Casación: Conceptos y Tipos en Guatemala
Casación: Conceptos y Tipos en Guatemala
A) Antecedentes
ni en el medieval pueden encontrarse antecedentes válidos, aunque no han faltado esfuerzos para
hallarlos. En el Derecho francés se señala como antecedente el Conseil des Parties, órgano
establecido en el Antiguo Régimen para vigilar la aplicación que de la ley hacían los Parlements que,
a pesar de su nombre, eran órganos jurisdiccionales, los cuales llegaron a negarse a inscribir las
a) Caracteres iniciales
En sus orígenes revolucionarios el Tribunal de Casación se configuró como un órgano político que,
frente a los tribunales, estaba encargado de defender la vigencia de la ley, es decir, el predominio del
Poder Legislativo. De aquí se desprenden los caracteres que inicialmente configuraron la casación.
1) El recurso se daba solamente en los casos de contravention exprèse au texte de la loi, es decir,
cuando los tribunales dictaban una sentencia en la que se infringía (inaplicaba) una ley.
2) La jurisdicción del tribunal era únicamente negativa o rescindente; casaba la sentencia y, sin
motivación, remitía el asunto al tribunal de segunda instancia para que, tras reconsiderar el asunto,
consecuencia de que la naturaleza política del Tribunal de Cassation ha ido perdiéndose hasta
1) El recurso es posible por dos grandes tipos de motivos: *) Infracción de ley material, en el que
decir, por infracción des formes de procédure prescrites sous peine de nullité.
En este modelo del recurso de casación no se admite que el Tribunal entre a conocer de los
hechos, tratándose siempre de un recurso de contenido exclusivamente jurídico, bien sea por
infracción de la ley material, bien por quebrantamiento de las formas del procedimiento.
2) Manteniéndose la jurisdicción negativa del Tribunal, éste hubo de motivar sus resoluciones,
llegándose a disponer que el tribunal de segunda instancia debía dictar la segunda sentencia
llamada unificación de la jurisprudencia, que ha pasado a ser el fin esencial del recurso.
3) Se amplió la legitimación, confiriéndose también a los particulares que eran parte en el proceso
en cuestión.
El carácter exclusivamente público del recurso, que era indiscutible cuando el único que podía
interponerlo era el Ministerio Público, desapareció desde el momento en que la parte gravada por la
sentencia del tribunal de segunda instancia tuvo legitimación para recurrir en casación.
b) La casación española
1812, en la que se creó el Supremo Tribunal de Justicia, pero sobre todo el recurso se reguló en el
de Enjuiciamiento Civil de 1855, de donde ha ido pasando a los textos legales posteriores. La
casación española, que es el antecedente inmediato de la casación guatemalteca, se diferenciaba de
1) El Tribunal Supremo, que es el órgano competente para conocer del recurso, tiene jurisdicción
Si el Tribunal desestima el recurso por infracción de ley se limita a declarar no haber lugar a él,
convirtiéndose en firme la sentencia dictada por el tribunal de segunda instancia, pero si estima el
recurso por esta infracción de ley, primero, casa la sentencia recurrida y, luego, entra a decidir de
manera firme el caso planteado, de modo que no devuelve la causa al tribunal de segunda instancia.
En el recurso por quebrantamiento de forma la jurisdicción del Tribunal es siempre negativa; es decir,
casa y devuelve las actuaciones para que se repongan al momento y acto procesal en que se cometió
la falta en el procedimiento.
2. El Tribunal Supremo por medio de la casación podía conocer también, aunque limitadamente, de
los hechos.
El recurso de casación, en su concepción originaria francesa y aún como se regula hoy en los países
europeos, es un medio de impugnación exclusivamente jurídico, sin que tengan entrada en el mismo
los hechos. Por el contrario, la casación española admitió desde el principio una limitada entrada de
los hechos en la casación, pues se estableció como motivo del recurso de casación por infracción de
B) La casación guatemalteca
Como dice Aguirre Godoy “Guatemala ha seguido hasta ahora en sus aspectos fundamentales los
efectos, no difiere mayormente del español, con lo que nuestro ordenamiento jurídico también se aleja
del sistema puro de la casación”. Desde esta perspectiva debe entenderse que nuestro recurso de
1) Siguen influyendo en él consideraciones públicas que llegan más allá de la tutela de los
Sin perjuicio de que por medio del recurso las partes persiguen que la Corte Suprema de Justicia
tutele los derechos de las partes en el proceso, el recurso tiene un acusado matiz público de control
similares.
2) Es un recurso limitado, manifestándose esta limitación es aspectos muy distintos, como son:
Las partes no pueden interponer el recurso aduciendo sólo su disconformidad con la sentencia del
tribunal de segunda instancia, sino que únicamente pueden hacerlo con referencia a alguno de los
motivos que la ley establece, motivos que son numerus clausus y que hacen que la competencia de la
• La limitación propia de la casación se refiere también a las resoluciones recurribles, incluso de las
• No cabe en cualesquiera procesos, sino sólo en aquellos para los que la ley lo prevé expresamente.
