0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas27 páginas

Principios Pedagógicos Campamentos MIA

Proyecto MIA principiante

Cargado por

carmenalonsin
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas27 páginas

Principios Pedagógicos Campamentos MIA

Proyecto MIA principiante

Cargado por

carmenalonsin
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Módulo

1 Curso
Enseñar en el
nivel adecuado:
Campamentos MIA

Principios pedagógicos de los Campamentos MIA


Módulo 1. Principios pedagógicos de los Campamentos MIA
Introducción

Los Campamentos MIA son un conjunto de sesiones de lectura y matemáticas,


que el Programa Especial Medición Independiente de Aprendizajes (MIA) ha
diseñado para disminuir el rezago de aprendizajes básicos de niñas, niños y
adolescentes (NNA) mexicanos(as). En este módulo estudiarás el sustento
pedagógico que dio forma a estas innovaciones educativas. Esta información te
será muy útil para comprender el contenido y la estructura de los Campamentos
MIA, y para que puedas implementarlas exitosamente con los(as) estudiantes de
tu escuela.

Al final de este módulo conocerás:

• qué es un Campamento MIA;

• en qué consisten los modelos “Enseñar en el Nivel Adecuado ENAd/TaRL” y


“Actividades Combinadas para Maximizar el Aprendizaje”;
• cuáles son los principios pedagógicos de las innovaciones, así como los
principios de enseñar en el nivel adecuado; y

• cuáles son las características generales que todos los Campamentos MIA
comparten para potenciar los aprendizajes básicos de NNA.

1
¿Por qué es importante conocer los principios
pedagógicos de los Campamentos MIA?
La UNESCO señala que las herramientas
esenciales para el aprendizaje como la lectura,
el cálculo y la solución de problemas, son
necesarias para que los seres humanos
puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus
capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo,
mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar
aprendiendo.

Sin embargo, en el año 2017 se dio a conocer que un total de 617 millones de NNA
en el mundo no podían leer una frase sencilla o realizar cálculos aritméticos
básicos (UIS, 2017). Esto refleja la importancia de implementar acciones para
favorecer la educación de todos(as) los(as) estudiantes, iniciando por conocer en
qué nivel de lectura se encuentra cada uno(a) de ellos(as).
Ante este contexto, MIA busca contribuir al logro de aprendizajes básicos de NNA
mexicanos(as), con base en la innovación, el trabajo colaborativo y la participación
ciudadana. Los fundamentos pedagógicos del proyecto están orientados al
cumplimiento de este propósito; además, MIA busca diseñar, implementar, evaluar
y escalar innovaciones educativas para mejorar los aprendizajes básicos en
lectura y matemáticas en primaria y secundaria.

A continuación, rescatamos un par de testimonios de expertos(as) en educación


que ya han implementado los Campamentos MIA:

“Ha sido una buena experiencia, ha sido fructífera, los compañeros comentan lo
mismo, hemos tenido beneficios sobre todo porque la innovación incluye actividades
lúdicas para acercar a los(as) NNA a la lectura y al gusto por las matemáticas”.
Testimonio de Docente.
“Me encantó, me parece un trabajo concreto, me dieron mil ideas, muy profesional
todo, ahora que inicio mi proceso de jubilación me surgen más ideas y se me hace
más difícil jubilarme”. Testimonio de Supervisor Escolar.

2
Fuentes
• UNESCO Institute for Statistics (UIS). (2017). More than one-half of children
and adolescents are not learning worldwide. UIS Fact Sheet No.
46. Montreal: UIS.
• World Conference on Education for All (1990). Declaración Mundial sobre
Educación para Todos y Marco de Acción para Satisfacer las Necesidades
Básicas de Aprendizaje. Recuperado
de [Link]

¡Ánimo! Y recuerda:
“Yo también puedo hacer algo por la educación”

3
1.1 ¿Qué son los Campamentos MIA?
¿Qué son los Campamentos MIA?

