UNIVERSIDAD SEÑOR DE SIPAN
ESCUELA DE POSGRADO
Curso:
DISCAPACIDAD, ACCESIBILIDAD E INCLUSIÓN
Autores:
De La Cruz Durand, Marbe Maribel
Goicochea Uriarte, Merci
Ordinola Brenis, Aurea
Vela Ibañez Frand Jeam Pier
Docente:
[Link] Moncada, Oscar
Pimentel – Perú
2025
BARRERAS QUE LIMITAN LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS
PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN EL PERU
1. Introducción
La participación política es un derecho humano fundamental, reconocido por
diversos instrumentos internacionales y nacionales que promueven la igualdad y la
no discriminación. Este derecho garantiza a todas las personas la posibilidad de
influir en las decisiones públicas, elegir y ser elegidas, y formar parte activa del
desarrollo de una sociedad democrática. Sin embargo, en el caso de las personas
con discapacidad, este principio se ve constantemente vulnerado por barreras
estructurales, sociales, culturales y normativas que limitan su plena inclusión en los
procesos políticos y electorales.
En el Perú, a pesar de los avances normativos y del compromiso con tratados como
la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), la
realidad muestra una brecha significativa entre lo que dictan las leyes y lo que ocurre
en la práctica. Las personas con discapacidad enfrentan múltiples obstáculos que
van desde la inaccesibilidad física en los centros de votación, la falta de información
electoral en formatos accesibles, hasta la persistencia de prejuicios que cuestionan
su capacidad para ejercer cargos públicos o emitir un voto informado.
Reconocer la importancia de la inclusión política de este grupo es un paso clave
hacia una democracia verdaderamente representativa. Su participación activa no
solo fortalece el sistema democrático, sino que también enriquece la toma de
decisiones con perspectivas diversas, promoviendo políticas más equitativas y
justas para toda la ciudadanía.
El presente informe tiene como objetivo identificar y analizar las principales barreras
que enfrentan las personas con discapacidad para ejercer su derecho a la
participación política en el Perú. Asimismo, se plantean recomendaciones
orientadas a superar estas limitaciones, desde un enfoque de derechos humanos e
inclusión social.
2. Marco Teórico
2.1 Definición de discapacidad según la ONU y CONADIS
La ONU, según la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad, considera la discapacidad como el resultado de la interacción entre
las deficiencias de una persona y las barreras de un entorno inaccesible. Esto
implica un cambio de enfoque: la discapacidad deja de ser un problema individual
para convertirse en un problema social, fruto de la falta de accesibilidad y ajustes
razonables.
El CONADIS en Perú coincide con la ONU al considerar la discapacidad como
resultado de la interacción entre la diversidad funcional de la persona y las barreras
de su entorno (físico, social, comunicacional y actitudinal). Su enfoque prioriza
eliminar estas barreras para asegurar el pleno ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad.
2.2 Ciudadanía, derechos políticos y participación activa
La ciudadanía implica la pertenencia activa a una comunidad política y el ejercicio
de derechos y deberes dentro de ella. En una democracia, uno de los pilares
fundamentales de la ciudadanía es el ejercicio de los derechos políticos, los cuales
incluyen el derecho al voto, a ser elegido y a participar en los asuntos públicos
directa o indirectamente.
La participación política activa va más allá del simple acto de votar. Implica
involucrarse en procesos de toma de decisiones, integrar espacios de deliberación
pública, postularse a cargos de representación, y formar parte de organizaciones
civiles o políticas. Para las personas con discapacidad, ejercer estos derechos en
condiciones de igualdad representa no solo una exigencia legal, sino una forma de
reconocimiento y empoderamiento como ciudadanos plenos.
2.3 Teorías sobre exclusión social y discriminación estructural
La exclusión social se entiende como un proceso mediante el cual ciertos grupos
son sistemáticamente marginados de las esferas económica, política, cultural y
social. Esta exclusión es tanto una causa como una consecuencia de desigualdades
estructurales que perpetúan la pobreza, la invisibilidad y la falta de acceso a
oportunidades.
