Carlos Miguel Cordoba 41998202
Trabajo Práctico n°1
1.- Tito Rutilio ha desempeñado el cargo de pretor y, dos años después, duda entre presentarse
como candidato a: a) Nuevamente la pretura, b) Como cónsul, c) Como edil. ¿Hay alguna
pretensión correcta? Explique tomando en consideración el cursus honorum.
De acuerdo con las estrictas reglas del cursus honorum romano en su etapa consolidada, ninguna
de las pretensiones de Tito Rutilio es enteramente correcta. El cursus honorum era una secuencia
reglamentada de cargos públicos que un ciudadano romano debía seguir para avanzar en su
carrera política. Esta trayectoria estaba marcada por requisitos de edad, intervalos entre
magistraturas y un orden jerárquico.
En primer lugar, la opción de postularse nuevamente a la pretura es incorrecta. Las normas
establecían que para volver a ocupar la misma magistratura, debían haber transcurrido al menos
diez años. Dado que solo han pasado dos años desde que Tito Rutilio ejerció la pretura, su
intento de reelección violaría claramente esta disposición, que buscaba evitar la concentración de
poder en las mismas manos de manera continua.
En segundo lugar, la ambición de presentarse como cónsul, aunque es el paso lógico y siguiente
en el cursus honorum después de la pretura, presenta una limitación temporal. Tanto la pretura
como el consulado eran magistraturas curules, y entre el ejercicio de dos de estas magistraturas
se exigía un intervalo de al menos dos años. Si bien han pasado precisamente dos años desde que
Tito Rutilio fue pretor, esto significa que recién en este momento podría estar en condiciones de
postularse, no antes. Por lo tanto, su pretensión de asumir el consulado inmediatamente después
del intervalo mínimo se ajustaría, pero requeriría una postulación en el momento oportuno.
Finalmente, la idea de postularse como edil después de haber sido pretor es incorrecta y
representa un retroceso en la carrera política. El edilato era un peldaño inferior a la pretura en la
jerarquía del cursus honorum. Una vez que un ciudadano había alcanzado una magistratura
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superior como la pretura, no era admisible, ni lógico, ni deseable, descender a una magistratura
de menor rango. Esto iría en contra de la progresión y el prestigio inherentes al sistema de
cargos.
En resumen, la pretensión más coherente con el cursus honorum sería la de optar por el
consulado, siempre y cuando se respete el intervalo mínimo de dos años desde el fin de su
pretura. Las otras dos opciones contravienen las reglas establecidas para el progreso y la
repetición de magistraturas.
2.- Un tribuno de la plebe quiso vetar: a) Una ley del comicio, b) Una orden del cónsul dada
durante una batalla, c) Un senadoconsulto, d) La resolución de un pretor, e) Lo decidido por otro
tribuno. Indique qué vetos son correctos y cuáles no.
El tribuno de la plebe era una magistratura fundamental en la República Romana, creada para
proteger los intereses de la plebe frente al poder de los patricios y las magistraturas curules. Una
de sus facultades más importantes era la intercessio o veto, que le permitía oponerse a casi
cualquier acto de los órganos del Estado que considerara perjudicial para los ciudadanos.
Analicemos cada situación planteada:
a) Una ley del comicio: El veto del tribuno a una ley del comicio es, en esencia, correcto,
aunque con matices. Un tribuno no podía vetar una ley una vez que esta había sido aprobada y
promulgada. Sin embargo, su intercessio podía ser utilizada estratégicamente para impedir la
convocatoria de los comicios que debían votar la ley, o para interrumpir el proceso de votación
en curso. De esta manera, el tribuno tenía la capacidad efectiva de bloquear la sanción de una ley
antes de que se finalizara su proceso legislativo.
