Formación y Funciones del Sistema Nervioso
Formación y Funciones del Sistema Nervioso
Sistema neuronal
El sistema neuronal, también conocido como sistema nervioso, es una red compleja de células
especializadas llamadas neuronas que transmiten señales eléctricas y químicas para coordinar
las funciones del cuerpo y permitir la comunicación interna y con el entorno.
NEURONAS
El nombre que se da a la célula nerviosa es neurona, que también comprende a todas sus
prolongaciones. Las neuronas son células excitables especializadas en la recepción de estímulos
y la conducción del impulso nervioso. Estas células varían considerablemente en tamaño y
forma, pero todas ellas contienen un cuerpo celular del cual se proyectan uno o más procesos
llamados neuritas.
NEUROGLIA
Las neuronas del sistema nervioso central están sostenidas por diversas variedades de células
no excitables que, en conjunto, reciben el nombre de neuroglia. Las células neurogliales en
general son más pequeñas que las neuronas y las superan en número de cinco a diez veces;
representan casi la mitad del volumen total del encéfalo y la médula espinal.
Con un peso de sólo 2 kg, alrededor del 3% del peso corporal total, el sistema nervioso es uno
de los más pequeños y, sin embargo, más complejos de los once sistemas y aparatos del
cuerpo. Esta red intrincada de miles de millones de neuronas (incluso la neuroglia) está
organizada en dos subdivisiones principales: el sistema nervioso central y el sistema nervioso
periférico.
El sistema nervioso central (SNC) está formado por el encéfalo y la médula espinal. El encéfalo es
la parte del SNC que se localiza en el cráneo y contiene unos 100 000 millones (10¹¹) de
neuronas. La médula espinal está conectada con el encéfalo a través del foramen magno del
hueso occipital y está rodeada por los huesos de la columna vertebral. La médula espinal
contiene unos 100 millones de neuronas. El SNC procesa diversos tipos de información sensitiva
aferente. Es también la fuente de los pensamientos, emociones y recuerdos. La mayoría de los
impulsos nerviosos que estimulan a los músculos para que se contraigan y a las glándulas para
que aumenten su secreción se originan en el SNC.
El sistema nervioso periférico (SNP) está formado por todo el tejido nervioso que se encuentra
fuera de la médula espinal. Los componentes del SNP incluyen nervios, ganglios, plexos
entéricos y receptores sensoriales. Un nervio es un haz de cientos de miles de axones (junto con
el tejido conectivo y los vasos sanguíneos asociados) que se encuentran por fuera del encéfalo y
la médula espinal. Doce pares de nervios craneales emergen del encéfalo y 31 pares de nervios
espinales emergen de la médula espinal. Cada nervio sigue un camino definido e inerva una
región específica del cuerpo. Los ganglios (ganglion-, nudo) son pequeñas masas de tejido
nervioso constituidas por los cuerpos celulares de las neuronas, localizados fuera del encéfalo y
de la médula espinal. Los ganglios están íntimamente asociados a los nervios craneales y
espinales. Los plexos entéricos son redes extensas de neuronas localizadas en las paredes de
los órganos del tubo digestivo. Las neuronas de estos plexos ayudan a regular el aparato
digestivo. El término receptor sensorial se refiere a una estructura del sistema nervioso que
controla los cambios en el medio ambiente externo o interno. Los ejemplos de receptores
sensoriales los constituyen los receptores del tacto en la piel, los fotorreceptores del ojo y los
receptores olfatorios en la nariz.
• Función sensitiva. Los receptores sensitivos detectan los estímulos internos, como el
aumento de la tensión arterial, y los externos, como el estímulo que produce una gota de lluvia
cuando cae sobre el brazo. Esta información sensitiva es transportada luego hacia el encéfalo y
la médula espinal a través de los nervios craneales y espinales.
• Función motora. Una vez que la información sensorial ha sido integrada, el sistema nervioso
puede generar una respuesta motora adecuada activando efectores (músculos y glándulas) a
través de los nervios craneales y espinales. La estimulación de los efectores produce la
contracción de un músculo o estimula una glándula para aumentar su secreción.
Las tres funciones básicas del sistema nervioso se ponen en evidencia, por ejemplo, cuando
usted responde su teléfono celular después de escuchar que suena. El sonido del teléfono
sonando estimula los receptores sensoriales de sus oídos (función sensitiva). Esta información
auditiva es transmitida posteriormente a su encéfalo donde es procesada y se toma la decisión
de responder el teléfono (función integradora). El encéfalo estimula, entonces, la contracción de
músculos específicos que permiten tomar el teléfono y presionar el botón apropiado para
responder (función motora).
3. Sinapsis Nerviosa.
Sinapsis
El sistema nervioso está formado por un gran número de neuronas conectadas entre sí para
formar vías de conducción funcionales. El sitio en el que dos neuronas (o una neurona y el
músculo esquelético o una célula glandular) se ponen en estrecha proximidad y se produce la
comunicación inter neuronal funcional se conoce como sinapsis. La mayoría de las neuronas
realizan conexiones sinapticas con unas 1000 o más neuronas, y pueden recibir hasta 10000
conexiones de otras neuronas. La comunicación en una sinapsis en condiciones fisiológicas
tiene lugar únicamente en una dirección.
