Manual de Técnicas de Intervención Cognitivo Conductuales
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establecida, se distanciando cada vez más el reforzador hasta llevar a refor-
zar únicamente no levantarse ninguna vez de la mesa.
Ventajas y desventajas del Reforzamiento Diferencial de Otras conductas (RDO)
Podría destacarse como una ventaja importante del uso del RDO para la reduc-
ción de conductas problema la facilidad de su implementación y el éxito demostra-
do para el tratamiento de numerosos problemas (Cooper, Heron y Heward, 2007;
Poling y Ryan, 1992; Wallace y Najdowski, 2009). Entre sus desventajas se encuen-
tra la lentitud en la reducción de la conducta problema. Esta mayor lentitud según
Wallace y Najdowski (2009) puede deberse a tres factores: 1) difícultad en ocasiones
de encontrar conductas meta alternativas adecuadas, 2) incrementar la emisión de
conductas alternativas puede reducir sólo parcialmente la conducta a eliminar, 3) el
refuerzo diferencial habitualmente reduce gradualmente la conducta a eliminar. La
lentitud en la reducción de la conducta problema se convierte en un problema
importante en las conductas autolesivas o agresivas con otros. En estos casos, el
RDO no sería la técnica de elección.
5.2. Extinción
Los principios de aprendizaje, como hemos ido señalando repetidamente, parten
del supuesto de que las conductas se mantienen por sus consecuencias, por tanto, si
una conducta deja de tener consecuencias, dejará de realizarse.
La extinción consiste en dejar de reforzar una conducta previamente reforzada.
Los procedimientos de extinción se suelen llevar a cabo con conductas que se man-
tienen por reforzamiento positivo, aunque también se utiliza para la reducción de
conductas mantenidas por reforzamiento negativo.
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los reforzadores que mantienen la conducta para que dejen de suministrarse. En
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que pueden provenir de diferentes fuentes. Por ejemplo, en el caso de niños o ado-
lescentes, el reforzador que está manteniendo la conducta que se desea extinguir
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cativas como compañeros o amigos. El padre puede estar reforzando la conducta de
decir tacos de un adolescente al regañarle continuamente, pero puede ocurrir que
aunque deje de hacerlo, prosiga porque está siendo mantenida por el reforzador que
supone las sonrisas de admiración que provoca en los hermanos o amigos. Cuando
la fuente de reforzamiento es múltiple, el proceso de extinción de la conducta pro-
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Técnicas operantes
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ISLTHW\LKLYLZ\S[HYKPMxJPSWVYX\LWHYHX\LSHL_[PUJP}UM\LYHLÄJHaZLYxHULJLZH-
rio que todas las personas que están reforzando la conducta dejaran de hacerlo.
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Una de ellas es el programa de reforzamiento que está manteniendo la conducta
problema. Cuando el programa de reforzamiento es continuo, el proceso de extin-
ción se suele llevar a cabo con mayor rapidez que cuando el programa de reforza-
miento es intermitente. Del mismo modo, cuanto mayor es el intervalo de tiempo
en el que se suministra el refuerzo intermitente, mayor será también la resistencia
de la conducta reforzada a la extinción. Otra de las variables que tienen una clara
PUÅ\LUJPHLULSt_P[VKLSHL_[PUJP}ULZSHcantidad de reforzador que se suministra
y durante cuanto tiempo. Cuanto mayor sea la cantidad de reforzador y el tiempo
durante el cual se ha suministrado, mayor será la resistencia a la extinción.
Kazdin (1994) resalta algunas de las características más importantes del proceso
de extinción:
El proceso de extinción es gradual en cuanto a su efecto en la reducción de la
conducta. No sería por tanto la técnica más efectiva para eliminar conductas
agresivas o lesivas para uno mismo o los otros.