b) Una orden del cónsul dada durante una batalla: Este veto es incorrecto. El poder de veto
del tribuno de la plebe, así como su propia autoridad, estaba geográficamente limitado. Su
competencia se extendía principalmente dentro del pomerium, es decir, los límites sagrados de la
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ciudad de Roma, y una milla a la redonda. Fuera de esta área, especialmente en el ámbito militar
donde un cónsul ejercía su imperium (mando supremo), el tribuno no tenía autoridad para vetar
órdenes. La disciplina militar y la cadena de mando en campaña estaban por encima de su
intercessio.
c) Un senadoconsulto: El veto a un senadoconsulto es correcto. El tribuno de la plebe tenía la
facultad de oponerse a las decisiones o decretos emanados del Senado. Esta capacidad era
crucial, ya que el Senado era una de las principales instituciones de gobierno, y su poder
normativo podía afectar directamente a la plebe. El veto tribunicio servía como un contrapeso al
poder senatorial.
d) La resolución de un pretor: El veto a la resolución de un pretor es correcto. El tribuno podía
vetar la decisión de cualquier magistrado con jurisdicción, incluyendo a los pretores, quienes se
encargaban de la administración de justicia. Esta facultad le permitía proteger a los ciudadanos
de posibles sentencias o edictos que considerara injustos o perjudiciales.
e) Lo decidido por otro tribuno: El veto a la decisión de otro tribuno es correcto. En el sistema
de magistraturas romanas, regía el principio de colegialidad, lo que significaba que existían
varios magistrados con el mismo poder. En el caso de los tribunos de la plebe, si un tribuno
tomaba una decisión, otro tribuno que poseyera la misma potestas (poder) podía ejercer su
intercessio para anularla. Esto evitaba que un solo tribuno tuviera un poder absoluto y permitía
que los miembros del colegio se controlaran mutuamente.
3.- Claudio, nombrado dictador ante un ataque externo, desempeña ese cargo durante el tiempo
que dura dicho ataque, cesando luego en sus funciones. Si a los tres meses se produce otro
ataque, ¿podría reasumir el cargo? ¿Por qué?
No, Claudio no podría reasumir el cargo de dictador de manera automática. La dictadura en la
República Romana era una magistratura extraordinaria y de naturaleza excepcional, diseñada
para ser temporal y específicamente para hacer frente a una crisis grave e inminente que
amenazara la existencia de la República, como un ataque militar externo o una grave revuelta
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interna.
El nombramiento de un dictador era un proceso constitucional estricto. Generalmente, uno de los
cónsules, con la aprobación del Senado, designaba a un ciudadano para que asumiera este poder
supremo. Una vez nombrado, el dictador concentraba un poder casi ilimitado, el summum
imperium, por encima de los demás magistrados.
Sin embargo, la característica fundamental de la dictadura era su temporalidad y su propósito
limitado. El mandato de un dictador estaba legalmente establecido con una duración máxima de
seis meses. Más importante aún, su autoridad cesaba automáticamente, o debía ser renunciada,
tan pronto como la crisis que motivó su nombramiento se había resuelto, incluso si esto ocurría
antes de los seis meses. En el caso de Claudio, una vez que el ataque externo fue contenido y el
peligro desapareció, su cargo se extinguió, y él debió renunciar a su imperium extraordinario.
Si tres meses después se produce un nuevo ataque, se considera una nueva y distinta amenaza, no
una continuación de la crisis anterior. Por lo tanto, el mandato de dictador de Claudio ya había
finalizado legalmente. Para que Claudio volviera a ser dictador, sería necesario que se repitiera
todo el procedimiento constitucional de nombramiento. Esto implicaría que uno de los cónsules
activos, nuevamente con la consulta y aprobación del Senado, lo designara una vez más para el
cargo, enfrentando la nueva situación de emergencia. No existe en la ley romana la posibilidad
de "reasumir" una dictadura que ya ha cesado.