• Por último, debe tenerse en cuenta que la limitación afecta también a los hechos; es cierto,
como veremos, que existe entrada de los hechos en la casación, pero la misma es reducida.
Todas estas limitaciones establecen diferencias muy acusadas con el recurso de apelación, que no es
limitado. El tribunal de la apelación puede conocer de todo lo que fue decidido por el juez de primera
instancia, mientras que el tribunal de casación tiene sus competencias limitadas. Si no se comprende
3) Todo lo anterior tiene que llevar a un cierto rigor formal, que se manifiesta de manera más
Es posible que los tribunales de casación de los distintos países hayan incurrido en ocasiones en
formalismo (que es la degeneración de la forma), pero el recurso tiene por esencia necesidad de un
cierto rigor formal, con el que ha de impedirse la desvirtuación de las limitaciones en la práctica.
C) Tipos de recurso
Los antecedentes que hemos resumido y los caracteres de nuestra casación explican que dentro de la
La parte recurrente tiene que afirmar que en la sentencia de segunda instancia se ha infringido la ley
material, de modo que el fallo de la sentencia recurrida es ilegal. Esa ilegalidad puede provenir de
que:
1) Ha habido un error en la determinación los hechos probados, error que ha influido luego en la
Con el recurso se pretende que la Corte Suprema, case la sentencia recurrida y dicte otra en la que
proceda, primero y en su caso, a determinar cuáles son los hechos que deben tenerse como
probados y, luego, a aplicar correctamente la ley material. Se trata, pues, de recurrir por los errores in
En este segundo tipo de recurso de casación la parte denuncia vicios cometidos en la tramitación del
proceso, los que se llaman in procedendo, y por medio del recurso lo que pretende es que la Corte
Suprema de Justicia declare la nulidad del procedimiento desde que se incurrió en el vicio,
devolviendo las actuaciones para que vuelvan a tramitarse a partir del momento y acto procesal en
Dentro de este segundo tipo de casación aun debería distinguirse con referencia al momento en que
se incurrió en el vicio procesal, pues pueden distinguirse, con este criterio, dos clases de vicios:
1) Cometidos en la aplicación de la ley procesal desde el inicio del procedimiento hasta, pero
excluida, la operación lógica que desarrolla el tribunal de segunda instancia para dictar su
resolución, que son los vicios que enumera el art. 622 en los incisos 1.º a 4.º.
tribunal de segunda instancia para dictar su resolución, que son los vicios de los incisos 5.º a
Luego veremos que esta distinción puede producir consecuencias en el fallo que debe dictar la
RESOLUCIONES RECURRIBLES.
Para la determinación de las resoluciones contra las que cabe el recurso de casación debe estarse
al art. 620 del CPCYM. Del mismo se desprende que el recurso es procedente únicamente:
a) Contra resoluciones dictadas por los tribunales de segunda instancia, con lo que se dice que no
La primera regla se refiere a qué órgano judicial ha de haber dictado la resolución que se
impugna, y lo que dispone, de modo positivo, es que ha de ser un tribunal competente para
conocer de la segunda instancia, y, de modo negativo, que no cabe la casación que en otros
países se llama per saltum. Cuando el asunto discutido por las partes ha quedado reducido a
una cuestión jurídica, porque esas partes están conformes con los hechos declarados
parte está conforme es posible la casación “por salto”. Esto no puede suceder en nuestro
Derecho.
b) En los juicios ordinarios de mayor cuantía. Con esta segunda regla se están excluyendo todas
las resoluciones dictadas en los demás juicios, si bien debe tenerse en cuenta que por el
criterio económico quedan incluidos los juicios sobre asuntos de valor indeterminado, pues el
1) Art. 231 del CPCYM: Las personas capaces para obligarse pueden, por convenio expreso
celebrado en escritura pública, sujetarse al proceso sumario para resolver sus controversias y
si, por su naturaleza, el proceso adecuado debiera haber sido el ordinario, a pesar de que el
2) 2) Art. 1039 del Código de Comercio: Todas las acciones (mejor, pretensiones) a que de lugar
la aplicación de este Código se ventilarán en juicio sumario, pero en los asuntos de valor
Debe tenerse en cuenta que el recurso se estima procedente en los juicios ordinarios de mayor
dictadas en procesos que no admiten la posibilidad de que, después de ellas, se pueda acudir
a otro proceso para volver a discutir la misma pretensión o, más en general, para volver a
debatir el mismo asunto. Esos procesos son realmente los sumarios en sentido estricto
(Capítulo VII), no los llamados sumarios en el CPCYM, es decir, los procesos con limitaciones;
por esto se trata, por ejemplo, de los juicios sobre alimentos provisionales, de los interdictos,
2.º) La referencia a los autos definitivos es más compleja porque no siempre está claro cuando un
auto pone fin al proceso impidiendo que la cuestión pueda debatirse en otro proceso. El problema
atiende básicamente a los autos que deciden excepciones previas o mixtas (Capítulo IX)
1) Las excepciones previas o mixtas que tienen naturaleza material (caducidad, prescripción,
Cosa distinta debe decirse de la excepción previa de falta de cumplimiento del plazo o de la condición
a que estuviere sujeta la obligación o el derecho que se hagan valer, pues siempre es posible que
vuelva a intentarse el proceso, una vez que haya vencido el plazo o se haya cumplido la condición.
