Zeus
El rey de los dioses y padre de todas las deidades y los mortales. Era, por añadidura, el dios del
cielo, por lo que dominaba el trueno, los relámpagos y la lluvia.
Nació en Creta, donde su madre Rea lo salvó de las fauces de Cronos, su progenitor, que ya se
había zampado a sus hermanos. Lo escondió hasta que se convirtió en ese dios de dioses tan
influyente.
Con todo, su personalidad no resultaba siempre ejemplar, pues tendía al engaño, al oportunismo y
a la manipulación. ¡Era capaz de adoptar cualquier forma humana, así que lo tenía fácil!
Poseidón
Nos referimos ahora al dios de los mares y los ríos. Se le representaba, habitualmente, con cola de
sirena y con un tridente en la mano. Entre sus aficiones, podía ocasionar a su antojo terremotos y
alterar la furia de las aguas.
Nació en Rodas y se crio con los Telquines, unos seres híbridos marinos y terrestres. Hermano de
Zeus, también fue salvado por su madre antes de que Cronos se lo comiera. Cuando creció, se unió
con Zeus y Hades para vencer a su padre y se repartieron el universo.
Aunque vivía en el monte Olimpo, solía pasar la mayor parte del tiempo cerca de la isla de Eubea,
en un palacio marino.
Atenea
Hija de Zeus y diosa de la sabiduría, la guerra, la justicia y la ciencia. Además, se le daban muy bien
las manualidades, en especial tejer y hacer alfarería.
La leyenda sobre su nacimiento resulta inquietante. Se dice que nació directamente de la cabeza
de Zeus. Este se tragó a su madre, pero Hefesto le abrió la cabeza para extraerla. Por eso era tan
gran estratega, tan sabia y tan fantástica guerrera.
Hefesto
Protector de los artesanos y héroe de los dioses. Dominaba el fuego y se le daban muy bien los
trabajos de forja. Se le considera hijo de Hera y Zeus, aunque la paternidad de este último no
siempre queda clara.
Al contrario que los demás dioses, nació sin belleza física. Esta fue la razón por la que su madre lo
tiró del Olimpo. Como consecuencia de la caída, se quedó cojo. La madre de Aquiles, Tetis, lo
rescató del mar y lo crio en la isla de Lemnos. Tiempo después, se casó con Afrodita, la diosa del
amor erótico.
Afrodita
La diosa de la belleza y el erotismo nació del mar y fue representada como una paloma. Era capaz
de enamorar a quien quisiera gracias a un cinturón mágico: cuando lo llevaba puesto, cualquiera
caía prendado ante sus encantos.
No parece extraña su lujuria si pensamos que nació directamente del esperma del titán Urano,
cuando Cronos le cortó los testículos.
Aunque se casó con Hefesto, Afrodita nunca deseó estar con él. Ares se encargó de satisfacer sus
ansias sexuales, ante la envidia del resto de los dioses.
Ares
Hermano de Atenea, refleja el instinto puro y visceral de la guerra, por lo que es extremadamente
violento. Fundó Tebas, donde residieron los espartanos.
Contrastaba su gran belleza física con lo pendenciero y desagradable que resultaba. Dos eran sus
emblemas: una lanza ensangrentada y un jabalí.
Apolo
Era la divinidad de la poesía, la música y la medicina, así como el principal protector de los
hombres solteros. Además, tenía la capacidad de conducir el carro del sol.
En el oráculo de Delfos, se decía que había hilo directo con este dios a través de una pitonisa.
Hera
Hermana mayor y esposa de Zeus, le dio tres hijos, Ilitía, Hebe y Ares. También es la madre de
Hefesto, pero según diversos autores, el padre no era ningún dios. Se la consideraba la diosa del
hogar, la familia y el matrimonio.
Protegía a las mujeres y prestaba especial atención a los nacimientos. Tenía una personalidad
noble y más humana que el resto de los dioses.