4.- Aurelio era un ciudadano que intentó un día iniciar la carrera de las magistraturas en la Roma
republicana. Desdeñando el peldaño inferior de la carrera, pretendió postularse directamente
como edil, pensando en ser reelegido al año siguiente, e intentar acceder, como próximo paso, al
consulado. Indique Ud. Cuáles son los tres errores que hay en este proyecto.
El proyecto de Aurelio para iniciar su carrera política en la República Romana presenta al menos
tres errores fundamentales, que demuestran una falta de comprensión de las estrictas reglas del
cursus honorum y los principios que regían el acceso y ejercicio de las magistraturas.
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El primer error de Aurelio radica en su pretensión de desestimar el peldaño inferior de la
carrera y postularse directamente como edil. El cursus honorum era una secuencia jerárquica
obligatoria de magistraturas que los ciudadanos romanos debían seguir. Generalmente, la carrera
se iniciaba con magistraturas menores como la cuestura, que era el primer paso en la escalera
política y el requisito previo para poder
El proyecto de Aurelio presenta tres transgresiones fundamentales a las normas del cursus
honorum, el sistema de progresión de cargos públicos en la antigua Roma. Estas violaciones se
detallan a continuación.
En primer lugar, Aurelio ignora por completo la etapa de la Cuestura. Según las estrictas reglas
del cursus honorum, la cuestura representaba el escalón inicial y obligatorio en la carrera
política. Por consiguiente, resultaba inadmisible que Aurelio aspirara directamente al cargo de
edil sin haber cumplido previamente con el rol de cuestor. Esta omisión constituye un error
significativo en su trayectoria.
En segundo lugar, la intención de Aurelio de ser reelegido en el mismo cargo al año siguiente va
en contra de la normativa vigente. La reelección inmediata para la misma magistratura estaba
expresamente prohibida. Para poder volver a ocupar idéntico puesto, debían transcurrir al menos
diez años. Esta restricción buscaba evitar la concentración excesiva de poder y fomentar la
rotación en los cargos.
Finalmente, su pretensión de acceder al consulado inmediatamente después de su edilato también
es incorrecta. Entre el ejercicio de dos magistraturas curules distintas, como lo son el edilato
curul y el consulado, se exigía un intervalo de dos años. Por lo tanto, Aurelio no podía transitar
directamente del edilato al consulado al año siguiente, ya que esta progresión no respetaba el
plazo establecido.-----Cuando un rey fallecía en la monarquía romana, su hijo no podía
simplemente asumir el trono en su lugar. La monarquía romana, a diferencia de otras, no era de
carácter hereditario. Esto significa que la sucesión no se basaba en la línea de sangre, sino en un
proceso de elección.
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5.-Los pasos que se seguían para la designación de un nuevo rey se enmarcaban en un
procedimiento conocido como interregnum. Este proceso aseguraba una transición de poder
organizada y legitimada por las instituciones romanas.
Al momento del fallecimiento del rey, la totalidad del poder y los auspicios, es decir, la autoridad
divina para tomar decisiones, regresaban a los patres, que eran los miembros del Senado. El
Senado, como cuerpo consultivo y representante de las familias patricias, asumía temporalmente
el control.
A continuación, los senadores procedían a elegir entre ellos a un interrex. Este interrex tenía la
responsabilidad de gobernar durante un período de cinco días. Su función principal era mantener
el orden y preparar el terreno para la elección del nuevo monarca.
Transcurridos estos cinco días, el interrex en funciones transfería su poder a otro senador, quien
asumía el cargo de nuevo interrex por otros cinco días. Este ciclo se repetía sucesivamente hasta
que se lograba elegir un nuevo rey de Roma. Este sistema garantizaba que siempre hubiera una
autoridad al mando.
