EL APRENDIZAJE DE LA LECTO-ESCRITURA 21
¿CÓMO ENSEÑAR A LEER Y ESCRIBIR?
El presente documento no pretende ser un tratado académico sobre el tema sino un recurso de apoyo para
los docentes del primer ciclo, por ello, hemos considerado que la mejor manera de presentar los temas es a
través de preguntas y respuestas a interrogantes que suelen hacerse los docentes.
2.1 ¿CUÁNDO SE DEBE EMPEZAR L A ENSEÑANZA SISTEMÁTIC A DE L A
LECTO-ESCRITURA?
Todos sabemos que los niños aprenden desde muy pequeños a “leer” signos y símbolos que van
adquiriendo cierta significación, como: logos comerciales, señales de tránsito, símbolos convencionales
y otros. Estas son primeras experiencias de lectura, sin embargo, el aprendizaje sistemático requiere
del desarrollo previo de diversas habilidades que deben conjugarse.
El aprendizaje de la lecto-escritura es un proceso de carácter complejo ya que su dominio no se agota
en la tarea mecánica de codificación y decodificación, tal como ya se ha señalado. El proceso requiere
que el niño haya alcanzado determinados niveles de maduración con respecto a tres factores que
intervienen, estos son:: desarrollo de la psicomotricidad, de la función simbólica y de la afectividad.
La primera se refiere a la maduración general del sistema nervioso, expresada por la capacidad de
desplegar un conjunto de actividades motrices; la segunda, a la maduración del pensamiento en su
función simbólica, como para comprender, o al menos sentir, que la escritura conlleva un sentido y
transmite un mensaje, lo que requiere también de un determinado nivel de desarrollo del lenguaje; y
la tercera se refiere a la madurez emocional que le permita no desalentarse ni frustrarse ante el esfuerzo
desplegado para lograr los automatismos correspondientes a esas primeras etapas5.
Múltiples investigaciones señalan que este nivel se logra alrededor de los 6 años de edad cronológica,
siempre que se hayan realizado actividades preparatorias, ya que la maduración no sólo depende de
la edad cronológica o mental. Estas primeras experiencias deben darse siempre en un clima lúdico y de
creatividad ya que la presión de padres o profesores, ansiosos y competitivos, pueden crear formas
deficientes y contraproducentes, tanto en las destrezas que se espera lograr como un rechazo por una
actividad que al niño le puede resultar difícil y sin sentido.
El comienzo de la etapa escolar es vivido con gran ilusión por niñas y niños, a lo que se suma muchas
veces la exigencia de algunos padres que esperan resultados a muy corto plazo, pero es al maestro al
que le corresponde evaluar la situación y determinar el inicio y ritmo del proceso, teniendo en cuenta
que es preferible esperar a que el niño alcance la madurez que requiere. Por otro lado, diversas
investigaciones realizadas demuestran que aunque los niños muestren interés por aprender a leer a
temprana edad y logren hacerlo, esto no garantiza que en el futuro haya una diferencia notable entre
sus logros y el de los niños que inicien este aprendizaje después. Lo que sí puede marcar diferencias es
introducirlos en la lecto-escritura sin contar con los pre-requisitos necesarios, lo que, además de
perjudicar el propio proceso de aprendizaje, puede perjudicar su autoestima, confianza y seguridad en
sí mismo.
2.2 ¿CÓMO SABER SI LOS NIÑOS ESTÁN PREPARADOS PARA INICIAR EL PROCESO?
Una primera dificultad es que no existe un perfil tan preciso que garantice que un niño está totalmente
preparado o en disposición para aprender a leer y escribir. Debemos tener en cuenta que cada persona
tiene su propio ritmo de maduración y desarrollo, así como también, algunos aspectos de su desarrollo
evolucionan más rápido que otros, por lo que no podemos asegurar que todos los niños estén al
mismo tiempo en condiciones de enfrentar con éxito el aprendizaje de la lectura y la escritura.
5
Condemarín y Chadwick, La enseñanza de la escritura. Chile 1990.