2) Las excepciones previas o mixtas de naturaleza procesal exigen ser atendidas una a una, y en
este sentido:
• Son definitivos los autos que estiman las excepciones de: Litispendencia, cosa juzgada y
• No son autos definitivos los que estiman las excepciones de: Incompetencia, demanda
En cualquier caso de lo que se trata es de que la sentencia o el auto del tribunal de segunda
instancia, en el juicio ordinario de mayor cuantía, no habiendo sido consentido por las partes,
ponga fin a la cuestión debatida, sin que sea posible volver a suscitar la misma cuestión en otro
proceso.
en cuenta el carácter de recurso extraordinario que tiene la casación. El recurso sólo puede
interponerse cuando se cuenta con un motivo específico, con una causa legalmente determinada
que lo autorice, y éstas no son más que las establecidas en el art. 621.
Debe recordarse, además, que estas causas o motivos fina el marco de atribuciones de la Corte
Suprema de Justicia, primero con carácter general, pues no puede conocer más que de las
materias relacionadas en los motivos, pero también porque la Corte Suprema no puede extender
por el recurrente en cada recurso en concreto. Con reiteración se ha dicho que la casación no es
A la enunciación del art. 621, motivo 1.º, se ha llegado después de una compleja evolución que obliga
a examinar cada una de las palabras que contiene. Es así necesario empezar por transcribir la norma,
“Cuando la sentencia o auto recurrido contenga violación, aplicación indebida o interpretación errónea
a) Leyes
Esta palabra debe ser entendida en sentido amplio, es decir, como toda norma jurídica general
formulada por la autoridad legítima en el Estado, pero aún así habrá de advertirse que en la misma
1) La Constitución, en cuanto norma suprema del Estado y siempre que la sentencia o el auto
No se trata en este aspecto de pedir amparo contra actos, resoluciones, disposiciones o leyes, sino de
recurrir en casación porque la sentencia o auto del tribunal de apelación ha podido llegar a la
Recuérdese que el art. 204 de la Constitución dispone que los tribunales de justicia en toda resolución
2. Las leyes ordinarias, es decir, las formadas y sancionadas según los arts. 174 a 181 de la
Constitución.
El problema puede suscitarse aquí con relación a la inconstitucionalidad de la ley en el caso concreto
(art. 266 de la Constitución), si bien debe tenerse en cuenta que esa pretendida inconstitucionalidad
Si según el art. 183, e) de la Constitución es función del Presidente dictar los decretos para los que
estuviere facultado por la Constitución, así como los acuerdos, reglamentos y órdenes para el estricto
cumplimiento de las leyes, sin alterar su espíritu, siempre que los mismos tengan carácter general
pueden ser también incluidos en la expresión genérica de “leyes” a los efectos de la casación. Con
todo, debe tenerse en cuenta que si los reglamentos son el desarrollo de una ley formal, deberá
citarse también ésta como infringida, lo que implica mantener el principio de jerarquía de las fuentes
(arts. 2 y 9 de la LOJ).
4, Suele decirse que esas “leyes” han de ser materiales y civiles o mercantiles, no pudiendo ser
Hay en esta limitación un profundo error. Lo que debe exigirse es que las “leyes” sirvan para
determinar el contenido de la parte dispositiva de la sentencia o del auto, pero la norma puede ser:
*) Procesal (no procedimental), en cuanto no regule la forma de los actos procesales, sino el
civil y mercantil. Por ejemplo, si el art. 588 del Código Civil se remite a las disposiciones y leyes
agrarias o a la ley especial del régimen de aguas y regadíos para todo lo relativo al uso,
5) Las leyes extranjeras, en cuanto con las mismas deba resolverse la cuestión planteada en el
proceso.
Si según el art. 35 de la LOJ los tribunales guatemaltecos aplicarán de oficio, cuando proceda, las
leyes de otros Estados, es porque a las mismas se las está considerando derecho aplicable. No
obsta a ello el que el mismo artículo siga diciendo que: *) La parte que invoque la aplicación del
derecho extranjero o que disienta de la que se invoque o aplique, justificará su texto, vigencia y
sentido, y *) El tribunal nacional puede indagar tales hechos, de oficio o a solicitud de parte.
