta y se presentan al margen de las
normas subculturales.
» Experiencias perceptuales poco frecuentes.
» Presenta un habla y un pensamiento poco usual.
» Presenta suspicacia, ideación paranoide.
» Apariencia excéntrica o peculiar.
» Afecto inapropiado.
» Carece de confidentes y amigos íntimos fuera de los lazos familiares de primer grado.
» Ansiedad social excesiva que se suele asociar a diferentes miedos paranoides.
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Antisocial
Se refiere al desprecio hacia los derechos de los demás, comienza en la infancia o en la
adolescencia y continúa en la fase adulta. Para que se dé este tipo de trastorno han de
aparecer, al menos, tres de los siguientes factores:
» No se aceptan las normas sociales ni conductas legales.
» Para obtener un beneficio propio: realizar engaños y falsedades.
» Impulsividad y fracaso a la hora de planificar el futuro.
» Agresividad e irritabilidad.
» Desprecio por la seguridad, tanto propia como la de los demás.
» Irresponsabilidad consciente.
» No presenta remordimientos.
Límite
Se produce cuando se establecen inestabilidades en las relaciones personales, en los
afectos y en la imagen personal, presentando una impulsividad marcada. Se desarrolla
cuando aparecen, al menos, cinco de los siguientes contextos:
» Se pretende evitar el abandono, tanto real como imaginado.
» Inestabilidad en las relaciones interpersonales debido a alternativas extremas de
idealización y devaluación.
» Tornos de identidad.
» Impulsividad en áreas que son autolesivas.
» Conducta suicida recurrente, conducta automutiladora.
» Inestabilidad afectiva
» Sentimientos crónicos de vaciedad.
» Cólera intensa difícil de controlar.
» Ideación paranoide que se relaciona con síntomas disociativos graves o el estrés.
Histriónico
Este trastorno aparece cuando se busca de manera exagerada la atención y
emocionalidad. Se han de dar, al menos, cinco de los siguientes parámetros:
» Se siente incómodo ante situaciones en las que no aparece como el punto de atención.
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» Conductas provocativas o sexuales.
» Cambios emocionales muy rápidos y con insuficiente expresión emocional.
» Llamar la atención a partir de la utilización de la apariencia física.
» Forma de hablar impresionista y carente de detalles.
» Teatralidad, dramatización y expresión desmesurada de las emociones.
» Sugestión alta.
» Piensa que las relaciones interpersonales son más íntimas de lo que realmente son.
Narcisista
Este trastorno presenta las características de grandiosidad, falta de empatía con los
demás y necesidad de ser admirado por el resto. Comienza al principio de la fase adulta.
Se desarrolla cuando se dan, al menos, cinco de los siguientes contextos:
» Importancia del yo, grandiosidad.
» Se preocupa al fantasear con el éxito, el brillo, la belleza, el poder o el amor ideal.
» Piensa que es especial y, por tanto, solo puede relacionarse con instituciones o
personas especiales.
» Exige que se le preste una admiración excesiva.
» Expectativas hacia recibir un trato favorable o sumisión automática.
» Para su propio beneficio, pasa por encima de los demás.
» Carencia de empatía.
» Envidia y sentimiento de que los demás le envidian.
» Soberbia y arrogancia.
Por evitación
Se caracteriza por la hipersensibilidad a la hora de recibir una valoración negativa,
inhibición social y sentimientos de inadecuación. Se han de dar, al menos, cuatro de los
contextos que se exponen a continuación.
» Por miedo a ser rechazado, evita aquellas actividades que conlleven un contacto
interpersonal negativo.
» No quiere estar con otras personas por miedo a no ser aceptado.
» Rechazo a las relaciones íntimas por temor a ser ridiculizado.
» Le preocupan las críticas, así como el rechazo en situaciones sociales.
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» Inhibición a la hora de establecer nuevas relaciones interpersonales por miedo a la
falta de adecuación.
» Tiene una percepción de sí mismo como nada atractivo, inepto o inferior a los demás.
» Rechaza los compromisos y riesgos personales en cualquier nueva actividad.