La innovación educativa suele asociarse con el uso de la tecnología en el aula o en


las actividades escolares, sin embargo, innovar va más allá del uso de
herramientas tecnológicas. Innovar significa actuar diferente para obtener
resultados mejores a los que tenemos actualmente.

Según la UNESCO (2016), “la innovación educativa es un acto deliberado y


planificado de solución de problemas, que apunta a lograr mayor calidad en los
aprendizajes de los(as) estudiantes, superando el paradigma tradicional. Implica
trascender el conocimiento academicista y pasar del aprendizaje pasivo del
estudiante a una concepción donde el aprendizaje es interacción y se construye
entre todos” (p. 3).

Carbonell (2001), Margalef y Arenas (2006), Moreno (2000), entre otros(as)


autores, señalan que la innovación educativa se relaciona con transformaciones
en los procesos educativos que llevan a resultados diferentes a lo habitual. El
mismo Albert Einstein decía: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo
mismo”.
En este contexto, diversas modalidades de investigación-acción, autoevaluación,
sistematización y reflexión sobre las prácticas pedagógicas han sido revaloradas
como estrategias esenciales para sostener las innovaciones educativas,
constituyéndose a la vez como herramientas de formación profesional en servicio.

4
Para implementar buenas prácticas se necesita reflexionar sobre el alcance que
tienen algunas mejoras emprendidas en el aula o en la gestión de las instituciones.
Esto es importante para aprender a reconocer si los cambios que se emprenden
son simples mejoras que pasan rápido y se olvidan pronto, o dejan huellas. Se
trata, en definitiva, de comprender si la experiencia que se está desarrollando
apunta efectivamente a transformaciones más profundas; sólo cuando esto se
lleva a cabo, se puede decir que está ocurriendo una innovación educativa. Por lo
tanto, la innovación educativa no es una simple mejora, sino
una transformación (UNESCO, 2016).

Revisa un video donde se describe qué son las innovaciones educativas de los
Campamentos MIA.

5
[Link]

Una vez que hayas revisado el video que explica qué son los Campamentos MA,
realiza lo siguiente:

6
Fuentes

• Carbonell, J. (2001). La aventura de innovar. El cambio en la escuela. Madrid:


España. Ediciones Morata.
• Margalef, L. y Arenas, A. (2006). ¿Qué entendemos por innovación
educativa? A propósito del desarrollo curricular. Perspectiva Educacional -
Formación de Profesores, 47, 13-31.
• Moreno, M. (2000). Formación de docentes para la innovación
educativa. Revista Electrónica Sinéctica, 17, 24-32.
• UNESCO. (2014). Herramientas de apoyo para trabajo docente. Texto 1:
Innovación Educativa. Perú: UNESCO.

¡Ánimo! Y recuerda:
“Yo también puedo hacer algo por la educación”

7
1.2 ¿Cuáles son los principios pedagógicos de Enseñar en el Nivel Adecuado
(ENAd)?
¿Cuáles son los principios pedagógicos de Enseñar en el Nivel Adecuado (ENAd)?

Como ya lo revisamos, el objetivo fundamental de Enseñar en el Nivel Adecuado -


ENAd (TaRL, por sus siglas en inglés Teaching at the Right Level), es incrementar
los niveles de aprendizajes básicos o fundamentales de lectura y de matemáticas;
para lograr esto, ENAd se basa en tres principios pedagógicos:
1. Enfoque constructivista en la educación
2. La educación como práctica social y socializadora
3. Evaluación formativa

Mismos que se analizarán a continuación.

Enfoque constructivista en la educación

Hay diversos enfoques y principios de carácter constructivista que pudieran ser


adoptados por propuestas curriculares, pedagógicas y didácticas (Coll 1996). Para
comprender mejor el Constructivismo, resulta útil compararlo con lo que
comúnmente se conoce como educación “tradicional”.