Cuando las normas extranjeras deben aplicarse por un tribunal guatemalteco debe distinguirse
entre que, una cosa es la determinación de la existencia, vigencia y sentido de la ley extranjera
(para lo que pueden utilizarse los medios de prueba) y otra es que, probada la ley extranjera la
costumbre es fuente del derecho, conforme establece el art. 2 de la LOJ, debe distinguirse también
entre la necesidad de que sea probada, para lo que debe estarse a los medios de prueba, y el que
una vez establecida su existencia y contenido se convierta en norma a los efectos de alegar su
hecho que ha de ser probado en el proceso, lo que impide que su violación se alegue por el motivo
• La vulneración de la misma en el proceso, después de haber sido probada, que sólo podrá
Entre la costumbre estamos incluyendo los llamados usos mercantiles, pues los mismos no son
7) Los principios generales del derecho, a pesar de no estar enunciados entre las fuentes del art. 2
de la LOJ.
las fuentes del derecho los principios generales del derecho, pero de ellos se hace mención en el
art. 10, d) de la LOJ cuando dispone que los pasajes oscuros de la ley se podrán aclarar
atendiendo, entre otros aspectos, a la equidad y a los principios generales del derecho.
alguna, y de ahí que tienda a decirse que una regla jurídica se convierte en principio del derecho
cuando ha sido asumida en ese concepto por la jurisprudencia, con lo que, al final, puede ocurrir
que lo que deba alegarse sea la infracción de la doctrina legal que ha asumido el principio y que lo
ha convertido en tal.
b) Doctrinas legales
La expresión “doctrina legal” se usó por vez primera en el español Decreto de 4 de noviembre de
1838, de donde pasó a la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1855 y, después, a la de 1881. De ahí
proviene la referencia que a la misma se hace en el art. 621, inciso 1.º, del CPCYM.
resoluciones del Tribunal Supremo, de modo que emana únicamente de ese Tribunal y no de los
2) 2) El art. 621, párrafo 2.º, del CPCYM aclara que se entiende por doctrina legal la reiteración de
otro en contrario y que hayan obtenido el voto favorable de cuatro magistrados por lo menos.
3) 3) Cuando se invoque la infracción de doctrina legal dispone el art. 627, párrafo 3.º, que deben
citarse, por lo menos, cinco fallos uniformes del Tribunal de Casación que enuncien un mismo
4) Puede entenderse así que la doctrina legal del CPCYM es la jurisprudencia de la LOJ, y que se
trata de que la misma complementa la ley, de modo que concurre a integrarla, a darle su
sentido. De este manera se pone de manifiesto la función del recurso de casación tendente a la
jurídico privado para lograr, no sólo que la ley sea igual para todos, sino que también lo sea la
b) Aplicables al caso
Las leyes y las doctrinales legales a las que hemos hecho referencia han de ser aplicables al caso
Aparte de para excluir el planteamiento de cuestiones nuevas, lo que supone, entre otras cosas, que
durante la tramitación del recurso de casación no se puede proponer ni recibir prueba alguna, ni
aclaración o ampliación de la sentencia que se dicte) (art. 629), con referencia a leyes o doctrinas
aplicables, ha servido también para excluir la cita de leyes derogadas, la doctrina legal formada con
base en un distinto condicionamiento de derecho, las leyes que no guardan relación con el caso
El recurso de casación no se da contra los argumentos más o menos acertados que se emplean en la
motivación de la resolución recurrida, sino contra la parte dispositiva de la misma, sin perjuicio de que
puede hacerse referencia a la motivación cuando el fallo sea consecuencia indeclinable de ella. Por
esto es por lo que la Corte Suprema no necesita estimar el recurso y casar la resolución recurrida
para modificar la argumentación o motivación. El recurso sólo puede ser estimado si la infracción de la
d. Conceptos de la infracción
La infracción de la ley o de la doctrina legal debe haberse producido por alguno de los
como aquel tipo de infracción que consiste en una falsa elección de la norma jurídica
aplicarse. Junto a esta inaplicación, que podríamos llamar absoluta, existe también,
2) Interpretación errónea. Presupone que se aplica la norma acertada, pero de forma tal
que la sentencia o auto recurrido se haya basado en la norma que se señala por el
siendo imposible infringir al mismo tiempo una norma por violación y por interpretación
errónea.
de hecho no previsto en ella; este error parte de la defectuosa calificación jurídica de los
hechos, a los que se aplica una norma que no es la adecuada. El tribunal de segunda
instancia determinará cuáles son los hechos existentes (probados) y esta operación no
puede ser, por este submotivo, controlada por el tribunal de casación; éste, en cambio,
para controlar la calificación jurídica que el tribunal de instancia ha realizado de los
hechos, precisa examinar los hechos en su esencia, único sistema posible para
refiera, no ya a criterios jurídicos, sino a otros criterios normativos, caso de las máximas
Como en el caso anterior hay que proceder al examen de cada una de las palabras del motivo
“Cuando en la apreciación de las pruebas haya habido error de derecho o error de hecho, si
este último resulta de documentos o actos auténticos, que demuestren de modo evidente la
Claramente pueden distinguirse en este segundo motivo dos submotivos: error de derecho
causas distintas que no deberían haberse recogido en un único apartado, aunque aquí el CPCYM
a) Error de derecho
Supone que el juzgador ha infringido las normas que establecen el valor legal de algunos medios de
prueba y, por tanto, sólo puede producirse respecto de aquellos medios que están todavía sometidos
jurídico concreto que la ley le atribuye, negado la certeza de los hechos que revela u
omitiéndolos (negando, por ejemplo, que un documento público tiene el valor señalado en el
art. 186, o no teniendo por probados los hechos personales confesados por la parte, con
132.
