Título: “Luz en la Oscuridad”
Personajes: Samuel – joven atrapado en el consumo de drogas, busca sentido.
Elena – su hermana, preocupada y firme en su fe.
Padre Tomás – sacerdote comprensivo, guía espiritual.
Luis – amigo de Samuel, también consumidor, más rebelde.
María – voluntaria en la parroquia, exconsumidora, ahora rehabilitada.
Escena 1: En la calle, de noche (Samuel y Luis están sentados en una esquina, intercambiando
palabras mientras fuman)
Luis: ¿Sabes qué, hermano? Esto es lo único que me hace sentir algo. Todo lo demás… vacío.
Samuel: A veces pienso igual. Pero luego veo a Elena… ella cree que aún hay esperanza para mí.
Luis: Esperanza… ¿en qué? ¿En rezar? ¿En un Dios que nunca aparece?
Samuel (mirando al cielo): Ella me dijo una vez: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré
mal alguno, porque tú estarás conmigo.” (Salmo 23:4)
(Luis guarda silencio, pensativo)
Escena 2: En casa de Elena (Elena está rezando. María entra con una Biblia en mano.)
María: ¿Samuel sigue en la calle?
Elena: Sí. Me parte el alma. Pero no pierdo la fe. Dios no abandona a sus hijos.
María: Yo estuve ahí, Elena. Perdida. Pero alguien me habló del amor de Dios… y eso cambió mi vida.
Elena: ¿Crees que Samuel puede cambiar?
María: Claro. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17)
Elena: “El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?” (Salmo 27:1)
Escena 3: En la parroquia (Padre Tomás conversa con Samuel, que ha llegado por curiosidad.)
Padre Tomás: Dios no te juzga por tus caídas, Samuel. Te espera con los brazos abiertos.
Samuel: ¿Y si ya caí demasiado?
Padre Tomás: “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.” (Romanos 5:20) La fe no es para los
perfectos, sino para los que buscan.
(Samuel llora. María y Elena entran. Luis observa desde la puerta, dudando.)
Escena final: En la parroquia, todos juntos
Luis (entrando): ¿Esto es real? ¿Ustedes creen que se puede salir?
María: No solo creemos. Lo vivimos. Cada día.
Elena: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”
(Jeremías 33:3)
Padre Tomás: La vida es un camino. Hoy puede ser el primer paso. “Levántate, resplandece; porque ha
venido tu luz, y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.” (Isaías 60:1)
(Todos se abrazan. Se enciende una vela en el altar.)
Mensaje final (voz en off): "El consumo de drogas destruye, pero la fe, el amor y la comunidad
pueden reconstruir. Nunca es tarde para volver a empezar."
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” (Mateo 11:28)