Estallido de la extinción. Cuando se comienza un programa de extinción, la
ausencia del reforzamiento de una conducta suele conducir a un incremento
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la rabieta o gritos de los niños en algunas ocasiones cuando quieren que les
den o que les compren algo. Cuando esto ocurre la madre, para que el niño
no grite y llore, le compra o da lo que desea. Cuando se comienza el progra-
ma de extinción a la conducta de gritos y rabietas como forma de conseguir
lo que se desea, se suelen incrementar estas conductas hasta límites a veces
difíciles de tolerar (e.g. gritar en la escalera molestando a los vecinos, tirarse
al suelo en la calle gritando aún más). En estos casos, si no se aguanta el tiem-
WVZ\ÄJPLU[LOHZ[HX\LSHJVUK\J[H]H`HKLJYLJPLUKV`LUJHTIPVZLWYLZ[H
atención para que termine la conducta de gritos y llanto, la extinción no sólo
no se producirá, sino que la conducta se verá nuevamente reforzada.
Recuperación espontánea. Una característica frecuente del proceso de extin-
ción es que después de haberse reducido una conducta por falta de reforza-
miento, puede aparecer nuevamente o incrementarse. No obstante, si se
mantiene la ausencia de reforzamiento, la conducta volverá a decrecer.
3HLÄJHJPHKLSHL_[PUJP}UJVTV`HZLOHZL|HSHKVZLPUJYLTLU[HJ\HUKVZL
combina con reforzamiento positivo con la conducta incompatible o con conductas
alternativas más adecuadas. Algunas de las razones por las que se considera más
LÄJHaLS\ZVJVUQ\U[VKLSHL_[PUJP}UJVULSYLMVYaHTPLU[VWVZP[P]VZVU!
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3H PKLU[PÄJHJP}U LZ[YPJ[H KL SVZ YLMVYaHKVYLZ X\L THU[PLULU SH JVUK\J[H H
extinguir puede llevarse a cabo de forma menos estricta ya que el incremento
de la conducta alternativa por efecto de reforzamiento facilita la emisión de la
conducta problema.
Los efectos negativos que pueden acompañar a la extinción tienen menor
probabilidad de ocurrencia si la conducta alternativa reforzada reemplaza o
sustituye a la conducta problema en extinción.
La extinción reduce la emisión de la conducta problema, pero no permite
reemplazarla puesto que no interviene en la instauración o incremento de con-
ductas alternativas. Extinguir la conducta de queja como forma de relacionarse
no implica que la persona utilice otras conductas más adecuadas para hacerlo.
La extinción no sólo es útil para eliminar conductas desadaptativas mantenidas
mediante reforzamiento positivo, también puede ayudar a eliminar las mantenidas
por reforzamiento negativo. En este caso, las conductas a eliminar o reducir suelen
ser conductas que permiten escapar o evitar situaciones aversivas. Por ejemplo,
ponerse a llorar para no ir al colegio es una conducta inadecuada que puede estar
manteniéndose por reforzamiento negativo si al emitirla logra dejar de ir al colegio,
escapando con ello de una situación que le resulta aversiva o desagradable. En este
caso, la extinción a la conducta de llanto, haciendo que no sirva para evitar ir al
colegio permitirá extinguir la conducta de escape ante esta situación aversiva. En el
caso de los trastornos de ansiedad, la exposición a la situación temida, por ejemplo
subir a un avión sin permitir reforzar la respuesta de escape, (e.g. bajarse del avión
porque le produce ansiedad) implica llevar a cabo un procedimiento de extinción
del reforzamiento negativo que mantiene la conducta de temor.
5.3. Castigo
Como ya se ha señalado, el castigo, desde el punto de vista del condicionamien-
to operante, hace referencia a la reducción de la frecuencia futura de una conducta
cuando tras su emisión se presenta un estímulo aversivo o se retira un estímulo posi-
tivo de manera contingente a la conducta.
La mera introducción de un estímulo aversivo o la simple retirada del estímulo
positivo no se considera castigo a no ser que lleve aparejado la reducción efectiva
KLSHJVUK\J[H+LÄUPYSVX\LZLJVUZPKLYHJHZ[PNVLUS\NHYKLZPTWSLWLUHSPaHJP}U
es, al igual que ocurría con el premio y el reforzamiento, una cuestión empírica. Es
castigo sólo si se reduce la frecuencia de la conducta.
El castigo, a pesar de la prevención que suscita, está presente habitualmente
en la vida cotidiana. De hecho, en la regulación de normativas sociales y jurídicas
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