Partiendo de lo anterior se comprende que la doctrina estime que obra correctamente la Corte
Suprema cuando rechaza aquellos recursos en los que no se cita concretamente el precepto
legal valorativo de la prueba que se estima infringido, y también cuando hace lo mismo con
aquellos otros recursos en los que se citan normas que no se refieren a la valoración de la
prueba.
apreciación conjunta de las pruebas, pues entonces se impide conocer de modo aislado el
valor concedido a cada uno de los medios de prueba, y por tanto es muy difícil poner de
b) Error de hecho. Es por este submotivo por el que se produce la entrada de los hechos en la
casación, pues el por el mismo puede alegarse el error del juzgador de instancia en la
determinación de los hechos que estima probados. El error puede ser tanto positivo (declare
probados hechos contrarios a los que se desprenden de los medios probatorios) como negativo
Estas son las dos expresiones tradicionales y mientras una está relativamente clara, en la otra no hay
acuerdo doctrinal.
1) Documento auténtico es, en sentido estricto, aquél que hace prueba por sí mismo de su
contenido.
Decimos que está relativamente clara esta expresión porque se trata, no ya de la distinción entre
documentos públicos y privados, sino de que el documento, por lo menos entre las partes, haga
prueba; ha de tratarse, pues, de los documentos de los párrafos 1.º y 2.º del art. 186 del CPCYM.
Una primera interpretación, sostenida en España, dijo que la misma expresión de “acto auténtico” es
un error de traducción del francés, pues la expresión del Code Civil (art. 1317): acte authentique,
debió de haberse traducido también por documento auténtico. Una segunda interpretación, no
creyendo en el error de traducción, ha pretendido darle el sentido de actos que, habiéndose realizado
inequívocamente por las partes, no hayan sido tenidos en cuenta por el juzgador.
En nuestro medio se ha sostenido por Reyes Morales que por actos auténticos debemos entender
todas aquellas diligencias que se practican dentro del mismo juicio, previas a su iniciación o fuera de
él, pero con la intervención judicial provocada por las partes. Se incluyen así las actas que contienen
judicial, que no son documentos sino actos auténticos, sin que importe que estén contenidos en
certificación expedida por la autoridad, funcionario o empleado público, porque lo que importa es el
argumentos más o menos lógicos. El error debe deducirse de la comparación entre el documento o el
La diferencia entre error de derecho y error de hecho puede comprobarse en la Sentencia de la Corte
Suprema de Justicia de 30 de mayo de 1989: “En error de derecho en la apreciación de las pruebas,
radica en el falso juicio de convicción que consiste en asignar a la prueba un valor que no tiene en la
ley, o bien, en negarle el que le corresponda, según aquella norma de estimativa infringida. Pero que
la infracción de precepto legal se circunscribe, en este caso, a las normas que establecen cómo debe
valorarse la prueba. Por el contrario, se ha dicho que el error de hecho no estriba en la errada
estimativa de los medios de convicción, sino en la omisión total o parcial de su análisis racional, o en
procedimiento”) el recurso no se da contra todas las infracciones de la ley procesal y ni siquiera contra
las infracciones esenciales de forma. El recurso cabe por las infracciones taxativamente enunciadas
en el art. 622 que, como antes dijimos, pueden agruparse en dos apartados.
Antes de entrar en el desarrollo de lo motivos debe tenerse en cuenta, con carácter general que:
1. La lista de los motivos es taxativa.
2) El quebrantamiento sólo puede ser alegado por la parte a la que ha perjudicado, y desde luego no
3) El recurso sólo será admitido si se hubiere pedido la subsanación de la falta en la instancia en que
A) Vicios en el procedimiento
Los vicios en el procedimiento son los que se han cometido en la aplicación de la ley procesal desde
el inicio del procedimiento hasta, pero excluida, la operación lógica que desarrolla el tribunal de
segunda instancia para dictar su resolución, que son los vicios que enumera el art. 622 en los incisos
1.º a 4.º.
En este motivo se alude en realidad a dos submotivos, atinentes los dos a la jurisdicción y a la
Para la determinación de lo que sea jurisdicción y competencia debe estarse a lo que dijimos
en el Capítulo I. El motivo comprende, pues, tanto lo relativo a la jurisdicción, que es difícil que
haya representado.