Hay dos tipos de sinapsis: las químicas y las eléctricas. La mayoría de las sinapsis son químicas,
en las cuales una sustancia química, el neurotransmisor, pasa a través del espacio estrecho
entre las células y se fija a una molécula proteica en la membrana postsináptica denominada
receptor.
Sinapsis eléctricas
Las sinapsis eléctricas son uniones intercelulares comunicantes que contienen canales que se
extienden desde el citoplasma de la neurona presinȧptica al de la neurona postsináptica. Son
infrecuentes en el SNC humano. Las neuronas se comunican eléctricamente; no hay un
transmisor químico. Los canales que forman puentes permiten que se produzca el flujo de
corriente iónica desde una célula a otra con un mínimo retraso. En las sinapsis eléctricas, la
rápida diseminación de la actividad desde una neurona a otra asegura que un grupo de
neuronas que desarrollan una función idéntica actúen en conjunto. Las sinapsis eléctricas
también tienen la ventaja de ser bidireccionales; las sinapsis químicas no lo son.
Neurotransmisores
La mayoría de las neuronas producen y liberan sólo un transmisor principal en todas sus
terminaciones nerviosas. Por ejemplo, la acetilcolina (ACh) es ampliamente utilizada como
transmisor por diferentes neuronas en las partes central y periférica del sistema nervioso,
mientras que las neuronas de la sustancia negra liberan dopamina. La glicina, otro
neurotransmisor, se encuentra principalmente en las sinapsis de la médula espinal.
Las siguientes sustancias químicas actúan como neurotransmisores (aunque hay muchas más):
ACh, noradrenalina, adrenalina, dopamina, glicina, serotonina, ácido y-aminobutírico (GABA),
encefalinas, sustancia P y ácido glutámico.
Todas las uniones neuromusculares utilizan sólo ACh como neurotransmisor, mientras que las
sinapsis interneuronales utilizan una gran variedad de neurotransmisores.
Todos los neurotransmisores son liberados de sus terminaciones nerviosas con la llegada del
potencial de acción. Éste da lugar a una entrada de iones de Ca², que hace que las vesículas
sinapticas se fusionen con la membrana presinȧptica. A continuación, los neurotransmisores
son expulsados al líquido extracelular en la hendidura sináptica. Una vez en la hendidura,
difunden a través de ella y llegan a la membrana postsinȧptica. Ahí, logran su objetivo
aumentando o disminuyendo el potencial de reposo de la membrana postsináptica durante un
período breve.
El encéfalo adulto presenta cuatro porciones principales: el tronco encefálico (o tallo cerebral), el
cerebelo, el diencéfalo y el cerebro. El tronco encefálico se continúa con la médula espinal y está
constituido por el bulbo raquídeo, la protuberancia y el mesencéfalo. Por detrás del tronco
encefálico se halla el cerebelo (de cere-bellum, cerebro pequeño) y por encima, el diencéfalo
(dia-, de diá, a través de), formado por el tálamo, el hipotálamo y el epitálamo. Apoyado sobre el
diencéfalo y el tronco encefálico, se encuentra el cerebro, la parte más grande del encéfalo.
La columna vertebral
Meninges
Las m e n in g e s son tres capas de tejido conectivo protectoras que revisten la médula espinal
y el encéfalo. Desde la superficie hacia la profundidad, son: 1) la duramadre, 2) la aracnoides y 3)
la piamadre. Las m e n in g e s e s p i n a l e s rodean la médula y se continúan con las
meninges craneales, las que envuelven el encéfalo. Las tres meninges espinales cubren los
nervios espinales hasta el punto en que abandonan la columna vertebral, a través de los
forámenes intervertebrales. La médula espinal también se encuentra protegida por un colchón
de grasa y de tejido conectivo, que se localiza en el espacio o cavidad epidural , comprendido
entre la duramadre y la pared del conducto vertebral. A continuación, se describe cada una de
las meninges:
1 . La más superficial de las meninges espinales es la duramadre ; es una capa gruesa y dura
compuesta por tejido conectivo denso irregular. Forma un saco desde el nivel del foramen
magno o agujero occipital (donde se continúa con la duramadre cerebral) hasta la segunda
vértebra sacra. La duramadre también se continúa con el epineuro, el revestimiento externo de
los nervios espinales y craneales.
2 . La meninge media es una membrana avascular denominada aracnoides (arachn-, araña; y -
oid, similar) es un revestimiento delgado y avascular formado por células, delgadas fibras
colágenas de disposición laxa y fibras elásticas. Se denomina aracnoides por la disposición
(como la tela de una araña) de las delicadas fibras colágenas y algunas fibras elásticas. Se
encuentra por dentro de la duramadre y se continúa con la aracnoides en el cerebro. Entre la
duramadre y la aracnoides se halla el estrecho espacio subdural , que contiene líquido
intersticial.
