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Cuentos infantiles sobre animales y aventuras

Secuencias de historias 1993 libro del perrito
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El rey de los animales

En medio de la selva había un castillo. En medio del castillo había un trono. Si alguien duraba tres días sentado en el
trono, se convertía en rey de los animales. Un día llegó el ratón y dijo: —Yo seré el rey —y se sentó en el trono. Al día
siguiente un gato llegó maullando, asustó al ratón y gritó: —Yo seré el rey —y se sentó en el trono. Un día después
un perro llegó ladrando, asustó al gato y gritó: —Yo seré el rey —y se sentó en el trono. Al día siguiente un león llegó
rugiendo, asustó al perro y gritó: —Yo seré el rey —y se sentó en el trono. Al otro día, un elefante llegó barritando,
asustó al león y gritó: —Yo seré el rey —y se sentó en el trono. De pronto el ratón regresó y chilló tan fuerte que
asustó al elefante. Durante tres días el ratón permaneció en el trono. Entonces llegaron todos los animales y
admirados por la fuerza de voluntad del ratón lo coronaron rey.

Los changuitos
Dicen que los changos no usan sombreros. Porque los changuitos les hacen agujeros. Dicen que los changos no usan
corbatas. Porque los changuitos las pisan con las patas. Dicen que los changos no usan camisas. Porque al caminar
los changuitos se las pisan. Dicen que los changos no usan pantalones. Porque los changuitos están muy petacones.
Dicen que los changos no usan zapatos. Porque los changuitos caminan como patos. Dicen que los changos no usan
calcetines. Porque los changuitos los usan de patines. Dicen que los changos no usan calzoncillos. Porque los
changuitos los dejan amarillos. ¡Qué bien que les viene, qué bien que les va, que viva la vida y ja, ja, ja, ja!

¿Qué le pasó a María?


Un día María amaneció de mal humor. Le dolía la cabeza. No quería comer. No quería jugar y tampoco quería ir a la
escuela. Entonces, como María no quería comer, empezó a adelgazar. Los papás de María pensaron que estaba
enferma, porque María estaba de mal humor, no quería comer, no quería ir a la escuela y no quería jugar. Entonces
los papás de María la llevaron con el doctor y el doctor dijo que María tenía lombrices. El doctor explicó que a veces
tenemos lombrices porque no nos lavamos las manos antes de comer. Para que a María se le quitaran las lombrices,
el médico le dio unas medicinas. María se tomó las medicinas y después de una semana María ya se sentía mejor. El
médico se alegró mucho de que María ya no tuviera lombrices y le dijo que ya estaba curada. También le dijo que se
tenía que lavar las manos muy bien antes de comer. María ya se había curado.

La cucaracha comelona
A una cocina sucia y descuidada con restos de dulces y hasta de carne asada, un día llegó muy burlona una
cucaracha comelona. Y con paso veloz saboreó un plato de arroz. Por la estufa se apresura y salta al bote de
basura. ¡Qué banquete delicioso! ¡Por aquí hay un chicloso! En la cocina sigue buscando y hasta la mesa llega
volando. ¡Y se encuentra un piloncillo y un sabroso jamoncillo! La cucaracha tanto comió, que una indigestión le
dio. Pero un té de manzanilla se receta la muy pilla. Y a la cocina regresa por un helado de fresa.

Paco el Chato
Paco el Chato vivía en un rancho. Al cumplir seis años Paco debía entrar a la escuela. Para eso su papá lo llevó a la
ciudad, donde vivía su abuelita. Al llegar a la escuela, el primer día de clases, la abuelita le dijo: - A la salida me
esperas en la puerta. Paco esperó un rato, después empezó a caminar y se perdió. Paco se asustó y empezó a llorar.
Un policía le preguntó su nombre, su apellido y su dirección. Paco no sabía ni su apellido ni su dirección. El policía
llevó a Paco a la estación de radio para que avisaran que ahí estaba. La abuelita de Paco oyó el aviso y fue a buscarlo.
Paco se alegró y prometió aprender su nombre completo y su dirección.

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