Para la determinación de si concurre alguno de estos tres submotivos debe estarse a lo que
1) La falta de capacidad legal es difícil que llegue a presentarse en la práctica, a no ser con
relación a entidades jurídicas que no se han constituido con todos los requisitos legales
quien ha comparecido por una persona física o jurídica, si se considera como un requisito
cuestionarse en casación.
c) Por omisión de una o más de las notificaciones que han de hacerse personalmente, conforme al
El art. 67, como vimos en el Capítulo VI establece, qué notificaciones tienen que hacerse a la parte
defectuosa.
entenderse que el motivo concurre cuando la notificación se ha efectuado con defectos tales
que ha impedido, de hecho, que la parte llegue a tener conocimiento de aquello de lo que debió
ser notificada. Se trata, por tanto, de si la falta completa de la notificación o los defectos en la misma
han colocado realmente a una de las partes en situación de indefensión. No debería olvidarse que el
art. 77 dispone que las notificaciones que se hicieren en forma distinta de la prevenida en la ley son
nulas.
existente por la mera omisión o incorrección en la notificación, sino que ha de concurrir, además, que
No se trata sólo de que no pueda alegar el motivo a quien se ha tenido por notificado (art. 78), sino
que es preciso algo más, que la no realización de la notificación o su realización defectuosa ha tenido
influencia en el desarrollo del proceso, repercutiendo en la decisión adoptada por el juez o tribunal.
c) Por no haberse recibido a prueba el proceso o sus incidencias en cualquiera de las instancias,
cuando proceda con arreglo a la ley, o se hubiere denegado cualquiera diligencia de prueba
En el Capítulo X explicamos que el proceso debía recibirse a prueba siempre que en el mismo hubiere
demanda. El ejemplo más propicio a este vicio es el de que no se abra a prueba el proceso en el caso
de que el demandado haya sido declarado rebelde, pues el actor debe de probar todos los hechos
El motivo se constituye también cuando no se ha abierto a prueba un incidente, pero es aquí donde
adquiriere sentido el requisito de que la denegación ha de haber influido en la decisión, pues ello
supone la exigencia de que la decisión del incidente tenga influencia en la decisión del proceso.
Abierto el proceso a prueba, el motivo atiende ahora a la denegación de un medio concreto de prueba
de los propuestos por la parte. La estimación del motivo exige que el medio
de prueba sea admisible, lo que remite a todo lo que dijimos sobre la admisibilidad de los medios de
prueba, esto es, a que se trate de un medio de prueba no prohibido por la ley, a que no persiga una
finalidad dilatoria, y a que sea pertinente y útil, aparte de que se ha propuesto en momento
procesalmente hábil.
El motivo del art. 622 no se refiere literalmente a esta última posibilidad en la denegación de
prueba, pero debería cuestionarse también si el exceso en la calificación del juez, a la hora de
admitir las posiciones a hacer a la parte, las preguntas a los testigos o los puntos a los peritos,
puede llegar a influir en la decisión. Si se contesta que esa influencia es posible, como
hacemos nosotros, la conclusión válida es la de que el motivo debe incluir esta denegación,
C) Vicios en la sentencia
Estos vicios se cometen en la aplicación de la norma procesal durante la operación lógica que realiza
el tribunal de segunda instancia para dictar su resolución, y son los vicios de los incisos 5.º a 7.º del
art. 622.
Al estudiar en el Capítulo XVII los requisitos de la parte resolutiva de las sentencias que regula
el art. 147, e) de la LOJ dijimos que en la exigencia de “decisiones expresas” debe entenderse
lo siguiente:
otros se niega, de tal manera que resulten inconciliables sus previsiones e incompatibles sus
mandatos.
4) Para que el recurso sea admisible por este motivo ha tenido que haberse pedido la
impugnación).
b) Cuando el fallo otorgue más de lo pedido, o no contenga declaración sobre alguna de las
en general, por incongruencia del fallo con las acciones que fueron objeto del proceso.
Se trata del requisito de la congruencia de las sentencias a que se refiere el art. 147, e) de la
como exhaustividad, por cuanto se refiere a la necesidad de resolver todos los puntos litigiosos
que hayan
sido objeto de debate. La doctrina suele mencionarla repetidamente como incongruencia por
En general se refiere a sobrepasar los límites que vienen marcados por las peticiones y las
alegaciones de las partes, pero el submotivo atiende sólo a la llamada incongruencia por ultra
petita, expresión con la que se hace referencia a los casos en que el fallo de la sentencia
otorgue más de lo pedido, y con ello se está partiendo del presupuesto de que la sentencia
puede otorgar como máximo todo lo pedido, pero no lo que no fue pedido.
petitum, pues la decisión judicial puede siempre conceder menos de lo pedido. El único
supuesto dudoso sería el relativo a la sentencia que concediera menos de lo admitido por el
demandado, el cual habría realizado un allanamiento parcial o incluso total, pero también este
3.º) Incongruencia del fallo con las acciones (pretensiones) supuesto podría incluirse en la
Para darle sentido a este submotivo hay que referirlo a la incongruencia por extra petitum,
palabras con las que suele aludirse tanto a que la sentencia conceda lo no pedido como a que
lo conceda o lo deniegue por causas distintas de las alegadas, con lo que, en realidad, se está
haciendo referencia bien a las peticiones (petita) de las partes, bien a las causas de pedir
(causa petendi).
jurisprudencial que entiende que la sentencia absolutoria del demandado no puede ser
incongruente, pues en la misma se entienden desestimadas todas las peticiones del actor.
c) Por haberse dictado la resolución por un número de magistrados menor que el señalado por la
El art. 87 de la LOJ dispone que en los tribunales colegiados el órgano jurisdiccional se compone de
tres magistrados propietarios (y dos suplentes), y el art. 81 que toda resolución debe dictarse por
mayoría de votos, y si ésta no se alcanza se llamará a mayor número de magistrados, aunque en este
2) Cuando, aun apareciendo las firmas necesarias, no exista mayoría absoluta al existir votos
particulares que la hagan insuficiente (es decir, al existir dos votos particulares, pues entonces no
Debe recordarse la existencia del libro votos, en el que, según el art. 84 de la LOJ, los magistrados
que no opinaren como la mayoría deberán, dentro del tercer día de firmada la resolución, exponer
fundadamente su voto particular en los asuntos de que hubiere conocido el tribunal colegiado.