3 . La más interna de las meninges es la piamadre (pia-, tenue), una fina y transparente capa de
tejido conectivo que se adhiere a la superficie de la médula espinal y al encéfalo. Está
compuesta por finas células pavimentosas cuboides, dentro de los haces entretejidos de fibras
colágenas, y algunas finas fibras elásticas. En la piamadre hay gran cantidad de vasos
sanguíneos que abastecen de oxígeno y de nutrientes a la médula espinal. Unas extensiones
membranosas triangulares de la piamadre mantienen suspendida la médula en el medio de
la vaina dural. Estas extensiones, llamadas ligamentos dentados , son engrosamientos de la
piamadre. Se proyectan lateralmente; se fusionan con la aracnoides y con la superficieinterna
de la duramadre entre las raíces anteriores y posteriores de los nervios raquídeos de cada
lado. Extendiéndose a lo largo de la médula espinal, los ligamentos dentados la protegen de
posibles desplazamientos súbitos que pueden ocasionar un shock. Entre la aracnoides y la
piamadre, se encuentra el espacio sub aracnoideo , que contiene líquido cefalorraquídeo.
Áreas sensitivas
El tálamo es la estación de relevo de la mayoría de los impulsos sensitivos que llegan a las áreas
sensitivas primarias de la corteza cerebral, desde la médula y el tronco del encéfalo. Además, el
tálamo contribuye a las funciones motoras al transmitir información desde el cerebelo y los
núcleos basales hasta el área motora primaria de la corteza cerebral. También transmite
impulsos nerviosos entre diferentes áreas del cerebro y cumple una función en el
mantenimiento de la conciencia.
El hipotálamo
El hipotálamo es la pequeña parte del diencéfalo situada por debajo del tálamo
Epitálamo
El epitálamo, una pequeña región superior y posterior al tálamo, está constituido por la
glándula pineal o epífisis y los núcleos habenulares. La glándula pineal (de pinea, piña) tiene el
tamaño de una habichuela y sobresale de la línea media posterior del tercer ventrículo. Es
considerada parte del sistema endocrino porque secreta la hormona melatonina. Como se
libera más melatonina en la oscuridad que en en presencia de luz, se piensa que esta hormona
podría estimular el sueño. Cuando se recibe por vía oral, la melatonina parece contribuir al
ajuste del reloj biológico del cuerpo, al inducir sueño y ayudar al organismo a ajustarse al "jet
lag" (retraso por vuelo). Los núcleos habenulares, se relacionan con el olfato, especialmente,
con las respuestas emocionales frente a los olores, como al perfume de nuestro ser amado o el
olor que desprenden las galletitas de chocolate que cocina nuestra madre en el horno.
Órganos circunventriculares
8. Tronco Encefálico.
El tronco del encéfalo es la zona comprendida entre la médula espinal y el diencéfalo; está
conformada por tres estructuras: 1) el bulbo raquídeo; 2) la protuberancia (puente) y 3) el
mesencéfalo. Extendida a través del tronco del encéfalo se encuentra la formación reticular, una
región de sustancias gris y blanca entremezcladas a manera de red.
Bulbo raquídeo
sustancia blanca del bulbo contiene todos los tractos sensitivos (ascendentes) y motores
(descendentes) que transcurren entre la médula espinal y otras regiones del encéfalo. Parte de
la sustancia blanca forma abultamientos en la superficie anterior del bulbo, que se conocen con
el nombre de pirámides y están formadas por los grandes tractos corticoespinales, que van
desde el cerebro hasta la médula espinal. Los tractos corticoespinales controlan los
movimientos voluntarios de las extremidades y del tronco. Justo por encima de la unión entre la
médula espinal y el bulbo, el 90% de los axones de la pirámide izquierda cruzan hacia la
derecha, y el 90% de los axones de la pirámide derecha pasan al lado izquierdo. Este
entrecruzamiento de los axones se conoce como decusación de las pirámides y explica por qué
cada mitad del encéfalo controla el lado opuesto del cuerpo.
El bulbo también contiene diversos núcleos. Recuerde que un núcleo es una colección de
cuerpos neuronales dentro del SNC. Algunos de ellos controlan funciones vitales. Los ejemplos
de núcleos del bulbo que regulan actividades vitales incluyen el centro cardiovascular y el área
rítmica bulbar. El centro cardiovascular regula el ritmo y la intensidad de los latidos cardíacos,
como así también el diámetro de los vasos sanguíneos. El área rítmica bulbar del centro
respiratorio controla el ritmo básico de la respiración.
los núcleos del bulbo también controlan los reflejos del vómito, la deglución, el estornudo, la tos
y el [Link] bulbo también contiene núcleos que son componentes de vías sensitivas para el
gusto, la audición y el equilibrio. El núcleo gustativo del bulbo es parte de la vía gustativa desde
la lengua hasta el encéfalo; recibe aferencias de las papilas gustativas de la lengua. Los núcleos
cocleares del bulbo forman parte de la vía auditiva desde el oído interno hasta el encéfalo;
reciben aferencias auditivas de la cóclea del oído interno. Los núcleos vestibulares del bulbo y la
protuberancia son componentes de la vía del equilibrio, desde el oído interno hasta el encéfalo;
reciben información sensorial asociada con el equilibrio proveniente de los propioceptores del
aparato vestibular del oído interno.