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Por otro lado, la realidad de la población escolar es que no todos los niños que ingresan a primer grado
han participado en programas de Educación Inicial, ya sea porque no existen suficientes CEI o porque
muchas familias desconocen o no valoran las ventajas de la estimulación brindada en el proceso de
aprestamiento y lo que significa para el desarrollo integral del niño; por ello, es necesario que al inicio
del año escolar, en primer grado, se destine un tiempo para realizar un diagnóstico sencillo de los
niveles de madurez alcanzados por niñas y niños, para ajustar la programación a la realidad constatada.
Si bien existen algunos cuestionarios o tests que evalúan los niveles de maduración o disposición de
los niños, lo más frecuente, en la práctica cotidiana, es que los educadores empleen procedimientos
basados en sus propias observaciones. Lo importante es construir instrumentos y llevar un registro real
y preciso sobre el desempeño de los niños en las áreas que comprende el programa de aprestamiento.
La educación inicial potencia y desarrolla muchas habilidades de los niños preparándolos para la
escolaridad, entre ellas las relacionadas con la lecto-escritura, a este aspecto de la formación se le
denomina aprestamiento para la lecto-escritura.
2.3 ¿ES NECESARIO EL APRESTAMIENTO PARA LA LECTO-ESCRITURA?
Se entiende por “aprestamiento” a los ejercicios preparatorios para la lecto-escritura. Este período es
fundamental y necesario para aprender a leer y escribir en un proceso fluido y exitoso. Ya que hemos
dedicado todo un documento al tratamiento del tema6 aquí mencionaremos rápidamente los aspectos
más importantes:
a) Desarrollo del movimiento, que debe llevar al niño desde la exploración hasta el control del
ambiente.
b) Psicomotricidad integral progresiva, empezando por los segmentos más gruesos que son aquellos
que se encuentran más cerca del tronco (brazos) hasta llegar a los extremos (mano, dedos).
c) Estimular las funciones básicas: esquema corporal, orientación espacial y temporal, percepción
táctil, visual y auditiva, memoria y lenguaje (expresivo y comprensivo).
d) Contenidos relativos a la escritura (formas básicas, vocales).
e) Lograr trazos finos organizados en sistemas coordinados y precisos.
Si bien el aprestamiento es un proceso largo, que se desarrolla de manera integral en toda la educación
inicial, debe retomarse de manera específica y sintética en la primera etapa de primer grado, antes de
iniciar el proceso de aprendizaje de lecto-escritura.
2.4 ¿QUÉ MÉTODO SEGUIR?
Lo primero que habría que decir es que TODOS los métodos conducen al aprendizaje de la lecto-
escritura; algunos más rápido que otros, con mayor o menor dificultad, con mayor o menor trabajo
para el niño y para el docente.
La siguiente pregunta es: ¿Da lo mismo, entonces, emplear cualquier método?. La respuesta a esta
pregunta es: NO, no da lo mismo. La diferencia radica en la significación que puede adquirir el proceso
de aprendizaje para el desarrollo del niño. No se puede hoy seleccionar un método con el único
criterio de lograr efectividad en la destreza de la lecto-escritura, ya que hay muchos otros criterios que
contemplar. Sin embargo, lo que puede resultar peor es no emplear ningún método, no tener criterios
6
Ver “¿Cómo preparar a los niños para el aprendizaje de la lecto-escritura”. Fe y Alegría 2004.
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claros sobre la secuencia y los procesos, no dosificar adecuadamente el grado de dificultad que se le
propone a los niños en las actividades que se programan, ir improvisando, cogiendo materiales y
estrategias de uno y otro lado y usarlas sin saber por qué ni para qué.
La evolución de los conceptos de enseñanza y de aprendizaje, iluminados con los aportes de la psicología
del aprendizaje, nos indican que los procesos educativos son más ricos y favorables al desarrollo de la
persona en la medida en que superen el simple memorismo, mecanicismo o el adiestramiento y que
potencien, simultáneamente, la capacidad de pensar, de construir saberes y de integrar habilidades y
conocimientos previos con nuevos como de una ciencia con otra (interdisciplinariedad). Esto nos lleva
a decidirnos por un método para la enseñanza de la lecto-escritura que cumpla con estas condiciones.