Aproximaciones teóricas en torno al Concepciones de la educación


constructivismo “tradicional ”

1. El(la) estudiante es 1. El(la) docente posee el


responsable de su conocimiento.
aprendizaje, ya que construye
2. El(la) docente deposita el
y reconstruye los saberes de
conocimiento en el(la)
su grupo cultural al
alumno(a) de manera verbal.
posicionarse como sujeto
activo ante ellos. 3. El(la) alumno(a) recibe de
manera pasiva el
2. Los saberes previos son
conocimiento.
fundamentales en la
construcción del aprendizaje,
no todo conocimiento escolar

8
se da por descubrimiento, 4. El(la) alumno(a) demuestra su
sino que tiene como referente aprendizaje reproduciendo lo
saberes ya construidos que le fue enseñado.
socialmente.
(Hernández Rojas, 2008; Pozo, 1997;
3. Por último, el(la) docente es
quien enlaza lo construido por Zúñiga Meléndez, Leiton, y Naranjo
el(la) alumno(a) con el saber Rodríguez, 2014).
colectivo culturalmente
organizado, es decir, es quien
orienta y guía de manera
deliberada la actividad mental
constructiva del(de la)
alumno(a) (Coll 1988; 1996).

Puede decirse que la visión constructivista está en contra de todas las


concepciones de la educación tradicional, anteriormente enumeradas.

Históricamente, las corrientes de mayor influencia en la práctica educativa son


el constructivismo psicogenético, cognitivo, y sociocultural. Si bien existen
diferencias entre ellos, queremos mostrar aquí cómo los Campamentos MIA se
nutren de estas ideas.

Haz clic en cada botón para ver la información.

[Link]

9
Fuentes

• Coll, C. (1988). Significado y sentido en el aprendizaje escolar: Reflexiones


en torno al concepto de aprendizaje significativo. Journal for the Study of
Education and Development, Infancia y Aprendizaje, 41, 131–142.
• Coll, C. (1996). Constructivismo y educación escolar: Ni hablamos siempre
de los mismo ni lo hacemos siempre desde la misma perspectiva
epistemológica. Anuario de Psicología/The UB Journal of Psychology, 153–
178. [Link]
• Ducret, J.-J. (2001). Constructivismos: Usos y perspectivas en la
educación. Perspectivas, 31(2), 157–169.
• Hernández Rojas, G. (2008). Los constructivismos y sus implicaciones para
la educación. Perfiles educativos, 30(122), 38–77.
• Pozo, J. I. (1997). La crisis de la educación científica:?` volver a lo básico o
volver al constructivismo? Alambique: Didáctica de las ciencias
experimentales.

• Zúñiga Meléndez, A., Leiton de Sulia, R., & Naranjo Rodríguez, J. A.


(2014). Del sistema educativo tradicional hacia la formación por
competencias: Una mirada a los procesos de enseñanza aprendizaje de las
ciencias en la educación secundaria de Mendoza Argentina y San José de
Costa Rica

10
La educación como práctica social y socializadora

La enseñanza y el aprendizaje en las escuelas son


fenómenos de dimensión social ya que, según Solé y
Coll (1993) la educación escolar es un proyecto social
que toma cuerpo y se desarrolla en una institución
también social, por lo que el(la) alumno(a) y docente
se encuentran circunscritos(as) a un proceso de
interacciones significativas basadas en la actuación
recíproca en torno a una tarea en un contexto
determinado con propósitos claramente
definidos. Esta interacción es clave para el desarrollo cognitivo ya que es en sí
una influencia educativa al estar cargada de herramientas cognitivas con las que
es posible construir marcos de referencia explicativos, solucionar problemas y
teorizar conceptos (Stetsenko y Arievitch, 2014).