Protuberancia
La protuberancia (puente) se sitúa directamente por encima del bulbo, por delante del cerebelo
y mide alrededor de 2,5 cm de largo Como el bulbo, la protuberancia contiene tanto núcleos
como tractos y funciona a modo de puente que conecta diferentes partes del encéfalo. Estas
conexiones son provistas por grupos de axones. Algunos axones del puente vinculan las
porciones derecha e izquierda del cerebelo. Otros forman parte de los tractos ascendentes
sensitivos y de los haces descendentes motores.
La protuberancia tiene dos componentes estructurales principales: una región ventral y una
región dorsal. La región ventral de la protuberancia forma una importante estación de
transmisión sináptica, que consiste en centros grises dispersos denominados núcleos pontinos.
Muchos tractos de sustancia blanca entran y salen de estos núcleos y cada uno de ellos
proporciona una conexión entre la corteza (capa externa) de un hemisferio cerebral y la del
hemisferio opuesto del cerebelo. Este circuito complejo desempeña un papel esencial en la
coordinación y la maximización de la eficiencia de las eferencias motoras voluntarias de todo el
cuerpo. La región dorsal de la protuberancia es similar a las otras regiones del tronco encefálico,
el bulbo raquídeo y el mesencéfalo. Contiene tractos ascendentes y descendentes junto con los
núcleos de los nervios craneales.
Mesencéfalo
Estos núcleos también son centros para el reflejo de sobresalto, movimiento repentino de la
cabeza, los ojos y el tronco que se produce frente a un ruido intenso, como un disparo. El
mesencéfalo contiene otros núcleos, como la sustancia negra derecha e izquierda, que son
núcleos grandes y pigmentados. Las neuronas dopaminérgicas, que se originan en la sustancia
negra y se proyectan sobre los ganglios basales, ayudan a controlar la actividad muscular
subconsciente.
9. Cerebelo.
CEREBELO
El cerebelo, que sigue al cerebro en tamaño, ocupa las regiones inferior y posterior de la cavidad
craneal. Al igual que el cerebro, el cerebelo posee una superficie sumamente plegada que
aumenta mucho el área de superficie de su corteza externa de sustancia gris, lo que permite la
presencia de un mayor número de neuronas.
La función primaria del cerebelo es evaluar cómo se lleva a cabo un movimiento iniciado por las
áreas motoras del cerebro. Cuando los movimientos iniciados por las áreas motoras no se
ejecutan correctamente, el cerebelo detecta las anomalías. Luego, envía señales por medio de
un mecanismo de retroalimentación a las áreas motoras de la corteza, a través sus conexiones
con el tálamo. Las señales de retroalimentación ayudan a corregir los errores, afinar el
movimiento y coordinar las secuencias complejas de contracciones de los musculares
esqueléticos. Además de la coordinación de los movimientos voluntarios, el cerebelo es la
principal región del encéfalo que regula la postura y el equilibrio. Estos aspectos de la función
cerebelosa hacen posible la realización de todos los movimientos voluntarios, desde jugar al
fútbol hasta bailar y hablar. La presencia de conexiones recíprocas entre el cerebelo y las áreas
relacionadas en la corteza cerebral sugiere que el cerebelo también puede ejercer funciones no
motoras, por ejemplo, cognitivas (adquisición de conocimiento) y de procesamiento del
lenguaje. Los estudios con resonancia magnética (RM) y tomografía por emisión de positrones
(TEP) confirman esta teoría. Otros estudios también sugieren un probable desempeño del
cerebelo en el procesamiento de la información sensorial.
La porción periférica del sistema nervioso conecta la porción central de este sistema (encéfalo y
médula espinal) con el resto de los órganos y estructuras que componen el organismo y está
compuesta por los nervios, los ganglios y las terminaciones nerviosas.
Los nervios están conformados por las raíces, los troncos y los ramos nerviosos, algunos de los
cuales se unen y forman los plexos nerviosos. Se clasifican de acuerdo con su origen en
craneales y espinales (procedentes del encéfalo y de la médula espinal, respectivamente), y
según sus funciones en sensitivos, motores y mixtos. La estructura del nervio se caracteriza
porque tiene el aspecto de un cordón blanquecino, constituido por la agrupación de fibras
nerviosas (axón con su envoltura), dispuestas en forma de haces y unidas por tejido conectivo
que recibe distintos nombres según el tipo de estructura que rodea: el endoneuro rodea a cada
fibra nerviosa, el perineuro rodea a cada haz de nerviosas y el epineuro rodea a cada nervio.
Por ejemplo:
- Los nervios divergen a los lados del plano medio, donde se encuentra el sistema nervioso
central, según el principio de la simetría bilateral del cuerpo.
- En el tronco del cuerpo humano los nervios conservan la estructura segmentaria de esta
región.
Los nervios alcanzan a los órganos que inervan siguiendo la distancia más corta del lugar donde
se originan, lo cual es bien evidente en la inervación muscular, y si estos órganos se desplazan
en su desarrollo, el nervio sigue el mismo trayecto y mantiene su inervación.