Por su parte, la discriminación estructural se refiere a los mecanismos muchas
veces invisibles o normalizados que impiden la participación equitativa de ciertos
grupos. Esta discriminación se manifiesta en normativas, prácticas institucionales,
discursos culturales o en la distribución desigual de recursos. En el caso de las
personas con discapacidad, estas teorías ayudan a entender por qué, aun con leyes
inclusivas, persisten barreras profundas que limitan su derecho a participar en la
vida política de forma plena y significativa.
3. Contexto Legal e Institucional en el Perú
3.1 Constitución Política del Perú y derechos fundamentales
La Constitución Política del Perú reconoce en su artículo 2 el derecho de toda
persona a la igualdad ante la ley, sin discriminación por motivo de origen, raza, sexo,
idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquier otra índole, lo que
incluye la discapacidad. Además, el artículo 31 establece que todos los ciudadanos
tienen derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de
sus representantes, y a elegir y ser elegidos en procesos electorales, referéndums
y otros mecanismos de participación. Este marco constitucional sienta las bases del
principio de inclusión política universal como un derecho fundamental que debe ser
garantizado sin excepciones.
3.2 Ley Nº 29973 – Ley General de la Persona con Discapacidad
El Estado peruano, según la Ley N.º 29973 de 2012, tiene el deber de asegurar la
plena e igualitaria participación de las personas con discapacidad en la vida política
y pública. Esta ley es el marco legal fundamental para la protección de sus derechos
y libertades.
En su artículo 8, la ley garantiza el derecho al voto accesible y la provisión de medios
de apoyo para el ejercicio del sufragio. Además, promueve la eliminación de
barreras arquitectónicas, comunicacionales y actitudinales en los procesos
electorales, y dispone que las instituciones del sistema electoral implementen
mecanismos de accesibilidad universal y ajustes razonables.
3.3 Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD)
y su ratificación
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de
las Naciones Unidas fue ratificada por el Perú mediante el Decreto Supremo N.º
073-2007-RE y tiene fuerza de ley en el país. La CDPD establece en su artículo 29
el derecho de las personas con discapacidad a participar en la vida política y pública,
incluyendo el derecho al sufragio activo y pasivo, la garantía de procedimientos
electorales accesibles y la posibilidad de ocupar cargos públicos.
La ratificación de esta convención implica el compromiso del Estado peruano de
armonizar su legislación interna, adoptar políticas inclusivas y desarrollar buenas
prácticas que aseguren el ejercicio efectivo de los derechos políticos por parte de
las personas con discapacidad.
3.4 Avances institucionales: ONPE, JNE, RENIEC, CONADIS
En los últimos años, diversas instituciones públicas han promovido avances
importantes para fomentar la inclusión política de las personas con discapacidad:
ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales): ha implementado
acciones como la ubicación preferencial de mesas de votación, plantillas en
sistema braille, asistencia para personas con movilidad reducida, y
capacitación a miembros de mesa sobre atención inclusiva.
JNE (Jurado Nacional de Elecciones): ha promovido programas de
educación electoral dirigidos a personas con discapacidad y ha emitido
reglamentos orientados a garantizar el respeto de sus derechos en los
procesos electorales.
RENIEC (Registro Nacional de Identificación y Estado Civil): ha trabajado en
la emisión de documentos de identidad accesibles, así como en campañas
para garantizar la inscripción civil de personas con discapacidad, facilitando
así su inclusión en el padrón electoral.
CONADIS (Consejo Nacional para la Integración de la Persona con
Discapacidad): cumple un rol fundamental en la articulación de políticas
públicas inclusivas, así como en la fiscalización y promoción del cumplimiento
de la Ley N.º 29973 y los tratados internacionales ratificados por el Perú.
4. Tipos de Barreras que Afectan la Participación Política
La participación política de las personas con discapacidad en el Perú se ve limitada
por diversas barreras que interactúan y refuerzan la exclusión. Estas barreras no
son meramente físicas o visibles, sino también simbólicas, culturales e
institucionales. A continuación, se describen las principales tipologías que afectan
su pleno ejercicio de derechos:
a. Barreras Físicas
Uno de los obstáculos más evidentes para el acceso a los procesos electorales son
las barreras arquitectónicas y de infraestructura. Muchos locales de votación no
cuentan con condiciones mínimas de accesibilidad universal: rampas adecuadas,
ascensores, puertas amplias o mobiliario accesible.