Históricamente, la escuela ha fomentado un aprendizaje basado en el


individualismo y la competición a partir de una enseñanza transmisiva que puede
ser identificada en el currículo, el trabajo en clase, las formas de evaluación y la
acción de docentes y alumnos(as); por lo que el reto del(la) docente es dotar de
valor a la cohesión del grupo a través de la organización de intercambios
afectivos positivos (Schmuck y Schmuck, 2001). El desarrollo de actividades
estructuradas y controladas por el(la) docente en las cuales los(as) estudiantes
generan relaciones de interdependencia en un marco de participación y motivación
para el cumplimiento de metas se denomina aprendizaje cooperativo y es esencial
para el logro en el contexto escolar (Melero Zabal y Fernández Berrocal, 1995).

Tal interdependencia se considera positiva si fomenta la interacción estimuladora


y se generan estructuras cooperativas, mientras que se vuelve negativa si la
interacción es de oposición dentro de una estructura competitiva (Díaz Barriga
Arceo y Hernández Rojas, 2010).

Las situaciones de aprendizaje individualistas y competitivas se consideran


negativas ya que el(la) alumno(a) considera que lograr un objetivo sólo depende

11
de él y no valora los esfuerzos de sus compañeros(as); además de que, desde este
tipo de aprendizaje, es necesario comparar y diferenciar a los(as) estudiantes por
el número de recompensas que cada uno recibe, eso significa que para que haya
un(a) mejor alumno(a) debe haber uno(a) peor.
La evidencia señala que los beneficios del aprendizaje cooperativo en las
escuelas son de diversa índole pero puede señalarse que los más importantes
son:

Aunque debe señalarse que la misma evidencia puntualiza que a medida que
aumenta el número de alumnos(as) su rendimiento es menor, por lo que se
recomienda conformar grupos de trabajo pequeños, especialmente entre
alumnos(as) de menor edad (Johnson, Johnson, y Stanne, 2000; Johnson y
Johnson, 1998).

En este sentido, ENAd hace un énfasis activo en la naturaleza interpersonal del


aprendizaje, ya que se construye en el seno de una comunidad en la cual se
requiere una movilización de saberes y demás recursos cognitivos que suceden en
un contexto específico y, por tanto, son pertinentes en él, de ahí la importancia del
aprendizaje cooperativo, la interdependencia positiva (contrario a estructuras
competitivas e individualistas basadas en la distribución de recompensas), el
carácter lúdico del proceso de enseñanza aprendizaje y la interacción para lograr
involucramiento de los(as) estudiantes(engagement) (Taylor & Parsons, 2011).

12
Por otro lado, la educación es, en sí misma, un agente socializador: permite
pensar, leer, aprender de otros y otras, incluso en una práctica individualizada, por
ejemplo a través de la cultura escrita. En la escuela, el rol socializador de la
educación se vuelve uno de los pilares más importantes, si no es que el más
importante. La escuela es una institución que integra a la familia y a la comunidad
en sus interrelaciones, cumpliendo un papel socializador del sujeto (De Castro,
2016). La escuela y cualquier práctica educativa grupal, lo primero que hacen es
unir a un grupo de personas en un espacio específico, pero además en torno a un
objetivo común. La interacción con los(as) pares, con los(as) maestros(as) o con
la comunidad, permite en primer lugar involucramiento social, pero el
involucramiento social se encuentra estrechamente relacionado con el
involucramiento intelectual cuando el objetivo común es el aprendizaje: “para
estar involucrados en el aprendizaje, los(as) estudiantes de hoy necesitan
interacción social” (Taylor & Parsons, 2011, p. 11).

Así, la escuela y los campamentos ENAd son escenarios de formación, donde se


educa a través de lo social, pero también son espacios donde sucede “la
socialización y la construcción de sentidos de identidad tendientes a la
configuración de sujetos morales que se hacen como tales en la interacción y la
confrontación continua con sus pares, sus maestros(as) y otros(as) agentes de
socialización” (Echavarria Grajales , p. 2).

13
Los Campamentos MIA y otros ENAd han reportado, además de mejorar los
aprendizajes básicos en lectura y matemáticas:

1. Ejercitar las habilidades para el trabajo colaborativo y la sana convivencia


entre las(os) niñas, niños y adolescentes (NNA),

2. Estimular la motivación del(de la) estudiante por aprender con sus pares, y

3. Mejorar las relaciones socio afectivas (Medición Independiente de


Aprendizajes, 2022).