Por otro lado, el aprendizaje de la lecto-escritura es probablemente el primer aprendizaje formal y
sistemático más importante que adquieren los niños en la escuela. Este proceso o «manera de aprender»
se convierte en un modelo o referente para otros procesos que irán desarrollando a lo largo de la
escolaridad, por lo que nos parece vital seleccionar un método que relacione el saber con su valor para
el enriquecimiento personal, que fomente la percepción del aprendizaje como una actividad reflexiva
y creativa más que mecánica.
Si empleamos para el aprendizaje de la lecto-escritura un método puramente operativo, como el
ALFABÉTICO-SILÁBICO tradicional, el niño pierde la posibilidad de adquirir, junto con las destrezas de
leer y escribir, otros aprendizajes mucho más significativos. El método que proponemos es el
GLOBALIZADO-FONETICO, cuya conveniencia y sus principales estrategias explicamos a continuación:
El método que proponemos es globalizado, lo que quiere decir que no trabajamos con letras ni
sílabas aisladas. Tal como lo venimos diciendo, el lenguaje es una herramienta de comunicación
y su aprendizaje se hace más fácil cuando se valora su necesidad. Los niños quieren aprender a
escribir porque quieren “comunicar” mensajes, quieren saber cómo se escribe su nombre, el de
sus amigos, quieren “decir” cosas por escrito. Aprender letras sueltas no satisface esta necesidad,
lo mismo pasa con las sílabas y las familias silábicas que se usan en el método tradicional. Si
queremos que aprendan a leer y escribir, para que puedan comunicarse a través del lenguaje
escrito, tenemos que enseñar a partir de mensajes con sentido.
La mínima unidad con sentido completo, es decir, que constituye un mensaje, es la oración. De
allí que cuando introducimos a los niños en el aprendizaje de la lecto-escritura debemos partir
de oraciones. Es obvio que no aprenderán todas las grafías de golpe, de una sola vez, las iremos
enseñando y practicando una por una, pero ubicadas en un contexto significativo: oraciones y
palabras. Se muestra a los niños oraciones o textos completos breves (párrafo, poesía, adivinanza...)
para fijar luego la atención en la grafía que se desea trabajar. Dicha grafía no se trabaja tampoco
sola, siempre dentro de una palabra o una oración. Hasta que no tengan un repertorio más o
menos variado de grafías trabajadas no importa que la caligrafía de las otras no sea perfecta, las
irán consolidando con la práctica, lo importante es que vayan entendiendo que en ese conjunto
de signos dice: “.......” y que esa palabra lleva la grafía que acaba de aprender. El maestro tiene
siempre la posibilidad de buscar palabras que combinen las grafías que se han ido aprendiendo
para facilitar y reforzar los aprendizajes.
Es fonético porque en lugar de aprender el nombre de las letras del abecedario “ele”, “eme”,
“pe”... los niños aprenden su sonido (fonema), o sea /l/, /m/, /p/, ya que en el habla usamos una
sucesión de sonidos para articular las palabras, no el nombre de las letras. Esto induce a ir
asimilando la idea de estructuración, integración, asociación, enlace, que es la idea de fondo del
proceso de comunicación: los sonidos o las letras no tienen ningún sentido propio, adquieren
sentido en la medida en que se enlazan unos con otros para formar palabras y oraciones que sí
tienen sentido porque comunican ideas o mensajes. Los sonidos (fonemas) y las letras (grafías)
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organizados y articulados formando palabras y sólo tienen sentido en la medida que se asocian
a una idea. El lenguaje es una herramienta que sólo tiene valor en la medida que sirve para
estructurar mensajes que comuniquen algo. Con el método globalizado-fonético, aunque los niños
no están en capacidad de razonar este aprendizaje, van asimilando de manera inconsciente y
empírica.