Los nervios superficiales o cutáneos acompañan a las venas subcutáneas y los nervios
profundos a los paquetes vasculares (arterias, venas y linfáticos), que se sitúan en lugares
protegidos y en las regiones flexoras del cuerpo.
El SNP está formado por los nervios craneales y espinales y por los ganglios asociados.
Los nervios craneales y espinales (raquídeos) están compuestos por fascículos de fibras
nerviosas sostenidas por tejido conjuntivo.
Los 12 pares de nervios craneales salen del encéfalo a través de forámenes en el cráneo.
Los 31 pares de nervios espinales salen de la médula espinal y atraviesan los forámenes
intervertebrales en la columna vertebral. Los nervios espinales se asocian con las regiones de la
médula espinal: 8 cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y 1 coccígeo. Obsérvese que hay
ocho nervios cervicales y sólo siete vértebras cervicales, y que hay un nervio coccigeo y cuatro
vértebras coccigeas.
NERVIOS PERIFÉRICOS
Nervios periféricos es un término colectivo para los nervios craneales y espinales (raquídeos).
Cada nervio periférico está compuesto por fascículos paralelos de fibras nerviosas, que pueden
ser axones eferentes o aferentes, ser mielinizados o no mielinizados, y estar rodeados por
vainas de tejido conjuntivo.
El tronco nervioso está rodeado por una densa vaina de tejido conjuntivo llamado epineuro.
Dentro de la vaina hay haces de fibras nerviosas, cada una de las cuales se halla rodeada por
una vaina de tejido conjuntivo denominada perineuro. Entre las fibras nerviosas individuales se
encuentra un tejido conjuntivo laxo y delicado conocido como endoneuro. Las vainas de tejido
conjuntivo sirven de sostén para las fibras nerviosas, sus vasos sanguíneos y los vasos linfáticos
asociados. Las fibras de los nervios periféricos pueden clasificarse de acuerdo con su velocidad
de conducción y tamaño.
FIBRAS NERVIOSAS
Fibra nerviosa es el nombre con el que se conoce a un axón (o una dendrita) de una célula
nerviosa. Los fascículos de fibras nerviosas que se encuentran en el SNC a menudo se conocen
como tractos nerviosos; los fascículos de fibras nerviosas que se encuentran en el SNP se
conocen como nervios periféricos.
fibras nerviosas que llevan los impulsos nerviosos hacia el SNC: las fibras aferentes. Como estas
fibras tienen la función de llevar información al SNC, se conocen como fibras sensitivas. Los
cuerpos celulares de estas fibras nerviosas se encuentran en una parte engrosada de la raíz
posterior que recibe el nombre de ganglio espinal (de la raíz posterior).
Una fibra nerviosa mielinizada es una que está rodeada por una vaina de mielina. La vaina de
mielina no es parte de la neurona, sino que está formada por una célula de sostén. En el SNC, la
célula de sostén recibe la denominación de oligodendrocito; en el SNP se conoce como
neurilemocito.
La vaina de mielina es una capa segmentada, discontinua e interrumpida a intervalos regulares
por los nódulos de Ranvier. Cada segmento de la vaina de mielina mide unos 0.5-1 mm de
longitud. En el SNC, cada oligodendrocito puede formar y mantener las vainas de mielina hasta
de 60 fibras nerviosas (axones). En el SNP hay un solo neurilemocito para cada segmento de una
fibra nerviosa.
Los axones más pequeños del SNC, los axones posganglionares de la parte autónoma del
sistema nervioso y algunos axones sensitivos finos asociados con la recepción del dolor no están
mielinizados.
En el SNP, cada axón, que en general tienen un diámetro inferior a 1 μm, deja una depresión en
la superficie del neurilemocito en la que deja un canal. Hasta 15 o más axones pueden
compartir un único neurilemocito, cada uno de ellos situado en su propia depresión o en
ocasiones compartiendo una depresión. En algunas situaciones, las depresiones son profundas
y los axones están incluidos profundamente en los neurilemocitos, formando un mesoaxón a
partir de la membrana plasmática del neurilemocito. Los neurilemocitos están situados muy
próximos unos a otros a lo largo de la longitud de los axones y no hay nódulos de Ranvier.
En las áreas en las que hay sinapsis o en las que se produce transmisión motora, el axón
emerge de la depresión del neurilemocito una distancia corta, exponiendo así la región activa
del axón.
Los nervios espinales se relacionan con la médula espinal y, al igual que todos los nervios del
sistema nervioso periférico (SNP), son haces paralelos de axones y células neurogliales
asociadas envueltas en varias capas de tejido conectivo. Los nervios espinales conectan el SNC
con los receptores sensitivos, los músculos y las glándulas de todo el cuerpo. Los 31 pares de
nervios espinales se designan y se enumeran, de acuerdo con la región y el nivel de la columna
vertebral de donde emergen. No todos los segmentos de la médula espinal se encuentran
alineados con su vértebra correspondiente, ya que la médula espinal finaliza a nivel del borde
superior de la segunda vértebra lumbar, y las raíces de los nervios lumbares, sacros y coxígeos
descienden con cierta angulación para alcanzar sus forámenes respectivos antes de salir de la
columna vertebral. Este tipo de disposición constituye la cola de caballo.