14
Evaluación formativa

Una de las prácticas de enseñanza efectivas recomendadas para aumentar el


involucramiento de los(as) estudiantes con el aprendizaje, es precisamente el uso
de la evaluación para mejorar el aprendizaje y guiar la enseñanza. Se trata de
una evaluación formativa, más relacionada con lograr un mejor desarrollo, que
con marcar o cumplir expectativas estándares externas (Taylor & Parsons, 2011).

Todo proceso de enseñanza y aprendizaje debe contar con tareas evaluativas, y el


caso del enfoque constructivista no es la excepción, especialmente porque se le
considera una oportunidad para reflexionar sobre el mismo proceso (Díaz Barriga
Arceo & Hernández Rojas, 2010). La evaluación con enfoque constructivista debe
de considerarse en primer término, como una obligación, especialmente porque de
ella emana la información que permitirá al(a la) docente detectar cualquier factor
que dificulte o favorezca el proceso de aprendizaje en sus alumnos(as), y a partir
de ello hacer mejoras y correcciones en su proceso de enseñanza. Un elemento
clave es que la evaluación debe reflexionarse de manera continua y
permanente, buscando superar su dimensión de calificación o acreditación,
para mejorar el aprendizaje a través de nuevas formas e instrumentos de
evaluación (Gómez-Nashiki & Quijada-Lovatón, 2021; Vallejo Ruiz & Molina Saorín,
2014).

Desde el enfoque constructivista, la evaluación educativa tiene elementos que


son ineludibles:

15
16
Si bien existen diversas modalidades de evaluación, es la formativa una de las que
mejor se adapta al enfoque constructivista ya que se basa en procedimientos
susceptibles de reajustarse en el desarrollo del proceso de enseñanza, es decir, la
acción pedagógica se adapta a los problemas y progresos de aprendizaje que
el(la) docente identifique en sus alumnos(as), por lo que se considera un medio de
regulación en el interior de un sistema de formación (Allal, 1980). Tal regulación
se refiere a asegurar que los medios de formación correspondan a las
características de los(as) alumnos(as), por lo que la enseñanza tiene la posibilidad
de adaptarse a las diferencias individuales de aprendizaje (Coll et al., 2014). Esta
es una de las principales ideas aplicadas en la dinámica de los Campamentos MIA,
en apego a la pedagogía propuesta por CAMaL, ya que considera esencial trabajar
con estudiantes a partir de sus niveles de logro reales, y no por su edad o su
escolaridad.

La evaluación formativa centra su atención en el proceso de aprendizaje con la


intención de corregir errores detectados, para generar prácticas alternativas
apropiadas a las diferencias individuales, por lo que no es una evaluación que se
realiza al final de una unidad de aprendizaje o ciclo escolar, sino que es continua y
permanente desde que inicia (Ruz Herrera, 2018). Estas características implican
que la evaluación formativa no tiene la intención de simplemente medir niveles de
aprendizaje, sino que pretende mejorar los procesos mediante los cuales se
enseña y se aprende con la intención de favorecer los niveles de logro en todo tipo
de aprendizajes (Coll et al., 2014; Contreras, 2003).

El(la) docente y la evaluación formativa

La labor docente enfrenta retos muy


particulares en la implementación de la
evaluación formativa, ya que
“demanda conocimientos sólidos en la
disciplina, atención constante a las ideas
expresadas por los(as) alumnos(as),
reconocimiento de las dificultades de
aprendizaje más comunes y familiaridad con

17
un repertorio de estrategias de enseñanza que respondan a las diversas
necesidades de los(as) estudiantes” (Talanquer, 2015, p. 178). Toda esta
información, más que para juzgar si las respuestas de los(as) alumnos(as) son
correctas o no, está encaminada a que el(la) docente identifique plenamente
aquellos obstáculos y elementos que favorecen el aprendizaje
significativo (Furtak, 2012).