Por otro lado, este método ayuda a descubrir el sentido del lenguaje escrito, que no es sino la
representación gráfica del lenguaje oral. A cada sonido, tono o inflexión que usamos al producir
mensajes orales, le corresponde algún signo gráfico al escribir. Los niños van asimilando que el
lenguaje escrito es otra forma de expresarnos, al punto que existen, además de las letras, otros
signos que sirven para graficar lo que decimos. Si quiero expresar ese tono especial que doy a mi
mensaje cuando pregunto, lo hago a través de los signos de interrogación; el tono de sorpresa o
cualquier otro énfasis, a través de los signos de exclamación; la duda o suspenso, con los signos
suspensivos; los silencios breves entre palabras con un espacio en blanco, el tono de declinación
al final de una oración con el punto. El niño empieza a asimilar que escribir es, de alguna
manera,“dibujar” con signos convencionales lo que se habla, se dará cuenta y empezará a valorar
la necesidad de contar con más recursos para expresarse por escrito.
Es oportuno decir que estos aprendizajes se irán dando poco a poco, de manera empírica (pues
no se trata de desarrollar, con los niños que aprenden a leer y escribir, un curso de teoría del
lenguaje), en el momento que surgen las dudas y dificultades, o cuando es necesario emplear
estos signos en la producción de textos. El niño que aprende con el método fonético está listo
para acoger y comprender el uso de todos los signos del lenguaje escrito, de manera natural,
cuando los necesita, y no como un sistema aislado cuyo uso se da conforme a reglas; así será
más fácil que los incorpore a su propio sistema de escritura, como una herramienta vinculada a
sus necesidades de comunicación.
El método globalizado-fonético que propone Fe y Alegría para la enseñanza de lecto-escritura requiere
trabajarlo desde el enfoque personalizado porque se propone que cada sujeto logre su autonomía,
perfeccionando su capacidad de dirigir su propia vida y de participar, según sus características peculiares,
en la vida comunitaria y en el desarrollo de su comunidad.
La educación personalizada concibe la educación como un proceso centrado en la persona en su
relación con el mundo y su actitud frente a la vida.
Para trabajar desde este enfoque se requiere:
- Un gran respeto a la libertad de los alumnos porque solo si se considera su capacidad de elegir,
decidir y actuar en consecuencia, ellos pueden aprender a ser responsables.
- Reconocimiento de la individualidad y el ritmo de aprendizaje de cada alumno. Es necesario mostrar
respeto y aceptación de la originalidad personal y ayudarles a crecer, según sus posibilidades y
limitaciones; estimular la socialización de los alumnos para que aprendan a generar una convivencia
pacífica, tener una sana competitividad y trabajar con otros por el bien común.
- Promoción de la capacidad de los alumnos de ser agentes activos de su aprendizaje y crecimiento
porque el PEA debe promover e incentivar la capacidad de investigar, buscar, resolver problemas.
No se puede olvidar que las personas “aprendemos haciendo”.
- Reconocimiento de la importancia del autoconocimiento y perspectiva social para que los educandos
tengan un adecuado manejo de sí mismos y puedan tener una integración con los otros y con el
entorno natural y social.
EL APRENDIZAJE DE LA LECTO-ESCRITURA 25
2.5 ¿QUÉ APRENDIZAJES DEBE LOGRAR EL NIÑO EN LECTO-ESCRITURA?
En primer lugar debemos tener en cuenta que el aprendizaje de la lecto-escritura supone dos etapas:
aprender a escribir y escribir en forma significativa, o su equivalente para la lectura, aprender a decodificar
y leer comprensivamente.
En el APRENDER A ESCRIBIR el niño debe aprender: las grafías y su trazo una por una, el mecanismo
del ligado y obtener regularidad en la escritura. En el APRENDER A DECODIFICAR LA LECTURA, la
correspondencia grafía-fonema, aprender el mecanismo de articulación de fonemas y palabras y
obtener fluidez en la lectura.. Estos elementos y sus desagregados (que presentamos a continuación),
son aspectos a los que con frecuencia no prestamos mucha atención en el proceso de enseñanza,
esperamos que los niños lo logren pero no los ejercitamos con intencionalidad. Cada uno de ellos
debe ser motivo de aprendizaje, hay que diseñar actividades para mostrarlos a los niños y que los
practiquen; además sirven para evaluar el proceso de aprendizaje y orientarlo mejor.