Por dependencia
Presenta una conducta de sumisión, quejas y miedos de separación ante una necesidad
extrema de que cuiden de él. Se han de dar, al menos, cinco de los siguientes elementos:
» Presenta dificultades a la hora de tomar decisiones cotidianas.
» Necesita que los demás asuman su responsabilidad.
» Presenta dificultades para expresar un desacuerdo.
» Presenta dificultades para iniciar proyectos por sí mismo.
» Gasta demasiado el tiempo para obtener apoyo y cuidado de los demás.
» Cuando termina una relación íntima busca con urgencia otra relación.
» Presenta una fuerte preocupación por tener que ocuparse de sí mismo.
Obsesivo-compulsivo
Será cuando existe una fuerte preocupación por el orden, control o perfeccionamiento,
bien sea mental o interpersonal, a costa de la flexibilidad, eficacia y apertura. Se han de
dar, al menos, cinco de los siguientes contextos:
» Preocupación excesiva por las reglas, los detalles, el orden, la organización, las listas
y horarios.
» Devoción excesiva por la productividad y el trabajo, hasta el punto de no tener
actividades placenteras o amistades.
» Presentan exceso de consciencia, exclusividad, inflexibilidad en cuestiones éticas y
morales.
» No tiene capacidad para descartar objetos que no tienen valor y son inservibles.
» Desgana para delegar o trabajar con otros, salvo que estos presenten su misma forma
de trabajar.
» Terquedad y rigidez.
» Miserable a la hora de gastar dinero, tanto él como los demás.
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Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
3.7. Referencias bibliográficas
Allport, G. W. (1961). Pattern and growth in Personality. Nueva York: Holt.
Bermúdez, J. (1985). Psicología de la personalidad (vol. 1 y 2). Madrid. Universidad
Nacional de Educación a Distancia.
Bermúdez, J. (2011). Estabilidad de la personalidad. En J. Bermúdez, A. M. Pérez-García,
J. A. Ruiz, P. Sanjuán y B. Rueda, Psicología de la Personalidad (pp. 157-202). Madrid:
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Caprara, G. V., Barbaranelli, C. y Borgogni, L. (1993). Big Five Questionnaire. Florencia:
OS.
Costa, P. T. y McCrae, R. R. (1994). Set like plaster? Evidences for the stability of adult
personality. En T. F. Heatherton y J. L. Weinberger (Eds.), Can personality change? (pp.
21-40). Washington (DC): American Psychological Association.
Costa, P. Y. y McCrae, R. R. (1995). Domains and facets: hierarchical personality
assessment using the revised NEO Personality Inventory. Journal of Personality
Assessment, 64, 21-50.
Domjan, M. (2011). Principios de aprendizaje y conducta. Madrid: Ediciones Paraninfo.
Eccles, J. S., Wigfield, A., Flanagan, C. A., Miller, C., Reuman, D. A. y Yee, D. (1989). Self-
concepts, domain values, and self-esteem: relations and changes at early adolescence.
Journal of Personality, 57(2), 283-310.
Millon, T. (1981). Disorders of personality: DSM-III, axis II. Nueva York: John Wiley y
Sons.
Pérez-García, A. M. y Bermúdez, J. (2011). Introducción al estudio de la personalidad:
Unidades de análisis. En J. Bermúdez, A. M. Pérez-García, J. A. Ruiz, P. Sanjuán y B.
Rueda, Psicología de la Personalidad (pp. 25-68). Madrid: Universidad Nacional de
Educación a Distancia.
TEMA 3 – Ideas clave © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Pervin, L. A. (1990). Handbook of personality. Theory and research. Nueva York:
Guilford Press.
Pervin, L. A. (1998). La ciencia de la personalidad. Madrid: McGraw-Hill.
TEMA 3 – Ideas clave © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
+ Información
A fondo
Perfiles de personalidad en víctimas de acoso escolar
Polo, M. I., León, B., Fajardo, F., Felipe, E. y Palacios, V. (2014). Perfiles de personalidad
en víctimas de acoso escolar. International Journal of Developmental and Educational
Psychology. Revista INFAD de Psicología, 1(1), 409-416.