Dentro de las ventajas de la evaluación formativa se encuentra su flexibilidad en el


nivel de interacción y sus tipos de ejecución. La flexibilidad en el nivel de
interacción se refiere a que la evaluación formativa puede ejecutarse ya sea
cuando se atiende a un grupo numeroso, a un grupo pequeño o incluso, a un solo
estudiante (Ruiz-Primo & Furtak, 2007). Se pueden distinguir dos tipos de
ejecución de la evaluación formativa:
1. La formal, que es aquella planeada por el(la) docente en función de la
unidad de aprendizaje que se encuentra desarrollando con sus
alumnos(as), y suele contar con instrumentos previamente diseñados.
2. La informal, es de carácter emergente y espontáneo por lo cual puede
suceder en cualquier momento del proceso de enseñanza con la intención
de obtener información acerca del aprendizaje de los(as) estudiantes
(Dolin et al., 2018).

Para un monitoreo apropiado del proceso de enseñanza y de aprendizaje, se


considera que existen tres modalidades de regulación relacionadas con la
evaluación formativa: la interactiva, la retroactiva y la proactiva (Allal, 1980; Díaz
Barriga Arceo & Hernández Rojas, 2010; Gómez-Nashiki & Quijada-Lovatón, 2021;
Perrenoud, 2015). La regulación interactiva es inmediata, al momento, por lo que
está plenamente integrada a la enseñanza, y se basa en las interacciones
implícitas en el desarrollo de tareas consideradas en el proceso didáctico.

La regulación retroactiva, hacia atrás, busca subsanar lo que no se ha aprendido


apropiadamente, por lo que es un refuerzo que sucede después de la evaluación
formal de una secuencia didáctica. La regulación proactiva, hacia adelante, es una
adaptación a futuro, por lo que es una previsión de actividades por aplicarse

18
encaminadas ya sea a consolidar lo aprendido o a superar obstáculos que se
hayan presentado en situaciones de aprendizaje previas.
Respecto a los instrumentos y técnicas idóneas para realizar una evaluación
formativa existen cuatro consideraciones necesarias:

A partir de tales consideraciones, se han de definir los instrumentos idóneos para


evaluar de manera formativa el desempeño de los(as) alumnos(as), instrumentos
que de manera general estarán basados en la observación docente, la cual es una
técnica imprescindible, ya sea de manera formal o informal (Moral Santaella,
2016).

19
La observación docente se basa en dar cuenta de lo que el(la) alumno(a) dice y
hace a través de expresiones lingüísticas y paralingüísticas (espontáneas o
estimuladas), ejecuciones y productos, todo lo cual es evidencia del desempeño
de habilidades y despliegue de razonamientos en el proceso de aprendizaje (Díaz
Barriga Arceo & Hernández Rojas, 2010). La observación puede sistematizarse a
través de diversos instrumentos en los cuales se habría de recopilar información
que será posteriormente analizada e interpretada a la luz de los objetivos de
aprendizaje; entre los instrumentos que contribuyen a la implementación de la
evaluación formativa se encuentran listas de verificación, fichas de registros
anecdóticos, y bitácoras del(de la) docente y los(as) alumnos(as) (Castejón et al.,
2013). La decisión de qué instrumentos se habrán de usar para la evaluación
formativa está supeditada a la intuición del(de la) docente, entendiendo ésta como
el juicio que se ha formado respecto al proceso de enseñanza y aprendizaje a
partir de la exploración continua de las ideas, comportamientos y productos de
sus estudiantes (Coll, 1996; Solé & Coll, 1993).