Si el submotivo anterior puede tener aplicación sólo en los órganos colegiados, éste es aplicable en
El submotivo se refiere literalmente al “magistrado legalmente impedido”, con lo que pudiera parecer
que se remite sólo al art. 122 de la LOJ, en el que se establecen los impedimentos, y no al art. 123, el
de las excusas, pero esta interpretación no parece la correcta, porque tanto los impedimentos como
las excusas dan lugar a que el juez o el magistrado se aparte de oficio del conocimiento del asunto o
Discutible es si el requisito de la petición de la subsanación de la falta, del art. 625 del CPCYM, de
cumplirse precisamente por el trámite de la recusación, de los arts. 128, 129 y 131 de la LOJ, o si
puede hacerse de cualquier otra manera en la que se ponga de manifiesto simplemente la petición de
que se subsane el defecto a los efectos de que quede abierta la posibilidad del recurso de casación.
tramitación, rigor que debe mantenerse, aunque procurando no caer en el formalismo, como tantas
A) Interposición La primera fase en la tramitación del recurso puede denominarse interposición del
mismo. Los legitimados para interponerlo son, obviamente, las partes del proceso, incluidos los
terceros que han intervenido en éste, pues desde que se realizó la intervención se convirtieron en
2) Sus representantes legales, está introduciendo un elemento de confusión, pues la verdadera parte
a) Plazo
resolución respectiva, dice el art. 626 del CPCYM, si bien debe tenerse en cuenta que los arts. 597,
párrafo 2.º, del Código y 154 de la LOJ disponen que ese plazo empieza a correr desde la última
notificación del auto que rechace de plano o que resuelva sobre la aclaración o ampliación pedida.
c) Escrito de interposición
En el memorial de interposición del recurso se manifiesta de modo especial el rigor formal al que nos
hemos referido, y por eso los arts. 619, párrafo 2.º, y 627 determinan los requisitos que debe cumplir
ese escrito. El primero de ellos empieza diciendo que el escrito debe contener los requisitos propios
de toda primera solicitud, es decir, los enumerados en el art. 61, y luego añade los requisitos
específicos de este escrito de interposición. Sumando unos y otros resulta que el memorial debe
contener:
1.º) Designación del tribunal al que se dirige El escrito puede entregarse al tribunal que dictó la
resolución recurrida o a la Corte Suprema, pero el escrito se dirige a la Corte Suprema, pues es ésta
2.º) Identificación del recurrente Deberá expresarse el nombre y apellidos completos del recurrente y,
en su caso, de la persona que lo represente, su edad, estado civil, nacionalidad, profesión u oficio,
3.º) Designación del juicio y de las otras partes Deben quedar identificados tanto el proceso como las
5.º) Fecha de la notificación al recurrente y de la última, si fueren varias las partes en el juicio
6.º) Procedencia del recurso Se trata de determinar si cabe el recurso de casación, tanto con relación
al tipo de proceso, como respecto de la resolución, y para ello debe citarse el artículo y el inciso es el
7.º) Casación de forma En vista de que el art. 624 permite e impone, al mismo tiempo, la acumulación
de los motivos de forma y de fondo y, atendidos los efectos de uno y otro, deben expresarse en primer
lugar los motivos de forma, pues si alguno de ellos es estimado no procede ya que la Corte Suprema
siga con el examen de los motivos de fondo, y así lo ha manifestado en numerosos fallos.
En todos estos motivos debe citarse, en primer lugar, el inciso del art. 622 (con especificación del
submotivo, en su caso) y, luego, el artículo e inciso del CPCYM o de la LOJ que se estima violado y
que ha producido la infracción del procedimiento. En algunos casos habrá de argumentarse sobre que
Mención especial merece que en el escrito se manifieste que se ha cumplido con el requisito de la
Cuando el recurso se interponga por los motivos de casación de fondo, es decir, los del art. 621, debe
distinguirse:
1) Infracción de ley Deben citarse los artículos violados y exponerse las razones por las que se
estiman infringidos.
2) Infracción de doctrina legal Habrán de citarse, por lo menos, cinco fallos uniformes del Tribunal de
Casación que enuncien un mismo criterio, en casos similares, y no interrumpidos por otro en contrario.
Tendrá que citarse el artículo que se estima infringido, con expresión de en qué consiste el error
4) Error de hecho en la prueba No es necesaria la cita de leyes, pero sí debe identificarse el, sin lugar
9.º) La petición en términos precisos Dependerá del motivo alegado, pues si los motivos son de forma
la petición habrá de atender a la declaración de nulidad, y sin los motivos son de fondo se pedirá que
11.º) Firmas del recurrente y del abogado colegiado, así como el sello de éste.