En zonas rurales o alejadas, la situación se agrava debido a la falta de adecuación
de espacios públicos. A ello se suma la ausencia de señalización inclusiva,
indicaciones visuales comprensibles o recursos táctiles que orienten a personas con
discapacidad visual o cognitiva. Estas limitaciones impiden, dificultan o hacen
inseguro el acceso al voto, comprometiendo su derecho a participar en igualdad de
condiciones.
b. Barreras Comunicacionales
La información electoral muchas veces no es presentada en formatos accesibles.
Documentos oficiales, campañas de difusión y materiales informativos no suelen
estar disponibles en sistema braille, lengua de señas peruana, lectura fácil o
formatos audiovisuales subtitulados, excluyendo así a un gran segmento de la
población con discapacidad sensorial o intelectual.
Asimismo, durante debates electorales, actos públicos o procesos de consulta, la
falta de intérpretes de lengua de señas u otros apoyos comunicativos impide a
muchas personas comprender el contenido político y tomar decisiones informadas.
Esta exclusión genera una ciudadanía de segunda clase, con acceso desigual a la
deliberación pública.
c. Barreras Actitudinales
Las barreras actitudinales son quizás las más profundas y difíciles de erradicar, ya
que se basan en prejuicios, estereotipos y estigmas sociales sobre las capacidades
de las personas con discapacidad. Muchas veces se les percibe como
dependientes, incapaces de comprender asuntos políticos o de ejercer su voto de
manera “responsable”.
Esta visión paternalista, que aún persiste incluso en instituciones, se traduce en
prácticas discriminatorias, como la negativa a aceptar candidaturas de personas con
discapacidad o la sobreprotección que limita su autonomía política. Estas actitudes
refuerzan la invisibilidad de este grupo en el espacio público y socavan su confianza
para involucrarse en la vida política.
d. Barreras Normativas
Aunque existen leyes generales que protegen los derechos de las personas con
discapacidad, la ausencia de normativas específicas que garanticen su
representación política sigue siendo un vacío preocupante. Por ejemplo, el Perú no
cuenta con cuotas electorales para personas con discapacidad ni con mecanismos
que incentiven su participación como candidatos/as.
Además, muchas disposiciones legales son ambiguas o carecen de reglamentación
efectiva, lo que impide su aplicación real. La escasa fiscalización y la falta de
presupuesto para implementar ajustes razonables limitan el impacto de las leyes
existentes, lo que perpetúa un marco normativo débil frente a la inclusión política.
5. Impacto de estas Barreras en la Vida Política
Las barreras físicas, comunicacionales, actitudinales y normativas descritas
anteriormente no solo limitan el acceso formal de las personas con discapacidad al
ejercicio de sus derechos políticos, sino que generan consecuencias profundas y
persistentes en su inclusión democrática, debilitando la representatividad y
legitimidad del sistema político peruano.
5.1 Baja representación en cargos públicos
Una de las consecuencias más visibles de esta exclusión es la subrepresentación
política de las personas con discapacidad en espacios de toma de decisiones. Su
presencia en cargos públicos —como regidores, alcaldes, congresistas o
funcionarios de alto nivel— es mínima o casi nula. Esta falta de representación
impide que sus intereses y necesidades específicas sean visibilizados y abordados
desde una perspectiva inclusiva en la elaboración de políticas públicas.
Además, la ausencia de referentes visibles en el ámbito político refuerza la idea de
que las personas con discapacidad no tienen capacidad o legitimidad para ejercer
liderazgos, reproduciendo un círculo vicioso de exclusión.
5.2 Escasa participación en partidos políticos y movimientos sociales
Las barreras también limitan el involucramiento de las personas con discapacidad
en partidos políticos, sindicatos, organizaciones de base y movimientos sociales.