20
Fuentes

• Allal, L. (1980). Educational evaluation strategies: Psychopedagogic


perspectives and modes of application. Journal for the Study of Education
and Development, 3(11), 4–
22. [Link]
• Banerjee, A. (2012). Teaching at the Right Level. Poverty Action
Lab. [Link]
Session%201%20-%20Teaching%20to%20the%[Link]
• Banerjee, A., Banerji, R., Berry, J., Duflo, E., Kannan, H., Mukherji, S., Shotland,
M., & Walton, M. (2016). Mainstreaming an Effective Intervention: Evidence
from Randomized Evaluations of “Teaching at the Right Level” in
India (Working Paper Núm. 22746). National Bureau of Economic
Research. [Link]
• Cáceres Mesa, M. L., Gómez Meléndez, L. E., & Zúñiga Rodríguez, M. (2018).
El papel del docente en la evaluación del aprendizaje. Revista
Conrado, 14(63), 196–207.
• Castejón, J. L., González, C., Gilar, R., & Miñano, P. (2013). Psicologia de la
educacion. Gamma.
• Coll, C. (1988). Significado y sentido en el aprendizaje escolar: Reflexiones
en torno al concepto de aprendizaje significativo. Journal for the Study of
Education and Development, Infancia y Aprendizaje, 41, 131–142.
• Coll, C. (1996). Coll, C. (1996). Constructivismo y educación escolar: Ni
hablamos siempre de los mismo ni lo hacemos siempre desde la misma
perspectiva epistemológica. /The UB Journal of psychology, 153-
178. Anuario de psicología, 69, 153–178.
• Coll, C., & Martín, E. (2006). Vigencia del debate curricular. Aprendizajes
básicos, competencias y estándares. SEP.
• Contreras, G. (2003). Evaluación formativa. Nuevos enfoques. Pensamiento
Educativo, Revista de Investigación Latinoamericana, 33(2), 31–48.
• De Castro María (2016). Familia y escuela: instituciones socializadoras del
niño. ARJÉ,10(18) . pp.215-222.

21
• Díaz Barriga Arceo, F., & Hernández Rojas, G. (2010). Estrategias docentes
para un aprendizaje significativo: Una interpretación constructivista.
• Dolin, J., Black, P., Harlen, W., & Tiberghien, A. (2018). Exploring Relations
Between Formative and Summative Assessment. En J. Dolin & R. Evans
(Eds.), Transforming Assessment (Vol. 4, pp. 53–80). Springer International
Publishing.
• Ducret, J.-J. (2001). Constructivismos: Usos y perspectivas en la
educación. Perspectivas, 31(2), 157–169.
• Echavarria Grajales, C. V. (2003). La escuela: un escenario de formación y
socialización para la construcción de identidad moral. Revista
latinoamericana de ciencias socciales ,niñez y juventud, 1(2), pp.15-43.
• Furtak, E. M. (2012). Linking a learning progression for natural selection to
teachers’ enactment of formative assessment. Journal of Research in
Science Teaching, 49(9), 1181–1210. [Link]
• Giné, N., & Parcerisa, A. (2000). Evaluación en la educación secundaria:
Elementos para reflexión y recursos para la práctica. Graó.
• Gómez-Nashiki, A., & Quijada-Lovatón, K. (2021). Buenas prácticas de
docentes de educación básica durante la pandemia COVID-19. Revista
Innova Educación, 3(4), 7–27. [Link]
• González-Zamar, M.-D., Abad-Segura, E., & Belmonte-Ureña, L. J. (2020).
Aprendizaje significativo en el desarrollo de competencias digitales.
Análisis de tendencias. IJERI: International Journal of Educational Research
and Innovation, 14, 91–110. [Link]
• Hernández Rojas, G. (2008). Los constructivismos y sus implicaciones para
la educación. Perfiles educativos, 30(122), 38–77.
• Moral Santaella, C. (2016). Didáctica: Teoría y práctica de la enseñanza.
Pirámide.
• Pozo, J. I. (1997). La crisis de la educación científica: ¿volver a lo básico o
volver al constructivismo? Alambique: Didáctica de las ciencias
experimentales.