El primer par cervical surge entre el atlas (primera vértebra cervical o C1) y el hueso occipital.
Todos los demás nervios espinales emergen de la columna vertebral, a través del foramen
intervertebral entre vértebras adyacentes. Los nervios espinales C1-C7 abandonan el conducto
raquídeo por debajo de las vértebras correspondientes. Desde la médula espinal, las raíces de
los nervios espinales sacros (S1-S5) y los nervios espinales coxígeos (Col) ingresan en el
conducto sacro, la porción del conducto raquídeo que se encuentra en el sacro. A continuación,
los nervios espinales S1-S4 abandonan el conducto sacro, a través de cuatro pares de
forámenes sacros anteriores y posteriores, y los nervios espinales S5 y Col salen del conducto
sacro, a través del hiato sacro.
Como se dijo anteriormente, un nervio espinal típico presenta dos conexiones con la médula:
una raíz posterior y una raíz anterior. Las raíces anterior y posterior se unen para formar el
nervio espinal en el foramen intervertebral. Como la raíz posterior contiene los axones de las
neuronas sensitivas, y la raíz anterior contiene los axones de las neuronas motoras, un nervio
espinal se clasifica como un nervio mixto. La raíz posterior contiene el ganglio en el cual se
localizan los cuerpos de las neuronas sensitivas.
Cada nervio espinal y cada nervio craneal está formado por axones y se halla rodeado por capas
de tejido conectivo. Los axones individuales en cada nervio, sea mielínico o amielínico, están
recubiertos por endoneuro (endo-, dentro o interno; y -neurium, nervio), la capa más interna. El
endoneuro consiste en una malla de fibras colágenas, fibroblastos y macrófagos. Los grupos de
axones y su endoneuro respectivo se unen en fascículos, cada uno de los cuales se halla
cubierto por el perineuro (peri-, alrededor), la capa media. El perineuro es una capa más gruesa
de tejido conectivo. Presenta hasta 15 capas de fibroblastos dentro de una red de fibras
colágenas. La envoltura más externa de todo el nervio es el epineuro (epi-, sobre). Está formada
por fibroblastos y fibras gruesas de colágeno. El epineuro también llena los espacios entre los
fascículos. La duramadre de las meninges espinales se fusiona con el epineuro, a medida que el
nervio atraviesa el foramen intervertebral. Se observa la presencia de muchos vasos sanguíneos,
que nutren las meninges espinales.
Ramos
Poco después de haber atravesado el foramen intervertebral, los nervios espinales se dividen en
varias ramas, que se conocen como ramos. El ramo posterior (dorsal) inerva los músculos
profundos y la piel de la superficie dorsal del tronco. El ramo anterior (ventral) inerva los
músculos y las estructuras de los miembros superiores e inferiores, y también la piel de la
superficie externa y ventral del tronco. Además de los ramos posterior y anterior, los nervios
espinales también presentan un ramo meníngeo. Este ramo ingresa nuevamente en el conducto
vertebral a través del foramen intervertebral e inerva las vértebras, los ligamentos vertebrales,
los vasos sanguíneos de la médula espinales y las meninges.
Plexos
Los axones de los ramos anteriores de los nervios espinales, con excepción de los nervios
torácicos T2-T12, no penetran directamente en las diferentes estructuras a las que inervan.
Forman redes a ambos lados del cuerpo, mediante la unión de gran número de axones
provenientes de los ramos anteriores de nervios adyacentes. Esas redes axónicas se denominan
plexos (plexus-, red). Los plexos principales son el cervical, el braquial, el lumbar y el sacro.
También existe un plexo más pequeño, el plexo coxígeo. De los plexos surgen nervios que
reciben el nombre (generalmente descriptivo) de las regiones a las que inervan o del recorrido
que siguen. Cada nervio, a su vez, puede dar origen a diversos ramos que se denominan según
la estructura inerven.
Nervios intercostales
El ramo anterior de los nervios espinales T2-T12, que no forman plexos, se conocen como
nervios intercostales o torácicos. Estos nervios se conectan directamente con las estructuras
que inervan en los espacios intercostales. Una vez que ha abandonado el foramen intervertebral
correspondiente, el ramo anterior del nervio T2 inerva los músculos intercostales del segundo
espacio intercostal, la piel de la axila y la región posteromedial del brazo. Los nervios T3-T6 se
extienden a lo largo de los surcos costales y luego ingresan en los músculos intercostales y en la
piel de la región anterolateral de la pared torácica. Los nervios T7-T12 dan inervación a los
músculos intercostales y a los músculos abdominales, y también a la piel que los cubre. Los
ramos posteriores de los nervios intercostales inervan los músculos más profundos del dorso y
la piel de la región posterior del tórax.
-Dermatomas y miotomas.