PARA LA ESCRITURA
EN EL APRENDER A ESCRIBIR:
∗ Conocimiento de grafías y dominio de su trazo:
Reconoce cada grafía y la relaciona con su correspondiente fonema.
Sigue la dirección correcta.
Identifica y traza con claridad sobre la línea de base, en la zona media, superior e inferior (hace
elevaciones y depreciaciones correctas).
Hay secuencia en el trazo (toda la letra la traza de una vez, sin hacer cortes; posteriormente
toda la palabra).
∗ Aprender el mecanismo del ligado:
Soltura y flexibilidad del movimiento izquierda-derecha.
Continuidad en la articulación de las letras de una palabra.
Rapidez y dinamismo en la escritura.
∗ Regularidad de la escritura:
Alineación, grafías alineadas unas con otras.
Proporción y tamaño, de todas las letras y de los trazos que se hacen en las zonas superior e
inferior.
Inclinación, debe existir regularidad en la inclinación.
Espaciado, espacios regulares para separar las unidades: letra y letra, palabra y palabra.
La etapa de aprender a ESCRIBIR SIGNIFICATIVAMENTE es un proceso mucho más largo y se logra
progresivamente a lo largo de los años. Los niveles de dominio que se pida a los alumnos en estos
aspectos deben estar bien graduados, de tal manera que se les exija lo que están en posibilidades de
hacer. Pretenden la automatización de la escritura y la escritura creativa o espontánea, que involucran:
∗ Automatización de la escritura:
Escribir a la copia.
Escribir al dictado.
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Manejar la ortografía.
Manejar las estructuras gramaticales.
Manejar estructuras formales internas (tipos de textos).
Manejar estructuras formales externas (recursos gráficos de organización de las ideas: puntos,
párrafos, signos de interrogación...; esquemas, gráficos, cuadros; y recursos de diagramación
para organizar un contenido: títulos, margen, viñetas, sangría...).
∗ En cuanto a la escritura creativa se puede distinguir entre:
Producciones espontáneas o imaginativas que tienden hacia lo usual y lo esperado
(pensamiento convergente).
Producciones espontáneas o imaginativas que tienden hacia lo original y especulativo
(pensamiento divergente).
PARA LA LECTURA
En el APRENDER A DECODIFICAR:
∗ Identificar la correspondencia fonema-grafía.
∗ Mecanismo de articulación de fonemas y palabras:
Pronunciación clara de todos los fonemas, respetando los puntos de articulación (en el aparato
fono-articulador).
Modulación del tono de voz (al contexto y al sentido del texto).
Respeto de los signos de puntuación (de estructuración y de expresividad).
∗ Fluidez:
Secuencia de pronunciación sin dudas ni silabeo.
Ritmo constante y sostenido (en textos cada vez más largos).
Entonación adecuada.
Fidelidad al texto (no omite ni agrega al texto).
La COMPRENSIÓN LECTORA es también una habilidad que se irá desarrollando progresivamente a lo
largo de los años. Sus desempeños van desde la identificación de información explícita en el texto
hasta la interpretación inferencial, crítica y valorativa de mensajes expresos y subliminales7.
2.6 ¿CÓMO SE DISEÑA UNA SESIÓN DE APRENDIZAJE DE LECTO-ESCRITURA?
Muchos maestros de primer grado se plantean la pregunta de si es posible seguir un proceso constructivo
del aprendizaje cuando se está alfabetizando, ¿cómo hacer de un aprendizaje tan específico el motivo
de una Actividad de Aprendizaje con características globalizantes, integradoras, donde además se dé
una conceptualización?.
Al respecto, diremos que los procesos que sugerimos en nuestro modelo de Actividad de Aprendizaje
son válidos para este ámbito al igual que para cualquier otro. Todas las acciones deben mantener una
secuencia lógica:
∗ La motivación debe estar orientada a despertar la curiosidad del niño por aprender a leer y escribir
correctamente.
∗ La exploración recoge los conocimientos previos que tienen acerca de la lectura y escritura de
palabras nuevas.
7
Sobre estos desempeños específicos ver Cartel de Habilidades y Sub-habilidades del área de Comunicación de Fe y Alegría, en:
Propuesta Pedagógica de Fe y Alegría, 2003.