Estas estructuras suelen carecer de políticas inclusivas, espacios accesibles o
dinámicas participativas adaptadas a diferentes tipos de discapacidad.
Esto reduce significativamente las oportunidades para que las personas con
discapacidad influyan en agendas programáticas, propongan candidaturas, o
participen en procesos internos democráticos. Su ausencia en estos espacios
restringe la diversidad de voces en el debate público y debilita la construcción de
una ciudadanía activa y plural.
5.3 Desmotivación para ejercer el derecho al voto
La combinación de obstáculos logísticos, falta de información accesible y
discriminación estructural genera una fuerte desmotivación para ejercer el derecho
al voto. Muchas personas con discapacidad optan por no acudir a votar, no por
desinterés, sino porque el proceso representa una experiencia frustrante, insegura
o desalentadora.
La participación electoral de este grupo suele estar por debajo del promedio
nacional, lo que no solo refleja una inequidad, sino que también impacta en la
calidad de la democracia, al excluir sistemáticamente a un segmento importante de
la población del proceso de decisión colectiva.
6. Análisis de Casos y Testimonios
Esta sección busca evidenciar, desde una perspectiva empírica y humana, cómo
las barreras identificadas impactan de forma concreta en la participación política de
las personas con discapacidad. Para ello, se presentan testimonios directos,
experiencias de éxito y datos estadísticos que revelan tanto los desafíos como los
avances en este ámbito en el Perú.
6.1 Testimonios de personas con discapacidad en elecciones recientes
Diversas organizaciones de la sociedad civil han recogido testimonios que permiten
ilustrar los obstáculos cotidianos que enfrentan las personas con discapacidad
durante los procesos electorales. Por ejemplo:
“Tuve que ser cargado por mis familiares para poder entrar al local de votación, ya
que no había rampa ni acceso adecuado. Cuando pedí ayuda, los miembros de
mesa no sabían cómo apoyarme. Me sentí frustrado, como si no fuera parte del
sistema.” (Luis, persona con discapacidad motora, elecciones generales 2021).
“No pude entender las propuestas de los candidatos porque no había intérprete de
lengua de señas. Tampoco encontré información en redes en lenguaje sencillo. Al
final, voté sin mucha claridad.” (María, persona con discapacidad auditiva,
elecciones municipales 2022).
Estos testimonios revelan un patrón de exclusión no solo física, sino también
simbólica, en el cual la persona con discapacidad no se ve reconocida como sujeto
político activo.
6.2 Casos de éxito: personas con discapacidad que lograron cargos públicos
A pesar de los desafíos estructurales, algunos casos demuestran que la inclusión
política es posible con voluntad institucional y apoyo social. En años recientes, se
han dado ejemplos de personas con discapacidad que han alcanzado cargos
públicos o roles de liderazgo:
Wilfredo Guzmán Jara, presidente de la Confederación Nacional de
Personas con Discapacidad del Perú (CONFENADIP), ha tenido una activa
participación en la promoción de políticas públicas inclusivas y ha integrado
mesas de trabajo gubernamentales.
A nivel regional, se han registrado candidaturas exitosas de personas con
discapacidad a concejos municipales, aunque aún son casos aislados y sin
una política nacional de fomento a la representación de este grupo.
Estos logros constituyen avances simbólicos importantes, pero evidencian la
necesidad de crear condiciones sistemáticas que permitan replicar y multiplicar
estas experiencias.
6.3 Datos estadísticos de participación electoral según tipo de discapacidad
Según reportes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y del
CONADIS, en las elecciones generales del 2021:
Más de 500,000 personas con discapacidad estuvieron registradas en el
padrón electoral.
De ese total, se estima que alrededor del 70% acudió a votar, aunque con
diferencias marcadas según tipo de discapacidad:
Las personas con discapacidad física y visual presentaron mayores
niveles de participación.
En contraste, las personas con discapacidad intelectual y psicosocial
registraron los niveles más bajos, en parte debido a la falta de apoyos
adecuados y al desconocimiento de sus derechos.