Este artículo es un complemento al apartado «La educación en el campo de la
personalidad y la conducta», ya que realiza el análisis de la personalidad desde un punto
de vista de la víctima de acoso escolar.
Accede al artículo a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
[Link]
Los conocimientos sobre los rasgos de personalidad del profesorado como
facilitadores de la innovación educativa: estado del arte
Monge, C., Montalvo, D. y Gómez, P. (2015). Los conocimientos sobre los rasgos de
personalidad del profesorado como facilitadores de la innovación educativa: estado del
arte. Revista Fuentes, 16, 173-198.
Este artículo trata acerca de que cómo conocer los rasgos de personalidad de los docentes
puede ayudar a instaurar innovaciones dentro de los centros educativos.
Accede al artículo a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
[Link]
TEMA 3 – + Información © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Bibliografía
Corr, P. y Matthews, G. (2009). The Cambridge Handbook of Personality Psychology.
Cambridge: Cambridge University Press.
Dumont, F. (2010). A History of Personality Psychology. Cambridge: Cambridge
University Press.
Pelechano, V., Miguel de, A. y Hernández, M. (2011). Trastornos de personalidad. En A.
Belloch, B. Sandín y F. Ramos (Eds.), Manual de psicopatología. Vol. II (pp. 449-480).
Madrid: McGraw-Hill.
TEMA 3 – + Información © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Actividades
Lectura: Sensibilidad intercultural, empatía, autoconcepto y
satisfacción con la vida en alumnos de educación primaria
Descripción de la actividad y pautas de elaboración
Para elaborar está actividad debes reflexionar y relacionar lo abordado en la tarea con lo
visto en las sesiones presenciales-virtuales hasta aquí vistas, así como hacer una lectura
comprensiva del siguiente artículo:
Micó-Cebrián, P. y Cava, M. J. (2014). Neurología de la conducta. Sensibilidad
intercultural, empatía, autoconcepto y satisfacción con la vida en alumnos de
educación primaria. Journal for the Study of Education and Development, 37(2),
342-367. Disponible en el aula virtual.
Además deber responder las siguientes preguntas:
1. ¿Qué tres dimensiones tiene el Modelo de Competencia Comunicativa
Intercultural? Enumera y define cada una de ellas.
2. ¿Cuáles son los instrumentos utilizados para la medición de la sensibilidad
intercultural y de la empatía? Enumera y define en qué consiste cada uno de los
instrumentos.
3. ¿Cuáles son los instrumentos utilizados para la medición del autoconcepto y de
la satisfacción con la vida? Enumera y define en qué consiste cada uno de los
instrumentos.
4. Entre las variables relacionadas con la sensibilidad intercultural, se propone el
autoconcepto, ¿cómo definen los autores dicha relación?
Objetivos
» Reforzar los contenidos de la asignatura.
» Promover la búsqueda de información sobre los contenidos vistos.
» Fomentar la lectura comprensiva y el trabajo individual como medio para construir el
aprendizaje.
» Iniciar al alumnado en el campo de los artículos científicos.
TEMA 3 – Actividades © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Criterios de evaluación
» Esta actividad vale un 1 punto.
» Del punto correspondiente a esta actividad cada pregunta tendrá una puntuación de
0,25 puntos.
Extensión máxima: 2 páginas. Georgia 11 e interlineado 1,5.
TEMA 3 – Actividades © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
Test
1. Pérez-García y Bermúdez (2011) sostienen que la personalidad se refiere a:
A. La forma de pensar, sentir o percibir de un individuo, lo que da lugar a que se
constituya su auténtica identidad, configurada por los rasgos de personalidad y
los elementos motivacionales, cognitivos y afectivos.
B. La forma de aprender de un individuo, lo que da lugar a que se constituya su
auténtica identidad, configurada por sus emociones y características sociales.
C. La forma de actuar de un individuo, lo que da lugar a que se constituya su
constitución física y mental, configurada por sus emociones y características
individuales.