• Pratham. (2017a). Improving Reading and Arithmetic Learning at Scale in


India: Pratham’s Approach to Teaching and Learning. Pratham.
• Ruiz-Primo, M. A., & Furtak, E. M. (2007). Exploring teachers’ informal
formative assessment practices and students’ understanding in the
context of scientific inquiry. Journal of Research in Science Teaching, 44(1),
57–84. [Link]
• Ruz Herrera, I. (2018). Evaluación para el aprendizaje. Revista Educación Las
Américas, 6, 13–28.

22
• Segura Castillo, M. A. (2007). La perspectiva ética de la evaluación de los
aprendizajes desde un enfoque constructivista. Actualidades Investigativas
en Educación, 7(1), 1–22. [Link]
• SEP, S. de E. P. (2017). Aprendizajes clave para la educación integral. Plan y
programas de estudio para la educación básica. SEP.
Solé, I., & Coll, C. (1993). Los profesores y la concepción constructivista.
En C. Coll, E. Martín, T. Mauri, M. Miras, J. Onrubia, I. Solé, & A. Zabala, El
constructivismo en el aula (p. 11). Graó.
• Talanquer, V. (2015). La importancia de la evaluación formativa. Educación
Química, 26(3), 177–179. [Link]
• Taylor, L. & Parsons, J. (2011). Improving Student Engagement. Current
Issues in Education, 14(1). Retrieved from [Link]
• UNESCO. (1990). Declaración Mundial sobre Educación para Todos y Marco
de Acción para Satisfacer las Necesidades Básicas de Aprendizaje.
UNESCO.
• Vallejo Ruiz, M., & Molina Saorín, J. (2014). La evaluación auténtica de los
procesos educativos. Revista iberoamericana de educación, 64, 11–25.
• Vergara-Lope, S. (2018). Aprendizajes básicos y factores asociados en
niños y niñas de Veracruz: Primeros resultados de la Medición
Independiente de Aprendizajes (MIA). Revista Interamericana de Educación
de Adultos, 40(2), 43–78.
• Zúñiga Meléndez, A., Leiton de Sulia, R., & Naranjo Rodríguez, J. A.
(2014). Del sistema educativo tradicional hacia la formación por
competencias: Una mirada a los procesos de enseñanza aprendizaje de las
ciencias en la educación secundaria de Mendoza Argentina y San José de
Costa Rica

¡Ánimo! Y recuerda:
“Yo también puedo hacer algo por la educación”

23
1.3 ¿Cuáles son las características generales de los Campamentos MIA?

Hay una serie de características que los Campamentos MIA comparten, por
ejemplo el enfoque lúdico, basado en el juego y el gusto por aprender. También
buscan favorecer la participación de los(as) niños, niñas y adolescentes (NNA), así
como estimular su creatividad e imaginación haciendo uso de sus conocimientos
previos.

Otra característica, es que las sesiones están agrupadas de acuerdo con el nivel
de aprendizaje identificado en la medición inicial con las herramientas
diagnósticas para el regreso a la escuela, se espera que los(as) participantes de
cada nivel se vean favorecidos(as) por la aplicación de los Campamentos MIA (en
el Módulo 2 vas a poder revisar más acerca de este proceso de medición inicial y
final). En resumen, los Campamentos MIA comparten las siguientes
características:

24
Es importante mencionar que el(la) docente se convierte en un(a) facilitador(a) del
aprendizaje de sus estudiantes:

[Link]

25
Lo que aprendiste en este módulo te será
de utilidad en tu práctica docente para:
• conocer qué es MIA y cuáles son
sus áreas de acción;
• conocer los principios
pedagógicos de enseñar en el nivel
adecuado: el constructivismo, el rol
socializador de la escuela y la
evaluación formativa; y
• conocer las características de MIA.

Comprobación de aprendizajes

Ahora que finalizaste el estudio de este módulo, es momento


de poner en práctica lo aprendido:

• Responde el Quiz módulo 1. Principios pedagógicos de


los Campamentos MIA

¡Ánimo! Y recuerda:
“Yo también puedo hacer algo por la educación”

26

También podría gustarte