Estos datos reflejan no solo la magnitud de la exclusión, sino también los retos
pendientes para asegurar una participación verdaderamente equitativa. La falta de
segmentación precisa de los datos oficiales limita, además, un diagnóstico más
profundo y específico.
7. Experiencias Internacionales Relevantes
El análisis de experiencias internacionales permite identificar modelos exitosos y
políticas inclusivas que han mejorado significativamente la participación política de
personas con discapacidad. En América Latina, varios países han avanzado en la
promoción de la accesibilidad electoral, la representación política y la equidad
normativa. A continuación, se presentan algunos casos relevantes.
7.1 Modelos de participación política en países latinoamericanos
Colombia: Ha implementado reformas para asegurar el derecho al voto de
personas con discapacidad visual mediante el uso de tarjetas electorales en
braille y materiales de apoyo. La Registraduría Nacional del Estado Civil
también habilitó el acompañamiento de asistentes personales en locales de
votación.
México: A través del Instituto Nacional Electoral (INE), se ha avanzado en
accesibilidad electoral universal. Entre las medidas se incluyen rampas,
señalización, intérpretes de lengua de señas, cabinas móviles, así como
protocolos de atención diferenciada. Además, se ha impulsado una
estrategia de inclusión electoral con materiales en lectura fácil y lenguaje
accesible.
Argentina: En algunas provincias, como Buenos Aires, se han aplicado votos
asistidos y mesas especiales para personas con discapacidad. La legislación
electoral argentina también permite la asistencia personalizada y ha
promovido campañas de sensibilización sobre el voto inclusivo.
7.2 Políticas públicas exitosas: accesibilidad, cuotas, incentivos
Brasil: Ha sido uno de los países pioneros en establecer cuotas de
representación política para personas con discapacidad en partidos y cargos
públicos, aunque de manera no obligatoria. También ha invertido en
tecnología accesible para el voto electrónico, como pantallas táctiles con
audio para personas ciegas.
Uruguay: Elabora informes periódicos sobre la participación política de
personas con discapacidad, lo que permite evaluar avances y ajustar
estrategias. Además, ha fomentado la educación cívica inclusiva en alianza
con organizaciones sociales.
Ecuador: Su normativa electoral exige que el Consejo Nacional Electoral
garantice el acceso de las personas con discapacidad a procesos
democráticos, con la instalación de mesas móviles, voto en casa y materiales
adaptados. En el proceso de 2021, más de 15 mil personas ejercieron su voto
mediante este sistema.
7.3 Lecciones aprendidas para el Perú
Los casos mencionados ofrecen aprendizajes clave para fortalecer el proceso
peruano:
No basta con leyes generales: Es necesario contar con reglamentos claros,
recursos presupuestales y mecanismos de fiscalización para garantizar la
inclusión efectiva.
La accesibilidad debe ser integral: No solo en infraestructura, sino también
en comunicación, tecnología y trato personalizado.
Las cuotas y medidas afirmativas pueden ser catalizadores para romper la
inercia de la subrepresentación política y generar referentes positivos.
La articulación con la sociedad civil y la participación de personas con
discapacidad en el diseño de políticas públicas son elementos centrales para
construir procesos democráticos genuinamente inclusivos.
8. Rol de las Instituciones del Estado
La participación política de las personas con discapacidad no puede comprenderse
ni garantizarse sin un análisis del rol que cumplen las instituciones estatales
encargadas del sistema electoral, la identidad civil, y las políticas de inclusión social.
Esta sección evalúa de manera crítica las acciones de los principales organismos
públicos, sus recursos y el alcance de sus iniciativas.
8.1 Evaluación crítica del papel de la ONPE, JNE, RENIEC y MIMP
ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales): Ha sido una de las
entidades más activas en la promoción de procesos electorales accesibles.
Ha implementado mesas especiales, plantillas en braille, materiales
informativos y algunas acciones de sensibilización para personal electoral.
No obstante, su alcance ha sido limitado principalmente a zonas urbanas. En
muchas regiones rurales o alejadas, las condiciones de accesibilidad siguen
siendo deficientes o inexistentes. Además, falta sistematización y evaluación
sobre el impacto real de estas medidas en la participación efectiva.