D. La forma de aprender de un individuo, lo que da lugar a una serie de rasgos
emocionales, cognitivos y psicológicos que parten de las características
individuales del individuo.
2. Según Pérez-García y Bermúdez (2011) algunos de los elementos esenciales para
entender la personalidad son que: La personalidad…:
A. Surge a partir de la observación de la conducta; incluye diferentes rasgos o
disposiciones individuales; cada persona intenta adaptar su conducta al entorno
que le rodea a partir de sus características personales.
B. Implica connotaciones de valor acerca de la persona; incluye diferentes rasgos
o disposiciones individuales; se configura como algo distintivo y propio de cada
sujeto.
C. Cada persona intenta adaptar su conducta al entorno que le rodea a partir de
sus características personales; incluye diferentes rasgos o disposiciones
individuales; se configura como algo general para todos los sujetos.
D. Implica connotaciones de valor acerca de la persona; incluye diferentes rasgos
o disposiciones individuales; cada persona intenta adaptar su conducta al
entorno a partir de las características de aquellos que le rodean.
TEMA 3 – Test © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
3. Costa y McCrae (1994) recopilan una serie de elementos comunes en la definición que
realizan diferentes autores sobre el término de personalidad. Dichos elementos son:
A. Organización dinámica, sistemas psicofísicos, influencias externas,
autoconcepto y biografía subjetiva.
B. Organización dinámica, sistemas psicosociales, influencias externas,
autoconcepto y biografía subjetiva.
C. Organización dinámica, sistemas psicofísicos, influencias externas,
autoconcepto y biografía objetiva.
D. Organización dinámica, sistemas psicocognitivos, influencias internas,
autoconcepto y biografía objetiva.
4. Existen tres modelos teóricos propuestos por Bermúdez (1985) en torno a los cuales
se organizan las distintas teorías para describir y explicar la personalidad, que son:
A. Internalista, socionista e interaccionista.
B. Internalista, situacionista e interaccionista.
C. Internalista, socionista e intraaccionista.
D. Intermedialista, situacionista e intraacionista.
5. Para Pérez-García y Bermúdez (2011) existen ciertos elementos importantes dentro
del estudio de la personalidad, como son:
A. La estructura, el proceso, los determinantes biológicos, los niveles de análisis y
los resultados.
B. La estructura, el momento concreto, los determinantes ambientales y
culturales, los niveles de análisis y los resultados.
C. La estructura, el proceso, los determinantes biológicos, los niveles de análisis y
las integraciones recientes.
D. La estructura, el proceso, los determinantes ambientales y culturales, los niveles
de análisis y las integraciones recientes.
6. En el desarrollo de la personalidad contribuyen:
A. La herencia genotípica y factores ambientales.
B. La herencia fenotípica y factores ambientales.
C. La herencia genotípica y sucesos vitales del individuo.
D. Todas son correctas.
TEMA 3 – Test © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)
Desarrollo y Personalidad: Intervención en la Diferencia
7. Siguiendo las teorías de los rasgos de personalidad, la personalidad:
A. Se va desarrollando, pero, en esencia, no se modifica sustancialmente.
B. Se modifica y desarrolla a lo largo de toda la vida, nunca se queda estática.
C. No se desarrolla ni modifica, nacemos con una personalidad y se mantiene
constante a lo largo de la vida.
D. No se modifica porque el proceso de desarrollo es lento y pasa desapercibido.
8. Siguiendo a Bermúdez (2011), la personalidad se va desarrollando de manera
escalonada en paralelo a la edad, alcanzando su máximo desarrollo a los:
A. 20 años.
B. 30 años.
C. 40 años.
D. 50 años.
9. En la evolución de la personalidad se puede encontrar:
A. Nada, pues no evoluciona, es estática.
B. Fases de transición o períodos críticos.
C. Fases de estancamiento y deterioro.
D. Fases de alegría y tristeza.
10. Los cambios que sufre la personalidad en su evolución vienen marcados por:
A. Fases de transición
B. Períodos críticos
C. Situaciones traumáticas
D. Todas son correctas.
TEMA 3 – Test © CUNIMAD (Centro Universitario Internacional de Madrid)