Finalmente, el interrex que estuviera de turno en el momento de la elección proponía un
candidato para ocupar el cargo de rey. Este candidato no podía ser proclamado de inmediato. Su
nombramiento debía ser aprobado por el pueblo, que se congregaba en los Comicios Curiados, a
través de una ley específica denominada lex curiata de imperio. Una vez obtenida la aprobación
popular y si los auspicios eran favorables, el nuevo rey era finalmente proclamado, asumiendo
así su autoridad.-----El Edicto del Pretor era una declaración pública o un "programa de
gobierno" que el magistrado Pretor emitía al comienzo de su mandato anual. Este documento era
de vital importancia en el sistema jurídico romano, ya que en él el Pretor establecía los principios
legales que regirían su actuación durante ese año. Su característica más relevante era la
exposición del catálogo de acciones, excepciones y otros medios procesales que concedería a los
ciudadanos para la resolución de sus disputas y litigios.
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6.-Este Edicto se erigió como la principal fuente del Ius Honorarium, un sistema jurídico
innovador y flexible. El Ius Honorarium fue concebido y desarrollado por los pretores con el
propósito de "ayudar, suplir o corregir al ius civile", que era el derecho tradicional y rígido de los
ciudadanos romanos. De esta manera, el Edicto del Pretor permitía adaptar el derecho a las
nuevas realidades sociales y económicas, ofreciendo soluciones más equitativas y pragmáticas.
La influencia del Edicto del Pretor como fuente de derecho fue fundamental y se ejerció
principalmente durante el período Preclásico, que coincide con la época de la República romana.
Durante este tiempo, el Edicto fue una herramienta esencial para la evolución del derecho
romano, contribuyendo a su dinamismo y a su capacidad de responder a las necesidades de una
sociedad en constante cambio.
7.-El texto que se nos presenta contiene los elementos constitutivos de una ley rogada (lex
rogata), la cual se dividen en tres partes fundamentales: la praescriptio, la rogatio y la sanctio. A
continuación, se identifican y explican cada una de ellas dentro del pasaje proporcionado:
1. La Praescriptio:
Esta es la sección introductoria de la ley, cuya función principal es identificarla y
contextualizarla.
● Texto en el ejemplo: "Propuesta por el cónsul Flavio Aquillino el cuarto día de las
calendas de marzo del año doscientos seis de la fundación, habiendo votado en primer
lugar la cuarta centuria de caballería encabezada por el ciudadano Sexto Mucio."
● Explicación: En esta parte, se especifican datos cruciales como el nombre del magistrado
proponente (Flavio Aquillino), la fecha precisa en que la ley fue propuesta y aprobada, y
detalles sobre el comicio que la votó, incluyendo la unidad que votó en primer lugar y su
líder. Todos estos elementos servían para individualizar de forma inequívoca la ley y
distinguirla de otras normativas existentes.
2. La Rogatio:
Constituye el corazón de la ley, albergando su contenido dispositivo. Es decir, es el cuerpo
normativo que fue sometido a votación y que establece las nuevas regulaciones.
● Texto en el ejemplo: "Por la misma cualquier nuera que falte el respeto a su suegra
sufrirá la pena de diez azotes."
● Explicación: Esta frase encapsula la propuesta concreta y la nueva norma jurídica que se
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busca implementar. En este caso, establece una conducta prohibida (faltar el respeto a la
suegra) y la consecuencia jurídica asociada (la pena de diez azotes).
3. La Sanctio:
Es la cláusula final de la ley, encargada de determinar su eficacia y su relación con el marco
jurídico preexistente.
● Texto en el ejemplo: "Esta ley regirá a partir del momento de su aprobación y será de
obligatorio acatamiento para todos los matrimonios romanos derogando cualquier
costumbre o disposición en contrario."
● Explicación: Esta sección crucial asegura la aplicabilidad de la nueva norma. Además,
establece que la ley será de cumplimiento obligatorio para todos los matrimonios
romanos y, lo que es igualmente importante, deroga cualquier costumbre o disposición
legal anterior que pudiera contradecirla, garantizando así la supremacía de la nueva
regulación y las consecuencias derivadas de su incumplimiento.