JNE (Jurado Nacional de Elecciones): Tiene un rol crucial en la educación
cívica y el fortalecimiento de la democracia, pero sus campañas inclusivas
aún son esporádicas y poco visibles. No ha desarrollado materiales
educativos adaptados con la misma cobertura nacional que los dirigidos al
público general. Además, no existen mecanismos de denuncia ni sanción
eficaces para casos de discriminación en procesos electorales.
RENIEC (Registro Nacional de Identificación y Estado Civil): Ha promovido
campañas de registro e identidad para personas con discapacidad y ha
facilitado el acceso a documentos de identidad. Sin embargo, persisten
dificultades en la georreferenciación de personas con discapacidad y en la
actualización del padrón electoral en función de criterios de accesibilidad, lo
cual limita una mejor planificación del voto accesible.
MIMP (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables): Como ente rector
en políticas de inclusión, ha trabajado en coordinación con CONADIS, pero
su rol ha sido más orientador que ejecutor. Las políticas del MIMP carecen
de presupuesto suficiente y no incluyen un enfoque electoral sostenido, lo
que refleja una débil articulación interinstitucional en materia de derechos
políticos de las personas con discapacidad.
8.2 Recursos disponibles vs. aplicación real
A pesar de que estas instituciones han asignado recursos técnicos y humanos para
atender el tema, la brecha entre lo planificado y lo ejecutado es significativa. Los
principales problemas identificados son:
Falta de personal capacitado permanentemente en inclusión y discapacidad.
Limitada cobertura territorial y desigual distribución de recursos.
Proyectos piloto que no se escalan ni se institucionalizan.
Ausencia de indicadores de impacto o evaluación posterior a los procesos
electorales.
Esto revela que, aunque existen compromisos y presupuestos mínimos, la
aplicación real no ha logrado transformar las condiciones de participación política
para miles de ciudadanos con discapacidad, especialmente en contextos rurales,
amazónicos o de alta vulnerabilidad.
8.3 Proyectos en curso y su impacto
Entre los proyectos más relevantes destacan:
“Voto accesible” (ONPE): Implementado desde 2016, ha permitido mejoras
como cabinas móviles, plantillas braille y mesas preferenciales. Sin embargo,
el impacto sigue siendo más simbólico que estructural, dado que aún no se
integra como política transversal y permanente.
Educación Electoral Inclusiva (JNE-CONADIS): Ha desarrollado algunas
guías y actividades de formación, pero sin sostenibilidad ni una estrategia
nacional clara.
Reforma del padrón electoral con enfoque inclusivo (RENIEC): En proceso
de diseño técnico, busca mejorar el registro de personas con discapacidad,
pero todavía carece de normativa específica para su implementación
obligatoria.
Estrategia Nacional para Personas con Discapacidad (MIMP): Si bien incluye
el componente de participación ciudadana, no contempla metas específicas
en el ámbito político-electoral.
En suma, si bien existen esfuerzos loables, el enfoque institucional aún es reactivo,
fragmentado y de corto plazo. Es necesario transitar hacia un modelo de
planificación estratégica interinstitucional con metas medibles, presupuesto
asignado y mecanismos de seguimiento participativo.
9. Propuestas para Mejorar la Participación Política
Para alcanzar una participación política plena y equitativa de las personas con
discapacidad en el Perú, no basta con reconocer los derechos; se requiere accionar
políticas afirmativas, diseñar marcos legales específicos y transformar estructuras
institucionales y culturales. A continuación, se presentan propuestas concretas
agrupadas en tres áreas prioritarias.
a. Propuestas Legislativas
Implementación de cuotas de participación política: Se propone modificar la
Ley de Partidos Políticos y las normas electorales para establecer cuotas de
candidaturas obligatorias para personas con discapacidad, al igual que
existen para mujeres y poblaciones indígenas. Esto incentivaría la
representación política real de este grupo históricamente excluido.