Dermatomas
La piel de todo el cuerpo es inervada por neuronas somatosensitivas que conducen impulsos
nerviosos desde aquélla hacia la médula espinal y el encéfalo. Cada nervio espinal contiene
neuronas sensitivas que inervan un segmento específico y predecible del cuerpo. Uno de los
nervios craneales, el nervio trigémino (V), inerva la mayor parte de la piel de la cara y del cuero
cabelludo. La zona de la piel que provee información sensitiva al SNC a través de un par de
nervios espinales o del nervio trigémino (V) se denomina dermatoma (derma - piel; y -tome,
corte). La inervación de los dermatomas adyacentes se superpone. Sabiendo cuál es el
segmento de la médula espinal que inerva cada dermatoma, es posible localizar la región
dañada de la médula espinal. Si la piel de una región en particular es estimulada, pero no se
percibe sensación alguna, los nervios destinados a esos dermatomas se encuentran
probablemente dañados. En aquellas regiones en las que la superposición es considerable, la
pérdida leve de la sensibilidad puede ser el resultado de la lesión de uno de los nervios que
inerva el dermatoma. La información acerca de los patrones de inervación de los nervios
espinales también puede tener utilidad terapéutica. La sección de las raíces posteriores o la
administración local de anestésicos permite bloquear el dolor, en forma permanente o
transitoria. A causa de la superposición de los dermatomas, la producción deliberada de
anestesia completa en una región puede requerir que al menos tres nervios espinales
adyacentes sean seccionados o bloqueados con un fármaco anestésico.
Un miotoma es un grupo de músculos que están inervados por un solo nervio espinal que se ha
derivado del mismo segmento embriológico. De esta manera, se describe como el equivalente
motor de un dermatoma, que es un área de piel inervada por un solo nervio espinal. Por lo
tanto, los dermatomas y miotomas, son los segmentos inervados de forma sensitiva y motora,
respectivamente. Los músculos individuales pueden estar inervados por más de un nervio o por
un nervio que se origina en múltiples nervios espinales. Por lo tanto, los músculos pueden
formar parte de más de un miotoma.
Plexo cervical
El plexo cervical está formado por las raíces (ramos anteriores) de los cuatro primeros nervios
cervicales (C1-C4) y por ramos provenientes de C5. Hay dos plexos, uno a cada lado del cuello, a
lo largo de las primeras cuatro vértebras cervicales.
El plexo cervical inerva la piel y los músculos de la cabeza, cuello y parte superior de los
hombros y del tórax. El nervio frénico se origina a partir del plexo cervical y da fibras motoras
para el diafragma. Hay ramos del plexo cervical que, a su vez, siguen un trayecto paralelo a dos
pares de nervios craneales, el nervio accesorio (XI) y el nervio hipogloso (XII).
Los nervios frénicos se originan de C3, C4 y C5 e inervan el diafragma. Una sección completa de
la médula espinal por encima del origen del nervio frénico (C3, C4 y C5) provoca paro
respiratorio. En las lesiones del nervio frénico, la respiración se detiene porque el nervio no
puede enviar impulsos al diafragma. Los nervios frénicos también pueden dañarse debido a la
presión por tumores traqueales o esofágicos malignos, en el mediastino.
Plexo braquial
Las raíces (ramos anteriores) de los nervios raquídeos C5-C8 y T1 forman el plexo braquial, que
se extiende inferior y lateralmente a cada lado de las últimas cuatro vértebras cervicales hasta la
primera vértebra torácica. Pasa por encima de la primera costilla posterior a la clavícula y luego
ingresa en la región axilar.
Dada la complejidad del plexo braquial, es necesaria una explicación de cada una de sus partes.
Al igual que con el plexo cervical y otros plexos, las raíces son los ramos anteriores de los
nervios espinales. Las raíces se unen para formar los troncos en la región inferior del cuello. Son
los troncos primarios superior, medio e inferior. En la cara posterior de la clavícula, los troncos
se dividen, a su vez, en las divisiones anterior y posterior. En la axila, las divisiones anterior y
posterior se reúnen en fascículos lateral, medial y posterior, según las relaciones con la arteria
axilar, que tiene a su cargo la irrigación del miembro superior. Los principales nervios del plexo
braquial son ramos de los fascículos.
El plexo braquial inerva los hombros y los miembros superiores. Existen cinco nervios
principales que se originan a partir del plexo: 1) el nervio axilar, que inerva los músculos
deltoides y redondo menor. 2) El nervio musculocutáneo, que inerva los músculos flexores del
brazo. 3) El nervio radial, que da inervación a los músculos de la región posterior del brazo y
del antebrazo. 4) El nervio mediano, que inerva la mayoría de los músculos de la región
anterior del antebrazo y algunos músculos de la mano, 5) El nervio cubital, que inerva los
músculos de la región anteromedial del antebrazo y la mayoría de los músculos de la mano.
Plexo lumbar
Las raíces anteriores (ramos anteriores) de los nervios espinales L1- L4 forman el plexo lumbar.
A diferencia del plexo braquial, en el plexo lumbar se observa un entrecruzamiento mínimo de
fibras. A cada lado de las primeras cuatro vértebras lumbares, el plexo pasa oblicuamente hacia
afuera, entre las porciones superficial y profunda del músculo psoas mayor y por delante del
cuadrado lumbar. Luego da origen a sus nervios periféricos. El plexo lumbar inerva la pared
anterolateral del abdomen, los genitales externos y parte de los miembros inferiores.