El rigor formal de este escrito tiene su contrapartida en que el tribunal no podrá tener en cuenta otras
leyes y doctrinas legales que las citadas en dicho escrito. La excepción proviene de que el párrafo
último del art. 627 permite que el recurrente cite otras leyes o doctrinas legales en cualquier momento
1) Cabe que el recurrente, respecto de los motivos aducidos en el escrito de ampliación, cite nueva
2) No cabe que el recurrente introduzca motivos no aducidos en el escrito de interposición. Hay que
recordar también que este escrito, con los motivos que en él se expresen, determina el ámbito del que
puede conocer la Corte Suprema de Justicia, la cual se ve limitada a pronunciarse sobre los motivos,
y nada más. B) Admisión Dispone el art. 628, párrafo 1.º, que recibido por la Corte Suprema el escrito
de interposición del recurso, pedirá los autos originales, “y si hallare el recurso arreglado a la ley,
señalará día y hora para la vista. En caso contrario, lo rechazará de plano sin más trámite”. Se
establece, pues, en este artículo dos posibilidades de actuación de la Corte Suprema: Admisión o
rechazo del recurso, pero lo más sobresaliente es que no se fijan los criterios que deben determinar
una u otra. Algunas de las posibilidades del rechazo son evidentes, como es el caso de:
prueba.
En general puede decirse que el incumplimiento de los requisitos enunciados en el art. 619, párrafo
2.º, permiten a la Corte Suprema rechazar el recurso, pero esta regla general no puede llevarse a sus
últimas consecuencias por el riesgo de rechazar recursos que deberían ser examinados en cuanto al
1) La resolución de admisión o de rechazo debe ser un auto, pues desde luego no es una resolución
2) Cabe que un recurso sea admitido y que luego, en el momento de la sentencia, las causa de
Posiblemente la falta de concreción en el CPCYM de las causas de rechazo del recurso implique
atribuir a la Corte Suprema un poder hasta ahora incontrolado, por lo que podría ser conveniente para
Esta quizá sea una de las causas por las cuales la Corte de Constitucionalidad, en varios amparos,
haya ordenado a la Corte Suprema de Justicia que, bien admitiera el recurso de casación, cuando
hubo exceso formalista, bien que entrara conocer del fondo del recurso, cuando dictó sentencia
escrito.
3) La vista será pública cuando lo pida alguno de los interesados o así lo disponga la Corte Suprema.
En sentido positivo esta es toda la tramitación regulada en el CPCYM. Cabe indicar que, en sentido
En toda esta tramitación el recurrido tiene una sola posibilidad de oponerse al recurso, la que puede
realizar en la vista.
LA SENTENCIA DEL RECURSO Las sentencias de casación, dice el art. 149 de la LOJ, contendrán
las consideraciones acerca de cada uno de los motivos o submotivos invocados por las partes
recurrentes juntamente con el análisis del tribunal relativo a las leyes o doctrinas legales que estimó
aplicables al caso y sobre tal fundamentación, la resolución que en ley y en doctrina proceda.
Lo específico de esta sentencia es realmente su parte resolutoria, pues la misma tiene que ser distinta
(con la condena en costas y la multa prevista en el art. 633), pero cuando es estimado los efectos son
muy distintos:
4) Remitirá los autos a donde corresponda (al Juzgado o a la Sala) para que se sustancien y
resuelvan con arreglo a la ley. Aunque la reposición se haga a la primera instancia, la remisión de los
autos se hará siempre a la Sala, para que ésta, a su vez, los remita al Juzgado
5) Imputará la costas y reposición de los autos al juez o tribunal que hubiere dado motivo al recurso.
El párrafo 2.º del art. 631 contiene una disposición de no fácil interpretación, porque en la misma
parece que se ha previsto un caso especial cuando debería de ser general. En efecto, si el vicio de
para que, normalmente la Sala, bien dicte otra sentencia, bien complete la dictada. Es decir, si la
sentencia puede considerarse nula por contener resoluciones contradictorias, la reposición consistirá
en que la Sala dicte nueva sentencia; pero si se trata de omisión de pronunciamiento bastará con que
B) De fondo Si el recurso es estimado por alguno de los motivos de fondo, la sentencia de la Corte
2) Fallará conforme a la ley. La Corte Suprema adopta en estos dos pronunciamientos dos posiciones
diferentes; en el primero actúa realmente como tribunal de casación, y está limitada por las leyes y
doctrinales legales alegadas por el recurrente; en el segundo debe proceder a resolver la cuestión
planteada en el proceso, de modo que asume realmente la función de tribunal de segunda instancia,
no estando limitada por las leyes y doctrina legales aducidas por el recurrente; en este segundo
aspecto tiene que entrar en juego la regla de iura novit curia. En cualquiera de los casos contra la
sentencia de la Corte Suprema sólo puede pedirse aclaración o ampliación (art. 634).