Sanciones por incumplimiento de inclusión: Las organizaciones políticas que
no cumplan con medidas mínimas de inclusión —como campañas accesibles
o listas representativas— deberían estar sujetas a sanciones administrativas
o pérdida de beneficios estatales. Asimismo, el JNE podría establecer
criterios de evaluación de cumplimiento inclusivo en procesos electorales.
b. Propuestas Institucionales
Asignación de presupuestos específicos para accesibilidad electoral: El
Estado debe garantizar que la ONPE, RENIEC y JNE cuenten con partidas
presupuestales exclusivas y suficientes para la implementación de
infraestructura accesible, tecnología asistiva, servicios de interpretación, y
señalización inclusiva en todo el territorio.
Capacitación permanente del personal electoral: Se propone institucionalizar
programas de formación obligatoria en derechos de personas con
discapacidad, trato adecuado, lenguaje inclusivo y accesibilidad, dirigidos al
personal que participa en procesos electorales, desde autoridades hasta
voluntarios y operadores técnicos.
Integración interinstitucional con enfoque de inclusión: Fortalecer la
coordinación entre el MIMP, CONADIS y los organismos electorales,
estableciendo planes de acción conjuntos y sistemas de monitoreo del
cumplimiento de metas inclusivas en cada proceso electoral.
c. Propuestas Educativas y Sociales
Campañas de sensibilización para combatir el estigma: Se deben
implementar campañas nacionales de concientización orientadas a
desmitificar prejuicios sobre las capacidades políticas de las personas con
discapacidad. Estas campañas deben ser transversales en medios de
comunicación, instituciones educativas y organizaciones políticas.
Inclusión en procesos participativos y consulta pública: Las personas con
discapacidad deben ser convocadas de manera sistemática y con ajustes
razonables a procesos de consulta ciudadana, elaboración de políticas
públicas, presupuesto participativo y diseño de servicios. Esto fortalecerá su
rol activo como agentes políticos y sociales.
Educación cívica inclusiva desde la escuela: Incorporar contenidos de
educación política inclusiva en los currículos escolares y programas de
educación no formal, fomentando el liderazgo y la conciencia de derechos
desde edades tempranas en estudiantes con y sin discapacidad.
10. Conclusiones
Si bien se han registrado avances normativos e institucionales en las últimas
décadas, este informe muestra que la participación política de las personas con
discapacidad en Perú continúa limitada por diversas barreras estructurales y
culturales.
Entre las principales barreras identificadas destacan:
Las barreras físicas, como la falta de accesibilidad en locales de votación y
señalización adecuada.
Las barreras comunicacionales, reflejadas en la escasa disponibilidad de
información electoral en formatos accesibles como braille, lengua de señas
o lectura fácil.
Las barreras actitudinales, sustentadas en prejuicios sociales e
institucionales que cuestionan la capacidad política de este grupo.
Las barreras normativas, como la ausencia de cuotas políticas, marcos
regulatorios específicos o mecanismos de fiscalización efectivos.
Estas limitaciones no solo vulneran derechos fundamentales, sino que también
debilitan la legitimidad y representatividad del sistema democrático peruano. La baja
presencia de personas con discapacidad en cargos públicos, su escasa afiliación a
partidos políticos, y el desencanto que muchos experimentan al ejercer su derecho
al voto reflejan una exclusión sistémica que debe ser enfrentada con urgencia.
Por ello, se hace un llamado firme a las autoridades del Estado, a los organismos
electorales, a los partidos políticos y a la sociedad civil a asumir un compromiso
activo con la inclusión política. Es imprescindible avanzar hacia una democracia
verdaderamente inclusiva que reconozca la diversidad como una fortaleza y no
como una excepción.
Bibliografía
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ONU.
Defensoría del Pueblo. (2000). Informe Defensorial Nº 37: Supervisión de locales
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ONPE. (2021). Plan de Desarrollo de las Personas 2021. [Link]
ONPE. (2022). Acceso al voto de las personas con discapacidad en el Perú (2011–
2022). [Link]
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Disability Studies Quarterly, 34(1). [Link]
República del Perú. (1993). Constitución Política del Perú.
República del Perú. (2012). Ley Nº 29973 - Ley General de la Persona con
Discapacidad.