Plexo sacro
Las raíces anteriores (ramos anteriores) de los nervios espinales L4 - L5 y S1-S4 forman el plexo
sacro, que se dispone en su mayor parte a lo largo de la cara anterior del sacro e inerva los
glúteos, el periné y los miembros inferiores. El nervio más largo del cuerpo (el ciático) tiene su
origen en el plexo sacro. Las raíces anteriores (ramos anteriores) de los nervios espinales S4- S5
y el nervio coxígeo forman un pequeño plexo llamado plexo coxígeo, que inerva un área
reducida de la región coxígea.
EI SNA tiene amplia distribución en todo el cuerpo. Muchos efectores viscerales no dependen
del SNA para funcionar, sino solo para ajustar su actividad a las necesidades cambiantes del
organismo. Controla y regula una serie de funciones fisiológicas vitales como son los fenómenos
de contracción y relajación del músculo liso en cualquiera de sus localizaciones, ya sea vascular,
en el árbol respiratorio o en el tracto gastrointestinal; todas las secreciones exocrinas, por
ejemplo: la de las glándulas sudoríparas, las salivales, y otras más; así como la frecuencia
cardiaca, la contractilidad y la velocidad de conducción del impulso nervioso en el músculo
cardiaco.
EI SNA posee tres divisiones fundamentales: el sistema nervioso simpático, el sistema nervioso
parasimpático (abordadas en este capítulo) y el denominado sistema entérico, que involucra
una inervación intrínseca del tubo gastrointestinal, el páncreas y la vesícula biliar (que será
estudiado en la temática relacionada con el sistema digestivo).
Tanto el sistema nervioso simpático como el parasimpático, constan de una parte central y una
periférica. La central está constituida por núcleos del tronco encefálico y cuernos laterales de la
médula espinal, mientras que la periférica está formada por raíces y troncos nerviosos a nivel
craneal y espinal, ramos comunicantes, ganglios, nervios y plexos periféricos viscerales y
vasculares. La neurona preganglionar del SNA tiene el cuerpo (soma) en el sistema nervioso
central (SNC), específicamente en algunos núcleos del tronco encefálico y en varios segmentos
de la médula espinal, mientras que postganglionar tiene su soma en un ganglio y su axón lo
abandona e inerva los distintos efectores (corazón, los vasos sanguíneos, glándulas, otros
órganos viscerales y músculos lisos).
Aunque las neuronas están envueltas por células capsulares, estas no forman una cápsula
celular tan manifiesta como en los ganglios sensitivos, ya que la forma estrellada de las
neuronas no permite la formación de una cápsula celular bien definida al Microscopio óptico. En
los ganglios del SNA existen sinapsis de dos tipos:
1. Las que forman en las neuronas ganglionares los axones de las células que traen al ganglio
impulsos del SNC.
La división simpática (o toracolumbar) del sistema nervioso autónomo constituye la mayor parte
del SNA. Tiene una más amplia distribución que el parasimpático, pues inerva todas las
glándulas sudoríparas de la piel, los músculos piloerectores, las paredes musculares de la
mayoría de los vasos sanguíneos, el corazón, los pulmones y otras vísceras. Su distribución es
universal.
Tiene una porción central y una periférica. La porción central está constituida por una serie de
núcleos situados en las astas laterales de la médula espinal desde T-I hasta L- II y la porción
periférica por los troncos simpáticos (formados por una cadena de ganglios interconectados por
fibras y situados a ambos lados de la columna vertebral), ganglios pre vertebrales (como el
celíaco, el mesentérico superior e inferior), plexos y nervios. La división simpática tiene salidas
toracolumbares a ganglios a lo largo de la médula espinal.
La división parasimpática del SNA está constituida por una porción central y otra periférica. La
porción central a su vez se divide en una porción craneal y sacra. La porción craneal está
formada por núcleos parasimpáticos de los nervios craneales III, VII, IX y X, así como por núcleos
situados en la médula espinal sacra, en las zonas intermedias laterales de los segmentos desde
S II hasta S IV. La porción periférica está constituida por los axones que parten de los núcleos
vegetativos de esos nervios craneales, los ganglios relacionados con estos nervios como el ciliar,
pterigopalatino, ótico y submandibular, así como las fibras preganglionar y postganglionar que
llegan a los órganos que inervan estos nervios y por otra parte a nivel sacro está constituida por
los nervios, ramos y plexos que llegan a órganos pelvianos como el recto, vejiga y órganos
genitales haciendo sinapsis en ganglios situados muy cercanos a los órganos.
Por tanto, las neuronas preganglionares parasimpáticas tienen su cuerpo en los núcleos del
tronco encefálico correspondientes a los pares craneales III, VII, IX y X. y en las zonas laterales de
la médula sacra, segmentos S2 a S3 (en ocasiones comprende S1 y S4).
Su actividad es generalmente de tipo discreta, esto significa que es capaz de regular una función
con relativa independencia de las otras. Por ejemplo, la activación del reflejo de la micción se
realiza independientemente de los reflejos digestivos regulados por el sistema nervioso
parasimpático.